Primeros Cristianos

Sobre el cielo y la tierra

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Sobre el Cielo y la tierra

“Hay que aprender que lo religioso es la manifestación más sublime de lo humano, pero sólo cuando es puro”. “Cuando los actos litúrgicos se van deslizando hacia eventos sociales pierden la fuerza”. Estas son solo dos citas extraidas del libro ‘Sobre el cielo y la tierra’ del Papa Francisco.

Breve recopilación de citas del libro del Papa Francisco ‘Sobre el cielo y la tierra’

“Cuando los actos litúrgicos se van deslizando hacia eventos sociales pierden la fuerza”

“Hay que aprender que lo religioso es la manifestación más sublime de lo humano, pero sólo cuando es puro”. “Cuando los actos litúrgicos se van deslizando hacia eventos sociales pierden la fuerza“. Estas son solo dos citas extraidas del libro ‘Sobre el cielo y la tierra’ del Papa Francisco. 

En Los Nuevos Areópagos seguimos disfrutando con los textos y las palabras del Papa Francisco. Ahora hemos concluido la lectura de las opiniones que expuso sobre la fe, la familia, la Iglesia y muchas cosas más en su conversación con el rabino judío Abraham Skorka (Entre el cielo y la tierra, Debate, Barcelona 2013, 220 páginas). El libro fue publicado ya en Argentina en 2010.  Nos gustaría sobre todo que lo leáis. Para ir abriendo el apetito, compartimos 20 citas que no se pueden considerar un resumen, pero captan el estilo y el interés del libro. Entre paréntesis están los números de página.

Tenemos culturas idólatras en nuestra sociedad: el consumismo, el relativismo y el hedonismo son una muestra de ello (36)

Moisés es el personaje más humilde que hubo sobre la tierra. Delante de Dios no queda otra que la humildad y el que quiere ser dirigente del pueblo de Dios tiene que dar espacio a Dios (43)

Lo peor que nos puede pasar en la vida sacerdotal es ser mundanos, obispos o curas light (54)

No creo en las posiciones que plantean sostener cierto espíritu corporativo para evitar dañar la imagen de la institución (58)

Cuando los actos litúrgicos se van deslizando hacia eventos sociales pierden la fuerza (62-63)

Hay que aprender que lo religioso es la manifestación más sublime de lo humano, pero sólo cuando es puro (67)

El hombre recibe algo y tiene que dejar algo mejor (84)

El cristianismo tuvo épocas de fuertes movimientos quietistas, que iban en contra del mandato de Dios, que dice que hay que transformar la tierra, trabajar (89)

Creo que ahora hay una eutanasia encubierta (…) El anciano no es cuidado como se debe, sino que es material de descarte (91-92)

Separo el tema del aborto de cualquier concepción religiosa. Es un problema científico (105)

Nuestra opinión sobre el casamiento entre personas del mismo sexo no tiene base religiosa, sino antropológica (112)

Ahora a nadie se le ocurriría meter un montón de gente en un barco y mandarla al otro lado del océano. Es verdad que hoy hay otros tipos de esclavitud, como es el caso de las dominicanas que traen para someterlas a la prostitución (119)

Me parece discriminatorio que no se hable de la religión, que no se enseñe el punto de vista religioso de la vida y de los acontecimientos históricos como se hace con otras disciplinas (123-124)

Si uno piensa que el poder es imponer lo mío, meter a todos en mi línea y hacerlos andar por ese camino, creo que está equivocado (139)

A los curas, el día que les impongo las manos y los ordeno, les digo que no estudiaron para recibirse de curas, que no es una carrera, que ellos no eligieron sino que a ellos los eligieron (141)

El gran peligro –la gran tentación- en la asistencia a los pobres reside en caer en el paternalismo protector, que en última instancia no los deja crecer. La obligación del cristiano es integrar al más desposeído en la misma comunidad, como se pueda, pero integrarlo (160)

No entenderíamos la revelación, la Biblia, si no tomáramos en serio la conflictividad. La cuestión es cómo se resuelve el conflicto según la palabra de Dios (200)

Incluso con un agnóstico, desde su duda, podemos mirar juntos hacia arriba y buscar la trascendencia (204)

Los verdaderos renovadores son los santos. Ellos son los verdaderos reformadores, los que cambian, transforman, llevan adelante y resucitan el camino espiritual (214)

La búsqueda religiosa no se apagó, sigue fuerte, por ahí un tanto desorientada, fuera de las estructuras institucionales. A mi juicio, el desafío más grande lo tienen los líderes religiosos en saber cómo conducir esa fuerza (216)

Francisco Javier Pérez Latre

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