Primeros Cristianos

“Existe un hambre que el dinero y el éxito no sacia” Papa

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Es su Misa en Casa Santa Marta, el Papa Francisco habló de los riesgos de concentrarse en acumular bienes materiales. Puso como ejemplos la riqueza, el prestigio o el poder.

El Papa en Santa Marta: Acumular riquezas, prestigio y poder esclaviza el corazón

Es su Misa en Casa Santa Marta, el Papa Francisco habló de los riesgos de concentrarse en acumular bienes materiales. Puso como ejemplos la riqueza, el prestigio o el poder.

 
PAPA FRANCISCO
 “Este es el mensaje de Jesús: ‘Pero si tu tesoro está en la riqueza, la vanidad, el poder, en el orgullo, tu corazón estará encadenado ahí. Tu corazón será esclavo de la riqueza, la vanidad, el orgullo’. ¡Y lo que Jesús quiere es que tengamos un corazón libre! Este es el mensaje de hoy”. 
 
Francisco explicó que el amor, la paciencia, servir a los demás y adorar a Dios son “tesoros del Cielo”. Añadió que dan alegría y luz, y hacen que el corazón mejore con los años, como el buen vino. Sin embargo, dijo que si el corazón está esclavizado, se convierte en vinagre y se pierde. 
 
 
EXTRACTO DE LA HOMILÍA DEL PAPA
Fuente: Radio Vaticana 
 
“El primer tesoro: el oro, el dinero, las riquezas…”Pero con estos no están seguros porque, tal vez, te lo pueden robar, ¿no? ‘; No, yo estoy seguro con las inversiones “; ‘Per quizá el mercado de valores se derrumba y te quedas sin nada! Y luego dime ¿un euro de más te hace feliz o no? La riqueza, son un tesoro peligroso, peligroso… Sí pero las riquezas son buenas, sirven para hacer un montón de cosas buenas, para llevar adelante la familia: ¡esto es verdad! ¡Pero si tú las acumulas como un tesoro, te roban el alma! Jesús, en el Evangelio, vuelve sobre este tema, las riquezas, sobre el peligro de las riquezas, sobre el poner las esperanzas en las riquezas”. 
 
“Este es el mensaje de Jesús: ‘Pero si tu tesoro está en la riqueza, la vanidad, el poder, en el orgullo, tu corazón estará encadenado ahí. Tu corazón será esclavo de la riqueza, la vanidad, el orgullo’. ¡Y lo que Jesús quiere es que tengamos un corazón libre! Este es el mensaje de hoy. ‘¡Por favor, tened un corazón libre!’, nos dice Jesús. Nos habla de la libertad del corazón. Y un corazón libre sólo se puede tener con los tesoros del cielo: el amor, la paciencia, el servicio a los demás, la adoración a Dios”. ¡Éstas son las verdaderas riquezas que no son robadas! ¡Las otras riquezas gravan el corazón. Pesan sobre el corazón: lo encadenan, no le dan la libertad!” 
 
“Un corazón luminoso, que no está encadenado, un corazón que va hacia adelante y que envejece bien, porque envejece como el buen vino: cuando el buen vino envejece es un buen vino de crianza. En cambio, el corazón que no brilla es como el vino malo: el tiempo pasa y lo estropea, lo vuelve vinagre. Que el Señor nos dé esta prudencia espiritual, para entender bien dónde está mi corazón, al lado de qué tesoro está unida mi corazón. Y que nos dé también la fuerza para desencadenarlo, si está encadenado, para que sea libre, luminoso y nos dé esta hermosa felicidad de hijos de Dios: la verdadera libertad”
 
 
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