Primeros Cristianos

El Papa Francisco canonizará a dos de los pastorcillos de Fátima

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Los hermanos Jacinta y Francisco Marto eran analfabetos.

Los hermanos Jacinta y Francisco Marto eran analfabetos

Su vida era la típica de las humildes familias de las zonas rurales de Portugal de principios del siglo XX: pasaban el día en el campo, sacando a pasear los rebaños. Su vida cambió con las apariciones de la Virgen que se produjeron entre mayo y octubre de 1917.Por entonces tenían 7 y 9 años.

 

Los hermanos Jacinta y Francisco Marto eran analfabetos. Su vida era la típica de las humildes familias de las zonas rurales de Portugal de principios del siglo XX: pasaban el día en el campo, sacando a pasear los rebaños. Su vida cambió con las apariciones de la Virgen que se produjeron entre mayo y octubre de 1917.Por entonces tenían 7 y 9 años.

JOSÉ CALDAS Rector Colegio Portugués (Roma)

“Es interesante ver cómo Dios, a través de la Virgen, se dirige a los niños. Porque utiliza el lenguaje de aquella época, que a nosotros nos puede parecer arcaico y utiliza un lenguaje para niños. Y los niños se dejan cautivar por el mensaje, se dejan cautivar por la Virgen. Tienen esta capacidad de dejarse encantar”.

La primera aparición de la Virgen fue el 13 de mayo. Les dijo que volvería el día 13 del mes siguiente. El mensaje de conversión que les confió la Virgen cambió radicalmente sus vidas y su carácter. Comenzaron a dedicar mucho tiempo a rezar para pedir perdón por los pecados del mundo. 

El eco de las apariciones atrajo a centenares de personas pero despertó los recelos de las autoridades locales. Estas secuestraron a  Francisco, Jacinta y a la otra de los videntes, Lucia. 

CARD. JOSÉ SARAIVA MARTINS

“Los masones, que tenían mucha influencia en Portugal querían convencerlos de que las visiones eran una invención, que no eran realidad. Para hacerlo separaron a Jacinta y Francisco de Lucia. Les dijeron que a Lucia la habían matado metiéndola en una caldera de aceite hirviendo… lo cual era falso, pero les amenazaron con terminar de la misma forma. Ellos respondieron: vosotros podéis hacer lo que queráis pero nosotros no podemos mentir. Hemos visto a la Virgen”.

La única de los tres videntes que llegó a la ancianidad fue Lucia. Francisco y Jacinta enfermaron y fallecieron pocos años después de las apariciones, en 1919 y 1920. Tenían 9 y 10 años, respectivamente. 

Su corta edad no fue un impedimento para llevarlos a los altares en el 2000. Hasta el momento, los únicos niños declarados santos tan jóvenes fueron mártires.

 Rome Reports

 

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