Los expertos de Cáritas tienen la mirada en el año 2025. Es la meta que se han marcado para derrotar definitivamente al hambre en el mundo.
En diciembre de 2013 Cáritas lanzó su campaña mundial "Una sola familia humana, alimentos para todos”. Con ella ha intentado concienciar a toda la sociedad e impulsar el fin del hambre en el mundo.
El Anuario Pontificio presenta las cifras oficiales de la Iglesia en el mundo.
En los últimos nueve años el número de católicos bautizados en el mundo ha crecido a un ritmo superior (14,1%) al de la población mundial en el mismo periodo (10,8%). En total, se cuenta cerca de 1.272 millones de católicos en el 2014, frente a 1.115 millones que había en el 2005.
Europa, con el casi 23% de la comunidad católica mundial en 2014, se confirma como el área menos dinámica, con un crecimiento del número de católicos poco superior al 2%. Pero la presencia de los católicos se estabiliza en torno al 40%.
Los católicos bautizados en Oceanía crecen menos que la población, mientras que sucede lo contrario en América y Asia. El continente africano es el de mayor crecimiento: el número de bautizados aumenta a un ritmo igual a más del doble de que los países asiáticos. Mientras que en América está casi la mitad de los católicos.
Entre el 2005 y el 2014, el número de obispos ha aumentado globalmente en el 8,2%, pasando de 4.841 a 5.237. El incremento ha estado más marcado en Asia (+14,3%) y en África (+12,9%), mientras que en América (+6,9%), en Europa (+5,4%) y en Oceanía (+4,0%) los valores se colocan bajo la media mundial.
De los datos relativos a los sacerdotes, diocesanos y religiosos, el primer dato que resulta evidente es que el número total de sacerdotes, en aumento entre el 2005 y el 2014 de 9.381 – de 406.411 a 415.792 – parece que se ha estabilizado en los últimos años.
La acción pastoral de los obispos y sacerdotes se una a la de otras figuras pastorales: los diáconos permanentes, los religiosos no sacerdotes y las religiosas. Los números de esos tres grupos de trabajadores pastorales son bien diferentes. A finales del 2014, en el mundo, los diáconos permanentes son 44.566, los religiosos no sacerdotes 54.559 y las religiosas casi 683 mil.
Los diáconos permanentes constituyen el grupo en más fuerte evolución a lo largo del tiempo: de cerca de 33 mil en 2005 han llegado casi a 45 mil en 2014. Sin embargo se registra un leve disminución en los religiosos no sacerdotes. En el 2005 erano 54.708, reduciéndose a 54.559 en el 2014. Las religiosas representan en el 2014 una población de 82.729. Respecto al 2005, el grupo ha disminuido en el 10,2%.
Respecto a los seminaristas cabe señalar que han pasado de los 114.439 de 2005 a los 116.939 de 2014, si bien en 2011 eran 120.616. La disminución de estos últimos tres años ha afectado a todos los continentes con excepción de África, donde los seminaristas han aumentado del 3,8%.
Francisco expresa sus condolencias por las cuatro Misioneras de la Caridad «víctimas de sus asesinos y de la globalización de la indiferencia»
De las cuatro Misioneras de la Caridad, Marguerite y Reginette eran de Ruanda, Anselm de la India y Judith de Kenia. Las cuatro eran consciente del riesgo que corrían, y no solo por la guerra y los ataques yihadistas, pues las hijas de Madre Teresa habían sufrido ya el martirio de tres religiosas en Yemen en 1988: Zelia y Aletta de la India, y Michael de Filipinas.
Pero decidieron permanecer en su asilo de Adén sirviendo con sus manos a los ancianos y discapacitados de un país de veinte millones de habitantes, en su casi totalidad musulmanes, pues los católicos son menos de un millar.
En tono dolido, Francisco añadió al margen del texto escrito que «estos son los mártires de hoy. No salen la primera página de los periódicos. No son noticia, pero dan su sangre por los demás».
En su opinión, hay más culpables que los aparentes, pues esas personas en Adén, «han sido víctimas de sus asesinaos, pero también de la indiferencia, de la globalización de la indiferencia…».
Aunque ya había manifestado inmediatamente su pésame en telegramas nada más conocer la noticia, el Santo Padre quiso rendir de nuevo homenaje -durante el Ángelus de un domingo extraordinariamente soleado y luminoso- a las religiosas de Madre Teresa, que conocían perfectamente los riesgos de seguir trabajando en Adén.
Al mismo tiempo, el Papa aplaudió y manifestó su «admiración» por el sistema de «corredores humanitarios» que ha permitido comenzar a evacuar en vuelos directos a Italia -sin riesgos y a un costo mucho menor que los traficantes-, las primeras familias de refugiados de Siria, entre los cuales figuras, según mencionó, «niños enfermos, personas discapacitadas, viudas de guerra con hijos, y ancianos».
Francisco hizo notar que «es una iniciativa ecuménica, apoyada por la Comunidad de San Egidio, la Federación de Iglesias Evangélicas Italianas y las Iglesias Valdenses y Metodistas».
Esta última comunidad, la Iglesia Valdense, que se ha fundido con la Metodista, ha sido recibida por el Papa en el Vaticano el pasado sábado, por primera vez en sus setecientos años de historia en Italia, marcada con frecuencia por desprecios y persecuciones.
El Papa y sus principales colaboradores se subirán a un autobús el domingo por la tarde rumbo a la "Casa del Divin Maestro”, un centro de espiritualidad a casi 40 kilómetros del Vaticano.
Hombres armados han atacado el convento de la ciudad de Adén, donde trabajaban las discípulas de Madre Teresa de Calcuta.
Cuatro Religiosas Misioneras de la Caridad, la Congregación fundada por la madre Teresa de Calcuta, han sido degolladas por un comando de hombres armados que han atacado su convento esta mañana, en la ciudad yemení de Aden. Lo indicó hoy la Agencia Fides tras consultar fuentes del Vicariato apostólico de Arabia meridional. Además de las religiosas, también han sido asesinados durante el ataque terrorista, el conductor y al menos otros dos colaboradores etíopes de la comunidad, mientras que la superiora del convento ha escapado a la muerte.
Por el momento no hay noticias del sacerdote indio salesiano Tom Uzhunnalil, que residía en el convento de las hermanas, después de que la Iglesia de La Sagrada Familia en Aden fuese saqueado e dada a las llamas por unos hombres armados no identificados, el pasado mes de septiembre.
Dos de las hermanas asesinadas eran ruandesas, una era india, y la cuarta era de Kenia. Por el momento, la superiora del convento está proporcionando información a la policía, que tiene en custodia los cuerpos de las religiosas y de las demás víctimas.
No hay noticias sobre la matriz de este ataque terrorista, pero se sabe que en la ciudad yemení reconquistada hace meses por las fuerzas leales al presidente Abdel Rabbo Mansour Hadi, en lucha con los rebeldes Houthi, están asentados grupos vinculados a la red de Al Qaeda.
Todavía hay cientos de cristianos en un rincón de Siria en donde dictan las leyes los milicianos islamistas.
También hay cristianos entre los súbditos de la galaxia yihadista que todavía se contiende un buen pedazo de Siria con el gobierno de Damasco y sus aliados rusos y chiitas. Son pocos, pobres, ancianos y tienen muchas dificultades, pero están. Y a su lado están los Franciscanos de la Custodia de la Tierra Santa, que justamente durante las últimas semanas han renovado la decisión de no abandonar a este pequeño puñado de hombres y mujeres que llevan el nombre de Cristo en las tierras ocupadas por los milicianos islamistas.
Sucede en Nkayeh, Yacoubieh y Jdeideh, los pueblitos del Valle del Orontes en los que alrededor de 400 bautizados siguen viviendo, rezando y participando en las misas celebradas en sus parroquias católicas, despojadas de campanas, cruces y estatuas de santos. Son los últimos que quedan, los que no lograron irse porque no tenían los medios o la edad para escapar. Y los dos frailes que están con ellos son los únicos sacerdotes y religiosos cristianos que se han quedado en las tierras en las que dictan las leyes las cortes islámicas impuestas por las milicias yihadistas.
En los últimos años, incluso los hijos de San Francisco se han preguntado si era posible y justo permanecer todavía en esa zona, exponiéndose a los riesgos de nuevas violencias, que se ciernen en esta frase incierta en la que ha entrado el conflicto sirio. El enésimo secuestro de Dhiya Aziz (el fraile iraquí de cuarenta años que guiaba la parroquia de Yacoubieh) planteó la cuestión, en términos brutales e impostergables, para la Custodia franciscana. El secuestro duró 12 días y concluyó con la liberación que anunció la Custodia el pasado 4 de enero, sin ofrecer mayores detalles. Este caso hizo que los frailes de la Custodia se plantearan una pregunta crucial: ¿está bien y es oportuno permanecer en las parroquias de las aldeas sirias bajo el control de las fuerzas islamistas adversarias del gobierno de Damasco, aunque el número de cristianos locales siga disminuyendo, pues muchos se van? ¿O es mejor replegarse esperando que lleguen tiempos mejores? El Custodio de la Tierra Santa, el padre Pierbattista Pizzaballa, llamó a todos los frailes de la Custodia a ocuparse de la difícil decisión, pidiéndoles su consejo para llegar a una conclusión.
Muchos frailes refirieron (oralmente o por escrito) sus consideraciones al padre Pizzaballa, quien en un mensaje publicado por el sitio Terrasanta.net expuso el resultado del discernimiento comunitario: «Sus opiniones», indicó el Custodio en el mensaje dirigido a sus hermanos, «han sido de gran ayuda y han hecho menos ardua la decisión que hay que tomar… Casi todos han expresado claramente el parecer de que es un deber permanecer en las aldeas, sin tener en cuenta el número de parroquianos y a pesar del peligro». Pizzaballa añadió otras consideraciones que dejan ver el alcance de esta decisión, tan característica del carisma de los hijos de San Francisco: «La Custodia nunca ha abandonado los lugares ni a las poblaciones que la Iglesia le ha encomendado, incluso corriendo riesgos. Muchos de nuestros mártires, incluso en el presente, han muerto en circunstancias semejantes a la situación actual. Un pastor no abandona a su rebaño y no se pregunta si sus ovejas valen mucho o poco, si son muchas o jóvenes. Para un pastor todas las ovejas son importantes y ama a todas de la misma manera». Con este espíritu, el Custodio de la Tierra Santa anunció que en Yacoubieh, en lugar de fray Dhiya, estará Louay Bhsarat, el joven fraile jordano de Belén que se había dicho dispuesto a ir a Siria «desde el principio de la guerra».
En la situación de las pequeñas comunidades cristianas del Orontes bajo la custodia de los Franciscanos se puede apreciar el núcleo más íntimo y precioso de la experiencia del martirio que viven muchas comunidades cristianas en la Siria devastada por la guerra. Desde 2011 esa zona del noroeste sirio cayó en manos de los rebeldes anti-Assad: primero de los carniceros del Estado Islámico y después de los qaedistas de Jabhat al-Nusra. En esa época, muchas cancillerías occidentales exhalaban la revuelta en contra del régimen de Damasco, y en el Occidente se acusaba a los sirios de ser fieles a los aparatos de Assad. Cuando en esa franja de Siria llegaron los rebeldes, algunos cristianos y un sacerdote ortodoxo tuvieron que huir, porque era bien conocida su relación con el gobierno. Los Franciscanos, por el contrario, se quedaron con sus parroquianos y no han sido expulsados, puesto que no ostentaban ninguna militancia o simpatía por facciones políticas. Y, hasta aquel momento, se limitaron a respetar el orden constituido.
Bajo el dominio yihadista, los cristianos de los tres pueblitos en el Orontes han tenido que eliminar cualquier signo visible público de la vida eclesial: nada de campanas, nada de procesiones, nada de cruces en las iglesias o de estatuas de la Virgen o de los santos expuestas al aire libre. En otoño de 2014 el padre Hanna Jallouf, párroco de Knayeh, fue detenido por los yihadistas junto con otros jóvenes de la parroquia. Sucedió después de que el religioso se hubiera dirigido personalmente al Tribunal islámico de la zona, en donde trató de denunciar el aumento de los abusos perpetrados por las brigadas de islamistas en el convento. Con su gesto, el padre Hanna trató de comprobar si verdaderamente el «nuevo orden» impuesto por los yihadistas podía garantizar derechos limitados a un súbdito cristiano, como prescribe la Sharia, incluso en sus interpretaciones más radicales. Y la represalia que sufrieron él y sus parroquianos fue suficiente para desenmascarar las palabras de orden de la publicidad islamista.
Durante estos últimos años, en la guerra de propaganda, los cristianos han sido denigrados o halagados, maltratados o expuestos como trofeos. Algunos círculos occidentales, que primero los insultaban, quisieran etiquetarlos incluso como víctimas de un inexistente «genocidio», tal vez para justificar en su nombre alguna operación militar. Mientras tanto, también Assad, por su parte sigue cultivando la imagen de líder árabe «amigo de los cristianos».
En su fragilidad desarmada, los Franciscanos de la Custodia y sus amigos han demostrado al mundo que siempre es posible tratar de vivir como cristianos bajo las órdenes de quienes mandan «pro tempore», sea quien sea. Incluso si son los del Califato Islámico. Y su inerme perseverancia podría ayudar a custodiar a los que se han quedado incluso en el futuro, sea cual sea el futuro de Siria.
Somos un grupo de alumnos de la Universidad de Navarra que estamos interesados en difundir el ejemplo de la vida de los primeros seguidores de Cristo. La idea nace en el verano de 2006 y, después de su desarrollo, aparece en la red en el mes de octubre de ese mismo año. Desde el comienzo hemos contado con el asesoramiento –a título personal- de varios profesores expertos de la facultad de Teología.
Pretendemos dar a conocer a la vida de los primeros cristianos e informar sobre la coherencia y el dinamismo con el que vivían su fe. Queremos recuperar su testimonio y hacerlo presente en el siglo XXI, cuando las circunstancias de la sociedad actual se pueden asimilar en algunos aspectos a las que encontraron ellos.
PrimerosCristianos.com pretende ser un álbum de familia para los católicos, para que cualquier persona interesada pueda aprender y enseñar la historia de los primeros cristianos.
Además de mostrar el testimonio de los primeros cristianos y las enseñanzas de los Padres de la Iglesia, también hacemos eco de información actual relacionada con los cristianos perseguidos.
Se trata del primer descubrimiento de textiles del siglo X a.C. y es importante porque aporta pistas sobre lo que los antiguos habitantes del lugar vestían.
Las excavaciones, dirigidas por el arqueólogo jefe de la Universidad de Tel Aviv Erez Ben-Yosef, se llevaron a cabo durante los meses de enero y febrero pasados en las antiguas minasde cobre de Timna, al sur del país, el lugar donde se cree que se encontraban las míticas minas del Rey Salomón.

Los tejidos son restos de ropa, tiendas, cuerdas, cordones y bolsas que se conservaron gracias la extrema sequedad de las minas de Timna.
Su estilo, color y ornamentación es variado, y algunos miden tan solo 5 por 5 centímetros, lo que aporta interesante información sobre sus propietarios, los semi-nómadas Edomitas, los descendientes de Esaú que explotaban las minas y, a menudo, guerreaban contra los israelitas. Algunas se parecen a tejidos de la época romana.
Las telas más lujosas encontradas probablemente pertenecieron a los artesanos experimentados que manejaban los hornos de cobre, y cuyo estatus social estaba por encima de los simples mineros, que posiblemente eran esclavos o prisioneros. El cobre se utilizaba para fabricar herramientas y armas, y era uno de los recursos más valorados en las sociedades antiguas.

El hallazgo encaja con las descripciones y referencias de los textos bíblicos sobre el atuendo, los tejidos y los tintes que se usaban en la época, y da vida a lo que fue la cultura del desierto en aquel período. Mantener la producción de cobre en medio del desierto requería que agua, comida y ropas fueran transportadas desde largas distancias. Muchos de estos tejidos tuvieron que ser fabricados en talleres en otros lugares, lo cual también proporciona información sobre las prácticas comerciales y la economía de la época. El lino, por ejemplo, que no se producía localmente, puede proceder del valle del Jordán o del norte de Israel.
Nunca se han encontrado en yacimientos arqueológicos en Israel muestras de tejidos tan antiguas.
El Papa detuvo el papamóvil para que estos dos niños le acompañaran durante el recorrido por la plaza para saludar a los peregrinos
Todos ellos han servido para contrastar lo que los textos de las Sagradas Escrituras recogen en sus páginas. Hay puntos discutidos por los expertos y mucho por estudiar, pero su importancia para el mundo cristiano es grande.
2015 ha sido un año en el que ha habido una serie de hallazgos arqueológicos que han servido para contrastar lo que los textos bíblicos narran en sus páginas. Algunos de estos han sido más importantes que otros, pero en realidad confirman que todavía a los arqueólogos e historiadores les queda mucho por investigar.
Aquí están los 10 descubrimientos arqueológicos bíblicos más importantes de 2015, algunos de ellos ya recogidos en su momento por nuestra página web de Fundación Tierra Santa.

Un niño israelí de 8 años encontró a mediados de noviembre durante una excursión familiar al paraje donde se encuentran las ruinas de la ciudad bíblica de Beit Semesh una cabeza perteneciente a una pequeña escultura datada en el período del Primer Templo. Alon de Groot, un experto de la Autoridad de Antigüedades Israelí, identificó esta pieza como perteneciente a una diosa de la fertilidad, quizás Asherah, y la dató en el siglo VIII a.d.C. Esta ciudad se menciona en la Biblia como perteneciente al área de donde se asentaba la Tribu de Judá.

A finales de julio conocimos el descubrimiento de un mosaico en la excavación de una sinagoga bizantina en Horvat Kur, cerca del mar de Galilea. Este mosaico muestra una inscripción con los nombre de El’azar, padre de Yudan y su abuelo Susu; ambos fueron miembros influyentes de la comunidad judía local de esta ciudad durante el período bizantino. Pero además se puede apreciar en este mosaico la parte superior de un menorah, candelabro de siete brazos que fue uno de los símbolos religiosos más importantes del Judaísmo en la Antigüedad.

A comienzos de 2015 los arqueólogos anunciaron que habían encontrado cerca de la Puerta de Gaffa en Jerusalén lo que sería el Palacio de Herodes, el lugar donde tuvo lugar el juicio de Jesús. La excavación de un antiguo y abandonado edificio cerca de la torre del Museo de David que fue una prisión turca reveló este hallazgo.

Un equipo de arqueólogos de la Universidad Ackerma Family Bar-Ilan encontró este verano en la excavación de Tell es-Safi la entrada de la monumental puerta de la ciudad bíblica de Gath. Ésta ciudad fue la mayor de Israel entre el siglo X y IX a.C. y de allí procedía Goliath. La puerta, que se menciona en la Biblia, y la fortaleza de Gath fueron destruidas por el rey Hazael hacia el 830 a.d.C.

Un niño de 10 años que participaba como voluntario en un proyecto arqueológico en el Monte del Templo de Jerusalén encontró un pequeño sello de piedra datado en tiempos del Rey David, en el siglo X a.C. Se trata del primer sello de este tipo encontrado en la ciudad santa y muestra la imagen de dos animales, que parecen representar a un depredador y su presa. Este sello está perforado, lo cual indicaría que podría usar como un colgante.

Este año, durante la campaña arqueológica de la ciudad de Khirbet Queifaya, que comenzó en 2012, se encontró una vasija de cerámica en la que había una rara inscripción datada hace 3.000 años. En esa ciudad del Valle de Elah se dice que David venció a Goliath. La inscripción menciona a Eshba’al Ben Saul, que rigió los destinos de Isarel durante la misma época que el Rey David, en la primera mitad del siglo X a.C. Este mandatario, que aparece en el Segundo Libro de Samuel, capítulos 3-4, fue asesinado y decapitado por asesinos que llevaron su cabeza al rey David en Hebrón.

Durante las excavaciones del sitio bíblico de Lachisch, al sur de Israel, en 2014 se encontró en una vasija de barro una inscripción cananita datada hacia el año 1130 antes de Cristo. En ella hay nueva letras que servirán para que los investigadores avancen en su estudio sobre el desarrollo del alfabeto cananita.

Las excavaciones en 2009 en Ophel en Jerusalén, a los pies de la muralla sur del Monte del Templo, revelaron el descubrimiento de una impresión en arcilla de un sello del rey Ezequías (727-698 a.d.C.). El equipo dirigido por el Dr. Eliat Mazar, del Instituo Arqueológico de la Universidad Hebrea de Jerusalén, manifestó que era la primera pieza hallada de un rey israelita en un entorno arqueológico. La inscripción dice: “Perteneciente a Ezequías, [hijo de] Ahaz, rey de Judá”

Los arqueólogos de la Universidad de Reading, dirigidos por el profesor Ken Dark, identificaron una casa del siglo I d.C. en Nazaret donde pudo vivir Jesús con sus padres José y María. Esta casa de piedra y mortero la descubrieron en 1880 las monjas del convento de las Hermanas de Nazaret y, aunque es imposible asegurar si Jesús vivió allí, tanto los bizantinos, que controlaron la zona hasta el siglo VIII d.C. como los cruzados del siglo XIII así lo creían.

En los años 70 un arqueólogo localizó un fragmento carbonizado de un rollo de pergamino en las ruinas de un antiguo asentamiento cerca del Mar Muerto. Estaba dentro de un arca sagrada en lo que había sido la sinagoga bizantina de Ein Gedi y su estado era tan frágil que los expertos decidieron no desenrrollarlo para así evitar un mayor deterioro. El pasado mes de julio, Brent Seales, profesor de la Universidad de Kentucky y su equipo anunciaron que el pergamino había sido transcrito digitalmente. Trabajaron con un escáner micro CT de rayos X, un dispositivo similar a los que se utiliza en tomografía digital médica,y con un software desarrollado a medida pudieron revelar el contenido del manuscrito, datado hace 1500 años. Se trata de los primeros 8 versos del libro del Levítico y, aparte de los manuscritos del Mar Muerto, es el rollo más antiguo conocido de un libro de la Biblia.
Tomado de LBV, vía Christianity Today.