San Pacomio, y San Antonio Abad (-17 de enero) fueron dos hombres que iniciaron y pusieron los cimientos de la vida consagrada en la Iglesia con sus reglas, sus vidas y la influencia que ejercieron, tanto en sus contemporáneos como en las sucesivas generaciones.
Pacomio nació al Sur de Tebas (Egipto), en la ciudad de Sneh (en griego, Latópolis) entre el 292 y 294, en el seno de una familia campesina pagana. A los 19 años fue reclutado a la fuerza para el ejército del emperador Maximiliano y llevado a Tebas, donde fue encarcelado. Allí fue donde tuvo el primer contacto con los cristianos, que le marcó para toda la vida. Durante la noche, cuando estaba en la cárcel, los cristianos de la ciudad llevaron a los reclusos víveres y les invitaron a comer, pues les veían muy apenados. Al ver aquel gesto, Pacomio preguntó a sus compañeros de prisión que por qué les trataban tan humanitariamente y le respondieron: «Son cristianos y nos tratan así a causa del Dios del cielo«. Este hecho es clave en la vida de San Pacomio y constituye una referencia esencial para la interpretación de su vida cristiana y monástica. El gesto fraterno de los cristianos le hará entender que ser cristiano es amar a Dios para ponerse al servicio de los hombres.
BAUTISMO Y VOCACIÓN MONÁSTICA
Tras ser puesto en libertad, se encaminó hacia el Sur de Egipto y se detuvo en la comunidad cristiana de Seneset (Khenoboskion, para los griegos), hoy Kars-es-Sayad, alojándose en un pequeño templo abandonado dedicado a Serapis. Después de un breve catecumenado, se bautizó, probablemente en la vigilia pascual del 313. Desde ese momento comenzó a ponerse al servicio de los demás e inició un descubrimiento gradual del modo de servir a los hombres. Para empezar, se quedó en Seneset durante tres años, sirviendo a los apestados y atendiendo a la gente que, cada vez en más número, acudía a él. Pero pronto pensó en abrazar la vida anacorética, por lo que se presentó al obispo Alejandro de Alejandría, quien le sugirió que se pusiera bajo la dirección de Palamón, santo anacoreta que vivía cerca de la aldea y con quien vivió siete años, siendo iniciado en la vida ascética y monástica: ayuno y trabajo manual, oración continua y lectura y meditación de la Escritura, apertura del corazón y obediencia al anciano.
Transcurridos los siete años, Pacomio se fue camino del desierto, pero una voz interior le invitó a detenerse en una aldea abandonada, junto a la ribera derecha del Nilo, llamada Tabennesi, y a erigir allí un monasterio. El joven Pacomio lo consultó con su maestro Palamón, quien le confirmó ser ésa la voluntad de Dios, y comenzó la construcción de un monasterio (hacia 320).
Más tarde fundó otros monasterios, tanto para hombres como para mujeres, habiendo a su muerte nueve monasterios de hombres y dos de mujeres, con más de cien monjes y monjas cada uno de ellos. En el primer monasterio de mujeres puso de superiora a su hermana María. A todos les dio una regla, basada en el ideal de la comunidad cristiana de Jerusalén (Hch 2, 33 y 4, 32), que determina con precisión en 193 puntos el ritmo de la vida cotidiana del monje, y en uno de ellos propone que con el fruto del trabajo de cada monje se forme una bolsa común. También determina la organización del monasterio, con su hospedería, enfermería, talleres, refectorio y oratorio, todo bajo la autoridad de un abad, a quien se debe obediencia. Desde el principio, Pacomio quiso que sus monasterios fueran una koinonía, es decir, verdaderas comunidades cristianas, a semejanza de la de los primeros cristianos de Jerusalén, como la reflejan los Hechos de los Apóstoles, insistiendo en la comunión en la oración, en el trabajo y en las comidas. Además Pacomio y sus monjes tenían un gran respeto por los obispos, especialmente por San Atanasio (-2 de mayo), patriarca de Alejandría, quien iba con frecuencia a visitarles a sus monasterios de la Tebaida.
GRANDEZA DE UN HOMBRE DE DIOS
En el año 346 se declaró una gran peste en la Tebaida, región donde estaban los monasterios, y diezmó a los monjes pacomianos. También Pacomio enfermó y murió el 9 de mayo de 346. Aunque no se sabe dónde le sepultaron, pues ése fue su deseo, manifestado a su discípulo predilecto, Teodoreto, los coptos, los etíopes y los latinos celebran su culto el 9 de mayo, mientras que los bizantinos celebran su fiesta el 7 de mayo. Después de su muerte, el cenobitismo pacomiano se extendió fuera de Egipto, sobre todo, por Oriente, y su regla ha servido de base para muchas otras posteriores.
Los estudiosos han admitido la grandeza excepcional de este hombre de Dios en la vida y espiritualidad monásticas, siendo reconocido por todos que San Pacomio es el padre del cenobitismo. Efectivamente, cuando Pacomio se hizo monje, existían en el Alto Egipto numerosas y florecientes comunidades anacoréticas, es decir, grupos de monjes ascetas que se reunían en torno a un monje carismático, pero cada uno hacía vida completamente independiente. Sólo los sábados y los domingos se reunían para celebrar la Eucaristía. En este ambiente, San Pacomio es el primero que funda la vida cenobítica al reunir a los monjes en un monasterio, donde llevan vida en común, celebrando juntos la Eucaristía y otros actos de la vida cotidiana como la oración, el oficio divino, la lectura bíblica, la catequesis -cinco días a la semana-, el trabajo, las comidas y el descanso. La vida cenobítica de Pacomio tenía tres características: era una vida en común, bajo la misma regla y el mismo abad, pues para San Pacomio el modo de ser monje es vivir la comunión con Dios y con los hermanos, que es una manera de vivir la vida cristiana. La caridad, para este santo cenobita, es el amor que se pone al servicio del otro y la vida monástica no está orientada sólo a los propios hermanos, sino a todo el género humano. Por eso, para Pacomio, el estado monástico representaba la condición más favorable para vivir la radicalidad de la vida cristiana y la espiritualidad bautismal ocupa el centro de la vida monástica pacomiana, de tal forma que cuando habla en las catequesis de «las promesas hechas por Dios no se refiere a los votos, que entonces no existían, sino a las promesas hechas por el cristiano en el momento del bautismo. De hecho, muchos de los monjes venían directamente del paganismo, y, después de un año de catecumenado, recibían el bautismo en la noche de Pascua y a la vez el hábito monástico, en presencia de todos los hermanos de los nueve monasterios. Así la vida monástica se convierte en un modo radical de vivir las promesas bautismales.
En la historia del monacato, Pacomio representa una eminente figura como monje perfecto, abad ideal, pastor de las almas, organizador ingenioso, que imprimirá al monacato una huella profunda que durará muchos siglos. Los coptos en dos himnos le alaban llamándole águila grande».
RAFAEL DEL OLMO VEROS, O.S.A.
Ciudad de Judá situada en la región fértil de la Sefelá
David marchó de allí y se puso a salvo en la cueva de Adulán. Cuando se enteraron sus hermanos y toda la casa de su padre, bajaron adonde estaba. Se le unieron las gentes en apuros, con deudas o de ánimo desesperado, y él se convirtió en su jefe. Unos cuatrocientos estaban con él. David marchó de allí a Mispá de Moab y dijo al rey de Moab: «Permite a mis padres vivir entre vosotros, hasta que sepa lo que el Señor va a hacer de mí». Los llevó a la presencia del rey de Moab y vivieron allí todo el tiempo que David permaneció en el refugio. (Samuel 1, 22, 1-4).
Ciudad de Judá situada en la región fértil de la Sefelá, aproximadamente a medio camino entre Belén y Lakís. Se la relaciona con Tell esh-Sheikh Madhkur (Horvat ʽAdullam), situado a unos 26 Km. al oeste Sur oeste de Jerusalén.
El nombre original parece haberse conservado en el de las ruinas cercanas de ʽId el-Ma (Miyeh). Adulán estaba en una ubicación estratégica, ya que dominaba tanto Wadi es-Sur como el acceso desde esa parte de la Sefelá al interior de Judá. Se la conoce principalmente por la “cueva de Adulán”, lugar donde David se refugió cuando huía del rey Saúl. En estos parajes hay muchas cuevas de piedra caliza. (Cfr. 2Sa 23, 13)
Para aquel entonces, Adulán ya era una ciudad antigua, pues la primera mención que se hace de ella en el registro bíblico es en relación con Hirá “el adulamita”, quien llegó a ser compañero de Judá antes de que la familia de Jacob se trasladara a Egipto. (Cfr. Gen 38, 1-20) Unos tres siglos más tarde, Adulán fue uno de los treinta y un pequeños reinos conquistados por Josué (Jos 11, 1-15), y después fue asignada a Judá junto con otras ciudades de la Sefelá.
Cuando Saúl estuvo persiguiendo a David, este escapó de Akís, el rey filisteo de Gat, y fue a Adulán, a una cueva donde finalmente se le unieron unos 400 hombres.
Como esta zona estaba a unos 19 Km. al oeste sur oeste de Belén, es posible que David la conociese muy bien de cuando era pastor. Parece ser que David la hizo su fortaleza por su relativa inaccesibilidad. Una vez rey, usó este lugar como base de operaciones en sus guerras contra los filisteos.
Fue desde aquí desde donde salieron tres de sus guerreros para sacar agua de la cisterna de Belén, agua que después David rehusó beber por considerar que representaba la sangre de aquellos que se habían arriesgado para obtenerla. (Cr 11, 15-19).
Adulán era una de las quince ciudades fortificadas que reforzó Rehoboam de Judá. (2Cr 11, 5-12) Las tropas de Senaquerib tomaron estas ciudades, cuya función era defender los flancos sur. y oeste, durante el reinado de Ezequías, en 732 a.C. (2Re 18, 13) En los días de Nehemías, Adulán aparece entre las ciudades repobladas por los judíos que habían regresado del exilio babilonio. (Ne 11, 30)
En el año 68, después del suicidio de Nerón la Iglesia gozará hasta el año 95 de una profunda paz, aunque legalmente aún seguía proscrita. De los sucesores de Nerón (Galba, Otón y Vitelio) no sufrieron los cristianos ninguna persecución, ni tampoco por parte de los primeros Flavios (Vespasiano y Tito).
En al año 81 Domiciano sucede a su hermano Tito. Este, tras oír hablar de los descendientes del rey de David, a su vez de Cristo, mandó acabar con ellos y trajo a su presencia al obispo de Jerusalén junto a otros cristianos. Al oír los testimonios de estos, los consideró tan miserables que dio orden de que cesara la persecución contra el cristianismo.
Por otra parte, estos miembros de la familia Flavia eran considerados de “misérrima inercia”.
La inercia, abstención, el retraimiento eran una actitud casi forzosa en la sociedad del momento para un cristiano dentro de un mundo de saturado de idolatrías.
Las religiones en Roma y Grecia, al no tener interioridad, penetraba toda la vida exterior del Imperio, de modo que para un cristiano que ocupara un alto cargo -como Flavio Clemente- el conflicto intimo surgía constantemente.
Más adelante la saña de Domiciano apuntó a otra víctima ilustre de la aristocracia romana:M. Acilio Glabrión, cónsul con Trajano. De hecho el cementerio exclusivamente cristiano de la vía Salaria fue propiedad suya.
A decir verdad, los motivos de la persecución de Domicinano no aparecen muy claros. El agotamiento del tesoro, que trajeron consigo las grandes obras de embellecimiento de Roma, determinaron al emperador a la más rigurosa exacción del didracma que los judíos pagaban, desde Vespasiano, a Júpiter Capitolino, precio de su libertad: vegatilagis libertas, que dice Tertuliano.
Mas ¿Qué tendría esto que ver con los miembros de la nobleza romana pasados al cristianismo?
Habrá, pues, que pensar que el ateismo y costumbres judaicas fueron tomados por el tirano como pretexto para deshacerse de hombres que le estorbaban, acusándolos de molitores rerum novarum, lo que hoy sería “sospechosos contra el régimen”.
No es buena, dice Homero la soberanía de muchos, pero peor es la de uno solo, si degenera en tiranía.
Desentierran una puerta y una fortificación enormes, restos de la ciudad filistea del gigante Goliat
Corresponden a la antigua Gat, hace tres mil años la mayor urbe de su zona, más del doble que Jerusalén, cuyos habitantes tenían fama de gigantes, y que fue arrasada en esa época.
Arqueólogos de la Universidad israelí de Bal Ilán han descubierto una puerta y una fortificación monumentales de la bíblica ciudad filistea de Gat, hogar del gigante Goliat, que dan una idea de la importancia de esta urbe, considerada la mayor de la zona entre los siglos IX y X a.C.
Los hallazgos fueron localizados en Tel Zalfit, un sitio arqueológico que lleva dos décadas excavándose y que estuvo poblado prácticamente desde el Calcolítico (hace unos 5.000 años) hasta 1948, cuando sus habitantes abandonaron la entonces aldea árabe.
Uno de los estratos que más interesan a los arqueólogos bíblicos ha sido el de la ciudad de Gat, famosa por sus innumerables enfrentamientos con los israelitas y una de las cinco urbes filisteas más importantes, cuyo época de máximo esplendor tuvo lugar en el período que comprende los reinos de David y Salomón (siglo X a.C.).
El lugar se encuentra en la llanura costera del centro del país, en las denominadas «Laderas de Judea», a mitad de camino entre Jerusalén y la ciudad portuaria de Ashkelón.
La mayor puerta jamás desenterrada en el país
La expedición arqueológica, encabezada por el profesor Aren Maeir, localizó este año la fortificación y la puerta de acceso a la bíblica Gat, hogar de Goliat según las Escrituras.
Maeir, profesor del Departamento para el Estudio de la Tierra de Israel y Arqueología de la citada universidad, considera la puerta desenterrada la más grande jamás encontrada en el país, reflejo del estatus e influencia de Gat durante ese período.
«A lo largo de veinte años de excavaciones asumíamos que Gat en los siglos IX y X a.C. era la mayor de la zona, no sólo filistea sino en general», explicó Meir a Efe en conversación telefónica.
«Con los últimos hallazgos vemos ahora que no sólo era grande, de unas 50 hectáreas, sino que era dos o tres veces mayor a Jerusalén u otras ciudades de la época como Meguido o Beersheva», destacó.
Enfatiza que la gran fortificación hallada «demuestra lo poderosa que era la urbe, que siguió existiendo hasta el 830 a.C., cuando Hazael de Damasco la destruye».
La puerta de la ciudad filistea aparece en otra referencia bíblica, concretamente en Samuel 21, que relata la historia de cuando David escapó de Saúl, primer rey de Israel, y se convirtió en siervo leal de Achich, rey de Gat.
Confirmación del relato bíblico
Además del acceso monumental y la imponente muralla, fueron descubiertos varios edificios aledaños, como un templo y un taller para la producción de hierro.
Los hallazgos, así como la propia ciudad, fueron arrasados por el rey Hazael de Aram Damasco, episodio mencionado en el segundo libro de Reyes (12,18).
Las excavaciones han sacado a la luz restos que apuntan que se produjo un duro asedio y la posterior destrucción del asentamiento a finales del siglo IX a.C., probablemente relacionados con este suceso.
La destrucción de Gat, apunta el investigador, fue un evento dramático que cambió el balance de poder regional, permitiendo el surgimiento del reino independiente de Judea en el siglo VIII a.C.
En las excavaciones han intervenido equipos de varias universidades e instituciones del mundo, que han analizado diferentes estratos de la milenaria población.
Hasta la fecha se han logrado hallazgos como templos filisteos, evidencias de un terremoto en el siglo XVIII a.C., inscripciones antiguas con nombres similares a Goliat, así como utensilios y pruebas de la captura y destrucción de la urbe bíblica.
También se han localizado ruinas de una primigenia ciudad canaanea, o del posterior castillo cruzado «Blanche Garde», en el que se sabe que estuvo Ricardo Corazón de León.
Goliat no era el único gigante
Pero quizá su época dorada se remonta a aquella en la que el relato bíblico describe al gigante Goliat. «Según el texto bíblico, Goliat era de Gat, y en esa zona se han encontrado dos inscripciones con nombres similares en un alfabeto antiguo europeo», subraya Maeir.
Puntualiza que existe una fuerte tradición sobre que los pobladores de Gat eran «muy grandes»; aunque «no hemos encontrado ningún esqueleto que corrobore esa creencia, si bien podemos constatar que sus habitantes eran poderosos al tener fortificaciones de ese tipo».
«El hablar de la altura es un intento de otorgarles poder y mostrar lo poderosos o fuertes que eran sus residentes. Y Gat, sin duda, fue una ciudad muy poderosa en aquella época», concluye
fundaciontierrasanta.es
Primero fue el Año de la Fe, luego el de la Misericordia, y ahora la Federación Bíblica Católica proponía que entre 2019 y 2020 se celebrara el Año de la Biblia. Sin embargo, recibieron una respuesta negativa.
P. JAN J. STEFANÓW
Secretario General, Federación Bíblica Católica
“Recibimos una carta del arzobispo Rino Fisichella que decía que con los cambios en la Curia, han decidido no hacer más años temáticos, porque hubo quejas de algunos obispos, ya que se interrumpían los planes pastorales de las diócesis. Por eso, no habrá más 'años' convocados por el Vaticano”.
A pesar de este “no”, la Federación dice que planean convocar internamente el jubileo, ya que 2019 es su 50 aniversario y 2020 se cumplirán 1.600 años del fallecimiento de San Jerónimo, el primer traductor de la Biblia al latín.
Para celebrarlo, han convocado junto a su presidente el cardenal Tagle un congreso pastoral en Roma la semana después de la Pascua 2019. Allí reflexionarán sobre los últimos 50 años y soñarán con su futuro.
HENRY OMONISAYI
Misioneros claretianos
“Bíblicamente, cada Jubileo es un tiempo de liberación. Es un momento que da vida de nuevo. Celebrar los 50 años desde la fundación de la Federación, ya es un jubileo. Así que vamos a tocar el shofar para invitar a todos. Vemos un gran entusiasmo en la gente, al darse cuenta de la importancia de lo que se va a hacer, de lo que han hecho hasta ahora, y la relación que tiene con la fe. En eso trabajamos”.
La Federación Bíblica Católica está representada en 126 países y colabora con la Santa Sede a través del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos. Dependiendo de lo que necesite cada país, organizan traducciones, publicaciones, formación y actividades pastorales centradas en la Palabra de Dios.
Rome reports
Finalmente descifrado uno de los pergaminos encontrados junto al Mar Muerto -
Uno de los textos más misteriosos de los primeros siete rollos
El Museo de Israel, en Jerusalén, exhibe por vez primera vez un libro apócrifo del Génesis, descifrado en uno de los pergaminos hallados en Qumran, junto al Mar Muerto.
Hasta la actualidad, estaba conservado en una sala climatizada construida especialmente para albergar los delicados manuscritos encontrados en las grutas de Qumran que tienen más de 2.000 años de antigüedad, y que sólo podían ser vistos por los conservadores del museo.
Los Rollos del Mar Muerto incluyen casi 1.000 pergaminos y papiros escritos en arameo y hebreo encontrados en once grutas de las casi 300 descubiertas en Qumran, en el desierto de Judea, junto al Mar Muerto, entre 1947 y 1956.
El pergamino ahora expuesto, o Génesis apócrifo, es uno de los textos más misteriosos de los primeros siete rollos encontrados.
“Era con mucho el documento en peor estado” explicó Adolfo Roitman, director del Santuario del Libro, sección del Museo que alberga los manuscritos.
El pergamino es del siglo I antes de Cristo y está escrito em arameo. Contiene el relato transmitido en los capítulos seis, siete y ocho del Génesis.
De esa manera tenemos otra fuente que nos habla de Abraham y Noé. No se trata de una mera reproducción de la Biblia, pues contiene algunas diferencias considerables, algo común en los libros apócrifos.
El pergamino está expuesto en una urna de avanzada tecnología.
La calificación de “apócrifo” fue creada por San Jerónimo, autor de la Vulgata latina, o versión oficial de la Biblia católica, que el gran doctor de la Iglesia tradujo del hebreo al latín.
Con sucesivas revisiones ordenadas y aprobadas por la Iglesia, es la versión oficial de la Biblia en nuestros días.
El término “apócrifo” indica que el libro no fue inspirado por Dios y que no forma parte de ningún libro oficial de la Iglesia.
Pero eso no los descalifica como fuente de información histórica complementaria, y la Iglesia los guarda y estudia.
En muchos casos proporcionan datos colaterales valiosos. Este es el caso del manuscrito en cuestión que habla especialmente del diluvio.
Según el conservador Roitman “es sin duda una copia muy antigua de un texto original. La caligrafía de la escrita está hecha con mucho esmero, sin faltas, y eso en aquella época sólo era posible teniendo delante el documento que se iba a copiar”.
Aspecto general de la sala de exposición de los manuscritos.
El pergamino expuesto en Jerusalén narra el fin del diluvio universal en primera persona, como si fuese el propio Noé escribiendo la historia.
En la versión oficial del Génesis, lo primero que hizo Noé al salir del arca junto con su familia fue erigir un altar y ofrecer un sacrificio a Dios. En el apócrifo en cuestión, se lee que Noé hizo el sacrificio dentro del arca.
En cualquier caso, estamos ante un texto de otra procedencia que confirma lo esencial del relato bíblico del diluvio, confirmándolo colateralmente como hecho histórico.
Otra fuente extra-bíblica del diluvio es la narración parcial del mismo, descodificada por el asiriólogo Irving Finkel. British Museum.
El apócrifo está muy deteriorado y por eso no fue posible digitalizarlo. Está escrito en 22 columnas, donde las últimas, de a 18 a la 22, son las mejor conservadas.
“Tiene su lógica, porque al permanecer enrollado, los caracteres del final estaban menos expuestos a la luz y a la humedad”, explicó Roitman.
El Génesis apócrifo fue escrito con una tinta muy sensible a la luz y que provoca su deterioro.
Por eso, los especialistas lo instalaron en una urna especial cubierta con un cristal inteligente que nunca se ilumina directamente. El Génesis apócrifo estará expuesto hasta junio de 2018.
El Génesis apócrifo forma parte de los primeros siete manuscritos encontrados en 1947 por pastores beduínos de la tribu Tamireh. Encontraron vasijas de barro con tapa, algunas de las cuales contienen documentos enrollados.
Los pastores vendieron lo hallado a comerciantes de Belén que los revendieran. Tres de ellos acabaron en las manos del profesor de la Universidad Hebrea, Eleazar Sukenik.
El arzobispo Athanasius Yeshue Samuel del Monasterio sirio de Jerusalén que compró los otros cuatro y, finalmente, los revendió al arqueólogo Yigael Yadin, quien los cedió al Estado de Israel.
Muchos de esos manuscritos se refieren sobre cuestiones religiosas y habrían pertenecido a los esenios, grupo religioso judío que se distanció de la religión judía oficial, afirmando que ésta se apartaba de Moisés y de los profetas.
Se discute si Nuestro Señor tuvo contacto con los esenios, pues sus escritos hablan de un personaje llamado Maestro de Justicia.
Qumran, sus cavernas y sus secretos
Esa comunidad de judíos circuncidados, pertenecientes a la élite de la sociedad, criticaba mucho a los fariseos, que constituían la facción dominante en el sacerdocio oficial y que ellos consideraban de dudosa ortodoxia.
En ese punto, presentan analogías con las críticas que nuestro Señor hacia también de ellos.
Aleteia
Trata sobre el patriarca bíblico Noé después del diluvio universal
El Museo de Israel, que guarda los milenarios Rollos del Mar Muerto, unos misteriosos documentos bíblicos, muestra ahora, y por tres meses, un fragmento antiguo del Génesis, nunca expuesto antes al público.
“Esto es parte de la copia del libro de Génesis, el único testimonio físico de este documento en el mundo”, cuenta el encargado de la exposición, Adolfo Roitman. El fragmento del manuscrito se encuentra en una vitrina, cubierta con un cristal inteligente diseñado para proteger cualquier tipo de degradación, una innovación tecnológica israelí de última generación.
“El contenido del fragmento expuesto es la columna diez del Génesis y trata sobre el patriarca bíblico Noé después del diluvio universal”, explica.
En la versión bíblica del Pentatéuco, el Dios de Israel, ordena a Noé que salga del arca con su familia. Una vez fuera, el patriarca realiza un sacrificio de agradecimiento, pero en el fragmento del Génesis, se nos dice que el sacrificio no se hizo fuera del arca, sino dentro de ella”, dice, desvelando uno de los contenidos destacados del excepcional pergamino.
“Las luces que iluminan el documento, se encienden cada 30 segundos. Están integradas dentro del propio cristal, una novedad tecnológica que permite al público ver el manuscrito y también evitar todo el daño posible al pergamino, que ya de por sí es enormemente sensible”, añade el encargado, que considera los rollos del Mar Muerto como “una ventana al mundo antiguo”.
El documento, escrito en arameo hace 2100 años, “es una copia excepcional de las historias del libro del Génesis, nos permite conocer mejor las interpretaciones de estos pasajes bíblicos y saber cómo eran entendidos por los judíos de hace dos milenios”.
El Santuario del Libro, compuesto por tres espacios en el Museo de Israel, “tiene una división tripartita que se inspira en los templos judíos antiguos”, remarca Roitman.
Los Manuscritos del Mar Muerto, un total de ocho rollos, fueron descubiertos por beduinos en el año 1947 en las cuevas de Qumrán, a orillas del mar, y desde 1965 están expuestos en el Santuario del Libro, cuya tercera sala tiene una forma ovalada coronada por una cúpula blanca, elementos que recuerdan la tapa de la vasija donde se encontraron los documentos antiguos.
“Intentamos preservar los manuscritos como se preservaron durante 2000 años en las grutas de Qumrán, sin embargo, no podemos evitar su destrucción, porque los pergaminos son materiales orgánicos destinados a desaparecer, pero hacemos más lento su proceso de degradación cuidando el nivel de humedad y de temperatura en que se exhiben”, agregó Roitman.
“El propósito es exponer el manuscrito original, pero siempre teniendo en cuenta que nuestra obligación es preservarlo para las próximas generaciones”, comenta el encargado, que subraya el valor del contenido del manuscrito.
De la Hispania Romana se conocen alrededor de veinte teatros, pero seguramente existen otros que aún no se han excavado
Los romanos llegaron a Hispania con los hermanos Escipión en el año 218 a. C., pero los teatros se empezaron a construir mucho después. Primero eran representaciones en la calle en pequeños escenarios, pero fue con Augusto (gobernó del 27 a.C. al 14 d.C.) cuando se construyeron los grandes teatros.
De la Hispania Romana se conocen alrededor de veinte, pero seguramente existen otros que aún no se han excavado, como el de Lugo (bajo su plaza mayor) o el de Palma de Mallorca. Casi todos -a pesar de su tamaño- se han descubierto en el siglo XX.
1. Teatro de Cádiz
Teatro romano de Cádiz
Cádiz (Gades) -fundada por fenicios entre el XII y el VI a.C.- se hizo romana en el 206 a.C., convirtiéndose en una de sus principales ciudades. En el 44 a.C. se empezo a construir el teatro, el primero en Hispania. Olvidado durante siglos, fue «descubierto» en 1980. Es de los más grandes (cabían 10.000 espectadores) y el segundo más antiguo del Imperio después del de Roma). No está del todo excavado, pudiéndose visitar la cávea, la orchestra y algunas galerías. Está junto a una interesante necrópolis y hay un centro de interpretación. Horario de verano (de abril a septiembre): de lunes a sábado de 11.00 a 17.00h. Domingos de 10.00 a 14.00h. Entrada por la Calle Mesón, 13 (Centro de Interpretación del Teatro Romano).
2. Mérida
Teatro romano de Mérida
En torno al 16 a.C. se inicia la construcción del teatro. Se amplió en el 105 d.C. (con Trajano de emperador) y en el 333 (con Constantino). Es el segundo más grande. Tras la caída del Imperio Romano se olvidó, y fue redescubierto a finales del XVI. En 1910 se inicia su restauración. En 1933 comenzó a ser teatro y actualmente es el más espectacular. Declarado Patrimonio de la Humanidad. En 2017 tuvo lugar la 63 edición de uno de los mejores festivales de teatro clásico que se pueden ver en el mundo: Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.
3. Teatro de Acinipo (Ronda la vieja)
Yacimiento arqueológico de Acinipo
En el yacimiento arqueológico del mismo nombre, a 20 kilómetros de Ronda (Málaga). La ciudad pudo acoger a cerca de 5.000 personas y fue completamente abandonada en el siglo VII. En 1967, y tras múltiples expolios, comienzan las excavaciones para sacar a la luz su teatro. Se conservan varias partes, cávea (excavada directamente sobre la piedra), y orchestra (con restos del mármol rosado, que la cubría). Resalta su fondo de escena, de doble piso y hecho con sillares. De la misma época que el de Mérida.
4. Teatro de Carthago Nova (Cartagena)
Teatro romano de Cartagena
En el año 44 a.C. recibió el título de Colonia que reconoce a las ciudades más importantes del mundo romano. Este teatro se construyó sobre el 5 a.C. y parte está excavado sobre la piedra. Cabían unas 7.000 personas. Se abandonó en el III d.C. y se construyó encima un mercado, y, posteriormente, en el XIII, la catedral. En 1988 se «descubrió» y está recuperado.
5. Teatro de Itálica (Santiponce)
Teatro romano de Itálica, Santiponce, Sevilla
Se comenzó en el siglo I fuera de la población, en la ladera de un cerro, con una cávea que podía acoger a 3.000 personas. Tenía una capilla dedicada a Isis (diosa egipcia) en tiempos de Adriano. El teatro empezó a excavarse en el siglo XX -principalmente en 1970-, aunque ya se conocía su existencia desde el XVIII. No se puede visitar, pero en él se celebra el festival de teatro clásico de Andalucía.
6. Teatro de Bilbilis (Calatayud)
Teatro romano- Yacimiento arqueológico Bílbilis (Calatayud)
Lugar celtíbero, fue en epoca de Augusto cuando se construyó el teatro, con capacidad para 4.500 espectadores. Situado en la ladera de la montaña ha sido muy expoliado. Fueron los jesuitas, en el siglo XVIII, los que primero se preocuparon por él, perdiéndose parte de lo recuperado tras su expulsión en 1767. Se puede visitar, aunque la mayor parte de las pìezas están en el museo. El yacimiento fue declarado Monumento Histórico-Artístico el 4 de junio de 1931.
7. Teatro de Malaca (Málaga)
Teatro Romano de Málaga
De origen fenicio, ya tenía su importancia (junto con el de Cádiz/Gadir), pero su esplendor llegó con Augusto, cuando se construyeron los principales monumentos, entre ellos el teatro. Tras su abandono, se localizó en 1951, aunque aún queda mucho por restaurar. Está situado en el centro histórico de la ciudad, a los pies de la colina de la Alcazaba. Hay un centro de interpretación, y en él tiene lugar el Festival de teatro clásico de Andalucía.
8. Teatro de Metellinum (Medellín, Badajoz)
Teatro romano de Medellín –
Fue en el 80 a.C. cuando esta localidad se hizo romana. El teatro se levantó a comienzos del siglo I -apoyado en la montaña- con cabida para 3.000 espectadores. Su situación hizo que siempre estuviera «a la vista», pero fue en 2007 cuando se descubrió del todo. Es de los mejor conservados y se utiliza para representaciones, por ejemplo como extensión del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Hay muchas piezas en el museo municipal.
9. Teatro de Corduba (Córdoba)
Teatro romano de Córdoba –
Los romanos llegaron en el 169 a.C. y Augusto la repobló con legionarios veteranos. En el 15 a.C. se construye el teatro (el más grande de España). Estuvo en uso hasta el siglo III y su ruina se debió a un terremoto. Que estuviera bajo el centro histórico significó que no se empezara a excavar hasta mediados del XX (en 1994 solo había salido a la luz un 40 por ciento). La mayor parte de sus piezas están en el museo arqueológico de Córdoba.
10. Teatro de Tarraco (Tarragona)
teatro romano de Tarragona –
La Tarraco romana se levantó en el 218 a.C. como campamento romano (y luego se convirtió en ciudad). Sobre el 25 a.C. Augusto se instaló allí. El teatro se construyó en el I d.C. Estaba bajo edificaciones e incluso en el siglo XX se levantó sobre él una fábrica. Se ha recuperado poco (cinco filas de la cávea y un trozo de orchestra). Eso sí, hay un pequeño mirador.
11. Teatro de Clunia Sulpicia (Peñalba de Castro, Burgos)
Clunia Sulpicia
Levantado en el siglo I sobre una ladera, en la desaparecida ciudad de Clunia, por orden de Tiberio. Se convirtió en anfiteatro en el siglo II. Tenía capacidad para 10.000 espectadores. Se puede decir que es el único monumento que queda de la antigua ciudad. En 1958 comenzó la rehabilitación. Está situado entre las localidades de Coruña del Conde y Peñalba de Castro, en el sur de la provincia de Burgos.
12. Teatro de Pollentia (Alcudia, Mallorca)
Ruinas del antiguo teatro de Pollentia
Se remonta a finales del siglo I, en la ciudad de Pollentia (actual Alcudia), con capacidad para 2.500 espectadores. Conserva las primeras seis filas de gradas y bastantes asientos, así como parte del escenario. En el siglo III se abandonó convirtiéndose en necrópolis. Su recuperación comenzó en 1952.
13. Teatro de Caesaraugusta (Zaragoza)
Teatro Romano de Zaragoza –
De comienzos del siglo I, en tiempos del emperador Claudio. Cabían 6.000 espectadores y funcionó como teatro hasta el siglo III, utilizándose luego sus piedras para levantar las murallas. Es de los pocos que no está apoyado en ladera. Se sacó a la luz en 1972. Hay un museo con los hallazgos arqueológicos y un Centro de Interpretación.
14. Teatro de Segóbriga. Saelices (Cuenca)
De finales del I, construido sobre una ladera. Es de los mas pequeños, con capacidad para 2.500 espectadores. Lo mejor conservado es el graderío (cávea). Al lado esta el anfiteatro (excelentemente conservado). Se abandonó a finales del III, aunque su peor época llegó bajo el dominio árabe.
15. Teatro de Baelo Claudia (playa de Bolonia-Tarifa)
Teatro romano de Baelo Claudia –
La ciudad romana es del II a.C., pero el teatro se remonta a finales del I (época de Nerón). Es el edificio más importante y está situado frente al mar. Abandonado en el II, sirvió luego como viviendas y necrópolis cristiana hasta el siglo VII. Se le empezó a prestar atención en 1917. Actualmente se hacen representaciones en verano, dentro de los Festivales Romanos de Andalucía.
16. Teatro de Sagunto (Valencia)
Obra de teatro clásico en el teatro Romano de Sagunto, en 2009
De mitad del siglo, I remodelado a comienzos del III. Tuvo uso militar con los árabes y en épocas posteriores, lo que permitió su conservación hasta el siglo XVI. Es del que se conserva más información gráfica. A mediados del siglo XX se hacían representaciones, pero se han hecho restauraciones muy polémicas como levantar un teatro nuevo sobre el antiguo.
ABC
El objetivo es impedir que los jóvenes puedan ser formados en la fe cristiana
En China han prohibido que los niños puedan asistir a misa con sus padres invitando a estos últimos a que dejen los chicos al cuidado de otra persona. También prohíben a la Iglesia católica organizar campamentos de verano o invernales y otras actividades de formación religiosa que impliquen la participación de menores de edad. El objetivo es impedir que los jóvenes puedan ser formados en la fe cristiana.
Aunque por el momento las prohibiciones se han aplicado solo en las regiones de Henan y en Xinjiang, los cristianos de China temen que se extienda por todo el país. Esta noticia se ha dado a conocer a través de una circular enviada a varias parroquias el pasado 8 de abril y ha sido emitida por las autoridades comunistas que tienen el control absoluto sobre los asuntos religiosos.
Esta circular ha sido firmada por la Asociación Patriótica de Henan (que controla a la Iglesia católica local, excepto las comunidades clandestinas) y la Comisión de Asuntos de la Iglesia de Henan. Su propósito es frustrar y ahogar a las comunidades católicas existentes.
Según recoge Asia News, esta directiva se presenta como una “aplicación de los nuevos reglamentos religiosos” y pretende ser obedecida tanto en comunidades oficiales como no oficiales.
Tras la difusión de esta circular en las ciudades de China, los domingos en las iglesias se puede ver a funcionarios de la Asociación Patriótica expulsando a los menores de edad y con carteles que alegan la prohibición. Así lo contaba un sacerdote de Anyyang.
El arzobispo de Esmirna cuenta que la mayoría de peregrinos que acuden a la Casa de la Virgen son musulmanes
La Iglesia en Esmirna (Izmir) es pequeña, casi inexistente. Son poco más de 1.200 católicos en un territorio de varios millones de personas. En toda Turquía los católicos son apenas 30.000 en un país de 80 millones de personas. El catolicismo es, por tanto, testimonial.
Sin embargo, su importancia simbólica es mayúscula. Esta tierra de Esmirna fue testigo del nacimiento de la Iglesia y era una de las siete que cita el Apocalipsis, a la que auguraba tribulaciones y persecución. La palabra se cumplió, los cristianos fueron perseguidos dejando mártires y santos y hoy apenas queda presencia cristiana.
Una tierra históricamente mariana
Pero en esta misma provincia de Esmirna se encuentra un lugar central del cristianismo y de la historia de la Iglesia. A apenas 80 kilómetros se encuentra Éfeso, el lugar en el que vivió la Virgen María y desde donde fue asunta al cielo, y del que Cari Filii hizo recientemente una crónica desde el terreno. Nombrada también en el Apocalipsis, allí también se celebró el concilio de Éfeso donde se le dio a María el título de Madre de Dios (Theotokos).
Esta es por tanto una tierra unida a María, aquí quiso vivir y morir. Y aunque ahora sea una región de abrumadora mayoría musulmana, la Virgen es un elemento primordial de ecumenismo y de paz entre ambas comunidades.
Conseguir que María llegue a todos
Así lo atestigua el arzobispo de Esmirna, el dominico Lorenzo Piretto. “Hay que buscar mil maneras de asegurar que la presencia de María llegue a la gente. Y el propósito de esta presencia es llevar al Señor Jesús. Veo muchos signos de esperanza, a pesar de nuestra pequeñez y nuestra pobreza. Por la gracia de Dios lo imposible puede ser posible”, aseguraba este prelado que lleva décadas atendiendo a la pequeña comunidad católica de Turquía.
El arzobispo de Esmirna, presidiendo la Eucaristía en Éfeso
María es parte inseparable de estos católicos que perseveran pese a las dificultades, las incomprensiones y la discriminación que a veces sufren. Pero en la Virgen encuentran siempre su consuelo. Cuenta el arzobispo de Esmirna en una entrevista en la Nuova Bussola Quotidiana que los católicos turcos miran a sus hermanos de Occidente e incluso sintonizan sus canales de televisión católicos.
El amor a María de cristianos y musulmanes
“Muchas de nuestras familias rezan cada noche el Santo Rosario que se transmite desde Lourdes”, confiesa monseñor Piretto.
Durante años ha sido vicario general en Estambul y también profesor en la Facultad de Teología Islámica de la Universidad de Mármara. Allí ha mostrado a los filósofos cristianos y ha podido hablar de la Virgen María a muchos musulmanes que ahora son imanes en mezquitas de todo el país, y de los que pudo comprobar su respeto y cariño hacía la madre de Cristo.
Los musulmanes acuden a visitar la casa de Éfeso
“Los turcos llaman a María “Meryem Ana”, “madre María”. A la casa de María en Éfeso, donde la Virgen María vivió sus últimos días de su vida y se produjo la ‘dormición”, como dicen los orientales, antes de ser llevada al cielo, la gran mayoría de los peregrinos que acude se compone de musulmanes”, agrega el arzobispo de Esmirna.
De este modo, “María es la madre de todos los hombres y el “puente” para el diálogo entre cristianos y musulmanes. Precisamente en esta línea, mi devoción más querida es la del Rosario, con la que de una manera sencilla y profunda se entra en el corazón del Evangelio con el corazón de la madre de Jesús”.
El sueño de las siete iglesias
Preguntado cuál es su mayor esperanza, el prelado responde que “mi gran sueño es ver reavivadas las siete iglesias mencionadas por San Juan y que están todas en mi diócesis. En Esmirna, gracias a Dios, siempre se ha mantenido con vida, aunque muy reducida en número. En Éfeso (el nuevo nombre de la ciudad es ahora Selçuk) ya va tomando forma una pequeña comunidad. El siguiente sueño es tener una presencia cristiana cerca de Laodicea, en Hierápolis (donde la tumba de Felipe) y Colosas (a cuya comunidad escribió San Pablo). Estos tres lugares se encuentran a pocos kilómetros el uno del otro. Les pido una oración, porque este sueño puede hacerse realidad”.