ACN.- Más de 12.000 casas particulares, en 12 pueblos cristianosde la llanura de Nínive, han resultado dañadas por el «Estado Islámico»; 669 quedaron completamente destruidas. Este es el resultado de un estudio realizado por iniciativa de la Fundación Pontificia Internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada. Según dicho estudio, los costes que se precisan para los trabajos dereconstrucción ascienden a bastante más de 200 millones de dólares.
En el marco de dicho estudio se llevó a cabo una encuesta, por medio de un cuestionario, entre 1.500 familias que huyeron de las regiones afectadas a Erbil sobre la cuestión de si tienen previsto regresar a sus lugares de origen, ya liberados. Respondieron 1.308 de ellas. El 41 por ciento de los encuestados indicó querer volver a sus pueblos de origen; el 46 dijo que lo estaba considerando. En una encuesta llevada a cabo asimismo por ACN en noviembre de 2016 entre 5.762 refugiados en el propio país, solo tenía previsto volver un 3,28 por ciento de los encuestados, pues en ese momento la seguridad en las regiones liberadas era aún muy frágil y todavía se estaban produciendo luchas armadas.
El 57 por ciento de los encuestados dijo que sus propiedades habían sido saqueadas; el 22 por ciento respondió que sus casas habían sido destruidas. El resto no podía decir nada concreto sobre el estado actual de sus casas y de sus propiedades. Algo más de una cuarta parte de los encuestados (25,46 por ciento) indicó que los terroristas del «Estado Islámico» habían robado sus documentos.
En Erbil se encuentran aún 14.000 familias registradas, que han huido de Mosul y de la llanura de Nínive, lo cual corresponde a unas 90.000 personas, de las originariamente 120.000 en el año 2014. 12.000 familias precisan aún la ayuda humanitaria de ACN.
El estudio realizado por ACN con la ayuda de colaboradores locales de la Iglesia consta de tres partes: en primer lugar se evaluaron los daños causados por ISIS en casas particulares. Les seguirán los resultados de la evaluación en instalaciones sociales como escuelas y clínicas, así como en edificios propiedad de la Iglesia.
La advertencia llega del mismo equipo de arqueólogos y expertos que han completado con éxito la restauración del Edículo (estructura que, dentro del santuario, contiene los restos de una cueva venerada al menos desde el siglo IV de nuestra era como la tumba de Jesús).
Todo el complejo del Santo Sepulcro – ha declarado a National Geographic la arqueóloga griega Antonia Moropoulou, docente en la National Technical University de Atenas (NTUA) y coordinadora científica del proyecto de restauración que acaba de terminar – podría verse amenazada por “una falla estructural importante”. Y si esto ocurriese – ha añadido la arqueóloga griega, “no sería un proceso lento, sino más bien catastrófico”.

Las hipótesis alarmantes han tomado forma durante los estudios realizados en el Santo Sepulcro por el equipo de expertos encargados de la restauración del Edículo. Al terminar el trabajo, la investigación del equipo, comunicado a National Geographic, ha puesto de manifiesto que todo el complejo, cuya última restauración se remonta al siglo XIX, parece estar construido en gran parte sobre una base inestable de restos de estructuras anteriores, con un subsuelo atravesado por galerías y canales.
El santuario realizado por el emperador Constantino, construido sobre los restos de un templo romano anterior alrededor de lo que se veneraba como la tumba de Jesús, había sido parcialmente destruido por los invasores persas en el siglo VII, y luego por los fatimíes en 1009. La iglesia fue reconstruida en mitad del siglo XI.
Los detalles técnicos del expediente, recogidos también gracias al uso del geo-radar y de cámaras robóticas, describen una situación alarmante en cuanto a la estabilidad del santuario, visitado cada año por millones de peregrinos y turistas, muchos de los pilares de 22 toneladas que sostienen la cúpula descansan sobre un metro y medio de escombros poco consolidados.

La restauración entorno al Edículo, que se ha celebrado este miércoles, 22 de marzo, con una ceremonia ecuménica en la que estaba presente el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I – ha contado con la cooperación eclesial de las tres componentes que comparten la responsabilidad de la basílica (Patriarcado greco-ortodoxo de Jerusalén, Patriarcado armenio apostólico de Jerusalén y la Iglesia Católica, a través de la Custodia de Tierra Santa).
A la financiación de las obras también han contribuido al Rey de Jordan Abdullah II - que en abril el año 2016 envió como “beneficencia real” (Makruma) una donación personal sustancial para el proyecto - y el presidente palestino, Mahmud Abbas, con una “contribución personal”, el pasado octubre.

Ahora, el equipo griego que, después de la conclusión de los trabajos de restauración del Edículo, ha dado la alarma sobre la debilidad estructural del complejo, ha estimado que se necesitan al menos seis millones de euros para la realización de las obras necesarias para asegurar la basílica.
El sábado 18 de marzo, un comunicado difundido por la Custodia de Tierra Santa ha informado de que “la Santa Sede ha asignado 500 mil dólares como contribución para comenzar la nueva fase de consolidación y restauración en el Santo Sepulcro. Esta contribución “será concedido después de que las comunidades titulares del Status Quo habrán establecido de mutuo acuerdo un comité especial”.
Gracias a estas gafas podemos sentirnos como el excéntrico emperador en su Casa de Oro, el descomunal palacio que abarcaba desde la colina del Palatino a la del Esquilino, un total de 50 hectáreas.
Hoy en día la Domus Aurea está 12 metros bajo tierra pero no era así cuando Nerón la proyectó, en el año 64 después de Cristo, tras el incendio de Roma.
Sin embargo, los siglos de abandono la condenaron al olvido y los constantes saqueos desnudaron sus paredes del mármol, marfil, oro y piedras preciosas que la recubrían.

"Me he dado cuenta, al conocer y visitar la Domus Aurea, de que percibir la esencia de este lugar no era posible visitando solamente los restos porque ahora este lugar es muy diferente a como era cuando fue construido. Estas condiciones solo se podían alcanzar hoy en día a través de un mecanismo virtual que la tecnología actual permite”.
El emperador solo la disfrutó unos pocos años. En el 109 después de Cristo, Trajano quiso borrar cualquier rastro de Nerón y la recubrió de tierra y escombros.
"La historia de la Domus Aurea, por increíble que parezca, es muy breve porque fue construida en muy pocos años y se usó aún durante menos tiempo. Después cayó en el olvido pero desde el 1.400 se convirtió en un auténtico mito”.
Fue a partir del siglo XV cuando se redescubrió esta Casa de Oro. Aunque ninguna de sus 300 habitaciones ya se asemejaba mínimamente a lo que dejan intuir estos restos.
Ahora la magia virtual ha hecho posible ver lo magnífica que era la lujosa villa de uno de los personajes más excéntricos de la historia, el mismo que cuando vio la Domus terminada exclamó: "Ahora por fin puedo vivir como un hombre”.
Del trono de la gracia, desciende el amor de Dios que limpia el mal volcado por el hombre sobre el mundo
No otra cosa revivimos en la Semana Santa. En una entrevista al papa emérito Benedicto XVI, publicada en un libro reciente y recogida en el “Osservatore Romano”, sale a relucir el sentido del sufrimiento en Dios.
El hombre moderno parece no tener necesidad de justificarse ante Dios, e incluso a veces se atreve a pedir a Dios que se justifique ante los males del mundo. El hombre ha perdido la sensibilidad de los propios pecados, se cree justo, y no siente necesidad de ninguna salvación. O por lo menos tiene la sensación de que Dios no puede dejar que se pierda la mayor parte de la humanidad.
Pero de otro lado se siente la necesidad de la misericordia de Dios y de su delicadeza. Así lo experimentaron Faustina Kowalska y san Juan Pablo II, quien afirma que la misericordia es lo único que verdaderamente es eficaz contra el mal. “En la dureza del mundo tecnificado en el que los sentimientos ya no cuentan nada –observa el papa Ratzinger–, aumenta sin embargo la espera de un amor salvífico que venga dado gratuitamente”.
En este marco se plantea la relación entre Dios Padre y su Hijo. No sirve insistir sobre la justicia en un sentido absoluto o cruel, con el argumento de que el Hijo obedece al Padre y obedeciendo acepta la cruel exigencia de la justicia. Explica Benedicto XVI: “Cuando el Hijo en el huerto de los olivos lucha contra la voluntad del Padre, no se trata del hecho de que deba aceptar una disposición cruel de Dios, sino que se trata de atraer a la humanidad dentro de la voluntad de Dios” (sobre la relación entre las dos voluntades del Padre y del Hijo, puede verse el libro de J. Ratzinger, Jesús de Nazaret, vol. I, especialmente su capítulo 6).
Pero entonces, se pregunta el papa emérito, ¿qué sentido tiene la cruz? Y responde de este modo: tengamos presente la sucia y enorme cantidad del mal, de la violencia y de la mentira, del odio, la crueldad y la soberbia que inundan el mundo entero. La tradición del Antiguo Testamento esperaba en un amor infinito que pudiera vencer el mal y el sufrimiento del mundo. Cristo nos trae, especialmente en su sufrimiento, ese amor y esa victoria.
En este marco se plantea si esto implica, y en qué sentido, el sufrimiento de Dios Padre.
En su argumentación, Benedicto XVI reproduce un texto de Henri De Lubac. Éste presenta primero el amor de Cristo que le lleva a padecer por nosotros: “El Redentor entró en el mundo por compasión hacia el género humano. Cargó sobre sí nuestros padecimientos mucho antes de ser crucificado; es más, incluso antes de abajarse a asumir nuestra carne: si no los hubiese experimentado antes no habría venido a formar parte de nuestra vida humana. ¿Y cuál fue ese sufrimiento que soportó antes por nosotros? Fue la pasión del amor”.
Pero no se trata solamente del sufrimiento de Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, al que representamos en las figuras de la Semana Santa; sino que se pregunta De Lubac: “Pero el Padre mismo, el Dios del universo, el que es sobreabundante en longanimidad, paciencia, misericordia y compasión, ¿no sufre también él en un cierto sentido?”.
Y aquí cita un pasaje bíblico: “El Señor tu Dios se ha puesto tus vestidos como el que carga a su hijo” (Dt. 1,31). “Dios –comenta De Lubac– toma sobre sí nuestros vestidos como el Hijo de Dios toma sobre sí nuestros sufrimientos. ¡El Padre mismo no carece de pasiones! Si se le invoca, entonces Él conoce misericordia y compasión. Él siente un sufrimiento de amor”.
En este punto interviene Benedicto XVI, evocando devociones de su tierra e imágenes del arte cristiano.
“En algunas zonas de Alemania hubo una devoción muy conmovedora que contemplaba la Not Gottes (‘la indigencia de Dios’). A mí me evoca una imagen impresionante que representa al Padre que sufre, que como Padre participa interiormente en los sufrimientos del Hijo. Y también la imagen del ‘trono de gracia’ forma parte de esta devoción: el Padre sostiene la cruz y el crucificado, se inclina amorosamente sobre él y de otra parte, por así decir, está junto con él en la cruz. Así de modo grandioso y puro se advierte ahí qué significan la misericordia de Dios y la participación de Dios en el sufrimiento delhombre”.
Y deduce: “No se trata de una justicia cruel, ni del fanatismo del Padre, sino de la verdad y de la realidad de la creación: de la verdadera e íntima superación del mal que, en último análisis, solo pude realizarse en el sufrimiento del amor”.
En efecto, del trono de la gracia, que es la Cruz de Jesús, desciende el amor de Dios que limpia el mal volcado por el hombre sobre el mundo a través de los siglos. Ese amor que el Padre juntamente con el Hijo han manifestado con el sufrimiento de la cruz y que mana en misericordia.
En el Año de la misericordia, el papa Francisco ha explicado el sentido de la Semana Santa.
El jueves santo, Jesús instituye la Eucaristía, como amor que anticipa la Cruz y se hace servicio, especialmente para los más débiles.
“El Viernes santo es el momento culminante del amor. La muerte de Jesús, que en la cruz se abandona al Padre para ofrecer la salvación al mundo entero, expresa el amor entregado hasta el fin, sin fin. Un amor que pretende abrazar a todos, sin excluir a nadie. Un amor que se extiende a todo tiempo y a todo lugar: una fuente inagotable de salvación a la que cada uno de nosotros, pecadores, puede llegar” (Audiencia general, 23-III-206).
Así es el amor de Dios Padre, del Hijo y del Espíritu Santo que se entregará en la Pentecostés a la acción de la gracia en el mundo.
Concluye Francisco: “Si Dios nos ha demostrado su amor supremo en la muerte de Jesús, entonces también nosotros, regenerados por el Espíritu Santo, podemos y debemos amarnos los unos a los otros”. Luego, el sábado santo es el día del silencio de Dios, en espera de amor por los abandonados.
En conjunto, y esto es lo que celebramos en la Semana Santa, “es todo un gran misterio de amor y de misericordia” que viene a nuestro encuentro para llevarnos hasta la Resurrección. Un amor y una misericordia que nos pueden cambiar, a condición de que lo acojamos, tanto en la confesión de nuestros pecados como en el ejercicio de las obras de misericordia.
Ocho muertos en un atentado contra un campo de refugiados en el noreste del país
Al menos ocho personas han muerto en un ataque suicida ocurrido en la noche del 22 marzo, en Maiduguri, capital del Estado de Borno, en el noreste de Nigeria. Según las primeras informaciones cinco terroristas suicidas se han hecho explotar en el campo para refugiados de Muna Garage cerca de la la ciudad.
El campamento acoge a cientos de miles de desplazados que huyen de la violencia de Boko Haram, que ya ha cometido más ataques suicidas contra la estructura humanitaria. Por tanto, es probable que este último ataque haya sido perpetrado por la secta islamista, que a pesar de los fuertes golpes recibidos por el ejército, continúa llevando a cabo ataques para demostrar que no ha sido derrotada.
La situación de seguridad es muy precaria en otras zonas de Nigeria. El 20 de marzo, 18 personas murieron en un mercado en la región central de Benue. El Presidente Muhammadu Buhari ha ordenado una investigación sobre esta matanza y condenado la reciente ola de asesinatos que afecta a diferentes regiones de la Federación.
En su última declaración pública (véase Fides 14/3/2017), los Obispos nigerianos han advertido sobre la “pérdida de la sacralidad de la vida” y la “difusión, en varias áreas, de milicias étnicas, y de su violencia cada vez más destructivas contra la comunidad”. “Somos testigos del crecimiento de políticas de identidad con nuestra gente que se repliega en su propio origen étnico” han advertido los obispos remarcando que “desde el final de la trágica guerra civil (1967-1970), en ningún momento de la historia de nuestro querido país, la cuestión de la ciudadanía ha sido sometida a una prueba tan dura”.
AGENCIA FIDES
Los arqueólogos aseguran que se trata de la tumba del apóstol Felipe, uno de los 12 discípulos que acompañaron a Jesús de Nazaret.

El descubrimiento ha tenido lugar en Pamukkale, la antigua Hierápolis, en Anatolia Occidental (Turquía), ciudad en la que murió Felipe, tras haber predicado en Grecia y Asia Menor.
El descubrimiento ha sido realizado por la misión arqueológica italiana emprendida en 1957, compuesta hoy por un equipo internacional, dirigido desde el año 2000 por Francesco D’Andria, profesor de la Universidad de Salento.
Un resultado importante en la búsqueda de la tumba de san Felipe, recuerda “L'Osservatore Romano”, ya se había logrado en 2008, cuando el equipo sacó a la luz la calle procesional que recorrían los peregrinos para llegar al sepulcro del apóstol. Ahora se ha logrado esta nueva meta.
“Junto al Martyrion (edificio de culto octogonal, construido en el lugar en el que fue martirizado san Felipe), hemos encontrado una basílica del siglo V de tres naves”, explica el director de la misión.
“Esta iglesia fue construida entorno a una tumba romana del siglo I, que evidentemente gozaba de la máxima consideración, si más tarde se decidió edificar a su alrededor una basílica. Se trata de una tumba en forma de nicho, con una cámara funeraria”.

Poniendo en relación éstos y otros muchos elementos, “hemos llegado a la certeza de haber encontrado la tumba del apóstol Felipe, que era la meta de la peregrinación a ese lugar”, afirma D'Andria.
En el siglo IV, Eusebio de Cesarea escribió que dos estrellas brillan en Asia: Juan, sepultado en Éfeso, y Felipe, “que descansa en Hierápolis”.
La cuestión ligada a la muerte del apóstol ha suscitado controversia. Según una tradición antigua, de hecho, no murió martirizado, mientras que los evangelios apócrifos cuentan que sufrió el martirio bajo los romanos.
“Las pinturas representan la vida de los Aureli. Como puede verse, era una familia rica que poseía muchas casas. Las pinturas muestran la construcción de sus villas y jardines en la Roma imperial. Se inspiran en poemas de Homero, en particular en la Odisea”.
Desde hace 10 años, un equipo de arqueólogos ha restaurado este hipogeo que fue descubierto en 1919, 17 siglos después de su construcción. La restauración de esta cámara subterránea ha revelado algunos datos de la familia de los Aureli y de la transición del paganismo al cristianismo.
“En los frescos se ve la transición entre el paganismo y la vida cristiana. Son frescos de temas clásicos, paganos. Pero incluyen algunas imágenes cristianas. Estamos en un punto intermedio, en el momento en que el cristianismo, la religión que viene de Oriente empieza a entrar en Roma”.

“El hipogeo está totalmente adornado con frescos. Los hemos restaurado con tecnología láser. Eso nos ha permitido descubrir una escena nueva. Se trata del lamento de Aurelia ante el cadáver de sus dos hermanos”.
El hipogeo sólo podrá visitarse reservando entrada ante la Pontificia Comisión de Arqueología Sacra, que espera conservar este espectacular tesoro romano, y mostrarlo al mayor número posible de personas.
Los hermanos Jacinta y Francisco Marto eran analfabetos.
Los hermanos Jacinta y Francisco Marto eran analfabetos. Su vida era la típica de las humildes familias de las zonas rurales de Portugal de principios del siglo XX: pasaban el día en el campo, sacando a pasear los rebaños. Su vida cambió con las apariciones de la Virgen que se produjeron entre mayo y octubre de 1917.Por entonces tenían 7 y 9 años.
"Es interesante ver cómo Dios, a través de la Virgen, se dirige a los niños. Porque utiliza el lenguaje de aquella época, que a nosotros nos puede parecer arcaico y utiliza un lenguaje para niños. Y los niños se dejan cautivar por el mensaje, se dejan cautivar por la Virgen. Tienen esta capacidad de dejarse encantar”.
La primera aparición de la Virgen fue el 13 de mayo. Les dijo que volvería el día 13 del mes siguiente. El mensaje de conversión que les confió la Virgen cambió radicalmente sus vidas y su carácter. Comenzaron a dedicar mucho tiempo a rezar para pedir perdón por los pecados del mundo.
El eco de las apariciones atrajo a centenares de personas pero despertó los recelos de las autoridades locales. Estas secuestraron a Francisco, Jacinta y a la otra de los videntes, Lucia.
"Los masones, que tenían mucha influencia en Portugal querían convencerlos de que las visiones eran una invención, que no eran realidad. Para hacerlo separaron a Jacinta y Francisco de Lucia. Les dijeron que a Lucia la habían matado metiéndola en una caldera de aceite hirviendo... lo cual era falso, pero les amenazaron con terminar de la misma forma. Ellos respondieron: vosotros podéis hacer lo que queráis pero nosotros no podemos mentir. Hemos visto a la Virgen”.
La única de los tres videntes que llegó a la ancianidad fue Lucia. Francisco y Jacinta enfermaron y fallecieron pocos años después de las apariciones, en 1919 y 1920. Tenían 9 y 10 años, respectivamente.
Su corta edad no fue un impedimento para llevarlos a los altares en el 2000. Hasta el momento, los únicos niños declarados santos tan jóvenes fueron mártires.
En él se celebra cada Viernes Santo el Vía Crucis que preside el Papa para recordar la Pasión de Jesús.
Lo mandó construir el emperador Vespasiano y lo inauguró el emperador Tito con unos espectáculos y ceremonias que duraron 100 días. El Coliseo estuvo en uso 500 años y en el siglo XIII se convirtió en fortaleza. Como muchos de los edificios de los Foros Imperiales, parte de sus materiales se utilizaron para levantar nuevas construcciones.
A finales del siglo XIX se excavó y recuperó su estructura original que es la que hoy se puede contemplar.
Las fotografías han sido tomadas gracias a Google-trike, un sofisticado triciclo con un gran equipamiento informático para registrar las imágenes.
Además del Coliseo, desde su ordenador usted podrá pasear por otros lugares de la Roma imperial como el Palatino, las Termas de Diocleciano, Villa Adriana y Villa Del Este en Tívoli.
Una manera original de recorrer los grandes monumentos de Italia, ahora al alcance de todos.
Francisco: La perseverancia podría definirse vomo la capacidad de 'soportar', de 'portar sobre los hombros'