Entrevista con Mons. Petros Mouche, arzobispo sirio-católico de Mosul

El Arzobispo Petros Mouche encabeza la Archidiócesis siro-católica de Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak, que fue invadida por el Estado Islámico en verano de 2014. Ahora que el Estado Islámico ha sido expulsado de Mosul y de la Llanura de Nínive, las comunidades cristianas están volviendo lentamente a la vida. 

Miles de fieles iraquíes han pasado tres o más años exiliados en el Kurdistán y se reasientan en sus antiguos hogares, en pueblos y ciudades. En una entrevista con la fundación internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada, Mons. Mouche -que también dirige la Iglesia siro-católica de Kirkuk y el Kurdistán- hace balance de la situación:

El cambio positivo que se ha producido en nuestra región no puede negarlo nadie. Puede que las cosas todavía no estén al nivel requerido, pero hay señales muy claras y concretas de progreso. Sin embargo, esto no es mérito del Estado: el mérito corresponde a las organizaciones religiosas y humanitarias que se han apresurado a ayudarnos.”

“No obstante, todavía nos faltan recursos para completar la reconstrucción del número total de viviendas que fueron gravemente dañadas o completamente destruidas. Estamos a la espera y tenemos la esperanza de que Gobiernos extranjeros como, por ejemplo, los del Reino Unido y Hungría, intervengan y nos ayuden en este frente.

“En cuanto a la creación de puestos de trabajo, surgen muy pocas iniciativas. Hemos dirigido numerosas peticiones a varias empresas estadounidenses, británicas, francesas e incluso saudíes para que pongan en marcha algunos proyectos importantes en la región, de modo que nuestra gente pueda sobrevivir y, sobre todo, nuestros jóvenes puedan encontrar trabajo, pero todavía estamos esperando. El Gobierno iraquí ha hecho muchas promesas, pero pocos proyectos han sido implementados. Nuestra confianza en el Estado es poca. Estamos convencidos de que, de ofrecérseles las oportunidades adecuadas, muchos de los que huyeron volverían a Qaraqosh, siempre y cuando puedan vivir allí en paz y en una situación estable.

“Los problemas no cesarán mientras prevalezca la codicia, mientras rija la ley del más fuerte y los derechos de los pobres sean aplastados, y mientras el Estado siga siendo débil y no se aplique la ley. No obstante, nuestra esperanza la depositamos en Dios y rezamos por que el Estado Islámico no regrese nunca. Para nuestra seguridad y bienestar general, los cristianos dependemos de la aplicación de las leyes y de la integridad del Gobierno, que es lo que puede garantizar la seguridad para nosotros y la Iglesia.

“No hay ningún grupo o partido político conocido que tenga planes específicos de atacar a los cristianos; sin embargo, quien tiene la ambición de apoderarse de nuestras tierras pierde el sentido de ciudadanía y no respeta los derechos del prójimo. Estos partidos no se sienten cómodos con nuestra supervivencia y presencia continuada.

“Recibimos muchas visitas de buena voluntad de delegaciones oficiales y estas pronuncian muchas hermosas palabras, pero no ocurre nada: las buenas intenciones no son suficientes. Algunos no muestran suficiente respeto por nuestros derechos; y los cristianos no usamos la violencia para defendernos, sino que apelamos al respeto mutuo. Pero si no se nos responde de la misma manera, cada vez más cristianos emigrarán. Esto nos duele a todos los que amamos esta tierra, nuestra historia, nuestra civilización y nuestro legado.

“La Iglesia en su conjunto -sus obispos, pastores y laicos- no escatima esfuerzos a la hora de reivindicar los derechos de su pueblo y de asegurar un espacio donde podamos vivir con dignidad y en paz. Los líderes de la Iglesia hacemos todo lo que podemos para infundir confianza y esperanza en nuestra gente, pero sin forzar a nadie a regresar, a quedarse o a vivir desplazado. Esta decisión la tiene que tomar cada familia por sí misma, pues es la decisión que garantiza su dignidad, su futuro y, especialmente, el futuro de sus hijos.

“Este es mi mensaje a los cristianos que han abandonado la ciudad de Qaraqosh, dondequiera que estén, ya sea en Iraq, ya sea en tierras extranjeras:

“Qaraqosh es la madre que te ha alimentado con el amor de Dios, el amor de la Iglesia y el amor de la tierra, y seguirá siendo tu madre a pesar de su tristeza por tu ausencia. La ciudad es tu corazón, que todavía está unido a ti, y sus ojos están mirando todos tus pasos. Es feliz cuando tú eres feliz, y está preocupada por tu destino cuando eres infeliz. Sus puertas permanecen abiertas para ti. En todo momento, Qaraqosh está lista para volver a abrazarte -Qaraqosh pide que permanezcas fiel a la ‘leche pura’ que te dio”.

Desde 2014, Ayuda a la Iglesia Necesitada ha estado entre los primeros en apoyar a los cristianos iraquíes con proyectos por un total de más de 40 millones de dólares, incluida la ayuda de emergencia a las familias que huyeron a Kurdistán para escapar del Estado Islámico y la reparación y reconstrucción de hogares cristianos en la Llanura de Nínive posteriormente. Actualmente ACN apoya con varios proyectos la reconstrucción y renovación de la infraestructura de la Iglesia en el norte de Irak.

Ayuda a la Iglesia Necesitada

 

Hace pocas semanas se firmó en Bangui la fase final de los acuerdos de paz para la República Centroafricana suscritos entre el gobierno y los distintos grupos armados que desde hace 6 años asolan el país en una cruenta guerra.

MONS. JUAN JOSÉ AGUIRRE
Obispo de Bangassou, Rep. Centroafricana

“El gobierno inclusivo ya se ha hecho porque incluso los acuerdos han sido firmados. Muchos de los señores de la guerra firmaron con un garabato porque no saben escribir ni leer. Entonces ahora ya ha nacido un nuevo gobierno donde el primer ministro es uno de los señores de la guerra centroafricano”.

 

 

Es la denuncia de monseñor Juan José Aguirre, el obispo comboniano español que desde hace 38 años vive en República Centroafricana. Asegura que se trata de una paz envenenada porque los señores de la guerra que han suscrito los acuerdos de paz están en posición de poder ya que controlan el 80 por ciento del país.

MONS. JUAN JOSÉ AGUIRRE
Obispo de Bangassou, Rep. Centroafricana

“La mayor parte de los señores de la guerra son extranjeros: nigerianos, chadianos, sudaneses y de Darfur. Y ahora estamos como estábamos antes, esperando a ver qué pasa, si los que nos estaban atacando como nos atacaban antes durante 5 años de manera despiadada pisoteando al pueblo centroafricano, pisoteando a mi zona que es Bangassou, van a seguir haciéndolo o no”.

El obispo denuncia que es la codicia la que está detrás de una guerra que se ha intentado presentar al mundo como un enfrentamiento entre cristianos y musulmanes cuando es, en realidad, el enésimo intento de expoliar África.

MONS. JUAN JOSÉ AGUIRRE
Obispo de Bangassou, Rep. Centroafricana

“Está alimentado para que musulmanes y no musulmanes luchen en Centroáfrica y es una cortina de humo para encubrir el real deseo de estos mercenarios que es entrar en Centroáfrica, ocupar Centroáfrica, coger las minas de oro, de diamantes, de manganeso, de cobalto, de mercurio, y poder enriquecerse con un territorio que es muy vasto y no está habitado, con muchos pastos también”.

En medio de esta situación, la Iglesia es la que siempre está cuando ya ninguna ONG se arriesga a permanecer sobre el terreno. El propio obispo de Bangassou ha tenido que hacer frente a terribles circunstancias, incluso se vio obligado a hacer de escudo humano durante un ataque a una mezquita para salvar la vida de más de 2.000 musulmanes.

MONS. JUAN JOSÉ AGUIRRE
Obispo de Bangassou, Rep. Centroafricana

Cuando lo supimos dos de mis curas y yo nos pusimos la sotana blanca, nos pusimos delante de la mezquita con los brazos abiertos diciendo: “no disparéis”, “no disparéis, la ley de la guerra no os permite disparar contra mujeres y niños. No disparéis””.

Esas personas a las que el obispo Aguirre libró de la muerte, están ahora acogidas por la Iglesia en el seminario de Bangassou.

MONS. JUAN JOSÉ AGUIRRE
Obispo de Bangassou, Rep. Centroafricana

“No tengo miedo. No tengo miedo. He tenido un kalasnikov que me apuntaba a la cabeza. Tantas personas cuando pasaba a su lado me hacían este gesto...” “Necesitamos que recéis por nosotros para que el Espíritu Santo nos dé la fuerza de testimoniar, para que el Espíritu Santo nos dé la fuerza, si es necesario, del martirio, de derramar la sangre por nuestra Iglesia y por el Señor; y necesitamos que recéis para que la violencia desaparezca, para que los violentos se vayan de una vez”.

El obispo visitó Europa invitado por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Monseñor Aguirre explica que en 2018 cinco sacerdotes fueron asesinados en República Centroafricana en masacres cometidas contra el pueblo inerme. Fueron ataques cometidos por milicianos, en su mayoría mercenarios, que están intentando cambiar la fisionomía de África para exprimir su riqueza natural incluso a costa de las vidas de los inocentes.

Sacerdotes “oficiales” y “clandestinos” leen juntos el Mensaje del Papa a los católicos de China y a la Iglesia universal. Después concelebran liturgias eucarísticas ante el pueblo de Dios, en la diócesis que vivió décadas de división ente las comunidades: «Somos una única Iglesia. Somos todos de Cristo. Vayamos juntos hacia el Señor»

Sucedió en Shizhuang, localidad de la diócesis de Baoding, en la provincia china de Hebei. Allí, dos sacerdotes chinos, el padre Yang Yi Cun y el padre Yiang Yan Li, han vivido junto con sus hermanos y hermanas católicos un evento eclesial que describe mejor que cualquier análisis o discurso lo que está sucediendo en la catolicidad china.

De los dos sacerdotes, Yang pertenece a la llamada comunidad “oficial” y Yiang a la llamada comunidad “clandestina”. El primero se somete al sistema y a las disposiciones de los organismos “patrióticos” que regulan la política religiosa gubernamental. El segundo, hasta ahora, ejercía su ministerio sacerdotal sin estar “registrado” en esos mismos aparatos.

Hebei y, sobre todo la diócesis de Baoding, han sido durante décadas el epicentro de lacerantes divisiones que parecían incurables entre la comunidad “oficial” y la comunidad “clandestina”. Luchas y rencores que nacieron de historias de sufrimiento y también de las diferentes maneras de reaccionar ante la obstrucción de los aparatos políticos. Largos periodos de resentimientos y recriminaciones entre personas que compartían el mismo Bautismo y la misma fe católica.

Precisamente allí, durante los primeros días de marzo, los dos sacerdotes, el “clandestino” y el “oficial”, «quisieron celebrar juntos la “misa de reconciliación”. Bendecidos por Francisco An Shuxin, obispo de Baoding, y acompañados por cientos de bautizados».

Por la tarde, los católicos se reunieron para recitar el rosario. El padre Yang Yi Cun llegó desde el este de la plaza de Shizhuang, llevando consigo la banda, el coro y la orquesta. Desde el lado opuesto llegó Yiang Yan Li, con sus monaguillos, “su” coro, las monjas y los fieles. Las dos comunidades se fundieron en un único grupo y prosiguieron juntas en procesión con la cruz, las velas y el incienso. Todos cantaban el himno tradicional titulado “Nuestro gran Papa”, hasta llegar a la estructura improvisada que usan como iglesia, en la que se celebró la liturgia eucarística.

Frente a esta iglesia “provisional”, estaba esperando a los dos sacerdotes y a la procesión el obispo An. «Antes que nada», dijo el obispo en la homilía, «debemos agradecer a Dios. ¡Durante demasiados años no hemos estado juntos! Y es el amor de Dios lo que nos ha hecho venir juntos para cumplir juntos lo que le agrada». Yang insistió en que «es el amor de Dios lo que nos junta, y ahora los obstáculos humanos ya no pueden detenernos». Yang también dijo que «los fieles siguen a los sacerdotes, los sacerdotes siguen al obispo y los obispos siguen al Papa. Por lo tanto, todos nosotros seguimos al Papa, en comunión, y ahora trabajaremos juntos para que la gracia de Dios y su salvación puedan llegar a todos».

Yiang, por su parte, insistió en que después de años de lacerante separación, «no se trata de establecer quién ha ganado y quién ha perdido: siguiendo al Papa», prosiguió el sacerdote hasta ahora considerado “clandestino”, «todos nosotros somos de Cristo. Cristo quiere que nosotros seamos una sola cosa, y nuestra fe nos dice que hay que escuchar al Papa y estar unidos». Después de la misa, bendecidos por el obispo, ambos sacerdotes y algunos miembros de la comunidad y de las autoridades locales se reunieron para discutir sobre las obras de la parroquia, que se convirtieron en un compromiso compartido por las comunidades que parecían irremediablemente divididas. La primera de sus preocupaciones fue la de encomendarse a Dios ante los desafíos futuros, y rezar juntos pidiendo que se pueda construir dentro de poco una nueva iglesia, más grande.

La misa de Shizhuang no es un evento aislado. Forma parte de un proceso de reconciliación que han puesto en marcha cuatro sacerdotes y todos los bautizados de tres parroquias católicas de la diócesis de Baoding, empezando por la lectura compartida del mensaje que dirigió el Papa Francisco a los católicos chinos y a la Iglesia universal, después de la firma del acuerdo entre Pekín y la Santa Sede sobre los nombramientos de los obispos católicos en China.

Los cuatro sacerdotes y sus parroquianos han condensado su reflexión común en simples puntos de orientación prácticos, en los que prometen darle siempre «al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios», seguir la comunión jerárquica con el obispo An, no tener en cuenta los entuertos del pasado. «Nos unimos al espíritu del mensaje del Papa», se lee en el pequeño “vademécum” de los propósitos pastorales, «y decimos claramente que ya no hay “clandestinos” y “oficiales”, ya no hay “fidelísimos” y no fieles. Somos una única Iglesia. Somos todos de Cristo, vayamos hacia el Señor juntos».

Antes de la misa de Shizhuang, otras liturgias eucarísticas parecidas se celebraron en Navidad en la parroquia de Gao Bei Dian y, el 17 de enero, en la parroquia de Zuozhou. Los promotores del camino de reconciliación toman nota de las resistencias y también de las críticas que les han hecho algunos hermanos en la fe, pero ponen su confianza en la «caridad que sana las heridas» y que podrá hacer que crezcan todos en la comunión, hasta convertirse en «una sola grey que sigue al mismo pastor».

Las misas de reconciliación celebradas en la diócesis de Baoding hacen que se vea cuál es el factor determinante que, con el tiempo, podrá subsanar los contrastes y las heridas todavía abiertas en la comunidad católica china. La unidad del corazón entre los católicos chinos no puede prevalecer en fuerza de disposiciones canónicas vaticanas (y mucho menos según presiones y medidas coercitivas de los aparatos políticos). Solamente puede florecer desde abajo, a partir del deseo de unidad y del “sensus fidei” de los mismos católicos chinos. Un proceso que debe ser acompañado pacientemente, porque la unidad en la fe nunca es un automatismo y solamente puede florecer con la gratuidad y el perdón recíproco.

La diócesis de Baoding representa uno de los lugares clave en la historia reciente del catolicismo chino y de sus laceraciones. Pedro Fan Xueyan era obispo de Baoding cuando, en los años ochenta del siglo pasado, comenzó a ordenar si el consenso gubernamental a los primeros obispos “clandestinos”. En 1992, después de un enésimo arresto, su cadáver fue entregado a sus familiares en una bolsa de plástico. Ahora es obispo de Baoding Francisco An Shuxin, que estuvo detenido diez años por orden de las autoridades comunistas (también fue insultado por agencias católicas y grupos de católicos chinos “clandestino” cuando en 2006 decidió salir de la condición de la clandestinidad y ejercer, a partir de 2010, su ministerio episcopal con el consenso de la Santa Sede y el reconocimiento de los aparatos gubernamentales.

Después de tantas laceraciones, también las misas de reconciliación en la diócesis de Baoding indican un nuevo camino para seguir juntos. Para ya no obstaculizar el acceso de los fieles a los sacramentos y a los medios de la vida de gracia. Y favorecer, con paciencia, sin inútiles presiones exteriores, el milagro de la reconciliación, que solamente puede pasar a través de los corazones y de las conciencias de cada uno de los fieles.

Una herida penetrante le atravesó el hemitórax derecho

El Sudario de Oviedo y la Síndone de Turín ofrecen información valiosísima sobre la muerte de Cristo. Un estudio médico-forense ha investigado ambas reliquias y con ellas han realizado lo que podía denominarse una “autopsia” histórica sobre su muerte.

Las conclusiones no sólo reafirman la tesis de que ambas prendas envolvieron a la misma persona sino que añaden información sobre lo que ocurrió en esos momentos.

“Cuando ya era cadáver y estando en posición vertical, sufrió una herida penetrante que le atravesaría el hemitórax derecho, con entrada por el quinto espacio intercostal y salida por el cuarto, próxima a la columna vertebral y la escápula derecha, dejando marcas de coágulos de sangre y de líquido pleuro-pericárdico en ambas prendas (en la síndone por su contacto con los orificios de entrada y salida, y en el sudario con el de salida)”, explica el estudio dirigido por Alfonso Sánchez Hermosilla, investigador de la UCAM, médico forense del Instituto de Medicina Legal de Murcia, director del Equipo de Investigación del Centro Español de Sindonología (EDICES) y asesor científico del Centro de Internacional de Sindonología de Turín.

 

Lo descubierto por estos investigadores confirma lo que el Evangelio de Juan (Capítulo 19, Versículos 33-34) relata: “pero cuando llegaron a Jesús, como vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas; pero uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y al momento salió sangre y agua”.

En la investigación se han realizado estudios antropométricos, criminalísticos, anatómicos y anatomo-patológicos de la Síndone y el Sudario, y sus resultados suponen nuevos avances del equipo de investigación de la UCAM que viene estudiando el Sudario de Oviedo.

Según explica Sánchez Hermosilla “las manchas de sangre en las que hemos trabajado siempre han estado ahí, pero nadie las había estudiado, y son las únicas de esas características. Hasta el momento se habían atribuido a marcas ocasionadas por heridas de flagelación”.

Escena de la crucifixión, en la que destaca la presencia y el nombre de Longinos junto a la Virgen María

La lanza que atravesó a Cristo

El estudio médico-forense se describe con todo detalle los tejidos y órganos que atravesó el objeto punzante en su hipotética trayectoria.

Recoge además que “especialmente la aurícula derecha del corazón, en cadáveres de personas que han sufrido una larga agonía, con mucha frecuencia presentan grandes coágulos de sangre, muy similares a los que formaron la mancha del costado de la Síndone de Turín”.

Así como que “al atravesar el pulmón derecho, el arma se abrió paso también a través de las vías aéreas intraparenquimatosas y, como consecuencia, parte de los fluidos orgánicos mencionados se abrieron paso de este modo en una trayectoria ascendente, como consecuencia de la presión intratorácica ocasionada por la energía cinética que el avance del arma trasmitía al cadáver; estos fluidos viajaron a través de las vías aéreas superiores y finalmente se emitieron también por la boca y nariz del cadáver, ocasionando nuevas manchas en estas áreas en el Sudario de Oviedo. Por supuesto, al retirar el arma, también salieron estos fluidos por los orificios de entrada y salida”.

Se avala así la hipótesis de que quien administró este “golpe de gracia” tenía experiencia, pues al colocar la hoja del arma en posición horizontal podía evitar fácilmente las costillas, sin tener que intentarlo en varias ocasiones, algo que aparentemente no ocurrió, pues no aparecen lo que se denomina en la Medicina Forense “lesiones de tanteo”.

Forman también parte de este equipo investigador Jesús García Iglesias, catedrático de Minas en la Universidad de Oviedo, así como los miembros del EDICES Marzia Boi, palinóloga y bióloga; Juan Manuel Miñarro, catedrático en el Área de Escultura de la Universidad de Sevilla; Antonio Gómez Gómez y Felipe Montero Ortego.

Fuente: Aleteia

BENEDICTO XVI PRESENTA A SANTA JULIANA DE CORNILLON, SANTA DEL SIGLO XIII, impulsora de la fiesta del Corpus Christi

El Papa constata una “primavera eucarística” en la Iglesia

 

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 17 de noviembre de 2010

“Quisiera afirmar con alegría que hoy en la Iglesia hay una "primavera eucarística"”, así lo afirmó hoy el Papa Benedicto XVI, durante la audiencia general en la Plaza de San Pedro.

El Papa constató que “muchas personas se detienen silenciosas ante el Tabernáculo, para entretenerse en coloquio de amor con Jesús”, y que “no pocos grupos de jóvenes han redescubierto la belleza de rezar en adoración ante la Santísima Eucaristía”.

Ante los miles de peregrinos congregados en la Plaza, el Papa habló sobre otra mujer de la Edad Media, santa Juliana de Cornillon, mística e impulsora de la fiesta del Corpus Christi o Corpus Domini en toda la Iglesia.

Benedicto XVI quiso subrayar la importancia de recuperar la adoración eucarística fuera de la Misa,: “la fidelidad al encuentro con el Cristo Eucarístico en la Santa Misa dominical es esencial para el camino de fe, pero intentemos también ir frecuentemente a visitar al Señor presente en el Tabernáculo”.

Citando la Encíclica Ecclesia de Eucharistia, constataba que “la adoración del Santísimo Sacramento tiene cotidianamente una importancia destacada y se convierte en fuente inagotable de santidad”.

Mirando en adoración la Hostia consagrada, encontramos el don del amor de Dios, encontramos la Pasión y la Cruz de Jesús, como también su Resurrección. Precisamente a través de nuestra mirada en adoración, el Señor nos atrae hacia sí, dentro de su misterio, para transformarnos como transforma el pan y el vino”, afirmó el Papa.

El Papa mostró su deseo de que “esta "primavera" eucarística se difunda cada vez más en todas las parroquias, en particular en Bélgica, la patria de santa Juliana”.

 

Corpus Domini

Siguiendo con su ciclo de santas mujeres de la Edad Media, el Papa habló sobre santa Juliana de Cornillón, conocida también como santa Juliana de Lieja, que vivió en Bélgica en el siglo XIII.

Esta mujer quedó huérfana muy pequeña y fue acogida en un convento de monjas agustinas, donde tomó los hábitos.

“Además de una vivaz inteligencia, Juliana mostraba, desde el principio, una propensión particular por la contemplación; tenía un sentido profundo de la presencia de Cristo, que experimentaba viviendo de modo particularmente intenso el Sacramento de la Eucaristía”, explicó el Papa.

Desde muy joven tuvo una visión en la que aparecía la luna en su pleno esplendor, con una franja oscura que la atravesaba diametralmente.

“El Señor le hizo comprender el significado de lo que se le había aparecido. La luna simbolizaba la vida de la Iglesia en la tierra, la línea opaca representaba en cambio la ausencia de una fiesta litúrgica, para cuya institución se pedía a Juliana que trabajase de modo eficaz”.

Con el tiempo, Juliana contactó con otras dos santas mujeres, con las que trabajó intensamente para promover la fiesta del Corpus Domini.

 

 

“Las tres mujeres establecieron una especie de "alianza espiritual", con el propósito de glorificar al Santísimo Sacramento”, explicó el Papa.

Esta determinación supuso también muchas dificultades, hasta el punto de tener que abandonar el convento debido a la oposición del mismo superior del que dependía su monasterio.

Juliana tuvo que acogerse a otros monasterios cistercienses, en uno de los cuales murió, ante el Santísimo Sacramento expuesto.

Nueve años después, el papa Urbano IV, que había conocido personalmente a Juliana, instituyó la solemnidad del Corpus Domini como fiesta de precepto para la Iglesia universal, el jueves sucesivo a Pentecostés”.

 

 

Vídeo: Romereports

 

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Asegura Benedicto XVI al presentar la figura de san Isidoro de Sevilla

"Amar al prójimo en la acción como se debe amar a Dios con la contemplación"

San Isidoro de Sevilla (560-636), fue arzobispo de dicha ciudad, sucediendo a su hermanoSan Leandro. Luchó contra la herejía arriana, todavía muy extendida entre los visigodos. Escritor insigne, convocó y presidió numerosos concilios, contribuyendo decisivamente alflorecimiento de la vida religiosa en España.Fue definido por el Concilio de Toledo en el año 653 como "Gloria de la Iglesia Católica".

CIUDAD DEL VATICANO

El Papa Benedicto XVI dedicó la catequesis de la Audiencia General del miércoles 18 junio 2008 a San Isidoro de Sevilla, doctor de la Iglesia, y a la luz de sus enseñanzas, señaló que "como se debe amar a Dios con la contemplación, se debe amar al prójimo con la acción".

Con su "realismo de pastor verdadero" Isidoro de Sevilla propone una síntesis entre la vida contemplativa y activa inspirada en el ejemplo de Cristo, que "durante el día ofrecía signos y hacía milagros en la ciudad, pero mostró la vida contemplativa cuando se retiraba a la montaña y pernoctaba en oración", indicó el Papa en la Plaza de San Pedro antes unas once mil personas.

"Creo que esta síntesis de una vida que busca la contemplación y el diálogo con Dios en la oración y la lectura de la Sagrada Escritura y la acción al servicio de la comunidad, del prójimo, es la lección que el gran obispo de Sevilla nos deja a los cristianos de hoy, llamados a dar testimonio de Cristo al inicio de un nuevo milenio", indicó.

Vida

San Isidoro de Sevllia (560-636), fue definido por el Concilio de Toledo en el año 653 como "Gloria de la Iglesia Católica".

Isidoro, amigo del Papa Gregorio Magno, era el hermano menor de San Leandro, Obispo de Sevilla, al que sucedió en esa sede episcopal, explicó el Papa, recordando que en aquella época "los visigodos, bárbaros y arrianos, invadiendo la península ibérica se habían apropiado de los territorios pertenecientes al Imperio romano" que "era necesario conquistar al catolicismo".

Bajo la guía de su hermano, el Santo se educó en la disciplina y el estudio. Su casa contaba con una nutrida biblioteca repleta de textos clásicos, paganos y cristianos. Por eso, sus obras "abarcan un conocimiento enciclopédico de la cultura clásica pagana y un profundo conocimiento de la cultura cristiana".

"En su vida personal Isidoro experimentó un conflicto interior permanente entre el deseo de soledad, para dedicarse únicamente a la meditación de la Palabra de Dios y las exigencias de la caridad hacia los hermanos, de cuya salvación se sentía encargado como obispo", agregó.

En su juventud conoció el exilio, "poseía un gran entusiasmo apostólico y experimentaba la emoción de contribuir a la formación de un pueblo que reencontraba por fin su unidad, tanto en ámbito político como religioso, con la conversión providencial del arrianismo al catolicismo del príncipe heredero, Hermenegildo".

"No hay que minusvalorar -aclaró Benedicto XVI- la enorme dificultad de hacer frente de forma adecuada a problemas muy graves, como las relaciones con los herejes y con los judíos. Toda una serie de problemas que resultan también hoy muy concretos, si pensamos en lo que sucede en algunas regiones donde parecen replantearse situaciones muy parecidas a las de la península ibérica en el siglo VI".

En San Isidoro hay que admirar "su preocupación por no dejar de lado nada de lo que la experiencia humana produjo en la historia de su patria y del mundo. No hubiera querido perder nada de lo que el ser humano aprendió en la antigüedad, pagano, hebreo o cristiano que fuera".

Por otra parte, el santo "percibe la complejidad en la discusión de los problemas teológicos y propone a menudo, con agudeza, soluciones que recogen y expresan la verdad cristiana completa".

 

Este martes se presentó en Madrid, en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad CEU San Pablo, el documental Cuando vuelva, dirigido por el periodista Fernando de Haro, quien a través de distintas historias personales muestra in situ el riesgo de despoblación cristiana de Tierra Santa.

Además del director, intervinieron en el acto Alfonso Bullón de Mendoza, presidente de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, y Luis Hernando de Larramendi, presidente de la Fundación Ignacio Larramendi, colaboradora del proyecto.

El documental comienza en Gaza. El rodaje se realizó durante el último conflicto. Esta estrecha franja de terreno ha sufrido un gran éxodo de cristianos en los últimos años y son ya menos de un millar. Al espectador se le ofrece también un relato en primera persona de bautizados que viven en Belén, Jericó y Ramala (territorios palestinos). Se cuenta, de igual modo, la situación los cristianos de Galilea (al norte de Israel) y de los que viven en Jerusalén, una ciudad en la que cada vez hay menos pluralismo religioso.

Cuando vuelva denuncia la discriminación que sufren los cristianos en la tierra en la que nació el cristianismo. Pero, sobre todo, recoge el testimonio de unas personas que perciben como una vocación muy especial su permanencia en un mundo que, a menudo, se les ha vuelto hostil.

Se trata del octavo documental de Fernando de Haro y la productora N Medio dedicado a los cristianos perseguidos. El primero de ellos, Walking next to the wall, fue rodado en Egipto y está dedicado a los coptos. El segundo, Nasarah, grabado en el Líbano, está dedicado a los sirios e iraquíes perseguidos por el Daesh. El tercero, Aleluya, a Nigeria. El cuarto, One, a la India. El quinto, Nínive, a los que tuvieron que abandonar sus casas y sus pueblos, situados cerca de Mosul en Iraq. El sexto, Remnant, a los cristianos de Siria. El séptimo, Good Plan, dedicado a los cristianos de China. Todos ellos están disponibles en la plataforma Vimeo.

 

Fuente: Fundación Tierra Santa.

Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra”, dijo la Virgen María en mayo de 1917 en Cova da Iria a los pastorcitos Francisco, Jacinta y Lucía. Meses después, ya en agosto, la Madre de Dios insistía a los pequeños: “Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores, porque muchas almas van al infierno por no tener quién se sacrifique y rece por ellas”.

Ha pasado más de un siglo desde que se produjeran estos mensajes en Fátima aunque en estos momento están más vigentes que nunca.

Para seguir este mandato de la Virgen se ha organizado Mater Fátima, un gran evento mundial que se celebrará precisamente en la parroquia de esta localidad portuguesa de la que eran naturales los pequeños. Además, las fechas elegidas, este próximo 4 de abril de 2019 y el 20 de febrero de 2020, coinciden con los fallecimientos de San Francisco Marto y Santa Francisca Marto, respectivamente.

Hacer “sonreír” a la Virgen

A través del rezo del Rosario, una devoción que durante siglos se ha ido transmitiendo de generación en generación a través de grandes santos pero también gracias a humildes personas anónimas, los organizadores quieren hacer “sonreír” a la Virgen a sabiendas de lo que le complace que los cristianos recen esta oración por la salvación de las almas.

A este proyecto de escala mundial, que se desarrollará el 4 de abril de 20.00 a 21.00 (hora portuguesa), se han adherido desde más de cincuenta países. Tendrá su eje en la parroquia de Fátima bajo tres pilares:

  1. En primer lugar habrá una Adoración Eucarística en una Hora Santa.
  2. Dentro de este rato de Adoración se realizará el Rezo del Rosario por la paz.
  3. Como conclusión se producirá la Consagración al Inmaculado Corazón de María.
El acto central se celebrará en la parroquia de Fátima

Además, la llamada a la conversión y a rezar por la paz que contiene el mensaje de la Virgen y que recoge Mater Fátima se producirá en plena Cuaresma, un tiempo litúrgico propicio para ello.

Uno de los elementos más importantes que está generando Mater Fátima es la comunión que está promoviendo en torno al mensaje de la Virgen y la necesidad de que sea escuchado hoy. Conscientes de la dificultad de que personas de otros países puedan viajar a Portugal, los organizadores han invitado a cardenales, obispos, santuarios, parroquias, conventos o instituciones católicas a unirse a este evento mundial de oración desde sus lugares de origen.

La adhesión de los grandes santuarios del mundo

La invitación ha sido acogida de manera espléndida y algunos de los santuarios más importantes del mundo ya han anunciado que se unirán a este Rosario con Adoración y Consagración a María.

La basílica de Nuestra Señora del Pilar es donde según la tradición la Virgen se apareció al apóstol Santiago

Estos son los santuarios y lugares emblemáticos que a fecha de hoy se han unido a Mater Fátima:

– Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe (México)

– Santuario de la Divina Misericordia (Polonia)

– Santuario de la Gran Promesa (España)

– Santuario del Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles (España).

– Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza (España).

– Santuario de Torreciudad (España)

– Basílica de Nuestra Señora de Luján (Argentina)

– Santuario de Nuestra Señora de Chiquinquirá (Colombia)

– Santuario de Nuestra Señora de La Paz (El Salvador).

– Santuario de Nuestra Señora de Fátima, cuyo rector, el padre Carlos Cabecinhas estará presente copresidiendo el acto que se celebrará en la parroquia de la localidad.

Radio María lo emitirá en directo en España

Pero además de en estos emblemáticos lugares las parroquias podrán seguir este esquema a la misma hora del evento celebrado en Portugal. En España, por ejemplo, Radio María lo emitirá en directo por lo que tanto en las iglesias como en los hogares se cumplirán aquellas peticiones que hizo la Virgen hace un siglo.

Siguiendo así la petición de la Virgen, estas serán las intenciones por las que se rezará este Rosario a nivel mundial el próximo 4 de abril de este 2019 y más adelante el 20 de febrero de 2020:

  1. Paz en el mundo, por el Santo Padre y por el fin del aborto.
  2. Conversión de los pobres pecadores.
  3. Reparación de los corazones de Jesús y María.
  4. Conversión de Rusia.
  5. Interceder por las almas del Purgatorio.

 

Noticia de carifilii.es 

 

"En esta época vivió Jesús, un hombre sabio, si fuera lícito llamarlo hombre, porque era hacedor de obras maravillosas", escribió en el año 93

Flavio ​​Josefo es una de las figuras más controvertidas en la historia de la Palestina del siglo I, pero sus historias escritas han entrado en el canon de la literatura clásica, y algunos cristianos lo señalan como una prueba de la afirmación mesiánica de Jesús.  Josefo ha sido vilipendiado por muchos judíos de su época y de épocas posteriores, pero no necesariamente por su supuesta postura pro cristiana.

 

Nacido como Joseph ben Matthias en el 37 o 38 dC de una familia sacerdotal aristocrática en Jerusalén, más tarde hizo algo que le resultará familiar a cualquiera que escuche el Evangelio al comienzo de la Cuaresma: a los 16 años, fue al desierto con un miembro ermitaño de una de las sectas judías ascéticas que estaban activas en la época de Jesús. Permaneció allí mucho más tiempo que la estadía de 40 días de Jesús: tres años, de hecho.

 

FLAVIUS JOSEPHUS

 

Luego regresó a Jerusalén y se unió a los fariseos. Este grupo de judíos devotos seguía estrictamente la Torá, pero “no simpatizaba con el intenso nacionalismo judío de sectas como los fanáticos zelotas, y estaban dispuestos a someterse al gobierno romano siempre que pudieran mantener su independencia religiosa”, dice la Enciclopedia Británica.

En un viaje a Roma en 64, Josefo quedó muy impresionado con la cultura romana y su poder militar. Se unió a regañadientes a la revuelta judía del 66 y se convirtió en comandante de Galilea, terminando defendiendo la fortaleza de Jotapata. Después de la caída de la ciudad, se refugió en una cueva con 40 rebeldes, que querían suicidarse en lugar de rendirse. Esta práctica se llevó a cabo en el famoso sitio de Masada, varios años después, un incidente que Josefo también relató.

Sin embargo, en Jotapata, Josefo convenció a los rebeldes de que el suicidio era inmoral, pero que cada hombre podía matar a otro hasta que prácticamente no quedara nadie. “Curiosamente”, recuerda la Británica, “Josefo logró superar el último lote y quedó como único superviviente de la cueva, tras lo cual se rindió a los romanos”.

Así Josefo se convirtió en prisionero de los romanos, pero salvó su vida cuando profetizó con precisión que Vespasiano, comandante de la legión romana en Galilea, se convertiría en emperador.

Fue en ese momento cuando Josefo “se unió a la causa romana”, incluso tomando el apellido de familia de Vespasiano, Flavio. Más tarde se uniría al ejército romano. Desafortunadamente, al ser odiado por sus compañeros judíos y desconfiado de él los romanos, no pudo llevar a cabo su mediación soñada entre ambos lados. Después de la caída de Jerusalén y la destrucción del Templo, se trasladó a Roma.

Las obras que compuso allí incluyen su Historia de la Guerra Judía, que es la “fuente principal para conocer la revuelta judía” y “especialmente valiosa por su descripción de las tácticas y estrategias militares romanas”, dice la Enciclopedia Británica.

Sus Antigüedades Judaicas, que completó en el 93, es una historia completa que comienza con la Creación. Es en el Libro 18 de esta obra de 20 libros que menciona a Jesús. Según algunas traducciones, el pasaje dice:

Había por esta época un hombre sabio, Jesús, si es que es lícito llamarlo un hombre, pues era un hacedor de maravillas, un maestro tal que los hombres recibían con agrado la verdad que les enseñaba. Atrajo a sí a muchos de los judíos y de los gentiles. Él era el Cristo, y cuando Pilato, a sugerencia de los principales entre nosotros, le condenó a ser crucificado, aquellos que le amaban desde un principio no le olvidaron, pues se volvió a aparecer vivo ante ellos al tercer día; exactamente como los profetas lo habían anticipado y cumpliendo otras diez mil cosas maravillosas respecto de su persona que también habían sido preanunciadas. Y la tribu de cristianos, llamados de este modo por causa de él, no ha sido extinguida hasta el presente.” (Antigüedades. XVIII.3.3).

Aunque los expertos aceptan que Josefo menciona a Jesús, sospechan que un escriba cristiano enmendó el pasaje para retratar a Jesús con una luz positiva.

El siguiente pasaje, en el que Josefo menciona a Jesús y su “hermano” Santiago, establece firmemente la existencia de Jesús:

Festo había muerto y Albino estaba pero en el camino; por lo que reunió al sanedrín de jueces, y trajo ante ellos al hermano de Jesús, quien fue llamado Cristo, cuyo nombre era Santiago, y algunos otros, [o algunos de sus compañeros]; y cuando hubo formulado una acusación contra ellos como violadores de la ley, los entregó para ser apedreados (Antigüedades. XX.9.1).

La Enciclopedia Católica, publicada por primera vez en 1910, dice que los primeros cristianos eran “entusiastas lectores de la Historia Judía de Josefo, y  algunos Padres de la Iglesia, como Jerónimo y Ambrosio, así como los primeros historiadores eclesiásticos como Eusebio, solían citarle en sus obras.

 

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John Burger | Abr 01, 2019

Desde el año 2010, la Anunciación del Señor es un día festivo nacional en el Líbano, y en iglesias y santuarios la celebran juntos cristianos y musulmanes en honor a la Virgen María.

Lo llamativo del caso es que la paternidad de la idea no corresponde a un cristiano, sino a un musulmán, el jeque sunita Mohamad Nokkari, profesor de derecho islámico en Beirut, Dubai y Estrasburgo, quien tuvo la intuición de que la veneración María podía convertirse en un factor de cohesión social.

El imán Nokkari está orgulloso de cómo esta idea contribuye a la paz social en el país.

Así lo explica a la Agencia Fides: “Mi esposa, que es francesa, y yo teníamos una estatua de la Virgen María en casa y había un pariente que cada vez que venía la escondía en el baño e incluso una vez la rompió. Compré otra hecha de metal para que ya no pudiera romperla”.

Sin impedimentos doctrinales

Ese incidente familiar dio a este profesor sunní la idea de que María podría ser celebrada por cristianos y musulmanes: “Lo comenté en Lyon con el padre jesuita Louis Boisset y comprobamos que no había impedimentos de naturaleza doctrinal para una iniciativa de este tipo. ¿Quién mejor que la Virgen María puede unir a cristianos y musulmanes? Al principio, pensamos que la celebración islamo-cristiana de María podría coincidir con la fiesta de la Inmaculada, pero luego se cambió de opinión teniendo en cuenta que los cristianos ortodoxos no han definido el dogma de la Inmaculada Concepción de María. La elección de la fecha para celebrar a María por parte de cristianos y musulmanes cayó entonces en la fiesta de la Anunciación. La Anunciación del Ángel a María se cuenta tanto en el Evangelio como en el Corán, que habla de ello en dos Suras distintas. María es la única mujer mencionada por su nombre en el Corán hasta 34 veces (mientras que el nombre de María aparece en los Evangelios 19 veces)”.

La primera celebración islamo-cristiana de la Fiesta de la Anunciación tuvo lugar en el santuario libanés de Nuestra Señora de Jamhour en 2007. Los líderes políticos quedaron impresionados con la iniciativa y en 2010 el primer ministro Saad Hariri, quien ahora también es jefe del Gobierno, decretó como fiesta nacional el 25 de marzo, día en que se celebra la Anunciación. “En ese momento yo era secretario del Gran Mufti del Líbano. Cuando tomé la iniciativa para celebrar juntos a la madre de Jesús, hubo ciertas tensiones que condujeron a mi renuncia”, recuerda Nokkari.

“Para seguir a María tenemos que sufrir”

Las fuerzas políticas no mostraron oposición a la celebración compartida de María. Mientras que entre las comunidades religiosas al principio algunos se mostraron cautelosos porque temían que fuera una expresión de sincretismo. “Pero resultó evidente para todos que cada uno celebra a María según su fe y su tradición”, asegura el jeque. Las únicas oposiciones fueron las expresadas por los grupos salafistas y wahabitas.

“He pensado que para seguir a María tenemos que sufrir. Ella es una madre que nos abraza a todos. Siguiéndola pueden surgir cosas buenas para todos”, explica Nokkari al comentar que ha sufrido algunos episodios desagradables por haber promovido esta iniciativa.

Desde el Líbano, la costumbre de los cristianos y musulmanes de celebrar juntos la fiesta de la Anunciación se está extendiendo en otros países como Canadá, Francia, Brasil y España. También en Jordania el 25 de marzo se convertirá en fiesta nacional. En la universidad de Saint Joseph ya se imparten cursos y hay tesis doctorales dedicadas a María en el cristianismo y el Islam.

Apoyo político

Los políticos se han dado cuenta de que la referencia común a María también puede favorecer y preservar la unidad nacional. El primer ministro sunita, Saad Hariri, se ha mostrado sensible a varias solicitudes, como la construcción de un centro para iniciativas vinculadas a la fiesta nacional islámica-cristiana de la Anunciación. Avanza además la propuesta de dedicar una plaza a la Anunciación y de proponer que la ONU proclame el 25 de marzo como un día de diálogo islámico-cristiano.

En opinión de Mohamad Nokkari, el diálogo entre cristianos y musulmanes se ha intensificado y adquirido coherencia en los últimos quince años. El documento sobre la fraternidad humana firmado en Abu Dhabi por el Papa Francisco y por el Gran Imán de Al-Azhar es también el fruto de este camino. “Desde que se publicó ese texto”, explica Nokkari, “cada semana grupos de cristianos y musulmanes se reúnen para estudiar los contenidos juntos. Incluso en las comunidades islámicas hay una evolución, comenzamos a comprender, por ejemplo, que el proceso para reconocer los derechos y la dignidad de las mujeres también abarca a la predicación religiosa y a las prácticas religiosas”.

Fuente: Carifilii.es
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