Prosigue su catequesis sobre el pensamiento del santo de Bagnoregio
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 17 de marzo de 2010 (ZENIT.org).-
En la primera Audiencia general de este año celebrada en la Plaza de San Pedro, ante unos once mil peregrinos, el Papa Benedicto XVI subrayó la complementariedad de san Buenaventura de Bagnoregio y santo Tomás de Aquino al conducir a Dios.
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| San Buenaventura (Vittore Crivelli) | |||
“Ambos escrutaron los misterios de la Revelación – afirmó el Papa durante la catequesis – valorando los recursos de la razón humana, en ese fecundo diálogo entre fe y razón que caracteriza al Medioevo cristiano, convirtiéndola en una época de gran vivacidad intelectual, ademas que de fe y de renovación eclesial, a menudo no evidenciada lo suficiente”.
Tanto Buenaventura, franciscano, como Tomás, dominico, pertenecían además a las Órdenes Mendicantes, que “con su frescura espiritual” “renovaron en el siglo XIII la Iglesia entera y atrajeron muchos seguidores”.
“Los dos sirvieron a la Iglesia con diligencia, con pasión y con amor, hasta el punto que fueron invitados a participar en el Concilio Ecuménico de Lyon de 1274, el mismo año en que murieron: Tomás mientras se dirigía a Lyon, Buenaventura durante la celebración del mismo Concilio”.
También en la Plaza de San Pedro, las estatuas de los dos santos están paralelas, colocadas precisamente al principio de la Columnata, partiendo desde la fachada de la Basílica Vaticana: una en el Brazo de la izquierda y la otra en el Brazo de la derecha.
Miradas distintas
A pesar de esas similitudes, reveló el Papa, en ambos hay “dos aproximaciones distintas a la investigación filosófica y teológica, que muestran la originalidad y la profundidad de pensamiento de uno y del otro”.
Una primera diferencia concierne al concepto de teología, si se trata de una ciencia práctica o de una ciencia teórica y especulativa.
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| San Buenaventura es admitido en la Orden franciscana | |||
Tomás de Aquino, explicó el Papa, pensaba que la teología “implica ambos aspectos: es teórica, intenta conocer a Dios cada vez más, y es práctica: intenta orientar nuestra vida al bien. Pero hay una primacía del conocimiento: debemos sobre todo conocer a Dios, después viene el actuar según Dios”.
Buenaventura, en cambio, “extiende la alternativa entre teórica (primacía del conocimiento) y práctica (primacía de la praxis), añadiendo una tercera actitud, que llama "sapiencial", afirmando que la sabiduría abraza ambos aspectos”.
“La fe está en el intelecto, de manera tal que provoca el afecto. Por ejemplo: conocer que Cristo murió "por nosotros" no se queda en conocimiento, sino que se convierte necesariamente en afecto, en amor”, añadió el Papa, citando al santo franciscano.
Otra distinción es el fin último del hombre, que aunque ambos afirman “ver a Dios”, para santo Tomás es “lo verdadero” y para san Buenaventura es “el bien”.
Sin embargo, afirmó Benedicto XVI, “sería erróneo ver en estas dos respuestas una contradicción. Para ambos lo verdadero es también el bien, y el bien es también lo verdadero; ver a Dios es amar y amar es ver. Se trata por tanto de acentos distintos de una visión fundamentalmente común”.
“Ambos acentos han formado tradiciones diversas y espiritualidades diversas y así han mostrado la fecundidad de la fe, una en la diversidad de sus expresiones”, añadió.
Espiritualidad franciscana
Prosiguiendo Benedicto XVI con sus enseñanzas sobre san Buenaventura, pensador muy querido para él y al que con la de hoy dedica ya tres catequesis, subrayó el acento de éste en la “primacía del amor”, punto clave de la espiritualidad franciscana.
“El amor se extiende más allá de la razón, ve más, entra más profundamente en el misterio de Dios. San Buenaventura quedó fascinado por esta visión”, explicó el Papa.
“Precisamente en la noche oscura de la Cruz aparece toda la grandeza del amor divino; donde la razón ya no ve más, ve el amor”, añadió, punto sobre el que el santo desarrolló toda una “teología de la Cruz”.
“San Buenaventura se coloca en los inicios de una gran corriente mística, que ha elevado y purificado mucho la mente humana: es un culmen en la historia del espíritu humano”, subrayó.
El Papa invita a los jovenes a conocer la vida de los santos y a seguir su ejemplo.
CIUDAD DEL VATICANO, lunes 15 de marzo de 2010 (ZENIT.org).-
Benedicto XVI invita a los jóvenes a ponerse a la escucha de Dios para descubrir cuál es el diseño que Él ha pensado para sus vidas, en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud de este año, que ha sido publicado hoy.
La Jornada Mundial de este año, que lleva por tema “Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?” supone un acontecimiento especial, afirma el Papa, al cumplirse el 25° aniversario de la institución de estos encuentros por el Papa Juan Pablo II.
El Pontífice afirma que la iniciativa de su predecesor fue “profética”, subrayando que “ha traído frutos abundantes, permitiendo a las nuevas generaciones cristianas encontrarse, ponerse a la escucha de la Palabra de Dios, descubrir la belleza de la Iglesia y vivir experiencias fuertes de fe que han llevado a muchos a la decisión de entregarse totalmente a Cristo”.
El lema de la Jornada de este año se refiere al episodio evangélico del encuentro de Jesús con el joven rico, tema que ya afrontó Juan Pablo II en 1985 en su primera carta dirigida a los jóvenes.
Proyecto de vida
En el joven del Evangelio, explica Benedicto XVI, “podemos ver una condición muy similar a la de cada uno de vosotros”.
“También vosotros sois ricos en cualidades, en energías, en sueños, en esperanzas: ¡recursos que poseéis en abundancia! – escribe el Papa –. Vuestra propia edad constituye una gran riqueza no solo para vosotros sino también para los demás, para la Iglesia y para el mundo”.
“La etapa de la vida en la que estáis inmersos es tiempo de descubrimiento: de los dones que Dios os ha otorgado y de vuestras responsabilidades”, recuerda, añadiendo que es también el “tiempo de elecciones fundamentales para construir vuestro proyecto de vida”.
“Es el momento, por tanto, de interrogaros sobre el sentido auténtico de la existencia y de preguntaros: ¿Estoy satisfecho con mi vida? ¿Hay algo que me falta?”.
El Papa reconoce que los jóvenes, como el del Evangelio, quizás también viven “situaciones de inestabilidad, de turbación o de sufrimiento”, que les llevan a “aspirar a una vida no mediocre” y a preguntarse “en qué consiste una vida lograda” y cuál podría ser el propio proyecto de vida”, para que ésta “tenga pleno valor y pleno sentido".
“¡No tengáis miedo de afrontar estas preguntas!”, les exhorta. “Lejos de abrumaros, éstas expresan las grandes aspiraciones que están presentes en vuestro corazón”.
Por esto, añadie, “deben ser escuchadas” pues “esperan respuestas no superficiales, sino capaces de satisfacer vuestras auténticas esperanzas de vida y de felicidad”.
“Para descubrir el proyecto de vida que puede haceros plenamente felices, poneos en escucha de Dios, que tiene su diseño de amor sobre cada uno de vosotros”, les aconseja el Papa.
“Con confianza, preguntadle: “Señor, ¿cuál es tu diseño de Creador y Padre sobre mi vida? ¿Cuál es tu voluntad? Yo deseo cumplirla”. Estad seguros de que os responderá. ¡No tengáis miedo a su respuesta!”.
Acoger la vocación
Con motivo del Año Sacerdotal, el Pontífice dedica un pensamiento especial por quien siente una llamada a la vida consagrada.
En este sentido, invita a los jóvenes a “estar atentos a si el Señor os invita a un don más grande, en el camino del Sacerdocio ministerial, y a hacerse disponibles a acoger con generosidad y entusiasmo este signo de especial predilección, emprendiendo con un sacerdote, con el director espiritual el necesario camino de discernimiento”.
La vocación cristiana “brota de una propuesta de amor del Señor y puede realizarse solo gracias a una respuesta de amor”, subraya el Papa .
“¡No tengáis miedo, vosotros, queridos jóvenes y queridas jóvenes, si el Señor os llama a la vida religiosa, monástica, misionera o de especial consagración: Él sabe dar gozo profundo a quien responde con valor!”
De la misma forma, invita a cuantos sienten la llamada al matrimonio “a acogerla con fe, empeñándose en poner bases sólidas para vivir un amor grande, fiel y abierto al don de la vida, que es riqueza y gracia para la sociedad y para la Iglesia”.
En todos estos casos, se trata de responder al proyecto que Dios tiene para cada uno. “A ejemplo de tantos discípulos de Cristo, acoged también vosotros, queridos amigos, con gozo la invitación al seguimiento, para vivir intensamente y con fruto en este mundo”, concluye el Papa. “¡Nunca es demasiado tarde para responderle!
Entrevista con Laurent Touze, de la Pontificia Universidad de la Santa Croce
ROMA, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).-
Un momento para la reflexión y profundización sobre el tema del celibato sacerdotal se realizó en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma los días 4 y 5 de marzo.
El evento académico, al que participaron cientos de sacerdotes de Roma y diversas diócesis del mundo, así como decenas de laicos y religiosos, contó entre otros con la presencia del prefecto para la Congregación del Clero, cardenal Claudio Humes O.F.M y el prefecto para la Congregación de la Causa de los santos, monseñor Angelo Amato.
Diferentes sacerdotes, laicos y académicos hablaron sobre la naturaleza del celibato, su origen y su sentido así como sobre las excepciones que la Iglesia ha permitido especialmente en algunos ritos orientales y en los sacerdotes ex anglicanos que hayan contraído matrimonio y que desean entrar en plena comunión con la fe católica.
El padre Pablo Gafael en su ponencia denominada “El celibato sacerdotal en las iglesias orientales”, reconoció que para el tema de las excepciones que permite la Iglesia es necesario entrar “con los pies de punta” mientras que el padre Stefan Heid mostró en su ponencia cómo la Iglesia en la historia ha ido discerniendo y asimilando la importancia de que los sacerdotes vivan la continencia perfecta por el Reino de Dios.
Para aclarar este tema ZENIT entrevistó a Laurent Touze, profesor de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma, quien participó en este congreso con su ponencia: “¿El celibato está vinculado al sacramento del orden? Para una teología espiritual del celibato”.
-¿El celibato es un dogma de fe ouna disciplina?
Laurent Touze: Ni lo uno ni lo otro. No es un dogma de fe porque se ve hoy actualmente en la Iglesia hay sacerdotes casados como por ejemplo, algunos de la Iglesia Católica oriental. No todos pero algunos admiten sacerdotes casados o como se ha recordado recientemente en el motu propio del Santo Padre Anglicanorum coetibus, publicado el pasado 4 de noviembre: entre los ex anglicanos que quieren regresar a la comunión con la Iglesia católica serán admitidos sacerdotes casados.
- Con esta medida ¿cree que podría un día el celibato llegar a ser voluntario también para los sacerdotes del rito latino?
Laurent Touze: No, porque la Iglesia está entendiendo cada vez más la relación entre el sacerdocio, el episcopado y el celibato. Es algo que podría asemejarse a la revelación de un dogma aunque no lo sea en este momento y se tiende siempre más a entender que se debe promover entre los todos los sacerdotes y también entre los sacerdotes católicos orientales una práctica que sea verdaderamente similar a la que se vivía en los primeros siglos.
- ¿Pero si en los primeros siglos había tantos sacerdotes casados, entre ellos los apóstoles?
Laurent Touze: Estudios han demostrado de un modo convincente que este hecho debe interrogarse: no se vivía la continencia de todos los clérigos, pero desde el momento de la inclusión del orden sacerdotal estos hombres debían vivir la continencia con el permiso de la propia mujer, porque esto era un compromiso de la pareja.
- ¿Entonces por qué se hacen excepciones?
Laurent Touze: Históricamente porque ha habido una manipulación de textos y creo que una mala traducción que la Iglesia oriental, que se ha separado de Roma y ha reconocido que esto que habían declarado contrariamente a la Tradición, se podía aceptar. En este sentido hay verdaderamente algunas excepciones.
La Iglesia ha descubierto que tenía la posibilidad de admitir excepciones pero que debían ser entendidas como tales. Respetablemente, como lo ha subrayado el Concilio Vaticano II en las iglesias católicas orientales hay sacerdotes casados santísimos que han contribuido mucho a la historia de la Iglesia y a la fe en tiempos de persecución, pero son verdaderamente excepciones y deben entenderse como tales.
-Pero con los obispos no se hacen estas excepciones. ¿Tiene un significado especial el celibato episcopal?
Laurent Touze: Sin duda. Es muy distinto, tanto teológica como históricamente. Es más, el Concilio Vaticano II con laconstitución Lumen Gentium ha definido que el episcopado es la plenitud del sacramento del orden. Es necesario descubrir la especificidad del episcopado, y por ende, el celibato episcopal. Y puede demostrarse con el hecho de que en el celibato o continencia del obispo no se ha hecho nunca una excepción.
Esto es algo estudiado por la Iglesia sobre lo cual el pontificado romano ha debido reflexionar más recientemente en la historia contemporánea en dos ocasiones: después de la Revolución Francesa, donde algunos obispos, o mejor, ex obispos pedían casarse.
Esto se ha estudiado y se ha dicho que era imposible, que esto no se había hecho nunca, que estaba en juego el asunto dogmático o todavía recientemente con la ordenación de hombres casados y obispos esposados que se efectuaron en la ex Checoslovaquia por imposición o con la presión del partido comunista al poder. También allí la Iglesia había afirmado sobre el hecho de que el obispo siempre debe ser célibe o si había contraído matrimonio antes de su ordenación porque debería vivir la continencia hasta el momento de su ordenación episcopal.
Carta a los obispos para la Colecta del Viernes Santo
CIUDAD DEL VATICANO, lunes 8 de marzo de 2010 (ZENIT.org).
"Garantizar un futuro a los cristianos allí donde aparecieron la benevolencia y la humanidad de nuestro Dios y Padre”, es la invitación que la Iglesia dirige con ocasión de la Colecta pro Terra Sancta, exhortando a prodigarse "incansablemente" con este fin.
Cada año, al inicio de la Cuaresma, la Congregación para las Iglesias Orientales envía a todos los obispos de la Iglesia católica a una carta circular sobre la Colecta, que en la mayor parte de las diócesis tiene lugar el Viernes Santo.
En el texto de este año, firmado por el Prefecto de la Congregación, el cardenal Leonardo Sandri, y por el arzobispo secretario, Cyril Vasil", S.I., se pide mostrar “sensibilidad por las necesidades de la Iglesia de Jerusalén y de Oriente Medio”: “sensibilidad que se hace ayuda, como la enviada a los hermanos de la Judea”, “recuerdo, como la invitación de San Pablo en la Carta a los Gálatas”, y “ colecta, que responde a precisas indicaciones prácticas”, afirma la carta, citando pasajes del Nuevo Testamento.
El llamamiento, recuerda el cardenal Sandri, se inspira esta vez en la peregrinación realizada por Benedicto XVI a Tierra Santa en mayo de 2009.
"Tuve el honor de acompañarlo y de compartir el ansia pastoral, ecuménica e interreligiosa que animaron sus palabras y sus gestos – revela el purpurado –. Junto a la comunidad eclesial de Israel y Palestina escuché una voz de fraternidad y de paz”.
En sus discursos, subraya, el Papa mencionó “el problema incesante de la emigración”, observando que “ en Tierra Santa hay lugar para todos y exhortando a las autoridades a “sostener la presencia cristiana, y al mismo tiempo aseguró a los cristianos de aquella Tierra la solidaridad de la Iglesia”.
En la santa Misa en Belén, prosigue el cardenal Sandri, el Pontífice animó a los bautizados a ser "un puente de diálogo y colaboración constructiva en la edificación de una cultura de paz que supere la actual situación estancada de miedo, agresión y frustración", a fin de que lasIglesias locales sean "laboratorios de diálogo, tolerancia y esperanza, así como de solidaridad y de caridad práctica".
En el año sacerdotal, la Carta del cardenal Sandri pide volver “con el corazón al Cenáculo de Jerusalén, donde nuestro Maestro y Señor nos amó hasta el fin", a ese lugar donde los Apóstoles con la Santa Madre del Crucificado Resucitado vivieron la primera Pentecostés”.
“Creemos firmemente en el "fuego nunca apagado" del Espíritu Santo, que el Viviente efunde con abundancia”. 
Benedicto XVI, señala, ha confiado a la Congregación para las Iglesias Orientales “el encargo de mantener vivo el interés por aquella Tierra bendita”.
En su nombre exhorta, por tanto, a “confirmar la solidaridad mostrada hasta ahora. Los cristianos de Oriente tienen, en efecto, una responsabilidad que lo es de la Iglesia universal, la de custodiar los "orígenes cristianos", los lugares y las personas que de ellos son signos, para que estos orígenes sean siempre la referencia de la misión cristiana, la medida del futuro eclesial y su seguridad”.
“Por tanto, merecen el apoyo de toda la Iglesia”, concluye, con una oración “ para que recompense abundantemente a cuantos aman la Tierra donde Él nació”.
La finalidad de la Colecta pro Terra Sancta es el de sensibilizar a los fieles en el valor de la solidaridad hacia las comunidades y los entes católicos presentes en esa región y promover toda inicativa e intervención a favor de los Santos Lugares que conservan la memoria di Cristo.
La Congregación para las Iglesias Orientales recibe parte de la Colecta pro Terra Sancta directamente de las Nunciaturas Apostólicas y, según el porcentaje establecido por las relativas normas pontificias, concede por tanto los subsidios ordinarios y extraordinarios a las circunscripciones eclesiásticas, a las órdenes religiosas y a otras personas jurídicas eclesiásticas en el Líbano, Siria, Iraq, Jordania, Egipto y particularmente en Israel y Palestina.

Publicamos a continuación la Carta que el Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, el cardenal Leonardo Sandri, ha enviado a los Pastores de la Iglesia Universal, para que sostengan la Tierra Santa.
Excelencia Reverendísima:
Con la preparación para la Pascua del Señor se renueva la llamada a los Pastores de la Iglesia universal para que sostengan a la Tierra Santa, ofreciendo la oración, la participación vigilante y la concreción de la generosidad.
En el "nosotros" de la Iglesia encuentra motivación la sensibilidad por las necesidades de la Iglesia de Jerusalén y de Medio Oriente. Sensibilidad que se hace ayuda, como la enviada a los hermanos de la Judea (Hech. 11,29-30); recuerdo, como la invitación de San Pablo en la Carta a los Gálatas (2,10); y colecta, que responde a precisas indicaciones prácticas (1 Cor. 16,1-6) y ha sido definida gracia de tomar parte en el servicio a favor de los santos (2 Cor. 8-9 y Rm. 15).
Este año nuestra llamada se inspira en la peregrinación realizada "sobre las huellas históricas de Jesús" por el Santo Padre Benedicto XVI en el pasado mes de mayo.
Tuve el honor de acompañarlo y de compartir el ansia pastoral, ecuménica e interreligiosa que animaron sus palabras y sus gestos.
Junto a la comunidad eclesial de Israel y Palestina escuché "una voz" de fraternidad y de paz.
Subrayando fuertemente el problema incesante de la emigración, Su Santidad recordó que "¡en Tierra Santa hay lugar para todos!". Exhortó a las autoridades a sostener la presencia cristiana, y al mismo tiempo aseguró a los cristianos de aquella Tierra la solidaridad de la Iglesia.
En la santa Misa en Belén, Su Santidad animó a los bautizados a ser "un puente de diálogo y colaboración constructiva en la edificación de una cultura de paz que supere la actual situación estancada de miedo, agresión y frustración", a fin de que las Iglesias locales sean "laboratorios de diálogo, tolerancia y esperanza, así como de solidaridad y de caridad práctica".
El año sacerdotal insta a los queridísimos sacerdotes y seminaristas de toda la Iglesia, junto a sus respectivos Obispos, a favor de los Lugares Sagrados. Volvemos por ello con el corazón al Cenáculo de Jerusalén, donde nuestro Maestro y Señor "nos amó hasta el fin", a aquel lugar donde los Apóstoles con la Santa Madre del Crucificado Resucitado vivieron la primera Pentecostés. Creemos firmemente en el "fuego nunca apagado" del Espíritu Santo, que el Viviente efunde con abundancia. Y prodiguémonos incansablemente para garantizar un futuro a los cristianos allí donde aparecieron "la benignidad y la humanidad" de nuestro Dios y Padre.
ElPapa ha confiado a la Congregación para las Iglesias Orientales el encargo de mantener vivo el interés por aquella Tierra bendita. En su Nombre exhorto para que se confirme la solidaridad mostrada hasta ahora. Los cristianos de Oriente tienen, en efecto, una responsabilidad que lo es de la Iglesia universal, la de custodiar los "orígenes cristianos", los lugares y las personas que de ellos son signos, para que estos orígenes sean siempre la referencia de la misión cristiana, la medida del futuro eclesial y su seguridad. Por tanto, merecen el apoyo de toda la Iglesia.
Adjunto un documento informativo, que ilustra las obras realizadas por la Custodia de la Tierra Santa con la Colecta 2009. Y recuerdo que diversas intervenciones pueden ser realizadas por el Patriarcado Latino de Jerusalén y por las Iglesias Orientales Católicas en Israel y Palestina sólo gracias a la Colecta anual.
Pido al Señor para que recompense abundantemente a cuantos aman la Tierra donde Él nació: ella, gracias a la "Iglesia viva y joven" que allí actúa, debe mantenerse como la testigo por los siglos de las grandes obras de la salvación.
En comunión con los Pastores y los cristianos de Tierra Santa, deseo a todos una Pascua llena de las bendiciones divinas.
Suyo devotísimo
Leonardo Card. Sandri
Prefecto
+ Cyril Vasil’, S.I.
Arzobispo Secretario
[©Libreria Editrice Vaticana]

VENECIA, 6 de marzo de 2010 (Veneciaubc.org).-
El Santo Padre Benedicto XVI ha dedicado esta primera semana de Cuaresma, como viene siendo habitual, a sus ejercicios espirituales anuales. En esta ocasión, los ejercicios han sido predicados por el P. Enrico dal Cóvolo, sacerdote salesiano, con el tema genérico ‘Lecciones de Dios y de la Iglesia sobre la vocación sacerdotal’.
A lo largo de las meditaciones diarias, el padre predicador ha abordado la presentación de los primeros modelos de vida sacerdotal, como lo son algunos padres de la Iglesia, y en especial San Agustín. El miércoles los ejercicios espirituales estuvieron dedicados a la celebración de una Jornada penitencial y el jueves será a la contemplación del ministerio de Cristo con las historias de vocación de los primeros discípulos.
La de ayer fue una jornada mariana, con varios temas en los que María estará en el centro de las meditaciones. Hoy, día 27 de febrero, ha tenido lugar la conclusión de los Ejercicios Espirituales del Papa y la Curia Romana en la Capilla Redemptoris Mater, con la celebración de Laudes y la meditación conclusiva -la número 17- sobre la “llamada de los primeros “diáconos”.
Violencias islamistas contra cristianos
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Como sucedió con los primeros cristianos, también en nuestros días en varios países se siguen produciendo persecuciones, con abundantes mártires, contra los cristianos. Benedicto XVI ha manifestado su preocupación por todos ellos “en particular, a los cristianos de Oriente Medio. Amenazados de muchos modos, incluso en el ejercicio de su libertad religiosa, dejan la tierra de sus padres, donde creció la Iglesia de los primeros siglos”. |
Salvador Bernal
No faltan quienes defienden la imagen de un Islam moderado y critican las tesis sobre el choque de civilizaciones que difundió a finales del siglo pasado el consultor norteamericano Samuel P. Huntington. En su día se invocó la presencia cristiana en Irak, donde se había dado una relativa concordia de religiones, quebrada con la invasión de las tropas occidentales y la caída del régimen de Sadam Husein.
La situación comienza a ser cada día más alarmante, especialmente en la zona de Mosul, donde se suceden los actos violentos contra iglesias, personas y casas de cristianos. “Mosul se ha vuelto un cementerio para los cristianos, es terrible”, dice con amargura un sacerdote caldeo a la agencia Fides.
Hace poco más de un mes se difundía el extenso informe del Pew Forum sobre las restricciones a la libertad religiosa que padece la mayoría de la población mundial, especialmente en países musulmanes. Perono se trata sólo de cuestiones más o menos teóricas, o accidentales, como pueda ser el debate suizo sobre la construcción de alminares junto a las mezquitas urbanas. Basta pensar en Turquía, que combina la promoción de la “alianza de civilizaciones” con la habitual violación del derecho a la libertad religiosa, según sucesivas sentencias del Tribunal Europeo de derechos humanos con sede en Estrasburgo.
La triste realidad es que las limitaciones a esa libertad básica se dan en países islámicos y comunistas, y la violencia física contra los cristianos crece en esos lugares, en detrimento de la historia. Se trata de situaciones muy graves, que están en las antípodas de tantos debates europeos sobre libertad religiosa o laicismo.
En Egipto, los coptos han tenido que salir a la calle en defensa de sus derechos. Son una minoría, ciertamente, pero alcanza al 10% de la población. Tuvo mucho eco la matanza de fieles que celebraban la Navidad, según el calendario oriental, en el pueblo de Naya Hamadi, en la provincia de Quena, 600 kilómetros al sur de El Cairo. Ha sido el incidente más sangriento desde los graves disturbios de los años noventa.
Más problemática fue siempre la situación en Pakistán, especialmente desde la promulgación de los artículos del Código penal que se conocen como ley sobre la blasfemia. Fueron introducidos entre 1980 y 1986 por el entonces presidente Zia-ul-Haq, para garantizar el respeto de Mahoma y del Corán. Desde entonces, un millar de personas han sido imputadas y, al menos 33 personas fueron víctimas de homicidio tras la acusación, de ellas 15 cristianos, aunque también los musulmanes sufren la opresión de otros grupos islámicos. En lo que va de años ha habido violaciones, asesinatos e incendios de casas en la zona de Lahore.
También los ataques a iglesias cristianas en Malasia acabarán desmintiendo la imagen de practicar un Islam moderado. En muy pocos días, nueve lugares de culto ardieron en enero, atacados con cócteles Molotov, a raíz de la polémica desatada por la decisión del Tribunal de Supremo de autorizar a un diario católico que utilice la palabra árabe “Alá” para referirse a Dios en sus ediciones en lengua malaya. Malasia es un Estado confesional, con el 62% de población musulmana, y un 10% de cristianos (850.000 católicos).
Pero, repito, lo más grave se viene produciendo en Irak, donde acaban de perder la vida cuatro cristianos estos últimos días. A partir del 2008 los homicidios han sido al menos unos 40. En Mosul los fieles católicos caldeos eran más de 18.000 y los siro-católicos cerca de 40.000. Pero en los últimos años al menos 12.000 han dejado la ciudad.
El Papa Benedicto XVI ha ido lamentando estragos y muertes en sus audiencias de miércoles y domingos. Durante las Navidades se produjeron tres muertos y varios heridos en atentados contra iglesias de Mosul. Y el 11 de enero, en su tradicional discurso de comienzo de año al Cuerpo Diplomático, se refirió “en particular, a los cristianos de Oriente Medio. Amenazados de muchos modos, incluso en el ejercicio de su libertad religiosa, dejan la tierra de sus padres, donde creció la Iglesia de los primeros siglos. Con el fin de darles apoyo y hacerles sentir la cercanía de sus hermanos en la fe, he convocado para el próximo otoño una Asamblea especial del Sínodo de Obispos sobre Oriente Medio”.
Los cristianos iraquíes no se merecen el clamoroso silencio del mundo occidental.
ReligionConfidencial.com
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 17 de febrero de 2010 (ZENIT.org).-
El Papa Benedicto XVI afirmó hoy que la conversión personal de cada uno “significa cambiar de dirección en el camino de la vida: pero no para un pequeño ajuste, sino con una verdadera y total inversión de la marcha”, e invitó a los fieles a “tomarse en serio” este tiempo de Cuaresma.
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Imposición de la ceniza a Benedicto XVI | ||
“Conversión es ir contracorriente”, explicó, exhortando a los presentes a abandonar el actual “estilo de vida superficial” que lleva a la “mediocridad moral”, y apuntar en cambio a “lomás alto de la vida cristiana”.
El Papa dedicó la catequesis de la audiencia general de este miércoles, con los peregrinos reunidos en el Aula Pablo VI, al significado de las dos fórmulas litúrgicas utilizadas durante el rito de la imposición de la ceniza, que da comienzo a la penitencia cuaresmal.
Respecto a la primera de las fórmulas, “Convertíos y creed en el Evangelio”, el Papa afirmó que la “conversión” es una “palabra que hay que tomar en su extraordinaria seriedad”. “La llamada a la conversión, de hecho, pone al desnudo y denuncia la fácil superficialidad que caracteriza muy a menudo nuestro modo de vivir”.
“Conversión es ir contracorriente, donde la "corriente" es el estilo de vida superficial, incoherente e ilusorio, que a menudo nos arrastra, nos domina y nos hace esclavos del mal o en todo caso prisioneros de la mediocridad moral”, explicó. Con la conversión, en cambio, “se apunta a la medida alta de la vida cristiana, se nos confía al Evangelio vivo y personal, que es Cristo Jesús. Su persona es la meta final y el sentido profundo de la conversión”.
La conversión, añadió el Papa, “no es una simple decisión moral, rectificar nuestra conducta de vida, sino que es una decisión de fe, que nos implica enteramente en la comunión íntima con la persona viva y concreta de Jesús”.
“Es el "sí" total de quien entrega su propia existencia al Evangelio, respondiendo libremente a Cristo, que primero se ofreció al hombre como camino, verdad y vida, como aquel que lo libera y lo salva”.
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Imposición de la ceniza | ||
El Papa citó su mensaje para la Cuaresma, afirmando que “se necesita humildad para aceptar tener necesidad de Otro que me libere de lo "mío", para darme gratuitamente lo "suyo". Gracias al amor de Cristo, podemos entrar en la justicia "más grande", que es la del amor”.
Respecto a la segunda fórmula, “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”, la palabra de Dios “nos recuerda nuestra fragilidad, incluso nuestra muerte, que es su forma extrema”.
“Frente al innato miedo del fin, y aún más en el contexto de una cultura que de tantas formas tiende a censurar la realidad y la experiencia humana del morir, la liturgia cuaresmal, por un lado, nos recuerda la muerte invitándonos al realismo y a la sabiduría, pero, por otro lado, nos empuja sobre todo a coger y a vivir la novedad inesperada de que la fe cristiana libera de la realidad de la misma muerte”.
“El hombre es polvo y al polvo volverá, pero es polvo precioso a los ojos de Dios”, afirmó el Papa. “También el Señor Jesús quiso libremente compartir con cada hombre la suerte de la fragilidad, en particular a través de su muerte en cruz; pero precisamente esta muerte, llena de su amor por el Padre y por la humanidad, ha sido el camino para la resurrección gloriosa”.
El pequeño gesto de la imposición de las cenizas “nos revela la singular riqueza de su significado: es una invitación a recorrer el tiempo de Cuaresma como una inmersión más consciente y más intensa en el misterio pascual de Cristo, en su muerte y su resurrección”.
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| Monasterio de San Antonio en Egipto | |||
En los trabajos del Monasterio de san Antonio han participado también muchos musulmanes
EL CAIRO, jueves 11 de febrero de 2010 (ZENIT.org).-
Gracias a la contribución de las autoridades egipcias, ha sido posible llevar a término los trabajos de restauración del Monasterio de San Antonio, uno de los principales monasterios coptos de Egipto.
Construido en el 356 d.C., el Monasterio surge a los pies de una montaña, poco distante de la gruta donde san Antonio había vivido su aislada vida de asceta, alrededor de 40 km al oeste de Zafarana y alrededor de 140 km al sudeste de El Cairo, en las cercanías del desierto oriental y de la costa del Mar Rojo.
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| Monasterio de San Antonio en Egipto | |||
En declaraciones a ZENIT, el Abad Justus, Superior del Monasterio de san Antonio, afirmó: “He encontrado mucha colaboración por parte del Ministro de Cultura, cuando le visité para pedirle ayuda para salvar el Monasterio, especialmente tras el terremoto de 1992”.
El camino hacia el Monasterio permaneció cerrado largo tiempo en los años sesenta, durante la guerra con Israel. En cambio, hoy lo visitan peregrinos procedentes de todo el mundo. Esto en gran parte gracias a los esfuerzos del Consejo Superior de Antigüedades egipcio.
Por su parte, el Director del Consejo Superior de Antigüedades, Zahi Hawass, explicó a ZENIT que "la belleza de este evento está en haber mostrado el verdadero rostro de la civilización egipcia, que no hace distinciones entre los lugares cristianos, islámicos o judíos”. Hawass confirmó que muchos de los que han participado en la restauración del Monasterio – el más antiguo del mundo – eran musulmanes.
Durante los trabajo, se descubrió una habitación que se remonta al año 400, con escrituras en la antigua lengua copta: “la parte que falta de nuestra historia”, comentó el Vicario del Monasterio, padre Maximos Al Antoni. Los trabajos del Monasterio, que tiene siete iglesias en su interior, han durado 8 años y han costado 15 millones de dólares.
SAN ANTONIO, EL PRECURSOR
San Antonio, señalado como el iniciador del monacato cristiano, se estableció a finales del siglo III para vivir en soledad en esa remota zona montañosa de Egipto. Tras la muerte de San Antonio, sus seguidores construyeron el monasterio y lo terminaron en el año 350.
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| El doctor Hawass con los monjes del monasteri | |||
El monasterio de San Antonio continúa en uso hoy y es una muestra viviente del llamado arte copto, que se desarrolló en Egipto durante un pequeño espacio de tiempo y se vincula con una cultura relacionada con la aparición del cristianismo en esa zona.
Como todos los monasterios construidos por los cristianos coptos en el Mar Rojo, San Antonio destaca por el gran muro que rodea las construcciones y que alcanza una altura de 12 metros. Dado que durante los primeros siglos del cristianismo los seguidores de esa fe fueron perseguidos, ellos optaron por construcciones que aseguraran una impenetrable defensa.
El primer asentamiento del monasterio de San Antonio se remonta al siglo III; en el siglo IV se hicieron notables ampliaciones que se fueron sucediendo en siglos posteriores. Se trata de una reliquia religiosa que refleja la mixtura que sufre la cultura a través de los siglos, un legado a la humanidad que debe entenderse por su valor religioso y también por su increíble legado cultural.
Para saber más: Blog de Zahi Hawass