Primeros Cristianos

El bautismo convierte a los cristianos en misioneros -Papa

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Es pleno invierno y este es el aspecto de la plaza de San Pedro. Unos 35.000 peregrinos volvieron a desafiar al frío para asistir a la audiencia general. Los peregrinos y sus bebés, a los que tapaba el Papa con cuidado después de besarlos. Francisco intentó incluso consolar a una niña que lloraba disgustada.

 

Papa en audiencia: El bautismo convierte a los cristianos en discípulos y misioneros

Es pleno invierno y este es el aspecto de la plaza de San Pedro. Unos 35.000 peregrinos volvieron a desafiar al frío para asistir a la audiencia general. Los peregrinos y sus bebés, a los que tapaba el Papa con cuidado después de besarlos. Francisco intentó incluso consolar a una niña que lloraba disgustada.

Esta vez el Papa habló de nuevo del bautismo. Dijo que este sacramento convierte a todos los cristianos en misioneros y discípulos, también al Papa y a los obispos.

FRANCISCO
“Todos: el más pequeño es también misionero y parecerá el mayor discípulo. Pero alguno dirá: ‘Padre, los obispos no son discípulos, los obispos lo saben todo; el Papa lo sabe todo, no es un discípulo’… También los obispos y el Papa deben ser discípulos porque si no son discípulos no lo hacen bien, no pueden ser misioneros, no pueden transmitir la fe.”

Explicó que al recibir el sacramento, el bautizado se convierte en miembro del “cuerpo de Cristo” y del “pueblo de Dios”. Por eso, el Papa dijo que nadie se salva solo.

FRANCISCO
Nadie se salva solo. Somos una comunidad de creyentes, somos el pueblo de Dios y en esta comunidad experimentamos la belleza de compartir la experiencia de un amor que nos precede a todos, pero que, al mismo tiempo, nos pide que seamos “canales” de la gracia los unos para los otros, a pesar de nuestros límites y de nuestros pecados”.

Y como ejemplo de la importancia del bautismo, contó la historia de los católicos japoneses perseguidos en el siglo XVII.

FRANCISCO
“Cuando después de dos siglos y medio,250 años después, los misioneros volvieron a Japón, miles de cristianos dejaron de esconderse y la Iglesia pudo renacer. ¡Habían sobrevivido por la gracia del bautismo!”

Como dijo a los padres que bautizaron a sus hijos el pasado domingo en la Capilla Sixtina, Francisco recordó que el bautismo convierte a los bautizados en anillos de una cadena ininterrumpida.

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