El papa Francisco detuvo su marcha en la carretera hacia Calabria para saludar a un enfermo que lo aguardaba a un costado de la ruta, ante el asombro de los policías y sus servicios de seguridad. 

El Papa para en su coche en la carretera para saludar y bendecir a una joven discapacitada

El papa Francisco detuvo su marcha en la carretera hacia Calabria para saludar a un enfermo que lo aguardaba a un costado de la ruta, ante el asombro de los policías ysus servicios de seguridad. 

Calabria, 24 de junio, 2014 (Periodista digital).

Un nuevo gesto de amor y humildad del Papa Francisco ha invadido las redes sociales. Esta vez, Bergoglio detuvo su automóvil durante una gira que realizó en la región italiana de Calabria para saludar a una enferma postrada y a su familia.

El Sumo pontífice le dio un beso y su bendición a Roberta Leonardi, una joven discapacitada, a quien primero vio desde su auto y no dudó luego en detenerse para darle la bendición. La escena tuvo lugar en la carretera que une Sibari con Cassano, junto a la casa en la que vive Roberta.

El Papa pidió detener el coche en el que viajaba, un simple Ford Focus, pues había visto las pancartas que la familia de la muchacha había colocado junto a la casa: “Párate. Aquí hay un ángel que te espera”. Francisco ordenó parar su Ford Focus azul y se bajó para besar a la joven, postrada en la cama, y a saludar a todos los allí presentes. Un gesto que dejó a todos -policía incluida- con la boca abierta.

Fue un joven habitante del poblado quien captó la escena y la subió en YouTube con un título más que claro: “Papa Francesco si e fermato a casa nostra” (Papa Francisco se detuvo en nuestra casa).

En el video se observa no sólo la emoción de los presentes sino el aplauso y la alegría por el gesto del Papa Francisco quien además ofrece su bendición a un pequeño niño y a un grupo de mujeres que no paraban de llorar.

Incluso un miembro de la Policía italiana no resistió y segundos antes de la partida de la caravana, se acercó a la ventanilla trasera y le agradeció su gesto al Papa con un besó en la mano.

Todo se dio en el marco de la visita pastoral a la Diócesis de Cassano all’Jonio, en la región italiana de Calabria, donde Francisco se reunió con un grupo de presos, enfermos terminales y ancianos, tal como informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

El Papa salió en helicóptero del Vaticano a las 7.25 del sábado y aterrizó cerca de las 9.00 en la explanada del penitenciario ‘Rosetta Sica’ de Castrovillari, donde se encontró con los reclusos, sus familias y algunos de los funcionarios del penal.

Un vez terminada la visita al penal, Francisco se trasladó, de nuevo en helicóptero hasta Cassano all’Jonio, donde visitó el campo de deportes Pietro Toscano. Tras una breve ceremonia de acogida, fue al centro de cuidados paliativos para enfermos terminales Giuseppe Moscati.

Periodista digital