Son los rostros de niños, hombres y mujeres inocentes. Uno, dos, tres y así hasta 215 millones. Es el número de personas que sufren violencia por el mero hecho de ser cristianas.
Así lo revela el último informe de la organización Puertas Abiertas que desde hace 60 años toma el pulso a la persecución religiosa en el mundo.
Sus investigadores analizaron 50 países del mundo, con un total de 4.800 millones de habitantes de los que 215 millones, los cristianos, sufren un grado de persecución alto, muy alto o extremo.
Estos datos suponen que uno de cada 12 cristianos en el mundo es víctima de la violencia por motivos de religión. En cabeza sigue Corea del Norte donde hay una falta absoluta de libertad y, por tanto, también de libertad religiosa. La sigue Somalia, donde la conversión al cristianismo de un musulmán puede suponerle la muerte. Afganistán, Pakistán, Siria e Irak continúan por desgracia en la lista. El fundamentalismo religioso y el terrorismo de corte yihadista impiden cualquier avance favorable en estospaíses.
Al macabro "top ten” ha entrado este año también Yemén. El país más pobre de Oriente Medio sigue inmerso en una guerra civil con los cristianos en medio del fuego cruzado. Una muestra de esta violencia es el secuestro del padre Tom, un sacerdote salesiano raptado por un grupo yihadista que también asesinó a cuatro Misioneras de la Caridad.
En la lista además hay que lamentar la escalada de violencia en países del Sureste Asiático como India, Bangladesh, Laos, Bután y Vietnam. Puertas Abiertas asegura que en el norte de la India unos 40 millones de personas sufren la discriminación y la violencia de los extremistas hindúes.
En 21 de los 50 países analizados toda la población cristiana, el 100 por 100, sufre persecución. Sin embargo, junto al recrudecimiento de la situación, también hay motivos para la esperanza. Cada vez son más las instituciones o iniciativas que alertan de esta persecución y que auxilian a quienes hasta ponen en riesgo su vida por no negar a Jesucristo.
El pasado domingo por la noche en ese areópago que es Twitter la frase #AcogidaYa desbancaba nada menos que al partido de fútbol entre el Sevilla y el Real Madrid y se situaba como primer tema de conversación en esa red social.
Se acababa el día en que la Iglesia había celebrado la Jornada Mundial de las Migraciones y un grupo de católicos de distintas procedencias y sensibilidades quería hacer llegar a la Iglesia y a la sociedad su reflexión sobre la realidad que viven en todo el mundo los migrantes y refugiados.
Era el punto de partida de la iniciativa llamada Efecto Acogida, que «notiene otra pretensión que llamar a las conciencia de todos los hombre y mujeres de buena voluntad, creyentes y no creyentes… y llamar a la implicación en las movilizaciones que distintas organizaciones y entidades de la sociedad civil están realizando de cara a presionar a los gobiernos».
#TengoMuchoFrío. Comparte, difunde, firma. Porque el ser humano necesita, necesitamos, otras respuestas. #AcogidaYa https://t.co/25wN9Da48y pic.twitter.com/ObEFoqHB1M
— Efecto Acogida (@efectoacogida) 18 de enero de 2017
A última hora de la tarde de este martes se terminó de redactar un documento, que ahora se hace público para sumar adhesiones.
En él, se recogen una serie de medidas, que plantean, como exigencias, a los distintos actores. Piden atención humanitaria urgente a migrantes y refugiados a las puertas de Europa; evacuación y corredores seguros para personas que huyen de las guerras; implantación de nuevos lugares de acogida que respeten los derechos de las personas; leyes justas que apoyen la unidad familiar y respeten al menor; cooperación de gobiernos y Unión Europea con organizaciones que trabajan sobre el terreno; establecer la libre circulación de personas; el reconocimiento de los migrantes y desplazados por razones de hambre y económicas bajo el estatus de refugiados; la creación de un fondo mundial que permita una intervención inmediata ante situaciones de riesgo; eliminar la deuda externa con países empobrecidos; y construir un nuevo orden económico internacional basado en el diálogo, la cooperación y la solidaridad.
EFECTO ACOGIDA es una iniciativa de un grupo de católicos de distintas procedencias y sensibilidades que quieren hacer llegar a la Iglesia y a la Sociedad su reflexión sobre la realidad que viven en todo el mundo los emigrantes y refugiados y que en estos momentos se torna en dramática ante la situación que viven miles de seres humanos a las puertas de Europa.
Una reflexión que queremos pueda ser compartida, conocida y rezada. Una pequeña contribución que ayude a superar la “Globalización de la Indiferencia” que el Papa Francisco señala como uno de nuestros principales males.


A veces, para ver qué es el cristianismo, son mejores un par de horas en el cine que diez cursos de teología o de moral en las Universidades Pontificias. Sucedió en el pasado con Pasolini y Benigni, con Robert Bresson y Xavier Beauvois. Y vuelve a suceder ahora con Martin Scorsese y su película «Silence», inspirada (con una gestación que duró décadas) en la novela del escritor católico japonés Shusaku Endo, publicada en 1966. Una obra maestra que, narrando una historia de hace cuatro siglos, ofrece vías sorprendentes para huir de la confusión que parece reinar en la actual condición eclesial en relación con las dinámicas más elementales del cristianismo y con su comunicación.
La película es una historia de persecución cristiana, de debilidades cristianas y de apostasía, en la que incluso renegar en público de la propia pertenencia a la Iglesia, por paradoja de la gracia, se convierte en la ocasión más real de la experiencia de la redención que opera Cristo, y de su manera incomparable para dar la salvación, sin medida.
La aventura cristiana que retoma Scorsese es la de los misioneros jesuitas y de los cristianos «ocultos» en el Japón del siglo XVII.
La iglesia de San Pío X y su centro pastoral, en la ciudad de Elbasan, se desalojarán el próximo 20 de enero dejando sin atención pastoral a los fieles católicos de la ciudad y alrededores
El 20 de enero, la parroquia de San Pío X y el centro pastoral de Elbasan confiado a los religiosos de Don Orione se cerrarán tras una sentencia del Tribunal de Albania. Los sacerdotes serán desalojados dejando sin atención pastoral a la minoría de fieles católicos de la ciudad y sus alrededores. Según la información enviada a la Agencia Fides, en Elbasan está en vigor desde hace años una disputa sobre la propiedad de los terrenos en los que se alzan la iglesia y centro pastoral.
Este terreno fue vendido hace 20 años por el Estado a la Iglesia católica, y sobre él se construyó la Iglesia y el Centro Pastoral con el permiso de construcción expedido por las autoridades competentes locales. La inauguración tuvo lugar en 1997. En 2007, el antiguo propietario reclamó la propiedad de la tierra y el Tribunal le dio la razón.
La cuestión parecía destinada a resolverse a través de una comisión creada entre el Gobierno de Albania y la Iglesia Católica, según lo previsto por el Acuerdo, en su lugar, la comisión del jurado del Tribunal Supremo de Tirana se ha expresado definitivamente desestimando el recurso de la Iglesia Católica de Albania y del Abogado del Estado sobre la cuestión del terreno de Elbasan. La sentencia, al entrar en vigor, obliga a liberar el terreno de todos los objetos sobre él (es decir, la iglesia y el centro pastoral) y devolverlo.
En estos días los religiosos de Don Orione de Albania han enviado un mensaje a la Dirección Provincial de la Obra Don Orione en Roma, de la que depende la misión, expresando su grave preocupación. Del mismo modo han informado a los Obispos de Albania y a la Nunciatura Apostólica.
Algunos creen que las legendarias minas del rey Salomón se encontraban entre los campos de fundición de cobre en el valle Timna de Israel. Las condiciones áridas en Timna han permitido la asombrosa preservación de materiales orgánicos de 3.000 años de antigüedad, que han proporcionado a los arqueólogos de la Universidad de Tel Aviv (TAU) una ventana única en la cultura y las prácticas de una sofisticada sociedad antigua.
Una fortificación militar avanzada, un complejo de guardia bien definido, desenterrado recientemente en Timna y que incluye establos de burros, apunta al sistema de defensa altamente organizado de la comunidad y la dependencia significativa del comercio de larga distancia. La investigación ha sido publicada en «The Journal of Archaeological Science: Reports».
La fortificación data de los reinados de los reyes David y Salomón en el siglo X a.C. «Aunque no hay una descripción explícita de las minas del Rey Salomón en el Antiguo Testamento, hay referencias a los conflictos militares entre Israel y los edomitas en el Valle de Arava», dice en un comunicado Erez Ben-Yosef del Instituto de Arqueología de la TAU y uno de los líderes del equipo de investigación y excavación de Timna.
«Según la Biblia, David viajó cientos de kilómetros desde Jerusalén y se involucró en un conflicto militar en el desierto, abatiendo a 18.000 edomitas en el Valle de Salt». Ahora, habiendo encontrado evidencia de medidas defensivas, comprendemos lo que estuvo en juego en aquella remota región: el cobre. «El cobre era un producto raro y muy difícil de producir, y por tanto. El descubrimiento de la fortificación indica un período de grave inestabilidad y amenazas militares en ese momento en la región».
En la inusitada fortificación de dos estancias, ubicada en uno de los mayores campos de fundición en el valle de Timna, los investigadores también encontraron evidencia de un complejo sistema de comercio de larga distancia que probablemente incluía la meseta norte de Edomita, la llanura costera mediterránea y Judea. El complejo ofrece acomodo para animales. De acuerdo con los análisis precisos de polen, semillas y fauna, fueron alimentados con heno y orujo de uva, sustento de alta calidad que debió llegar desde cientos de kilómetros de distancia.
«La fortificación de la puerta de entrada era al parecer un hito prominente», dice Ben-Yosef. «Tenía una función cultual o simbólica, además de sus funciones defensivas y administrativas. La puerta de entrada se construyó de piedra resistente para defenderse contra la invasión. Nos encontramos huesos de animales y pilas de estiércol tan intacto que se podría analizar la comida con la que los animales fueron alimentados con precisión. La comida sugiere un tratamiento especial y cuidado, de acuerdo con el papel clave de los burros en la producción de cobre y en el comercio en una región logísticamente desafiante».
El sitio fue descubierto en 1934 por el arqueólogo americano Nelson Glueck. Llamó al sitio de fundición de cobre «Colina de los Esclavos», porque creía que llevaba todas las marcas de un campamento de esclavos de la Edad de Hierro completo, con hornos de fuego y una formidable barrera de piedra que parecía diseñada para evitar la fuga. Pero en 2014, Ben-Yosef y sus colegas desacreditaron esta teoría, revelando que las ruínas, perfectamente preservadas por las condiciones del desierto, apuntaban a una sociedad jerárquica y sofisticada.
«Se discute la exactitud histórica delos relatos del Antiguo Testamento, pero la arqueología ya no se puede usar para contradecirlos», observa Ben-Yosef. «Por el contrario, nuestros nuevos descubrimientos están en completa conformidad con la descripción de los conflictos militares contra una sociedad jerárquica y centralizada situada al sur del Mar Muerto».
Es una ruta de peregrinación por los lugares que según la tradición recorrieron San José, la Santísima Virgen y el Niño Jesús
Al Abdel Aal, Presidente de la Cámara de Representantes de Egipto, expresó recientemente la intención de trabajar para la recuperación del “Camino de la Sagrada Familia”, una ruta de peregrinación por los lugares que según la tradición recorrieron San José, la Santísima Virgen y el Niño Jesús para protegerse de la persecución del rey Herodes.
Para tal propósito, que según Gadium Press las autoridades conciben como un fomento al turismo religioso en la región, se requiere una importante inversión en infraestructura, medios de transporte y hospedaje que permita acoger a los peregrinos a lo largo del camino. La ciudad de Al-Arish, ubicada en el norte del Sinaí ha sido hasta ahora el sitio de inicio de la peregrinación, y el punto de destino el Monasterio de la Virgen María (Al-Muharraq) en El-Qusiya, a 60 kilómetros de Assiut. Un cueva en estelugar fue por tradición la residencia de la Sagrada Familia durante seis meses, y el monasterio es lugar de peregrinación desde el siglo XIII.
En los últimos meses de 2016 un comité para hacer un relanzamiento de la propuesta en el Ministerio de Turismo de Egipto. El grupo está encabezado por Hisham el Demeiri, ex jefe de la Autoridad Egipcia para la promoción del turismo, organismo que ya había trabajado en la restauración de la gruta de Abu Sarga, donde se construyó un templo en el siglo V y se considera fue lugar de descanso de la Sagrada Familia en el camino de regreso a su patria.
El “Proyecto Sagrada Familia” cuenta con el apoyo de al menos 24 parlamentarios egipcios, quienes se comprometieron a favorecer la implementación del mismo en un Congreso organizado por la Asociación Copta Americana en septiembre de 2016. Los estimados del impacto del proyecto afirman que el número de peregrinos anuales que atraería el Camino de la Sagrada Familia sería superior a un millón de personas, especialmente en tiempo de Navidad.
El joven cristiano Akash Bashir falleció cuando impidió la entrada a un yihadista suicida en la parroquia de San José de Youhanabad, Pakistán
Estas fueron las últimas palabras de Akash Bashir. El joven de 20 años era un guardia de seguridad voluntario que vigilaba la puerta de la iglesia de San Juan, en el distrito de Youhanabad de Lahore, cuando un hombre sospechoso quiso entrar en el templo.
Habían llegado noticias de un atentado con bomba en una iglesia cercana y Akash y otros compañeros que vigilaban la entrada estaban en alerta. Con la determinación de evitar cualquier ataque durante la celebración de la Eucaristía, Akash se lanzó contra el sospechoso. Consiguió evitar con su vida que la explosión del chaleco bomba del terrorista suicida afectase a la gente que se congregaba en la iglesia.
Bashir, el padre de Akash, cuenta su historia: “Mi hijo conocía el sacrificio que estaba haciendo. Él dio su vida para salvar a cientos –incluso miles- de personas que estaban en la Misa aquella mañana”. Nazbano, la madre de Akash afirma con una mirada llena de tristeza: “Akash era especial. Tengo tres hijos y una hija más, pero nadie puede reemplazarle. La mañana que murió, le había dicho que no hiciera él la guardia, pero dijo que era su deber. ¿Cómo podría haberlo detenido?”
Desde aquel terrible día de marzo de 2015, los vecinos del distrito de Youhanabad han perdido la confianza en la convivencia pacífica. El párroco de la Iglesia de San Juan, padre Francis Gulzar, habla sobre los inconvenientes de la búsqueda de los asesinos: “Lo que nos sostiene en nuestra búsqueda de justicia es el recuerdo del heroísmo de Akash”.
En la literatura neotestamentaria ya aparecen los nombres de Prisca y Priscila. Alguna vez agradece San Pablo la entereza de alguna de ellas que puso su vida en peligro por defender la del Apóstol. Con respecto al martirio de Prisca se entremezcla en el relato, como veremos, la verdad y la ficción, la historia y la fábula.
Ha nacido en Roma y tiene 13 años. Aún no ha dejado de ser una niña. Es de una familia ilustre. El juez la ha recibido como cristiana descubierta y al verla tan niña piensa que es fácil convencerla para que se convierta y apostate. Ante el templo de Apolo le hace la sugerencia de ofrecer el sacrificio poniendo unos granos de incienso en el fuego y todo el proceso habrá concluido. "Yo sólo soy de Jesucristo" sale de sus labios con el suave timbre de voz de doncella y con la firmeza de un curtido soldado.

En la cárcel la ponen para que medite y haga el cambio. Corren los tiempos de Claudio.
El juez está ahora en un apuro; es tan impopular ejecutar a una joven y tan difícil asimilar perder la partida con quien tiene tan pocos años... Siempre habrá intercesores, mediadores ante el juez y Prisca que está anclada en su decisión y va in crescendo su voluntad de ser fiel.
Vienen conocidos llenos de misericordia, prudentes llenos de compasión, amigos de la paz que rechazan la violencia; todos ellos intentan bajarla de su propósito; le hablan de la felicidad que le espera en la vida que sólo está empezando, le proponen una existencia plagada de deleites, afirman sin rubor su belleza, restan importancia al asunto del incienso e intentan suavizar la situación.
Son los mediocres de turno, los que se muestran como son por carencia de ideales; todo es falso en su vida menos lo práctico que les reporta utilidad. Pero todo es inútil.
Prisca termina su corta vida con la cabeza cortada fuera de la ciudad.
Fue enterrada en Via Ostia el18 de Enero.
Sus reliquias se conservan en Roma en la iglesia a la que da nombre.
La menciona en su lista el martirologio de San Gregorio y el martirologio romano.
¡Qué más dan los adornos posibles que la leyenda acumula en los siglos sobre los detalles de su proceso y muerte! Que importa si hubo o no morbo en el forzado proceso de reducción; si fue una o tres veces las que estuvo en la cárcel; si su carne fue quemada con grasa derretida; si su cuerpo fue o no rasgado con uñas de acero, ni si los azotes fueron emplomados o no; si el fuego llegó a quemarla o se libró de modo milagroso. Ni siquiera interesa el león que se volvió manso en el anfiteatro y le lamió las manos y los pies.
No importa el tormento del hambre, ni tampoco los huesos descoyuntados. Sólo resalta en la historia la actitud altamente llamativa, decidida, de enamorada que mantiene hasta la muerte una muchacha tan madura que pospone el triunfo de su vida a la fidelidad a su Cristo, a su Dios.
En el año 304, el emperador Diocleciano prohibió a los cristianos, bajo pena de muerte, tener las Escrituras, construir lugares para el culto o reunirse el domingo para celebrar la Eucaristía. En Abitinia, una pequeña localidad de la actual Túnez, cuarenta y nueve cristianos fueron sorprendidos un domingo mientras, reunidos en la casa de Octavio Félix, celebraban la Eucaristía, desafiando las prohibiciones imperiales. Tras ser arrestados, fueron llevados a Cartago e interrogados por el procónsul Anulino.
Fue significativa, entre otras, la respuesta que un cierto Emérito dio al procónsul, que le preguntaba por qué habían transgredido la severa orden del emperador. Respondió: "Sine dominico non possumus". Es decir, sin reunirnos el domingo para celebrar la Eucaristía, no podemos vivir, nos faltarían las fuerzas para afrontar las dificultades diarias y no sucumbir.
Después de atroces torturas, estos mártires de Abitinia murieron heroicamente, pero con ello vencieron, y ahora los recordamos y nos llevan a reflexionar también a nosotros, cristianos del siglo XXI, sobre la Eucaristía y sobre nuestra disposición a dar la cara por nuestra fe.
En el año 320, durante la persecución de Licinio, hubo otro grupo de mártires que se hizo muy popular entre los primeros cristianos: los cuarenta mártires de Sebaste. Estaban enrolados en una legión de guardia de frontera. Los cuarenta eran muy jóvenes, de menos de veinte años. Cuando llegó al campamento la orden de Licinio de que los soldados participaran en los sacrificios idolátricos, ellos rehusaron. Fueron arrestados, atados a una larga cadena y encerrados en la cárcel. La prisión se prolongó mucho tiempo, probablemente porque se aguardaban órdenes superiores, o incluso del mismo emperador. Durante la espera, previendo su fin, los presos escribieron un testamento colectivo en el que se recogían los nombres de cada uno.
Llegada la sentencia de condenación, fueron destinados a morir de frío. Debían estar expuestos desnudos por la noche, en pleno invierno, en un estanque helado y ahí aguardar su fin. El lugar elegido para la ejecución fue un amplio patio delante de las termas de Sebastia. Para aumentar el tormento de las víctimas, se dejó abierta la entrada a las termas, de donde salían chorros de vapor del calidarium. Bastaban pocos pasos para salir unos de las angustias, renegar de Cristo y recuperar en las termas esa vida que se estaba yendo de sus cuerpos minuto a minuto. El tiempo pasaba y ninguno de los condenados salía del estanque helado. Mientras sufrían aquel frío tan intenso oraban pidiendo a Dios, que, ya que eran cuarenta los que habían proclamado su fe en Cristo, fueran también cuarenta los que lograran la gracia del martirio. El vigilante de las termas asistía estupefacto a la escena. De repente, uno de los condenados, extenuado por los espasmos del frío, salió del estanque y se arrastró hacia la puerta iluminada. Al ver esto, el vigilante decidió remplazarlo completando nuevamente el número de cuarenta: se proclamó cristiano y se arrojó junto a los otros condenados.
Creo que el mundo avanza y sobrevive gracias al testimonio de personas que no se dejan doblegar y saben hacer frente con valentía a los atropellos que se hacen a la dignidad del hombre.
Podríamos referirnos de nuevo al ejemplo de Santo Tomás Moro, que en 1534 prefirió ser destituido de todos sus cargos, ver confiscados sus bienes y acabar recluido en Torre de Londres, antes que aceptar las infamias de Enrique VIII. Allí estuvo encerrado durante quince meses, hasta que fue decapitado, soportando todo tipo de presiones para no ser fiel a lo que Dios, a través de su conciencia, le pedía. Su testimonio de coherencia cristiana hasta el martirio explica que su fama haya crecido incesantemente con el paso de los siglos. Su nombre figura tanto en el martirologio católico como en el anglicano, y su figura es reconocida universalmente, por encima de fronteras nacionales y de confesiones religiosas, como símbolo de integridad y como testimonio heroico de la primacía de la conciencia.
También podríamos recordar el caso de San Estanislao de Polonia, que en el año 1079 tuvo la audacia de censurar al mismísimo rey Boleslao II por sus múltiples inmoralidades. El rey ordenó matarlo, y como sus sicarios no se atrevían a atentar contra una persona tan santa, subió él mismo al altar de la catedral de Cracovia y, mientras celebraba la Santa Misa, lo asesinó con sus propias manos.
Es cierto, y por eso en muchas ocasiones nos preguntamos por qué razón Dios se queda callado, por qué no hace de inmediato lo que para nosotros resulta quizá evidente. Muchas veces desearíamos que Dios se mostrara más fuerte, que actuara con más contundencia, que derrotara de una vez al mal y creara un mundo mejor.
Sin embargo, cuando pretendemos organizar el mundo adoptando o juzgando el papel de Dios, el resultado es que hacemos entonces un mundo peor. Podemos y debemos influir en que el mundo mejore, pero sin olvidar nunca quién es el Señor de la historia. Porque, como ha señalado Benedicto XVI, nosotros quizá sufrimos ante la paciencia de Dios, pero todos necesitamos de su paciencia. El mundo se salva por el Crucificado y no por los crucificadores. El mundo es redimido por la paciencia de Dios y destruido por la impaciencia de los hombres.
El testimonio de los santos ha tenido un gran peso a lo largo de la historia. Chesterton decía que, a fin de cuentas, todos los siglos han sido salvados por media docena de hombres que supieron ir contra las corrientes de moda en ese siglo. Cada época tiene sus audacias, y cada audacia, un hombre que tiene el valor de vivir contra corriente ante las ofuscaciones y cobardías del momento.
Además, muchas veces, esas persecuciones han sido ocasión de grandes bienes. Si recordamos, por ejemplo, la figura de San Esteban, el primer mártir del cristianismo, vemos que a su asesinato siguió una persecución contra los cristianos, la primera en la historia de la Iglesia, pero aquella persecución, que les obligó a huir de Jerusalén y a dispersarse, les hizo transformarse en misioneros itinerantes, de manera que la persecución, y la consiguiente dispersión, se convirtieron en misión, y el Evangelio se propagó por Samaria, Fenicia y Siria, hasta llegar a la gran ciudad de Antioquía, donde, según cuenta San Lucas, fue anunciado por primera vez también a los paganos.
En todas las épocas y lugares, aunque a primera vista no lo parezca, ha sido difícil vivir la fe o la entrega a Dios. Tampoco es fácil ahora, aunque en pocos sitios haya ya prohibiciones o persecuciones formales. El mundo en el que vivimos, marcado a menudo por el consumismo, por la indiferencia religiosa o por un secularismo cerrado a la trascendencia, aparece muchas veces, para la entrega a Dios, como un desierto no menos inhóspito que el de otros tiempos. Pero quizá precisamente por eso, vivir contra corriente es tanto o más necesario.
Alfonso Aguiló
interrogantes.net
Francisco ha puesto sobre la mesa de los obispos de todo el mundo la cuestión de los jóvenes y la Iglesia. Este será el tema del próximo sínodo previsto para el 2018.
El objetivo será calibrar el estado de la juventud con respecto a la fe católica en todo el mundo. Para prepararlo, los obispos tendrán que responder a un listado de preguntas enviadas desde Roma. Sus respuestas servirán para elaborar el documento de trabajo del sínodo.
"Tendrán que comenzar a trabajar inmediatamente. Les pedimos que a finales de octubre envíen las respuestas para que nosotros podamos preparar el siguiente documento de trabajo”.
La novedad de este sínodo será que los jóvenes podrán participar a través de una web que el Vaticano lanzará a principios de marzo. Allí podrán expresar sus expresar sus inquietudes con respecto a su vida y la fe.
"Las respuestas serán enviadas a institutos especializados para que las valoren. Esto nos servirá para elaborar el próximo documento de trabajo”.
Con este sínodo el Papa pretende que toda la Iglesia, comenzando por la jerarquía reflexione sobre cómo ayudar a los jóvenes a conectar con la fe, a superar sus miedos, a descubrir sus talentos y a afrontar las dificultades de la vida con decisión.
El Papa en persona les dice esto: "Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores”. Francisco quiere que la jerarquía les escuche para que los jóvenes vuelvan a sentir el calor de la Iglesia y dejen de vivir al margen de ella.