La antigua Cesarea de Filipo, lugar en el que Jesús confió a Pedro las llaves del Reino de los Cielos

El paisaje sorprende por su fauna, flora y la abundancia de agua, que forma una serie de cuencas fluviales en el interior del Parque Nacional de Banias, uno de los afluentes del río Jordán, y una cascada de 10 metros, la más grande de Israel. Las numerosas riquezas naturales han hecho de Banias un lugar de culto pagano, sobre todo del dios “Pan”, del que deriva el nombre del lugar: “Panias”, en árabe “Banias”, dado que en esta lengua no existe la letra “P”.

El arqueólogo del parque nacional de Israel, Ben-Yosef, explica cómo las excavaciones comenzaron en el siglo pasado. En 1988 se descubrieron restos de época romana y bizantina. Descubrimientos arqueológicos y testimonios de diferentes periodos históricos, entre los cuales tenemos la Batalla de Banias, cuando el actual territorio de Tierra Santa fue sometido al dominio de los seléucidas. Treinta años más tarde, la tentativa de introducir las costumbres de la cultura helenística hizo estallar la rebelión de los macabeos.

Dr. BEN-YOSEF Arqueólogo Parque Nacional de Israel

“Unos 200 años antes de Cristo, la ciudad fue escenario de una gran guerra de pueblos venidos de Grecia. Una guerra entre la casa de los seléucidas y la de los ptolomeos. Tras esta guerra. La ciudad fue conquistada por el imperio de los seléucidas. Comenzaron muchas construcciones, algunas de las cuales en honor a la cultura helenística, como Pan.”

En época helenística, la ciudad vivió momentos de prestigio. Aquí Herodes construyó un templo en honor al emperador César Augusto y, antes de morir, dividió su reino entre sus tres hijos. Banias fue destinado a Filipo, quien la hizo capital de su reino dándole el nombre de “Cesarea de Filipo”, para distinguirla de “Cesarea Marítima”, en la costa del Mar Mediterráneo. Durante su dominio, la región se desarrolló económica y culturalmente: Se acuñaron monedas y se construyeron templos, baños, teatros y otros edificios públicos.

Aquí tuvo lugar un hecho importante para el cristianismo. Jesús pasó por aquí y preguntó a los discípulos cómo era percibido por la gente, y al final les dirigió la misma pregunta a ellos: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” A partir de ahí, la bella respuesta de Pedro y la revelación de su misión.

Fr. GIUSEPPE GAFFURINI, ofm Cantor Basílica del Santo Sepulcro

“Pedro responderá con su profesión inspirada y el Señor Jesús responde con la misión de Pedro: ‘Tú eres Pedro y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia”.

Jesús dejó Judea y Galilea, fue hacia los límites de la Tierra Prometida, casi entre los paganos, y allí hizo la pregunta para que su identidad no fuera confusa con el mesianismo de su tiempo. A partir del momento en el que Pedro recibió la revelación del Padre, Jesús entendió que el Padre lo eligió entre los hermanos como primera piedra sobre la que la Iglesia será construida.

Fr. GIUSEPPE GAFFURINI, ofm Cantor Basílica del Santo Sepulcro

“El Señor Jesús deseaba que su identidad de Mesías no se confundía y quería saber cómo la gente y los paganos lo identificaban. Es decir, habría sido una Iglesia abierta, con una identidad abierta de Jesús y una identidad de Pedro y de la misma Iglesia, muy abierta. Estos dos temas, la divinidad de Cristo y el primado de Pedro, son hoy los términos de discusión del diálogo ecuménico entre las confesiones cristianas y del diálogo interreligioso con el resto de confesiones religiosas, dispuestas a reconocer en Jesús a un profeta, un mesías, pero ciertamente no su divinidad.”

El lugar arqueológico se encuentra a los pies del Monte Hermón, en los Altos del Golán, cerca de la frontera con Siria y Líbano. Quien lo visita tiene la posibilidad de ver las ruinas de épocas diferentes, antiguos edificios de palacios, un antiguo molino de agua en función, la Gruta de Pan y también tocar las refrescantes aguas del Río Hermón. Pero, sobre todo, el lugar indica el momento en el que comprendieron la identidad de Cristo y la misión de Pedro.