Primeros Cristianos

¿Qué podemos decir de la personalidad de Jesús?

¿Qué podemos decir de la personalidad de Jesús? 1

Jesucristo tiene una manera de hablar de sí mismo muy peculiar. A veces podría parecer pretencioso. Eso hace que cree enemigos a su alrededor, pero la gente sencilla no lo rechaza.

En su personalidad nos encontramos con fuertes contrastes, por un lado es alguien cercano, que despierta una gran confianza, pero al mismo tiempo puede parecer alguien que se define de manera audaz (yo soy el camino, la verdad y la vida). Esto resulta una aparente contradicción. Este contraste es señal de una fuerte personalidad. Manifiesta un señorío y gran libertad, pero al mismo tiempo es obediente, a Dios y a los hombres. La soledad y el silencio también son dos rasgos muy característicos suyos. Sin embargo, está siempre buscando a la gente.



Otra característica de Jesús es que es inclasificable. Clasificarle sería reducir su personalidad. Por eso tampoco le gusta que le califiquen. Le dicen Mesías y Salvador, pero dice que no se lo digan a nadie, pues el Mesías era visto como una figura política. Lo quieren hacer rey, pero Jesús se escapa. También le llaman Maestro (rabí), pero Él se salta todas las reglas de los rabinos. A sus amigos les llama amigos, acepta mujeres. Es incalificable, pero se llama Jesús.

Su vida fue relativamente breve. También una vida confinada a un marco muy reducido. Vivió la mayor parte de su vida en una pequeña aldea. La mayor parte de las ciudades de la zona en la que predica eran de influencias griegas. Y Jesús predica a los pobres, a los pescadores, a los pastores… Su alcance es desproporcionado considerando que era de pueblo.



San Pablo dice que en Jesús hay un judío y griego y no hay esclavo y libre; no hay varón y mujer. Esto es una referencia directa a todos. La vida de Jesús es una vida vivida para cada uno.

La personalidad de Jesús tiene un carácter revolucionario, “hace nuevas todas las cosas”. En su predicación y en su vida es incluyente, y eso es algo que produce escándalo. Le siguen los publicanos, las prostitutas, los leprosos… el contacto físico es algo que está muy en Jesús. Come con publicanos y pecadores. Y no solo come, sino que se deja tocar. Lo único que excluye Jesús es la hipocresía. 

Jesús es también liberador. Trae la libertad. Todas sus acciones están muy unidas al desatar. Desata la lengua del mundo. Para predicar busca espacios libres, de un mensaje así de libertad. La principal atadura son los miedos, y Jesús dice a los discípulos que no tengan miedo.



Esa manera de ser de Jesús consigue abrir los corazones. Hace que la gente se sincere. También tiene que ver con el escuchar y entender eso que me están diciendo. Abrir el oído. Pero también tiene que ver con abrir a todas las posibilidades humanas. 

Jesús vive las cosas con una intensidad especial, pero con una intensidad serena. Como vimos, en la vida de Jesús hay fuertes contrastes de su personalidad.

 

 

 

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