El encuentro está vinculado con el servicio y la cercanía.

Francisco vuelve a arremeter contra la cultura de la indiferencia.

El encuentro está vinculado con el servicio y la cercanía.

En una de sus homilías en Santa Marta, el martes 13 de septiembre, Francisco ha reflexionado de nuevo sobre la cultura del encuentro. El encuentro implica mirar, tocar, hablar.

A menudo, las personas se cruzan, pero no se encuentran. Ante el cortejo fúnebre de una viuda que va a enterrar a su hijo único, Jesús no pasa de largo, sino que se mueve a la compasión. Es la primera vez que el Evangelio habla de la compasión de Jesús. Más adelante los evangelistas recogen la compasión de Jesús ante la muchedumbre que le sigue, como también antelas hermanas de Lázaro, su amigo que ha muerto. Ahora, ante la viuda de Naín, Jesús se acerca a la mujer, la encuentra de verdad y luego hace el milagro

Mirar, tocar, hablar

Aquí percibe el Papa no sólo la ternura sino también la fecundidad de un encuentro. “Todo encuentro –observa– es fecundo. Todo encuentro restituye las personas y las cosas a su sitio”.

Señala Francisco que estamos acostumbrados a una cultura de la indiferencia, y debemos trabajar y pedir la gracia de hacer una cultura del encuentro, de ese encuentro fecundo, de ese encuentro que restituya a cada persona su dignidad de hijo de Dios. Añade que nos hemos habituado a esa indiferencia cuando vemos las calamidades del mundo u otras cosas más pequeñas. Quizá pensamos: “Ay, qué pena, pobre gente, cuánto sufren”, pero seguimos adelante.

El Papa nos propone auténticos encuentros:

“Si no miro —no basta ver, no: hay que mirar—, si no me paro, si no miro, si no toco, si no hablo, no puedo tener un encuentro ni puedo ayudar a hacer una cultura del encuentro”.

Como fruto de ese acontecimiento, dice el evangelio que la gente quedó sobrecogida y daba gloria a Dios. Y Francisco nos ofrece otra clave, profunda y teológica, para interpretar ese encuentro:
“A mí me gusta ver también aquí el encuentro de todos los días entre Jesús y su esposa, la Iglesia, que espera su regreso”.

Este es –señala el Papa– el mensaje de hoy: el encuentro de Jesús con su pueblo; el encuentro de Jesús que sirve, que ayuda, que es el servidor, que se abaja, para ayudar a todos los necesitados.

Jesús se encuentra con su pueblo, pues todos –no solamente los sintecho– somos necesitados; necesitados de la Palabra de Jesús, del encuentro con Él, como también lo son las personas que amamos. El encuentro -especialmente el encuentro con Jesús y el encuentro con los demás- está vinculado con el servicio y la cercanía.

Detenerse, implicarse

Como ejemplo, Francisco describe una escena ordinaria de nuestra vida actual: mientras se está a la mesa, en familia, muchas veces se come, se ve la televisión o se escriben mensajes de móvil. Cada uno es indiferente en ese encuentro. Es decir, que incluso en el núcleo de la sociedad que es la familia, no hay propiamente encuentro.

Y nos propone que trabajemos por la cultura del encuentro, de modo tan sencillo como Jesús.

No solo ver: mirar. No solo oír: escuchar. No solo cruzarse: detenerse. No solo decir qué pena, pobre gente, sino dejándose implicar por la compasión. “Y luego acercarse, tocar y decir”, en la lengua que a cada uno le salga en ese momento, la lengua del corazón: “No llores, y dar al menos una gota de vida”.

Todo un símbolo de actitudes fáciles y difíciles, que en este Año de la Misericordia (que concluirá dentro de dos meses) podemos mejorar. Pero ante todo, efectivamente, hemos de pedir la gracia de contribuir a la cultura del encuentro. El encuentro, misterio de la encrucijada entre las personas y también con Dios.

Transformar el mundo desde el encuentro con Cristo

Especialmente desde el encuentro con Jesús en la oración, los cristianos estamos llamados a transformar la sociedad, comenzando cada uno por su propio corazón. Y como consecuencia, detenernos, implicarnos en auténticos encuentros con los demás, que se traduzcan en ayuda, servicio, cercanía para sus necesidades materiales y espirituales.

"Nuestras comunidades cristianas -escribe san Juan Pablo II- tienen que llegar a ser auténticas'escuelas de oración', donde el encuentro con Cristo no se exprese solamente en petición de ayuda, sino también en acción de gracias, alabanza, adoración, contemplación, escucha y viveza de afecto hasta el 'arrebato' del corazón. Una oración intensa, pues, que sin embargo no aparta del compromiso en la historia: abriendo el corazón al amor de Dios, lo abre también al amor de los hermanos, y nos hace capaces de construir la historia según el designio de Dios" (Carta ap. Novo millennio ineunte, 6-I-2001).

Iglesia y Nueva Evangelización

Para el tradicional «Viernes de la Misericordia», Francisco visitó la sección de Neonatología del hospital San Giovanni de Roma; después se dirigió a una estructura que se encarga de enfermos terminales

 

Para el tradicional «Viernes de la Misericordia», Francisco visitó la sección de Neonatología del hospital San Giovanni de Roma; después se dirigió a una estructura que se encarga de enfermos terminales

Lo vieron llegar con un tapabocas, siguiendo todos los protocolos de precaución para los ambientes esterilizados. Hoy por la tarde, 16 de septiembre de 2016, Papa Francisco hizo la visita del ya tradicional «Viernes de la Misericordia». A pocos días de la canonización de la Madre Teresa, que desempeñó un gran servicio a favor de la vida, Bergoglio quiso visitar estructuras significativas en este sentido.

En la primera de ellas Francisco fue a Urgencias y a la sección de Neonatología del Hospital San Giovanni de Roma, en donde se encuentran por el momento hospitalizados 12 niños con diferentes patologías. Cinco niños (dos son gemelos) están muy graves y se encuentran en terapia intensiva. En el piso de arriba se encuentra otra  sección en la que se encuentran otros niños.

Fue recibido con sorpresa por el personal, pues no se esperaban que el Papa entrara en la sección sometiéndose a todas las precauciones higiénicas para respetar los ambientes esterilizados (como ponerse el tapabocas). Francisco se detuvo frente a cada una de las incubadoras y saludó personalmente a los padres de los niños que estaban presentes, «dándoles consuelo e infundiré-les valor», explicó un comunicado de la Sala de Prensa vaticana.

La segunda visita del Pontífice en este noveno «Viernes de la Misericordia», fue el Hospicio Villa Speranza. Al salir del hospital San Giovanni di Roma, Papa Francisco se dirigió a esta estructura en donde se encuentran 30 pacientes en fase terminal. Villa Speranza pertenece a la Fundación del hospital Gemelli de la Universidad Católica del Sagrado Corazón.

Como tampoco nadie se esperaba la visita del Papa, a su llegada los responsables le dieron la bienvenida muy sorprendidos. Bergoglio quiso ir a saludar a cada uno de los pacientes en sus habitaciones. Tanto los pacientes como sus familiares vivieron momentos de intensa conmoción, entre lágrimas y sonrisas de alegría. El Papa quiso ofrecer un signo fuerte sobre la importancia de la vida, desde su primer instante hasta su fin natural. Acoger la vida y garantizar su dignidad en cualquier momento de su desarrollo es una enseñanza en la que ha insistido en más de una ocasión Papa Francisco, quien con esta doble visita dejó un sello concreto y tangible de la importancia de la misericordia para vivir.

Vatican Insider

 

En su homilía del jueves en Casa Santa Marta, el Papa dijo que la Virgen María es, por su sufrimiento, la madre de toda la Creación y que nadie es huérfano gracias a ella.

En su homilía del jueves en Casa Santa Marta, el Papa dijo que la Virgen María es, por su sufrimiento, la madre de toda la Creación y que nadie es huérfano gracias a ella.

FRANCISCO

"Con el corazón atravesado, acepta darnos a luz a todos nosotros en ese momento de dolor. Y, desde ese momento, Ella se vuelve nuestra Madre, desde ese momento Ella es nuestra Madre, aquella que nos cuida y no se avergüenza de nosotros: nos defiende”.

El Papa también hablo de la crucifixión, durante la cual María nunca abandonó a Jesús. Del mismo modo, dijo Francisco, "ella nos defiende, nos enseña, nos acompaña”.

EXTRACTO DE LA HOMILÍA EN ESPAÑOL

"Y María oía estas cosas. Sufría humillaciones terribles. Oía también a los grandes, a algunos sacerdotes, a los que Ella respetaba, porque eran sacerdotes: ‘Si eres tan hábil y capaz ¡baja! ¡Baja!. Con su Hijo, desnudo, allí. Y María tenía un sufrimiento tan grande, pero no se fue. ¡No renegó de su Hijo! Era su carne”.

"Eran mamás. No se avergonzaban: su carne estaba allí adentro. Estas mujeres sufrían no sólo por la vergüenza de esta allí – ‘¡Pero mira a esa! ¿Qué habrá hecho su hijo? – Sufrían también por las humillaciones de los controles que les hacían antes de entrar. Pero eran madres e iban a ver a su propia carne. Así como María estaba allí, con su Hijo, con ese sufrimiento tan grande”.

"Nosotros los cristianos tenemos una Madre: la misma de Jesús. Tenemos  un Padre: el mismo de Jesús. ¡No somos huérfanos! Y Ella nos da a luz en ese momento con tanto dolor: es un verdadero martirio. Con el corazón atravesado, acepta darnos a luz a todos nosotros en ese momento de dolor. Y, desde esemomento, Ella se vuelve nuestra Madre, desde ese momento Ella es nuestra Madre, aquella que nos cuida y no se avergüenza de nosotros: nos defiende”.

"En un mundo que podemos llamar ‘huérfano’ – concluyó el Papa – en este mundo que sufre la crisis de una gran orfandad, nuestra ayuda es decir: ‘¡mira a tu Madre!’ Tenemos a una Madre que nos defiende, nos enseña, nos acompaña; que no se avergüenza de nuestros pecados. No se avergüenza, porque Ella es Madre. ¡Que el Espíritu Santo, este amigo, este compañero de camino, este Paráclito abogado que el Señor nos ha enviado, nos haga comprender este misterio tan grande de la maternidad de María”.

Rome Reports

Entre los dos mil fieles que han participado en la Jornada de Acción de Gracias por la canonización de la madre Teresa, organizada por la Iglesia católica en Orissa había leprosos, refugiados, pobres, enfermos, todos huéspedes de las instalaciones de acogida de las Hermanas de la Madre Teresa en Orissa.

Leprosos y refugiados en la celebración por la Madre Teresa en Orissa - India

Entre los dos mil fieles que han participado en la Jornada de Acción de Gracias por la canonización de la madre Teresa, organizada por la Iglesia católica en Orissa había leprosos, refugiados, pobres, enfermos, todos huéspedes de las instalaciones de acogida de las Hermanas de la Madre Teresa en Orissa 

Bhubaneswar (Agencia Fides) - Entre los dos mil fieles que han participado en la Jornada de Acción de Gracias por la canonización de la madre Teresa, organizada por la Iglesia católica en Orissa había leprosos, refugiados, pobres, enfermos, todos huéspedes de las instalaciones de acogida de las Hermanas de la Madre Teresa en Orissa (estado oriental de la India). 

Según la información de la Agencia Fides, en la Santa Misa celebrada en la Catedral de San Vicente en Bhubaneswar, capital del estado, el 11 de septiembre, había 20 sacerdotes, religiosas, Misioneras de la Caridad, y fieles de todas partes, además de representantes de las autoridades civiles y creyentes de otras religiones. 

La hermana Olivet, superiora regional de las Misioneras de la Caridad en Orissa, ha dado las gracias a la comunidad también de parte de los enfermos, las viudas, los huérfanos, los moribundos que son atendidos en las estructuras de las Misioneras de la Caridad en el estado. Los pobres han querido estar presentes en la ceremonia de agradecimiento, ya que “a través de la Madre Teresa cada uno de ellos siente que Dios cuida de ellos”, ha dicho.

La Santa Madre Teresa es un modelo para cada ser humano de la era moderna. A las personas abandonadas, marginadas, que nadie cuida, que nadie respeta, que nadie reconoce, la Santa Madre Teresa ha devuelto la dignidad humana con un servicio amoroso, con una entrega total, con fidelidad y espíritu de verdadera fraternidad”, ha dicho el arzobispo John Barwa en la Eucaristía que ha presidido. “El testimonio de su vida y su ejemplo como 'Madre de los Pobres' habla a todos, creyentes y no creyentes, y es claramente visible como la ciudad asentada sobre un monte mencionada en el Evangelio”, ha agregado.

Estamos aquí para dar gracias a Dios por la luz que llega a cada uno de nosotros y a todo el mundo a través de la Madre Teresa. Esta gran mujer de nuestro tiempo, esta mensajera del Evangelio, cuya vida ha sido profundamente marcada por el amor, y que ahora es Santa. Miremos hacia ella como ejemplo y fuente de inspiración”, ha dicho para concluir la hermana Samuela, Misionera de la Caridad en Orissa. 

Agencia Fides 


Jesús fue muy probablemente un judío bilingüe que hablaba en arameo y hebreo

Durante el siglo I en la tierra donde vivió Jesús hay constancia de que se utilizaban cuatro lenguas: arameo, hebreo, griego y latín. De todas ellas, la oficial y a la vez la menos empleada era el latín. La usaban casi exclusivamente los funcionarios romanos al conversar entre sí, y la conocían algunas personas cultas. No parece probable que Jesús hubiera estudiado latín ni que lo emplease en su conversación ordinaria o en su predicación.

Por lo que respecta al griego, no sería sorprendente que Jesús se sirviese alguna vez de él, ya que muchos de los campesinos y artesanos de Galilea conocían esta lengua, al menos los rudimentos necesarios para una sencilla actividad comercial o para comunicarse con los habitantes de las ciudades, que eran en su mayoría gentes de cultura helénica.

También se empleaba en Judea: se calcula que, de los habitantes de Jerusalén, hablarían en griego entre el ocho y el quince por ciento. Pese a todo, no se sabe si Jesús empleó el griego alguna vez, ni es posible deducirlo con certeza de ningún texto, aunque tampoco cabe desechar esa posibilidad. Es probable, por ejemplo, que Jesús hablara con Pilatos en esa lengua.

En cambio, las repetidas alusiones de los evangelios a la predicación de Jesús en las sinagogas y a sus conversaciones con fariseos sobre textos de la Escritura hacen más que posible el que conociera y empleara en algunas ocasiones la lengua hebrea.

Sin embargo, aunque Jesús conociera y usara a veces el hebreo, parece que en la conversación ordinaria y en la predicación, Jesús hablaría de ordinario en arameo, que era la lengua más normal para el uso diario entre los judíos de Galilea. De hecho, en algunas ocasiones el texto griego de los evangelios deja en arameo algunas palabras o frases sueltas puestas en boca de Jesús: talitha qum (Mc 5,41), corbán (Mc 7,11), effetha (Mc 7,34), geenna (Mc 9,43), abbá (Mc 14,36), Eloí, Eloí, ¿lemá sabacthaní? (Mc 15,34), o de sus interlocutores: rabbuni (Mc 10,51).

Los estudios acerca del trasfondo lingüístico de los evangelios apuntan a que las palabras recogidas en ellos fueron pronunciadas originalmente en una lengua semítica: hebreo o, más posiblemente, arameo. Se nota en la peculiar textura del griego usado en los evangelios, que trasluce una matriz sintáctica aramea.
 
Pero también se puede deducir del hecho que palabras puestas por los evangelios en boca de Jesús cobran especial fuerza expresiva traducidas al arameo, y de que hay palabras que son utilizadas con una carga semántica distinta a la habitual en griego, derivada de un uso semitizante. Incluso, en ocasiones, al traducir los evangelios a un lenguaje semítico se perciben en ellos algunos juegos de palabras que quedan ocultos en el original griego.
 

Francisco Varo

 

 

En Cartago; destierro, año 257; muerte, año 258

 

ESCUCHA EL MARTIRIO DE SAN CIPRIANO

 

Siendo el emperador Valeriano por cuarta vez cónsul y por tercera Galieno, tres días antes de las calendas de septiembre (el 30 de agosto), en Cartago, dentro de su despacho, el procónsul Paterno dijo al obispo Cipriano:

- Los sacratísimos emperadores Valeriano y Galieno se han dignado mandarme letras por las que han ordenado quequienes no practican el culto de la religión romana deben reconocer los ritos romanos. Por eso te he mandado llamar nominalmente. ¿Qué me respondes?

El obispo Cripriano dijo:

- Yo soy cristiano y obispo, y no conozco otros dioses sino al solo y verdadero Dios, que hizo el cielo y la tierra y cuanto en ellos se contiene. A este Dios servimos nosotros los cristianos; a éste dirigimos día y noche nuestras súplicas por nosotros mismos, por todos los hombres y, señaladamente, por la salud de los mismos emperadores.

El procónsul Paterno dijo:

- Luego ¿perseveras en esa voluntad?

El obispo Cipriano contestó:

- Una voluntad buena que conoce a Dios, no puede cambiarse.

EL PROCÓNSUL — ¿Podrás, pues, marchar desterrado a la ciudad de Curubis, conforme al mandato de Valeriano y Galieno?

CIPRIANO — Marcharé.

EL PROCÓNSUL — Los emperadores no se han dignado sólo escribirme acerca de los obispos, sino también sobre los presbíteros. Quiero, pues saber de ti quiénes son los presbíteros que residen en esta ciudad.

CIPRIANO —Con buen acuerdo y en común utilidad habéis prohibido envuestras leyes la delación; por lo tanto, yo no puedo descubrirlos ni delatarlos. Sin embargo, cada uno estará en su propia ciudad.

PATERNO — Yo los busco hoy en esta ciudad.

CIPRIANO — Como nuestra disciplina prohíbe presentarse espontáneamente y ello desagrada a tu misma ordenación, ni aun ellos pueden presentarse; mas por ti buscados, serán descubiertos.

PATERNO — Sí, yo los descubriré.

Y añadió: - Han mandado también los emperadores que no se tengan en ninguna parte reuniones ni entre nadie en los cementerios. Ahora, si alguno no observare este tan saludable mandato, sufrirá pena capital.

CIPRIANO: - Haz lo que se te ha mandado.

Entonces el procónsul Paterno mandó que el bienaventurado Cipriano obispo fuera llevado al destierro. Y habiendo pasado allí largo tiempo, al procónsul Aspasio Paterno le sucedió el procónsul Galerio Máximo, quien mandó llamar del destierro al santo obispo Cipriano y que le fuera a él presentado.

Volvió, pues, San Cipriano, mártir electo de Dios, de la ciudad de Curubis, donde, por mandato de Aspasio Paterno, a la sazón cónsul, había estado desterrado, y se le mandó por sacro mandato habitar sus propias posesiones, donde diariamente estaba esperando que vinieran por él para el martirio, según le había sido revelado.

Morando, pues, allí, de pronto, en los idus de septiembre (el 13), siendo cónsules Tusco y Baso, vinieron dos oficiales, uno escudero o alguacil del officium o audiencia de Galerio Máximo, sucesor de Aspasio Paterno, y otro sobreintendente de la guardia de la misma audiencia. Los dos oficiales montaron a Cipriano en un coche y le pusieron en medio y le condujeron a la Villa de Sexto, donde el procónsul Galerio Máximo se había retirado por motivo de salud. El procónsul Galerio Máximo mandó que se le guardara a Cipriano hasta el día siguiente. Entre tanto, el bienaventurado Cipriano fue conducido a la casa del alguacil del varón clarísimo Galerio Máximo, procónsul, y en ella estuvo hospedado, en la calle de Saturno, situada entre la de Venus y la de la Salud. Allí afluyó toda la muchedumbre de los hermanos, lo que sabido por San Cipriano, mandó que las vírgenes fueran puestas a buen recaudo, pues todos se habían quedado en la calle, ante la puerta del oficial, donde el obispo se hospedaba.

Al día siguiente, decimoctavo de las calendas de octubre (14 de septiembre), una enorme muchedumbre se reunió en la Villa Sexti, conforme al mandato del procónsul Galerio Máximo. Y sentado en su tribunal en el atrio llamado Sauciolo, el procónsul Galerio Máximo dio orden, aquel mismo día, de que le presentaran a Cipriano.

Habiéndole sido presentado, el procónsul Galerio Máximo dijo al obispo Cipriano:

- ¿Eres tú Tascio Cipriano?

El obispo Cipriano respondió:

- Yo lo soy.

GALERIO MÁXIMO — ¿Tú te has hecho padre de los hombres sacrílegos?

CIPRIANO OBISPO — Sí.

GALERIO MÁXIMO — Los sacratísimos emperadores han mandado que sacrifiques.

CIPRIANO OBISPO — No sacrifico.

GALERIO MÁXIMO — Reflexiona y mira por ti.

CIPRIANO OBISPO — Haz lo que se te ha mandado. En cosa tan justa no hace falta reflexión alguna.

Galerio Máximo, después de deliberar con su consejo, a duras penas y de mala gana, pronunció la sentencia con estos considerandos:

- Durante mucho tiempo has vivido sacrílegamente y has juntado contigo en criminal conspiración a muchísima gente, constituyéndote enemigo de los dioses romanos y de sus sacros ritos, sin que los piadosos y sacratísimos príncipes Valeriano y Galieno, Augustos, y Valeriano, nobilísimo César, hayan logrado hacerte volver a su religión. Por tanto, convicto de haber sido cabeza y abanderado de hombres reos de los más abominables crímenes, tú servirás de escarmiento a quienes juntaste para tu maldad, y con tu sangre quedará sancionada la ley.

Y dicho esto, leyó en alta voz la sentencia en la tablilla: —Mandamos que Tascio Cipriano sea pasado a filo de espada.

El obispo Cipriano dijo:

- Gracias a Dios.

Oída esta sentencia, la muchedumbre de los hermanos decía:

- También nosotros queremos ser degollados con él.

Con ello se levantó un alboroto entre los hermanos, y mucha turba de gentes le siguió hasta el lugar del suplicio. Fue, pues, conducido Cipriano al campo o Villa de Sexto y, llegado allí, se quitó su sobreveste y capa, dobló sus rodillas en tierra y se prosternó rostro en el polvo para hacer oración al Señor. Luego se despojó de la dalmática y la entregó a los diáconos y, quedándose en su túnica interior de lino, estaba esperando al verdugo. Venido éste, el obispo dio orden a los suyos que le entregaran veinticinco monedas de oro. Los hermanos, por su parte, tendían delante de él lienzos y pañuelos. Seguidamente, el bienaventurado Cipriano se vendó con su propia mano los ojos; mas como no pudiera atarse las puntas del pañuelo, se las ataron el presbítero Juliano y el subdiácono del mismo nombre.

Así sufrió el martirio el bienaventurado Cipriano. Su cuerpo, para evitar la curiosidad de los gentiles, fue retirado a un lugar próximo. Luego, por la noche, sacado de allí, fue conducido entre cirios y antorchas, con gran veneración y triunfalmente, al cementerio del procurador Macrobio Candidiano, sito en el camino de Mapala, junto a los depósitos de agua de Cartago. Después de pocos días murió el procónsul Galerio Máximo.

El beatísimo mártir Cipriano sufrió el martirio el día decimoctavo de las calendas de octubre (el 14 de septiembre), siendo emperadores Valeriano y Galieno y reinando nuestro Señor Jesucristo, a quien es honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén .

(BAC 75, 756-761)

 

La misa de este miércoles en Casa Santa Marta ha sido diferente. El Papa la presidió en sufragio por el padre Jacques Hamel, el sacerdote francés degollado en su parroquia de Saint-Etienne-du-Rouvray por dos terroristas que actuaban en nombre del Daesh.

La misa de este miércoles en Casa Santa Marta ha sido diferente. El Papa la presidió en sufragio por el padre Jacques Hamel, el sacerdote francés degollado en su parroquia de Saint-Etienne-du-Rouvray por dos terroristas que actuaban en nombre del Daesh.

Su retrato estaba sobre el altar por expreso deseo de Francisco. Para la ceremoniahan venido desde la diócesis de Rouen unos 80 peregrinos junto a su obispo, Dominique Lebrun.

El Papa explicó que el padre Jacques Hamel forma parte de la cadena de mártires que comenzó con el proprio sacrificio de Cristo. Dijo además con contundencia que la crueldad de esta persecución contra los cristianos es satánica e hizo una petición.

FRANCISCO

"Cuánto me gustaría que todas las confesiones religiosas dijeran: ¡Matar en el nombre de Dios es satánico! El padre Jacques Hamel ha sido degollado en la Cruz, mientras celebraba el sacrificio de la Cruz de Cristo. Un hombre bueno, manso, de fraternidad, que siempre trataba de hacer la paz, ha sido asesinado como si fuese un criminal. Este es el hilo satánico de la persecución. Este hombre ha aceptado su martirio con el martirio de Cristo en el altar”.

El Papa confesó que se sintió conmovido por la actitud del anciano sacerdote especialmente cuando se acercaba el trágico desenlace.

FRANCISCO

"Pienso mucho en el hecho de que, -en medio del momento difícil que estaba viviendo, en medio de la tragedia que veía venir-, este hombre manso, este hombre bueno, este hombre que procuraba la fraternidad, no perdió la lucidez de acusar y decir claramente el nombre del asesino. Ha dicho claramente:"¡Vete satanás!” Ha dado la vida por nosotros, ha dado la vida por no negar a Jesús. Ha dado la vida en el mismo sacrificio de Jesús en el altar. Y desde allí, ha acusado al autor de la persecución: "¡Vete satanás!””

Por último, Francisco dijo que la vida y la muerte del padre Hamel son un ejemplo para todos los cristianos e invitó a rezarle porque ya es un mártir que está en el Cielo.

ROME REPORTS

Durante la catequesis el Papa profundizó en el significado de varias frases del Evangelio: "Venid a mí”, "tomad mi yugo”, y "aprended de mí”. 

Durante la catequesis el Papa profundizó en el significado de varias frases del Evangelio: "Venid a mí”, "tomad mi yugo”, y "aprended de mí”. 

Dijo que Jesús no hace como los príncipes del mundo, que están lejos de la gente: a Él le gusta estar cerca de los que sufren. "Ojalá que todos los líderes del mundo”, pudieran ser como Cristo, concluyó el Papa.

RESUMEN DE LA CATEQUESIS DEL PAPA EN ESPAÑOL

"Queridos hermanos y hermanas

En el Evangelio que hemos escuchado, Jesús se dirige a sus discípulos para extenderles una invitación y lo hace a través de tres imperativos: «Vengan a mí», «tomen mi yugo», y «aprendan de mí».

Jesús se dirige a quienes están cansados y agobiados para que confíen en él y encuentren alivio en su misericordia. Es una invitación a descubrir la voluntad de Dios, entrando en comunión con él y cargando con su cruz.

La propuesta de Jesús es un camino de conocimiento e imitación. Él no es un maestro severo que impone los pesos que él no ha llevado. Él mismo se ha hecho pequeño y humilde, su ejemplo nos enseña y es el camino a seguir.

Tenemos que pedir a Dios la gracia de tener la mirada limpia de Jesús que nos hace comprender cuánto camino debemos aún recorrer; pero al mismo tiempo nos da la alegría de saber que estamos caminando con él y no estamos solos.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particulara los venidos de España y Latinoamérica. Los invito a pedir el don de la alegría, que es la gracia de sentirse discípulo de Jesús; de vivir junto a él con la fuerza de su consuelo y misericordia. Muchas gracias”.

Rome Reports

La comunidad de creyentes se compone de 300 fieles autóctonos y un millar de extranjeros.

 El Papa irá del 30 de septiembre al 2 de octubre

El 29 de mayo se ordenó diácono el primer azerbaiyano desde que cayó la Unión Soviética.

La comunidad de creyentes se compone de 300 fieles autóctonos y un millar de extranjeros.

Ubicada al borde del Mar Caspio, Bakú es una hermosa ciudad. La capital reúne varios periodos históricos en una mezcla del todo oriental: la vieja ciudad con sus calles estrechas, viejos edificios y antiguas mezquitas, el barrio barroco del primer boom petrolífero de principios del siglo XX y el barrio ultramoderno del nuevo boom petrolífero, donde los arquitectos más audaces del planeta han dejado sus obras.

El país es rico e incluso muy rico gracias al petróleo, que es el que le permite abordar proyectos faraónicos. El “Dubái del Caspio” también tuvo en mente lanzarse a la creación de islas artificiales como se hace en los ricos emiratos de la Península Arábiga. El 95 % de los recursos provienen de la energía, lo cual acarrea consecuencias debido a la caída del precio del barril de petróleo. Por ello, grandes proyectos como la ampliación del suburbano se han suspendido de momento y empiezan a surgir algunas dificultades presupuestarias.

Cuando las Hermanas de la Madre Teresa de Calcuta llegaron en 2006 al país para atender a los pobres, se les dijo que no había pobres en Azerbaiyán. No obstante, los olvidados del sistema existen y añoran la época de la Unión soviética en la que todo el mundo recibía un mínimo.

Una sociedad secularizada

Este país es en un 97 % musulmán, y más de dos tercios son chiíes por la influencia persa vecina. Azerbaiyán es uno de los Estados más laicos del mundo musulmán, en el que se ejerce un control sobre los diferentes grupos religiosos para frenar el aumento potencial del extremismo islámico. En esta antigua república soviética que ha vivido setenta años de comunismo y represión religiosa, la práctica religiosa era muy débil en el cambio de milenio y la sociedad estaba extremadamente secularizada. Todavía hoy, el Islam es allí muy discreto y su presencia es muy inferior a la que se puede constatar por ejemplo en París o en otras grandes ciudades francesas.

Los suníes son minoritarios: según estimaciones, representan entre un 15 y un 30 % de la población. Toda tentativa de radicalización es seguida de muy cerca por el Gobierno, que ha conservado los reflejos de desconfianza frente a la religión, pero que también comprende el riesgo de desbordamiento en el entorno actual de Oriente Próximo.

Los ortodoxos representan el segundo grupo religioso más importante, aunque no superen el 2% de la población. Antes contaban con casi medio millón de fieles, mientras que ahora son solo 200.000, debido a que la mitad de los rusos abandonaron el país tras la independencia. La Iglesia Ortodoxa tiene una eparquía en el país con una quincena de parroquias, y mantiene una buena relación con la Iglesia Católica.

Una Iglesia ultraminoritaria

En el momento del primer boom petrolífero, se construyó una iglesia católica en 1912 que después fue cerrada con la llegada de los bolcheviques en 1920 y destruida posteriormente a principios de los años treinta. De los 10.000 católicos de la época solo quedaba una docena de personas ancianas cuando la Iglesia Católica regresó en 1992.

En la actualidad, la comunidad de creyentes se compone de 300 fieles autóctonos (a menudo, matrimonios mixtos) y un millar de extranjeros (300 de ellos filipinos). Se trata, pues, de una presencia casi simbólica en el país. Como media, el culto semanal reúne a 500 personas.

Considerada al principio una secta proselitista, la Iglesia se benefició de la visita de Juan Pablo II. En aquella ocasión, el presidente del país cedió un terreno para la edificación de una iglesia consagrada a la Inmaculada Concepción. Una gran estatua de la Virgen, situada frente a la iglesia, atrae a numerosas personas, entre ellas, a muchos musulmanes, sobre todo, mujeres.

La Iglesia Católica cuenta en Azerbaiyán con una sola parroquia, con una iglesia y una capilla atendidas por seis sacerdotes. Cinco religiosas de las Misioneras dela Caridad y dos Salesianas completan el equipo de esta pequeña comunidad acompañados de un Prefecto Apostólico, Mons. Vladimir Fekete, un Salesiano eslovaco. El 29 de mayo de este año tuvo lugar en San Petersburgo la ordenación diaconal con vistas al sacerdocio del primer azerbaiyano, lo cual es una muy buena noticia para la Iglesia de Azerbaiyán y, sin duda, signo de los primeros brotes de esta presencia discreta, pero real.

Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN)

En el Ángelus del domingo el Papa recordó tres parábolas del Evangelio. Dijo que las tres tienen una cosa en común: se celebra el regreso de lo perdido, de lo que retorna, siendo esto sinónimo del Jubileo.

"El camino de regreso a casa es el camino de la esperanza y de la vida nueva"

 
En el Ángelus del domingo el Papa recordó tres parábolas del Evangelio. Dijo que las tres tienen una cosa en común: se celebra el regreso de lo perdido, de lo que retorna, siendo esto sinónimo del Jubileo.

El Papa aseguró que Dios siempre espera y da una oportunidad más a quien la necesita.

FRANCISCO

"El camino de regreso a casa es el camino de la esperanza y de la vida nueva. Dios espera siempre que volvamos al viaje, nos espera con paciencia, nos ve aunque estemos lejos, viene a nuestro encuentro, nos abraza, nos besa, nos perdona. ¡Así es Dios! ¡Así es nuestro Padre!”.

Explicó que el perdón de Dios borra todos los pecados, renueva desde el amor y olvida todo lo sucedido en el pasado.

Por último, pidió por el país africano de Gabón que ahora atraviesa una grave crisis política y pidió al Señor por las víctimas y familiares de las  personas que se han visto afectadas por actos de violencia. 

Rome Reports

Primeros Cristianos en otros idiomas
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