Primeros Cristianos

Francisco explica en qué consiste la vida eterna

952639b700dff8856fcaf751fbd7c26d.jpg

Durante la audiencia general, Francisco aseguró que la Iglesia no es una “realidad estática“, sino que siempre camina hacia el Cielo. Añadió que después de la muerte, habrá una “nueva tierra”y que los cristianos verán a Cristo “cara a cara”.

Francisco explica en la audiencia general en qué consiste la vida eterna

Durante la audiencia general, Francisco aseguró que la Iglesia no es una “realidad estática“, sino que siempre camina hacia el Cielo. Añadió que después de la muerte, habrá una “nueva tierra” y que los cristianos verán a Cristo “cara a cara”.
 

“Todos nos encontraremos en el Cielo. Todos”

RESUMEN DE LA CATEQUESIS DEL PAPA
 
Queridos hermanos y hermanas:
 
En la catequesis de hoy reflexionamos sobre la Iglesia que peregrina hacia el Reino. (El Reino ya está dentro de nosotros. Vamos caminando con Dios, Jesús y el Espirito Santo, que son la plenitud) Como bien afirma el Concilio Vaticano II, la Iglesia no es una realidad estática, sino que camina continuamente en la historia hacia la meta última y maravillosa que es el Reino de los Cielos, del cual la Iglesia es en la tierra su semilla e inicio. 
 
En este camino, es hermoso percibir la comunión entre la Iglesia celestial, que nos sostiene con su intercesión, y nosotros, que en la Eucaristía estamos invitados a ofrecer oraciones por las almas que se encuentran a la espera de la felicidad eterna. Desde la perspectiva cristiana, la distinción ya no es entre quien está muerto o quien no lo está, sino entre quien está con Cristo y quien no lo está; éste es el elemento fundamental y decisivo para nuestra felicidad.
 
Aunque ignoramos el tiempo en el que llegará el fin de todo lo creado, sabemos por la Revelación que Dios nos prepara una nueva tierra, donde habitará la justicia y la felicidad saciará de manera sobreabundante los deseos del corazón del hombre. 
 
Esto es el “Paraíso”, que no es un lugar sino un “estado”, donde nuestras esperanzas serán verdaderamente colmadas, en una nueva creación, con plenitud de ser, verdad y belleza, libre de todo mal y de la misma muerte. 
 
Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España, Argentina, México, así como a los venidos de otros países latinoamericanos. Conscientes del don maravilloso de pertenecer a la Iglesia, pidamos a la Virgen María, nuestra Madre del cielo, que nos acompañe siempre y nos ayude a ser, como ella, signo gozoso de esperanza para nuestros hermanos. Muchas gracias.
 

+Info: La vida eterna: el Juicio, el Cielo, el Purgatorio, el Infierno

 
Salir de la versión móvil