El Papa Francisco explicó que las próximas catequesis las dedicará a analizar "las vulnerabilidades” de la familia.Hoy advirtió de los peligros que amenazan a una sociedad cuyas familias son pobres.
El monasterio de San Mateo, en la Llanura de Nínive está expuesto al peligro de un ataque o de una incursión yihadista. Sin embargo, tres monjes y un puñado de estudiantes (unos seis) siguen viviendo en uno de los monasterios más viejos del mundo, el de San Mateo, que se encuentra en uno de los lugares más peligrosos del planeta en la actualidad: la Llanura de Nínive, en la zona norte de Irak, escenario de la invasión por parte de los terroristas del llamado Estado Islámico
Y, efectivamente, la posición de San Mateo es verdaderamente arriesgada: se encuentra a pocos kilómetros de la línea de fuego en la que se debaten las fuerzas de los peshmergas kurdos y los yihadistas islámicos. En 2014, cuando en agosto los fundamentalistas se distribuyeron por Irak, conquistando Mosul y gran parte del territorio de la Llanura de Nínive, cerca del monte Alfalf (cuna de la secular cristiandad iraquí), muchos monjes y habitantes de la zona se unieron a los cientos de miles que buscaron refugio y salvación en las zonas todavía libres. Pero no todos huyeron.
«Podemos ver las batallas y las incursiones aéreas frente a nosotros, desde aquí –cuenta uno de los monjes, Yousif Ibrahim–, sobre todo por las noches. El cielo se ilumina de noche. Pero seguramente no tenemos miedo. Dios nos protege». Los militares kurdos, los peshmergas, son los que representan la última tenue pantalla que separa al monasterio (y a los pocos civiles que se encuentran allí) de los yihadistas del Ei. Ibrahim y sus hermanos hicieron un voto y se quedarán allí hasta que el último cristiano haya abandonado Irak. Solo entonces, si sucede, podrían comenzar a considerar la idea del exilio. «El pastor no puede abandonar a su rebaño», delcaró a uno de los entrevistadores del programa televisivo estadounidense “60 Minutes”.
La tranquilidad de espíritu de Ibrahim es la misma que viven los otros seis alumnos del Monasterioq que decidieron compartir el destino de los monjes. «No tenemos miedo –declaró uno de ellos, cuyo nombre es Sahr Karaikos–, porque nuestros enseñantes nos dan una sensación de paz, aquí; pero sabemos que estamos en la línea de fuego, y que el Estado Islámico podría llegar aquí en pocos segundos. Y no quiero pensar o hablar sobre la destrucción que el Estado Islámico podría provocar si tomaran nuestro monasterio. Ellos no saben qué es la historia, quieren destrozar la historia». San Mateo está en las faldas de una montaña llena de grutas y cavernas, y el año pasado los patios y las habitaciones del monasterio alojaron a cientos de personas que huyeron de Mosul; la primera etapa de un éxodo que todavía no ha terminado. El Monasterio fue fundado en el año 363 por un eremita, Mar Mattai (Mateo), que había huido de la persecución de Juliano el Apóstata. Se le unieron algunos discípulos sirios, por lo que el Monasterio todavía es regido por la Iglesia siria. Las liturgias en el Monasterio de San Mateo son en arameo, la lengua que hablaba Jesús.
Este Monasterio en la Llanura de Nínive era famoso por su biblioteca. Con el paso de los siglos (y sobre todo después de un ataque en el siglo XII por parte de tribus kurdas) una parte de sus tesoros literarios pasó a Mosul. Y, en los últimos meses, muchas reliquias y libros que se encontraban en el Monasterio de San Mateo (y algunos eran de los primeros siglos del cristianismo) fueron trasladados al norte para ponerlos al seguro en las zonas que están bajo el control de los kurdos. La misma suerte corrieron los huesos de Mar Mattai, por temor de una eventual conquista por parte de los terroristas del Estado Islámico. «San Mateo llegó aquí porque estaba huyendo de una persecución, pero la persecución nos persigue. No podemos huir de ella, debemos ser firmes frente a nuestra historia. Si las personas no conocen su pasado, no tendrán futuro, porque no saben cuáles son sur orígenes, de dónde vienen». ¿Podrá el Monasterio de San Mateo, que sobrevivió a los imperios Otomano y Persa, a los invasores mongoles y a la conquista kurda, sobrevivir también al Ei? Los terroristas se niegan a vivir con quienes no sean musulmanes, y tratan de extirpar las raíces del cristianismo del territorio. Nicodemus Sharaf, arzobispo de la Iglesia siria de Mosul, que ahora está bajo el poder del Ei, declaró: «Nos quitan todo, pero no pueden sacar a Dios de nuestros corazones, eso no pueden hacerlo».
Durante el Ángelus en San Pedro, Francisco recordó que un cristiano no puede vivir para sí mismo sino para los demás, evocando el misterio de la Santísima Trinidad.
Cristianos católicos que defienden a los musulmanes Rohinyá de las violencias perpetradas por grupos budistas extremistas apoyados por los militares del país. En Birmania (cuyo nombre oficial es Myanmar) la relación (y los enfrentamientos) entre las religiones es muy diferente de lo que percibimos en Occidente.
En Birmania, aunque representen solamente el 1,3% de la población, los católicos están mucho más comprometidos en la promoción del diálogo y la convivencia. En febrero de este año, Papa Francisco quiso incluir entre los nuevos cardenales al arzobispo de Yangón, el salesiano Charles Maung Bo, que en los últimos años ha llamado en diferentes ocasiones a luchar contra de la discriminación y la violencia que sufren los musulmanes. El último llamado es justamente de estos días, como indicó la agencia Fides.
«Solicitamos fuertemente que el gobierno –declaró el cardenal Bo– no permita que discursos de odio inviertan la gloriosa tradición birmana de compasión. Los ciudadanos de Myanmar tienen la obligación moral de proteger y promover la dignidad de todas las personas humanas. Una comunidad no puede ser demonizada y no se le pueden negar los derechos básicos como la identidad, la ciudadanía y el derecho de ser comunidad».
«Nuestra nación es concebida como una única familia, sabiendo que nuestra unidad radica en la diversidad y no en la uniformidad –dijo hace menos de un mes el arzobispo. Nuestra diversidad es nuestra riqueza».
Solidaridad y apoyo
En Birmania, explica Giuseppe Malpeli, presidente de la Asociación por la amistad entre Italia y Birmania, hay «comunidades de jesuitas y de monjas que acogen y apoyan a las comunidades islámicas en dificultades, que acogen a los niños musulmanes en los orfanatos y en las escuelas». Mientras, en relación con la difícil situación de los prófugos Rohinyá, en la zona aislada por los militares que impiden la entrada de organizaciones no gubernamentales transformando los campos para prófugos en campos de concentración, Malpeli recuerda que «hay misioneros javierianos que lograron pasar la frontera de Bangladesh y, aunque con muchas dificultades, prestan ayuda a la comunidad musulmana».
Las Cáritas de los países vecinos también se comprometen. Desde hace años, la Cáritas de Thailandia, en colaboración con la Catholic Office for Emergency Relief and Services (Coerr), organiza iniciativas para el apoyo sanitario, alimenticio y social en los diferentes centros de acogida a nivel diocesano, en los que se reúnen los prófugos que huyen.
El pasado domingo 24 de mayo, incluso Papa Francisco habló sobre el drama de los Rohinyá: «Sigo con viva preocupación y dolor en el corazón los casos de los numerosos prófugos en el Golfo de Bengala y en el mar de Andamán. Expreso mi aprecio por los esfuerzos realizados por los países que han ofrecido su disponibilidad para acoger a estas personas que están afrontando graves sufrimientos y peligros».
La comunidad asiria vuelve a celebrar la Santa Misa en Tel Tamar después de tres meses de exilio forzado
La retirada de los fundamentalistas islámicos de la zona ha sido motivada por la intensificación de los ataques aéreos llevados a cabo por las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos contra las posiciones del ISIS, en apoyo a la contraofensiva realizada por tierra por las milicias kurdas.
Cuando estos combatientes han entrado en las aldeas abandonadas por los yihadistas a lo largo de la orilla oriental del río Khabur, se han encontrado con los templos devastados, las cruces arrancadas y las casas saqueadas. En las iglesias también han hallado consignas anticristianas pintadas en las paredes, según han confirmado fuentes locales.
El grupo terrorista conquistó el valle el pasado 23 de febrero. Desde entonces, mantiene secuestrados a unos 230 cristianos. Durante un tiempo pidió por ellos un rescate astronómico, 22 millones de dólares, según reveló la Assyrian Network for Human Rights. Luego sus captores dejaron de pedir dinero y se sospecha que quieran usarlos como escudos humanos.
En su homilía en Casa Santa Marta, el Papa habló sobre los tipos de cristianos que alejan a la gente de Dios. Se trata de: los egoístas, mundanos y los que se dejan llevar por el rigor.
Dijo que el amor para toda la vida no se improvisa, y que es un trabajo "artesanal”.
Antes de comenzar la audiencia general, el Papa dedicó más de 20 minutos a pasar cerca de los peregrinos en la plaza de San Pedro.
"¡Este acaba de nacer!”
Francisco bendijo a muchos niños, pero también fotografías y objetos que le acercaron hasta su coche.
"La libertad para entregarse requiere una consciente armonía para tomar la decisión, no sólo una simple atracción recíproca, o un sentimiento, o un momento, o un tiempo breve; requiere un camino”.
El Papa fue muy explícito y no escondió los desafíos del noviazgo, como las relaciones prematrimoniales. Dijo que cuando se viven con ligereza abren "heridas duraderas en el espíritu”.
"Quien pretende tenerlo todo e inmediatamente, luego cede en todo e inmediatamente, a la primera dificultad o a la primera ocasión. El noviazgo muestra si hay voluntad de custodiar juntos algo que nunca deberá ser comprado o vendido, traicionado o abandonado, por muy atractiva que sea la oferta”.
Francisco mencionó que a muchos les cuesta hacer los cursos de preparación al matrimonio, pero que luego se alegran cuando los hacen bien.
"La verdad es que encuentran allí la ocasión, a menudo la única, para reflexionar juntos sobre su experiencia en términos no superficiales. Sí, muchas parejas llevan mucho tiempo juntas, también en intimidad, a veces viven juntos, pero no se conocen de verdad”.
Antes de despedirse pidió a las decenas de miles de peregrinos que rezaran con él un Avemaría por todos los novios del mundo, para que descubran la belleza de ese camino de preparación hacia la decisión más importante de sus vidas.
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Entrevista concedida con ocasión del 25 de mayo, aniversario del primer gobierno nacional. En ella cuenta una serie de cosas que eran poco o nada conocidas sobre su vida.
“Televisión no veo desde el año 1990 (se toma el tiempo para responder). Es una promesa que le hice a la Virgen del Carmen en la noche del 15 de julio de 1990”.
“Diario leo solamente uno, La Repubblica, que es un diario para sectores medios. Lo hago a la mañana y no me lleva más de 10 minutos ojearlo”.
"Nada". Así respondió cuando le preguntaron si navega en Internet.
Nunca ha visto jugar al famoso crack del Barcelona Lionel Messi. Cuando le preguntaron si como Papa se considera un Messi (delantero) o un Mascherano (defensa de la selección argentina), Francisco reveló que no ve fútbol y solo conoce a Messi porque lo visitó en el Vaticano. "Messi vino dos veces acá y nada más, no lo he visto (jugar)”.
Nunca dejó de ser hincha del San Lorenzo, equipo argentino actual campeón de la Copa Libertadores, pero no ve los partidos de su equipo porque no ve televisión. Sin embargo se mantiene al tanto de la liga argentina gracias a "un guardia suizo que todas las semanas me deja los resultados y cómo va en la tabla”.
“Tengo un sueño tan profundo que me tiro en la cama y me quedo dormido. Duermo seis horas. Normalmente a las nueve estoy en la cama y leo hasta casi las diez, cuando me empieza a lagrimear un ojo apago la luz y ahí quedé hasta las cuatro que me despierto solo, es el reloj biológico". Actualmente lee un libro "sobre San Silvano del Monte Athos, un gran maestro espiritual".
Dormir seis horas no bastan. “Después necesito la siesta. Tengo que dormir de 40 minutos a una hora, ahí me saco los zapatos y me tiro en la cama. Y también duermo profundamente, y también me despierto solo. Los días que no duermo la siesta lo siento”.
“Públicamente no lloro. Me pasó dos veces que estuve al límite, pero me pude frenar a tiempo. Estaba demasiado conmovido, incluso hubo algunas lágrimas que se escaparon, pero me hice el tonto y después de un rato me pasé la mano por la cara”. “Recuerdo una, la otra no. La que me acuerdo tuvo que ver con la persecución de los cristianos en Irak. Estaba hablando de eso y me conmoví profundamente" al "pensar en los chicos”.
“No puedo vivir sin gente, no sirvo para monje, por eso me quedé a vivir acá en esta casa (en la residencia de Santa Marta). Esta es una casa de huéspedes, hay 210 piezas, vivimos 40 personas que trabajamos en la Santa Sede y los otros son huéspedes, obispos, curas, laicos, que pasan y se hospedan acá. Y eso a mí me hace muy bien. Venir aquí, comer en el comedor, donde está toda la gente, tener la misa ésa donde cuatro días a la semana viene gente de afuera, de las parroquias… Me gusta mucho eso. Yo me hice cura para estar con la gente. Doy gracias a Dios que eso no se me haya ido”.
El Papa asegura que "siempre fui callejero. De cardenal me encantaba caminar por la calle, ir en colectivo, subte. La ciudad me encanta, soy ciudadano de alma" y explica que "en el campo no podría vivir”. Tal vez por eso aún añora salir a la calle sin preocupaciones. "Eso sí lo añoro, la tranquilidad de caminar por las calles. O ir a una pizzería a comer una buena pizza”.
Lee la entrevista completa en https://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-entrevista-del-diario-argentino-la-voz-del-pueblo-al-papa-francisco-67513/
En su homilía en Casa Santa Marta, el Papa habló de nuevo sobre la mundanidad. Subrayó que ser cristiano implica una elección radical, por lo que "no pueden existir los cristianos a medias”.
...Sufrimiento, guerra y división. Pero hay otra. La que conocemos a través de los ojos del padre Ibrahim. El párroco de la Iglesia de San Francisco de Asís, de Alepo, habla de una Siria de vecinos que se ayudan y conviven, tanto cristianos como musulmanes.
Párroco, San Francisco de Asís (Alepo)
"Nosotros, en la parte controlada por el gobierno, seguimos conviviendo. En las fiestas, Navidad y Pascua, vienen las autoridades civiles y religiosas musulmanas a felicitarnos”.
Los sirios que permanecen en el país intentan seguir con su vida pese al riesgo de morir en cualquier momento. Anhelan disfrutar de nuevo un país donde reinaba la armonía, aunque ahora cueste creerlo.
Párroco, San Francisco de Asís (Alepo)
"Vivíamos una hermosa vida juntos. Yo crecí en un edificio con personas de varias religiones. Había suníes, chiíes y cristianos. Nuestro barrio era mixto. Las madres preparaban la comida y comíamos juntos. Todos charlábamos horas y horas. Sin embargo, la idea del fundamentalismo religioso comenzó a sembrar la discordia y el odio”.
La realidad se sigue imponiendo y las bombas cayendo. Muchos intereses enfrentados destruyen Siria, minuto a minuto, y con ella a una de las comunidades cristianas más antiguas del mundo. Fue en Damasco donde San Pablo recibió el bautismo. El padre Ibrahim dice que hace tiempo dejó de confiar en los poderes humanos para acabar con la guerra.
Párroco, San Francisco de Asís (Alepo)
"No esperamos nada de los hombres porque llevamos esperando cuatro años ya. Hoy nuestra esperanza es el Señor, en quien confiamos que actúe y nos dé la solución”.
Habla con sorprendente serenidad sobre la posibilidad de morir en cualquier momento o incluso, de ser martirizado. Afirma que seguirá en Alepo, una de las ciudades más castigadas por la guerra.
Párroco, San Francisco de Asís (Alepo)
"Seremos los últimos en marcharnos. Nos quedaremos hasta que quede una sola oveja del rebaño, para servirla y para mostrar que estamos con nuestra gente”.
Pide a los cristianos del mundo que recen, que continúen con la ayuda material que les aportan pero que también se indignen y actúen, que protesten ante el sufrimiento de un país que, tras cuatro años de guerra, ha perdido más de 210.000 vidas humanas por el camino.