Los saqueadores nómadas amalecitas tomaron la ciudad y la incendiaron
La arqueología está confirmando en Tierra Santa la identidad de una ciudad que, con mucha probabilidad, fue la primera que gobernó David, incluso antes de ser Rey, en su época de exiliado. Se trata de Siclag.
David, antes de ser Rey de Israel, sirvió al Rey Saúl, el primero de los reyes israelitas, ayudándole en sus guerras contra los filisteos. Pero Saúl tuvo celos de sus éxitos y quiso acabar con David y sus hombres. Entonces David huyó y se puso al servicio de señores filisteos, casi con seguridad como capitán mercenario.
El Rey Aquis de Gat (uno de los distintos reyes filisteos) ofreció a David, sus 600 hombres y sus familias, un asentamiento para establecerse, que la Biblia llama Siclag. Allí estuvo 14 meses… hasta que salió para ser ungido rey de Israel en Hebrón (Jerusalén era todavía una ciudad pagana, de jebuseos). Siclag se convierte en un símbolo bíblico del“retirarse para esperar y fortalecerse”, del exilio que espera su momento.
Siclag es mencionada en otro momento de esa misma época en la Biblia: mientras David combatía a los filisteos en su última campaña contra Saúl, los saqueadores nómadas amalecitas tomaron la ciudad y la incendiaron, llevándose a las mujeres y a los niños cautivos.
Buscando la ciudad perdida
Los arqueólogos han buscado el lugar exacto de esta ciudad bíblica durante décadas, sabiendo que se encontraba entre Kiryat Gat y Laquis. Tenía que cumplir ciertas condiciones:
– una mezcla de rasgos filisteos y de rasgos israelitas
– haber sido destruida y quemada violentamente
Ahora, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Autoridad de Antigüedades de Israel han emitido un comunicado de prensa en el que afirman que un equipo de arqueólogos ha encontrado probablemente Siclag.
Se encuentra en Khirbet a-Ra’i, una excavación arqueológica que se estudia desde 2015.
Allí, los arqueólogos han descubierto los restos de un asentamiento filisteo de los siglos XII al XI a.C., al que siguió otro rural que data de principios del siglo X a.C, lo que concuerda con el relato bíblico. Ahora, la datación por carbono 14 ha corroborado esta línea de tiempo y la identificación de los investigadores.
Según The Times of Israel, además de esta transición cultural entre las construcciones filisteas y el posterior campamento israelita, en este asentamiento de época de David se han encontrado restos de un gran incendio que acabó destruyéndolo.
Tinajas típicas de la época del Rey David, para almacenar vino y aceite.
Los arqueólogos han descubierto un centenar de recipientes de cerámica completos utilizados para almacenar vino y aceite, típicos del período del Rey David.
El equipo está liderado por el profesor Yosef Garfinkel, director del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén; Saar Ganor de la Autoridad de Antigüedades de Israel; y Kyle Keimer y Gil Davis, de la Universidad australiana de Sydney.
SAN AMBROSIO AUPERTO
Monje (¿778? d. C.)
San Ambrosio era un miembro distinguido de la corte de Pepino el Breve. Enviado por su soberano a una misión a Italia, tuvo ocasión de visitar el monasterio benedictino de San Vicente, en el ducado de Benevento. El espíritu y la observancia de los monjes le produjeron tal impresión, que ingresó al punto en la abadía.
Después de su profesión y ordenación, predicó con gran éxito en la región; algunos de sus sermones se conservan todavía. Ambrosio vivió santamente, ignorado del mundo, consagrado sobre todo a escribir. Sus obras eran tan estimadas en la Edad Media, que su tratado sobre el conflicto de las virtudes y los vicios fue atribuido a San Ambrosio de Milán, a San Agustín, a San León IX y a San Isidoro de Sevilla, sucesivamente.
Entre los escritos de Ambrosio se cuentan las vidas de los santos y un comentario del Apocalipsis. Dom Morin escribe a propósito de las obras del santo: "Por su ciencia y estilo, San Ambrosio constituye un fenómeno raro, casi un enigma, ya que no podemos dejar de preguntarnos dónde y cómo pudo acumular tantos datos, si tomarnos en cuenta la época y el sitio en los que vivió."
Tampoco entre sus contemporáneos le faltaron admiradores: Carlomagno solía consultarle (pues Ambrosio había sido en una época su tutor) y el Papa Esteban IV le trataba como a un amigo. Ambrosio gozaba de simpatías también en su monasterio. Hacia el año 776, los monjes francos le eligieron abad; pero una coalición de monjes lombardos apoyaba a otro candidato llamado Poto.
Enterado del asunto, el Papa Adriano I convocó a los dos rivales a Roma, pero San Ambrosio Autperto murió en el viaje. Fue sepultado en la basílica de San Pedro. Sus reliquias fueron trasladadas alrededor del año 1044, a la abadía que gobernó por tan corto espacio de tiempo.
Benedicto XVI presenta la figura de Ambrosio Auperto
Siguiendo la vida y obra de Ambrosio Auperto, monje del siglo VIII
Supo descubrir el "misterio de la Iglesia", reflejado en la Virgen María.
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 22 de abril de 2009
El Papa explicó este miércoles, durante la audiencia general con los peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro, que la actual crisis económica mundial "ha nacido de la raíz de la codicia".
El Papa quiso mostrar así la actualidad del mensaje del monje y escritor cristiano Ambrosio Auperto, que vivió en el siglo VIII y que escribió un tratado sobre la codicia, en el que muestra que ésta está a la base de todos los vicios que combaten en el alma humana.
A la codicia, Auperto "oponía el desprecio del mundo", que "no es un desprecio de la creación, de la belleza y de la bondad de la creación y del Creador, sino un desprecio de la falsa visión del mundo presentada e insinuada por la codicia", explicó el Papa a los presentes.
"Ésta insinúa que el tener sería el sumo valor de nuestro ser, de nuestro vivir en el mundo pareciendo importantes. Y así falsifica la creación del mundo y destruye el mundo", añadió.
El pontífice advirtió que estas palabras, "a la luz de la presente crisis económica mundial, revelan toda su actualidad. Vemos que precisamente desde esta raíz de la codicia ha nacido esta crisis".
"También para el hombre de este mundo, también para el rico vale el deber de combatir contra la codicia, contra el deseo de poseer, de aparecer, contra el falso concepto de libertad como facultad de disponer de todo según el propio arbitrio. También el rico debe encontrar el auténtico camino de la verdad, del amor y así de la vida recta", añadió el Papa, resumiendo el mensaje de este monje medieval.
Siguiendo con su largo ciclo de catequesis sobre escritores cristianos del primer milenio de la historia de la Iglesia, el Papa se detuvo hoy en este poco conocido monje de origen provenzal, de quien afirmó que supo descubrir el "verdadero rostro de la Iglesia".
"La Iglesia vive en las personas, y quien quiere conocer a la Iglesia, comprender su misterio, debe considerar a las personas que han vivido y viven su mensaje, su misterio. Por ello hablo desde hace tanto tiempo en las catequesis del miércoles de personas de las que podemos aprender qué es la Iglesia", explicó.
El Papa explicó brevemente la vida de este monje, que vivió como seglar en la corte carolingia como preceptor de Carlomagno, y que ingresó en el monasterio benedictino de San Vicente de Volturno (cerca de Nápoles). Auperto fue un escritor prolífico, cuyas obras se han atribuido a otros grandes escritores, entre ellos san Ambrosio de Milán o san Ildefonso.
Las intrigas de su tiempo y los partidos políticos en que se dividía la propia comunidad monacal fueron la causa de su salida y seguramente de su muerte repentina, probablemente asesinado, mientras acudía aRoma llamado por el Papa para actuar como testigo en un proceso contra el abad de la comunidad, el longobardo Poton.
"Ambrosio Auperto fue monje y abad en una época marcada por fuertes tensiones políticas, que repercutían también en la vida interna de los monasterios", explicó el Papa. Sin embargo, supo descubrir el "misterio de la Iglesia", reflejado en la Virgen María.
Basándose en su obra principal, el comentario al Apocalipsis, "primer comentario amplio en el mundo latino al último libro de la Sagrada Escritura", Benedicto XVI explicó que Ambrosio Auperto "no se interesa tanto por la segunda venida de Cristo al final de los tiempos, sino a las consecuencias que se derivan de su primera venida para la Iglesia del presente, la encarnación en el seno de la Virgen María".
"En el contexto de la dimensión mística que pertenece a todo cristiano, él mira a María como modelo de la Iglesia, modelo para todos nosotros, porque también en nosotros y entre nosotros debe nacer Cristo".
"Su gran veneración y su profundo amor por la Madre de Dios le inspiran a veces formulaciones que de alguna forma anticipan las de san Bernardo y de la mística franciscana, sin desviarse sin embargo a formas discutibles de sentimentalismo, porque él no separa nunca a María del misterio de la Iglesia", añadió el Papa, calificando a Ambrosio Auperto como "el primer gran mariólogo de Occidente".
Benedicto XVI concluyó su catequesis proponiendo el ejemplo de este monje, que vivió "en un tiempo de fuerte instrumentalización política de la Iglesia, en la que el nacionalismo y el tribalismo habían desfigurado el rostro de la Iglesia".
A pesar de ello, "él, en medio de todas estas dificultades que conocemos también nosotros, supo descubrir el verdadero rostro de la Iglesia en María, en los Santos. Y supo así entender qué quiere decir ser católico, ser cristiano, vivir de la Palabra de Dios, entrar en este abismo y así vivir el misterio de la Madre de Dios: dar de nuevo vida a la Palabra de Dios, ofrecer a la Palabra de Dios la propia carne en el tiempo presente", añadió.
Existe una breve biografía latina; puede verse en las obras de Muratori y Mabillon y en Acta Sanctorum, julio, vol. IV. Ver sobre todo G. Morin, Revue Bénédictine, vol. XXVII (1910), pp. 204-212; y Morin, Etudes, Textes Découvertes (1913), pp. 23, 488, 494, 498, 506. Cf. J. Winandy, Ambroise Autpert, moine et théologien (1953).
‘El celibato cristiano. Una vida plena y fecunda’
El Sínodo de la Amazonía ha puesto sobre la mesa del debate la cuestión del celibato ministerial. Quizá sea un tema que no ha desaparecido de la agenda privada y pública de determinados sectores de la Iglesia que consideran esta cuestión como meramente disciplinar, por lo tanto, contingente, susceptible de ser modificada sin más.
Por eso hay que tener ideas muy claras sobre qué es el celibato, el por qué del celibato, las razones teológicas del celibato, la historia y la relación entre doctrina y disciplina. En este sentido, si hay un libro oportuno para este momento de la Iglesia es éste. Un libro que está relacionado con lo que se ha venido publicando recientemente sobre la materia en la revista “Scripta Theologica”.
Vayamos por tanto al contenido que, además, está destinado no solo a sacerdotes y seminaristas, sino que se ofrece con notable acierto a todo los cristianos que quiera estar bien formados e informados.
El volumen arranca, además de con un prólogo del cardenal Antonio Cañizares, con el texto de la Encíclica “Sacerdotalis caelibatus” de Pablo VI. En cierta media se podría decir que los capítulos posteriores son un comentario actualizado a la citada Encíclica. Por cierto que sorprende la actualidad y vigencia del magisterio de Pablo VI.
El primer comentario a la “Sacerdotalis caelibatus” lo firma Antonio Aranda. La tesis no puede ser más retadora: la relación entre el celibato ministerial y la naturaleza del sacerdocio ministerial en la Iglesia católica representa un “hecho teológico”, que tiene un trasfondo sobre el que hay que profundizar constantemente en la historia.
Por lo tanto, el celibato no es una cuestión marcada por la transitoriedad sino un dato doctrinal y disciplinar de fondo que afecta a la comprensión del ministerio y que está relacionada con el significado de la Iglesia como sacramento universal de salvación.
De ahí que nuestro autor desarrolle los fundamentos cristológicos, eclesiológicos y escatológicos del celibato. La ley del celibato ministerial no es manifestación de una realidad simplemente histórica sino de un hecho teológico que supera toda comprensión funcional.
Consecuencias teológicas
Si clarificador es el primer capítulo, el segundo de Luarent Touze lo es más. Aborda dos aspectos: las consecuencias teológicas de la investigación actual sobre la historia del celibato y los estudios que relacionan el magisterio y la doctrina teológica desde la perspectiva nupcial.
Es particularmente interesante la primera parte de esta aportación porque recuerda que vivimos una época de ausencia de novedades en lo que se refiere a la investigación sobre la historia del celibato. En los años 80 y 90 se produjeron relevantes aportaciones sobre el celibato en la historia del cristianismo primitivo. De entre sus contribuciones nos encontramos que “los clérigos mayores, obispos, sacerdotes y diáconos de los primeros siglos o bien eran solteros o bien, si estaban casados, practicaban la continencia después de la ordenación.
Las primeras leyes canónicas, del siglo IV, fueron un simple consignación por escrito de costumbres teniendo fuerza de ley”. Otro aspecto es que el abandono de esta práctica, en parte de la Iglesia, se produjo a partir del Concilio oriental Trullano (691).
Fe debilitada
Por cierto que aporta un dato interesante. Respecto a la población sacerdotal en la Grecia ortodoxa, formada por 11.000 mil hombres de los cuales 3.000 están casados, los jerarcas de esa Iglesia certifican que el número de los casados está experimentando un descenso constante.
Hay afirmaciones de este especialista en la cuestión que deben dar que pensar. Por ejemplo la que señala, en la conclusión de su trabajo, que “una Iglesia indiferente al estado matrimonial de sus clérigos pondría quizá de manifiesto una fe debilitada en la virtud de los sacramentos, especialmente de la Eucaristía”.
Completan el libro dos aportaciones más. La primera de Carter Griffin sobre “El testimonio antropológico del celibato” y la segunda de Wenceslao Vial sobre “Psicología y celibato”.
Ahí se desmantelan los argumentos, vamos a decir más actuales y en boga, en contra del celibato ministerial desde la psicología y la sociología, demostrando la tesis de que el celibato, bien vivido, favorece la felicidad humana y testifica importantes verdades necesarias hoy.
También se adentra, en la segunda aportación, desde la psicología clásica a reflexionar sobre la contribución del celibato a una madurez integral de la persona. Hay que destacar por cierto las páginas, en el último capítulo, dedicadas al fenómeno del bornout o “síndrome de estar quemado” en los sacerdotes.
El convento franciscano en el río Jordán se cerró a toda prisa en 1968. Hace pocos días, en el transcurso de unas obras para desminar el área, un fraile franciscano de la Custodia de Tierra Santa regresó por primera vez. Lo hizo a petición de la asociación Halo Trust, dedicada desde hace tiempo a retirar las minas de la orilla occidental del río, donde se sitúa el episodio del Bautismo de Jesús. Desde 1967, a consecuencia de la guerra entre Israel y Jordania, toda el área se cerró a peregrinos y turistas, para convertirse en un enorme campo minado (55 hectáreas) y zona militar. Solo en el año 2000, durante la visita del papa Juan Pablo II a Tierra Santa, se abrió un pequeño acceso y después en 2011 las autoridades israelíes limpiaron una pequeña parte del terreno para hacerlo accesible a los peregrinos.
Desde enero de 2018 Halo Trust ha limpiado poco a poco todos los territorios que pertenecen a ocho iglesias cristianas: católica, greco-ortodoxa, armenia, copta, etíope, rumana, siria y rusa.
El 9 de julio fue el turno del terreno de los franciscanos, que representan a la iglesia católica. Se procedió al desminado de la carretera principal hasta la iglesia, alrededor de la iglesia y dentro de la iglesia. No se encontró ningún material sospechoso en la iglesia o el convento, pero los trabajadores de Halo Trust pidieron retirar todos los objetos.
“El 16 de julio entré en el convento – cuenta fray Sergey Loktionov - . Encontramos cosas que pertenecieron a los frailes: vestiduras sagradas, mobiliario litúrgico, candelabros, libros, altares portátiles. Daba la impresión de que los frailes tuvieron que marcharse con prisa, porque incluso habían dejado el registro de las misas de peregrinos sobre la mesa del refectorio con el lapicero dentro”. La última misa registrada era la del 7 de enero de 1968, celebrada por un grupo procedente de Nigeria. “También en la cocina encontramos objetos de uso cotidiano: cacerolas, teteras, cubiertos, bebidas”, continúa fray Sergey. Se llevaron también una serie de altares portátiles, usados por los peregrinos para celebrar cerca del río. El franciscano cuenta que en la próxima Epifanía, en la que normalmente se va al Jordán para celebrar el bautismo del Señor, las iglesias deberían poder recuperar sus respectivos territorios.
Según los recuerdos históricos, los franciscanos realizan su peregrinación anual a este lugar al menos desde 1641. En 1932 la Custodia de Tierra Santa adquirió ese terreno, donde construyó la iglesia, que fue bendecida más tarde, en 1956.
Joseph Ratzinger en algunas catequesis de su pontificado disertó acerca de los primeros cristianos, especialmente los que acompañaron a San Pablo, el Apóstol de las gentes.
Pablo, que no actúa como un “solista”, se asesoró de un pequeño grupo, entre ellos “tres hombres que brillan en el firmamento de los testigos del Evangelio”: Bernabé, Silas y Apolo, que el Benedicto XVI presenta “como modelos luminosos de desinterés y generosidad”.
De Bernabé, destaca que “Se hizo garante de la conversión de Saulo ante la comunidad cristiana de Jerusalén”, y que realizó lo que se suele llamar el primer viaje misionero del Apóstol. De Apolo revela que andaban “fascinados por su manera de hablar”; confirmado cuando de él se dice que es un “hombre elocuente, que dominaba las Escrituras, con fervor de espíritu”. Respecto de los dos, Ratzinger ahora dedicado a la oración y el retiro espiritual, indica que algunos expertos piensan que posiblemente Apolo es el autor de la carta a los hebreos; “Tertuliano la atribuye a san Bernabé”.
De Silas, considerado profeta (cf. Hch 15, 32), y diplomático, “pensaban que era capaz de realizar una especie de mediación entre Jerusalén-Antioquía, judeocristianos y cristianos de origen pagano, y así servir a la unidad de la Iglesia en la diversidad de ritos y de orígenes”.
Es evidente según el Nuevo Testamento que en los primeros tiempos de la iglesia se presentaron disensiones, no se ocultan las que tuvo Pablo. “También entre los santos existen contrastes, discordias, controversias. Esto me parece muy consolador, pues vemos que los santos no “han caído del cielo”. Son hombres como nosotros, incluso con problemas complicados. La santidad no consiste en no equivocarse o no pecar nunca”.
También destacó en las audiencias, la pareja de esposos – Priscila y Áquila-, en cuyas casas se reunían los creyentes, sitio donde “nace la realidad de la Iglesia”, debido a que “hasta el siglo III los cristianos no tenían lugares propios de culto”. El matrimonio había sido expulsado por Claudio al inicio de los años cincuenta; porque “provocaban tumultos a causa de un cierto Cresto”. B XVI en la audiencia del 7 de febrero de 2007, jocosamente aclara que “Se ve que no conocía bien el nombre —en vez de Cristo escribe “Cresto”-; y subraya el elogio que de ellos “hace nada más y nada menos que el apóstol san Pablo”. Priscila, “una mujer que fue seguramente una persona activa”; su ejemplo ha llegado hasta hoy con muchos fieles laicos, que como ellos están comprometidos al máximo, y “ofrecieron el “humus” al crecimiento de la fe”. Otra lección es que “toda casa puede transformarse en una pequeña iglesia; en el sentido de que toda la vida familiar, en virtud de la fe, está llamada a girar en torno al único señorío de Jesucristo”. Son precisamente los que completan la formación de Apolo y le acercan al Bautismo.
Antonia Moropoulou: "La tumba de Cristo es un monumento que habla a toda la Humanidad y la innovación sólo amplifica su voz"
Antonia Moropoulou, supervisora científica del proyecto de restauración del Edículo del Santo Sepulcro, señaló en la Universidad de Navarra que la innovación y la digitalización han sido claves para la datación, conservación y restauración de este proyecto. "La tumba de Cristo es un monumento que habla a toda la Humanidad y la innovación sólo amplifica su voz", afirmó la experta durante la lección inaugural del congreso de Morteros Históricos que reúne en el centro académico a más de 180 científicos de todo el mundo.
De hecho, según indicó la profesora de la Universidad Técnica Nacional de Atenas, la datación de las diferentes piezas ha confirmado la historia y la tradición preexistente sobre esta obra de arte y lugar sagrado. Antonia Moropoulou calificó de "innovadora" e "integrada" la metodología de investigación aplicada en este trabajo que ha permitido realizar con éxito la rehabilitación de la tumba de Cristo.
La sesión inaugural comenzó con la descripción técnica del edículo del Santo Sepulcro y la explicación con detalle del antes y el después de la rehabilitación: desde la evaluación del desvío existente en el monumento, la instalación de los paneles de mármol, hasta la aplicación del mortero final, entre otros aspectos. Los trabajos de restauración del Edículo del Santo Sepulcro de Jerusalén comenzaron en 2016, y durante nueve meses un equipo multidisciplinar de más de cincuenta personas trabajó en este proyecto.
Moropoulou dio protagonismo a la gestión holística del trabajo donde se han encontrado diversas disciplinas como la Teología, Historia, Arquitectura o Ingeniería. Esa transdisciplinariedad y las lecciones aprendidas en esta rehabilitación "pueden servir para la restauración de otros monumentos históricos en el futuro".
by primeroscristianos
Babilonia, Patrimonio de la Humanidad
La UNESCO ha reconocido el sitio arqueológico de la antigua capital mesopotámica, el patrimonio de todos.Una contribución a la exploración y conservación de un lugar clave en la historia del pasado, que ha sufrido daños y alteraciones incluso en la era moderna.
El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO (organización de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura) declaró oficialmente Babilonia en Irak, Patrimonio de la Humanidad, el 5 de julio.El reconocimiento largamente esperado por los iraquíes, de hecho, se produce 36 años después de la primera candidatura presentada por el gobierno de Bagdad.La UNESCO reconoce un sitio arqueológico que fue la ciudad más grande del mundo hace veinticinco siglos, cuando fue la capital del imperio neobabilónico.El complejo arqueológico actual cerca del Éufrates, un área de unos 10 kilómetros cuadrados, bajo la protección de tratados internacionales, se ha sacado a la luz hasta ahora.
Una ciudad deseada
Babilonia era una ciudad codiciada, a menudo conquistada y destruida pero capaz de levantarse de nuevo.Varios libros del Antiguo Testamento se refieren al exilio de los judíos después de la conquista de Jerusalén por Nabucodonosor."En los ríos de Babilonia, nos sentamos llorando en memoria de Sión", recita el Salmo 137. En el Nuevo Testamento, se convierte en un ejemplo de una ciudad corrupta en oposición a la Nueva Jerusalén.Innumerables narraciones también en el mundo griego y romano evocan la antigua ciudad, la torre de Babel, probablemente un gigantesco zigurat, o los legendarios jardines colgantes, tal vez parte del palacio de Nebuchadnezzar, o incluso construidos en Nínive.Heródoto no los menciona y cuando escribieron sobre eso, en la época romana, Babilonia ya estaba abandonada.
Pero la historia de la ciudad es más antigua: surgió en la Edad de Bronce, fue conquistada por los amorreos, los hititas, los caseríos, los elamitas.Se alcanzó su punto máximo entre los siglos séptimo y sexto antes de Cristo, cuando los caldeos tomaron el control de los asirios, inaugurando el imperio llamado Neo-Babilonia.
Una de las reconstrucciones más suntuosas de la ciudad se debe a Nabucodonosor II, quien reinó entre 605 y 561 aC Fue responsable de la espléndida puerta Ishtar, famosa por su color azul y los animales que la decoran, reconstruida por arqueólogos alemanes en Berlín, donde Hoy se encuentra (partes de la calle de las procesiones se encuentran dispersas por los museos del mundo).Más tarde, Babilonia fue conquistada por los persas con Ciro el Grande y Alejandro el Grande.La profecía contenida en el libro de Daniel sobre la caída de la ciudad pareció hacerse realidad en el 539 aC, cuando Ciro se apropió de ella y los judíos regresaron a su tierra.
Amenazas del siglo XX
Las primeras excavaciones científicas fueron llevadas a cabo por los alemanes, dirigidos por Robert Koldewey, entre 1899 y 1914. Pero en el siglo XX, el sitio corrió todo tipo de riesgos para su conservación: el saqueo de ladrillos para construir aldeas vecinas, la construcción de un Ferrocarril buscado por los británicos en los años veinte, el paso de los oleoductos y gasoductos, la manipulación de la época de Saddam Hussein, y finalmente la instalación de una base estadounidense durante la invasión de 2003. Todo esto ha contribuido a dañar un sitio de valor unicoEl patrimonio arqueológico de Mesopotamia, en general, ha sufrido pérdidas muy graves en los últimos años, por ejemplo, con la destrucción de Nimrud en 2015 por Isis.
Aunque muchos hallazgos de Babilonia han terminado en museos europeos, el sitio de la ciudad más grande del mundo antiguo conserva una gran fascinación para los visitantes, que hoy en día son principalmente iraquíes.La inscripción en la lista de sitios protegidos por la UNESCO (hoy más de 1.100 en el mundo) no aumentará en gran medida los fondos para nuevas excavaciones, sino que proporcionará al menos los recursos para preservar mejor los existentes y dar más fuerza a las autoridades iraquíes encargadas de preservar el sitio.En el futuro se espera que favorezca un renacimiento del turismo internacional.
Los mártires cristianos asesinados en odium fidei no son "víctimas" sino "testigos", y los medios de comunicación deben mostrar cuidado y sentido de la responsabilidad a la hora de contar sus historias, evitando utilizar tonos sensacionalistas y acentos victimistas sólo para conseguir algún consenso y quizás algunas suscripciones más.
Estos son los criterios clave mencionados recientemente por Anba Angaelos, arzobispo copto ortodoxo de Londres, como una contribución de claridad ofrecida especialmente a aquellos que se dedican a iniciativas de información y sensibilización en beneficio de las comunidades cristianas en el mundo, sometidas a intimidación, violencia y persecución.
El arzobispo incluyó estas elocuentes consideraciones en su discurso del jueves 4 de julio en Londres, en la iglesia de San Margaret, en la abadia de Westminster, con ocasión de la conferencia anual de Embrace the Middle East, una organización cristiana comprometida a apoyar proyectos e iniciativas a favor de las personas y comunidades vulnerables en el Medio Oriente. "Cuando queremos apoyarlos", dijo el arzobispo copto, entre otras cosas, "debemos mirarlos a ellos, a su sufrimiento, y no a nosotros mismos. No debemos tratar a las comunidades locales con un sentido de superioridad, no debemos exportar nuestros puntos de vista sobre lo que ‘deben’ ser, sino honrar lo que realmente son. Debemos escucharlos. Etiquetar a los mártires como víctimas ofende lo que realmente son: porque no se ven a sí mismos como víctimas, sino como testigos. Sin duda, podemos reconocer su vulnerabilidad. Pero la vulnerabilidad es diferente de la victimización".
Anba Angaelos hizo un llamado a los profesionales de la comunicación, sobre todo para que traten a los mártires y a sus vivencias de persecución de una manera respetuosa y adecuada: "Todos estamos alimentados por los medios de comunicación, y es importante que los medios de comunicación muestren responsabilidad en la forma en la que hablan de persecución, porque a veces usar un título efectista sólo para tener unas pocas suscripciones más puede poner en peligro la vida de las personas", enfatizó.
Visitar el Memorial de Moisés en el Monte Nebo es como contemplar las raíces que conocíamos pero creíamos invisibles y enterradas. Un lugar santo que se asoma al valle del Jordán y el Mar Muerto, y que tiene un significado profundo para muchos. Desde lo alto del monte desde el que Moisés contempló, sin poder entrar, la Tierra Prometida, la vista es extraordinaria.
Precisamente a la cima de esta montaña llegan peregrinos, visitantes y turistas para, como Moisés, contemplar Tierra Santa. En 2018 se vio el notable incremento del turismo en Jordania. Basta pensar que, como señala el periódico The Jordan Times, el Monte Nebo, superado solamente por Petra, es el segundo lugar más visitado del país, con más de 44.000 visitantes.
Fachada de la nueva basílica del Memorial de Moisés
Por ello, el domingo 10 de marzo, el custodio de Tierra Santa, Fr. Francesco Patton, junto al nuncio apostólico para Jordania e Iraq, Mons. Ortega, junto a religiosos y peregrinos, bendijo una de las dos nuevas capillas.
Fr. Francesco Patton, ofm- Custodio de Tierra Santa
“Esta mañana hemos bendecido una de las dos nuevas capillas. Son capillas a disposición de los peregrinos aquí en el Monte Nebo dado que tras la reapertura del Santuario que tuvo lugar en 2016 hubo un gran aumento de peregrinos y visitantes. Por ello es bueno poderles ofrecer nuevos espacios celebrativos.”
Fr. Junio Marques, ofm- Superior Santuario Memorial de Moisés – Monte Nebo (Jordania)
“Hemos abierto dos nuevas capillas en el Monte Nebo: La de la Transfiguración del Señor y una del Profeta Elías y el motivo es porque el número de peregrinos que piden celebrar la misa va en aumento y estas nuevas capillas se abrirán a los peregrinos para aumentar la espiritualidad del Santuario de Moisés.”
Fr. Ibrahim Faltas, ofm - Custodia de Tierra Santa
“En efecto, se presta especial atención al número impresionante de peregrinos que vienen de visitar a este monte durante su estancia en Jordania. Para los franciscanos esta tendencia ha tenido una importancia especial. El Monte Nebo es realmente muy importante. Sin duda tratamos de animar a los peregrinos con todos nuestros medios a venir constantemente en gran número a esta zona, desde donde pueden contemplar una vista, a distancia, de la Ciudad Santa, así como de Jericó, el Mar Muerto y de toda Tierra Santa.”
Una celebración que tiene lugar pocos días después de las jornadas festivas en Egipto con ocasión de los 800 años del encuentro entre el Santo de Asís y el Sultán. Un mensaje contemporáneo de paz y de esperanza hoy más necesario que nunca.
Fr. Francesco Patton, ofm- Custodio de Tierra Santa
“En esta ocasión hemos recordado el 800º aniversario del encuentro entre San Francisco y el Sultán, un encuentro especial e importante para los franciscanos. Gracias a este encuentro, los frailes menores pudimos echar raíces aquí en Tierra Santa y estar presentes como custodios de los Santos Lugares.”
https://www.terrasanta.net/
En su visita a la Facultad de Teología de Nápoles el 21 de junio, el papa Francisco ha querido destacar la dimensión evangelizadora de la teología como necesidad en el momento actual, para la teología misma y para el servicio que presta a la Iglesia y a la sociedad.
Acogida y diálogo
1. En este sentido ha señalado que hoy la teología debe ser una teología de la acogida y el diálogo; acogida de las cuestiones y de los problemas que se plantean en los grupos humanos, las culturas y las religiones, para promover procesos paz y de justicia. Como forma de acogida, “el diálogo es ante todo un método de discernimiento y de anuncio de la Palabra de amor que se dirige a cada persona y que, en el corazón de cada persona, desea morar”.
Hoy la teología está llamada a renovarse mediante el discernimiento, don del Espíritu Santo que no excluye, sino que implica la sabiduría que procede de asumir los conocimientos de las ciencias humanas y los integra con los criterios de la fe. Con otras palabras, la teología requiere interpretar los signos de los tiempos (en la realidad del mundo, de la sociedad y de las personas, en la creación y en la historia) para comprender como la vida humana y las culturas están interpeladas por la revelación del amor de Dios, manifestado plenamente en Jesús.
Se trata de un doble movimiento, de abajo arriba –desde la realidad leída y escuchada a la luz de la fe– y de arriba abajo –desde la Cruz que permite comprender los signos del Reino de Dios en la historia–.
El diálogo teológico puede así “llegar allí donde se forman los paradigmas, las maneras de sentir, los símbolos, las representaciones de las personas y de los pueblos”. Esto es, en efecto, una consecuencia de poner la evangelización en el centro de la tarea teológica (cf. Exhort. Evangelii nuntiandi, n. 19). Es también –señala aquí el papa– un modo del testimonio propio de la tarea teológica, como lo es la promoción de la “no violencia” y de la paz. Y también de esta manera se puede evitar el “sindrome de Babel” que Francisco caracteriza así: “no escuchar lo que dice el otro y creer que yo sé lo que el otro piensa y lo que el otro dirá”.
El Papa anima concretamente al diálogo con el judaísmo y el islamismo. Esto requiere educar a nuestros estudiantes en el conocimiento de la cultura y de la lenguas árabe y judía, así como el entendiemiento mutuo entre estudiantes cristianos, judíos y musulmanes.
Escucha de la historia y las vivivencias de los pueblos
2. Una teología de la acogida y del diálogo es necesariamente una teología de la “escucha consciente”. Se trata de escuchar la historia y las vivencias de los pueblos. “En particular, se trata de comprender la forma en que las comunidades cristianas y las existencias proféticas individuales han conocido, incluso recientemente, encarnando la fe cristiana en contextos a veces de conflicto, coexistencia minoritaria y plural con otras tradiciones religiosas”.
En los pueblos –como sucede concretamente en la zona del Mediterráneo– se da el mestizaje, es decir, el encuentro entre culturas. Tanto la identidad de la propia cultura como el proceso del encuentro entre culturas se traduce en narraciones: “ narraciones renovadas y compartidas que –a partir de la escucha de las raíces y del presente– hablen al corazón de las personas, narraciones en las que sea posible reconocerse de manera constructiva, pacífica y generadora de esperanza”.
De esta manera el anuncio del Evangelio se realiza mediante el diálogo y la escucha que genera comunión, como hizo Jesús: “Su escucha divina del corazón humano abre este corazón para acoger a su vez la plenitud del amor y la alegría de la vida. No se pierde nada con el diálogo. Siempre se gana. Con el monólogo perdemos todos, todos...”.
Es importante sobre todo escuchar a los jóvenes. Esto “permite que los jóvenes den su aportación a la comunidad, ayudándola a abrirse a nuevas sensibilidades y plantearse preguntas inéditas” (Exhort. ap. Christus vivit, n. 65). Compasión e interdisciplinariedad
3. Una teología centrada en la evangelización debe ser también una teología compasiva e interdisciplinar, como desarrollo de la tradición viva de la fe.
Como consecuencia de la acogida, del diálogo y de la escucha –propone el Papa– los teólogos deben ser también personas compasivas, tocadas por las “heridas” de este “mar común”, animadas por la misericordia. Personas capaces de comunión y compasión, sacadas del Corazón de Cristo y alimentadas en la oración. Porque de otra manera “la teología no solo pierde su alma, sino que pierde su inteligencia y su capacidad para interpretar la realidad de una manera cristiana”. Esto conlleva reconocer y rechazar algunas prácticas y actitudes inadecuadas que se han desarrollado en nombre de una religión o de una raza.
Este método del diálogo y de la escucha, guiado por el criterio evangélico de la misericordia, puede “enriquecer enormemente el conocimiento y la relectura interdisciplinares, y resaltar también, en contraste, las profecías de paz que el Espíritu no ha dejado nunca de despertar”.
Acerca de la interdisciplinariedad asumida por la teología, notemos que esto corresponde efectivamente, al hecho de que el uso de la razón se comprende hoy necesariamente de modo “interdisciplinar”, es decir, con la aportación de perspectivas diversas. En el caso de la teología esta interdisciplinariedad toma la forma de “transdisciplinariedad”, al considerar las aportaciones de las ciencias a la luz de la revelación y la tradición cristianas (cf. Const. ap. Veritatis gaudium, 29-I-2018, 4c). Tradición viva
El Papa señala que “la interdisciplinariedad como criterio para la renovación de la teología y los estudios eclesiásticos implica el compromiso de revisitar y re-interrogar continuamente la tradición. ¡Revisitar la tradición! Y reinterrogar”.
Los teólogos cristianos –explica– no escuchan la realidad desde la nada, sino en la herencia teológica que hunde sus raíces en el Nuevo Testamento, los Padres de la Iglesia y muchos otros pensadores y testigos de la fe. Por eso se trata de una tradición viva, que vive en el cuerpo de los cristianos que es la Iglesia:
“Es esa tradición viva llegada a nosotros la que puede contribuir a iluminar y descifrar muchas cuestiones contemporáneas”.
Avisa Francisco que esto tiene como condición el respeto a la verdad histórica y la rectitud en la intención del que estudia y reflexiona, para discernir si la fe se ha vivido y comprendido con autenticidad. Y en los casos en que no haya sido así, para corregir y mejorar nuestras actitudes y prácticas, de modo que podamos anunciar y transmitir la fe coherentemente:
“Con la condición, sin embargo, de que siempre se relea [esa tradición] con una voluntad sincera de purificar la memoria, es decir, sabiendo discernir cuánto ha sido vehículo de la intención original de Dios, revelada en el Espíritu de Jesucristo, y cuánto, en cambio, haya sido infiel a esta intención misericordiosa y salvadora”.
Al papa le interesa subrayar esa tradición viva: “No olvidemos que la tradición es una raíz que nos da vida: nos transmite la vida para que podamos crecer y florecer, fructificar. A menudo pensamos en la tradición como un museo. ¡No! La semana pasada, o la otra, leí una cita de Gustav Mahler que decía: ‘La tradición es la garantía del futuro, no la guardiana de las cenizas’. Es hermoso”.
“Vivamos –insiste– la tradición como un árbol que vive, que crece. Ya en el siglo V, Vicente de Lérins lo entendía muy bien: el crecimiento de la fe, de la tradición, con estos tres criterios: annis consolidetur, dilatetur tempore, sublimetur aetate. ¡Es la tradición¡ ¡Pero sin tradición no puedes crecer! La tradición para crecer, como la raíz para el árbol”.
Una teología "en red"
4. El papa propone desarrollar una teología “en red”, es decir, en conexión con los problemas del mundo y en colaboración con instituciones civiles, eclesiales e interreligiosas. También en solidaridad con muchos “náufragos” de la sociedad y de la historia. Náufragos fueron, con actitudes distintas, tanto el profeta Jonás como el apóstol Pablo, y la teología debe aprender de ambos, “manteniendo la mente y el corazón fijos en el “Dios misericordioso y compasivo” (cf. Gen 4,2).
Esa “red”, vista por la teología, es una “red viva”, que corresponde a la “comunión con el Espíritu de Jesús, que es el Espíritu de paz, el Espíritu de amor que actúa en la creación y en los corazones de los hombres y las mujeres de buena voluntad de todas las razas, culturas y religiones”.
Una teología renovada
5. Hoy la teología –como ha sucedido continumente a lo largo de la historia– ha de serrenovada. “Las antiguas arquitecturas del pensamiento, las grandes síntesis teológicas del pasado son minas de sabiduría teológica, pero no pueden aplicarse mecánicamente a las cuestiones actuales “.
Y para esta renovación actual de la teología, el papa señala cuatro puntos:
Primero, vuelve sobre la necesidad de hacer hoy teología conscientemente como acto de misericordia. Como ha hecho en alguna ocasión anterior, dice Francisco: “Les animo a que estudien cómo, en las diferentes disciplinas – dogmática, moral, espiritualidad, derecho, etc. – se puede reflejar la centralidad de la misericordia. Sin misericordia, nuestra teología, nuestro derecho, nuestra pastoral, corren el riesgo de caer en la mezquindad burocrática o en la ideología, que por su propia naturaleza quiere domesticar el misterio”.
En segundo lugar, atender a la historia y a la dimensión histórica de la teología; eso nos hace humildes: nos hace reconocer nuestra poquedad, y también la fuerza de Dios que explica muchas cosas de la historia del cristianismo.
Tercero, tener en cuenta la libertad teológica a la hora de explicar la fe, dentro de la sustancial verdad del Evangelio. Que haya variedad ayuda a que se manifiesten y desarrollen mejor los diversos aspectos de la inagotable riqueza del Evangelio mismo (cf. Evangelii gaudium, 40). En este punto el papa advierte que “las cuestiones disputadas deben quedarse solamente entre los teólogos”, porque “al Pueblo de Dios es necesario darle la sustancia que alimenta la fe y que no la relativice”.
Cuarto y último, la conveniencia, para toda esta tarea, de dotarse de estructuras ligeras y flexibles para reflejar –en los estatutos, organización, método, etc.– esta teología que corresponde a una “Iglesia en salida”. Y en la que deben participar por tanto muchos fieles laicos y mujeres, tanto laicas como religiosas, tanto profesoras como estudiantes.
De esta manera desarrolla el papa los actuales criterios para la reforma de los estudios teológicos: reforzando el anuncio de la fe junto con el discernimiento (la acogida y la escucha de la realidad, la interdisciplinariedad desde la tradición viva de la fe), la colaboración con fidelidad, valentía y misericordia, en diálogo con la sociedad, las culturas y las religiones, para la promoción de la coexistencia pacífica de personas y pueblos.