La ayuda de matemáticos, informáticos y físicos ha permitido a los historiadores reconstruir las rutas comerciales del antiguo Imperio Romano, una investigación que ha encabezado la Universidad de Barcelona. La investigación se ha llevado a cabo en el marco del proyecto europeo que lidera el catedrático de la UB José Remesal.
Un proyecto que ha permitido constatar que el comercio a escala continental, entre las diferentes provincias romanas, tenía “flujos importantes” y que “el Atlántico era la ruta principal para transportar aceite, las conservas de pescado y el vino producidos en la península Ibérica (provincias Bética y Tarraconense) hasta el norte de Europa.
Nueva teoría
Esta propuesta de Remesal, publicada en la revista Journal of Archaeological Science, se contrapone a las teorías que hasta ahora priorizaban la importancia del valle del Ródano como vía comercial. Remesal ha explicado que “el viaje por el Ródano tardaba unos 200 días en llegar a Germania, mientras que la vía atlántica desde la Bética hasta la desembocadura del Rin tardaba unos 22 días, y luego se tardaban otros 22 días en transporte fluvial hasta Maguncia”.
Según el arqueólogo, “la vía marítima hasta la boca del Rin permitía más viajes al ser más rápida que la del Ródano, que necesitaba de un cambio constante de barcos, más pequeños al llegar al Mosela y que necesitaba además de un tramo de transporte terrestre”.
A esta conclusión se ha llegado tras analizar los sellos de las ánforas: “Hay similitudes en las marcas entre las provincias del valle del Rin (Recia, Germania Superior y Germania Inferior) con las zonas de Britania y Bélgica, y en cambio no existe esa similitud con las provincias de la Galia”.
Restos de ánfora como indicador para el estudio
El transporte atlántico, precisa Remesal, tendría lugar entre abril y principios de noviembre cuando se producían las condiciones climatológicas de “mare apertum”, ayudado desde tierra por un sistema de faros como el de La Coruña, que “no era un faro para los pescadores de la zona” y que concluiría en la ínsula de los Batavos en la que “se sabe que había un muelle y un canal, había soldados romanos y también comerciantes, y que hoy permanece bajo tierra en algún lugar de Holanda”.
Para llevar a cabo la investigación se ha utilizado la base de datos del Centro para el Estudio de la Interdependencia Provincial en la Antigüedad Clásica (CEIPAC) de la UB, que reúne 43.000 registros arqueológicos de restos de ánforas de toda Europa, en su mayoría de aceite de Hispania, pero también sobre vino de la Layetana, producción de aceite de la zona de Brindisi, y de vino de la Galia.
Estos recipientes se pueden considerar “el mejor indicador para estudiar el comercio de alimentos en la antigua Roma, pues estaban presentes en todo el imperio y llevaban grabados unos sellos o marcas con información precisa sobre el lugar de procedencia, el peso y los fabricantes”. La investigación ahora publicada analiza esta inmensa base de datos de epigrafía anfórica con métodos propios de la física y la informática para contrastar las diferentes teorías sobre el comercio en la antigüedad.
La procedencia de las ánforas
Junto al CEIPAC, participan el grupo de investigación de la UB PhysComp, coordinado por Albert Díaz Guillera, que se dedica al estudio de redes complejas desde la perspectiva de la física estadística; el Barcelona Supercomputing Centre (Xavier Rubio e Iza Romanowska) y la consultora SIRIS Academic, especializada en modelos semánticos y gestión del conocimiento (Bernardo Rondelli).
Estos análisis estadísticos han constatado que “las provincias próximas geográficamente tienen coincidencias como ánforas con los mismos sellos de procedencia, seguramente por que compartían las mismas redes comerciales”. Igualmente, se observa que las provincias con importantes destacamentos militares también presentan similitudes entre ellas, lo que indica que “unidades del ejército separadas por miles de kilómetros se abastecían con el mismo sistema de proveedores”.
Remesal asegura que esta colaboración interdisciplinar, que hasta ahora sólo se había utilizado para analizar las sociedades prehistóricas, “abre nuevas posibilidades para conocer mejor la Roma clásica”. Bernardo Rondelli ha subrayado que los investigadores del EPNet han ido más lejos con la creación del Roman Open Data, un conjunto de base de datos de modelo ontológico, propio de los últimos avances en informática, que podrá albergar hasta una cuarentena de bases de datos sobre historia antigua.
En la actualidad, ha precisado Rondelli, ya hay “un millón de datos con las bases del CEIPAC, de la Universidad de Heidelberg sobre personajes históricos, y de la Universidad de Southampton sobre formas de ánforas”. El vino de la Layetana se distribuyó a lo largo del Ródano y el Garona, por la Galia, y, sobre todo, en Roma en dos tipos de ánforas, una que imitaba la itálica, que a su vez era copia de la ánfora cretense, y otra ánfora propia, creada cuando el vino local adquirió prestigio.
La investigación ha sido publicada en la revista ‘Journal of Archaeological Science’

Complejo funerario
La construcción de un nuevo barrio en la parte norte de Tiberíades, una ciudad en la orilla occidental del mar de Galilea, en el norte de Israel, ha sacado a la luz un complejo funerario de época romana, de unos 2.000 años de antigüedad, oculto en el interior de una cueva, según informó ayer la Autoridad de Antigüedades de Israel. Una pala mecánica dejó al descubierto la entrada de una cueva tallada en la roca, cuyo acceso está decorado con un revoque coloreado. A continuación se abre un espacio central con varios nichos tallados en la roca, con cerámica decorada y osarios de piedra, y al fondo hay una pequeña cámara funeraria. La cueva probablemente fue saqueada en época antigua.
Los arqueólogos han encontrado puertas de piedra en las entradas de las habitaciones y, en una de ellas, inscripciones griegas grabadas en la piedra con los nombres de los difuntos, que serán estudiadas por los especialistas. Yair Amitsur, de la Autoridad de Antigüedades de Israel, ha explicado que “la cueva debió de funcionar como un complejo funerario para una familia que vivió en la ciudad de Tiberíades o en uno de los poblados adyacentes”. Tiberíades fue establecida en el 18 d.C. por Herodes Antipas, el hijo de Herodes el Grande, en honor del emperador romano Tiberio.
Tiberíades fue establecida en el 18 d.C., en honor del emperador Tiberio
“Esta cueva funeraria es fascinante porque es un hallazgo único en la zona. El tallado de la roca de alta calidad, la complejidad de la cueva, las decoraciones y las inscripciones en griego apuntan a que perteneció a una familia poderosa que vivió en la zona en época romana“, sostiene Amitsur. La cueva ha sido bloqueada con el fin de protegerla y será investigada por expertos de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

Entrada de la cueva
El Vaticano ha presentado el “Annuarium Statisticum Ecclesiae 2016”, que contiene los datos actualizados sobre la situación de la Iglesia católica en el mundo.
Según el informe, actualmente hay casi 1,3 billones de católicos, o sea que en números absolutos ha crecido un 1,1% entre los años 2015 y 2016. Sin embargo, como la población mundial es mayor, el porcentaje de católicos es más bajo.
El continente con más católicos es América, donde viven el 48,6% de los bautizados. África es el continente donde el número crece más rápido, la cifra total ha crecido un 23% entre 2010 y 2016.
Durante ese período, el número de sacerdotes ha aumentado un 0,7%, aunque en la mayoría de continentes ha experimentado una reducción.
Dos mercenarios franceses son los sospechosos del ataque en la iglesia de Bangui el pasado 1 de mayo donde murieron 26 personas, entre ellos el padre Albert Toungoumale-Baba.
El Fiscal General Eric Didier Tambo haya asegurado que hay “pruebas contundentes” de que Christophe Raineteau, alias Alpha, y Bernard Cousin actuaron por órdenes de Nimery Matar Djamous, jefe de la milicia principal que controla el barrio PK5 de mayoría musulmana. Y entre esas pruebas que ya están en manos de la justicia centroafricana, el Fiscal General citó “documentos, fotos y grabaciones de audio”.
Fides publica que ya ha sido emitida una orden de detención contra Djamous y dos de arresto internacional contra los franceses. Se les acusa de haber “ayudado, entrenado y facilitado a Djamous actos de terrorismo contra la iglesia de Nuestra Señora de Fátima”.
Además sobre los mercenarios franceses Christophe Raineteau y Bernard Cousin recaen otras acusaciones por “terrorismo, asesinato, rebelión e incitación al odio”.
En el ataque en la iglesia de Bangui (República Centroafricana) una de las víctimas fue el P. Albert, un sacerdote que siempre alzó su voz para denunciar la guerra y pedir oraciones por la paz de su país.
Los franciscanos están en Tierra Santa desde hace 800 años. Y no sólo cuidan de los lugares por los que pasaron Jesús y los apóstoles. También de sus habitantes, ya sean cristianos o no cristianos.
Por eso, Ibrahim Alsabagh, el párroco de Aleppo, no abandonó la ciudad durante los cuatro años de guerra y asedio. Y, ahora está ayudando a reconstruirla. No se trata sólo de recuperar un lugar destruido al 70%, sin agua ni electricidad. El desafío es mucho mayor.
P. IBRAHIM ALSABAGH
Párroco de Alepo
“Mirando a nuestro alrededor comprendimos que reconstruir el país no significa sólo reconstruir una casa o dar un empleo. Hay que emprender una reconstrucción más profunda de la persona humana, que, con su dignidad herida, vive en condiciones realmente inhumanas”.
El padre Ibrahim ha puesto por escrito su experiencia y ha viajado a Roma para entregar al Papa Francisco el libro en el que la cuenta: un canto a la esperanza que se titula “Viene il Mattino”, “Viene la mañana”.
P. IBRAHIM ALSABAGH
Párroco de Alepo
“En medio del caos, la Iglesia de allí se ocupa de la vida de todas las personas. No puede dormirse en los laureles o ponerse a llorar por lo que está pasando. Su responsabilidad, que es ayudar, aumenta especialmente en medio del caos”.
A pesar de que sólo ve destrucción a su alrededor, no pierde la esperanza porque también ve buenos resultados. Ya han reconstruido 1.200 casas, y han financiado 400 micro-proyectos, de los que han salido adelante el 96%. Y a quienes le preguntan cómo les pueden ayudar, responde que de dos modos:
P. IBRAHIM ALSABAGH
Párroco de Alepo
“Lo primero, rezar. Tenemos mucha fe en el valor de la oración y en su poder”.
“Y además de la oración, cualquier ayuda es buena. Que cada uno siga lo que le inspire su corazón. Seguro que el Espíritu Santo inspira a favor de los más desfavorecidos”.
Este franciscano sirio, párroco de Alepo no esconde su preocupación. Dice que el problema en Siria va más allá de sus fronteras, y que si no se resuelve este conflicto, podría provocar un momento muy oscuro para la humanidad.
Es lo mismo que recuerda el Papa, que no esconde su miedo a una nueva guerra mundial.
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 10 de febrero de 2010.-
De sus extensas enseñanzas, el Papa destacó como actual sus exhortaciones a los ricos de su tiempo, para que no fuesen insensibles ante la pobreza de los demás.
“A principios del siglo XIII, en el contexto del renacimiento de las ciudades y del florecimiento del comercio, crecía el número de personas insensibles a las necesidades de los pobres”, explicó el Papa.
Por este motivo, “Antonio invita muchas veces a los fieles a pensar en la verdadera riqueza, la del corazón, que haciéndoles buenos y misericordiosos, les hace acumular tesoros para el Cielo”.

“¿No es quizás esta una enseñanza muy importante también hoy, cuando la crisis financiera y los graves desequilibrios económicos empobrecen a no pocas personas y crean condiciones de miseria?”, se preguntó, recordando que, en la encíclica Caritas in veritate, afirmaba que la economía “necesita de la ética para su correcto funcionamiento”, pero “no de una ética cualquiera, sino de una ética amiga de la persona”.
El santo “conocía bien los defectos de la naturaleza humana, la tendencia a caer en el pecado, por eso exhorta continuamente a combatir la inclinación a la codicia, al orgullo, a la impureza, y a practicar las virtudes de la pobreza y de la generosidad, de la humildad y de la obediencia, de la castidad y de la pureza”.
Explicando la vida del santo, el Papa destacó de él su labor como predicador, hasta el punto de que el Papa Gregorio VII, tras oírle hablar, le definió como “Arca del Testamento”.
A sus brillantes dotes de orador, Antonio unía las de gran teólogo; de hecho, añadió el Papa, fue él el que puso las bases de la teología franciscana que luego culminaría con Duns Scoto y Buenaventura.

En este sentido, propuso al santo como modelo a los que se dedican a la predicación, a quienes pidió que “procuren unir la doctrina sana y sólida, la piedad sincera y fervorosa, la incisividad de la comunicación”, especialmente, los sacerdotes en las homilías.
“Que éstas sean una presentación eficaz de la eterna belleza de Cristo, precisamente como recomendaba san Antonio”, añadió.
“Antonio nos recuerda que la oración necesita una atmósfera de silencio, que no coincide con el alejamiento del ruido externo, sino que es experiencia interior, que mira a quitar las distracciones provocadas por las preocupaciones del alma”.
La oración, así entendida, tiene cuatro elementos: “abrir confiadamente el propio corazón a Dios, conversar afectuosamente con Él, presentarle las propias necesidades, alabarlo y darle gracias”.
“En esta enseñanza de san Antonio sobre la oración advertimos uno de los rasgos específicos de la teología franciscana, del que él fue el iniciador, es decir, el papel asignado al amor divino, que entra en la esfera de los afectos, de la voluntad, del corazón, y que es también la fuente de donde brota un conocimiento espiritual, que sobrepasa todo conocimiento”.
De los miles de santos que existen, sólo 36 son “Doctores de la Iglesia”. Con este título se reconoce que además de llevar una vida santa, sus obras e ideas aportaron mucho a la reflexión doctrinal de la Iglesia. El nombramiento debe ser aprobado por el Papa.
MONS. ROBERT SARNO
Congregación para las Causas de los Santos
“La idea central es que su enseñanza o su doctrina destaquen o tengan un gran impacto en la vida de la Iglesia”.
“No hay ningún requisito en cuanto a la cantidad de obras, pero sí a la calidad del trabajo, que debe ser excelente. El término tradicional para calificarlo es doctrina eminente”.
Según Robert Santo, aunque teóricamente cualquier fiel u obispo puede proponer a un santo como “Doctor de la Iglesia”, es la Congregación para las Causas de los Santos la que presenta los candidatos al Papa. Antes, la Congregación para la Doctrina de la Fe debe atestar la veracidad, el fundamento teológico y la naturaleza trascendente de las obras del santo.
MONS. ROBERT SARNO
Congregación para las Causas de los Santos
“El título 'Doctor de la Iglesia' supone que su enseñanza trasciende su tiempo. Por eso, no se trata sólo de valorar que las enseñanzas de ese santo influyeran en la Iglesia en un momento concreto, sino más bien cuál es la importancia de esa doctrina en la Iglesia universal, incluso hoy”.
Robert Sarno no puede revelar qué santos se están estudiando ahora como posibles doctores de la Iglesia, y tampoco puede decir cuánto dura cada proceso. Sin embargo, asegura que una vez que congregaciones preparan la documentación durante uno o dos años, la decisión depende sólo del Papa.
MONS. ROBERT SARNO
Congregación para las Causas de los Santos
“Tenemos que animar a los jóvenes a leer las obras de santos declarados 'Doctores de la Iglesia', porque su excelente enseñanza puede guiarles en su propio camino hacia la santidad”.
El último santo declarado doctor de la Iglesia es San Gregorio de Narek, del siglo X. Lo nombró el Papa Francisco en 2015.
También Benedicto XVI hizo doctores de la Iglesia a San Juan de Ávila, del siglo XVI, y a la monja alemana, Santa Hildegarda de Bingen, del siglo XII.
El pasado fin de semana el franciscano Fadi Shallufi, rector del santuario de la Gruta de la Leche en Belén, fue apuñalado tras proteger dentro del recinto a unos peregrinos que estaban siendo acosados por dos hombres, que al parecer eran palestinos.
La cuchillada se produjo a través de la valla del santuario, que el franciscano había cerrado para proteger a estos turistas. Finalmente, las heridas no revistieron gravedad, pero la escena que fue grabada por una cámara de seguridad ha dado la vuelta al mundo.
"La protección de la Virgen María"
Una vez recuperado, el padre Shallufi ha asegurado, tal y como recoge Aciprensa, que en “esta situación difícil podemos ver la protección divina, así como la mano y la protección de la Virgen María”.
“Cuando llego al Santuario de la Leche le digo a la Madre: yo soy tu portero. De hecho, en la puerta donde recibí la cuchillada, Ella me jalaba con sus manos hacia atrás. Me salvó la vida”, agregó el fraile franciscano.
El padre Shallufi dijo que “aquí siempre hay seguridad para todos los peregrinos. Como ven, yo estoy en buena condición y sigo sirviéndoles. No hay ni hubo ningún peligro para ellos”.
El fraile aseguró que “aquí en este santuario yo siento la maternidad divina de la Virgen”, tras lo cual invitó a los peregrinos a visitar el lugar. “Vengan porque sin ustedes nos quedamos aquí solos”, expresó.
La Gruta de la Leche de Belén
No es casualidad esta confianza en María de este fraile franciscano, pues la gruta de la leche es un lugar de histórica tradición mariana. En un rincón detrás de la Plaza de la Natividad, no lejos de la Iglesia de la Natividad que, según la tradición cristiana, señala el lugar donde Jesús nació en el pesebre, se encuentra esta Gruta de la Leche.
Es ahí donde, según otra tradición, María dio de mamar al Niño Jesús y al caer sobre las rocas unas cuantas gotas de su leche, la piedra caliza cambió su color original marrón amarillento en un tono blanco crema.
Según una tradición que se remonta a siglos atrás (posiblemente incluso a los primeros cristianos), las mujeres y las parejas con problemas de fertilidad acuden a esta gruta a rezar a María, pidiendo que su intercesión les bendiga con un niño.
Cuatro mil casos en doce años
Hoy, los peregrinos se llevan a casa unas bolsitas de polvo blanco de la gruta. Durante 40 días la pareja sigue esta devoción, que incluye beber pequeñas cantidades del polvo y decir una oración. Las bolsas se venden a un coste simbólico, pero sólo pueden adquirirse en la gruta, pues si no las peticiones serían inasumibles.

Imagen de la gruta de la leche
En los últimos 12 años han recibido en torno a 4.000 cartas de parejas que atribuyen sus hijos milagro al "polvo de leche". Continuamente llegan las alegres noticias de que los fieles que siguen la devoción consiguen el embarazo que buscaban.
Pero además calculan que puede haber el doble de niños nacidos cuyos padres no les han escrito. Conservan todas las cartas y fotos en tres archivadores blancos y negros y ahora va ya por el décimo archivador.
Al parecer San Onofre fue hijo de un rey egipciaco o abisinio y que vivió en el siglo IV. El diablo logró que su progenitor lo entregara a las llamas como prueba de si era o no hijo adulterino. Onofre, igual que el profeta Daniel, resultó ileso.
Ya de niño entró en un convento de la Tebaida egipciaca (monjes que vivían en el desierto). De adulto abandonó el cenobio y marchó a vivir de ermitaño. La tradición relata que un pilar de llamas le acompañó en el itinerario hacia lo que sería su ermita. Sólo comía dátiles y agua. Como vestimentas únicamente poseía sus propios cabellos. Un ángel le daba pan a diario y los domingos también la comunión. Sobrevivió de esta guisa durante 60 años.
Pafnucio fue discípulo suyo y en una de sus visitas a los eremitas, lo encontró en un estado deplorable de salud con su cuerpo deformado, barba canosa y cabellos de gran longitud; le hizo compañía hasta que falleció a las pocas horas para, después, con una gran conmoción apostólica en su época, relatarnos cómo era este titán de la penitencia encarado con los pecados del orbe. Pafnucio puso por escrito la vida y obras de San Onofre.
La tradición añade que cuando murió un coro angélico le rindió honores y alabanzas.

SAN ONOFRE (¿320?-¿400?) nació en la actual Etiopía; de acuerdo con la tradición, fue hijo de un príncipe egipcio o abisinio.
Se cuenta que siendo niño su padre lo arrojó a las llamas para probar si era un hijo bastardo, pero San Onofre probó su legitimidad saliendo ileso de las llamas.
San Onofre, en árabe Abü Nufar, se crió en el monasterio de Hermópolis, en la Tebaida Egipcíaca. De adulto decidió renunciar a los derechos principescos que había heredado y apartarse de la comunidad para vivir en soledad y alejado del mundo.
Encontró su sitio ideal en una cueva o ermita entre acantilados, cerca de Göreme, en Capadocia, en la actual Turquía, donde vivió 60 años sumido en profundas meditaciones. Se alimentaba exclusivamente de dátiles y bebiendo agua. Se cuenta que un ángel le llevaba pan diariamente, y los domingos la Eucaristía.
Cierto día, San Pafnuncio, quien había sido su discípulo y lo visitaba ocasionalmente, lo descubrió sumamente enfermo, con el cuerpo enjuto y desfigurado, y envuelto en su larga barba y su abundante cabellera de anciano.
Pafnuncio alcanzó aún a darle la Eucaristía a San Onofre, y estuvo con él en sus últimas horas hasta que su maestro falleció en la ermita. Tiempo después San Pafnuncio escribió la biografía de San Onofre.
San Onofre es un santo muy venerado en la actualidad por los cristianos coptos. Es el santo patrono de la ciudad de Munich y del principado de Mónaco, así como de los tejedores y de quienes buscan casa propia. En la iconografía se le representa como un anciano demacrado, sin ropa, de largos cabellos y barba.