El emocionante encuentro tuvo lugar después de la audiencia de este miércoles
El santo padre Francisco tuvo un conmovedor encuentro con el sacerdote iraquí Samir Yousif, después de la audiencia de este miércoles. Lo informaba el jueves el cotidiano de la Santa Sede, L'Osservatore Romano, precisando que el sacerdote caledo empeñado pastoralmente en Kurdistán se acercó al Pontífice mostrándole dos álbum de fotos que documentan la 'catástrofe apocalíptica' que está sufriendo su patria.
Párroco de Amadiyak, colindante con Turquía, el padre Samir le contó al Papa que vio “escenas de dolor y desesperación inimaginables, como a personas muertas en medio de la calle”.
En su comunidad, prosiguió el sacerdote, llegan prófugos sin vestidos ni documentos, pues están “huyendo de una muerte segura”. Así “en un momento se borran las raíces cristianas que se remontan al primer siglo cristiano, porque nosotros en esas regiones no somos ni huéspedes y ni extranjeros”, añadió.
El párroco iraquí expresó su agradecimiento a todo aquellos que están asistiendo a los prófugos en su zona, al cardenal Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, así como a la Cáritas y tantos otros. En particular al Papa por sus intervenciones dirigidas a la comunidad internacional: “Su voz, esté seguro, es muy escuchada en todoel mundo árabe”, dijo.
“Cuando Francisco habla sobre la tragedia de los prófugos, los medios de comunicación le dan amplio espacio y esto nos ayuda a encontrar finalmente solidaridad y a que no se olviden de nosotros”, añadió.
El padre Samir afirmó además que “a pesar de todo” no pierde “la esperanza de un futuro de paz, reconciliación y justicia”. Preciso que entre las personas que acoge hay también musulmanes. “La locura de las milicias del Estado Islámico es solamente una violencia ciega y no es posible que puedan vencer”, dijo.
Añadió que en este momento terrible de prueba, “la Iglesia caldea hoy está viva, incluso es más fuerte y unida debido a la terrible prueba que está sufriendo”. El padre Samir espera que “un día no lejano el papa pueda venir a encontrarnos personalmente en la diócesis de Amadiyak y Zaku de los Caldeos para confirmarnos en la fe y animarnos a no tener miedo”.
El historiador Jaled Asaad, héroe trágico de Palmira
El máximo responsable de la Dirección General de Antigüedades y Museos de Siria, Mamun Abdulkarim, aseguró este lunes a la agencia France Presse que los yihadistas hicieron estallar cargas explosivas colocadas en la cubierta y en el interior del templo, que al desmoronarse causaron la destrucción de las columnas. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos también confirmó la voladura del templo de Baal, aunque indicó que los daños fueron causados por los yihadistas hace un mes, cuando fueron minados los restos históricos de Palmira, según testimonios de vecinos huidos del terror yihadista. El Estado Islámico utilizó a menores para matar de un tiro en la cabeza a 25 soldados sirios prisioneros en el anfiteatro romano de la ciudad, situada a unos 210 kilómetros al noreste de Damasco.
La semana pasada, el Estado Islámico decapitó a Jaled Asad, de 82 años, quien durante medio siglo fue director del recinto arqueológico de Palmira, tras haberlo mantendido bajo detención desde hace más de un mes y someterlo a interrogatorios. El Director General de Antigüedades y Museos aseguró que Asad se negó a revelar a el emplazamiento de algunas piezas valiosas. Ante la amenaza del Estado Islámico, las autoridades sirias habían trasladado cientos de estatuas a un lugar seguro por temor a que fueran destruidas por los yihadistas, que rechazan cualquier representación de la figura humana.
Una estatua de más de tres metros de altura que representaba al león de la diosa Atenea ya había sido dinamitada entre los restos declarados por la Unesco patrimonio de la humanidad. Y el pasado mes de junio el Estado Islámico voló también dos antiguas mezquitas de la ciudad de Palmira, donde consideraba que se llevaban a prácticas paganas y sacrílegas.
Los yihadistas arrasaron las reliquias históricas de Mesopotamia en el norte de Irak el pasado mes de febrero, y difundieron un vídeo que mostraba a varios de sus miembros destruyendo con mazos varias estatuas en Mosul, donde también quemaron miles de libros y manuscritos.
Palmira, la perla del desierto, cuyo nombre contemporáneo es Tadmor (la ciudad de los dátiles), se desarrolló como un emporio en las rutas de caravanas en el siglo II bajo el mandato del emperador Adriano. Cien años después se declaró independiente de Roma y se estableció como Estado desde Egipto hasta Persia tras una revuelta encabezada por la reina Zenobia, que fue finalmente derrotada y hecha prisionera por el emperador Aureliano.
Sus cientos de columnas y tumbas y sus decenas de templos y estatuas atraían a más de 150.000 turistas al año antes del inicio de la guerra civil en Siria, en 2011.
En la audiencia general número 100 de su pontificado, el Papa dirigió una catequesis sobre la oración en familia.
Francisco dijo que creer en Jesucristo no significa vivir encadenado a Él. Al contrario, da la libertad.
Durante el rezo del Ángelus,el Papa explicó que ser fiel a Dios significa ser fiel a una persona no a una idea.
Francisco pidió este domingo que la Virgen María nos ayude a “ir” siempre a Jesús, para experimentar la libertad que Él nos ofrece. Como cada domingo, el papa Francisco rezó el Ángelus desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico, ante una multitud que le atendía en la Plaza de San Pedro.
Dirigiéndose a los fieles y peregrinos venidos de todo el mundo, que le acogieron con un largo y caluroso aplauso, el Pontífice les dijo:
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Concluye hoy la lectura del capítulo sexto del Evangelio de Juan, con el discurso sobre el Pan de la vida, pronunciado por Jesús, al día siguiente del milagro de la multiplicación de los panes y peces.
Al final de este discurso, el gran entusiasmo del día anterior se apagó, porque Jesús había dicho que era el Pan bajado del cielo y que daba su carne como alimento y su sangre como bebida, aludiendo así claramente al sacrificio de su misma vida. Estas palabras suscitaron desilusión en la gente, que las juzgó indignas del Mesías, no ‘ganadoras’.
Así, algunos miraban a Jesús como a un mesías que debía hablar y actuar de modo que su misión tuviera éxito, ¡enseguida!
¡Pero, precisamente sobre esto se equivocaban: sobre el modo de entender la misión del Mesías!
Ni siquiera los discípulos logran aceptar ese lenguaje, lenguaje inquietante del Maestro. Y el pasaje de hoy cuenta su malestar: “¡Es duro este lenguaje! --decían-- ¿Quién puede escucharlo?”.
En realidad, ellos entendieron bien las palabras de Jesús. Tan bien que no quieren escucharlo, porque es un discurso que pone en crisis su mentalidad. Siempre las palabras de Jesús nos ponen en crisis; en crisis, por ejemplo, ante el espíritu del mundo, a la mundanidad. Pero Jesús ofrece la clave para superar la dificultad; una clave hecha con tres elementos. Primero, su origen divino: Él ha bajado del cielo y subirá allí donde estaba antes.
Segundo, sus palabras se pueden comprender solo a través de la acción del Espíritu Santo, Aquel que “da la vida”. Y es precisamente el Espíritu Santo el que nos hace comprender bien a Jesús.
Tercero: la verdadera causa de la incomprensión de sus palabras es la falta de fe: “hay entre ustedes algunos que no creen”, dice Jesús. En efecto, desde ese momento, dice el Evangelio, “muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo”. Ante estas defecciones, Jesús no hace descuentos y no atenúa sus palabras, aún más obliga a realizar una opción precisa: o estar con Él o separarse de Él, y dice a los Doce: “¿También ustedes quieren irse?”.
En ese momento, Pedro hace su confesión de fe en nombre de los otros Apóstoles: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna”. No dice: “¿dónde iremos?”, sino “¿a quién iremos?”. El problema de fondo no es ir y abandonar la obra emprendida, sino a quién ir. De esa pregunta de Pedro, nosotros comprendemos que la fidelidad a Dios es cuestión de fidelidad auna persona, con la cual nos unimos para caminar juntos por el mismo camino. Y esta persona es Jesús. Todo lo que tenemos en el mundo no sacia nuestra hambre de infinito. ¡Tenemos necesidad de Jesús, de estar con Él, de alimentarnos en su mesa, con sus palabras de vida eterna!
Creer en Jesús significa hacer de Él el centro, el sentido de nuestra vida. Cristo no es un elemento accesorio: es el “pan vivo”, el alimento indispensable. Unirse a Él, en una verdadera relación de fe y de amor, no significa estar encadenados, sino ser profundamente libres, siempre en camino.
Cada uno de nosotros puede preguntarse, ahora: ¿Quién es Jesús para mí? ¿Es un nombre, es una idea, es un personaje histórico solamente? O es verdaderamente aquella persona que me ama, que ha dado su vida por mí y camina conmigo. ¿Para ti quién es Jesús? ¿Estás con Jesús? ¿Intentas conocerlo en su palabra? ¿Lees el Evangelio todos los días, un pasaje del Evangelio, para conocer a Jesús? ¿Llevas el pequeño Evangelio en el bolsillo, en el bolso, para leerlo, en todas partes? Porque cuanto más estamos con Él, más crece el deseo de permanecer con él. Ahora les pediré amablemente, hagamos un momentito de silencio y cada uno de nosotros en silencio, en su corazón, se pregunte: ¿quién es Jesús para mí? En silencio, cada uno responda, en su corazón: ¿quién es Jesús para mí?
Que la Virgen María nos ayude a “ir” siempre a Jesús, para experimentar la libertad que Él nos ofrece, y que nos consiente limpiar nuestras opciones de las incrustaciones mundanas y también de los miedos.
Al término de estas palabras, el Santo Padre rezó la oración mariana:
Angelus Domini nuntiavit Mariae...
Al concluir la plegaria, el Pontífice renovó su llamamiento para que se respeten los acuerdos de paz en Ucrania:
Queridos hermanos y hermanas,
Con preocupación, sigo el conflicto en Ucrania oriental, que se ha agravado nuevamente en estas últimas semanas. Renuevo mi llamamiento para que se respeten los acuerdos asumidos para alcanzar la pacificación, y con la ayuda de las organizaciones y de las personas de buena voluntad, se responda a la emergencia humanitaria en el país.
Que el Señor conceda la paz a Ucrania, que se prepara a celebrar, mañana, la fiesta nacional. ¡Que la Virgen María interceda por nosotros!
A continuación llegó el turno de los saludos que tradicionalmente realiza el Santo Padre:
Saludo cordialmente a todos los peregrinos romanos y a los procedentes de varios países, en particular a los nuevos seminaristas del Pontificio Colegio Norteamericano, llegados a Roma para realizar los estudios teológicos.
Saludo al grupo deportivo de San Giorgio su Legnano, a los fieles de Luzzana y de Chioggia; a los chicos y los jóvenes de la diócesis de Verona.
Y no se olviden, esta semana, deténganse cada día un momentito y háganse la pregunta: “¿quién es Jesús para mí?”. Y cada uno responda en su corazón. ¿Quién es Jesús para mí?
Como de costumbre, el papa Francisco concluyó su intervención diciendo:
A todos les deseo un buen domingo. Y por favor, no se olviden de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!
La iglesia y la estructura religiosa, del siglo V, sucumbió ante la furia destructora de los hombres del Califato
La Iglesia y la estructura religiosa databan del siglo V, la furia destructora de los hombres del Califato forma parte de una estrategia más amplia: una especie de pornografía de la violencia para mostrar al mundo del que forma parte la caída de los símbolos cristianos. En mayo fue secuestrado el padre Mourad, prior del monasterio.
Un nuevo acto de vandalismo y destrucción ha sido cometido por el Isis en Siria, pero el gesto –además de representar el enésimo acto de violencia brutal en la infinita crisis siria-- tiene también un fuerte valor ideológico, religioso y militar. El monasterio católico de Mar Elian, que se encontraba en los alrededores de la ciudad de al Qaryatain, ha sido arrasado y las imágenes de la destrucción de la estructura y de la profanación de la iglesia cuyos orígenes se remonan al siglo V, han sido difundidas y ya han dado la vuelta al mundo.
Sin embargo detrás de la furia iconoclasta puesta en acto por los hombres del Califato, se esconde una estrategia concreta: la de demostrar un desprecio sin fin por los símbolos de la fe cristiana con la intención de alimentar un choque entre civilizaciones y religiones de un lado al otro del Mediterráneo. Si un escenario parecido se concretizase, el Isis podría aumentar el propio consenso y la propia fuerza aprovechándose de la desesperación y la frustración de los pueblos maltratados por los conflictos en todo el área meridional.
En este sentido las excavadoras que destruyen el antiguo monasterio de Mar Elian, forman parte de una escenografía de la violencia –de una pornografía del horror-- que va desde las decapitaciones, hasta la destrucción de los vestigios históricos del país, a la introducción de una legislación islámica (sharia) que –como han asegurado y denunciado distintos exponentes musulmanes en todo el mundo-- representa una violación y una herejía dentro del mismo Islam. Lo cierto es que el Isis necesita esto: amenazar y secuestrar a los cristianos, anhelar la toma de Roma y de San Pedro como capital del catolicismo, suscitar la idea que todo lo que ocurre es un choque entre religiones y no una feroz lucha por el control del país y de la región con intereses geopolíticos múltiples también fuera de Siria.
Por otra parte todo entorno al conflicto continúa y, como ha denunciado en repetidas ocasiones el nuncio apostólico en Damasco, monseñor Mario Zenari, estamos frente a una catástrofe humanitaria sin precedentes con 12 millones de personas entre desplazados internos y refugiados, cerca de 300 mil muertos, centenares de miles de heridos, hospitales colapsados, víctimas civiles sin fin –solo hace pocos días un bombardeo de la aviación civil del regimen ha provocado otra masacre en Duma, una ciudad a una decena de kilómetros de Damasco-- y la propagación, después de años de guerra, de la pobreza. En este cuadro el fundamentalismo toma fuerza.
El monasterio de Mar Elian se encontraba en un oasis cerca de al Qaryatain (en la región de Homs) y estaba afiliada a la comunidad de Deir Mar Musa fundada por el jesuita italiano padre Paolo Dall'Oglio; éste último fue secuestrado el 29 de julio de 2013 en Raqqa y desde entonces no se ha sabido nada de su suerte (lo que le une a otros religiosos secuestrados mientras en toda Siria las desapariciones de los capturados por las varias partes en lucha son casi 20 mil). Hace alguna semana, a principios de agosto, la ciudad de al Qaryatain cayó en manos del Isis, justo después un grupo de fundamentalistas secuestró a 230 civiles entre ellos al menos 60 cristianos, incluidos mujeres y niños. De este grupo, 48 fueron liberados mientras otros 110 fueron trasladados a la provincia de Raqqa, corazón del Estado Islámico; de los otros no se tienen noticias. El pasado mes de mayo en la misma localidad fue secuestrado el padre Jacques Mourad, el prior del monasterio de Mar Elian. La comunidad trabajaba promoviendo el diálogo y la convivencia entre cristianos y musulmanes, también durante estos difíciles años de guerra. Era además un lugar importante de peregrinación. Se debe recordar también que la ciudad de al Qaryatain se encuentra entre el norte y el sur del país, entre Palmira y Homs, una zona crucial en el conflicto (también a causa del posible enlace con el Líbano) y es importante también por sus yacimientos de gas.
"Oración y trabajopueden y deben estar juntos en armonía"
Khaled Asaad, de 82 años, participó en la campaña para que la ciudad siria fuera incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
El autoproclamado Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) ha decapitado este martes a Khaled Asaad, de 82 años, uno de los principales arqueólogos de la ciudad histórica de Palmira, en Siria.
El que fuera jefe de Antigüedades de Palmira durante más de 50 años fue detenido el pasado mes de julio y durante todo este tiempo ha sufrido varios interrogatorios. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) ha informado que Asaad fue decapitado ayer con un cuchillo en una plaza pública.
“Imagina a un importante académico que ha prestado tan memorables servicios a su país y a la historia y ha sido decapitado exponiendo su cuerpo en una columna del centro de la plaza de Palmira”, ha lamentado el jefe de Antigüedades de Siria, Maamun Abdulkarim, a quien la familia dio la versión de los hechos.
Asaad trabajó con las numerosas delegaciones internacionales que se aventuraron a excavar en Palmira y participó en la campaña para que la ciudad siria fuera incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
El ISIS tomó Palmira en mayo, después de que las tropas gubernamentales se retiraran ante la intensa ofensiva de los yihadistas.
En su reflexión antes de rezar el Angelus dominical, el Papa precisó que la Misa "no es una oración privada o una bella experiencia espiritual"
“¿Para qué sirve la misa?”. Ese comentario, tantas veces escuchado entre los fieles católicos, fue recordado hoy por el Papa en su reflexión antes de bendecir a una multitud tras rezar el Angelus dominical. Pero Francisco advirtió que no es lo mismo ir a misa a “rezar cuando lo siento” y “en soledad”. Porque la eucaristía no es un rito más, en él Jesús se hace presente de nuevo y es capaz de transformar en don a todos los hombres.
Asomado a la ventana de su estudio privado, en el Palacio Apostólico del Vaticano y ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro, recordó que este domingo la liturgia propone el discurso de Jesús “pan de la vida”, que es él mismo y que está también en la eucaristía.
Recordó que, según el evangelio, algunos de quienes lo escucharon se escandalizaron por la frase de Cristo: “Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo lo resucitaré en el último día”. Reconoció que resulta comprensible ese estupor, porque Jesús usó el estilo típico de los profetas para provocar en la gente –y también en los fieles de hoy- preguntas y, finalmente, una decisión.
“Ante todo preguntas: ¿Qué significa comer la carne y beber la sangre de Jesús? ¿Es solo una imagen, un símbolo, o identifica algo real? Para responder se necesita intuir qué ocurre en el corazón de Jesús cuando parte los panes para la multitud hambrienta. Sabiendo que deberá morir en la cruz por nosotros, Jesús se identifica con aquel pan partido y compartido, y eso se convierte para él en el signo del sacrificio que lo espera”, señaló.
Sostuvo que ese proceso tuvo su culmen en la última cena, donde el pan y el vino se convirtieron realmente en el cuerpo y la sangre de Cristo, quien dejó la eucaristía para que quien la tome se pueda convertir en una sola cosa con él. Por eso señaló: “quien come de mi carne y bebe de mi sangre permanece en mí y yo en él”.
Insistió que nutriste de Jesús y permanecer en él mediante la comunión eucarística, si se hace con fe, transforma la vida de quien lo hace en un regalo a Dios y a los hermanos. Porque –continuó- nutrirse de ese pan de vida significa entrar en sintonía con el corazón de Cristo, asimilar sus elecciones, sus pensamientos, sus comportamientos; Significa ser personas de paz, de perdón, de reconciliación y de solidaridad.
“A veces, sobre la santa misa, se escucha esta objeción: «¿Para qué sirve la misa? Yo voy a la iglesia cuando lo siento, y rezo mejor en soledad». Pero la eucaristía no es una oración privada, o una bella experiencia espiritual, no es una simple conmemoración de lo que Dios hizo en la última cena. Nosotros decimos, para entender bien, que la eucaristía es memorial, es decir un gesto que actualiza y hace presente el evento de la muerte y resurrección de Jesús”, ponderó.
Y apuntó: “Vivir en comunión concreta, real con Jesús en esta tierra noshace pasar de la muerte. El cielo comienza justamente en esta comunión con Jesús”.
Tras pronunciar el Angelus, Francisco saludó al grupo folclórico Organización de Arte y Cultura Mexicana, a unos jóvenes de Verona y a los fieles de Bevevare. Y dedicó un mensaje especial a los “numerosos jóvenes” del Movimiento Juvenil Salesiano reunidos en Turín en los lugares de San Juan Bosco para celebrar el bicentenario de su nacimiento. “Los animo a vivir cotidianamente la alegría del evangelio, para generar esperanza en el mundo”, apuntó.