El Santo Padre, en su viaje a Suecia, realizará una oración por la paz en este país, en guerra desde hace 6 años
Tal y como informa Cáritas, en ese acto que tendrá lugar en el Malmo Arena y donde se espera la presencia de unas 10 mil personas, también se podrá escuchar el testimonio de Cáritas Siria en boca de su presidente, monseñor Antoine Audo, obispo de Alepo.
Caritas Internationalis está desarrollando actualmente la campaña Siria: la paz es posible [VER AQUÍ], para cuya difusión está disponible un amplio repertorio de materiales, como vídeos, historias, gráficos, fotos, carteles, oraciones y cartas de apoyo.
“Con 11 millones de personas desplazadas durante 6 años de guerra, poner fin al conflicto en Siria es posible”, asegura Cáritas. “Basta con que los Gobiernos apoyen el proceso de paz, incluyendo negociaciones incluyentes y la preservación de la diversidad como un elemento clave para una paz sostenible”, precisa.
Para Cáritas, “la oración es de vital importancia y supone una contribución incalculable para promover la paz”. Por eso, lanza una llamada universal a que todo el mundo ore en comunión con el papa Francisco el próximo 31 de octubre por la paz en Siria.
En los últimos dos años se ha detectado un empeoramiento en 55 países, el 28% del total mundial
Este informe, traducido en seis idiomas es el único de su clase editado por una entidad de la Iglesia Católica. Es cada vez más apreciado por su prestigio y su utilización por diferentes estamentos sociales en distintas naciones.
El Informe sobre Libertad Religiosa en el Mundo 2014 analiza los ataques y violaciones de este derecho fundamental del ser humano, cuyos orígenes mayoritariamente vienen del radicalismo islámico, los totalitarismos, los nacionalismos radicales ydel relativismo feroz que viven muchos países occidentales
La principal conclusión de este estudio es la constatación de un grave y constante deterioro del derecho fundamental a la libertad religiosa. De los 196 países analizados, en 55 se ha registrado un deterioro de la situación, lo que supone un 28% del total mundial.
La libertad religiosa se vulnera de forma significativa en 82 países, lo que supone el 42%, según este informe presentado a nivel internacional. Los cristianos siguen siendo la minoría religiosa más perseguida en todo el planeta, aunque también se ha registrado en los dos últimos años un alto grado de enfrentamiento y discriminación entre musulmanes.
En la lista de estados con las violaciones más graves de este derecho fundamental predominan los países musulmanes. De hecho en la lista de los 20 países clasificados en la categoría de “alta persecución”, 14 de ellos sufren persecución ligada al islam extremista. Se trata de Afganistán, Arabia Saudí, Egipto, Irán, Irak, Libia, Maldivas, Nigeria, Paquistán, República Centroafricana, Somalia, Siria, Sudán y Yemen.
En los 6 países restantes, la persecución está ligada a regímenes autoritarios. Se trata de Azerbaiyán, China, Corea del Norte, Eritrea, Birmania (Myanmar) y Uzbekistán. Una de las consecuencias es la gravecrisis internacional de refugiados sin precedentes que está provocada por la persecución de las minorías religiosas y el surgimiento de estados monoconfesionales.
El deterioro de la libertad religiosa a nivel mundial hace más urgente la necesidad de que todos los lideres religiosos proclamen alto y claro su oposición a la violencia por motivos religiosos.
En este sentido, Javier Menéndez Ros, Director de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España ha afirmado que “la denuncia de esta realidad de la persecución es una obligación moral tanto para los gobiernos occidentales como para los gobiernos de los países que la infringen”. Esta institución insta también a la oración y a fomentar iniciativas a favor de encuentros interreligiosos que ayuden a la convivencia entre credos.
En el lanzamiento del informe en España ha participado el Patriarca de la Iglesia Greco-católica Melquita de siria, Gregorio III Laham, quien ha sido una de las primeras voces en denunciar la persecución de los cristianos en su país, a raíz de laguerra que está desangrando Siria y provocando la mayor catástrofe de refugiados de su historia.
Según Gregorio III “estamos cansados, muy cansados. A veces perdemos la esperanza, gritamos a Dios. Por esto pedimos al mundo entero que ponga fin a esta guerra”. Asimismo el Patriarca ha destacado el papel de la Iglesia en la asistencia a los refugiados sirios, “La Iglesia es el refugio, nuestras iglesias están siempre abiertas. Esto lo podemos hacer solo gracias a la ayuda de nuestros hermanos católicos de todo el mundo”. Por último, ha agradecido el apoyo del Santo Padre y ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para poner fin al conflicto sirio,“Siria da las gracias por la oración maravillosa del Santo Padre. Ahora necesitamos un esfuerzo conjunto para parar esta tragedia”.
Junto al Patriarca, también ha participado en el lanzamiento Mireille Al Farah, cristiana siria que actualmente está estudiando en España, que compartió su testimonio y afirmó que “ahora ir a misa en Siria puede significar la muerte”. En los momentos actuales de guerra y persecución que viven los cristianos en Siria “lo que nos da fuerzas es la oración, es nuestra arma para enfrentarnos a lo que está pasando”, reconoció Al Farah.
Lo indicó el Patriarcado Latino de Jerusalén; los intrusos robaron las ofrendas y destrozaron algunas estatuas
La Iglesia de la Transfiguración que se encuentra en el Monte Tabor, en Galilea, «fue saqueada por individuos desconocidos». Lo indicó el Patriarcado Latino de Jerusalén. Los intrusos profanaron las hostias, robaron las limosnas y destrozaron algunas estatuas.
«El Patriarcado Latino de Jerusalén condena estos actos que son profanación de lugares santos. Además, pedimos a la policía —indica un comunicado— que lleve a cabo una investigación especial para arrestar a los autores de estas acciones ultrajosas».
La Basílica de la Transfiguración surge sobre el Monte Tabor, en donde la tradición cristiana sitúa el episodio de la Transfiguración de Cristo. Se ocupan de ella los franciscanos de la Custodia de la Tierra Santa y es uno de los lugares más importantes para la cristiandad.
Francisco vuelve a meter el dedo en la llaga hablando sobre la crisis de refugiados.
Son las campanas de la ciudad de Bartella en Irak. Hacía dos años que no sonaban, los mismos que hace que los terroristas del ISIS tomaron esta zona obligando a huir a todos los cristianos.
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La ofensiva militar para tomar Mosul y sus alrededores comenzó hace más de una semana. De momento, el ejército iraquí, las milicias chiíes y los kurdos han conquistado unos 30 pueblos alrededor de Mosul. Se los han arrebatado al ISIS que a su paso dejaba así las iglesias.
El Papa recordó en el ángelus el sufrimiento de los iraquíes desde que llegó el ISIS, en especial, de los cristianos y las minorías.
Precisamente estos refugiados cristianos que tuvieron que huir al norte de Irak celebraban con bailes y canciones la noticia de que está próxima la liberación de Mosul y de que ya se han liberado emblemáticos pueblos cristianos como Qaraqosh o Alqosh. Entre junio y agosto de 2014 tuvieron que huir de Mosul y la llanura del Nínivecon la llegada del ISIS. Solo en una noche más de 150.000 personas huyeron de la segunda ciudad más grande de Irak.
Sin embargo, los terroristas no quieren abandonar el país sin oponer toda la resistencia posible. La ONU advierte de macabras prácticas por parte de estos extremistas.
"Tenemos informes muy preocupantes de que ISIS está usando a civiles como escudos humanos en Mosul y alrededores al tiempo que el ejército iraquí avanza. Tienen a los civiles cerca de sus oficinas o donde están los terroristas lo que puede causar muchas víctimas civiles. Sabemos que por varias fuentes que, desde el 17 de octubre, ISIS ha obligado a muchas personas a dejar sus casas para ir a Mosul”.
Se estima que hasta un millón de personas podrían abandonar la ciudad en los próximos días por el debilitamiento de la autoridad del ISIS lo que provocaría un nuevo desastre humanitario en Irak. Por eso, ya se preparan los nuevos campos de refugiados. unifeed161018d
Además de emplear a los civiles como escudos humanos, otros informes aseguran que incluso se han trasladado a yihadistas desde Raqqa, en Siria, para combatir en Irak en lo que se cree que será una larga y difícil batalla.
El domingo, tras el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro, el Papa expresó con dolor su cercanía al pueblo de Mosul, en Irak.
La ciudad está sufriendo el ataque de la coalición que está intentando reconquistarla y se calcula que unas 284 personas murieron al ser utilizados como escudos humanos por el Estado Islámico. Entre ellos había niños.
"En estas dramáticas horas, estoy cerca de toda la población de Irak, en particular, de la ciudad de Mosul. Estamos impresionados por los atroces actos de violencia que desde hace demasiado tiempo se están cometiendo contra ciudadanos inocentes, musulmanes o cristianos o de otras etnias y religiones. Me han causado conmoción las noticias sobre el asesinato a sangre fría de numerosos hijos de aquella amada tierra, entre los que hay muchos niños. Esta crueldad nos hace llorar, nos deja sin palabras”.
El Papa terminó este llamamiento pidiendo la reconciliación y la paz e invitando a los peregrinos a rezar por eso a la Virgen María.
El recuerdo que escribió el arzobispo de Buenos Aires después de la muerte de Juan Pablo II.
Si no recuerdo mal, era 1985. Una noche fui a rezar el Santo Rosario que dirigía el Santo Padre. Estaba delante de todos, de rodillas. El grupo era grande, veía al Santo Padre por la espalda y, poco a poco, me sumergí en la oración. No estaba solo: Oraba entre el pueblo de Dios al que yo pertenecía, y todos los que estaban allí, dirigidos por nuestro Pastor.
En el medio de la oración, me distraje, mirando la figura del Papa: su piedad, su devoción, ¡eran todo un testimonio! Y el tiempo se desvaneció, y empecé a imaginar el joven sacerdote, seminarista, el poeta, el trabajador, el niño de Wadowice… en la misma posición en que estaba en ese momento, orando Ave María tras Ave María. Su testimonio me impactó. Sentí que este hombre, elegido para dirigir la Iglesia, había recorrido un camino de regreso hasta su Madre del Cielo, un proceso iniciado desde su infancia.
Y allí me di cuenta de la densidad que tenían las palabras de la Madre de Guadalupe a San Juan Diego: “No temas, ¿no soy acaso tu madre?” Comprendí así la presencia de María en la vida del Papa, que no dejó de testimoniar nunca. Desde entonces recito todos los días los quince misterios del Rosario.
*Este recuerdo fue escrito por el entonces cardenal arzobispo de Buenos Aires para el número de la revista italiana “30Giorni” dedicado a la muerte de Papa Wojtyla (n. 4, abril de 2005, p. 43).
http://vaticaninsider.lastampa.it
El cerco a Mosul augura la entrada del Ejército en la «capital cristiana» del país, Qaraqosh, ocupada por Daesh, y da esperanza a los desterrados
La organización Save The Children eleva a 5.000 el número de refugiados que han llegado al campo de Al Hol, con capacidad para unas 7.500 personas, pero donde ya hay 9.000 y las condiciones son muy duras. En el campo de Debaga, en la región autónoma del Kurdistán (KRG), han recibido ya a otras 1.500 personas y su director declaró a Reuters que «la media diaria es de 150 nuevas familias cuando la ofensiva solo ha dado sus primeros pasos».
Este camino del exilio lo conoce muy bien la minoría cristiana, una comunidad amenazada desde el final de la dictadura baazista en 2003 y que con la llegada del «califato» a la provincia de Nínive tuvo que abandonar localidades como Qaraqosh, conocida como la «capital cristiana» de Irak. Unas 50.000 personas vivían en este lugar situado en plena llanura de Nínive, quince kilómetros al este de Mosul, antes de la ofensiva de Daesh en agosto de 2014 y más de dos años después ha llegado el momento de su liberación. En la tarde del lunes entraron las primeras unidades del Ejército iraquí a los barrios de Qaraqosh, también conocida como Bajdida, y la noticia no tardó en llegar a Erbil, capital del Kurdistán iraquí, donde la comunidad cristiana allí desplazada encendió velas para dar gracias a Dios por la expulsión de los seguidores del «califa».
Nada más izar la bandera negra en Mosul, en junio de 2014, los yihadistas emitieron un comunicado pidiendo a sus seguidores la destrucción de estatuas «infieles», iglesias, tumbas y santuarios. Las catedrales caldea y sirio-ortodoxa de la ciudad están ocupadas desde entonces por unos milicianos que retiraron las cruces de los templos y pintaron las fachadas de negro. En unas declaraciones realizadas en diciembre, seis meses después de la llegada de Daesh a la segunda ciudad más importante de Irak y a la planicie de Nínive, donde hay numerosas aldeas cristianas como Qaraqosh, Qaramless, Bartala, Tell Keff o Ba’ashika, monseñor Amel Nona, arzobispo católico-caldeo de Mosul, señaló que los cristianos «han perdido la fe en su tierra y en la sociedad musulmana», pero «lo único que no han perdido ha sido la fe cristiana. Estamos orgullosos, porque de las 120.000 personas que había en esa zona nadie se ha convertido al islam». Más de dos años después se preparan para volver a unas aldeas donde la presencia cristiana es casi bimilenaria.
Avance ralentizado
Los yihadistas incendian neumáticos y aceite para estorbar con las humaredas la visibilidad de los aviones y poder así ocultar sus movimientos. Su agencia, Amaq, asegura que lanzan ataques suicidas cada día, cuentan con francotiradores y colocan bombas-trampa… armas que ralentizan, pero no detienen el avance del Ejército de Irak y de los peshmergas kurdos que cada día liberan nuevas localidades en su camino a Mosul. Desde el norte, sur y este, y con la ayuda de los bombardeos de la coalición, el cerco se estrecha, aunque «necesitaremos semanas para llegar a las calles de la ciudad y meses para acabar la operación», reveló un mando iraquí a CNN.
«El nivel de coordinación y cooperación que hemos visto entre los kurdos y las fuerzas de seguridad iraquíes ha sido muy bueno. Están trabajando muy bien juntos, colaborando de la manera que queremos que lo hagan», afirmó el capitán Jeff Davis, portavoz del Pentágono, que cifró en 5.000 el número de combatientes de Daesh que podrían estar defendiendo Mosul. El mismo número ofrecido por el teniente general Talib Shaghati, quien reveló que las informaciones recabadas por los servicios de inteligencia hablan de «entre 5.000 y 6.000 combatientes de Daesh». Hasta el momento la ofensiva ha dejadoal margen a las unidades de Movilización Popular, las milicias chiíes creadas en 2014 tras la fatua emitida por el gran ayatolá Sistani cuando se produjo el descalabro de las fuerzas regulares con la irrupción de Daesh. La única misión que les asignaron fue recuperar el control de Hawija, a cien kilómetros de Mosul, pero tras 72 horas de silencio, los mandos de estas milicias anunciaron su intención de combatir junto al Ejército en Tal Afar. Esta ciudad, que tenía 150.000 habitantes, está situada 55 kilómetros al oeste de Mosul y antes de la proclamación del «califato» estaba integrada por población mixta musulmana, suní y chií.
Vía de escape
El oeste de Mosul es el único frente que ha quedado descubierto en la ofensiva, lo que deja un camino abierto hacia Siria que, según el Gobierno de Damasco, muestra la intención de Estados Unidos de dar una vía de escape a los yihadistas hacia lugares como Deir ez Zor o Raqqa, en la parte siria del «califato». Rusia, aliado de Damasco, comparte la misma opinión y el general Valery Gerasimov, jefe del estado mayor, aseguró que «es necesario no expulsar a los terroristas de un país hacia el otro, sino que hay que abatirlos en el lugar». Las milicias son fuerzas irregulares respaldadas por Irán, también aliado del Gobierno del presidente Bashar Al Assad, y este movimiento a Tal Afar les permitiría controlar los accesos a Siria.
La coalición internacional que lidera Estados Unidos reaccionó de forma inmediata e informó de que «no apoyará» a estas milicias, aclaró el comandante estadounidense Gary Volesky, quien aseguró que EE.UU. «sólo respalda a aquellos elementos que están bajo mando y control directo de las fuerzas de seguridad».
Estas milicias han sido acusadas por Naciones Unidas de cometer ejecuciones extrajudiciales y secuestros en algunas zonas recuperadas a Daesh, pero su papel ha sido clave para las victorias en Tikrit, Faluya y Ramadi. El primer ministro, Haider al Abadi, declaró que el control y bloqueo de la ruta de salida hacia Siria, ahora mismo sin presencia de fuerzas iraquíes o kurdas, debería ser responsabilidad de la coalición internacional dirigida por los Estados Unidos.
Extractos de la primera entrevista concedida por el papa emérito Benedicto, a Wlodzimierz Redzioch, colaborador de ZENIT.
Ciudad del Vaticano. 7 de marzo, 2014 (Zenit)
Publicamos a continuación extractos del volumen "JUNTO A JUAN PABLO II - Los amigos & los colaboradores cuentan" (ediciones Ares) de Wlodzimierz Redzioch.
El primer encuentro consciente que tuve con el cardenal Wojtyla fue en el cónclave en el que fue elegido Juan Pablo I. Durante el Concilio, habíamos colaborado ambos en la Constitución sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo,sin embargo fue en secciones diferentes, por lo que no nos habíamos visto. En septiembre de 1978, con ocasión de la visita de los obispos polacos en Alemania, yo estaba en Ecuador como representante de Juan Pablo I. La Iglesia de Munich y Frisinga está unida a la Iglesia ecuatoriana por un hermanamiento realizado por el arzobispo Echevarría Ruiz (Guayaquil) y del cardenal Döpfner. Y así, con mi enorme pesar, perdí la ocasión de conocer personalmente al arzobispo de Cracovia. Naturalmente había oído hablar de su obra de filósofo y pastor, y desde hacía tiempo quería conocerle.
Wojtyla, por su parte, había leído mi Introducción al Cristianismo, que había citado también en los ejercicios espirituales predicados por él a Pablo VI y la Curia, en la Cuaresma de 1976. Por eso era como si interiormente ambos esperásemos encontrarnos.
Sentí desde el inicio una gran veneración y una simpatía cordial por el metropolitano de Cracovia. En el pre-cónclave de 1978 el cardenal Wojtyla analizó para nosotros de forma asombrosa la naturaleza del marxismo. Pero sobre todo percibí en seguida con fuerza la fascinación humana que de él emanaba y de como rezaba, advertí cuan profundamente estaba unido a Dios.
Juan Pablo II me llamó en 1979 para nombrarme prefecto de la Congregación para la Educación católica.
Habían pasado apenas dos años de mi consagración episcopal en Munich y veía imposible dejar tan pronto la sede de san Corbiniano. La consagración episcopal representaba de alguna manera una promesa de fidelidad hacia mi diócesis de pertenencia. Por tanto le pedí al Papa que pospusiera ese nombramiento [...] Fue durante el 1980 que me dijo que quería nombrarme, al finales de 1981 como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe, como sucesor del cardenal Šeper.
Visto que continuaba a sentirme en obligación hacia mi diócesis de pertenencia, para la aceptación del cargo me permití poner una condición, que sin embargo creía irrealizable. Dije que sentía el deber de continuar publicando trabajos teológicos. Habría podido responder afirmativamente solamente si ésto hubiera sido compatible con la labor de prefecto. El Papa, que conmigo era siempre muy benévolo y comprensivo, me dijo que se informaría sobre la cuestión para hacerse una idea. Cuando sucesivamente le hice una visita, me explicó que las publicaciones teológicas son compatibles con el oficio de prefecto; también el cardenal Garrone, dijo, había publicado trabajos teológicos cuando era prefecto de la Congregación para la Educación católica. Así acepté el encargo, bien consciente de la importancia de la tarea, pero sabiendo también que la obediencia al Papa exigía entonces de mí un 'sí'.
La colaboración con el Santo Padre estuvo siempre caracterizada por amistad y afecto. Esta se desarrolló sobre todo en dos planos: el oficial y el privado.
El Papa cada viernes, a las seis de la tarde recibe en audiencia al prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe, que deja a su decisión los problemas surgidos. Tienen preferencia naturalmente los problemas doctrinales, a los que se añaden también las cuestiones de carácter disciplinar: la reducción al estado laical de sacerdotes que lo han solicitado, la concesión del privilegio paulino para aquellos matrimonios en los que uno de los cónyugesno es cristiano, y así sucesivamente. A continuación se añadía también el trabajo en curso para elaborar el Catecismo de la Iglesia Católica. En ocasiones, el Santo Padre recibía antes la documentación esencial y por tanto conocía anticipadamente las cuestiones de las que se iba a tratar. De esta forma, sobre problemas teológicos pudimos conversar fructuosamente. El Papa era también muy conocedor de la literatura alemana contemporánea, y era siempre bonito --para ambos-- buscar juntos la decisión justa sobre todas estas cosas [...].
[...] Finalmente, era costumbre del Papa invitar a comer a los obispos en visita ad limina, como también a grupos de obispos y sacerdotes de distinta composición, según la circunstancia. Eran casi siempre 'comidas de trabajo' en los que a menudo se proponía un tema teológico.
[...] El gran número de presentes hacía siempre variada la conversación y de gran alcance. Y quedaba siempre lugar también para el buen humor. El Papa reíacon ganas y así esas comidas de trabajo, aún en la seriedad que se imponía, de hecho eran también ocasiones para estar en agradable compañía.
A) Sobre Teología de la Liberación
El primer gran desafío que afrontamos fue la Teología de la Liberación que se estaba difundiendo en América Latina. Tanto en Europa como en América del Norte era opinión común que se trataba de un apoyo a los pobres y que por tanto de una causa que se debía aprobar sin duda. Pero era un error.
La pobreza y los pobres eran sin duda tema de la Teología de la Liberación y sin embargo en una prospectiva muy específica. Las formas de ayuda inmediata a los pobres y las reformas que mejoraban las condiciones eran condenadas como reformismo que tiene el efecto de consolidar el sistema: amainaba, se afirmaba, la rabia y la indignación que sin embargo eran necesarias para la transformación revolucionaria del sistema. No era cuestión de ayudas y de reformas, se decía, sino de la gran conmoción de la que debía surgir un mundo nuevo. La fe cristiana era usada como motor por este movimiento revolucionario, transformándola así en una fuerza de tipo político. Las tradiciones religiosas de la fe eran puestas al servicio de la acción política. De tal manera la fe era profundamente distanciada de sí misma y se debilitaba así también el verdadero amor por los pobres. [... El Papa continua aquí hablando sobre el tema de Teología de la liberación].
B) Sobre ecumenismo
Uno de los principales problemas de nuestro trabajo, en los años en los que fui prefecto, fue el esfuerzo por llegar a una comprensión correcta del ecumenismo.
También en este caso se trata de una cuestión que tiene un doble perfil: por un lado, se afirmaba con toda urgencia la tarea de trabajar por la unidad y de abrir los caminos que conducen a ella; por otro lado, es necesario rechazar las falsas concepciones de unidad, que quisieran alcanzar la unidad de la fe a través del atajo de aguar la fe. [...].
C) Sobre la tarea de la Teología en la época contemporánea
Por último nos hemos ocupado también de la cuestión relativa a la naturaleza y a la tarea de la Teología en nuestro tiempo. La ciencia y la unión con la Iglesia a muchos hoy les parecen elementos en contradicción entre ellos. Y sin embargo la Teología puede existir únicamente en la Iglesia y con la Iglesia. Sobre esta cuestión hemos publicado una Instrucción.
Creo que son tres las encíclicas de particular importancia. En primer lugar quisiera mencionar la Redemptor Hominis, la primera encíclica del Papa, en la que ha ofrecido su síntesis personal de la fe cristiana [...]
En segundo lugar quisiera mencionar la encíclica Redemptoris Missio [...]
En tercer lugar quisiera citar la encíclica sobre problemas morales Veritatis Splendor.
La Constitución del Vaticano II sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo, frente a la orientación de la época, prevalentemente Iusnaturalis de la Teología moral, quería que la doctrina moral católica sobre la figura de Jesús y su mensaje tuviera un fundamento bíblico. Esto se intentó a través de indicaciones durante un breve periodo, después se fue afirmando la opinión que la Biblia no tenía alguna moral propia para anunciar, pero que dirigía a los modelos morales en ocasiones válidos. La moral es cuestión de razón, se decía, no de fe.
Desapareció así por una parte, la moral entendida en sentido de la ley natural, pero en su lugar no se afirmaba ninguna concepción cristiana. Y como no se podía reconocer ni un fundamento metafísico ni uno cristológico de la moral, se recurrió a soluciones pragmáticas: a una moral fundada sobreel principio del equilibrio de bienes, en la cual no existe ya lo que es realmente mal y lo que es realmente bien, sino solo lo que, del punto de vista de la eficacia, es mejor o peor.
La gran tarea que el Papa tuvo en esta encíclica fue dibujar nuevamente un fundamento metafísico en la antropología, como también una concretización cristiana en la nueva imagen de hombre de la Sagrada Escritura. Estudiar y asimilar esta encíclica permanece un importante y gran deber.
De gran significado es también la encíclica Fides et ratio [...]
[...] Por último es absolutamente necesario mencionar la Evangelium vitae, que desarrolla uno de los temas fundamentales de todo el pontificado de Juan Pablo II: la dignidad intangible de la vida humana, desde el primer instante de la concepción.
La espiritualidad del Papa se caracterizaba sobre todo por la intensidad de su oración y por tanto está profundamente arraigada en la celebración de la Santa Eucaristía y hecha junto a toda la Iglesia con la recitación del Brevario.
En su libro autobiográfico Don y Misterio se puede ver cuanto el sacramento del sacerdocio haya determinado su vida y su pensamiento. Así su devoción no podía nunca ser puramente individual, sino que estaba siempre llena de preocupación por la Iglesia y por los hombres [...] Todos nosotros hemos conocido su gran amor por la Madre de Dios. Donarse por entero a María significó ser, con ella, todo para el Señor [...]

Que Juan Pablo II fuera un santo, en los años de colaboración con él me ha parecido cada vez más claro. Sobre todo hay que tener en cuenta naturalmente su intensa relación con Dios, su estar inmerso en la comunión con el Señor de la que acabo de hablar. De aquí venía su alegría, en medio de las grandes fatigas que debía pasar y la valentía con la cual cumplió su tarea en un tiempo realmente difícil. Juan Pablo II no pedía aplausos, ni miró nunca alredor preocupado por cómo serían acogidas sus decisiones. Él ha actuado a partir de su fe y sus convicciones y estaba preparado también a sufrir los golpes.
La valentía de la verdad es a mis ojos un criterio de primer orden de la santidad. Solo a partir de su relación con Dios es posible entender también su incansable compromiso pastoral. Se dio con una radicalidad que no puede ser explicado de otro modo.
Su compromiso fue incansable, y no solo en los grandes viajes, cuyos programas estaban cargados de encuentros, desde el inicio hasta el final, sino también día tras día, a partir de la misa matutina hasta la noche tarde. Durante su primera visita en Alemania (1980), por primera vez tuve una experiencia muy concreta de este enorme compromiso. Para su estancia en Munich, decidió que debía tomarse una pausa más larga a medio día. Durante ese intervalo me llamó a su habitación. Le encontré recitando el Breviario y le dije: "Santo Padre, debe descansar"; y él: "puedo hacerlo en el cielo".
Solo quien está lleno profundamente de la urgencia de su misión puede actuar así. [...] Pero debo honorar también su extraordinaria bondad y comprensión. A menudo habría tenido motivos suficientes parar culparme o poner fin a mi encargo como prefecto. Y aún así me sostuvo con una fidelidad y una bondad absolutamente incomprensibles.
También aquí quisiera poner un ejemplo. Frente a la tormenta que se había creado entorno a la declaración Dominus Iesus me dijo que durante el ángelus pretendía defender sin equívoco el documento. Me invitó a escribir un texto que fuera, por así decir, hermético y no permitiera ninguna interpretación diversa. Debía emerger de forma del todo inequívoca que él aprobaba el documento incondicionalmente.
Por tanto, preparé un breve discurso; no pretendía, sin embargo, ser demasiado brusco y así intenté expresarme con claridad pero sin dureza. Después de haberlo leído, el Papa me pregunto otra vez: "¿Es realmente suficientemente claro?" Yo respondí que sí. Quien conoce los teólogos no se asombrará del hecho que, sin embargo, después hubo quien mantuvo que el Papa había prudentemente tomado distancia del texto.
Mi recuerdo de Juan Pablo II está lleno de gratitud. No podía y no debía intentar imitarlo, pero he intento llevar adelante su herencia y su tarea lo mejor que he podido. Y por eso estoy seguro que todavía hoy su bondad me acompaña y su bondad me protege.

“Nunca pensamos que llegaría este momento, pero Dios lo hizo posible. Pido a todos que oremos por la liberación segura de las que quedan"
Gloria Dame es una de las 21 niñas que fueron liberadas el pasado jueves 13 de octubre por el grupo terrorista musulmán Boko Haram.Durante la misa y ceremonia de reencuentro con sus familiares en Abuja, la capital de Nigeria contó que estuvieron sin comida durante un mes y diez días y que incluso escaparon de un bombardeo en la zona donde estaba detenida. “Nunca pensamos que llegaría este momento, pero Dios lo hizo posible. Pido a todos que oremos por la liberación segura de las que quedan".
276 estudiantes y entre ellas Dame fueron secuestradas de una escuela de Chibok - un pueblo de mayoría cristiana ubicado en el norte de Nigeria- enabril del año 2014 por terroristas de Boko Haram, aliados del Estado Islámico (ISIS). Un grupo de 57 logró escapar y quedaron poco más de 200.
Según informa Aciprensa el ex presidente de Nigeria, el general Ibrahim Babangida, dijo que el gobierno, las fuerzas deseguridad y otras entidades negociarán para liberar a las niñas restantes y que les darántratamiento psicológico para ayudarlas a superar los traumas de dos años y medio de cautividad.
Desde su liberación el jueves pasado -gracias a las negociaciones entre Boko Haram y el gobierno nigeriano en colaboración con la Cruz Roja y el gobierno de Suiza- las adolescentes han estado custodiadas por los servicios de seguridad del estado de Nigeria y reciben atención médica.
Boko Haram, cuyo nombre que significa “la educación occidental es pecado”, ha realizado desde el año 2009 atentados que han dejado miles de muertos en el país, ha secuestrado a miles de personas y ha forzado a huir a 2,6 millones de personas en el norte de Nigeria.
A inicios de este año el Arzobispo de Abuja (Nigeria), Cardenal John Onaiyekan, dijo que con Boko Haram “estamos hablando del demonio, porque es algo diabólico”.