Primeros Cristianos

¿Usaron Jesús y sus apóstoles estas monedas? Hoy son fáciles de adquirir

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“No se puede servir a Dios y al dinero”, insistía Jesucristo

Los arqueólogos han encontrado monedas de la época de Jesúcristo con cierta frecuencia, piezas de metal con 2.000 años de antigüedad, que quizá estuvieron en manos de Jesús, de los Doce Apóstoles, de San Pablo, en la bolsa que administraba Judas…

El editor español Ernesto Serigós ha conseguido reunir muchas de estas monedas del s.I, y las vende en colecciones de 12 monedas con un libro explicativo en una serie limitada de algo más de 100 colecciones. La autenticidad de cada colección va certificada ante notario por especialistas en numismática antigua.

Pero Él utilizaba las monedas con una función educativa. Con un denario que llevaba la imagen del César proclamó: “Dad a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César”, fundamento del pensamiento social occidental, que da autonomía a las realidades políticas.

“El óbolo de la viuda”, signo de los pequeños donativos pero que implican una gran generosidad y riqueza espiritual, o las 30 monedas de plata que recibió el traidor Judas de parte de las autoridades del Templo, forman parte del arquetipo cultural occidental.

Estas monedas, que ayudaban a Jesús a predicar y poner ejemplos, siguen siendo hoy muy evocadoras.

Entre esas piezas se encuentran:

Foto: Moneda de Herodes Agripa I, rey de Judea del 41 al 44 d.C

 

Los evangelistas, al narrar los gestos y acciones de Jesús, son bastante concretos al mencionar los distintos tipos de monedas que Cristo usaba en parábolas o hechos.

Por ejemplo, en la “Parábola de la moneda perdida” (Lc 15,8-10) se habla de dracmas:

“¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido”.

La moneda que más aparece en los evangelios es el denario (hasta 14 veces) según la edición de monedas de I-deo. Aparece:

Foto: Moneda acuñada por Poncio Pilato, del 26 al 36 d.C.

 

Y es también la moneda que los fariseos le mostraron a Jesús, cuando le preguntaron si era lícito o no pagar el impuesto a Roma (Mc 12,15) “¿Es lícito dar tributo a César, o no? (…) Mas él, percibiendo la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme la moneda para que la vea. Ellos le trajeron un denario; y les dijo: ¿De quién es esta imagen y la inscripción? Ellos le dijeron: De César. Respondiendo Jesús, les dijo: Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”. El editor Ernesto Serigós considera que la colección que ahora se pone en venta es “un auténtico tesoro arqueológico y numismático” (son auténticas, no reproducciones), una colección única cuyo valor “aumenta con el paso del tiempo” y asegura que “incluso el propio Jesús podría haber tenido una en sus manos, y desde luego, las personas de su próximo entorno”.

Más información en: http://www.i-deo.es/colecciones.html

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