Luz para ver, fuerza para querer

«No temas; desde ahora serás pescador de hombres». Con estas palabras, Cristo cambia la vida de Simón y, desde entonces, el pescador de Galilea sabe para qué vive. Como él, cada persona se enfrenta antes o después a esta pregunta: ¿cuál es mi misión en la vida?

Durante los próximos días, el sínodo de obispos reflexionará en Roma sobre «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional». Además de pedir al Espíritu Santo que ilumine a los padres sinodales, aprovechemos esta ocasión para meditar sobre el propio camino, porque todos tenemos una vocación divina, todos somos llamados por Dios a la unión con Él.

La fe es una luz poderosa, capaz de alumbrar el propio futuro e inspirar los deseos de plenitud. En un momento de la vida en que quizá las seguridades de la infancia se tambalean y también la luz de la fe puede debilitarse, es necesario recordar nuestra verdad más profunda: que somos hijos de Dios y hemos sido creados por amor. Él realiza la llamada más radical: nos llama a cada uno y a cada una a ser plenamente felices a su lado. El Creador no nos arroja a la vida y se olvida de nosotros: quien crea, ama y llama. Por eso, el discernimiento del propio camino debe estar iluminado por la fe en el amor de Dios por nosotros, por cada uno.

«No temas», dice Jesús a Pedro. «No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces», escribía el Papa en su carta a los jóvenes para anunciar este sínodo. La búsqueda personal puede generar un cierto desasosiego, porque experimentamos el vértigo de la libertad. ¿Seré feliz? ¿Tendré fuerzas? ¿Valdrá la pena comprometerse? Tampoco aquí Dios nos deja solos. Él nos inspirará si sabemos escucharle. Se lo pedimos cada vez que rezamos la oración más hermosa: «Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo»: hágase tu voluntad en mí, en ti, en cada uno de nosotros.

Pensando en tantos jóvenes que desean secundar los planes de Dios, pidamos que reciban no sólo luz para ver su camino, sino también fuerza para querer unirse a la voluntad divina. Ayudará pensar que cuando Él pide algo, en realidad está ofreciendo un don. No somos nosotros quienes le hacemos un favor: es Dios quien ilumina nuestra vida, llenándola de sentido.

Ojalá que jóvenes y adultos comprendamos que la santidad no sólo no es un obstáculo a los propios sueños, sino que es su culminación. Todos los deseos, todos los proyectos, todos los amores pueden formar parte de los planes de Dios. Como recuerda san Josemaría, «la caridad bien vivida es ya la santidad».

La vida cristiana no nos lleva a identificarnos con una idea, sino con una persona: con Jesucristo. Para que la fe ilumine nuestros pasos, además de preguntarnos: ¿quién es Jesucristo para mí?, pensemos: ¿quién soy yo para Jesucristo? Descubriremos así los dones que el Señor nos ha dado, que están directamente relacionados con la propia misión. Así madurará más y más en nosotros una actitud interior de apertura a las necesidades de los demás, sabremos ponernos al servicio de todos y veremos con más claridad cuál es el lugar que Dios nos ha confiado en este mundo.

En una sociedad que con frecuencia piensa demasiado en el bienestar, la fe nos ayuda a alzar la mirada y descubrir la verdadera dimensión de la propia existencia. Si somos portadores del Evangelio, nuestro paso por esta tierra será fecundo. Sin duda, la sociedad entera se beneficiará de una generación de jóvenes que se pregunte, desde la fe en el amor de Dios por nosotros: ¿cuál es mi misión en esta vida? ¿Qué huella dejaré tras de mí?

Monseñor Fernando Ocáriz es Prelado del Opus Dei

Restauran en Siria catedral dedicada a la Virgen como signo de victoria sobre la muerte

ROMA, 18 Sep. 18 / 12:33 pm (ACI Prensa).- La catedral siro católica de Nuestra Señora de la Asunción en Alepo (Siria), bombardeada durante los combates entre los grupos rebeldes y el Gobierno, fue recientemente inaugurada tras su restauración.

El templo se ubica en el barrio de Al-Jdayde y es también conocido como la iglesia Mar Assia al-Hakim; data del siglo XVI y en septiembre de 2012 sufrió daños severos perpetrados por el Ejército Libre Sirio.

La Misa de inauguración fue presidida por el Patriarca siro católico de Antioquía, Su Beatitud Ignacio José III Younan, el 9 de septiembre.

En su homilía, recogida en el sitio web del Patriarcado siro católico de Antioquía, el Prelado indicó que la restauración de la catedral es un signo de que “la voluntad de la vida ha vencido a la muerte; la esperanza y la seguridad han superado la desesperación y el caos. Nuestra gente ha vencido”.

“Siempre seremos un pueblo de esperanza y vida”, aseguró el Patriarca siro católico de Antioquía a los fieles, entre los cuales se encontraban el Nuncio Apostólico en Siria, Cardenal Mario Zenari; y otras autoridades civiles y eclesiásticas de Alepo.

“Estamos reunidos aquí hoy para agradecer y alabar al Señor por darnos este maravilloso regalo de haber podido reparar esta catedral con el fin de recuperar su belleza pasada. Estamos encantados de regresar y orar con ustedes, en esta catedral que les es tan querida”, expresó.

“Por muchos años, esta casa de Dios sufrió mucha devastación, estando en la línea de demarcación con los terroristas. Ahora ha sido restaurada para la alabanza, un signo de esperanza y victoria del bien sobre el mal que destruyó tantas iglesias y mezquitas en esta amada ciudad de Alepo”, prosiguió.

Recordó que durante los cuatro años que duró la batalla de Alepo (2012-2016), la ciudad “fue privada de sus necesidades básicas” como el agua, la comida, el combustible y la electricidad.

“Todo esto pasó ante los ojos del mundo ‘civilizado’”, lamentó el Patriarca Ignacio José III Younan.

Sin embargo, ahora “Alepo ha regresado y Siria regresará a su gloria anterior y será aún más hermosa porque hay muchos funcionarios civiles y espirituales que sintieron el deber de sus responsabilidades de servir...con integridad y honestidad", afirmó durante la Eucaristía, en la que también agradeció a los benefactores que hicieron posible la restauración del templo.

“Nuestras gracias van hacia la celestial Virgen María, que protegió a los fieles de esta catedral y al pueblo de Alepo”, manifestó.

Antes del conflicto en Siria, que comenzó en 2011, Alepo era la segunda ciudad más importante del país. Sin embargo, ha sido la que más sufrió los estragos por los combates entre el Gobierno y los grupos rebeldes. Las zonas más castigadas fueron el sector este y los barrios cristianos.

Fue liberada del control de los rebeldes en diciembre de 2016. Desde entonces sus habitantes han regresado progresivamente, aunque todavía hay escasez de servicios básicos, comida y empleo.

San Mateo 21 de Septiembre

“El apóstol Mateo, autor del primer Evangelio y uno de los Doce elegidos por Jesús, es conocido como "el publicano" porque era cobrador de los impuestos.

El 21 de septiembre se celebra la fiesta de San Mateo, apóstol y evangelistaBenedicto XVI explicó en la audiencia del 20 de agosto de 2006 cómo Jesús eligió a San Mateo para que fuera uno de sus apóstoles.

“El apóstol Mateo, autor del primer Evangelio y uno de los Doce elegidos por Jesús, es conocido como "el publicano" porque era cobrador de los impuestos.

La primera reflexión que suscita este hecho es que el Señor acoge en su grupo a aquellos que, según la opinión de entonces, eran considerados como pecadores públicos. Cristo, en cambio, no excluye a ninguno de su amistad.

El anuncio de la Buena Nueva consiste precisamente en esto: ofrecer la gracia de Dios al pecador. En la figura de Mateo se hace visible la paradoja de que, el que aparentemente está más lejano de la santidad, puede convertirse en un modelo de acogida de la misericordia de Dios”.


 

 

Romereports.com

“El Señor esperaba una respuesta pronta y generosa de aquel rico recaudador de impuestos.
Y Mateo, al instante, le siguió”

I

Íbamos hacia el mar...
Y, como siempre, tú y yo detrás de Jesús.
Caía el sol sobre aquel camino arenoso y tú querías descubrir, entre las pisadas de los que iban delante, cuáles eran las huellas del Señor.
Como niños pequeños nos entreteníamos en pisar las señales de sus pies, pisando sobre sus pisadas.
Llenos de ilusión.
Creíamos que, caminando así, hacíamos lo mejor.

Cuando ya se terminaban las casas, vimos aquélla última, pequeñita, con la puerta mirando al mar. Delante, en fila rigurosa, estaban muchos judíos con bolsas de dinero en sus manos, oteando con mirada recelosa...

Jesús se ha parado un instante frente a la puerta de esta casita, mientras que los judíos alineados a la sombra le observan sin cesar.

Hemos llegado tú y yo, y miramos los dos, distraídos, los pies de Jesús, esperando que comience a andar para ser los primeros en pisar sus pisadas. De nuestro juego infantil, nos despertó la voz de Jesús, que dijo:

- "¡Sígueme!"

Alzamos nuestros ojos del suelo y vimos que el Señor hacía a la vez señas con su índice a un hombre que sentado en el banco de los tributos le estaba mirando.

Mateo miraba a Jesús con asombro; una interrogación se dibujaba en su rostro, como diciendo:

-"¿A quién es? ¿A mí?"

II

Pensando que la llamada era para él, sin mirar más, sin atender a toda aquella gente que aguardaba para pagar, sin contar los montones de dinero que estaban encima de la mesa, y sin cerrar siquiera la puerta de su casa, dejándolo todo como estaba, levantándose le siguió.

Los judíos de la puerta no comprendieron aquella locura: ¿por qué deja abandonado todo a una palabra de Jesús? ¿Por qué, al paso de Jesús, abandona con desprecio el dinero, que antes ambicionaba con tanto ahínco y afán? ¿A qué es debido ese cambio de conducta?

Tú y yo entendimos que era uno más que se nos unía. Ya no perderá más tiempo ganando sólo dinero; dedicará su vida a andar por caminos de amor y de ideal, de heroísmo y de cielo, siguiendo a Jesús a donde quiera que vaya. Y por Él dejará también, un día, con su sangre, su vida.

Mateo no estropeó la elegancia de su entrega sin palabras con remilgos egoístas, como hubiera sido el poner en orden sus cosas, el recoger el dinero, el mirar para atrás cuando se acercaba a Jesús, dejando a sus espaldas las ilusiones de siempre. Y Mateo es publicano...

III

No es de los que se pasan la vida discutiendo si es bueno dar el décimo del perejil y de la hierbabuena, es más sencillo que todo eso, y por ello nunca ha sido visto entre los fariseos de su pueblo.

No puede con esas hipócritas discusiones vacías, y cuando le ha llegado el momento, no ha dado el diezmo, lo ha dado todo, con un cambio radical de su vida.

A ti, que me escuchas, amigo, te diré: tú que le sigues jugando a pisar sus pisadas y conservando tu voluntad, sin haberla entregado, mira la actitud de Mateo.

Muchas veces, tú y yo, hemos comentado la conveniencia de darnos del todo a Jesús, haciéndolo también sin palabras, y siempre me has dicho lo mismo, que más adelante, que también sin seguirle del todo se puede hacer mucho bien, que el Señor también quiere que haya recaudadores de tributos, que...

No es preciso que hablemos más, la conducta de Mateo es bastante elocuente. Y Jesús está pasando por tu puerta...

"Caminando con Jesús", J.A. GONZÁLEZ LOBATO,
Ediciones RIALP, S.A.

 

 

San Mauricio

Mártir, 22 de septiembre

Martirologio Romano: En Agauno (hoy Saint Maurice d´Agaune), en la región de Valais, en el país de los helvecios, santos mártires Mauricio, Exuperio, Cándido, que siendo soldados, al decir de san Euquerio de Lyon, fueron sacrificados por su fe en Cristo, en tiempo del emperador Maximiano, juntamente con sus compañeros de la misma legión Tebea y el veterano Víctor, ilustrando así a la Iglesia con su gloriosa pasión (c. 302).

Etimología: Mauricio = negro, oscuro, de Mauritania. Viene de la lengua latina.

 

Breve Biografía

San Mauricio (llamado también Maurice, Moritz o Mauritius). Era el comandante de la Legión Tebana y murió martirizado a principios del siglo III.

La Legión Tebana, integrada sólo por cristianos procedentes de Egipto, recibió órdenes de partir hacia Galia para auxiliar al emperador Maximiano. Aunque combatieron valientemente, rehusaron obedecer la orden imperial de perseguir a los cristianos, por lo que fueron diezmados. Al negarse por segunda vez, todos los integrantes de la Legión Tebana fueron ejecutados. El lugar en que supuestamente tuvieron lugar estos hechos, conocido como Agaunum, es ahora la sede de la abadía de Saint Maurice, en el cantón suizo de Valais.

Esta es la versión más antigua de la historia del martirio de la Legión Tebana, de acuerdo con la carta que Eucherius, arzobispo de Lyon (c. 434 – 450) dirigió al también obispo Salvius. En otras versiones varía la causa del martirio, y los legionarios son ejecutados por negarse a hacer sacrificios a los dioses romanos.

Según los trabajos de investigación estaría situado bajo el suelo de la Kishle, un edificio cerca del Museo Torre de David, en la Ciudad Vieja de Jerusalén

Décadas de excavación de un viejo edificio abandonado junto a un antiguo museo en la Ciudad Vieja de Jerusalén han revelado lo que podría ser restos del palacio donde fue juzgado Jesús, informó el diario The Washington Post.

En el marco de la ampliación del Museo Torre de David, que comenzó hace unos 15 años, los arqueólogos fueron eliminando las capas bajo el suelo de la Kishle, un edificio situado al lado del museo, cuando finalmente hicieron un hallazgo inesperado.

El Kishle solía ser una prisión cuando los turcos otomanos y luego los británicos gobernaban Jerusalén. Es «una gran parte del antiguo enigma de Jerusalén y muestra la historia de esta ciudad de una manera única y clara», explica Amit Re'em, un arqueólogo de Jerusalén. En la cárcel, los arqueólogos encontraron los muros de cimentación y un sistema de alcantarillado subterráneo, que podría pertenecer a un palacio construido por el rey de Judea Herodes el Grande.

Líderes del cristianismo, historiadores y arqueólogos han formado parte de un debate sobre el lugar del juicio de Jesús según diversas interpretaciones de los evangelios que han promovido versiones contradictorias de su ubicación.

Según las escrituras cristianas, Jesús de Nazaret fue llevado ante Pilato en el «pretorio», que es la tienda de un general dentro de un campamento romano en latín. Por tanto, algunas personas se refieren a un cuartel militar, mientras que otros sostienen que probablemente podría ser el palacio construido por Herodes, como Pilatos habría sido su invitado.

Shimon Gibson, un profesor de arqueología en la Universidad de Carolina del Norte en Charlotte, apoya la idea de que el juicio se celebró en el palacio de Herodes. «No hay, por supuesto, ninguna inscripción indicando que ha pasado aquí, pero todo -según los cálculos arqueológico, histórico y del Evangelio- todo concuerda y tiene sentido», dijo Gibson.

La mayoría de los científicos están de acuerdo en que el palacio de Herodes estaba situado en el lado occidental de la ciudad -donde, de hecho, el Museo de la Torre de David se puede encontrar ahora-.

La Torre de David es también conocida como la Ciudadela de Jerusalén y es el enclave de un museo que representa 4.000 años de historia de la ciudad. Los funcionarios del museo esperan que la prisión se convierta en una atracción para los peregrinos cristianos. Y aunque se muestran algo escépticos, espera que pueda convertirse en un lugar sagrado a corto plazo.

«Vamos a seguir para desarrollar la prisión para los visitantes», dijo Eilat Lieber, el director del museo. «Es como un pastel - que muestra todas las capas de Jerusalén.»

Más de un millón de peregrinos cristianos visitan Jerusalén cada año, y tours especiales se han organizado en el museo para revelar el lugar, informó el Washington Post.

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San Eustaquio, mártir

fecha: 20 de septiembre
país: Italia
otras formas del nombre: Plácido
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Patronazgos: patrono de París y Madrid, de los cazadores, los trabajadores forestales, las tiendas de comestibles; para pedir por las buenas relaciones familiares.

San Eustaquio figura entre los mártires más famosos de la Iglesia, venerado desde hace siglos, tanto en oriente como occidente. Se le cuenta entre los Catorce Santos Auxiliadores, es patrono de cazadores y, por lo menos desde el siglo octavo, dio su nombre a la iglesia titular de un diácono-cardenal de Roma.

Sin embargo, sobre él no se puede decir nada con certeza. Sus leyendas sin valor histórico, relatan que era un general romano en los ejércitos del emperador Trajano, se llamaba Plácido y era muy aficionado a la cacería.

 

Precisamente se hallaba cierta vez en persecución de alguna valiosa pieza en la soledad de los montes, cuando vio venir hacia él un gran ciervo en cuyos cuernos aparecía la figura de Jesucristo en la cruz (la misma historia se cuenta en la leyenda de san Huberto y en las de otros santos) y una voz que surgía de la aparición, le llamaba por su nombre. Se afirma que aquel prodigio ocurrió en la región italiana de Guadagnolo, entre Tivoli y Palestrina.

La extraordinaria visión tuvo el efecto de convertir instantáneamente a Plácido al cristianismo. El general y toda su familia recibieron el bautismo y él tomó el nombre de Eustaquio, su esposa se llamó Teopistis y sus hijos, Agapito y Teopisto. Poco después de su conversión, Eustaquio perdió todos sus bienes y, tras una serie de infortunios, se vio obligado a separarse de su familia. En un momento crítico para el imperio, fue llamado para que se pusiera al mando de un ejército, volvieron los buenos tiempos y pudo reunirse con su esposa y sus hijos.

Pero entonces, cuando el bienestar de este mundo se hallaba al alcance de sus manos, se negó a ofrecer sacrificios a los dioses durante la ceremonia que se celebró en Roma por su victoria al frente de las armas imperiales. Como consecuencia de aquella negativa, Eustaquio, su mujer y sus hijos, fueron encadenados sobre un enorme toro de bronce bajo el cual se encendió una hoguera a fin de que todos los miembros de la familia perecieran asados.

No obstante la enorme popularidad de la leyenda de san Eustaquio -como lo prueba la gran cantidad de versiones tanto en prosa como en verso-, hasta la existencia histórica del mártir es una cuestión dudosa. El culto no es antiguo ni es posible localizar su origen con precisión. Es posible que llegara del Oriente, pero ya desde la primera mitad del siglo octavo, había sido adoptado en Roma. El nuevo Martirologio, en su determinación de evitar las referencias puramente legendarias, aunque recoge el culto del santo, sólo lo refiere a la titularidad de una iglesia.

 

La prioridad absoluta en la evangelización es anunciar a Cristo

Y quien tiene esta responsabilidad es “la Iglesia entendida como la totalidad del Pueblo de Dios que evangeliza”: cada uno de los cristianos personalmente y la Iglesia en su conjunto. Lo desarrolla el Papa Francisco en el capítulo tercero de la Evangelii Gaudium, antes de hablar de dos importantes cauces para la evangelización: la predicación y la educación en la fe.

 

Cada cristiano es responsable de la evangelización

  1. La responsabilidad por la evangelización –explica el Papa– es de cada cristiano y a la vez de la Iglesia como pueblo y familia de Dios. La Iglesia no es ante todo una “institución”: no lo es, desde luego, en el sentido meramente humano. En todo caso es una institución divina de salvación, orgánica y jerárquica que procede del misterioso y amoroso designio de Dios uno y trino, que quiere que todos se salven; no como individuos aislados ni por sus propias fuerzas, sino insertados en la “trama de relaciones interpersonales que supone la vida en una comunidad humana” (n. 113). Es “el gran proyecto de amor del Padre” (n. 114). Por eso tiene que ser “el lugar de la misericordia gratuita, donde todo el mundo puede sentirse acogido, amado, perdonado y alentado a vivir según la vida buena del Evangelio” (Ibid).

La Iglesia –continúa el documento– es un pueblo con muchos rostros,porque acoge a todos los pueblos encarnándose en sus culturas. En esta genuina catolicidad, la Iglesia muestra “la belleza de este rostro pluriforme”, cuya diversidad cultural no amenaza la unidad. El Espíritu Santo, vínculo de amor entre el Padre y el Hijo, es también quien compone la armonía de la unidad en la evangelización, sin imponer ninguna cultura, sino contando precisamente con la diversidad de las culturas (cf. nn. 116-118).

En este pueblo universal extraído de todos los pueblos, el Espíritu Santo garantiza que no haya errores en la fe, y nos hace, a todos los bautizados, discípulos misioneros, llamados, comprometidos, sin necesitar de largas instrucciones para testimoniar la propia experiencia cristiana. Al mismo tiempo, todos procuramos adquirir la mejor formación posible, dejarnos evangelizar. Pero “nuestra imperfección no debe ser una excusa; al contrario, la misión es un estímulo constante para no quedarse en la mediocridad y para seguir creciendo” (cf. Flp 3, 12.-13) (n. 121).

Por el hecho de que cada pueblo es creador de cultura y protagonista de una historia como tal pueblo, no hay solamente responsables individuales de la evangelización, sino que los pueblos son también “sujetos colectivos activos”. En su encuentro con la fe, cada pueblo se evangeliza continuamente a sí mismo, y ello asume distintas manifestaciones bien elocuentes.

La piedad popular, pieza clave de la evangelización

  1. Así surge la piedad popular, como testimonio de fe que, dice el Papa, es “verdadera expresión de la acción misionera espontánea del Pueblo de Dios” y “una realidad en permanente desarrollo, donde el Espíritu Santo es el agente principal” (n. 122). Esta piedad popular viene siendo revalorizada después del Concilio Vaticano II.

Con palabras de la Evangelii nuntiandi, la piedad popular “refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos pueden conocer” y que “hace capaz de generosidad y sacrificio hasta el heroísmo cuando se trata de manifestar la fe” (en efecto, y así puede verse el testimonio de tantos mártires antiguos y contemporáneos, tal como se recoge en algunas películas actuales como “Cristiada”, For Greater Glory,Dean Wright, México 2012).

 

Benedicto XVI calificó a la piedad popular de “precioso tesoro” y manifestación del “alma de los pueblos” latinoamericanos” (Discurso en la inauguración de la V Conferencia del CELAM,  Aparecida, 13-V-2007).

Señala Francisco que esta piedad, espiritualidad o mística popular descubre y expresa la fe “más por la vía simbólica que por el uso de la razón instrumental” (n. 124); añade que no solo es una manera legítima de vivir la fe y sentirse parte de la Iglesia, sino también una forma de ser misioneros.

Y explica que si miramos esta “espiritualidad encarnada en la cultura de los sencillos” (Documento de Aparecida, n. 263) con la mirada del Buen Pastor, descubrimos la fe y la esperanza firmes que se encierran tras la peregrinación a un santuario, el rezo del rosario, una vela que se enciende, o una mirada para pedir ayuda a María o a Cristo crucificado.

No se trata simplemente, añade, de manifestaciones de una búsqueda natural de Dios, sino que “son la manifestación de una vida teologal animada por la acción del Espíritu Santo” (cf. Rm 5, 5). Por eso, concluye el Papa, las expresiones de la piedad popular son verdaderamente un lugar teológico para la nueva evangelización (cf. nn. 125 y 126).

La evangelización "persona a persona"

  1. Al lado de la piedad popular, la alegría de Evangelizar se ha de manifestar también en la evangelización que se realiza persona a persona: “Se trata de llevar el Evangelio a las personas que cada uno trata, tanto a los más cercanos como a los desconocidos”. Puesto que “ser discípulo de Jesús es tener la disposición permanente de llevar a otros el amor de Jesús y eso se produce espontáneamente en cualquier lugar: en la calle, en la plaza, en el trabajo, en un camino” (n. 127).

Se comienza –explica el Papa– por “un diálogo personal, donde la otra persona se expresa y comparte sus alegrías, sus esperanzas, las inquietudes por sus seres queridos y tantas cosas que llenan el corazón”. Desde ahí se pasa a hablar del amor personal de Dios, que se anuncia “con una actitud humilde y testimonial de quien siempre sabe aprender, con la conciencia de que ese mensaje es tan rico y tan profundo que siempre nos supera” (Ibid).

Esto puede revestir formas diversas: relatos, gestos, invitación a la oración, sin que se precisen determinadas formulaciones. Pero en todo caso, este anuncio “persona a persona” debe completarse, con la debida creatividad, por medio de formas de inculturación de la fe, porque el Evangelio debe encarnarse en una cultura, la fe debe expresarse con categorías propias de las diversas culturas (y las culturas, enraizándose en las personas, a la vez las trascienden y las intercomunican).

Los carismas y la evangelización de la cultura

  1. Dos puntos más para finalizar este apartado sobre la responsabilidad evangelizadora de todos los cristianos. Primero, los carismas, gracias que el Espíritu Santo otorga para la evangelización; y que se hacen fecundos en la comunión eclesial. Pues el Espíritu Santo suscita la diversidad, la pluralidad, la multiplicidad y al mismo tiempo la unidad. “En cambio, cuando somos nosotros los que pretendemos la diversidad y nos encerramos en nuestros particularismos, en nuestros exclusivismos, provocamos la división y, por otra parte, cuando somos nosotros quienes queremos construir la unidad con nuestros planes humanos, terminamos por imponer la uniformidad, la homologación” (n. 131).

Segundo, el anuncio del Evangelio en las culturas implica su anuncio a las culturas profesionales, científicas y académicas (n. 132). El encuentro entre la fe, la razón y las ciencias hace surgir nuevos lenguajes, categorías y elementos para iluminar y renovar el mundo.

Por eso dice el Papa, recogiendo una propuesta del sínodo para la nueva evangelización: “La teología –no sólo la teología pastoral– en diálogo con otras ciencias y experiencias humanas, tiene gran importancia para pensar cómo hacer llegar la propuesta del Evangelio a la diversidad de contextos culturales y de destinatarios”. Para este propósito se requiere que los teólogos “lleven en el corazón la finalidad evangelizadora de la Iglesia y también de la teología, y no se contenten con una teología de escritorio” (n. 133).

Papel de las universidades y de las escuelas católicas

El documento que estudiamos pone el broche a la tarea de anunciar el Evangelio en las culturas subrayando la importancia del ámbito universitario y de las escuelas católicas. En el esfuerzo por realizar una tarea educativa que lleve a la madurez de toda la persona del educando y, por ello, anunciar de modo explícito el Evangelio, las escuelas católicas “constituyen un aporte muy valioso a la evangelizacíón de la cultura, aun en los países y ciudades donde una situación adversa nos estimule a usar nuestra creatividad para encontrar los caminos adecuados” (n. 134). El Papa desarrolla más adelante por extenso el tema de la educación en la fe, como veremos en otro momento.

 

Iglesia y Nueva Evangelización

Los primeros cristianos y los jóvenes

Juan Pablo II anima a los jóvenes a seguir el ejemplo de los primeros cristianos

"Hoy sois vosotros la esperanza de nuestra Iglesia, que tiene dos mil años: siendo jóvenes en la fe, debéis ser como los primeros cristianos e irradiar entusiasmo y valentía, con generosa entrega a Dios y al prójimo; en una palabra, debéis tomar el camino de la santidad.

Sólo de esta manera podréis ser signos de Dios en el mundo y revivir en vuestros países la epopeya misionera de la Iglesia primitiva. Y seréis también fermento de espíritu misionero para las Iglesias más antiguas."

(JUAN PABLO II, Redemptoris Missio, 91)

 

San Pedro Poveda dice:

Cambiaron el rumbo de la historia, lo dieron la vuelta, lo hicieron girar justamente en la dirección contraria en la que iba. Y, como dice San Agustín, los que eran los despreciados, los perdedores, los vencidos, acabaron siendo los vencedores.

Vivir la vida de los primeros cristianos es una protesta –serena protesta-, ante el sin sentido de un cristianismo sin vibración, y sin onda expansiva.

 (SAN PEDRO POVEDA, Vivir como los primeros cristianos, Narcea, 2003, pag. 8)

 

Y San Josemaría:

(Siendo ciudadanos normales , se toman en serio su santidad. Lo que marca la diferencia en los cristianos de los primeros siglos es la radicalidad de su decisión de entrega, sin diferenciarse exteriormente de sus coetáneos…)

Pensar en la vida de los primeros cristianos. Ellos vivían a fondo su vocación cristiana; buscaban seriamente la perfección a la que estaban llamados por el hecho, sencillo y sublime del Bautismo. No se distinguían exteriormente de los demás ciudadanos.

(SAN JOSEMARÍA, Conversaciones, 24)

 

El Cardenal Newman nos hace ver cómo el cristianismo se extiende gracias al impulso de la fe y el amor

"Se nos dice que la certeza, la confianza y la valentía en el hablar no son cristianas. ¿Es ésta una argumentación honrada? ¿Es un juicio derivado de hechos? ¿Fue confianza o duda, celo o frialdad, decisión o irresolución, lo que distinguió a los mártires en los tiempos primeros de la Iglesia? La religión de Cristo no se propagó mediante argumentos filosóficos, sino por impulso de la fe y el amor.

Mirad a los primeros mártires. Eran muchachos, doncellas, soldados y esclavos corrientes; una multitud de gente joven y tozuda, que habría vivido para hacerse prudente, de no haberse empeñado primero en morir; eran cristianos que rasgaban manifiestos imperiales, desafiaban a sus jueces, no descansaban hasta encontrarse en la jaula de un león, y si eran expulsados de una ciudad comenzaban a predicar en otra.

Esto decía el mundo ciego sobre aquellos que contemplaban al Dios invisible. Era, en efecto, la visión espiritual de Dios lo que originaba su singular comportamiento."

(John Henry Newman, Discursos sobre la fe, Ediciones Rialp, 2000, pag. 188)

San Gregorio de Nisa habla de la necesidad de la dirección espiritual

"Puesto que la mayoría se comprometen con la virginidad aún jóvenes y con la mente inmadura, lo más apropiado para ellos sería ante todo el buscar un buen guía y maestro para este camino, no fuera que por la ignorancia que tienen se metieran por senderos equivocados que les desvíen del recto camino. “Dos valen más que uno”, dice el Eclesiastés (4,9). El que está sólo es fácil de vencer por el enemigo emboscado junto a las rutas diciembre divinas. "

(SAN GREGORIO DE NISA, Sobre la Virginidad, 23, 3)

 

San Ambrosio, nos hace ver cómo, también nosotros, podemos ser mártires cada día si confesamos a Cristo con nuestras buenas obras

Y del mismo modo que hay muchas persecuciones, así también hay muchos martirios. Todos los días eres testigo de Cristo.Eres mártir de Cristo si sufriste la tentación del espíritu de lujuria, pero, temeroso del futuro juicio de Cristo, no pensaste en profanar la pureza del alma y del cuerpo.

Eres mártir de Cristo si fuiste tentado por el espíritu de la avaricia para apoderarte de los bienes de los inferiores o no respetar los derechos de las viudas indefensas, pero juzgaste que era mejor alcanzar la riqueza por la contemplación de los preceptos divinos, que cometer la injusticia…

Eres mártir de Cristo si fuiste tentado por el espíritu de soberbia, pero viendo al débil y desvalido, te compadeciste con piadoso espíritu, y amaste la humildad más que la arrogancia. Y aún más si diste testimonio no sólo de palabra, sino también con obras. (…) Porque es testigo aquél que, haciéndose fiador con sus hechos, confiesa a Cristo Jesús. ¡Cuántos, todos los días, son mártires de Cristo en oculto, y confiesan al Señor Jesús con sus obras!

(SAN AMBROSIO, Exposición sobre el Salmo 118,20-51)

 Del libro:
ORAR CON LOS PRIMEROS CRISTIANOS
Gabriel Larrauri  (Ed. Planeta)
  

 

El pasado mes de mayo, tres iglesias de la segunda ciudad más grande de Indonesia, Surabaya, fueron atacadas por una familia de terroristas suicidas. El atentado acabó con 13 personas e hirió a varias decenas.

Es el escenario que se encontró en Indonesia Benedict Rogers, responsable en Asia de “Christian Solidarity Worldwide”, la organización especializada en libertad religiosa. Dice que le conmovió la reacción de los cristianos ante los atentados. Como por ejemplo, el perdón de una madre a los asesinos de sus hijos.

BENEDICT ROGERS
Christian Solidarity Worldwide
"Ella dijo públicamente: 'Perdono a los terroristas. Nuestra Madre, la Virgen bendita, perdió a su propio hijo, Nuestro Señor Jesucristo, y por eso debo también perdonar a quienes se llevaron a mis hijos”.

Pero la situación no es fácil. A Benedict Rogers le preocupa que el presidente de Indonesia haya propuesto como vicepresidente a Ma'ruf Amin, un clérigo islámico hostil con las minorías religiosas. Lo ve como una amenaza al compromiso del país de proteger a todos los indonesios.

BENEDICT ROGERS
Christian Solidarity Worldwide
“Creo que se deben hacer dos cosas: Una, apoyar a los musulmanes de Indonesia que apoyan el pluralismo y la libertad religiosa”. “Otra, animar a los políticos a que dejen de coquetear con los islamistas y con los extremistas, y que defiendan lo que yo creo que realmente desean: una sociedad plural y moderada”.

Indonesia es una nación de mayoría musulmana. Y según “Christian Solidarity Worldwide”, hasta hace poco ha sido un modelo de libertad de religión. Un modelo que atraviesa un momento delicado.

RomeReports

Primeros Cristianos en otros idiomas
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