Datan del siglo V d.C. y han deslumbrado por su contenido y calidad a la Autoridad de Antigüedades.
Un grupo de arqueólogos lleva dirigiendo excavaciones cada año desde 2011 en la sinagoga de Huqoq, una antigua aldea en la región de la Baja Galilea, en Israel.
El pasado mes, un equipo en el que participaban estudiantes y personal de cuatro universidades norteamericanas desenterró lo que podría ser el descubrimiento más sorprendente hasta la fecha: dos paneles de mosaicos que representan la historia del Arca de Noé y la partición del Mar Rojo.
Los paneles, descritos como extremadamente raros por su contenido y calidad, decoraban el suelo de la nave de la sinagoga, que data del siglo V después de Cristo, durante el periodo romano tardío.
Uno de los paneles de mosaico muestra el relato del Arca de Noé (del libro Génesis, capítulos 6-9) con parejas de leones, leopardos, serpientes, osos, elefantes, avestruces, cabras, ovejas y otros animales acompañando a la misma arca.
El otro mosaico representa de forma vívida la división del Mar Rojo (de Éxodo 14:26), una imagen detallada con enormes peces engullendo soldados del ejército egipcio, carros volcados y soldados y caballos ahogados.
Los mosaicos afloraron durante la quinta temporada de excavaciones en el lugar. El equipo descubrió el primer mosaico en 2012, un año después del comienzo de las excavaciones.
Actualmente, el proyecto de excavación en Huqoq incorpora a expertos de la Autoridad de Antigüedades de Israel, además de a estudiantes y empleados de la Universidad Baylor, la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, la Universidad Brigham Young y la Universidad de Toronto.
Un grupo de arqueólogos descubrió un palacio que creen podría ser la ciudad judía de Shaarayim, donde según la Biblia el rey David peleó contra el gigante Goliat en el siglo 10 a.C.
El descubrimiento fue hecho por miembros de la Universidad Hebrea y de la Autoridad Israelí de Antigüedades. Según Daily Mail, el palacio que encontraron 30 kilómetros al suroeste de Jerusalén mide unos mil metros cuadrados.

Los profesores Yossi Garfinkel y Saar Ganor dicen que descubrieron en Judea Sefelah dos grandes edificios reales de 1.000 años de antigüedad, la época del rey David.
El profesor Yossi Garfinkel, de la Universidad Hebrea y Saar Ganor de la Autoridad de Antigüedades de Israel, anunciaron que identificaron a uno de los edificios como el Palacio del Rey David, mencionado en la Biblia, y la otra estructura, como un enorme almacén real, según el último informe de julio de la Autoridad de Antigüedades en Khirbet Qeiyafa.
“Estos son los dos edificios más grandes se sabe que han existido en el siglo X antes de Cristo en el Reino de Judá”, destaca el informe de los especialistas.
La pared que rodea al palacio mide unos 30 metros de largo y un acceso impresionante está montado para descender a la puerta del sur de la ciudad, del lado contrario del Valle de Elah. "Alrededor del perímetro del palacio encontramos cuartos con instalaciones que son evidencia de industria metalúrgica y artesanías provenientes de Egipto, describen a Daily Mail los investigadores.
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Alrededor del perímetro del palacio se encontraban las habitaciones con la evidencia de una industria de metal, recipientes especiales de cerámica y fragmentos de vasos de alabastro que fueron importados de Egipto.
“Desde aquí se tiene una excelente vista mirando hacia la distancia, tan lejos como el Mar Mediterráneo en el oeste de las montañas de Hebrón y Jerusalén en el este. Este es un lugar ideal desde el que enviar mensajes por medio de señales de fuego”, destacan los arqueólogos.
“Por desgracia, gran parte de este palacio fue destruido 1400 años más tarde, cuando una granja fortificada fue construida allí en el período bizantino”, señalan los especialistas.
Un segundo edificio con columnas, que ocupa entre 15 metros de largo por 6 metros de ancho, está en la parte norte de la ciudad. Fue utilizado como un almacén administrativo, según los investigadores.
"Fue en este edificio que el reino almacenó impuestos que recibió en forma de productos agrícolas obtenidos de los habitantes de los diferentes pueblos de la Judea Sefela. Cientos de grandes jarras de tiendas se encuentran en el sitio, cuyo mango tiene estampado un sello oficial, como era costumbre en el Reino de Judá durante siglos", informan el profesor Garfinkel y Saar Ganor.
Para los arqueólogos esto es lo que confirma que las edificaciones son una evidencia de una construcción patrocinada por el Estado y una organización administrativa durante el reinado del rey David.
"Esto es una prueba inequívoca de la existencia de un reino, que supo establecer centros administrativos en puntos estratégicos", afirman los arqueólogos.
“Khirbet Qeiyafa fue destruido probablemente en una de las batallas que se libraron contra los filisteos alrededor del año 980 antes de Cristo. El palacio, que ahora está siendo revelado y la ciudad fortificada que fue descubierta en los últimos años son otro nivel de comprensión del principio del reino de Judá".
La Autoridad de Antigüedades de Israel, la Autoridad de Naturaleza y Parques y otros organismos esperan que el sitio se convierta en un lugar que atraiga a un gran número de visitantes deseosos de saber sobre cómo vivían en la época del rey David.
Nosotros estamos acostumbrados a insultar, como decir “Buenos días”
«Nosotros estamos acostumbrados a insultar, como decir “Buenos días”, pero eso va por la misma línea de matar —advirtió el Papa. Quien insulta al hermano es como si empezara a matarlo en el corazón». Durante el Ángelus, Papa Francisco explicó el mandamiento «No matarás». Y comentó: «Jesús afirma que es violado no solo con el homicidio efectivo, sino también con esos comportamientos que ofenden la dignidad de la persona humana, incluidas las palabras injuriosas». Claro, «estas palabras no tienen la misma gravedad y culpabilidad del homicidio, pero se sitúan en la misma línea, porque son sus premisas y revelan la misma malevolencia». De hecho, «Jesús nos invita a no establecer una clasificación de todas las ofensas, sino a considerarlas dañinas todas, en cuanto movidas por la intención de hacer el mal al prójimo». Y, «por favor, no insultemos nunca», aconsejó Francisco. Fueron reflexiones que pronunció con un todo de pastor que escucha y dialoga con su rebaño.
«La desconfianza y la sospecha recíproca siempre amenazan la serenidad», y es por ello que no hay que «instrumentalizar la autoridad de Dios para dar garantías a nuestras cosas humanas». El Papa exhortó a los fieles a «ser cristianos no de fachada, ¡sino de sustancia!» y pidió un «clima de limpidez y de confianza recíproca en nuestras familias y en nuestras comunidades». La liturgia de hoy, recordó Francisco, «nos presenta otra página del Discurso de la Montaña que encontramos en el Evangelio de Mateo». En este pasaje, «Jesús quiere ayudar a quienes lo escuchan a realizar una relectura de la ley mosaica», porque «lo que había sido dicho en la Antigua Alianza no era todo: el Señor vino al mundo para dar cumplimento y promulgar, de modo definitivo, la ley de Dios. Él manifiesta sus finalidades originarias y cumple los aspectos auténticos, y hace todo esto mediante su predicación y más aún con la ofrenda de sí mismo en la Cruz. De esta manera Jesús enseña cómo cumplir plenamente la voluntad de Dios, con una “justicia superior” frente a la de los escribas y fariseos. Una justicia animada por el amor, por la caridad, por la misericordia, y, por lo tanto, capaz de realizar la sustancia de los mandamientos, evitando el peligro del fundamentalismo». En particular, «en los Evangelios de hoy, Jesús examina tres aspectos: el homicidio, el adulterio y el juramento».
En relación con el mandamiento «No matarás», recordó el Pontífice, Jesús «afirma que es violado no solo con el homicidio efectivo, sino también con esos comportamientos que ofenden la dignidad de la persona humana, incluidas las palabras injuriosas». Claro, «estas palabras no tienen la misma gravedad y culpabilidad del homicidio, pero se sitúan en la misma línea, porque son sus premisas y revelan la misma malevolencia». De hecho, «Jesús nos invita a no establecer una clasificación de todas las ofensas, sino a considerarlas dañinas todas, en cuanto movidas por la intención de hacer el mal al prójimo». Jorge Mario Bergoglio prosiguió: otro cumplimiento es aportado a la ley matrimonial: el adulterio era considerado una violación del derecho de propiedad del hombre sobre la mujer. Jesús, por el contrario, va a la raíz del mal». Según el Papa, «así como se llega al homicidio a través de las injurias y las ofensas, también se llega al adulterio a través de las intenciones de posesión de una mujer diferente de la propia mujer: el adulterio, como el hurto, a corrupción y todos los demás pecados, son concebidos antes en lo íntimo y, una vez cumplida en el corazón la decisión errónea, se realizan en el comportamiento concreto».
Jesús, continuó el Papa, «dice a sus discípulos que no juren» puesto que el «juramento es signo e la inseguridad y de la doble cara con la que se desarrollan las relaciones humanas». Por el contrario, «estamos llamados a instaurar entre nosotros, en nuestras familias y en nuestras comunidades, un clima de limpidez y de confianza recíproca, para que podamos ser considerados sinceros sin recurrir a intervenciones superiores para que nos crean». El Pontífice añadió: «Que la Virgen María, mujer de escucha dócil y de obediencia alegre, nos ayude a acercarnos cada vez más al Evangelio, para ser cristianos no de “fachada”, ¡sino de sustancia!. Y esto es posible con la gracia del Espíritu Santo, que nos permite hacer todo con amor y cumplir plenamente la voluntad de Dios».
Después del Ángelus el Papa saludó a los peregrinos que estaban presentes en la Plaza San Pedro y, antes de despedirse como acostumbra, les volvió a aconsejar no insultar y no jurar.
Algunas fotos publicadas por el sitio ankawa.com muestran la iglesia muy dañada pero no destruida, después de más de dos años y medio de ocupación yihadista y tras la ofensiva militar llevada a cabo por el ejército iraquí y la incursión de la coalición internacional liderada por Estados Unidos para recuperar Mosul . Las fotos publicadas muestran que en la fachada y en las paredes del edificio de culto cristiano todavía cuelgan pancartas y crespones negros del Daesh.
Los milicianos del Califato, en julio de 2014 había elegido la iglesia de San Efrén como sede del Consejo de estado de los Mujahideen. La cruz que se alzaba sobre la cúpula fue arrancada. El pasado 9 de septiembre, los ataques aéreos realizados para golpear las ubicaciones de los yihadistas dañaron seriamente algunos edificios adyacentes a la iglesia de San Efrén y a la sirio-católica dedicados a San Pablo, que también se encuentra en el llamado “barrios de la policía”.
Luego, en noviembre de 2014, la Iglesia de San Efrén había sido vaciada de su mobiliario y en Internet se habían difundido rumores de voces que afirmaban que el lugar de culto cristiano pronto se transformaría en una mezquita.
"La mujer es la armonía, es la poesía, es la belleza. Sin ella el mundo no sería tan bello"
¿Por qué generaban aquellos primeros cristianos tal atracción? ¿Por qué su vida y su testimonio llamaban a incorporarse a tantos a la comunidad? La respuesta quizá está en la gran novedad que la Iglesia anunciaba al mundo.
Anunciaba con palabras y obras a Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, la Palabra de Vida, que vino al mundo a hacernos «partícipes de la naturaleza divina» (2 Pe 1, 4). ¡Qué Dios es este, que se hizo hombre para que comprendiéramos mejor quién es Él y cómo actúa y quién es el hombre! Vino a hacernos partícipes de su propia vida. Y la atracción está en que el pueblo no quiere andar en sombras de muerte, desea la vida, la felicidad; busca por todas partes la fuente de la vida. Aquellos primeros cristianos interpelaban y atraían porque todos los hombres, en su búsqueda de la felicidad, quieren encontrar testimonios creíbles de santidad y de compromiso.
¡Qué fuerza tienen las comunidades cristianas cuando, sintiéndose Cuerpo de Cristo, comunican la vida de Jesús el Buen Pastor, poniéndose al servicio de regalar siempre vida, con testimonio y entusiasmo! Nuestras comunidades cristianas, como Jesús, tienen que acercarse a los ciegos que van por los caminos sin ver en el otro una imagen real de Dios a la que hay que cuidar, respetar y hacerle vivir en la dignidad que Este le ha dado. Tienen que ser comunidades que se acerquen dignificando a las personas como Él lo hizo con la samaritana. Tienen que acercarse a los enfermos de cualquier clase y curarlos desde la cercanía, el amor y el respeto, dando lo que más necesita el ser humano para vivir. Tienen que acercarse a liberar a quienes viven de las fuerzas del mal, a quienes están atosigados por fuerzas que quitan la vida a uno mismo y a los demás. ¡Qué gracia tan grande es ver a la comunidad cristiana actuando como Jesús, incluyendo a todos los hombres, a los de cerca y a los de lejos, a los que lo reconocen y a los que no desean nada con Él! Incluye a todos: come y bebe con pecadores; toca a los leprosos; deja que una mujer con mala vida lave sus pies; invita a Nicodemo a nacer de nuevo, y nos exhorta a todos a la reconciliación, a amar a los enemigos, a optar por los más pobres.
Siguiendo las huellas de la primera comunidad cristiana que quería hacer presente y vivo a Jesús, descubro la conciencia tan clara que tenían de ser luz y sal del mundo. Deseaban brillar en medio de la historia, en todas las culturas a las que se aproximaron, no con luz propia, sino con la luz que Jesús les había dado con su vida. Si tuviese que resumir lo que ellos eran, diría que eran justos. Y no porque no fuesen pecadores como todos los hombres, sino porque ponían y exponían la vida delante de Dios con todas las consecuencias y Cristo estaba en ellos. Eran compasivos: acogían en su corazón a todos, especialmente a quienes más lo necesitaban, y su limosna no era solamente dar algo, sino darse a sí mismos y sobre todo reconocer la dignidad de los demás. El amor que regalaban y acercaban a los hombres era el del mismo Cristo y así hacían levantar la vida a quienes estaban a su lado, reconociendo que la versión más bella de la dignidad es descubrir al otro como hermano porque es hijo de Dios. Eran seguros, porque estaban firmes en Cristo. ¡Qué belleza! Hijos en el Hijo que es Jesucristo y hermanos en el Hermano que es Jesucristo. Tenemos y vivimos de su vida.
Ser discípulos en misión nos lleva a vivir en la comunidad cristiana de una manera singular y radical, que implica tres tareas urgentes y necesarias: estar al lado de los pobres; vivir en diálogo permanente con el Señor, es decir, en oración, y construyendo la paz a través de la cultura de la reconciliación y del encuentro. Diseñemos la comunidad cristiana haciendo memoria de lo que quiso el Señor que fuéramos siempre: «Sal y luz del mundo». Dar sabor e iluminar, esa ha de ser nuestra misión y pasión; lo que requiere una comunión cada día más viva, verdadera y fuerte con Jesucristo. Urge vivir desde tres ejes constitutivos de la comunidad cristiana que tan bellamente nos recuerda el Concilio Vaticano II en sus Constituciones:
1. Una comunidad cristiana tiene las puertas abiertas y sale a todos los caminos, para que puedan pasar todos los hombres y ser invitados a entrar: ¿Tenemos las puertas abiertas? ¿Salimos a la búsqueda de los hombres a los caminos que transitan? Hemos de hacer verdad que partimos y compartimos el pan con quien tiene hambre; la vida con quien no tiene dónde aposentarse; la dignidad que Dios nos ha dado y que le ha sido robada a los hombres. No cerremos en falso las heridas de esta humanidad. Ser sal y luz es tener ese don que solamente viene de Cristo. Hagamos este regalo.
2. Una comunidad cristiana lo es si sus miembros buscan siempre ser rostro de Cristo: hay que tener esa sabiduría que viene del Señor y que invade la existencia personal y nos hace ser fuertes en nuestra debilidad, elocuentes como Cristo en nuestros desconocimientos, ya que la elocuencia nos la da Él. Esto tiene además estas connotaciones: a) estamos para dar vida y no muerte; b) nuestra novedad es regalar un perdón incondicional, como Jesús que nos lo resume en sus propias palabras: «Perdónalos porque no saben lo que hacen»; c) asumir con todas las consecuencias la cultura de la reconciliación y del encuentro que nace del mandato de Jesús: «Amaos los unos a los otros como yo os he amado»; y d) instalar en este mundo un nuevo modo de pensar y de hacer pensamiento con todo lo que el Señor nos ha dado: nuevos ojos para ver, nuevos oídos para oír, nuevas manos para trabajar.
3. Una comunidad cristiana está en el mundo para dar un nuevo sabor a todos y a todo y para iluminar todas las situaciones y dar nuevas soluciones a lo que viven los hombres de un modo nuevo: la vida nueva en Cristo toca al ser humano, en la plenitud de su existencia, personal, familiar, social y cultural. Entremos en este proceso de cambio que Jesús nos ofrece, démoslo en esta historia concreta que vivimos los hombres.
Con gran afecto, os bendice,
+Carlos Card. Osoro Sierra,
Arzobispo de Madrid
Perteneciente a la congregación de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada
Una religiosa colombiana de la congregación de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada fue secuestrada el 7 de febrero por la tarde, en Koutiala, al sur de Mali.
“No sabemos quienes la han secuestrado. La policía están investigando. Los obispos también se están moviendo para obtener información en la zona” dice a la Agencia Fides don Edmond Dembele, Secretario general de la Conferencia Episcopal de Mali.
“La zona donde ha sido secuestrada la religiosa es tranquila y esto es lo que sorprende. Esa zona del país todavía no había sido tocada por la inseguridad que azota otras zonas de Mali” dice el sacerdote, que confirma la nacionalidad colombiana de la religiosa secuestrada.
Alrededor de las 21 horas de ayer, un grupo de hombres armados irrumpieron en la parroquia de Karangasso en Koutiala, secuestrando a la hermana y huyendo con el automóvil de la parroquia.El secuestro todavía no ha sido reivindicado.
El 24 de diciembre de 2016 la francesa Sophie Pétronin, que dirige una asociación de ayuda a la infancia, fue secuestrada por hombres armados en Gao, norte de Mali. En enero de 2016 fue secuestrada la misionera suiza Beatriz Stockly por Al Qaeda en el Magreb en la ciudad de Tombuctú. Aún se desconoce su paradero.
El sur de Malí, donde fue secuestrada la religiosa colombiana, ha sido escenario de ataques yihadistas en las fronteras con Costa de Marfil y Burkina Faso.
Los ataques yihadistas se concentraron durante mucho tiempo en el norte del país, que cayó a principios de 2012 en manos de grupos yihadistas vinculados a Al Qaida, aprovechando la retirada del ejército frente a los rebeldes tuaregs, que inicialmente se habían aliado a estos grupos antes de ser expulsados.
A partir de enero de 2013 la intervención militar internacional liderada por Francia, que aún continúa, echó a gran parte de los yihadistas pero todavía hay muchas zonas bajo su control.
“La obediencia a mi sucesor no ha estado nunca puesta en discusión. Pero después existe el sentimiento de profunda comunión y amistad”. Son las palabras del Papa emérito. Dentro de algunos días será publicado el libro-entrevista de Peter Seewald con Benedicto XVI, conversaciones mantenidas tras la histórica decisión de renunciar al papado. El libro se titula ’Últimas conversaciones’. Pero como “aperitivo” de esas conversaciones, el periódico ’La República’ ha publicado una página con el diálogo entre Ratzinger y Elio Guerriero, responsable de la edición italiana de las obras de Ratzinger, el cual ha encontrado al Pontífice emérito.
Guerriero es autor de una biografía de Ratzinger que será publicada el 30 de agosto con el título ’Servidor de Dios y de la humanidad. La biografía de Benedicto XVI’ (Milán, Mondadori, 2016, página 542, 24 euros). Elio Guerriero ha sido durante mucho tiempo responsable editorial de la Jaca Book y las Ediciones San Paolo, y durante más de veinte años director de la edición italiana de la revista ’Communio’.
Significativa, en la entrevista publicada en República son por tanto la confirmación sobre el momento en el que se llevó a cabo la decisión de renunciar y el papel determinante de los viajes intercontinentales, en especial el previsto a a Río de Janeiro en julio de 2013 para las JMJ, que Benedicto no se sentía capaz de hacer. “Existían numerosos empeños que no consideraba capaz de poder llevar a cabo -ha contado Ratzinger-. En especial se había fijado la fecha de la Jornada Mundial de la Juventud que debía desarrollarse en el verano de 2013 en Río de Janeiro, en Brasil. Ahora, a este punto, yo tenía dos convicciones precisas. Tras la experiencia del viaje a México y Cuba, no me sentía en grado de cumplir un viaje así de complicado. Por otra parte, desde Juan Pablo II, la presencia física del Papa en estas jorandas era indispensable. No se podía pensar en una conexión televisiva u otras formas a través de la tecnología. Ésta también era una circunstancia por la cual la renuncia suponía para mi un deber”.
“El viaje en México y a Cuba -ha continuado el Papa emérito refiriéndose al viaje de marzo de 2012- fue para mí bello y conmovedor desde muchos puntos de vista. En México quedé sorprendido por la fe profunda de los jóvenes, por su feliz pasión por Dios. Por otra parte quedé muy golpeado por los grandes problemas de la sociedad mexicana y el empeño de la Iglesia de encontrar, a través de la fe, una respuesta al desafío de la pobreza y de la violencia. No es necesario recordar expresamente como en Cuba me sorprendí por el modo en el que Raúl Castro quiere conducir su país hacia una nueva vía y romper la continuidad con el pasado inmediato. También en esto he quedado muy impresionado por el modo en el que mis hermanos del episcopado intentan encontrar la orientación en este difícil proceso a partir de la fe. En aquellos mismos días, sin embargo, experimenté fuertemente los límites de mi resistencia física.Sobre todo me di cuenta que no estaba en grado de afrontar en el futuro vuelos transoceanánicos por el problema del cambio de horario. Naturalmente hablé de estos problemas con mi médico, el profesor Patrizio Polisca. Aparecía así de modo claro que no sería capaz de formar parte de la JMJ de Río de Janeiro en el verano de 2013. Estaba el problema del cambio de horario. A partir de entonces debí decidir en un tiempo relativamente breve sobre la fecha de mi retiro”.
En la parte final de la conversación, Benedicto XVI habla del sucesor Francisco. “La obediencia a mi sucesor no ha estado nunca puesta en discusión. Pero después existe el sentimiento de profunda comunión y amistad. En el momento de su elección sentí, como muchos otros, un sentimiento espontáneo de gratitud hacia la Providencia. Después de dos pontífices de la Europa central, el Señor ponía su mirada en la Iglesia universal y nos invitaba a una comisión más amplia, más católica. Personalmente yo quedé profundamente tocado desde el primer momento por la extraordinaria disponiblidad humana del papa Francisco hacia mí. Nada más ser elegido, intentó localizarme al teléfono. No consiguiéndolo, me llamó una vez más justo después del encuentro con la Iglesia universal en el balcón de San Pedro y me habló con gran cordialidad. Desde entonces me ha regalado una relación maravillosamente paterno-hermano. A menudo me llegan hasta aquí pequeños regalos, cartas escritas personalmente por él. Antes de poner rumbo a grandes viajes, el Papa me hace una visita a la que no falta nunca. La bondad humana con la que me trata es para mí una gracia particular en esta última fase de mi vida de la cual estoy profundamente agradecido. Lo que dice de la disponibilidad hacia los hombres, no son sólo palabras. Lo pone en práctica conmigo. Que el Señor le haga a su vez sentir cada día su bondad. Por esto rezo al Señor por él”.
«Me lo dijo Dios». Con estas palabras el Papa emérito Benedicto XVI habría explicado su decisión de renunciar al Pontificado. La reconstrucción de una entrevista privada con una persona que visitó a Ratzinger hace algunas semanas. Lo indicó, manteniendo el anonimato de esta persona, la agencia católica “Zenit”.
«Después de alrededor de seis meses del anuncio que sorprendió al mundo –escribió Zenit– la decisión de Ratzinger de vivir escondido del mundo todavía suscita reflexiones e interrogantes. Alguien tuvo el privilegio de escuchar de los labios del Papa emérito los motivos de esta decisión. A pesar de su vida de clausura, Ratzinger concede (esporádicamente y solo en determinadas ocasiones) algunas visitas privadas» en el ex convento Mater Ecclesiae del Vaticano, que se convirtió en su morada.
Durante estos encuentros, el ex Pontífice «no comenta, no revela secretos, no hace declaraciones que podrían pesar como “las palabras del otro Papa”, sino que mantiene la reserva que siempre lo ha caracterizado. Al máximo hace observaciones, satisfecho, sobre las maravillas que el Espíritu Santo está haciendo con su sucesor, o habla sobre sí mismo, sobre su decisión de renunciar, que fue una inspiración recibida de Dios».
«Me lo dijo Dios», fue la respuesta del Pontífice emérito a la pregunta sobre la razón de su renuncia al trono de Pedro. Ratzinger habría después precisado que «no se trató de ningún tipo de aparición o fenómeno del tipo; más bien fue una “experiencia mística” en la que el Señor hizo que naciera en su corazón un “deseo absoluto” de permanecer a solas con Él, recogido en la oración». Según la fuente de Zenit, esta experiencia mística habría durado varios meses, «aumentando cada vez más ese enhelo de una relación única y directa con el Señor. Además, el Papa emérito –escribe Zenit– reveló que entre más observa el “carisma” de Francisco, más comprende que su decisión fue la “voluntad de Dios”».
Así pues, Ratzinger no solo estaría más que convencido de la oportunidad de su elección, que hizo discutir mucho entre sus colaboradores más cercanos, sino que también estaría muy contento al ver lo que su sucesor está haciendo. En una entrevista anterior con un académico alemán, Benedicto XVI ya había hablado de la sintonía desde el punto de vista teológico con su sucesor Francisco. Este último, por lo demás, no deja pasar ninguna ocasión para manifestar públicamente la veneración por su predecesor, de cuyo consejo no quiere privarse de ninguna manera».