Primeros Cristianos

Santa Catalina de Alejandría – 25 de noviembre

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Santa Catalina de Alejandría

¿Sabes quién era Santa Catalina de Alejandría?

Santa Catalina, mártir, que, según la tradición, fue una virgen de Alejandría dotada tanto de agudo ingenio y sabiduría como de fortaleza de ánimo. Su cuerpo se venera piadosamente en el célebre monasterio del monte Sinaí.

 

Los datos históricos sobre esta santa, decapitada el 24 ó 25 de noviembre del año 305 por orden del emperador Maximino, son muy escasos. El episodio de su martirio inspiró una afortunada y difundida leyenda que tiene el siguiente desarrollo, común a las más antiguas redacciones griegas y a una árabe.

Habiendo el Emperador promulgado un edicto que ordenaba ofrecer sacrificios a los dioses, una joven cristiana de nombre Hecaterina, hija única de un noble de Alejandría, extraordinariamente bella, rica y docta, se trasladó al templo e interpeló en público al Emperador.

A tal interpelación siguió un debate religiosofilosófico entre ella y los mejores retóricos, convocados por el Emperador (que en la leyenda recibe el nombre de Majencio), los cuales al final se declararon vencidos: condenados a la hoguera, se convirtieron y pidieron a Catalina la señal de Cristo (en este episodio se basa la invocación de santa Catalina como patrona de los filósofos).

El Emperador ofreció en vano a Catalina la corona imperial; entonces la hizo golpear con nervios de buey y mandó que fuera encarcelada. Durante los 12 días de prisión recibió milagrosamente alimento de una paloma y llegó a convertir a la misma emperatriz Augusta y al tribuno Porfirio. Condenadaa sufrir el tormento de la rueda, se vio librada por un ángel. Por último el Emperador ordenó que fuera decapitada. De sus venas surgió leche en vez de sangre, mientras cuatro ángeles transportaron el cuerpo al Monte Sinaí.

El núcleo original de esta narración podría ser anterior al S. VII. Trasladada a Occidente, la leyenda se enriqueció entre los s. XIII y XIV con el episodio de la conversión de Catalina a la fe cristiana. Amplia y diversa es la serie de redacciones latinas y romances que desarrollan en verso o en prosa los dos episodios, a veces separados y otras veces unidos.

Los episodios de la leyenda han sido abundantemente representados en la iconografía y en el arte. La traza más antigua de culto se nos da por una pintura del S. VIII descubierta en 1948 en la basílica romana de S. Lorenzo. De los elementos de la antigua leyenda, ha quedado sobre todo en el culto popular la rueda para caracterizar a la santa. Es considerada generalmente protectora de las muchachas y de las núbiles, cuya edad honró con su ciencia y su virtud.

 

GIOVANNI BATTISTA BRONZINI

BIBL.: D. BALBONI, G. B. BRONZINI y M. V. BRANDI, Caterina d’Alessandria, en Bibl. Sanct. 3,954-978 (con bibl. muy abundante) H. KNUST, Geschichte der Legender der H. Katharina von Alexandrien u. der h. Maria Aegyptiaca nebst unedierten Texten, Halle 1890; H. VARNHAGEN, Zur Geschichte der Legende der Katharina von Alexandrien, Erlangen 1891; J. VITEAU, Passions des Saints Écaterine et Pierre d’Alexandrie, Barbara et Anysia„ París 1897; íD, La légende de S. Caterine, «Annales de Sannt-Louis-des-FranQais» 2 (1898) 5-23; P. PEETERS, La «Passio graeca» de S. Catalina, «Analecta Bollandiana» 26 (1907) 5-23; G. B. BRONZINI, Una redazione umbro-senese della leggenda di S. Caterina d’Alessandria, «Rendiconti della Classe di Scienze morali, storiche e filologiche della Aceademia Nazionale dei Lincei», Roma 1952, 1-2, 75-106; íD, La legenda di S. Caterina d’Alessandria. Passioni greche e latine, ib, Roma 1960; íD, La leggenda di S. Caterina d’Alessandria di «Rainero da Preceno», in «Atti e Memorie dell’Arcadia», Roma 1967; C. NARBEY, Supplément aux Acta Sanctorum pour des Vies de saints de l’époque merovingienne, 11, París 1912, 317-328; Vies des Sains et des Bienheureux, XI, París 1954, 854-972.

 

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