Somos un grupo de alumnos de la Universidad de Navarra que estamos interesados en difundir el ejemplo de la vida de los primeros seguidores de Cristo. La idea nace en el verano de 2006 y, después de su desarrollo, aparece en la red en el mes de octubre de ese mismo año. Desde el comienzo hemos contado con el asesoramiento –a título personal- de varios profesores expertos de la facultad de Teología.
Pretendemos dar a conocer a la vida de los primeros cristianos e informar sobre la coherencia y el dinamismo con el que vivían su fe. Queremos recuperar su testimonio y hacerlo presente en el siglo XXI, cuando las circunstancias de la sociedad actual se pueden asimilar en algunos aspectos a las que encontraron ellos.
PrimerosCristianos.com pretende ser un álbum de familia para los católicos, para que cualquier persona interesada pueda aprender y enseñar la historia de los primeros cristianos.
Además de mostrar el testimonio de los primeros cristianos y las enseñanzas de los Padres de la Iglesia, también hacemos eco de información actual relacionada con los cristianos perseguidos.
Se trata del primer descubrimiento de textiles del siglo X a.C. y es importante porque aporta pistas sobre lo que los antiguos habitantes del lugar vestían.
Las excavaciones, dirigidas por el arqueólogo jefe de la Universidad de Tel Aviv Erez Ben-Yosef, se llevaron a cabo durante los meses de enero y febrero pasados en las antiguas minasde cobre de Timna, al sur del país, el lugar donde se cree que se encontraban las míticas minas del Rey Salomón.

Los tejidos son restos de ropa, tiendas, cuerdas, cordones y bolsas que se conservaron gracias la extrema sequedad de las minas de Timna.
Su estilo, color y ornamentación es variado, y algunos miden tan solo 5 por 5 centímetros, lo que aporta interesante información sobre sus propietarios, los semi-nómadas Edomitas, los descendientes de Esaú que explotaban las minas y, a menudo, guerreaban contra los israelitas. Algunas se parecen a tejidos de la época romana.
Las telas más lujosas encontradas probablemente pertenecieron a los artesanos experimentados que manejaban los hornos de cobre, y cuyo estatus social estaba por encima de los simples mineros, que posiblemente eran esclavos o prisioneros. El cobre se utilizaba para fabricar herramientas y armas, y era uno de los recursos más valorados en las sociedades antiguas.

El hallazgo encaja con las descripciones y referencias de los textos bíblicos sobre el atuendo, los tejidos y los tintes que se usaban en la época, y da vida a lo que fue la cultura del desierto en aquel período. Mantener la producción de cobre en medio del desierto requería que agua, comida y ropas fueran transportadas desde largas distancias. Muchos de estos tejidos tuvieron que ser fabricados en talleres en otros lugares, lo cual también proporciona información sobre las prácticas comerciales y la economía de la época. El lino, por ejemplo, que no se producía localmente, puede proceder del valle del Jordán o del norte de Israel.
Nunca se han encontrado en yacimientos arqueológicos en Israel muestras de tejidos tan antiguas.
El Papa detuvo el papamóvil para que estos dos niños le acompañaran durante el recorrido por la plaza para saludar a los peregrinos
Todos ellos han servido para contrastar lo que los textos de las Sagradas Escrituras recogen en sus páginas. Hay puntos discutidos por los expertos y mucho por estudiar, pero su importancia para el mundo cristiano es grande.
2015 ha sido un año en el que ha habido una serie de hallazgos arqueológicos que han servido para contrastar lo que los textos bíblicos narran en sus páginas. Algunos de estos han sido más importantes que otros, pero en realidad confirman que todavía a los arqueólogos e historiadores les queda mucho por investigar.
Aquí están los 10 descubrimientos arqueológicos bíblicos más importantes de 2015, algunos de ellos ya recogidos en su momento por nuestra página web de Fundación Tierra Santa.

Un niño israelí de 8 años encontró a mediados de noviembre durante una excursión familiar al paraje donde se encuentran las ruinas de la ciudad bíblica de Beit Semesh una cabeza perteneciente a una pequeña escultura datada en el período del Primer Templo. Alon de Groot, un experto de la Autoridad de Antigüedades Israelí, identificó esta pieza como perteneciente a una diosa de la fertilidad, quizás Asherah, y la dató en el siglo VIII a.d.C. Esta ciudad se menciona en la Biblia como perteneciente al área de donde se asentaba la Tribu de Judá.

A finales de julio conocimos el descubrimiento de un mosaico en la excavación de una sinagoga bizantina en Horvat Kur, cerca del mar de Galilea. Este mosaico muestra una inscripción con los nombre de El’azar, padre de Yudan y su abuelo Susu; ambos fueron miembros influyentes de la comunidad judía local de esta ciudad durante el período bizantino. Pero además se puede apreciar en este mosaico la parte superior de un menorah, candelabro de siete brazos que fue uno de los símbolos religiosos más importantes del Judaísmo en la Antigüedad.

A comienzos de 2015 los arqueólogos anunciaron que habían encontrado cerca de la Puerta de Gaffa en Jerusalén lo que sería el Palacio de Herodes, el lugar donde tuvo lugar el juicio de Jesús. La excavación de un antiguo y abandonado edificio cerca de la torre del Museo de David que fue una prisión turca reveló este hallazgo.

Un equipo de arqueólogos de la Universidad Ackerma Family Bar-Ilan encontró este verano en la excavación de Tell es-Safi la entrada de la monumental puerta de la ciudad bíblica de Gath. Ésta ciudad fue la mayor de Israel entre el siglo X y IX a.C. y de allí procedía Goliath. La puerta, que se menciona en la Biblia, y la fortaleza de Gath fueron destruidas por el rey Hazael hacia el 830 a.d.C.

Un niño de 10 años que participaba como voluntario en un proyecto arqueológico en el Monte del Templo de Jerusalén encontró un pequeño sello de piedra datado en tiempos del Rey David, en el siglo X a.C. Se trata del primer sello de este tipo encontrado en la ciudad santa y muestra la imagen de dos animales, que parecen representar a un depredador y su presa. Este sello está perforado, lo cual indicaría que podría usar como un colgante.

Este año, durante la campaña arqueológica de la ciudad de Khirbet Queifaya, que comenzó en 2012, se encontró una vasija de cerámica en la que había una rara inscripción datada hace 3.000 años. En esa ciudad del Valle de Elah se dice que David venció a Goliath. La inscripción menciona a Eshba’al Ben Saul, que rigió los destinos de Isarel durante la misma época que el Rey David, en la primera mitad del siglo X a.C. Este mandatario, que aparece en el Segundo Libro de Samuel, capítulos 3-4, fue asesinado y decapitado por asesinos que llevaron su cabeza al rey David en Hebrón.

Durante las excavaciones del sitio bíblico de Lachisch, al sur de Israel, en 2014 se encontró en una vasija de barro una inscripción cananita datada hacia el año 1130 antes de Cristo. En ella hay nueva letras que servirán para que los investigadores avancen en su estudio sobre el desarrollo del alfabeto cananita.

Las excavaciones en 2009 en Ophel en Jerusalén, a los pies de la muralla sur del Monte del Templo, revelaron el descubrimiento de una impresión en arcilla de un sello del rey Ezequías (727-698 a.d.C.). El equipo dirigido por el Dr. Eliat Mazar, del Instituo Arqueológico de la Universidad Hebrea de Jerusalén, manifestó que era la primera pieza hallada de un rey israelita en un entorno arqueológico. La inscripción dice: “Perteneciente a Ezequías, [hijo de] Ahaz, rey de Judá”

Los arqueólogos de la Universidad de Reading, dirigidos por el profesor Ken Dark, identificaron una casa del siglo I d.C. en Nazaret donde pudo vivir Jesús con sus padres José y María. Esta casa de piedra y mortero la descubrieron en 1880 las monjas del convento de las Hermanas de Nazaret y, aunque es imposible asegurar si Jesús vivió allí, tanto los bizantinos, que controlaron la zona hasta el siglo VIII d.C. como los cruzados del siglo XIII así lo creían.

En los años 70 un arqueólogo localizó un fragmento carbonizado de un rollo de pergamino en las ruinas de un antiguo asentamiento cerca del Mar Muerto. Estaba dentro de un arca sagrada en lo que había sido la sinagoga bizantina de Ein Gedi y su estado era tan frágil que los expertos decidieron no desenrrollarlo para así evitar un mayor deterioro. El pasado mes de julio, Brent Seales, profesor de la Universidad de Kentucky y su equipo anunciaron que el pergamino había sido transcrito digitalmente. Trabajaron con un escáner micro CT de rayos X, un dispositivo similar a los que se utiliza en tomografía digital médica,y con un software desarrollado a medida pudieron revelar el contenido del manuscrito, datado hace 1500 años. Se trata de los primeros 8 versos del libro del Levítico y, aparte de los manuscritos del Mar Muerto, es el rollo más antiguo conocido de un libro de la Biblia.
Tomado de LBV, vía Christianity Today.
"Que la Cuaresma nos prepare el corazón para recibir el perdón de Dios. Pero recibirlo y después hacer lo mismo con los demás"
Todos tenemos que pedir perdón. Lo dijo el Papa Francisco durante su homilía de este martes en Casa Santa Marta.
El padre Sami Hallak cuenta a través de un diario cotidiano, cómo los sirios viven el conflicto armado y sus consecuencias.
"Jesús, con una paciencia sin límites, obtiene todavía una prórroga para la higuera infecunda, que somos nosotros."
Como cada domingo, el papa Francisco rezó la oración del ángelus desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico, ante una multitud que le atendía en la plaza de San Pedro.
Dirigiéndose a los fieles y peregrinos venidos de todo el mundo, que le acogieron con un largo y caluroso aplauso, el Pontífice les dijo:
“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Cada día, lamentablemente, las crónicas reportan malas noticias: homicidios, accidentes, catástrofes… en el pasaje evangélico de hoy, Jesús se refiere a dos hechos trágicos que en aquel tiempo habían suscitado mucha sensación: una represión cruel realizada por los soldados romanos dentro del templo; y el derrumbe de la torre de Siloé, en Jerusalén, que había causado dieciocho victimas (Cfr. Lc 13, 1-5).
Jesús conoce la mentalidad supersticiosa de sus oyentes y sabe que ellos interpretan este tipo de acontecimientos de modo equivocado. De hecho, piensan que, si aquellos hombres han muerto así, cruelmente, es signo que Dios los ha castigado por alguna culpa grave que habían cometido; como diciendo: “se lo merecían”. Y en cambio, el hecho de ser salvados de la desgracia equivalía a sentirse “bien”. Ellos se lo merecían; yo estoy bien.
Jesús rechaza claramente esta visión, porque Dios no permite las tragedias para castigar las culpas, y afirma que aquellas pobres víctimas no eran peores que los otros. Más bien, Él invita a sacar de estos hechos dolorosos una enseñanza que se refiere a todos, porque todos somos pecadores; de hecho, dice a aquellos que le habían interpelado: “Si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo” (v. 3).
También hoy, frente a ciertas desgracias y a eventos dolorosos, podemos tener la tentación de “descargar” la responsabilidad en las víctimas o incluso en Dios mismo. Pero el Evangelio nos invita a reflexionar: ¿Qué idea de Dios nos hemos hecho? ¿Estamos realmente convencidos de que Dios es así, o esto no es más que nuestra proyección, un dios hecho “a nuestra imagen y semejanza”?
Jesús, al contrario, nos invita a cambiar el corazón, a hacer una radical inversión en el camino de nuestra vida, abandonando los compromisos con el mal –y esto lo hacemos todos, ¿eh?, los compromisos con el mal–, las hipocresías –pero, yo creo que casi todos tenemos un poco, de hipocresía–, para retomar decididamente el camino del Evangelio. Pero está ahí, nuevamente, la tentación de justificarse: ¿De qué cosa debemos convertirnos? ¿No somos en fin de cuentas buenas personas –cuántas veces hemos pensado esto: pero, en fin de cuentas yo soy bueno, soy alguien bueno… ¿y no es así, ‘eh?–, ¿no somos creyentes, incluso bastante practicantes? Y nosotros creemos que así nos justificamos.
Lamentablemente, cada uno de nosotros se asemeja mucho a un árbol que, durante años, ha dado múltiples pruebas de su esterilidad. Pero, afortunadamente para nosotros, Jesús se parece a un agricultor que, con una paciencia sin límites, obtiene todavía una prórroga para la higuera infecunda: “Déjala todavía este año –dice el dueño– […] Puede ser que así dé frutos en adelante”.
Un “año” de gracia: el tiempo del ministerio de Cristo, el tiempo de la Iglesia antes de su regreso glorioso, el tiempo de nuestra vida, marcado por un cierto número de Cuaresmas, que se nos ofrecen como ocasiones de arrepentimiento y de salvación. Un tiempo de un Año Jubilar de la Misericordia. La invencible paciencia de Jesús, ¿Habéis pensado en la paciencia de Dios? ¿Habéis pensado también en su irreducible preocupación por los pecadores? ¡Cómo debería conducirnos a la impaciencia contra nosotros mismos! ¡Nunca es demasiado tarde para convertirse! ¡Jamás! Hasta el último momento, la paciencia de Dios nos espera.
Recordemos aquella pequeña historia de santa Teresa del Niño Jesús, cuando rezaba por aquel hombre condenado a muerte, un criminal, que no quería recibir la consolación de la Iglesia, rechazaba al sacerdote, no quería, quería morir así. Y ella rezaba, en el convento, y cuando aquel hombre está ahí, en el momento de ser asesinado, se dirige al sacerdote, toma el Crucifijo y lo besa. ¡La paciencia de Dios! ¡Lo mismo hace con nosotros, con todos nosotros!
Cuantas veces, nosotros no lo sabemos, lo sabremos en el Cielo; pero cuántas veces nosotros estamos ahí, ahí, y ahí el Señor nos salva. Nos salva porque tiene una gran paciencia con nosotros. Y esta es su misericordia. Jamás es tarde para convertirnos, pero ¡es urgente, es ahora! Comencemos hoy.
La Virgen María nos sostenga, para que podamos abrir el corazón a la gracia de Dios, a su misericordia; y nos ayude a no juzgar jamás a los demás, sino a dejarnos interpelar por las desgracias cotidianas para hacer un serio examen de conciencia y arrepentirnos”.
Al término de estas palabras, el Santo Padre rezó la oración mariana:
Angelus Domini nuntiavit Mariae…
Al concluir la plegaria, Francisco se refirió a la difícil situación de los refugiados que huyen de la guerra y pidió oraciones por Siria:
“Queridos hermanos y hermanas,
mi oración, y ciertamente también la vuestra, tiene siempre presente el drama de los refugiados que huyen de las guerras y de otras situaciones inhumanas. En particular, Grecia y otros países que están primera línea les están dando una ayuda generosa, que requiere la cooperación de todas las naciones. Una respuesta coral puede ser eficaz y distribuir equitativamente los pesos. Por eso, es necesario apuntarcon decisión y sin reservas a las negociaciones.
Al mismo tiempo, he recibido con esperanza la noticia sobre el cese de las hostilidades en Siria, e invito a todos a rezar para que este resquicio pueda dar alivio a la población sufriente y abra el camino al diálogo y a la paz tan deseada”.
Asimismo, el Papa manifestó su cercanía a las víctimas del ciclón que ha azotado las Islas Fiyi:
“También deseo asegurar mi cercanía al pueblo de las Islas Fiyi, duramente azotado por un ciclón devastador. Rezo por las víctimas y por quienes están comprometidos con las operaciones de socorro”.
A continuación, llegó el turno de los saludos que tradicionalmente realiza el Pontífice:
“Dirijo un cordial saludo a todos los peregrinos de Roma, de Italia y de otros países. Saludo a los fieles de Gdansk, los indígenas de Biafra, los estudiantes de Zaragoza, Huelva, Córdoba y Zafra, los jóvenes de Formentera y los fieles Jaén.
Saludo a los grupos de polacos residentes en Italia; a los fieles de Casia, Desenzano del Garda, Vicenza, de Castiglione d’Adda y Rocca di Neto; así como a los numerosos jóvenes del Campamento de San Gabriele dell’Addolorata, acompañados por los Padres Pasionistas; los chicos de los Oratorios de Rho, Cornaredo y Pero, y a los de Buccinasco; y a la Escuela de las Hijas de María Inmaculada de Padua.
Saludo al grupo que ha venido con motivo del Día de las Enfermedades Raras, con una oración especial y mi aliento a vuestras asociaciones de ayuda mutua”.
El Obispo de Roma terminó su intervención diciendo:
“Deseo a todos un buen domingo. No se olviden por favor, de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!”
El 28 de febrero de 2013, Benedicto XVI dejaba el Vaticano. Reproducimos algunos párrafos de su última audiencia general por lo significativos que son, especialmente viéndolos dos años después... Gracias Benedicto
«Tengo confianza en el Evangelio que purifica y renueva. Estoy conmovido, veo a la Iglesia viva. Os agradezco por haber venido a esta última audiencia general de mi Pontificado”. Benedicto XVI abraza a “toda la Iglesia esparcida por el mundo”. En estos últimos años, “el camino de la Iglesia ha tenido momentos de alegría pero también momentos difíciles”, en los que “las aguas estaban agitadas, el viento era contrario y el Señor parecía dormir”. Pero, precisa Joseph Ratzinger, “siempre he sabido que en esa barca estaba el Señor, la barca de la Iglesia no es mía”.
Cuando Joseph Ratzinger llegó a la Plaza San Pedro (después de un “paseo” entre la multitud con su jeep blanco), los fieles lo aclamaron conmovidos. La pancarta que expresa mejor el significado de este momento decía: “Benedicto XVI de nuevo Papa”.
Acogido por la ovación de los fieles, el Pontífice recorrió la plaza saludando y bendiciendo a la multitud. A su lado, como siempre, iba el secretario personal, Monseñor Georg Gänswein. El jeep se detuvo un instante y el Pontífice pudo cargar a un niño pequeño. Un “gracias” a la Iglesia, desde sus colaboradores más estrechos hasta cada uno de los fieles. Un mensaje de esperanza en la fuerza del Evangelio.
Una “premisa” que quiso volver a explicar: el motivo de su renuncia. “En este momento -dijo el Papa- mi ánimo se extiende para abrazar a toda la iglesia esparcida por el mundo; doy gracias a Dios por las noticias que en estos años del ministerio petrino he podido recibir sobre la fe en el Señor Jesucristo y la caridad que circula en el Cuerpo de la Iglesia y lo hace vivir en el amor”.
El Pontífice precisó que en este momento “hay en mí una gran confianza porque sé, sabemos todos nosotros, que la Palabra de verdad del Evangelio es la fuerza de la Iglesia, es su vida. El ángel purifica y renueva, da frutos”.
“Cuando el 19 de abril de hace casi ocho años acepté asumir el ministerio petrino, tuve confirmación de esta certeza que siempre me ha acompañado. En este momento, como ya he expresado en muchas ocasiones, las palabras que resonaron en mi pecho fueron: ¿Señor, qué quieres de mí? Es un perso muy grande el que pones sobre mis hombros, pero si tú me lo pides, arrojaré las redes sobre tu Palabra, seguro de que Tú me guiarás. Y el Señor me guió verdaderamente, estuvo cerca de mí, he podido percibir cotidianamente su presencia, incluso con todas mis debilidades”.
Estuvieron presentes varios cardenales. En primera fila, los de la Curia Re, Braz Aviz, Cañizares y Antonelli, que hablan con algunos arzobispos residenciales que llegaron para el Cónclave, como el italiano Bagnasco, los estadounidenses Dolan y Wuerl, el australiano Pell.
El Santo Padre también afirmó que lleva a todos en la oración, “en un presente que es el de Dios”, donde recoge cada encuentro, cada viaje y cada visita pastoral realizada, conservando todo y a todos en la oración, para encomendarlos al Señor, a fin de que todos podamos comportarnos de manera digna, dando fruto en cada obra buena. Hacia el final de su catequesis general en italiano, el Pontífice volvió a agradecer a todos por el respeto y la comprensión con que han acogido su decisión tan importante. A la vez que aseguró que seguirá acompañando el camino de la Iglesia con la oración y la reflexión, con esa entrega al Señor y a su Esposa con que ha tratado de vivir hasta ahora cada día, y que desea vivir siempre. Por esta razón pidió alos fieles que lo recuerden ante Dios y, sobre todo, que recen por los Cardenales, llamados a una tarea tan relevante, así como por el nuevo Sucesor del Apóstol Pedro, a quien deseó que el Señor lo acompañe con la luz y la fuerza de su Espíritu.
http://vaticaninsider.lastampa.it/es/
Francisco censuró a los cristianos que sienten su religión como una decoración sin obligaciones
Unos 42 cristianos secuestrados en Siria por el ISIS en febrero de 2015, fueron liberados este lunes luego que se pagaran millones de dólares como rescate.
Unos 42 cristianos, de los 230 secuestrados en Siria por el Daesh (ISIS) en febrero de 2015, fueron liberados este lunes luego que se pagaran millones de dólares como rescate, informaron fuentes cristianas.
Osama Edward, director de la Red Asiria de Derechos Humanos con base en Estocolmo (Suecia), indicó que los liberados fueron 42 personas, mayormente mujeres y niños. La misma cifra dio el Observatorio Sirio de Derechos Humanos con base en Reino Unido, indicando que del total unas 17 son mujeres.
Por su parte, Younan Talia, de la Organización Demócrata Asiria, dijo a AP que los liberados se encuentran camino a Tal Tamr, en el noreste de Siria. Indicó que los terroristas musulmanes exigieron un rescate de 18 millones de dólares, sin embargo esta cifra se redujo luego de algunas negociaciones, sin saberse la cantidad final.
Una fuente que pidió permanecer en el anonimato dijo a la prensa internacional que luego del secuestro en febrero de 2015, la comunidad asiria en todo el mundo lanzó una campaña para lograr la liberación de estas 230 personas. Para ello se abrió una cuenta bancaria en Erbil, la capital del Kurdistán iraquí, recibiendo donaciones desde diversos países.
“Pagamos una gran cantidad de dinero, millones de dólares, pero no 18 millones”, indicó. “Pagamos menos de la mitad de esa cantidad”, añadió.
A finales de febrero del año pasado el ISIS lanzó una gran ofensiva en la región de Hassakeh, en el noreste de Siria, especialmente contra las cerca de 30 villas cristianas ubicadas a ambos lados del río Khabur, secuestrando a cerca de 230 personas y destruyendo iglesias.
La provincia de Hassakeh, que limita con Turquía eIrak, se ha convertido últimamente en escenario de fuertes enfrentamientos entre el ISIS y fuerzas kurdas, así como milicias asirias y armenias.
Hasta antes de la guerra los cristianos eran el 10 por ciento de los 23 millones de habitantes que tenía Siria. Sin embargo, muchos de ellos han abandonado el país debido a la cruenta guerra civil que se inició en marzo de 2011 y la incursión del Estado Islámico.