«Fidel Castro me tuvo hablando con él por 6 horas. Tenía mucha curiosidad sobre Juan Pablo II, e incluso celoso de su interioridad se comprendía que quería ir más a fondo… Le dije que era un hombre afortunado, porque el Papa rezaba todos los días por él. Por una vez se quedó en silencio». Joaquín Navarro-Valls, el portavoz de Juan Pablo II en ocasión de la histórica visita de Wojtyla a Cuba en 1998 tuvo un papel que fue mucho más allá del papel oficial de director de la Sala de Prensa vaticana. Y lo cuenta en esta entrevista que concedió a «La Stampa».
¿Cómo se llegó a la visita del Papa que había contribuido en la caída del Muro de Berlín a uno de los últimos baluartes del comunismo?
Durante una decena de años Juan Pablo II había enviado a sus delegados a Cuba. También fue el “ministro del Exterior” vaticano, Jean Luis Tauran. El Papa tenía el deseo de visitar la isla, pero la invitación no llegaba. Finalmente en noviembre de 1996 Castro vino a Roma para una reunión de la FAO y fue recibido en el Vaticano. Ahí invitó formalmente al Pontífice.
¿Cómo se preparó el viaje?
Durante todo 1997 se trabajó en la organización. Tres meses antes de que se diera, en octubre de ese año, llegué a La Habana y me encontré con Fidel. Fue un encuentro largo, que duró seis horas y concluyó casi a las tres de la mañana. Castro tenía mucha curiosidad, quería saber todo sobre Juan Pablo II, qué familia había tenido, cómo había vivido. Quería saber más sobre el hombre Wojtyla y dejaba ver su admiración por él. Se percibía que quería ir más a fondo. Le dije: “Señor presidente, le envidio”. “¿Por qué?” “Porque el Papa reza por usted todos los días, presa para que un hombre de su formación pueda volver a encontrar la vía el Señor”. El presidente cubano por una vez se quedó en silencio.
¿Qué le pidió usted a Castro por cuenta de la Santa Sede?
Le expliqué que, como ya había sido fijada la fecha de la visita, el 21 de enero de 1998, era interesante que fuera un gran éxito. “Cuba debe sorprender al mundo”, le dije. Fidel se declaró de acuerdo. Entonces yo añadí algo sobre las sorpresas que el Papa se esperaba. Le pedí a Castro que la Navidad, a la vuelta de la esquina, se celebrara en Cuba como una fiesta oficial por primera vez desde el inicio de la revolución.
¿Cómo reaccionó el Líder Máximo?
Dijo que habría sido muy difícil, la Navidad caía en plena cosecha de la caña de azúcar. Respondí: “Pero el Santo Padre querría poderle agradecer públicamente este gesto desde su llegada al aeropuerto de La Habana”. Entonces, después de una larga discusión, Castro acabó diciendo que sí. Aunque añadió: “Pero podría ser solo por este año”. Me limité a decir: “Muy bien, el Papa le estará muy agradecido. Y en cuanto al año próximo, ya se verá”. Como se sabe la fiesta de Navidad siguió siendo desde entonces fiesta civil.
¿Qué pensaba Papa Wojtyla sobre Castro?
Durante el vuelo hacia La Habana, un periodista le preguntó al Papa qué le habría aconsejado al presidente de Estados Unidos sobre la posición que debía mantener con Cuba: “To change!”. Su consejo era cambiar. Después le preguntaron qué se esperaba del presidente de Cuba. Juan Pablo II respondió: “Espero que me explique su verdad, como hombre, como dirigente y como comandante”. Yo no estaba en el avión, ya estaba en La Habana. Recibí el texto de aquella respuesta y se la enseñé a Castro mientras esperábamos que aterrizara el Papa. Así, ya había un orden del día escrito para su encuentro. El encuentro cara a cara duró mucho y al salir ambos estaban serenos y sonrientes. Recuerdo la misa en la Plaza de la Revolución con los hermanos Castro en primera fila y la multitud que acompañaba la homilía con el grito “¡Libertad, libertad!”. Y recuerdo las palabras con las que Fidel se despidió de Juan Pablo II en el aeropuerto antes de volver a Roma: “Le agradezco por todas las palabras que dijo, hasta por las que habrían podido no gustarme”. Tenía esta elegancia humana, mientras Wojtyla sonreía: con esa visita inauguró un tiempo de lentas pero reales aperturas.
Desde hace tres semanas, un equipo de científicos ha expuesto la superficie original de lo que tradicionalmente se considera la tumba de Jesucristo. Situada en la Iglesia del Santo Sepulcro en la Ciudad Vieja de Jerusalén, es la primera vez que se abre en siglos y poco a poco va mostrando sus misterios.
El grupo científico griego a cargo de la restauración del Santo Sepulcro está ultimando los trabajos de rehabilitación para evitar que la deteriorada tumba de Jesucristo se convierta en una «montaña de arena». Así podría haber quedado en cuestión de décadas la sagrada roca que, según la tradición, albergó durante tres días el cuerpo y el sudario de Cristo, aseguró hoy a Efe Antonia Maropoulou, directora científica del proyecto.

«Los resultados han sido muy buenos y estamos en la fase de instalar las juntas de titanio —traído desde Grecia y utilizado también en la Acrópolis— para reajustar las piedras de la cueva y fijarlas al templete que lo protege», explicó esta profesora de la Universidad Politécnica Nacional de Atenas, junto a la estructura desmantelada del Edículo. Si todo continúa según lo previsto, en febrero retirarán las vigas de metal que fueron instaladas durante el Imperio británico, en 1947, para sostener el Edículo reconstruido por la comunidad griego ortodoxa un siglo y medio antes y cuya reparación «era urgente», aseguró.
La tumba ha estado cubierta por un revestimiento de mármol, al menos desde 1555, y probablemente desde siglos antes. National Geographic está filmando los trabajos de restauración en curso en el que está considerado el lugar más sagrado para la Cristiandad.
«El revestimiento de mármol de la tumba ha sido retirado, y nos sorprendió por la cantidad de material de relleno debajo de ella», dijo Fredrik Hiebert, arqueólogo de la National Geographic Society, un socio en el proyecto de restauración. «Será un análisis científico largo, pero finalmente seremos capaces de ver la superficie de la roca original en la que, según la tradición, se colocó el cuerpo de Cristo».

Según la tradición cristiana, el cuerpo de Jesucristo fue colocado en un nicho excavado en la ladera de una cueva de piedra caliza después de su crucifixión por los romanos en el año30 o 33. La creencia cristiana dice que Cristo resucitó después de la muerte, y que las mujeres que vinieron a ungir su cuerpo tres días después del entierro informaron de que no había restos presentes.
La exposición del nicho está dando a los investigadores una oportunidad sin precedentes para estudiar la superficie original de lo que se considera el lugar más sagrado de la cristiandad. Un análisis de la roca original puede ayudar a comprender mejor no sólo la forma original de la cámara de la tumba, sino también cómo ha evolucionado como el punto focal de veneración desde que fue identificado por primera vez por Helena, madre del emperador romano Constantino, en el año 326.
«Estamos en el momento crítico para la rehabilitación de Edículo», dijo Moropoulou. «Las técnicas que estamos usando para documentar este monumento único permitirán al mundo estudiar nuestros hallazgos como si ellos mismos estuvieran en la tumba de Cristo».
Joaquín Navarro-Valls, el portavoz de Juan Pablo II en ocasión de la histórica visita de Wojtyla a Cuba en 1998 tuvo un papel que fue mucho más allá del papel oficial de director de la Sala de Prensa vaticana. Y lo cuenta en esta entrevista que concedió a «La Stampa».
¿Cómo se llegó a la visita del Papa que había contribuido en la caída del Muro de Berlín a uno de los últimos baluartes del comunismo?
Durante una decena de años Juan Pablo II había enviado a sus delegados a Cuba. También fue el “ministro del Exterior” vaticano, Jean Luis Tauran. El Papa tenía el deseo de visitar la isla, pero la invitación no llegaba. Finalmente en noviembre de 1996 Castro vino a Roma para una reunión de la FAO y fue recibido en el Vaticano. Ahí invitó formalmente al Pontífice.
¿Cómo se preparó el viaje?
Durante todo 1997 se trabajó en la organización. Tres meses antes de que se diera, en octubre de ese año, llegué a La Habana y me encontré con Fidel. Fue un encuentro largo, que duró seis horas y concluyó casi a las tres de la mañana. Castro tenía mucha curiosidad, quería saber todo sobre Juan Pablo II, qué familia había tenido, cómo había vivido. Quería saber más sobre el hombre Wojtyla y dejaba ver su admiración por él. Se percibía que quería ir más a fondo. Le dije: “Señor presidente, le envidio”. “¿Por qué?” “Porque el Papa reza por usted todos los días, presa para que un hombre de su formación pueda volver a encontrar la vía el Señor”. El presidente cubano por una vez se quedó en silencio.
¿Qué le pidió usted a Castro por cuenta de la Santa Sede?
Le expliqué que, como ya había sido fijada la fecha de la visita, el 21 de enero de 1998, era interesante que fuera un gran éxito. “Cuba debe sorprender al mundo”, le dije. Fidel se declaró de acuerdo. Entonces yo añadí algo sobre las sorpresas que el Papa se esperaba. Le pedí a Castro que la Navidad, a la vuelta de la esquina, se celebrara en Cuba como una fiesta oficial por primera vez desde el inicio de la revolución.
¿Cómo reaccionó el Líder Máximo?
Dijo que habría sido muy difícil, la Navidad caía en plena cosecha de la caña de azúcar. Respondí: “Pero el Santo Padre querría poderle agradecer públicamente este gesto desde su llegada al aeropuerto de La Habana”. Entonces, después de una larga discusión, Castro acabó diciendo que sí. Aunque añadió: “Pero podría ser solo por este año”. Me limité a decir: “Muy bien, el Papa le estará muy agradecido. Y en cuanto al año próximo, ya se verá”. Como se sabe la fiesta de Navidad siguió siendo desde entonces fiesta civil.
¿Qué pensaba Papa Wojtyla sobre Castro?
Durante el vuelo hacia La Habana, un periodista le preguntó al Papa qué le habría aconsejado al presidente de Estados Unidos sobre la posición que debía mantener con Cuba: “To change!”. Su consejo era cambiar. Después le preguntaron qué se esperaba del presidente de Cuba. Juan Pablo II respondió: “Espero que me explique su verdad, como hombre, como dirigente y como comandante”. Yo no estaba en el avión, ya estaba en La Habana. Recibí el texto de aquella respuesta y se la enseñé a Castro mientras esperábamos que aterrizara el Papa. Así, ya había un orden del día escrito para su encuentro. El encuentro cara a cara duró mucho y al salir ambos estaban serenos y sonrientes. Recuerdo la misa en la Plaza de la Revolución con los hermanos Castro en primera fila y la multitud que acompañaba la homilía con el grito “¡Libertad, libertad!”. Y recuerdo las palabras con las que Fidel se despidió de Juan Pablo II en el aeropuerto antes de volver a Roma:“Le agradezco por todas las palabras que dijo, hasta por las que habrían podido no gustarme”. Tenía esta elegancia humana, mientras Wojtyla sonreía: con esa visita inauguró un tiempo de lentas pero reales aperturas.
Fidel Castro ha fallecido a los 90 años de edad tras 47 años al frente del régimen socialista en Cuba.
Se han encontrado graffitis del ISIS en alemán en un pueblo reconquistado de Irak
Diversas fotos, enviadas por Stephen Rasche, un abogado de la archidiócesis católico-caldea de Erbil, a la Fundación Pontificia Internacional «Ayuda a la Igledsia Necesitada» (ACN), documentan la presencia de extremistas procedentes de países europeos en el ISIS. Las fotos muestran pintadas en alemán y fueron tomadas en Batnaya, una pequeña ciudad de la Llanura de Nínive, a 15 km de Mosul. Cuando se hicieron con la ciudad los terroristas, en agosto de 2014, vivían allí unas 850 familias cristianas, según datos aportados por el sacerdote Fr. Steven Esam, quien entonces trabajaba allí.
En las pintadas se insulta a los cristianos llamándoles «esclavos de la cruz» y se les amenaza de muerte. Además se dice: «este país es un país islámico y vosotros, los inmundos, no pertenecéis a él». En otro graffiti se puede leer: «o te vas o te matamos». Las pintadas, escritas en parte en un alemán con errores gramaticales, se encuentran en los muros de la capilla de San Addai de Batnaya.
Stephen Rasche comunicó a la Fundación Pontificia ACN a propósito de las fotos: «Lo más importante es mostrar el alto grado de destrucción para comprender lo que ha sucedido y lopeligroso que todavía es volver allí. Además, al mostrar la destrucción y la profanación de nuestros santos lugares deseo hacer comprender al mundo el miedo y el temor que siente nuestra gente cuando ha de pensar si quiere retornar en el futuro».
Otras fotos fueron tomadas en la vecina ciudad de Karamles (también: Karemlash, Karamlash, Karemles, Karemlish), unos 29 kilómetros al sureste de Mosul, y muestran el brutal modo de proceder de los terroristas. Al margen de las iglesias destruidas y profanadas, de estatuas de santos despedazadas y mutiladas, ACN está especialmente conmocionada por la profanación de la tumba de un sacerdote católico.Stephen Rasche expone al respecto: «la tumba de uno de nuestros sacerdotes fue abierta; sacaron el cadáver. Hemos encontrado las vestimentas y la tapa del féretro, pero del cadáver no hay huella». La Fundación Pontificia ha podido saber que se trata del sacerdote Salem Ganni, fallecido en 2009, un familiar del sacerdote Ragheed Ganni que fue asesinado a tiros en Mosul en 2007 cuanto tenía 34 años.
Desde 2014, ACN ha prestado ayudas a los cristianos de Irak por un valor de más de 20 millones de euros, para proyectos de ayuda de emergencia, formación escolar, alimentos y mantenimiento de los desplazados.
No se ven ya escenas de triunfo de los yihadistas del Dáesh. La contraofensiva de curdos e iraquíes ha animado a muchos combatientes a abandonar el califato negro. Hay quien piensa ya en reeducarlos.
El avance de las tropas curdas e iraquíeshacia Mosul y Raqqa, con la progresiva pérdida de los territorios conquistados por el Dáesh entre 2013 y 2014 en Irak y Siria, está provocando la deserción, cada vez mayor, de los combatientes del «califa» Abu Bakr al Bagdadi.
Un día de abril de este año, Mohamed al Gabi (comandante de la brigada Yaish at Tahrir, perteneciente al Ejército Libre Sirio) vio en el horizonte a un miliciano del Dáesh que se dirigía a él. «Venía del Norte de África, no era sirio –dice Mohamed al Gabi al periódico francés Le Figaro-. Nos dijo que huía del Dáesh, que se trataba de un grupo de bandidos y asesinos que habían ensuciado el islam».
¿Qué hacer con ese hombre? ¿Matarlo, apresarlo, o dejarlo libre, con el riesgo de que pudiera cometer atentados en Turquía o Europa? La decisión de Al Gabi fue crear un centro de acogida a combatientes del autodenominado Estado Islámico arrepentidos y en fuga.
«Les damos un techo, les alimentamos y ayudamos a entender que se han equivocado. Deberíais ver hasta qué punto se les ha lavado el cerebro con la idea de un islam violento e intolerante», explica Al Gabi, que ha puesto en marcha un programa para eliminar las «toxinas» de la propaganda violenta de los yihadistas. El objetivo: «Ofrecer la posibilidad de una nueva vida, pero siempre sometidos a estrecha vigilancia –explica Gabi-. Mi objetivo es poner en marcha un recorrido de des-radicalización para estos extranjeros antes de que vuelvan a sus países de origen». Es decir, neutralizarlos para que no cometan actos violentos o atentados.
El centro –cuya localización es secreta- acoge actualmente a unas sesenta personas entre sirios, magrebíes y europeos. Todos asisten a cursos de juristas y teólogos que enseñan el «verdadero islam». Entre los fugitivos también hay mujeres: dos chicas francesas, más concretamente. Probablemente, después de convertirse al islam fueron a Siria para casarse con yihadistas.
Los riesgos de esta operación son varios. El más concreto es la presencia de infiltrados yihadistas entre los desertores. «Todos son interrogados. Queremos asegurarnos de que no hay espías. Además, todos están bajo una estrecha vigilancia», explica Mohamed al Gabi, que insiste en que las instalaciones no son una cárcel.
La brigada Yaish at Tahrir no es la única que acoge desertores del Dáesh. La división Falaq ash Sham ha tenido que acondicionar un inmueble como centro de acogida para más de 300 fugitivos de los territorios del Estado Islámico capturados en solo cuatro meses: sirios, chadianos, egipcios, tunecinos y gente del Cáucaso. «Los que tienen las manos manchadas de sangre son procesados y encarcelados –explica un combatiente de la brigada-. El resto se quedan en el centro, controlados por nuestros hombres». Con el paso del tiempo, sin embargo, esta situación corre el riesgo de ser insostenible, porque es muy costosa. «Gastamos una fortuna en ellos –admite Abu Jalil, uno de los miembros de Yaish at Tahrir- y hay incógnitas con respecto a su futuro. Los que han contactado con sus embajadas aún no recibido respuesta sobre su posible regreso a casa».
Quedan pocas semanas para que comience la Navidad y en el Vaticano ya han comenzado a preparar el Nacimiento y el árbol de Navidad.
El árbol es un abeto rojo de 25 metros de altura y viene de Trento, del norte de Italia.
Las esferas que lo adornarán son de cerámica, y han sido realizadas por niños hospitalizados en varios repartos de oncología.
Del Nacimiento todavía no se puede ver mucho. Se sabe que las figuras y la ambientación proceden de Malta, y que recordará también a las personas que se ven obligadas a lanzarse al mar para escapar de sus países.
Tanto el Nacimiento como el árbol de Navidad serán iluminados el próximo 9 de diciembre, y seguirán encendidos hasta el domingo 8 de enero.
Este miércoles, el Papa tuvo su audiencia general a cubierto, en el Aula Pablo VI. Eso no impidió que los peregrinos le recibieran tan ruidosos como siempre.
Aunque ha concluido el Jubileo, el Papa continuó su catequesis sobre las Obras de Misericordia. En concreto habló sobre aconsejar a quien lo necesita y enseñar al que no sabe.
Francisco dijo que las dudas, también las de fe, no son por sí mismas un problema, porque significan que la persona está interesada en profundizar su conocimiento de Cristo.
FRANCISCO
"Alguno podría preguntarme: 'Padre, tengo muchas dudas de fe, ¿qué debo hacer? ¿Usted no tienes nunca dudas?' Tengo muchas, muchas. Por supuesto que en algún momento a todos nos vienen dudas. Las dudas de fe, en positivo, son una señal de que queremos conocer mejor y más a fondo a Dios, a Jesús, el misterio de su amor por nosotros”.
Dijo que para evitar que las dudas sean abrumadoras y nos bloqueen, lo mejor es vivir la fe en los gestos pequeños de cada día.
FRANCISCO
"Que la fe no sea una teoría abstracta donde las dudas se multiplican. Que la fe sea nuestra vida. Intentemos practicarla en el servicio a nuestros hermanos, especialmente a los más necesitados. Y entonces las dudas desaparecen, porque sentimos la presencia de Dios y la verdad del Evangelio en ese amor que, sin mérito por nuestra parte, vive en nosotros y compartimos con los demás”.
También el Papa recordó que Dios no reveló la fe a los más inteligentes o a los sabios, sino a los más pobres y sencillos.
El Papa también explicó la importancia de enseñar al que no sabe, especialmente a los niños.
FRANCISCO
"Pensemos, por ejemplo, en los niños que todavía sufren de analfabetismo. No se entiende cómo en un mundo en el que el progreso científico y tecnológico ha llegado tan lejos, hay también niños analfabetos. No se puede entender. Es una injusticia”.
Antes de marcharse, el Papa recordó a los peregrinos que las obras de misericordia cambian el mundo, y que son un deber que deriva del amor incondicional de Dios.
El Papa ya ha escogido el hilo conductor de la próxima Jornada Mundial de la Juventud Panamá 2019. Se trata de las palabras de la Virgen María "He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra”.
También el Vaticano ha publicado los lemas de las Jornadas que se celebrarán a nivel local en 2017 y 2018.
2017 - "El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en mí”
2018 - "No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios”
Se trata de frases del Evangelio referidas a la Virgen María que están en sintonía con el sínodo convocado para 2018 sobre "los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.
Precisamente estos días ha estado en Roma el arzobispo de Panamá para impulsar los preparativos de este evento que reunirá a cientos de miles de jóvenes de todo el mundo.
MONS. JOSÉ DOMINGO ULLOA, Arzobispo de Panamá
"¡Si ya ha empezado la reunión, los preparativos para Panamá 2019! La semana pasada tuvimos una reunión con el cardenal Kevin Farrell, la comisión de la Iglesia y también estuvo participando parte de Gobierno. Ya estamos haciendo todos los preparativos, organizándonos también al interno de la Iglesia, como país, las estructuras, para acoger a todos los jóvenes que desde ya los estamos motivando”.
El arzobispo se ha reunido también con organizadores de las Jornadas Mundiales de la Juventud de Río de Janeiro, Madrid y Cracovia para recopilar experiencias y prevenir errores.
Poco a poco se están cerrando los grupos de trabajo, en los que están incluidos la embajadora de Panamá ante el Vaticano, Miroslava Rosas, y el cardenal panameño José Luis Lacunza.
MIROSLAVA ROSAS, Embajadora de Panamá ante el Vaticano
"Hay un entusiasmo a nivel general. Por donde uno camina, desde que saben que uno es de Panamá, todo el mundo nos dice que "que alegría”, "que van para allá” y "que se están preparando” y realmente ese es motivo de bendición y de alegría para nosotros como panameños”.
CARD. JOSÉ LUIS LACUNZA, Obispo de David (Panamá)
"¡No solo en el Vaticano! En todas partes la gente me dice 'bueno nos vemos en Panamá'”.
Aunque aún no se conocen las fechas concretas de la JMJ de Panamá, la maquinaria de los preparativos ya está en marcha. De hecho, a principios de diciembre, el cardenal Kevin Farrell, responsable vaticano de las Jornadas Mundiales de la Juventud, visitará Panamá para conocer in situ las posibilidades del encuentro.
En su homilía matutina en Casa Santa Marta el Papa dijo que el que ha sido fiel a Dios no debe temer la muerte.
FRANCISCO
"La fidelidad al Señor: esto no desilusiona. Si cada uno de nosotros es fiel al Señor, cuando llegará la muerte, diremos como Francisco: ‘hermana muerte ven’… No nos asusta. Y cuando será el día del juicio, miraremos al Señor: ‘Señor tengo tantos pecados, pero he intentado serte fiel’. Y el Señor es bueno. Les doy este consejo: ‘Sé fiel hasta la muerte – dice el Señor – y te daré la corona de la vida’. Con esta fidelidad no tendremos miedo al final, no tendremos miedo el día del juicio”.
En los últimos días del año litúrgico en Misa se leen pasajes del Apocalipsis de San Juan, donde se habla del fin de los tiempos. Además, la Iglesia católica dedica el mes de noviembre a rezar por los difuntos.
EXTRACTOS DE LA HOMILÍA DEL PAPA
"Nos hará bien pensar: ¿cómo será ese día en el que estaré ante Jesús? Cuando Él me pregunte sobre los talentos que me ha dado, qué hice con ellos. Cuando Él me pregunte cómo estuvo mi corazón cuando calló la semilla, como un camino o como espinas: esas Parábolas del Reino de Dios. ¿Cómo recibí la Palabra? ¿Con el corazón abierto? ¿Hice que germinara por el bien de todos o a escondidas?”.
"Me acuerdo que cuando era niño, cuando iba al catecismo, nos enseñaban cuatro cosas: muerte, juicio, infierno o gloria. Después del juicio hay esta posibilidad. ‘Pero, Padre, eso es para asustarnos…’ ‘No, ¡es la verdad! Porque si no cuidas tu corazón, para que el Señor esté contigo y vives alejado del Señor siempre, quizá esté el peligro, el peligro de seguir estando lejos del Señor para la eternidad ¡Esto es feísimo!”.
"La fidelidad al Señor: esto no desilusiona. Si cada uno de nosotros es fiel al Señor, cuando llegará la muerte, diremos como Francisco: ‘hermana muerte ven’… No nos asusta. Y cuando será el día del juicio, miraremos al Señor: ‘Señor tengo tantos pecados, pero he intentado serte fiel’. Y el Señor es bueno. Les doy este consejo: ‘Sé fiel hasta la muerte – dice el Señor – y te daré la corona de la vida’. Con esta fidelidad no tendremos miedo al final, no tendremos miedo el día del juicio”.