"El próximo miércoles, 1 de junio, las comunidades cristianas de Siria, tanto católicas como ortodoxas, vivirán juntas una oración especial por la paz"
Durante el Ángelus dominical, el Papa Francisco reflexionó sobre los millones de niños que sufren la guerra de Siria desde hace cinco años.
"El próximo miércoles, 1 de junio, las comunidades cristianas de Siria, tanto católicas como ortodoxas, vivirán juntas una oración especial por la paz"
Durante el Ángelus dominical, el Papa Francisco reflexionó sobre los millones de niños que han sido asesinados, desplazados o se han quedado huérfanos debido a la guerra de Siria tras cinco años de conflicto.
PAPA FRANCISCO
"El próximo miércoles, 1 de junio, con motivo del Día Internacional del Niño, las comunidades cristianas de Siria, tanto católicas como ortodoxas, vivirán juntas una oración especial por la paz, que tendrá como protagonistas a los niños”.
Después de celebrar la Misa por el Jubileo de los Diáconos, el Papa envió sus condolencias y mostró su apoyo a tantos niños y familias que sufren esas tragedias.
PAPA FRANCISCO
"Los niños sirios invitan a los niños de todo el mundo a unirse a su oración por la paz”.
El Papa pidió a todos los niños del mundo que se solidaricesn con los niños de Siria rezando una oración por lapaz el próximo 1 de junio, Día Internacional del Niño. Ayuda a la Iglesia Necesitada promueve esta campaña.
PAPA FRANCISCO
"También recuerdo hoy el Día Nacional del Auxilio, cuyo objetivo es ayudar a las personas a vivir bien la última etapa de su existencia en la Tierra”.
Francisco concluyó invitando a todos los católicos a pedir la intercesión de la Virgen María y saludó a los diáconos y peregrinos que le acompañaron en la Plaza de San Pedro en este Jubileo especial.
Después de la misa, la procesión del Corpus Christi recorrió las calles de Roma hasta la basílica de Santa María la Mayor.
"Jesús se ha dejado 'partir', se parte por nosotros.”
Después de la misa, la procesión del Corpus Christi recorrió las calles de Roma hasta la basílica de Santa María la Mayor.
Durante la misa del Corpus Christi el Papa Francisco explicó cuál es el sentido cristiano de la expresión "partir el pan”.
FRANCISCO
"Jesús se ha dejado "partir”, se parte por nosotros. Y pide que nos demos, que nos dejemos partir por los demás. Precisamente este "partir el pan” se ha convertido en el icono, en el signo de identidad de Cristo y de los cristianos”.
El Papa recordó que gracias al gesto de partir el pan, los discípulos de Emaús reconocieron a Jesús. La "fracción del pan” es el centro de la Iglesia.
FRANCISCO
"Se trata de la Eucaristía, que desde el comienzo ha sido el centro y la forma de la vida de la Iglesia”.
Por eso, gracias a la fuerza de la Eucaristía, muchos cristianos a lo largo de los siglos se han "partido” como el propio Cristo en favor de otras personas.
FRANCISCO
"Cuántas madres, cuántos papás, junto con el pan de cada día, cortado en la mesa de casa, se parten el pecho para criar a sus hijos, y criarlos bien. Cuántos cristianos, en cuanto ciudadanos responsables, se han desvivido para defender la dignidad de todos, especialmente de los más pobres, marginados y discriminados”.
Como cada año, la ceremonia tuvo lugar en la Basílica de SanJuan de Letrán. Después de la misa, la procesión del Corpus Christi recorrió las calles de Roma hasta la basílica de Santa María la Mayor.
El papa Francisco pidió a las parroquias e iglesias del mundo que no establezcan horarios de apertura al público, sino que mantengan abiertas sus puertas en todo momento.
Francisco aboga por iglesias sin horarios
El papa Franciscopidió a las parroquias e iglesias del mundo que no establezcan horarios de apertura al público, sino que mantengan abiertas sus puertas en todo momento.
"Omitid los horarios"
Durante una misa celebrada en el Vaticano con motivo del Jubileo de los Diáconos, Francisco aseguró que "el siervo (de Dios) sabe abrir las puertas de su tiempo y de sus espacios a los que están cerca y también a los que llaman fuera de horario".
"Me sienta mal cuando veo horarios en las parroquias, 'de esta hora a esta hora', y después no se abre la puerta, no hay sacerdote, no hay diácono, no hay laico que reciba a la gente. Omitid los horarios", dijo ante los fieles que asistieron al evento en la Plaza de San Pedro del Vaticano.
Dijo que con Dios hay que ser insistentes y perseverar en la oración porque Él "escucha siempre”
El Papa explicó la parábola de la viuda que consigue que un juez injusto la ayude gracias a su insistencia
Dijo que con Dios hay que ser insistentes y perseverar en la oración porque Él "escucha siempre”
Durante la audiencia general el Papa explicó la parábola de la viuda que consigue que un juez injusto la ayude gracias a su insistencia.
Dijo que con Dios hay que hacer lo mismo; ser insistentes y perseverar en la oración porque Él "escucha siempre”. Al mismo tiempo recordó que la oración no es una "varita mágica” para resolver problemas sino un modo de acercarnos a Dios. Él cumplirá los deseos de sus hijos de la forma que mejor les convenga.
Estuvieron presentes en la plaza de San Pedro 82 militares ucranianos que iban de peregrinación a Lourdes.
En la parábola que hemos escuchado, Jesús nos indica la necesidad de orar siempre sin desfallecer. Del ejemplo de la viuda, una persona desvalida y sin defensor, el Señor saca una enseñanza: si ella, con su insistencia, consiguió obtener de un juez injusto lo que necesitaba, cuánto más Dios, que es nuestro padre bueno y justo, hará justicia a los que se la pidan con perseverancia, y además lo hará sin tardar.
La perseverancia expresa una confianza que no se rinde ni se apaga. Como Jesús en Getsemaní, tenemos que orar confiándolo todo al corazón del Padre, sin pretender que Dios se amolde a nuestras exigencias, modos o tiempos, esto provoca cansancio o desánimo, porque nos parece que nuestras plegarias no son escuchadas. Si, como Jesús, confiamos todo a la voluntad del Padre, el objeto de nuestra oración pasa a un segundo plano, y se manifiesta lo verdaderamente importante: nuestra relación él. Este es el efecto de la oración, transformar el deseo y modelarlo según la voluntad de Dios, aspirando sobre todo a la unión con él, que sale al encuentro de sus hijos lleno de amor misericordioso.
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Pidamos al Señor una fe que se convierta en oración incesante que se nutra de la esperanza en su venida y que nos haga experimentar la compasión de Dios".
"Las riquezas no son malas en sí mismas: pero servir a la riqueza sí es una maldad"
El Papa reflexionó en su misa matutina en Casa Santa Marta sobre la escena del joven rico que narra el Evangelio.
"Las riquezas no son malas en sí mismas: pero servir a la riqueza sí es una maldad"
Un cristiano no puede estar triste. El Papa reflexionó en su misa matutina en Casa Santa Marta sobre la escena del joven rico que narra el Evangelio. Este no fue capaz de ser discípulo de Jesús porque no estaba dispueso a abandonar sus riquezas. El evangelista cuenta que se fue triste.
PAPA FRANCISCO
"Estaba aferrado a los bienes. Jesús nos había dicho que no se puede servir a dos patrones: o sirves al Señor, o sirves a las riquezas. Las riquezas no son malas en sí mismas: pero servir a la riqueza sí es una maldad. El pobrecito se fue triste… ‘Se le ensombreció el rostro y se fue entristecido’. Cuando en nuestras parroquias, en nuestras comunidades, en nuestras instituciones encontramos gente que se dice cristiana y quiere ser cristiana pero es triste, algo sucede allí que no va”.
Francisco subrayó que la alegría de un cristiano debe estar apoyada en Cristo porque Él ayudará a llevar con esperanza y serenidad las cruces y sufrimientos de la vida.
EXTRACTOS DE LA HOMILÍA DEL PAPA (Fuente: Radio Vaticana)
"Un cristiano es un hombre y una mujer de alegría, un hombre y una mujer con alegría en el corazón. ¡No existe un cristiano sin alegría! ‘Pero, Padre, ¡yo he visto tantos así!’ – ‘¡No son cristianos! Dicen que lo son, ¡pero no lo son! Les falta algo’. El documento de identidad del cristiano es la alegría, la alegría del Evangelio, la alegría de haber sido elegidos por Jesús, salvados por Jesús, regenerados por Jesús; la alegría de aquella esperanza que Jesús nos espera, la alegría que – también en las cruces y en los sufrimientos de esta vida – se expresa de otro modo, que es la paz en la seguridad de que Jesús nos acompaña, está con nosotros”.
"¡Estaba aferrado a los bienes! Jesús nos había dicho que no se puede servir a dos patrones: o sirves al Señor, o sirves a las riquezas. Las riquezas no son malas en sí mismas: pero servir a la riqueza es esa la maldad. El pobrecito se fue triste… ‘Ensombreció su rostro y se fue entristecido’. Cuando en nuestras parroquias, en nuestras comunidades, en nuestras instituciones encontramos gente que se dice cristiana y quiere ser cristiana pero es triste, algo sucede allí que no va. Y debemos ayudarlos a encontrar a Jesús, a quitarles aquella tristeza, para que puedan gozar del Evangelio,para que puedan tener esta alegría que es propia del Evangelio”.
"Pidamos hoy al Señor que nos dé el estupor ante Él, ante tantas riquezas espirituales que nos ha dado; y que con este estupor nos dé la alegría, la alegría de nuestra vida y de vivir con paz en el corazón las tantas dificultades; y que nos proteja de buscar la felicidad en tantas cosas que al final nos entristecen: prometen tanto, ¡pero no nos darán nada! Acuérdense bien: un cristiano es un hombre y una mujer de alegría, de alegría en el Señor; un hombre y una mujer de estupor”.
En relación con la exhortación “Amoris laetitia” (la alegría del amor), del Papa Francisco, están surgiendo presentaciones, análisis y comentarios. En este marco vale la pena conocer los escritos del filósofo católico Henri Hude, que ha publicado en su blog cuatro artículos breves al respecto, bajo el título común de “Algunos pensamientos sobre la alegría del amor”.
“Evangelizar es hacer que alguien desee estar lleno de la alegría de Cristo”
En relación con la exhortación “Amoris laetitia” (la alegría del amor), del Papa Francisco, están surgiendo presentaciones, análisis y comentarios. En este marco vale la pena conocer los escritos del filósofo católico Henri Hude, que ha publicado en su blog cuatro artículos breves al respecto, bajo el título común de “Algunos pensamientos sobre la alegría del amor”.
En ellos trata los temas siguientes: la alegría cristiana que garantiza y “sana” el amor en el matrimonio y la familia; la necesidad de que los cristianos nos esforcemos en vivir la justicia social, como modo de mostrar que nuestra vida está en coherencia con el mensaje del Evangelio que procuramos dar a conocer; la necesidad actual de un tono y un lenguaje “nuevos” en la evangelización, para acompañar a las personas hacia una vida más plena. Todo eso, dice este filósofo, está en Amoris laetitia (en el contexto del pontificado de Francisco).
Alegría cristiana: garantía y medicina del amor
1. La alegría cristiana garantiza y sana el amor en el matrimonio y la familia. El Papa, observa el autor, nos pide otorgarle su confianza y seguirlo. Y señala el autor que ser católico es un poco como estar en un avión: “Hay que confiar en el piloto”. Aunque no estamos obligados a creer que el Papa es infalible en todo instante, hemos de recordar que Cristo dirige su Iglesia y el Espíritu Santo la asiste precisamente por medio del Papa. Por tanto, a priori debemos mostrar confianza, respeto y gratitud, aunque encontrásemos algún aspecto de su enseñanza que nos pareciera más difícil. Sería entonces señal de que quizá estemos ante una crisis que nos pide crecer por nuestra parte: motivo de más, sigue Hude, para agradecer este gran texto del Papa que merece amplia atención y altura de miras.
Hude subraya en su primer artículo dos puntos. Primero, se trata de un texto tomista. “La referencia a Tomás (de Aquino) –apunta Hude– no es irónica ni táctica, sino auténtica y substancial, ya que proporciona también la definición de la alegría, que es dilatación del corazón (n. 126)”. La conciencia se explica a partir de la prudencia. Y la ley natural no se presenta como una consecuencia de una razón pura que imponga obligaciones a priori, sino como ”fuente de inspiración objetiva” para el hombre llamado a tomar decisiones.
Segundo subrayado, Francisco expone “una moral de la felicidad y una espiritualidad de la alegría”, a la vez naturales y sobrenaturales. La alegría de amar para la inmensa mayoría de los humanos toma sencillamente forma de familia. Y las dificultades para amar tienen unas raíces más profundas que lo físico o lo psíquico. Se sitúan en el “pecado original”. Pero Cristo es médico y la Iglesia es su hospital de campaña. “El remedio se llama cruz. La curación se llama resurrección”. Y por todo ello la religión que trae Cristo es “buena nueva” (Evangelio). Por eso “evangelizar es hacer que alguien desee estar lleno de la alegría de Cristo”. Y por eso es también misericordia (cf. el luminoso n. 317 de Amoris laetitia).
Necesidad de vivir la justicia social
2. Necesidad de que los cristianos vivamos la justicia social, como modo de mostrar que nuestra vida está en coherencia con el mensaje del Evangelio que procuramos dar a conocer. Entiende Hude que en el pontificado de Juan Pablo II, que había conocido el “socialismo real”, muchos católicos comprendieron la diferencia entre la Doctrina social de la Iglesia, siempre necesaria, y las propuestas marxistas. Paralelamente, Francisco está explicando los inconvenientes del “liberalismo real” (individualismo, relativismo, sometimiento al dinero y al poder, etc.). No se trata, claro está, de criticar la libertad en el terreno empresarial, ni la propiedad privada ni la libertad de pensamiento; sino la ideología que separa al individuo del bien común y la libertad respecto del bien, que debe ser su norma.
En todo ello, sostiene Hude, el Papa se muestra profético; pues muchos buenos católicos de estilo tradicional luchan contra el liberalismo ideológico, oponiéndose valerosamente al “matrimonio” homosexual, o, en otro orden de cosas, al aborto; pero quizá no se dan cuenta de sus incoherencias en materia de justicia social, incoherencias que con frecuencia están en las raíces de las amenazas contra la vida y contra la familia. Pues bien, ahora tienen la ocasión de aprender que su testimonio puede ganar mucho en credibilidad, si cambian.
Por otra parte, continúa este filósofo, el Papa Francisco ha ganado muchos corazones que buscan a Cristo, también porque ciertas circunstancias están creando un ambiente favorable a una nueva evangelización en pueblos que se han descristianizado, y en los que se puede augurar una expansión del cristianismo sin precedentes, por ejemplo en espacios musulmanes. Pero para esto es necesario que los católicos más influyentes y formados sigan al Papa en su afán evangelizador, que implica la renovación de las democracias y de las economías; cosa que, según Hude, es hoy “primera condición para la credibilidad moral de la evangelización”. Y a esto se oponen ciertos mass media que intentan desacreditar a la Iglesia.
Por eso es necesario oponerse al paro laboral, mejorar los salarios y otras medidas para proteger a la familia. Y es necesario ayudar a las familias, escribe Hude, “en un ambiente de misericordia, de fraternidad y de humildad gozosa, comprendiendo las dificultades de la vida aplastada por estos condicionamientos, con una mirada positiva y admirada hacia lo que, a pesar de todo, queda de belleza, en tantas existencias mutiladas por la barbarie libertaria”. En este sentido, observa, ninguno debemos sentirnos salvados por nuestros propios méritos. En cambio, debemos prestar mucha más atención a las víctimas, para no caer en el grupo de los fariseos.
Además, plantea Hude, cuando todas las víctimas heridas y destrozadas por nuestra cultura ambiente, quieran volver a la razón y al cristianismo –ya se ve venir–, ¿qué vamos a decirles, cómo formarles para una vida plena de sentido?
Necesidad de un "tono" nuevo
3. La necesidad de “un tono nuevo” en la atención a las familias, es una consecuencia de todo lo anterior. Como ejemplos de esto en la Amoris laetitia, Hude cita los nn. 62, 123 y 171, que son un canto al amor conyugal, fiel y para siempre, y a la vida naciente; el n. 300, como reflexión sincera para reforzar la confianza en la misericordia de Dios, que no rechaza a nadie; el n. 246, que llama al acompañamiento de los divorciados y vueltos a casar, especialmente en su responsabilidad educativa, y a la cordial acogida en las comunidades cristianas; y los nn. 185-186 acerca de la coherencia entre la Eucaristía y el compromiso social, como principio para la formación de las familias cristianas, que deben estar abiertas especialmente a los más necesitados. Subraya que no se trata en absoluto de promover la lucha de clases, sino, como quiere Francisco, de impulsar un “espíritu familiar”, desde la familia, en la vida social.
"El arte de hablar a los otros"
4. De ello se sigue igualmente la necesidad de un nuevo lenguaje, de renovar el “arte de hablar a los otros”. En el capítulo octavo de Amoris laetitia se refiere Francisco a los matrimonios que no viven plenamente la vida cristiana, aunque no por ello carezcan de la gracia de Dios. En lugar de acentuar que su vida va contra la voluntad de Dios, se dice que viven incompletamente la voluntad de Dios. Es una cuestión de lenguaje –observa el filósofo francés–, pero es mejor una formulación que ofrezca amistad, confianza y misericordia, reconociendo la parte de belleza y de nobleza que puede haber incluso en un amor en sí mismo criticable, y sin lesionar las exigencias del Evangelio, la necesidad del examen de conciencia y del arrepentimiento. Hude compara esta perspectiva de confianza y misericordia al relacionarnos con esas parejas que no viven plenamente la vida cristiana, a la manera en que la Iglesia, a partir del concilio Vaticano II, considera algunos valores de las religiones, como una cierta “preparación al Evangelio”, sin caer por ello en el relativismo y en el sincretismo.
Con independencia de algunas opiniones políticas del autor (aquí no recogidas), sus reflexiones pueden ayudar a comprender la perspectiva de la exhortación Amoris laetitia, publicada en pleno Año de la Misericordia.
En efecto. El horizonte positivo y esperanzador de este documento, en continuidad tanto con la ética más sólida como con la buena teología moral cristiana, su apelación a una vida cristiana coherente para todos, y la necesidad de emplear un tono y un lenguaje adecuados a las circunstancias actuales de nueva evangelización, hacen de Amoris laetitia una piedra miliar en el magisterio contemporáneo de la Iglesia.
"Que Jesús nos enseñe a tener con el corazón, una gran adhesión a la verdad, y también con el corazón una gran comprensión y acompañamiento a todos nuestros hermanos que están en dificultad."
El Papa dijo que hay que comprender las debilidades humanas y a los que pecan, pero sin permitir negociar ni vender la verdad de Dios.
"Que Jesús nos enseñe a tener con el corazón, una gran adhesión a la verdad, y también con el corazón una gran comprensión y acompañamiento a todos nuestros hermanos que están en dificultad."
Durante su homilía de este pasado viernes en Casa Santa Marta, el Papa dijo que hay que comprender las debilidades humanas y a los que pecan, pero sin permitir negociar ni vender la verdad de Dios.
PAPA FRANCISCO
"Está la dureza del corazón, está el pecado, algo se puede hacer: el perdón, la comprensión, el acompañamiento, la integración, el discernimiento de estos casos… Pero siempre… ¡pero la verdad no se vende nunca! Y Jesús es capaz de decir esta verdad tan grande y al mismo tiempo ser tan comprensivo con los pecadores, con los débiles”.
Francisco explicó el pasaje del Evangelio en el que los fariseos intentan minar la autoridad de Jesús preguntándole si es lícito que un hombre se divorcie de una mujer. Y dijo que Cristo supera esa visión tan simple de los humanos.
En la misa estaban presentes ocho parejas que celebraban 50 años de matrimonio.
EXTRACTOS DE LA HOMILÍA DEL PAPA (Fuente: Radio Vaticana)
“Pero Jesús es tan misericordioso, es tan grande, que nunca, nunca, nunca les cierra la puertaa los pecadores”, dijo una vez más el Papa, añadiendo que por ello, no se limita a enunciar la verdad de Dios, sino que les recuerda a los fariseos lo que Moisés estableció en la ley. Y cuando ellos le repiten que Moisés permitió redactar una declaración de divorcio, Cristo les responde que esa norma había sido escrita “debido a la dureza del corazón de ustedes”. Ello quiere decir que Jesús distingue siempre entre la verdad y la “debilidad humana”, “sin giros de palabras”:
“En este mundo en el que vivimos, con esta cultura de lo provisorio, esta realidad de pecado es tan fuerte. Pero Jesús, recordando a Moisés, nos dice: ‘está la dureza del corazón, está el pecado, algo se puede hacer: el perdón, la comprensión, el acompañamiento, la integración, el discernimiento de estos casos… Pero siempre… ¡pero la verdad no se vende nunca!’ Y Jesús es capaz de decir esta verdad tan grande y al mismo tiempo ser tan comprensivo con los pecadores, con los débiles”.
“Éstas son las dos cosas que Jesús nos enseña: la verdad y la comprensión”, volvió a señalar el Papa Francisco, haciendo hincapié en que es lo que los “teólogos iluminados” no logran hacer, porque están encerrados en la trampa de la “ecuación matemática”, del “¿se puede?” o “¿no se puede?”. Y por lo tanto son “incapaces, tanto de horizontes grandes, como de amor” hacia la debilidad humana. Baste ver – concluyó el Papa - “la delicadeza” con la que Jesús trata a la adúltera, que iba a ser lapidada: “Yo tampoco te condeno, anda y de ahora en adelante no vuelvas a pecar”.
“Que Jesús nos enseñe a tener con el corazón, una gran adhesión a la verdad, y también con el corazón una gran comprensión y acompañamiento a todos nuestros hermanos que están en dificultad. Y éste es un don, esto lo enseña el Espíritu Santo, no esos doctores iluminados, que para enseñarnos necesitan reducir la plenitud de Dios a una ecuación casuística ¡Que el Señor nos dé esta gracia!”.
Se pretenden entregar las firmas a los parlamentarios europeos antes del 23 de mayo, cuando se reunirá el Consejo Europeo y es posible que se renueven las sanciones.
El objetivo es levantar el bloqueo impuesto en 2011 por la Unión Europea para sancionar al régimen de Damasco
Se pretenden entregar las firmas a los parlamentarios europeos antes del 23 de mayo, cuando se reunirá el Consejo Europeo y es posible que se renueven las sanciones.
Más de 5 años de guerra, cerca de 400.000 mil víctimas mortales según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos y el 80 por ciento de su población viviendo bajo el umbral de la pobreza.
Al infierno del conflicto armado en Siria se han sumado en estos años otras circunstancias que impiden a la población siquiera subsistir. Por ejemplo, el bloqueo impuesto en 2011 por la Unión Europea para sancionar al régimen de Damasco que, en la práctica, sanciona a la población.
Solicitan las firmas de los ciudadanos pararen entregarlas a los parlamentarios europeos antes del 23 de mayo, cuando se reunirá el Consejo Europeo y es posible que se renueven las sanciones.
Este bloqueo afecta a bienes de primera necesidad pero no al petróleo. No hay alimentos básicos ni medicinas. El embargo también impide a los sirios que están fuera enviar remesas de dinero a sus parientes en el país. Tampoco las ONGs que operan en Siriapueden enviar dinero a sus trabajadores.
Los promotores de esta petición aseguran que no solo es la guerra la que empuja a millones de personas a huir de Siria. Es la falta de trabajo, de seguridad, de alimentos, de medicinas o incluso de agua potable que ha generado este embargo. El impuesto por una Europa que niega la entrada a los refugiados pero que, al mismo tiempo, les impone sanciones en su propio país dificultando que se queden.
El Papa también saludó con especial afecto a los polacos presentes que celebraban el aniversario del nacimiento de Juan Pablo II.
Francisco explicó la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro.
El Papa también saludó con especial afecto a los polacos presentes que celebraban el aniversario del nacimiento de Juan Pablo II.
Como todas las mañanas de miércoles, antes de impartir su catequesis, el Papa paseó por entre la una multitud entusiasta, para saludar a los peregrinos desde el papamóvil.
Explicó otra de las grandes parábolas del Evangelio; la del rico Epulón y el pobre Lázaro.
PAPA FRANCISCO
"Representa dos modos de vivir que se contraponen. El rico disfruta de una vida de lujo y derroche; en cambio, Lázaro está a su puerta en la más absoluta indigencia, y es una llamada constante a la conversión del opulento, que este no acoge”.
Francisco dijo que esta parábola no ha perdido actualidad. El problema, dijo, no es la riqueza, sino vivir en la opulencia sin hacer caso de los "Lázaros” que llaman a la puerta.
Recordó que el rico de la parábola no fue condenado al infierno por poseer riquezas sino por no atender las necesidades del pobre.
PAPA FRANCISCO
"Excluyendo a Lázaro, no tuvo en cuenta ni al Señor ni su ley. Ignorar al pobre es despreciar a Dios. Y esto lo debemos aprender bien. Ignorar al pobre es despreciar a Dios. Ahora el rico reconoce a Lázaro y le pide ayuda mientras en vida fingía no verlo. Cuántas veces mucha gente finge no ver a los pobres. Para ellos los pobres no existen”.
El Papa dijo que Lázaro representa el silencioso grito del pobre de todo tiempo y lugar. Por eso concluyó la audiencia con una petición: la de abrir el corazón.
PAPA FRANCISCO
"La misericordia de Dios está ligada a nuestra misericordia con los demás. Cuando falta esta, tampoco la otra encuentra espacio en nuestro corazón cerrado, no puede entrar. Si no abro la puerta de mi corazón al pobre, esa puerta permanece cerrada, también para Dios, y esto es terrible”.
Durante la audiencia el Papa también saludó con especial afecto a los polacos presentes que celebraban el aniversario del nacimiento de Juan Pablo II. Si viviera, tal día como hoy habría cumplido 96 años.
Arqueólogos israelíes han descubierto que en un sello encontrado en 2009 durante unas excavaciones junto al Monte del Templo.
Hallado un sello del Rey bíblico Ezequías
Arqueólogos israelíes han descubierto que en un sello encontrado en 2009 durante unas excavaciones junto al Monte del Templo, en la ciudad vieja de Jerusalén, está inscrito el nombre del bíblico rey Ezequías, rey de Judá que gobernó alrededor del año 700 antes de Cristo.
Hijo de Acaz, fue descrito en la Biblia como un monarca audaz: «No había nadie como él entre todos los reyes de Judá, ni antes de él o después de él» (II Reyes 18: 5).
«Es la primera vez que una impresión de sello de un rey israelita o de Judá sale a la luz en una excavación arqueológica científica» señala Eliat Mazar, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, que dirige las excavaciones.
La inscripción ovalada de 9,7 x 8,6 milímetros fue impresa en un pedazo de arcilla inscrito de 3 milímetros de grosor que mide 13 x 12 milímetros. Lleva la inscripción: «לחזקיהו [בן] אחז מלך יהדה» («Pertenece a Ezequías [hijo de] Acaz, rey de Judá») y un sol de dos alas, con alas de vuelta hacia abajo, flanqueado por dos símbolos ankh que simbolizan la vida.
La bulla se utilizaba para sellar un rollo de papiro y la impresión de las fibras que se preservó en su anverso sugiere que el sello cerró un documento firmado por el propio rey. La parte de atrás de la pieza de barro tenía marcas de cuerdas finas que se utilizaron para atar un documento de papiro.
La inscripción fue encontrada en una excavación al pie de la parte sur de la muralla que rodea la ciudad vieja de Jerusalén, en un vertedero de basuras que posteriormente pasó a ser almacén y probablemente fue arrojado desde un edificio real adyacente, según Mazar.
En un primer momento fue catalogada y colocada en un armario, después de que una primera inspección no logrará establecer su identidad. Cinco años más tarde, un miembro del equipo volvió a analizarla con una lupa y apreció unos puntos que ayudaron a separar las palabras, viendo así con claridad su significado.
Durante el reinado de Ezequías (727-698 aC), Judá fue invadido por el ascendente Imperio Asirio y la capital, Jerusalén, fue sitiada por el ejército del rey Senaquerib.
Aun siendo después vasallo de Asiria, mantuvo con éxito la posición independiente de Judea y su capital Jerusalén, que mejoró económicamente, religiosamente, y diplomáticamente durante su mandato.
Los símbolos en la impresión del sello sugieren que se hicieron al final de su vida ya que según los expertos de la Universidad Hebrea, reflejan la influencia asiria y el deseo de Ezequías de enfatizar su soberanía política y la conciencia profunda del rey del poderoso patrocinio dado a su reinado por el Dios de Israel.
«Siempre es una pregunta, ¿cuáles son los hechos reales detrás de las historias bíblicas?», dijo Mazar. «Aquí tenemos la oportunidad de llegar lo más cerca posible de la persona misma, al mismo rey».