El Papa destacó de Odón no sólo su influencia espiritual, en la época de esplendor del monasterio de Cluny y del monaquismo benedictino en toda Europa, sino sobre todo su rica vida interior, su bondad y su alegría.
VATICANO, miércoles, 2 de septiembre de 2009
Benedicto XVI explicó el secreto con el que el cristiano puede abrir al mundo a la luz de Dios: una "vida interior" abierta a los demás.
Fue la conclusión a la que llegó en la audiencia general, celebrada en el Aula Pablo VI, en la que presentó la figura de san Odón, abad del monasterio de Cluny, retomando así sus catequesis sobre grandes autores cristianos del primer milenio.
Al evocar la vida y espiritualidad de este "reformador bondadoso" francés del siglo IX, reconoció que su "visión del mundo puede parecer bastante alejada de la nuestra, y sin embargo la de Odón es una concepción que, viendo la fragilidad del mundo, valora la vida interior abierta al otro, al amor por el prójimo, y precisamente así transforma la existencia y abre el mundo a la luz de Dios".
Benedicto XVI acudió a su cita semanal con los fieles, trasladándose en helicóptero desde la residencia pontificia de Castel Gandolfo, a donde volvió una vez terminada la audiencia.
El Papa destacó de Odón no sólo su influencia espiritual, en la época de esplendor del monasterio de Cluny y del monaquismo benedictino en toda Europa, sino sobre todo su rica vida interior, su bondad y su alegría.
Odón nació alrededor del año 880 en el centro de Francia, cerca de Tours, a cuyo santo obispo Martín le consagró su padre desde niño. Fascinado por la Regla de san Benito, Odón ingresó en el monasterio benedictino de Baume, para pasar de ahí al de Cluny, del que fue abad entre los años 927 y 942.
Su biógrafo, el monje Juan el Italiano, destacaba de él la virtud "de la paciencia, el desprecio del mundo, el celo por las almas, el compromiso por la paz de las Iglesias", citó el Papa. "Grandes aspiraciones del abad Odón eran la concordia entre el rey y los príncipes, la observancia de los mandamientos, la atención a los pobres, la corrección a los jóvenes, el respeto a los viejos".
Ese amor a la interioridad, esa visión del mundo "como realidad frágil y precaria de la que desarraigarse, una constante inclinación al desapego de las cosas consideradas como fuente de inquietud, una aguda sensibilidad por la presencia del mal en las diversas categorías de hombres, una íntima aspiración escatológica", está "bastante alejada de la nuestra".
El secreto de Odón, explica, es que "amaba la celdita donde residía, alejado de los ojos de todos, preocupado por agradar sólo a Dios".
"En un sólo monje, comenta su biógrafo, se encontraban unidas las distintas virtudes existentes de forma desperdigada en los demás monasterios", afirma el Papa.
Sin embargo, subrayó ante todo su alegría y la gran bondad de su alma, "una característica del santo abad a primera vista casi escondida bajo el rigor de su austeridad de reformador".
"Era austero, pero sobre todo era bueno, un hombre de gran bondad, una bondad que proviene del contacto con la bondad divina. Odón, así dicen sus coetáneos, difundía alrededor suyo la alegría de la que estaba colmado".
También destacó su "devoción al Cuerpo y a la Sangre de Cristo que Odón, frente a una extendido abandono, vivamente deplorada por él".
"Por desgracia, anota nuestro abad, este sacrosanto misterio del Cuerpo del Señor, en el que consiste toda la salvación del mundo, es celebrado con negligencia", prosiguió.
"Todo esto nos invita a creer con nueva fuerza y profundidad en la verdad de la presencia del Señor. La presencia del Creador entre nosotros, que se entrega en nuestras manos y nos transforma como transforma el pan y el vino, transforma así el mundo".
En el papamóvil hay espacio para todos y esta vez el Papa quiso poner a prueba su capacidad. Subió en él a varios niños para ofrecerles un paseo único en la plaza de San Pedro.
Después Francisco protagonizó otra conmovedora escena: se detuvo sin prisas con este enfermo antes de comen zar su predicación sobre las obras de misericordia.
Esta vez habló de una que suscitó mucho interés: aguantar con paciencia a las personas molestas.
FRANCISCO
"Inmediatamente pensamos: ¿Cuánto tiempo tendré que aguantar los lamentos, chismes, peticiones o jactancias de esta persona?”.
Recordó la paciencia de Dios con los israelitas en el Antiguo Testamento. En el Nuevo Testamento, bromeó recordando las presiones que Cristo recibía por parte de la madre de dos de sus propios discípulos.
FRANCISCO
"Le dijo: Dispón que estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu reino. La madre hacía lobby por sus hijos”.
El Papa dijo que a la hora de aguantar a las personas molestas hay que recordar cuántas veces los demás nos han soportado.
Dijo también que esta obra de misericordia ofrece la oportunidad corregir al que se equivoca y enseñar al que no sabe.
FRANCISCO
"Enseñar a centrarse en lo esencial es una ayuda determinante, especialmente en un tiempo como el nuestro que parece haber perdido el rumbo y seguir satisfacciones inmediatas”.
Al concluir su catequesis el Papa recordó que el próximo domingo se celebrará la Jornada Mundial de los derechos de la infancia y la adolescencia. Reclamó que los derechos de los menores se protejan, especialmente, de las garras de la esclavitud.
En el papamóvil hay espacio para todos y esta vez el Papa quiso poner a prueba su capacidad. Subió en él a varios niños para ofrecerles un paseo único en la plaza de San Pedro.
Después Francisco protagonizó otra conmovedora escena: se detuvo sin prisas con este enfermo antes de comen zar su predicación sobre las obras de misericordia.
Esta vez habló de una que suscitó mucho interés: aguantar con paciencia a las personas molestas.
FRANCISCO
"Inmediatamente pensamos: ¿Cuánto tiempo tendré que aguantar los lamentos, chismes, peticiones o jactancias de esta persona?”.
Recordó la paciencia de Dios con los israelitas en el Antiguo Testamento. En el Nuevo Testamento, bromeó recordando las presiones que Cristo recibía por parte de la madre de dos de sus propios discípulos.
FRANCISCO
"Le dijo: Dispón que estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu reino. La madre hacía lobby por sus hijos”.
El Papa dijo que a la hora de aguantar a las personas molestas hay que recordar cuántas veces los demás nos han soportado.
Dijo también que esta obra de misericordia ofrece la oportunidad corregir al que se equivoca y enseñar al que no sabe.
FRANCISCO
"Enseñar a centrarse en lo esencial es una ayuda determinante, especialmente en un tiempo como el nuestro que parece haber perdido el rumbo y seguir satisfacciones inmediatas”.
Al concluir su catequesis el Papa recordó que el próximo domingo se celebrará la Jornada Mundial de los derechos de la infancia y la adolescencia. Reclamó que los derechos de los menores se protejan, especialmente, de las garras de la esclavitud.
En su homilía en Casa Santa Marta el Papa Francisco advirtió contra la tibieza. Dijo que se produce en los cristianos que buscan la tranquilidad antes que el amor. El amor supone sacrificio, dijo el Papa y esta es la verdadera riqueza del cristiano.
FRANCISCO
"No esa riqueza del alma que tú crees que tienes porque eres bueno, porque haces bien todo, todo tranquilo. Otra es la tranquilidad que viene de Dios, que siempre lleva una cruz, siempre conlleva una tempestad, alguna inquietud en el alma”.
El Papa dijo que los tibios viven en un engaño y que son como el rey de aquel cuento que pensaba llevar ricos ropajes cuando en realidad estaba desnudo.
"¿Pero qué cosa piensa un tibio? Lo dice aquí el Señor: piensa que es rico. ‘Me he enriquecido y no tengo necesidad de nada. Estoy tranquilo’. Esa tranquilidad que engaña. Cuando en el alma de una Iglesia, de una familia, de una comunidad, de una persona siempre todo está tranquilo, allí no está Dios”.
"No aquella riqueza del alma que tú crees que tienes porque eres bueno, haces bien todas las cosas, todo tranquilo: otra riqueza, aquella que viene de Dios, que siempre trae una cruz, siempre trae tempestad, siempre trae alguna inquietud al alma. Y te aconsejo que compres ropa blanca, para vestirte, para que no aparezca tu vergonzosa desnudez: los tibios no se dan cuenta de que están desnudos, como la fábula del rey desnudo donde es un niño el que dice: ‘¡Pero el rey está desnudo!’… Los tibios están desnudos”.
"La iniciativa viene del Espíritu hacia el Señor: el Señor está. Levanta los ojos y dice: ‘Ven, invítame a tu casa’. El Señor está… siempre está con amor: o para corregirnos o para invitarnos a cenar o para hacerse invitar. Está para decirnos: ‘Despiértate’. Está para decirnos: ‘Abre’. Está para decirnos: ‘Baja’. Pero siempre es Él. ¿Yo sé distinguir en mi corazón cuando el Señor me dice ‘despiértate’? ¿Cuando me dice ‘abre’? ¿Y cuando me dice ‘baja’? Que el Espíritu Santo nos dé la gracia de saber discernir estas llamadas”.
La tarde del pasado martes, 8 de noviembre, un proyectil de mortero han impactado en la cúpula de la iglesia de los franciscanos en Bab Tuma, Damasco. Afortunadamente no ha habido víctimas.
Un proyectil de mortero impactó la tarde del martes pasado, día 8 de noviembre, en la cúpula de la iglesia de los franciscanos en Bab Tuma, Damasco (Siria). Ha sido el guardián del convento de San Pablo Apóstol, fray Bahyat Karacash, quien lo ha comunicado. A pesar de los daños materiales en la iglesia, afortunadamente no ha habido víctimas.
La zona central de Damasco, donde se encuentra esta histórica iglesia franciscana, está bajo el control del gobierno de Bashar al Asad, pero no es inmune a los bombardeos que se efectúan desde las periferias controladas por las facciones rebeldes del Dáesh (Estado Islámico). En estos años de guerra se han registrado por desgracia varias víctimas a causa de la artillería en el área de la ciudad vieja, lejos del frente.
Los franciscanos están presentes en Siria desde 1239, con una larga historia de testimonio y martirio. Entre 1670 y 1760, una decena de frailes murieron en Damasco mientras asistían a los enfermos de peste, verdaderos mártires de la caridad. En 1926 la Iglesia elevó a los altares a ocho frailes, de los que siete eran españoles, martirizados en Damasco en 1860 por los otomanos. Este grupo de religiosos residía en el convento de Bab Tuma, en la ciudad vieja, sede en aquella época de un centro de estudios árabes para la preparación de los misioneros en Tierra Santa. La iglesia del convento de Bab Tuma, dedicada a san Pablo (conocida para los cristianos locales como el «convento grande»), sigue siendo hoy sede de la principal parroquia latina de Damasco. Una segunda parroquia, dedicada a san Antonio, se encuentra en el barrio de Salihíe, en la zona de las embajadas y oficinas del nuevo Damasco.
Además del Memorial de San Pablo y de las dos parroquias franciscanas en Damasco, los franciscanos están presentes en Alepo, con la parroquia de Azizíe y su sucursal en Er Ram (San Buenaventura), duramente castigada durante la guerra.
Mons. Bashar Warda en entrevista con la fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada se refiere a los cristianos desplazados en Irak
Los cristianos desplazados en Erbil probablemente no podrán regresar a sus pueblos de la Llanura de Nínive hasta el verano de 2017. Mientras las operaciones militares han logrado hacerse con la mayor parte de la Llanura de Nínive, los francotiradores, las minas y algunas bolsas de militantes islamistas permanecen, por lo que, hasta que no se libere definitivamente Mosul, la situación no será lo suficientemente segura para que los cristianos regresen. Otra condición fundamental para que las familias retornen es la reconstrucción de los pueblos. Entretanto, los cristianos desplazados se ven obligados a sobrevivir el invierno en Erbil, según ha señalado el Arzobispo de Erbil, Mons. BasharWarda.
En una entrevista realizada durante su visita del miércoles, 9 de noviembre, a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, Mons. Warda dijo: “Creo que el retorno tendrá lugar. La gente regresará, pero necesitan algo de tiempo. ¿Cuándo? Este ‘cuándo’ no se refiere al tiempo, sino a la situación: cuando Mosul sea liberado, cuando Mosul sea segura, cuando el Gobierno empiece a tomar medidas para la reconstrucción y para que estos lugares [Llanura de Nínive] sean realmente seguros. Ciertamente, algunas personas permanecerán en Duhok y Erbil porque han rehecho sus vidas y puesto en marcha pequeños negocios, pero si se dan signos concretos, la gente, sin duda, regresará. Nosotros contamos con ello; yo diría que ojalá en verano de 2017 veremos a gente trabajando sobre el terreno y limpiándolo, e intentando volver a abrir las instituciones”.
En relación con la reconquista de Mosul, el Arzobispo señaló: “Nos esperamos una dura batalla. Llevará tiempo convencer a los habitantes de Mosul que cambiar la situación es bueno para ellos. Tenemos que esperar. Sabemos que Mosul es uno de los baluartes del ISIS y que van a defender su posición hasta el último minuto”.
Pese a los evidentes retos futuros, el Arzobispo caldeo de Erbil dice en relación con los cristianos desplazados que fueron expulsados de la región recientemente recuperada y que ahora se encuentran en Erbil: “Hay esperanza. La gente da gracias a Dios porque, pese a las numerosas dificultades, al menos hoy estamos seguros de que nuestras tierras serán liberadas. Finalmente, el ISIS será vencido; la Cruz es victoriosa y finalmente este terrible mal [ISIS] ya no está allí. La gente está celebrando Misas y orando. Cada día acuden a ver sus propiedades en estos pueblos. Por desgracia, la destrucción es masiva: iglesias calcinadas y santuarios totalmente destruidos. A muchas casas les prendieron fuego y saquearon el mobiliario. Necesitamos tiempo para la reconstrucción y para que estos pueblos vuelvan a ser habitables”.
Debido al hecho de que el regreso todavía no es posible, la primera y mayor preocupación del Arzobispo son los víveres, las medicinas, el alojamiento y la escolarización de los desplazados de Erbil: “Es posible que la gente piense que, si el ISIS se ha ido, ya no se precisa más ayuda, pero no es así. El invierno llega y necesitamos ayuda hasta que puedan regresar a sus pueblos”.
A los cristianos iraquíes no solo lespreocupa enormemente un posible retraso de la liberación de Mosul y, consiguientemente, de la reconstrucción de los pueblos, sino también la posibilidad de que surjan nuevos enfrentamientos y conflictos en la zona de la Llanura de Nínive. El Arzobispo ha dicho: “Se ha llevado a cabo la parte militar, pero el contexto político y social todavía no está resuelto. Los cristianos temen que las fronteras de la Llanura de Nínive no queden al margen de disputas políticas. Existe un gran temor a que algunas personas, grupos o partidos utilicen la Llanura de Nínive para reforzar sus posiciones”. Mons. Warda ha añadido: “Esta es la razón por la que necesitamos que la comunidad internacional presione a las partes interesadas y les haga saber: ‘Basta de guerras, basta de violencia, tengamos una periodo de paz, también por el bien de estas gentes que han sufrido y han sido perseguidas, y que han experimentado un serio genocidio’”.
El Arzobispo Warda ha dado las gracias a Ayuda a la Iglesia Necesitada, que según el reporte de la diócesis caldea de Erbil ha facilitado el 43 % del total de la ayuda de emergencia (víveres, medicinas, alojamiento y escolarización) destinada a los desplazados internos en esa diócesis desde el verano de 2014. “Quiero daros las gracias por vuestro apoyo, vuestras oraciones y vuestra ayuda. Sin vuestro apoyo, hoy no estaríamos en condiciones de hablar de un posible retorno a los poblados de la Llanura de Nínive, pues gracias a vuestra ayuda todavía hay familias cristianas en Iraq. Os pido que sigáis prestando esta ayuda, que sigáis rezando y que continuéis dando una voz a los cristianos marginados y perseguidos de todo el mundo”.
16. (Dios nos ha elegido antes de la creación del mundo…)
Recapacitemos, pues, hermanos, de qué materia fuimos formados, qué tales éramos al entrar en este mundo, de qué sepulcro y tinieblas nos sacó Dios, que nos plasmó y crió para introducirnos en su mundo, en el que de antemano, antes de que naciéramos, nos tenía preparados sus beneficios. Como quiera, pues, que todas estas cosas las tenemos de su mano, en todo también debemos dar gracias. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. (SAN CLEMENTE ROMANO, Epístola a los Corintios, 37-38)
1. En esto consiste precisamente la gloria del hombre, en perseverar y permanecer en el servicio de Dios. Y por esta razón decía el Señor a sus discípulos: No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido, dando a entender que no lo glorificaban, al seguirlo, sino que, por seguir al Hijo de Dios, era éste quien los glorificaba a ellos. Y por esto también dijo: “Este es mi deseo: que éstos estén donde yo estoy y contemplen mi gloria”. (SAN IRENEO DE LYON, Tratado contra las herejías, 4,14)
2. (Nos llama a cualquier edad…)
No se ha de mirar tanto a la edad como a las prendas del alma [...]. ¿Y qué más razonamientos, sino decir que en cualquier edad se puede servir a Dios y ser perfecta para consagrarse a Cristo? (SAN AMBROSIO, Sobre la virginidad, 40)
3. (Juan Casiano nos habla de cómo nos puede llamar Dios: es muy interesante ver que también lo hace por medio de otros hombres que nos plantean la entrega. Merece la pena pensar qué significa que el Señor nos llame por la “necesidad”, quizá cuando vemos que nos necesita con urgencia ante la falta de respuesta de tantos…)
Hay tres clases de vocación. Uno, cuando nos llama Dios directamente; otro, cuando nos llama por medio de los hombres; y el tercero, cuando lo hace por medio de la necesidad. (…)
La segunda clase de llamamiento, como hemos dicho, se realiza por medio de un hombre: cuando mediante el ejemplo o la exhortación de algunos santos, nos encendemos en el deseo de la salvación. (CASIANO, Colaciones, 3)
4. (La llamada es divina, no nos apuntamos porque tengamos cualidades, respondemos a un requerimiento divino e importan poco nuestros méritos y capacidades…)
La vocación no es debida a nuestros méritos
5. El Señor, cuando prepara a los hombres para el Evangelio, no quiere que interpongan ninguna excusa de piedad temporal o terrena, y por eso dice: “Sígueme y deja a los muertos que entierren a sus muertos”. (SAN AGUSTÍN, Sermón 88, 17)
6. Quien escucha y no se hace el sordo como si oyese el sonido de los pasos de Cristo que pasa, al igual que el ciego , clame por estas cosas, es decir, hágalas realidad. Su voz esté en sus hechos. (SAN AGUSTÍN, Sermón 88, 12-13)
7. Manda lo que quieras, pero sana mis oídos para oír tu voz; cura y abre mis ojos para ver tus designios; destierra de mi toda ignorancia para que te reconozca. Dime adónde he de dirigir la mirada para verte, y espero hacer todo lo que me mandes. (SAN AGUSTÍN, Soliloquios, libro I, 1)
8. El Señor dijo concisamente: “Yo soy la luz del mundo: el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. (…) Hagamos lo que nos mandó no sea que tenga que decirnos el día del juicio: "¿Hiciste lo que te mandé, para poder pedirme ahora lo que prometí?" "¿Qué es lo que mandaste, Señor, Dios nuestro?" Te dice: "Que me siguieras." Pediste un consejo de vida. (…) Pues hagámoslo ahora, sigamos al Señor. (SAN AGUSTÍN, Sobre el evangelio de san Juan, 34, 8-9)
9. A mí me anima considerar un precedente narrado, paso a paso, en las páginas del Evangelio: la vocación de los primeros doce. Vamos a meditarla despacio, rogando a esos santos testigos del Señor que sepamos seguir a Cristo como ellos lo hicieron.
Aquellos primeros apóstoles —a los que tengo gran devoción y cariño— eran, según los criterios humanos, poca cosa. (…)
Estos eran los Discípulos elegidos por el Señor; así los escoge Cristo; así aparecían antes de que, llenos del Espíritu Santo, se convirtieran en columnas de la Iglesia. Son hombres corrientes, con defectos, con debilidades, con la palabra más larga que las obras. Y, sin embargo, Jesús los llama para hacer de ellos pescadores de hombres, corredentores, administradores de la gracia de Dios. (SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ, Es Cristo que pasa, 2)
"Una noche durante el secuestro estaba intentado dormir. Estaba enfadado, desesperado... Me desperté cantando "nada te turbe, nada te espante”, en árabe. Así espontáneamente. No sé cómo. No entendí nada en ese momento pero después experimenté un consuelo y una paz en mi interior que me hizo realmente olvidar que estaba en esa prisión”.
Cada día de su cautiverio pensó que sería el último de su vida. Fue retenido en condiciones inhumanas junto a 250 cristianos de su parroquia de Qaryatayn en Siria. Aunque asegura que pese al miedo, experimentó más que nunca que Dios estaba a su lado.
"Ese fue el milagro, que en el momento más duro y oscuro, de ruido, como dice Santa Teresa, Dios está presente. Recuerdo que desde el primer momento que entraron los yihadistas en el monasterio y me secuestraron, me metieron en el coche y me llevaron al desierto, sentí muy claramente la presencia de la Virgen María a mi lado”.
Pese a lo vivido, dice que hay signos de esperanza en el horizonte. Su monasterio de Mar Elian era una casa de puertas abiertas hasta que los yihadistas lo volaron por los aires para eliminar cualquier atisbo de cristianismo. Sin embargo, lo más valioso sobrevivió a las bombas.
"Descubrí por una fotografía que las reliquias que custodiaba el monasterio están intactas. Fue una enorme sorpresa. Saber que las reliquias no han desaparecido me ha dado mucho valor y esperanza de que podré un día volver, si Dios quiere, junto toda mi parroquia que ha perdido todo y cuyas casas han sido destruidas, para reconstruir nuestro pueblo, el monasterio y ser de nuevo una fuente de protección, de consuelo, de valor y un testimonio de fe y de convivencia y colaboración entre los musulmanes y los cristianos de la región”.
El padre Mourad aún no ha podido volver a Siria. Vive en el Kurdistán iraquí a la espera de regresar para reconstruir lo que el odio se llevó por delante.
"El mal nunca vencerá. El mal terminará algún día. La guerra va a terminar y terminará. Vivimos siempre con esa esperanza”.
Pero para ello hay que actuar. Reclama a Occidente y a sus cristianos que no vuelvan la mirada ante el sufrimiento de los sirios y que no cierren las puertas a los que huyen de las bombas. Pide honestidad a los gobernantes, que sean capaces de ser más humanos y compasivos para detener de forma real esta guerra que desde hace 6 años desangra la cuna del cristianismo.
Participaron en la ceremonia cerca de 2.000 personas; muchos no cristianos asistieron desde la calle
La ordenación episcopal de Mons. Pedro Ding Lingbin como obispo de Changzhi, se desarrolló esta mañana. Mons. Ding, tiene 54 años de edad, y de joven se graduó de medicina ytrabajó como médico en el hospital de la ciudad.
Al menos 2.000 personas participaron en la ceremonia, entre ellas, un centenar de sacerdotes y decenas de hermanas llegadas de las diócesis cercanas. Además varios cientos de fieles estuvieron presentes en la iglesia, en tanto la mayoría participó desde el exterior. Muchos fueron los curiosos no cristianos que se instalaron en la calle frente a la catedral del Sagrado Corazón, iglesia donde se llevó a cabo el rito.
Según publica Asia News, “la seguridad era muy blanda”. En los días que precedieron a la ordenación, las autoridades habían puesto condiciones muy estrictas para participar: exhibir un pase, mostrar el documento de identidad, la prohibición de llevar smartphones o tomar fotos, etc. … en cambio, esta mañana la gente pudo entrar a la iglesia y reunirse sin demasiados problemas.
Mons. Pedro Ding Lingbin, recién ordenado obispo
Por otra pate todos los obispos ordenantes que estaban allí presentes están en comunión con el Papa: Mons. José Li Shan, arzobispo de Beijing, quien presidió la celebración; Mons. Meng Ningyou de Taiyuan (Shanxi); Mons. Wu Junwei de Yuncheng (Jiangzhou, Shanxi), Mons. Li Shuguang de Nanchang (Jiangxi); Mons. Zhang Yinlin de Anyang (Henan). Participó también el obispo emérito de la diócesis de Changzhi, Mons. Jin Daoyuan.
En las semanas que pasaron, al ser anunciada esta ordenación, hubo rumores de que la misma sería el primer fruto de un “inminente” acuerdo entre China y el Vaticano, comprometidos desde hace años en un diálogo para hallar un itinerario común en lo referido al nombramiento y la ordenación de obispos. En en el caso de Mons Ding ya había sido aprobado por la Santa Sede hace más de dos años, incluso antes de cualquier acuerdo. El beneplácito de Beijing arribó recién en las últimas semanas. Hace dos años, la diócesis recibió la visita de Wang Zuoan, el director de la Administración estatal para los asuntos religiosos.
Como ocurre desde hace años, la carta del mandato papal dirigida a Mons. Ding fue leída en privado, a los sacerdotes; en público fue leída la carta del Consejo de obispos chinos.
Al final de la ceremonia, Mons. Ding agradeció a obispos, sacerdotes, religiosas y a los fieles, además de a los funcionarios del Frente unido y de la Oficina de asuntos religiosos allí presentes. “Naturalmente que agradeció al Papa en su corazón”
El Papa hizo un repaso a los problemas del mundo en el Ángelus del domingo. Dijo que ante las guerras o las catástrofes naturales se puede ceder al desánimo pero recordó que Dios es un padre que no abandona a sus hijos.
FRANCISCO
"La historia de la Iglesia es rica en ejemplos de personas que han pasado por tribulaciones y sufrimientos terribles con serenidad porque sabían que estaban en las manos de Dios. Él es un padre fiel, un padre cuidadoso que no abandona a sus hijos. Dios no nos abandona nunca. Esta certeza la debemos tener en el corazón. Dios no nos abandona nunca”.
El Papa dijo que no hay que caer en el desánimo por muy grandes que parezcan los problemas: con la ayuda de Dios se pueden resolver.
FRANCISCO
"Jesús sabe que siempre hay alguien que especula con la necesidad humana de seguridad. Por eso dice: "No os dejéis engañar”, y pone en guardia de tantos falsos mesías que se habrían presentado. También hoy los hay”.
Concluyó el Ángelus recordando que en Italia se celebraba la Jornada de Agradecimiento por los frutos de la tierra y del trabajo humano. Dijo que es necesario reconocer el mundo como un tesoro y que se recordase cuánta gente no tiene acceso al agua o a una alimentación básica.