El Papa Francisco festejó hoy la Sagrada Familia en un encuentro alegre, emocionante y optimista con casi diez mil miembros de familias numerosas de un buen número de países europeos. El Papa se conmovió escuchando sus historias, y les emocionó a ellos con sus palabras de afecto y su petición final: «Por favor, rezad por mí, que soy un poco como el abuelo de todos».
Reclama mayor ayuda social en un encuentro con familias numerosas europeas
Las vallas del pasillo central del aula de las audiencias fueron colocada más estrechas que nunca, para que entrase más gente y el Papa pudiese saludarles con mayor facilidad a su llegada. Después de escuchar a un matrimonio de padres y otro de abuelos de familias numerosas, Francisco se dirigió a los miles de niños presentes para preguntarles: «¿A qué hora os habéis levantado hoy?». Unos respondían a gritos y otros por señas, levantando los dedos de la mano.
Con una enorme sonrisa, Francisco les seguía el juego: «¿A las seis? ¿A las cinco? ¿Y no tenéis sueño?». Ensenándoles los cuatro folios que llevaba preparados les dijo: «¡Pues ahora con este discurso os haré dormir!». La broma desató otra oleada de risas y aplausos, en un clima de fiesta familiar.
El Papa comentó a los padres que «cada uno de vuestros hijos es una criatura única que no se repetirá nunca en la historia de la humanidad. Cada uno de vuestros hijos ha sido querido por Dios». Subrayando con fuerza que cada uno es un don, Francisco afirmó: «¡Un hijo cambia la vida! ¡Un hijo es un milagro que cambia la vida!».
«Las raíces son los abuelos»
En un homenaje a los más ancianos, que también eran muy numerosos, el Papa comentó que «los árboles dan frutos buenos cuando tienen buenas raíces. ¡Y las raíces son los abuelos!». No solo proporcionan «ayuda práctica», cada vez más necesaria, sino también «apoyo educativo», que es todavía más valioso.
En un cuadro más amplio, Francisco afirmó que «la familia humana es como un bosque en que los árboles buenos dan frutos buenos. Y las familias numerosas lo dan. Por eso son importantes». En una familia con abuelos, padres, hermanos y hermanas, todos aprenden a ser más generosos y a preocuparse por los demás.
Ese aprendizaje especial es beneficioso para la sociedad, y el Papa solicitó «mayor atención de la política y de los administradores públicos» para la familia, sobre todo teniendo en cuenta «la baja natalidad que se registra en Italia» y otros países europeos.
Según el Santo Padre, «toda familia es una célula vital de la sociedad, pero la familia numerosa es una célula más rica, más vital». El Papa recordó que san Juan Pablo II animaba a las familias a crear asociaciones nacionales e internacionales «para ser protagonistas de la política familiar» a los distintos niveles en lugar de «ser víctimas de males que se observan con indiferencia»”.
Francisco elogió la participación de muchas familias numerosas en movimientos eclesiales que, a su vez, refuerzan el sentido de familia. Y les informó que «en Nazaret se está construyendo una casa para recibir a familias venidas de todo el mundo» como peregrinas al lugar donde vivió durante unos treinta años la Sagrada Familia formada por Jesús, María y José.
El Papa se refirió con preocupación a «las familias afectadas por la crisis económica, en las que el padre ha perdido el trabajo y los hijos no lo encuentran».
Media hora después, durante el rezo del Ángelus desde el balcón del apartamento papal, Francisco pidió primero un momento de oración en silencio y después el rezo todos juntos de un Ave María «por las familias en dificultades: por enfermedad, por desunión…». Pidió también «un aplauso para todos los abuelos del mundo», entusiásticamente aportado por los peregrinos que llenaban toda la plaza de San Pedro y se extendían por las adyacentes.
El Papa hizo notar que «la familia de Nazaret es santa porque estaba centrada en la persona de Jesús», y aseguró que toda familia es santa cuando sus miembros se centran también en Dios. La santidad y el afecto familiar ayudan a «superar los momentos de dificultad, incluso dramáticos, como fue la huida a Egipto», unepisodio que ha comentado varias veces en los últimos días en sus cartas o llamadas telefónicas a refugiados de Irak y Siria.
Como tantas otras líneas evangelizadoras que caracterizan al Papa Francisco, el interés especial por las familias numerosas sigue una intuición certera de Pablo VI, quien dirigió un discurso a la Federación Italiana de Familias Numerosas en 1963.
Pablo VI fue beatificado por el Papa Francisco el pasado 19 de octubre, precisamente al término del Sínodo de la Familia. El Papa Montini fue pionero en muchos frentes, también el arquitectónico, y en 1964 encargó al arquitecto Pier Luigi Nervi construir una aula muy amplia y luminosa para celebrar audiencias dentro del Vaticano. Su capacidad es de 7.000 puestos sentados, y es el lugar donde el Papa Francisco recibió este domingo a las familias numerosas: su nombre es Aula Pablo VI.
La alegría de la Navidad no es completa cuando hay miembros de la familia que no pueden disfrutarla, y el Papa recordó especialmente en su felicitación «a nuestros hermanos y hermanas de Irak y Siria que padecen los efectos del largo conflicto y, junto con otros grupos étnicos y religiosos, sufren una persecución brutal».
El Papa recuerda al mundo la «persecución brutal» de los cristianos de Irak y Siria
La alegría de la Navidad no es completa cuando hay miembros de la familia que no pueden disfrutarla, y el Papa recordó especialmente en su felicitación «a nuestros hermanos y hermanas de Irak y Siria que padecen los efectos del largo conflicto y, junto con otros grupos étnicos y religiosos, sufren una persecución brutal».
Francisco lleva varios días pensando en ellos, escribiéndoles e incluso llamó por teléfono la tarde del 24 de diciembre para dirigir palabras de ánimo a los asistentes a la misa de Nochebuena en Ankawa, una ciudad iraquí cercana a Erbil.
Denuncia «tantos Herodes» que matan niños antes de nacer o en los bombardeos
Ante una multitud de fieles que desbordaba ampliamente la plaza de San Pedro, el Santo Padre dirigió desde el balcón principal de la basílica su felicitación de Navidad al mundo entero e impartió la bendición «Urbi et orbe», en un día marcado por el anhelo de paz.
Precisamente por eso, el Papa recordó que muchos no la disfrutan, incluidos «tantos desplazados, prófugos y refugiados, niños adultos y ancianos» de Oriente Medio, que necesitan «ayuda humanitaria para sobrevivir a los rigores del invierno». Francisco pidió al Señor «que otorgue al paz a todos en Oriente Medio», y sostenga «los esfuerzos de diálogo entre israelíes y palestinos».
En cuanto a Europa, el Santo Padre pidió aJesús que ayude «a quienes están sufriendo en Ucrania, y conceda a esa amada tierra superar las tensiones, vencer el odio y la violencia, y emprender un nuevo camino de fraternidad y reconciliación».
También recordó Nigeria, donde «demasiadas personas son apartadas injustamente de sus seres queridos y retenidas como rehenes o masacradas», así como «Libia, Sudán del Sur, la República Centroafricana y varias regiones de la República Democrática del Congo». Asimismo, se refirió a los enfermos de ébola en Liberia, Sierra Leona y Guinea, y dio las gracias «de corazón, a los que se están esforzando con valentía para ayudar a los enfermos y sus familias».
Con vehemencia especial, el Papa imploró «que Jesús salve a tantos niños víctimas de la violencia, objeto de tráfico ilícito y trata de personas, o forzados a convertirse en soldados», y «que consuele a las familias de los niños muertos en Pakistán la semana pasada».
Mencionó también con dolor «a los niños maltratados y muertos, incluso antes de nacer», así como a los niños masacrados bajo los bombardeos». Su sangre, dijo, está en las manos de «tantos Herodes» de hoy en dia.
El Papa comentó que «hay verdaderamente muchas lágrimas en esta Navidad junto a las lágrimas del Niño Jesús». Y concluyó la plegaria pidiendo «que su fuerza redentora transforme las armas en arados, la destrucción en creatividad, el odio en amor y ternura».
Su humilde adoración al Niño, es la máxima reverencia que los hombres podíamos dar a quien es Dueño de todo el Universo.
Los pastores aparecen en el relato de los Evangelios en dos ocasiones: primero en las montañas, cuando se les aparece el Ángel mientras vigilan el rebaño y pernoctan al raso; segundo en la cueva de Belén, a donde acuden presurosos para comprobar lo que se les ha dicho sobre el Niño.
De la primera escena, el ejemplo más relevante es el de María de Nazaret (1995), de Jean Delannoy. En este filme la luz juega un papel decisivo para sugerir la presencia de lo sobrenatural. En línea con Zeffirelli, el director francés rechaza mostrar explícitamente a los seres angélicos, y en las revelaciones anteriores (en la Anunciación o en los sueños de José) a la voz del Ángel acompaña un fuerte halo de luz que irrumpe desde arriba y lo inunda todo.
También aquí, en el anuncio a los pastores, el tratamiento cinematográfico es parecido, aunque el efecto de misterio quiere reforzarse –quizás excesivamente- por un fondo musical inquietante y un tono ahuecado en la voz del Ángel.
La idea de que transmite un mensaje de Dios se subraya en la toma cenital (vemos la escena desde arriba, por encima de las cabezas de los pastores) y en el hecho de que todo el artificio de la puesta en escena (luz, música, punto de vista) desaparece de improviso en cuanto termina el discurso del mensajero celestial.
En La Natividad (2006), vemos la llegada de los pastores en un doble plano. Primero, desde el camino, con la progresiva aparición de las figuras, y después desde la gruta, donde lo que se subraya es la acogida de María y de José. También aquí la luz sobre la gruta tiene una intencionalidad dramática: subraya la presencia de Dios en ese Niño tan pequeño e indefenso; ahí está el Hijo de Dios.
De todos los pastores, hay uno que se adelanta y cobra protagonismo en la escena. Es aquel que María y José encontraron en su camino a Jerusalén, y que les habló misteriosamente de descubrir el regalo que cada uno lleva dentro de sí. Ahora, ante el Niño en brazos de su Madre, descubre al fin cuál es el obsequio que Dios había puesto en su interior: poder contemplar y acariciar al Redentor. Por eso le dice María en un aparte: “Ha venido para salvarnos… Y todos recibimos este presente”.
Por último, Jesús de Nazaret muestra la llegada de los pastores desde un personaje que no aparece en los Evangelios: la gitana del mesón, que les orientó para llegar a la gruta y que ha regresado para ayudar a la joven Madre y al inexperto José. En días anteriores vimos como Zeffirelli insistía en que la ayuda a Jesús Niño vino del lado de la gente humilde.
Aquí , esta idea se ve confirmada con la llegada de los pastores, inicialmente “expulsados” por la gitana –para que no molesten a María ni al Niño– y posteriormente acogidos por José, que comprende que han sido enviados por el Ángel para ser los primeros adoradores del Niño Dios. El recuerdo entrecortado de las palabras del Ángel (su corazón ha entendido mucho más que lo que su inteligencia ha podido retener de aquellas palabras angélicas) es la mejor tarjeta de visita para justificar su presencia allí. Y su humilde adoración al Niño, subrayada por la banda musical, es la máxima reverencia que los hombres podíamos dar a quien es Dueño de todo el Universo.
Francisco por Navidad: condena la violencia del IS, pide una intervención de la comunidad internacional, defiende el diálogo con el Islam. «Espero poder venir a consolaros».
"Sois como la levadura en la masa”
Francisco por Navidad: condena la violencia del IS, pide una intervención de la comunidad internacional, defiende eldiálogo con el Islam. «Espero poder venir a consolaros».
“Para muchos de vosotros en la noche de los cánticos natalicios se mezclan las lágrimas y los suspiros. Y sin embargo, el nacimiento del Hijo de Dios de nuestra carne humana es el indescribible misterio de consolación”. El Papa Francisco ha escrito una carta a los cristianos de Oriente Medio, firmada el domingo y difundida hoy, con motivo de la Navidad. Jorge Mario Bergoglio vuelve a condenar la violencia del llamado Estado Islámico, defiende lo que define como “ecumenismo de sangre” y el diálogo con las demás religiones, empezando por el Islam, hace un llamamiento a la comunidad internacional “para promover una solución global a los problemas de la región”, e insiste: “Espero tener la gracia de venir en persona a visitaros y daros consuelo”,
“La aflicción y tribulación” en Oriente Medio “se ha agravado en los últimos meses a causa de los conflictos que atormentan la región, pero sobre todo por las operaciones de la más reciente y preocupante organización terrorista, de dimensiones hasta hace poco inimaginables, que comete todo tipo de abusos y prácticas indignas en el hombre, golpeando especialmente a algunos de vosotros que habéis sido expulsados de manera brutal de vuestras proprias tierras, donde los cristianos están presentes desde la época apostólica”, escribe el Pontífice argentino, sin olvidar las otras minorías étnicas y religiosas. Un sufrimiento que “grita hacia Dios y hace un llamamiento al empeño de todos nosotros, en la oración y en todo tipo de iniciativas”. “Queridos hermanos y hermanas que valientemente ofrecéis testimonio de Jesús en vuestra tierra bendecida por el Señor, nuestro consuelo y nuestra esperanza es Cristo”, escribe Bergoglio en la carta de Navidad. “El sufrimiento de los cristianos es una contribución inestimable a la causa de la unidad. Es el ecumenismo de la sangre, que requiere abandonarse y confiar en la acción del Espíritu Santo”, escribe el Papa, que elogia el “esfuerzo de colaborar con personas de otras religiones, con los judíos y con los musulmanes” porque “no existe otro camino” que no sea el diálogo. “Podéis ayudar a vuestros vecinos musulmanes a presentar con discernimiento una imagen más auténtica del Islam, como muchos de ellos quieren, los cuales repiten que el Islam es una religión de paz y puede ponerse de acuerdo con el respeto de los derechos humanos y favorecer la convivencia de todos. Será un bien para ellos y para la entera sociedad. La dramática situación que viven nuestros hermanos cristianos en Irak, y también los yazidíes y los miembros de otras comunidad religiosas y étnicas –subraya-- exige por parte de todos los líderes religiosos una postura clara y valiente para condenar unánimamente y sin rodeos esos crímenes, y denunciar la práctica de invocar la religión para justificarlos”.
“Vuestra presencia es importante para Oriente Medio”, escribe Francisco. “Sois un pequeño rebaño, pero con una gran responsabilidad en la tierra donde nació y se difunció el cristianismo. Sois como la levadura en la masa”. Y una vez más: “Casi todos vosotros sois ciudadanos nativos de vuestros países y por eso tenéis el deber y el derecho de participar plenamente en la vida y el crecimiento de vuestra nación”.
El Papa vuelve a hacer un llamamiento a la comunidad internacional para que encuentre “una solución global a los problemas de la región. “¿Durante cuánto tiempo deberá seguir sufriendo Oriente Medio por la falta de paz?”, se pregunta Bergoglio recordando su propio viaje a Tierra Santa y el sucesivo encuentro de oración en el Vaticano con los presidentes israelí y palestino.
El Papa dedica un recuerdo especial “a las personas secuestradas, entre los que seencuentran algunos obispos ortodoxos y sacerdotes de diversos rituales”, esperando que “puedan volver cuanto antes sanos y salvos a sus casas y comunidades”, exprime “estima” y “gratitud” a los “queridísimos hermanos Patriarcas, Obispos, Sacerdotes, Religiosos y hermanas Religiosas”, y después envía un saludo especial a los jóvenes, ancianos y todos los que trabajan en la caridad y en la educación. “Queridas hermanas y queridos hermanos cristianos de Oriente Medio, tenéis una gran responsabilidad pero no estáis solos”, escribe el Papa. “Espero tener la gracia de venir en persona a visitaros y daros consuelo”.
El Papa habla de 15 enfermedades que amenazan a quienes dirigen la Curia del Vaticano.Y se las ha explicado una a una a los posibles afectados en su discurso de felicitación de Navidad.
"Una Curia que no se renueva es un cuerpo enfermo"
El Papa habla de 15 enfermedades que amenazan a quienes dirigen la Curia del Vaticano.Y se las ha explicado una a una a los posibles afectados en su discurso de felicitación de Navidad.
FRANCISCO
Dijo que todas estas tentaciones son consecuencia de un enfriamiento de sus relaciones con Dios. El Papa les alertó contra el "carrierismo” y el ansia por acumular títulos o bienes que alimenten su vanidad.
''La Curia está siempre llamada a mejorar y crecer en comunión, santidad y sabiduría para realizar plenamente su misión. Y sin embargo, como cada cuerpo, también está expuesta a las enfermedades... Me gustaría mencionar algunas de las más frecuentes en nuestras vidas de curia.
Son enfermedades y tentaciones que debilitan nuestro servicio al Señor'', prosiguió el Pontífice y después de invitar a todos a un examen de conciencia en este tiempo de Adviento, y en preparación de la Navidad, enumeró las 'enfermedades' curiales:
1 - 'La enfermedad de sentirse inmortal, inmune o incluso indispensable, dejando de lado los controles necesarios y normales. Una Curia que no es autocrítica, que no se actualiza, que no intenta mejorarse es un cuerpo enfermo... Es la enfermedad del rico insensato que pensaba vivir eternamente y también de aquellos que se convierten en amos y se sienten superiores a todos y no al servicio de todos''.
2- La enfermedad de "martalismo" (Marta), de la excesiva operosidad:es decir, de aquellos que están inmersos en el trabajo, dejando de lado, inevitablemente,''la mejor parte": Sentarse a los pies de Jesús. Por eso, Jesús invitó a sus discípulos a "descansar'' porque descuidar el necesario reposo conduce al estrés y la agitación. El tiempo del reposo para aquellos que han completado su misión, es necesario, es debido y debe tomarse en serio: pasar un "tiempo de calidad ''con la familia y respetar las vacaciones como un tiempo para recargarse espiritual y físicamente; hay que aprender lo que enseña el Eclesiastés que 'hay un tiempo para todo'.
3- La enfermedad del endurecimiento mental y espiritual: "Es la de los que, a lo largo del camino, pierden la serenidad interior, la vivacidad y la audacia y se esconden bajo los papeles convirtiéndose en 'máquinas de trabajo' y no en "hombres de Dios"... "Es peligroso perder la sensibilidad humana necesaria para hacernos llorar con los que lloran y se regocijan con los que gozan. Es la enfermedad de los que pierden 'los sentimientos de Jesús".
4 - Planificar como contador. "La enfermedad de la planificación excesiva y el funcionalismo: Es cuando el apóstol planifica todo minuciosamente y cree que haciendo así, las cosas efectivamente progresan, convirtiéndose en un contador o contable...Se cae en esta enfermedad porque siempre es más fácil y cómodo quedarse en la propia posición estática e inmutable. De hecho, la Iglesia se muestra fiel al Espíritu Santo en la medida en que no pretende regularlo ni domesticarlo ... Él es la frescura, la fantasía, la innovación".
5 - La no cooperación. "La enfermedad de la mala coordinación: Sucede cuando los miembros pierden la comunión entre sí y el cuerpo pierde la funcionalidad armoniosa y la templanza convirtiéndose en una orquesta que hace ruido porque sus miembros no cooperan y no viven el espíritu de comunión y equipo".
6 - "La enfermedad de Alzheimer espiritual: Es decir, la de olvidar la 'historia de la salvación' la historia personal con el Señor, el 'primer amor'. Es una disminución progresiva de las facultades espirituales... Lo vemos en los que han perdido el recuerdo de su encuentro con el Señor...en los que construyen muros alrededor de sí mismos y se convierten cada vez más. en esclavos de las costumbres y de los ídolos que han esculpido con sus propias manos".
7 - "La enfermedad de la rivalidad y la vanagloria: Pasa cuando la apariencia, los colores de las ropas y las insignias de honor se convierten en el principal objetivo de la vida... Es la enfermedad que nos lleva a ser hombres y mujeres falsos y a vivir una mística falsa y un falso quietismo.
8 - "La enfermedad de la esquizofrenia existencial: Es la enfermedad de los que viven una doble vida, fruto de la hipocresía típica de los mediocres y del progresivo vacío espiritual que ni grados ni títulos académicos pueden llenar. Se crean así su propio mundo paralelo, donde dejan a un lado todo lo que enseñan con severidad a los demás y empiezan a vivir una vida oculta y, a menudo, disoluta''.
9 - ''La enfermedad de las habladurías, de la murmuración, del cotilleo: Es una enfermedad grave que comienza con facilidad, tal vez sólo para charlar, pero que se apodera de la persona convirtiéndola en sembradora de cizaña (como Satanás), y en muchos casos en asesino a sangre fría' de la fama de sus colegas y hermanos. Es la enfermedad de las personas cobardes que por no tener valor de hablar a la cara, hablan a las espaldas.
10 - "La enfermedad de divinizar a los jefes: Es la enfermedad de los que cortejan a los superiores, con la esperanza de conseguir su benevolencia. Son víctimas del arribismo y del oportunismo, honran a las personas y no a Dios. Son personas que viven el servicio pensando sólo en lo que tienen que conseguir y no en lo quetienen que dar. Personas mezquinas, infelices e inspiradas sólo por su egoísmo fatal".
11 - "La enfermedad de la indiferencia hacia los demás: Es cuando todo el mundo piensa sólo en sí mismo y pierde la sinceridad y la calidez de las relaciones humanas. Cuando los más expertos no ponen sus conocimientos al servicio de los colegas con menos experiencia. Cuando, por celos.. se siente alegría al ver que otros caen en lugar de levantarlos y animarlos".
12 - La enfermedad de la cara de funeral: Es decir, la de las personas rudas y sombrías, que consideren que para ser serios hace falta pintarse la cara de melancolía, de severidad y tratar a los demás --especialmente a aquellos considerados inferiores-- con rigidez, dureza y arrogancia. En realidad, la severidad teatral y el pesimismo estéril son a menudo los síntomas del miedo y la inseguridad en sí mismo".
13 - "La enfermedad de la acumulación: Cuando el apóstol busca llenar un vacío existencial en su corazón acumulando bienes materiales, no por necesidad, sino simplemente para sentirse seguro... La acumulación solamente pesa y ralentiza el camino inexorablemente".
14 - "La enfermedad de los círculos cerrados: Donde la pertenencia al grupo se vuelve más fuerte que la del Cuerpo y, en algunas situaciones que la de a Cristo mismo. También esta enfermedad comienza siempre con buenas intenciones, pero con el paso del tiempo esclaviza a los miembros convirtiéndose en "un cáncer" que amenaza la armonía del cuerpo y puede causar tanto daño -escándalos- especialmente a nuestros hermanos más pequeños".
15 - "La enfermedad de la ganancia mundana, del lucimiento: Cuando el apóstol transforma su servicio en poder, y su poder en mercancía para conseguir beneficios mundanos o más poderes. Es la enfermedad de la gente que busca insaciablemente multiplicar su poder y para ello son capaces de calumniar, difamar y desacreditar a los demás, incluso en periódicos y revistas. Naturalmente para lucirse y demostrarse más capaces que los otros".
''Por lo tanto -señaló Francisco, después de explicar el catálogo de las enfermedades- estamos llamados - en este tiempo de Navidad y todo el tiempo de nuestro servicio y de nuestra existencia - a vivir "según la verdad en el amor, intentando crecer en todo hacia aquel que es la cabeza, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado, mediante la colaboración de todas las coyunturas, según la energía propia de cada miembro, recibe fuerza para crecer de manera de edificarse a sí mismo en la caridad''.
''Una vez leí -concluyó- que "los sacerdotes son como los aviones, son noticia sólo cuando se caen, pero hay tantos que vuelan. Muchos los critican y pocos rezan por ellos''. Es una frase muy simpática, pero también muy cierta, ya que describe la importancia y la delicadeza de nuestro servicio sacerdotal y cuanto daño puede causar un sacerdote que "cae" a todo el cuerpo de la Iglesia''
O bispos y líderes cristianos de todas las denominaciones aseguran en un comunicado que «esta Navidad tenemos un peso enrome en el corazón por la violencia contra nuestras Iglesias en varias partes del país, especialmente en Chhattisgarh, Madhya Pradesh, Odisha, Uttar Pradesh y ahora en el territorio de la ciudad capital Delhi. La demolición de la iglesia de San Sebastiano en Delhi, así como otros incidentes de violencia selectiva, muestran desprecio no sólo a los sentimientos religiosos de nuestra comunidad, sino también hacia las garantías que están consagradas en la Constitución de la India».
Se trata de un comunicado firmado por varios obispos indios
O bispos y líderes cristianos de todas las denominaciones aseguran en un comunicado que «esta Navidad tenemos un peso enrome en el corazón por la violencia contra nuestras Iglesias en varias partes del país, especialmente en Chhattisgarh, Madhya Pradesh, Odisha, Uttar Pradesh y ahora en el territorio de la ciudad capital Delhi. La demolición de la iglesia de San Sebastiano en Delhi, así como otros incidentes de violencia selectiva, muestran desprecio no sólo a los sentimientos religiosos de nuestra comunidad, sino también hacia las garantías que están consagradas en la Constitución de la India».
(Fides/InfoCatólica) El comunicado está firmado, entre otros, por Mons. Anil Couto, Arzobispo de Delhi, otros obispos, católicos, ortodoxos, protestantes, y por los líderes de la sociedad civil.
«Estos actos de violencia - explican - no son incidentes aislados. Son parte de una serie de acciones interconectadas por diversos actores no estatales.Muchos políticos han pedido leyes nacionales contra la conversión, medidas que afectan a las comunidades cristianas y musulmanas, aunque no se mencionan».
Además, continúa el texto, «la campaña bien organizada, es una amenaza para la paz y la armonía nacional, también por altos miembros del Parlamento pertenecientes al partido gobernante, que pone en cuestión la identidad y el patriotismo de los diferentes las minorías religiosas en la India», desacreditándolos y exponiéndolos a más violencia.
Odio y nacionalismo religioso
La declaración dice: «Mientras que el gobierno ha ganado las elecciones mediante la presentación de una plataforma de 'desarrollo y del buen gobierno', los grupos radicales ven aprobado su programa de odio y nacionalismo religioso. Es un flagrante intento de sabotear la Constitución de la India, que garantiza la libertad de cada ciudadano indio de profesar, practicar y propagar su religión».
Los líderes señalan que las medidas, paradójicamente llamadas «Leyes por la libertad religiosa», en vigor en varios estados de la India, de hecho han limitado y «se han utilizado contra las minorías, dando a la policía el poder de interrumpir, detener y castigar sacerdotes, religiosos y religiosas».
Lista de agravios
Los obispos han enviado un memorándum al gobierno que enumera varios episodios «que representan la hostilidad y la discriminación que sufren los cristianos en toda la India». Se narran casos de «boicot social» (a algunos misioneros cristianos se les ha negado la entrada en más de 50 aldeas en la región de Bastar en Chhattisgarh, y algunas familias cristianas en Orissa no pueden usar el pozo público del pueblo); agresión física (en muchos estados); profanación de edificios religiosos.
El texto enviado a la Agencia Fides, concluye: «La India es una tierra donde las diferentes creencias religiosas siempre han convivido juntas. Los padres fundadores se han comprometido a garantizar que los derechos de todos sean protegidos independientemente de su religión, sexo o casta. Esperamos y rezamos para que esta discriminación y la violencia selectiva sean detenidas gracias a una fuerte voluntad política de las instituciones civiles y políticas».
El filme Rey de Reyes (1961), de Nicholas Ray, incluye una breve secuencia sobre el duro viaje a Belén. Mientras vemos en pantalla las imágenes del trayecto (José tirando del asno sobre el que va María embarazada), la voz en off del narrador alude al sentido profético de ese viaje, recogiendo las palabras literales de S. Mateo:
“Está escrito. En aquellos días Cesar Augusto publicó un decreto ordenando el empadronamiento general. Todos hubieron de marchar a sus ciudades a inscribirse”.
La ulterior referencia a José –“pobre carpintero”– subraya la humildad de la Sagrada Familia, en contraste con la altivez de los personajes que hemos visto o vamos a ver de inmediato: el rey Herodes, los soldados, el posadero de Belén, etc.
En el guión de La Natividad (2006), Catherine Hardwick concedió una importante notable a las peripecias del viaje a Belén. Al principio, advertimos la cara amable y gozosa del trayecto; incluso vemos la hospitalidad de los pescadores con los que se cruzan en el camino. También se aprecia –levemente– la solidaridad entre los viajeros de la caravana, que ofrecen sus viandas a la joven pareja.
Pero lo más interesante es el tono íntimo y sobrenatural de la conversación que fluye entre la Virgen y S. José. María introduce la conversación aludiendo a los movimientos del Niño en su seno, y al poco pregunta a su marido por las revelaciones del Ángel en sueños. De este modo, somos partícipes de una confidencia íntima, en la que salen a relucir sus miedos, pero también el gozo de la inminente venida de Dios al mundo.
Más avanzada la trama, la inicial bonanza que Hardwick retrata en los primeros compases se torna arisca, dura y agotadora. Primero les vemos abrirse paso en una tormenta de arena, y después les vemos caminar sobre las punzantes rocas de la montaña. Desde elpunto de vista de la Virgen, montada en el asno, vemos en picado los talones heridos de José: la mirada atenta de María –como más tarde en Caná– advierte enseguida que su marido necesita cuidados.
Y en la siguiente escena, su cariño maternal se vuelca en un afecto profundamente humano, sin dejar de ser divino. Su oración íntima a Jesús, en lo escondido, despierta en el espectador una profunda resonancia: “Hijo mío, tendrás a un hombre bueno y honesto para criarte; un hombre que renunciará a sí mismo y se dará a los demás”.
En el último Ángelus antes de la Navidad, el Papa Francisco invitó a más de cincuenta mil fieles a contemplar «la presencia silenciosa de San José en cada Nacimiento, como en el que podéis admirar en la plaza de San Pedro».
El Papa invita a contemplar «la presencia silenciosa de San José en cada Nacimiento»
En el último Ángelus antes de la Navidad, el Papa Francisco invitó a más de cincuenta mil fieles a contemplar «la presencia silenciosa de San José en cada Nacimiento, como en el que podéis admirar en la plaza de San Pedro». Desde hace mucho tiempo, Jorge Bergoglio vive personalmente una gran devoción a San Jose, y tiene una imagen de san José dormido –escuchando el mensaje del ángel- en su habitación.
En Navidad Jesús llama de nuevo al corazón de cada cristiano
Rompiendo con una trasnochada costumbre del Vaticano, el Papa ordenó abrir el Nacimiento monumental el pasado viernes 20 de diciembre, en lugar de esperar a la tarde del 24. La plaza tiene ya un sabor plenamente navideño y los peregrinos admiras las bellísimas figuras y decorados que ha enviado el teatro a cielo abierto de la Arena de Verona, donde habían sido utilizadas para la representación «Elixir de amor» de Gaetano Donizetti. El hermoso abeto, en cambio proviene de Calabria, en el sur de Italia.
Comentando la inmediata respuesta positiva de la «humilde chiquilla de Nazaret» al anuncio del arcángel Gabriel, el Papa subrayo que «Maria nos enseña a aprovechar el momento favorable en que Jesús pasa por nuestra vida».
Con mucha fuerza e incluso repitiéndolo varias veces, Francisco insistió en que «Jesús pasa y llama a nuestra puerta. A la puerta de cada uno de nosotros. Nos pide algo, y hemos de responder con un ‘sí’ personal y sincero, poniéndonos plenamente a disposición de Dios y de su misericordia».
El Papa celebrará la misa de Nochebuena el próximo miércoles 24 a las nueve y media de la noche, en una ceremonia retransmitida en directo por centenares de emisoras de televisión en todo el mundo.
Si en algo se caracterizaba el Viejo Continente desde hace siglos era por ser cristiano. Sin embargo, el Observatorio sobre la Intolerancia y la Discriminación contra los cristianos opina lo contrario y dice que eso es cosa del pasado.
Observatorio sobre Intolerancia contra cristianos: Europa ya no es cristiana
Si en algo se caracterizaba el Viejo Continente desde hace siglos era por ser cristiano. Sin embargo, el Observatorio sobre la Intolerancia y la Discriminación contra los cristianos opina lo contrario y dice que eso es cosa del pasado.
MARTIN KUGLER
Observatorio sobre Intolerancia y Discriminación contra cristianos
"Los cristianos en Europa continúan creyendo que son mayoría, lo cual no es así si nos referimos a cristianos que practican. Si no vives tu fe no te importa cooperar con algo que es contrario a tu religión”.
En el año 2013 este Observatorio detectó 241 casos de intolerancia en Europa. 133 de ellos fueron ataques violentos contra lugares de culto pero el resto están relacionados con discriminación en el trabajo y nuevas legislaciones.
MARTIN KUGLER
Observatorio sobre Intolerancia y Discriminación contra cristianos
"Se trata de una discriminación en las esferas legales, en casos que afectan a la libertad de conciencia. Por ejemplo, médicos, farmacéuticos, o matronas que son obligados a cooperar en un aborto, en una fecundación in vitro o en un caso de eutanasia”.
El experto advierte de que la discriminación ha empeorado respecto a los años anteriores y por eso hace una recomendación: Si los cristianos quieren defender mejor sus convicciones deben cambiar de mentalidad y admitir que son minoría. Deben despertar.