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Arzobispo caldeo de Alepo: Los cristianos queremos quedarnos en Siria pese a la guerra

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Los cristianos de Siria quieren quedarse en su país.

 

“En Turquía acogen a estos grupos armados, les dan formación, armas y la ayuda necesaria para atacar Alepo”

Los cristianos de Siria quieren quedarse en su país.

Los cristianos de Siria quieren quedarse en su país. Es lo que afirma monseñor Antoine Audo, arzobispo caldeo de Alepo, una de las ciudades más castigadas por la guerra.

 

MONS. ANTOINE AUDO (Arzobispo caldeo de Alepo, Siria)

“Vivimos en Siria como cristianos y tenemos la determinación de seguir allí dando testimonio, pese a las dificultades.”
 
Ha visto cómo huía la mayor parte de los cristianos de la ciudad. De unos 150.000, ahora no quedan ni 50.000. Es un reflejo de lo que ha sucedido en todo el país. Antes de la guerra, había unos dos millones y medio de cristianos en Siria. Hoy por hoy, hay menos de la mitad. Habla especialmente de la marcha de jóvenes cualificados que no quieren empuñar las armas y prefieren emprender peligrosos viajes con un destino incierto.
 

MONS. ANTOINE AUDO (Arzobispo caldeo de Alepo, Siria)

“Hacen todo lo que pueden para tener dinero e ir a Turquía. Desde allí pagan para subir a las barcas. Hemos visto terribles ejemplos de muertes en el mar. Hacen lo que sea por huir porque no hay una solución en el horizonte.”
 
Denuncia además la multitud de intereses, tanto regionales como internacionales, que obstaculizan una solución rápida de la contienda. 
 

MONS. ANTOINE AUDO (Arzobispo caldeo de Alepo, Siria)

“Quizá en Alepo se vive la situación más dramática porque está a 40 kilómetros de Turquía y todos los ataques llegan de Turquía. Allí acogen a estos grupos armados, les dan formación, armas y la ayuda necesaria para atacar Alepo.”
 
Pide, sobre todo, que se alcance una solución política al conflicto para evitar que ciudades como Alepo se conviertan en Mosul, donde el terrorismo y el fundamentalismo han obligado a huir a todos los habitantes cristianos.
 
Organizaciones como Ayuda a la Iglesia Necesitada contribuyen a que estas comunidades cristianas sigan vivas pese a las bombas y el terror. Desde el inicio de la guerra en Siria han aportado unos 8 millones de euros para la reconstrucción de iglesias y la ayuda a familias cristianas.
 
Además de ayuda material, proponen posibles soluciones para la crisis humanitaria. Piden que se agilicen los trámites para los refugiados que, en el caso de ser cristianos perseguidos, podrían encontrar menos trabas burocráticas. Dicen que bastaría, por ejemplo, con mostrar la partida de bautismo.
 
Rome Reports

 

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