Roma reabre al público una “Capilla Sixtina” de la Edad Media

 

Santa María Antigua reabre sus puertas al público después de más de 30 años de trabajos de restauración. Estaba situada en lo que hoy sería la Manhattan de hace más de 1000 años, en el foro de Roma. 

 
El terremoto que la sepultó en el año 847 permitió conservar intacto su interior hasta su descubrimiento en el año 1900 por el arqueólogo Giacomo Boni.
 
GIULIA BORDI
Basílica de Santa María la Antigua
"Se encontró una iglesia que era como una especie de fósil de su tiempo porque no había sufrido ningún tipo de transformación que suelen sufrir las iglesias con el paso de los años. Tras el descubrimiento le dieroneste nombre: la Capilla Sixtina de la Alta Edad Media, porque conserva un repertorio de pinturas que no se encuentra en ningún otro sitio”.
 
La basílica es del siglo VI. Las pinturas reflejan la fe de una cristiandad joven pero bien asentada en el corazón de Occidente. En ellas se recuerdan a los padres de la iglesia y a los santos de los primeros seis siglos, especialmente la Virgen María.
 
"Es todo tan grande. Uno no se puede imaginar cómo debió de ser”.
 
"Los efectos de iluminación que realizan hacen que las pinturas vuelvan a la vida”.
 
Una de las cosas que más ha gustado a los turistas ha sido cómo las nuevas tecnologías recrean las pinturas que el paso del tiempo ha borrado. Se trata de un modo de ayudar a imaginar cómo fue una de las iglesias más populares de la Roma de la Alta Edad Media.
 
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"Si tú dices que estás en comunión con el Señor, ¡camina en la luz! ¡Pero la doble vida no! Esa mentira que estamos tan acostumbrados a ver, y en la que también podemos caer nosotros"

Francisco comentó el pasajede la epístola de San Juan en el que el Apóstol pone a los creyentes frente a la seria responsabilidad de no tener una vida doble

"Si tú dices que estás en comunión con el Señor, ¡camina en la luz! ¡Pero la doble vida no! Esa mentira que estamos tan acostumbrados a ver, y en la que también podemos caer nosotros"

“Todos hemos pecado. Nadie puede decir: ‘Éste es un pecador, ésta es una pecadora. Yo, gracias a Dios, soy justo’. No, sólo uno es Justo, Aquel que ha pagado por nosotros”. Lo dijo esta mañana Papa Francisco en la homilía de la Misa en la capilla de Santa Marta, como indicó la Radio Vaticana.

Comentando el pasaje de la Carta de San Juan en el que el Apóstol pone a los creyentes frente a la seria responsabilidad de no tener una vida doble, el Papa dijo que un cristiano no recorre “caminos oscuros”, porque allí no está “la verdad de Dios”. Pero, aunque cayera, podría contar con el perdón y con la dulzura de Dios, que lo vuelve a llevar al camino de la “luz”, porque no hay error reconocido que no atraiga la ternura y el perdón del Padre. “Este es el camino cristiano”, resumió Francisco.

“Si decimos no haber pecado, hacemos pasar a Dios por mentiroso”, dijo el Papa: “Si dices que estás en comunión con el Señor, entonces camina en la luz. ¡Pero, una doble vida no! ¡Eso no! Esa mentira que estamos tan acostumbrados a ver, e incluso a caer en ella ¿no? Decir una cosa y hacer otra ¿no? Siempre la tentación… Nosotros sabemos de dónde viene la mentira: en la Biblia, Jesús llama al diablo ‘el padre de la mentira’, el mentiroso. Y por ello, con tanta dulzura, con tanta mansedumbre, este abuelo le dice a la Iglesia ‘adolescente’: ‘¡No seas mentirosa!’ Tú estás en comunión con Dios, camina en la luz. Haz obras de luz, no decir una cosa y hacer otra, no tener una doble vida y todo eso”.

Francisco observó que la Carta de Juan comienza con un tono afectuoso, como si fuera un abuelo hablando con sus “jóvenes nietos”. Un tono que refleja la “dulzura” de las palabras en el Evangelio del día, en el que Jesús dice que su “yugo” es ligero y promete alivio a los que “están afligidos y agobiados”. De la misma manera, el llamado de Juan explicó el Papa, es a no pecar, “pero si alguien lo ha hecho, que no se desaliente”.

“Tenemos un Paráclito —continuó Bergoglio—, una palabra, un abogado, un defensor ante el Padre: es Jesucristo, el Justo. Él nos justifica, Él nos da la gracia. A uno le dan ganas de decirle a este abuelo que nos aconseja así: ‘Pero ¿no es tan feo tener pecados?’ ¡Claro, el pecado es feo! Pero si has pecado, ¡mira que te esperan para perdonarte! ¡Siempre! Porque Él – el Señor – es más grande que nuestros pecados”.

Esta, concluyó el Papa, es la “misericordia de Dios, es la grandeza de Dios”. Sabe que “somos nada” y que solo de Él proviene la fuerza, por lo que “siempre nos espera”: “¡Caminemos en la luz —exhortó Francisco—, porque Dios es Luz! No vayamos con un pie en la luz y el otro en las tinieblas. No hay que ser mentirosos. Y, otra cosa: todos hemos pecado. Nadie puede decir: ‘Éste es un pecador, ésta es una pecadora. Yo, gracias a Dios, soy justo’. No, sólo uno es Justo, Aquel que ha pagado por nosotros. Y si alguien peca, Él nos espera, nos perdona, porque es misericordioso y sabe muy bien de qué somos plasmados y recuerda que somos polvo. Que la alegría que nos da esta lectura nos lleve adelante en la sencillez y en la transparencia de la vida cristiana, sobre todo cuando nos dirigimos al Señor, con la verdad”.

 

Orígenes

Por Benedicto XVI

Catequesis del 25 de Abril del 2007

Orígenes: vida y obra

Queridos hermanos y hermanas: 

En nuestras meditaciones sobre las grandes personalidades de la Iglesia antigua, conocemos hoy a una de las más destacadas. Orígenes de Alejandría es, en realidad, una de las personalidades determinantes para todo el desarrollo del pensamiento cristiano. Recoge la herencia de Clemente de Alejandría, sobre quien meditamos el miércoles pasado, y la proyecta al futuro de manera tan innovadora que lleva a cabo un cambio irreversible en el desarrollo del pensamiento cristiano. Fue un verdadero "maestro"; así lo recordaban con nostalgia y emoción sus discípulos:  no sólo era un brillante teólogo, sino también un testigo ejemplar de la doctrina que transmitía. Como escribe Eusebio de Cesarea, su biógrafo entusiasta, "enseñó que la conducta debe corresponder exactamente a la palabra, y sobre todo por esto, con la ayuda de la gracia de Dios, indujo a muchos a imitarlo" (Hist. Eccl. VI, 3, 7).

Durante toda su vida anhelaba el martirio. Cuando tenía diecisiete años, en el décimo año del emperador Septimio Severo, se desató en Alejandría la persecución contra los cristianos. Clemente, su maestro, abandonó la ciudad, y el padre de Orígenes, Leónidas, fue encarcelado. Su hijo anhelaba ardientemente el martirio, pero no pudo realizar este deseo. Entonces escribió a su padre, exhortándolo a no desfallecer en el supremo testimonio de la fe. Y cuando Leónidas fue decapitado, el joven Orígenes sintió que debía acoger el ejemplo de su vida. Cuarenta años más tarde, mientras predicaba en Cesarea, declaró:  "De nada me sirve haber tenido un padre mártir si no tengo una buena conducta y no honro la nobleza de mi estirpe, esto es, el martirio de mi padre y el testimonio que lo hizo ilustre en Cristo" (Hom. Ez. 4, 8).

En una homilía sucesiva —cuando, gracias a la extrema tolerancia del emperador Felipe el Árabe, parecía haber pasado la posibilidad de dar un testimonio cruento— Orígenes exclama:  "Si Dios me concediera ser lavado en mi sangre, para recibir el segundo bautismo habiendo aceptado la muerte por Cristo, me alejaría seguro de este mundo... Pero son dichosos los que merecen estas cosas" (Hom. Iud. 7, 12). Estas frases revelan la fuerte nostalgia de Orígenes por el bautismo de sangre. Y, al final, este irresistible anhelo se realizó, al menos en parte. En el año 250, durante la persecución de Decio, Orígenes fue arrestado y torturado cruelmente. A causa de los sufrimientos padecidos, murió pocos años después. Tenía menos de setenta años.

Hemos aludido a ese "cambio irreversible" que Orígenes inició en la historia de la teología y del pensamiento cristiano. ¿Pero en qué consiste este "cambio", esta novedad tan llena de consecuencias? Consiste, principalmente, en haber fundamentado la teología en la explicación de las Escrituras. Hacer teología era para él esencialmente explicar, comprender la Escritura; o podríamos decir incluso que su teología es una perfecta simbiosis entre teología y exégesis. En verdad, la característica propia de la doctrina de Orígenes se encuentra precisamente en la incesante invitación a pasar de la letra al espíritu de las Escrituras, para progresar en el conocimiento de Dios. Y, como escribió von Balthasar, este "alegorismo", coincide precisamente "con el desarrollo del dogma cristiano realizado por la enseñanza de los doctores de la Iglesia", los cuales —de una u otra forma—  acogieron la "lección" de Orígenes.

Así la tradición y el magisterio, fundamento y garantía de la investigación teológica, llegan a configurarse como "Escritura en acto" (cf. Origene:  il mondo, Cristo e la Chiesa, tr. it., Milán 1972, p. 43). Por ello, podemos afirmar que el núcleo central de la inmensa obra literaria de Orígenes consiste en su "triple lectura" de la Biblia. Pero antes de ilustrar esta "lectura" conviene echar una mirada de conjunto a la producción literaria del alejandrino. San Jerónimo, en suEpístola 33, enumera los títulos de 320 libros y de 310 homilías de Orígenes. Por desgracia, la mayor parte de esta obra se ha perdido, pero incluso lo poco que queda de ella lo convierte en el autor más prolífico de los tres primeros siglos cristianos. Su radio de interés va de la exégesis al dogma, la filosofía, la apologética, la ascética y la mística. Es una visión fundamental y global de la vida cristiana.

El núcleo inspirador de esta obra es, como hemos dicho, la "triple lectura" de las Escrituras desarrollada por Orígenes en el arco de su vida. Con esta expresión aludimos a las tres modalidades más importantes —no son sucesivas entre sí; más bien, con frecuencia se superponen— con las que Orígenes se dedicó al estudio de las Escrituras. Ante todo leyó la Biblia con el deseo de buscar el texto más seguro y ofrecer su edición más fidedigna. Por ejemplo, el primer paso consiste en conocer realmente lo que está escrito y conocer lo que esta escritura quería decir inicialmente.

Orígenes realizó un gran estudio con este fin y redactó una edición de la Biblia con seis columnas paralelas, de izquierda a derecha, con el texto hebreo en caracteres hebreos —mantuvo también contactos con los rabinos para comprender bien el texto original hebraico de la Biblia—, después el texto hebraico transliterado en caracteres griegos y a continuación cuatro traducciones diferentes en lengua griega, que le permitían comparar las diversas posibilidades de traducción. De aquí el título de "Hexapla" ("seis columnas") atribuido a esta gran sinopsis. Lo primero, por tanto, es conocer exactamente lo que está escrito, el texto como tal. En segundo lugar Orígenes leyó sistemáticamente la Biblia con sus célebres Comentarios, que reproducen fielmente las explicaciones que el maestro daba en sus clases, tanto en Alejandría como en Cesarea. Orígenes avanza casi versículo a versículo, de forma minuciosa, amplia y profunda, connotas de carácter filológico ydoctrinal. Se esfuerza por conocer bien, con gran exactitud, lo que querían decir los autores sagrados.

Por último, incluso antes de su ordenación presbiteral, Orígenes se dedicó muchísimo a la predicación de la Biblia, adaptándose a un público muy heterogéneo. En cualquier caso, también en sus Homilías se percibe al maestro totalmente dedicado a la interpretación sistemática del pasaje bíblico analizado, fraccionado en los sucesivos versículos. En las Homilías Orígenes aprovecha también todas las ocasiones para recordar las diversas dimensiones del sentido de la sagrada Escritura, que ayudan o expresan un camino en el crecimiento de la fe:  la primera es el sentido "literal", el cual encierra profundidades que no se perciben en un primer momento; la segunda dimensión es el sentido "moral":  qué debemos hacer para vivir la palabra; y, por último, el sentido "espiritual", o sea, la unidad de la Escritura, que en  todo  su desarrollo habla de Cristo. Es el Espíritu Santo quien nos hace entender el contenido cristológico y así la unidad de la Escritura en su diversidad.

Sería interesante mostrar esto. En mi libro Jesús de Nazaret he intentado señalar en la situación actual estas múltiples dimensiones de la Palabra, de la sagrada Escritura, que ante todo debe respetarse precisamente en el sentido histórico. Pero este sentido nos trasciende hacia Cristo, a la luz del Espíritu Santo, y nos muestra el camino, cómo vivir. Por ejemplo, eso se puede percibir en la novena Homilía sobre los Números, en la que Orígenes compara la Escritura con las nueces:  "La doctrina de la Ley y de los Profetas, en la escuela de Cristo, es así —afirma Orígenes en su homilía—:  la letra, que es como la corteza, es amarga; luego, está la cáscara, que es la doctrina moral; en tercer lugar se encuentra el sentido de los misterios, del que se alimentan las almas de los santos en la vida presente y en la futura" (Hom. Num. IX, 7).

Sobre todo por este camino Orígenes llega a promover eficazmente la "lectura cristiana" del Antiguo Testamento, rebatiendo brillantemente las teorías de los herejes —sobre todo gnósticos y marcionitas— que oponían entre sí los dos Testamentos, rechazando el Antiguo. Al respecto, en la misma Homilía sobre los Números, el Alejandrino afirma:  "Yo no llamo a la Ley un "Antiguo Testamento", si la comprendo en el Espíritu. La Ley es "Antiguo Testamento" sólo para quienes quieren comprenderla carnalmente", es decir, quedándose en la letra del texto. Pero "para nosotros, que la comprendemos y la aplicamos en el Espíritu y en el sentido del Evangelio, la Ley es siempre nueva, y los dos Testamentos son para nosotros un nuevo Testamento, no a causa de la fecha temporal, sino de la novedad del sentido... En cambio, para el pecador y para quienes no respetan el pacto de la caridad, también los Evangelios envejecen" (Hom. Num. IX, 4).

Os invito —y así concluyo— a acoger en vuestro corazón la enseñanza de este gran maestro en la fe, el cual nos recuerda con entusiasmo que, en la lectura orante de la Escritura y en el compromiso coherente de la vida, la Iglesia siempre se renueva y rejuvenece. La palabra de Dios, que ni envejece ni se agota nunca, es medio privilegiado para ese fin. En efecto, la palabra de Dios, por obra del Espíritu Santo, nos guía continuamente a la verdad completa. Pidamos al Señor que nos dé hoy pensadores, teólogos y exégetas que perciban estas múltiples dimensiones, esta actualidad permanente de la sagrada Escritura, su novedad para hoy. Pidamos al Señor que nos ayude a leer la sagrada Escritura de modo orante, para alimentarnos realmente del verdadero pan de la vida, de su Palabra.

Catequesis del 2 de Mayo del 2007

 

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Orígenes: el pensamiento

Queridos hermanos y hermanas: 

La catequesis del miércoles pasado estuvo dedicada a la gran figura de Orígenes, doctor alejandrino que vivió entre los siglos II y III. En esa catequesis, hablamos de la vida y la producción literaria de este gran maestro alejandrino, encontrando en la "triple lectura" que hacía de la Biblia el núcleo inspirador de toda su obra. No traté —para retomarlos hoy— dos aspectos de la doctrina de Orígenes, que considero entre los más importantes y actuales:  me refiero a sus enseñanzas sobre la oración y sobre la Iglesia.

En realidad, Orígenes, autor de un importante tratado "Sobre la oración", siempre actual, mezcla constantemente su producción exegética y teológica con experiencias y sugerencias relativas a la oración. A pesar de toda la riqueza teológica de su pensamiento, nunca lo desarrolla de modo meramente académico; siempre se funda en la experiencia de la oración, del contacto con Dios. En su opinión, para comprender las Escrituras no sólo hace falta el estudio, sino también la intimidad con Cristo y la oración. Está convencido de que el camino privilegiado para conocer a Dios es el amor, y de que no se puede conocer de verdad a Cristo sin enamorarse de él.

En la Carta a Gregorio, Orígenes recomienda:  "Dedícate a la lectio de las divinas Escrituras; aplícate a ella con perseverancia. Comprométete en la lectio con la intención de creer y agradar a Dios. Si durante la lectio te encuentras ante una puerta cerrada, llama y te la abrirá el guardián, de quien Jesús dijo:  "El guardián se la abrirá". Aplicándote de este modo a la lectio divina, busca con lealtad y confianza inquebrantable en Dios el sentido de las divinas Escrituras, que en ellas se encuentra oculto con gran amplitud. Ahora bien, no te contentes con llamar y buscar:  para comprender los asuntos de Dios tienes absoluta necesidad de la oración. Precisamente para exhortarnos a la oración, el Salvador no sólo nos dijo:  "buscad y hallaréis", y "llamad y se os abrirá", sino que añadió:  "Pedid y recibiréis"" (Carta a Gregorio, 4).

Salta a la vista el "papel primordial" que ha desempeñado Orígenes en la historia de la lectio divina. San Ambrosio, obispo de Milán, que aprendió a leer las Escrituras con las obras de Orígenes, la introdujo después en Occidente para entregarla a san Agustín y a la tradición monástica sucesiva.

Como ya hemos dicho, el nivel más elevado del conocimiento de Dios, según Orígenes, brota del amor. Lo mismo sucede entre los hombres:  uno sólo conoce profundamente al otro si hay amor, si se abren los corazones. Para demostrarlo, se basa en un significado que en ocasiones se da al verbo conocer en hebreo, es decir, cuando se utiliza para expresar el acto del amor humano:  "Conoció Adán a Eva, su mujer, la cual concibió" (Gn 4, 1). De esta manera se sugiere que la unión en el amor produce el conocimiento más auténtico. Como el hombre y la mujer son "dos en una sola carne", así Dios y el creyente llegan a ser "dos en un mismo espíritu".

De este modo, la oración de Orígenes roza los niveles más elevados de la mística, como lo atestiguan sus Homilías sobre el Cantar de los Cantares. A este propósito, en un pasaje de la primera Homilía, confiesa:  "Con frecuencia —Dios es testigo— he sentido que el Esposo se me acercaba al máximo; después se iba de repente, y yo no pude encontrar lo que buscaba. De nuevo siento el deseo de su venida,  y a  veces élvuelve, y cuando se me ha aparecido, cuando  lo tengo  entre mis  manos, vuelve a huir, y una vez que se ha ido me pongo a buscarlo de nuevo..." (Homilías sobre el Cantar de los Cantares I, 7).

Me viene a la mente lo que mi venerado predecesor escribió, como auténtico testigo, en la Novo millennio ineunte, cuando mostraba a los fieles que la "oración puede avanzar, como verdadero diálogo de amor, hasta hacer que la persona humana sea poseída totalmente por el divino Amado, sensible a la acción del Espíritu y abandonada filialmente en el corazón del Padre" (n. 33). Se trata, seguía diciendo Juan Pablo II, de "un camino sostenido enteramente por la gracia, el cual, sin embargo, requiere un intenso compromiso espiritual y encuentra también dolorosas purificaciones (la "noche oscura"), pero llega, de muchas formas posibles, al inefable gozo vivido por los místicos como "unión esponsal"" (ib.).

Veamos, por último, la enseñanza de Orígenes sobre la Iglesia, y precisamente, dentro de ella, sobre el sacerdocio común de los fieles. Como afirma Orígenes en su novena Homilía sobre el Levítico (IX, 1), "esto nos afecta a todos". En la misma Homilía, refiriéndose a la prohibición hecha a Aarón, tras la muerte de sus dos hijos, de entrar en el Sancta sanctorum "en cualquier tiempo" (Lv 16, 2), exhorta así a los fieles:  "Esto demuestra que si uno entra a cualquier hora en el santuario, sin la debida preparación, sin estar revestido de los ornamentos pontificales, sin haber preparado las ofrendas prescritas y sin ser propicio a Dios, morirá... Esto vale para todos, pues establece que aprendamos a acercarnos al altar de Dios. ¿Acaso no sabes que el sacerdocio también ha sido conferido a ti, es decir, a toda la Iglesia de Dios y al pueblo de los creyentes? Escucha cómo habla san Pedro a los fieles:  "Linaje elegido", dice, "sacerdocio real, nación santa, pueblo que Dios ha adquirido". Por tanto, tú tienes el sacerdocio, pues eres "linaje sacerdotal", y por ello debes ofrecer a Dios el sacrificio... Pero para que lo puedas ofrecer dignamente, necesitas vestidos puros, distintos de los que usan los demás hombres, y te hace falta el fuego divino" (ib.).

Así, por una parte, "los lomos ceñidos" y los "ornamentos sacerdotales", es decir, la pureza y la honestidad de vida; y, por otra, tener la "lámpara siempre encendida", es decir, la fe y el conocimiento de las Escrituras, son las condiciones indispensables para el ejercicio del sacerdocio universal, que exige pureza y honestidad de vida, fe y conocimiento de las Escrituras.

Con mayor razón aún estas condiciones son indispensables, evidentemente, para el ejercicio del sacerdocio ministerial. Estas condiciones —conducta íntegra de vida, pero sobre todo acogida y estudio de la Palabra— establecen una auténtica "jerarquía de la santidad" en el sacerdocio común de los cristianos. En la cumbre de este camino de perfección Orígenes pone el martirio.

También en la novena Homilía sobre el Levítico alude al "fuego para el holocausto", es decir, a la fe y al conocimiento de las Escrituras, que nunca debe apagarse en el altar de quien ejerce el sacerdocio. Después añade:  "Pero, cada uno de nosotros no sólo tiene en sí el fuego, sino también el holocausto, y con su holocausto enciende el altar para que arda siempre. Si renuncio a todo lo que poseo y tomo mi cruz y sigo a Cristo, ofrezco mi holocausto en el altar de Dios; y si entrego mi cuerpo para que arda, con caridad, y alcanzo la gloria del martirio, ofrezco mi holocausto sobre el altar de Dios" (IX, 9).

Este continuo camino de perfección "nos afecta a todos", a condición de que "la mirada de nuestro corazón" se dirija a la contemplación de la Sabiduría y de la Verdad, que esJesucristo. Al predicar sobre el discurso de Jesús en Nazaret, cuando "en la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él" (Lc 4, 16-30), Orígenes parece dirigirse precisamente a nosotros:  "También hoy, en esta asamblea, si queréis, vuestros ojos pueden fijarse en el Salvador. Cuando dirijas la mirada más profunda del corazón hacia la contemplación de la Sabiduría, de la Verdad y del Hijo único de Dios, entonces tus ojos verán a Dios. ¡Bienaventurada la asamblea de la que la Escritura dice que los ojos de todos estaban fijos en él! ¡Cuánto desearía que esta asamblea diera ese mismo testimonio:  que los ojos de todos, de los no bautizados y de los fieles, de las mujeres, de los hombres y de los niños —no los ojos del cuerpo, sino los del alma— estuvieran fijos en Jesús!... Sobre nosotros está impresa la luz de tu rostro, Señor, a quien pertenecen la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén" (Homilía sobre san Lucas, XXXII, 6).

 

 

Durante su homilía de este viernes en Casa Santa Marta, el Papa dijo a los cristianos que no deben llevar una doble vida ni andar entre tinieblas. Allí, dijo Francisco, no está la verdad de Dios.

Papa en Santa Marta: No lleves una doble vida

Durante su homilía de este viernes en Casa Santa Marta, el Papa dijo a los cristianos que no deben llevar una doble vida ni andar entre tinieblas. Allí, dijo Francisco, no está la verdad de Dios.

 
PAPA FRANCISCO
"Si dices que estás en comunión con el Señor, entonces camina en la luz. ¡Pero, una doble vida, no!¡Eso no! Esa mentira que estamos tan acostumbrados a ver, e incluso a caer en ella ¿no? Decir una cosa y hacer otra ¿no? Siempre la tentación… Nosotros sabemos de dónde viene la mentira: en la Biblia, Jesús llama al diablo ‘el padre de la mentira’, el mentiroso”.
 
Francisco también recordó que si uno cae en esa tentación siempre podrá contar con el perdón y la dulzura de Dios.
 
El Papa pidió no acusar a nadie de pecador creyéndose justo porque todas las personas pecan y Dios espera y perdona.
 
EXTRACTOS DE LA HOMILÍA DEL PAPA
(Fuente: Radio Vaticana)
«Si dices que estás en comunión con el Señor, entonces camina en la luz. ¡Pero, una doble vida no!¡Eso no! Esa mentira que estamos tan acostumbrados a ver, e incluso a caer en ella ¿no? Decir una cosa y hacer otra ¿no? Siempre la tentación… Nosotros sabemos de dónde viene la mentira: en la Biblia, Jesús llama al diablo ‘el padre de la mentira’, el mentiroso. Y por ello, con tanta dulzura, con tanta mansedumbre, este abuelo le dice a la Iglesia ‘adolescente’: ‘¡No seas mentirosa!’ Tú estás en comunión con Dios, camina en la luz. Haz obras de luz, no decir una cosa y hacer otra, no tener una doble vida y todo eso». 
 
«Tenemos un Paráclito, una palabra, un abogado, un defensor ante el Padre: es Jesucristo, el Justo. Él nos justifica, Él nos da la gracia. A uno le dan ganas de decirle a este abuelo que nos aconseja así: ‘Pero ¿no es tan feo tener pecados?’ ¡Claro, el pecado es feo! Pero si has pecado, ¡mira que te esperan para perdonarte! ¡Siempre! Porque Él – el Señor – es más grande que nuestros pecados». 
 
«Caminemos en la luz, porque Dios es Luz. No vayamos con un pie en la luz y el otro en las tinieblas. No hay que ser mentirosos. Y, otra cosa: todos hemos pecado. Nadie puede decir: ‘Éste es un pecador, ésta es una pecadora. Yo, gracias a Dios, soy justo’. No, sólo uno es Justo, Aquel que ha pagado por nosotros. Y si alguien peca, Él nos espera, nos perdona, porque es misericordioso y sabe muy bien de qué somos plasmados y recuerda que somos polvo. Que la alegría que nos da esta lectura nos lleve adelante en la sencillez y en la transparencia de la vida cristiana, sobre todo cuando nos dirigimos al Señor, con la verdad».
 
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En ella se ve cómo hay sacerdotes que no se detienen ante el sufrimiento del prójimo porque consideran sus asuntos más importantes.

 

"Ignorar el sufrimiento del hombre significa ignorar a Dios”

En ella se ve cómo hay sacerdotes que no se detienen ante el sufrimiento del prójimo porque consideran sus asuntos más importantes.

Durante la audiencia general, el Papa explicó la parábola del buen samaritano (ver el vídeo).

En ella se ve cómo hay sacerdotes que no se detienen ante el sufrimiento del prójimo porque consideran sus asuntos más importantes. El Papa advirtió contra este peligro. Dijo que una cosa es conocer el Amor, a Dios, y otra saber amar. "Ignorar el sufrimiento del hombre significa ignorar a Dios”, sentenció.
 

RESUMEN DE LA CATEQUESIS DEL PAPA EN ESPAÑOL

 
Queridos hermanos y hermanas:
 
Con la parábola del buen samaritano Jesús nos enseña que para heredar la vida eterna tenemos que amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. El amor cristiano es un amor comprometido que se hace concreto en la vida. En los gestos concretos de misericordia del buen samaritano reconocemos el modo de actuar de Dios, que se ha revelado en la historia por medio de acciones marcadas por la compasión. Él no ignora nuestros dolores y sabe cuánto necesitamos de su ayuda y de su consuelo, se hace cercano y no nos abandona nunca. 
 
El verdadero amor tampoco hace distinciones entre personas, sino que ve a todos como prójimos que necesitan de nuestra ayuda y cercanía. Por lo tanto, si queremos heredar la vida eterna, no podemos ignorar el sufrimiento de los hombres, si lo hiciéramos estaríamos ignorando a Dios.
 
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Acojamos la llamada de Jesús a ser buenos samaritanos y a  hacernos siervos los unos de los otros, como Él nos ha enseñado. Muchas gracias.

Rome Reports

La Iglesia dominica de Mosul era heredera de una larguísima tradición

 

Mosul está en poder de los yihadistas del Estado Islámico desde hace casi dos años

La Iglesia dominica de Mosul era heredera de una larguísima tradición

Una vez más un símbolo de la presencia cristiana salta por los aires tras la explosión de cargas de dinamita. Desde Mosul llega la noticia de la destrucción de la iglesia de los dominicos, la parroquia latina de la gran ciudad que se encuentra en el norte de Irak, en poder de los yihadistas del Estado Islámico desde hace casi dos años. Era una iglesia que fue construida en el siglo XIX y que demostraba la larga relación entre los dominicos y Mosul.

El patriarcado caldeo, con una nota, confirmó los rumores que circulaban ayer por la tarde: «Hemos recibido la noticia de que hombres del Estado Islámico hicieron explotar con dinamita la iglesia latina que pertenece a los padres dominicos y que se encuentra en el centro de Mosul —indica el comunicado. Lo que está sucediendo en Irak es sobrecogedor. Condenamos con fuerza este nuevo acto que tomó como blanco una iglesia cristiana, así como los que ha habido contra las mezquitas y otros lugares de culto».

La Iglesia dominica de Mosul era heredera de una larguísima tradición: la orden de los predicadores llegó a Mesopotamia en el siglo XIII y estableció un convento en Mosul. Con la derrota del reino cruzado de Acri, en 1291, todos los dominicos presentes sufrieron el martirio. Pero cinco siglos después, Papa Benedicto XIV quiso que volviera a empezar esa historia, por lo que envió en 1750 otros dominicos a Mosul. La Iglesia actual fue construida en 1870 y era conocida principalmente por su campanario con el reloj, regalo de la empedradora Eugenia de Francia, esposa de Napoleón III.

La intención del Estado Islámico con este nuevo gesto es evidente: eliminar de Mosul incluso el recuerdo de la presencia cristiana. Y vale la pena subrayar que este nuevo episodio se verificó a pesar de que en los últimos meses el Estado Islámico haya sido duramente golpeado por incursiones aéreas en Siria y en Irak. Además de las noticias de otras graves violencias que han llegado en las últimas semanas desde Raqqa y de la misma Mosul, la destrucción de la iglesia de los dominicos parecerá demostrar que la mera debilitación del Estado Islámico solamente provoca un aumento de las atrocidades, en detrimento de la población civil y de los símbolos religiosos.

Justamente por este motivo, el patriarcado caldeo dirige una nueva invitación a las autoridades iraquíes y a la comunidad internacional para que abandonen la indiferencia: "Los políticosiraquíes —se lee— deben buscar una reconciliación nacional auténtica, alcanzando resultados tangibles para que se restablezca el estado de derecho". En cuanto a la comunidad internacional y las autoridades religiosas, el patriarcado caldeo invita a "asumir plenamente las propias responsabilidades y a dar pasos serios para poner fin a las guerras y a los conflictos, con el objetivo de crear las condiciones para una paz justa y que respete la diversidad y el pluralismo en Irak y en la región".

Vatican Insider

Un nuevo ultraje para cancelar las huellas de una larga historia cristiana. El patriarcado caldeo: «Que los políticos iraquíes, la comunidad internacional y las autoridades religiosas asuman sus responsabilidades»

El EI destruye la iglesia de los dominicos en Mosul

Un nuevo ultraje para cancelar las huellas de una larga historia cristiana. El patriarcado caldeo: «Que los políticos iraquíes, la comunidad internacional y las autoridades religiosas asuman sus responsabilidades»
 

Una vez más un símbolo de la presencia cristiana salta por los aires tras la explosión de cargas de dinamita. Desde Mosul llega la noticia de la destrucción de la iglesia de los dominicos, la parroquia latina de la gran ciudad que se encuentra en el norte de Irak, en poder de los yihadistas del Estado Islámico desde hace casi dos años. Era una iglesia que fue construida en el siglo XIX y que demostraba la larga relación entre los dominicos y Mosul.

El patriarcado caldeo, con una nota, confirmó los rumores que circulaban ayer por la tarde: «Hemos recibido la noticia de que hombres del Estado Islámico hicieron explotar con dinamita la iglesia latina que pertenece a los padres dominicos y que se encuentra en el centro de Mosul —indica el comunicado. Lo que está sucediendo en Irak es sobrecogedor. Condenamos con fuerza este nuevo acto que tomó como blanco una iglesia cristiana, así como los que ha habido contra las mezquitas y otros lugares de culto».

La Iglesia dominica de Mosul era heredera de una larguísima tradición: la orden de los predicadores llegó a Mesopotamia en el siglo XIII y estableció un convento en Mosul. Con la derrota del reino cruzado de Acri, en 1291, todos los dominicos presentes sufrieron el martirio. Pero cinco siglos después, Papa Benedicto XIV quiso que volviera a empezar esa historia, por lo que envió en 1750 otros dominicos a Mosul. La Iglesia actual fue construida en 1870 y era conocida principalmente por su campanario con el reloj, regalo de la empedradora Eugenia de Francia, esposa de Napoleón III.

La intención del Estado Islámico con este nuevo gesto es evidente: eliminar de Mosul incluso el recuerdo de la presencia cristiana. Y vale la pena subrayar que este nuevo episodio se verificó a pesar de que en los últimos meses el Estado Islámico haya sido duramente golpeado por incursiones aéreas en Siria y en Irak. Además de las noticias de otras graves violencias que han llegado en las últimas semanas desde Raqqa y de la misma Mosul, la destrucción de la iglesia de los dominicos parecerá demostrar que la mera debilitación del Estado Islámico solamente provoca un aumento de las atrocidades, en detrimento de la población civil y de los símbolos religiosos.

Justamente por este motivo, el patriarcado caldeo dirige una nueva invitación a las autoridades iraquíes y a la comunidadinternacional para que abandonen la indiferencia: «Los políticos iraquíes —se lee— deben buscar una reconciliación nacional auténtica, alcanzando resultados tangibles para que se restablezca el estado de derecho». En cuanto a la comunidad internacional y las autoridades religiosas, el patriarcado caldeo invita a «asumir plenamente las propias responsabilidades y a dar pasos serios para poner fin a las guerras y a los conflictos, con el objetivo de crear las condiciones para una paz justa y que respete la diversidad y el pluralismo en Irak y en la región».

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Durante el ataque con morteros han perdido la vida al menos cuatro civiles y otros 15 resultaron heridos, algunos en estado grave.

Durante el ataque con morteros han perdido la vida al menos cuatro civiles y otros 15 resultaron heridos, algunos en estado grave.

Este domingo las milicias islamitas vinculadas al grupo “alqaedista” de Jabhat al Nusra han perpetrado un ataque con morteros contra la ciudad siria de Sqelbiya, de mayoría cristiana. Han perdido la vida al menos cuatro civiles mientras otros 15 resultaron heridos algunos en estado grave. 

Esta urbe siria ubicada en la provincia de Hama, había sufrido antes losataques de los yihadistas pero éstos nunca lograron quitarle el control al gobierno del ejército. Según informaron fuentes kurdas a Fides la ofensiva ha tenido lugar a través de un lanzamiento continuo de proyectiles de mortero, que han caído como lluvia sobre losbarrios residenciales. 
 
Por otro lado en la provincia de Hassaké, al noreste de Siria, continúa la tregua entre el ejército del gobierno y los milicianos kurdos de la Unidad de protección Popular (YPG), alcanzada el pasado sábado después de los sangrientos enfrentamientos que iniciaron el miércoles 20 de abril sobre todo en la ciudad de Qamishli. 
 
Los representantes de las milicias kurdas, han reafirmado en una entrevista su intención de mantener el control de las zonas conquistadas durante los combates, y la negativa a facilitar cualquier concesión al gobierno de Assad. Además los líderes kurdos han acusado al régimen de obligar a la población civil de la zona a crear grupos paramilitares de "autodefensa" sometidos al ejército gubernamental. Para ello ha utilizado formas de chantaje como la suspensión de sueldo, o la perdida forzada del puesto de trabajo principalmente contra los Funcionarios Públicos. 
 
En el noreste de Siria se ha abierto un nuevo frente de conflicto entre las milicias kurdas y el ejército de Assad. Este hecho confirma que detrás de la tragediaen el país, se mueven estrategias e intereses, que no se pueden reducir al enfrentamiento con los yihadistas del Estado Islámico (Daesh). Fuentes locales señalan que en los tres días de enfrentamientos entre la milicia kurda y el ejército del gobierno murieron 17 civiles, 10 milicianos kurdos y 31 soldados del gobierno y paramilitares pro régimen.
 
AIN

Desde hace unos años, la falta de entendimiento entre israelíes y palestinos se ha materializado en forma de un muro que separa Jerusalén de Belén y que divide algo más que dos territorios.

"Somos la Iglesia del Calvario por todo lo que vivimos. Pero en la iglesia del Santo Sepulcro, a pocos metros, también está la tumba vacía, es la Resurrección."

Si Occidente crea guerras debe aceptar sus consecuencias

Desde hace unos años, la falta de entendimiento entre israelíes y palestinos se ha materializado en forma de un muro que separa Jerusalén de Belén y que divide algo más que dos territorios.

Hoy los cristianos de Oriente Medio viven una de las situaciones más delicadas de su Historia. Son una población mermada que corre el riesgo de desaparecer de la Tierra de Jesús víctima de la guerra, la pobreza y el radicalismo religioso.
 

PATRIARCA FOUAD TWAL (Patriarca Latino de Jerusalén)

"Somos la Iglesia del Calvario por todo lo que vivimos: la situación, la economía, el conflicto, la ocupación... Pero en la iglesia del Santo Sepulcro, a pocos metros, también está la tumba vacía, es la Resurrección. Es hermoso poder vivir ambas dimensiones”. 
 
Desde hace unos años, la falta de entendimiento entre israelíes y palestinos se ha materializado en forma de un muro que separa Jerusalén de Belén y que divide algo más que dos territorios. 
 
 

PATRIARCA FOUAD TWAL (Patriarca Latino de Jerusalén)

"Estos muros que veis cuando venís a Jerusalén nos hacen pensar en otros muros, en los del corazón del hombre: el miedo, el odio, la incomprensión, la desconfianza”.
 
La reciente intifada de los cuchillos ha viciado incluso más si cabe el ambiente entre israelíes y palestinos, entre los que parece difícil la paz. Hay cuestiones especialmente comprometidas como el estatus de Jerusalén
 
 

PATRIARCA FOUAD TWAL (Patriarca Latino de Jerusalén)

"Jerusalén no es para un pueblo, no es para Israel, no es para los musulmanes, no es para los cristianos sino que todos somos Jerusalén. Jerusalén es la madre que nos acoge a todos”. 
 
Por desgracia, Oriente Medio es cada vez más una tierra peligrosa para millones de personas. Las guerras en Siria y en Yemen, la violencia en Irak y la tensión entre Israel y Palestina están provocando un auténtico éxodo que los países occidentales no están sabiendo gestionar.
 

PATRIARCA FOUAD TWAL (Patriarca Latino de Jerusalén)

"La intervención de Europa y América ha provocado la guerra en Siria. Si han querido la guerra, tienen que aceptar las consecuencias: los refugiados son consecuencia de esta política”.
 
Monseñor Twal habló de esta difícil situación en la cuna del cristianismo durante un encuentro en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma. 
 
El Patriarcado latino de Jerusalén abarca también Jordania, donde se concentran la mayor parte de los refugiados sirios. Muchos de estos prófugos son además palestinos, doblemente refugiados que tras escapar de una guerra en su tierra, se encontraron con otra peor en Siria.
 
Rome Reports
 

El norte de Irak se ha convertido en el refugio de cristianos, musulmanes y minorías perseguidas por el Estado Islámico.

El norte de Irak se ha convertido en el refugio de cristianos, musulmanes y minorías perseguidas por el Estado Islámico.

El Kurdistán iraquí, una zona fuertemente castigada en tiempos de Saddam Hussein, es hoy prácticamente el único territorio estable que funciona económica y administrativamente en un país que sigue invadido por el Estado Islámico.

 
Monseñor Rabban al-Qas es obispo caldeo de Ahmadiya y Zakho. Cree que eliminar militarmente al ISIS no es suficiente.
 
MONS. RABBAN AL-QAS
Obispo iraquí
"En Mosul, Irak, o en Siria el ISIS ha preparado el futuro. Han inculcado su ideología a toda una generación, desde los niños más pequeños. Les han educado en un nuevo fanatismo. Si hoy se elimina a ISIS vendrán otros después”.
 
Recibió en su diócesis a unos 80.000 refugiados, casi el mismo número de personas que vivía en ese territorio. La mayoría procedían de lugares como Mosul, una ciudad de unos 3 millones de habitantes sometida a los radicales. 
 
MONS. RABBAN AL-QAS
Obispo iraquí
"Cuando estas personas llegaron pensaban que volverían en 2 o 3 meses pero ahora ya aceptan la situación con algo más de esperanza. Muchos quieren irse fuera a Turquía, Líbano o Jordania para viajar a América, Australia y otros países donde tienen familia. Los cristianos se están yendo porque sienten que han perdido sus iglesias, sus casas y su historia”.
 
Mientras que en Siria se está expulsando poco a poco al Estado Islámico de muchas zonas, en Irak el avance contra el califato se ha detenido. Una posible solución para Irak sería la creación de Kurdistán como un estado independiente. Este obispo pide, sobre todo, un estado aconfesional que no discrimine a cristianos o minorías.
 
MONS. RABBAN AL-QAS
Obispo iraquí
"Hay una constitución basada en la sharia, en la ley del islam, no en principios civiles. No debe basarse en la religión ni la ideología ni decir que unos están por encima de otros. No podemos vivir con un gobierno que sigue la sharia, la ley del Islam porque según eso, los cristianos somos de segunda clase”. 
 
Pide, como dice el Papa, que se abran las puertas para los refugiados y espera que algún día Francisco pueda visitar un Irak en paz, la tierra que evangelizó el apóstol Tomás en el siglo I después de Cristo.

 

Rome Reports

Primeros Cristianos en otros idiomas
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