"A menudo, como Iglesia, experimentamos nuestra fragilidad y nuestros límites. Todos las tenemos. Todos somos pecadores. Todos ¿eh? Ninguno de todos nosotros puede decir: 'Yo no soy pecador'. Si alguno de nosotros siente que no es pecador que levante la mano. Veamos cuántos... No se puede. Todos lo somos”.
Francisco dijo que aunque no se pueda entender del todo cómo Dios actúa en el mundo sí que se puede mirar cómo lo hizo Jesús.
"Como Jesús se sirvió de su humanidad, porque también era hombre, para realizar su misión así debe hacer la Iglesia. A través de su realidad visible, de todo lo que se ve: Los sacramentos, el testimonio de todos nosotros, cristianos, la Iglesia está llamada todos los días estar cerca de cada hombre”.
Por eso dijo que la Iglesia no son sólo los obispos o sacerdotes sino todos los bautizados. Así Dios puede servirse del testimonio de cada cristiano para acercar a otras personas a la fe.
"Pidamos no ser motivo de escándalo. Pidamos entonces el don de la fe para que podamos entender cómo a pesar de nuestra pequeñez y nuestra pobreza el Señor nos hace instrumento de gracia y signo visible de su amor por toda la humanidad. Podemos convertirnos en motivo de escándalo, sí, pero también podemos dar testimonio”.
Antes de terminar Francisco pidió oraciones por los 43 estudiantes desaparecidos en México. También volvió a pedir ayuda a la comunidad internacional para paliar los efectos del Ébola ante el agravamiento de la situación.
Fuente: Rome Reports
Los cristianos deben sentirse parte de la Iglesia, en lugar de quedarse «en la recepción». Son llamados a «entrar» para que «el Espíritu habite en ellos». Y la Iglesia, por lo demás, «la hace Jesús», que no ve el pecado del hombre, sino su corazón, al que quiere curar. Son las reflexiones que Papa Francisco expresó en la homilía de la misa matutina en la Capilla de la Casa Santa Marta, según indicó la Radio Vaticana.
El «trabajo» fue hecho por Jesús hace dos mil años, cuando eligió 12 columnas sobre las que construir su Iglesia y poniéndose a sí mismo como fundamento, «base» o «piedra angular». Después, esa Iglesia abrió las puertas de par en par, para todos sin distinción, porque lo que interesa a Cristo es amar y curar los corazones, no medir los pecados. Papa Francisco reflexionó partiendo del Evangelio del día, que narra el nacimiento de la Iglesia con el llamado de los Apóstoles, y sobre la Lectura de Pablo, que describe la Iglesia como un edificio que crece «bien ordenado».
En particular, el Papa llamó la atención sobre las acciones que marcaron la fundación de la Iglesia. Jesús se retira en oración, después baja y se dirige hacia los discípulos, elige doce y, al mismo tiempo, acoge y cura a todos los que se acercan para tocarlo: «Jesús reza, Jesús llama, Jesús elige, Jesús envía a los discípulos, Jesús cura a la multitud. Dentro de este templo, Jesús, que es la piedra angular, hace todo este trabajo: es Él quien saca adelante a la Iglesia de esta manera. Como decía Pablo, esta Iglesia está edificada en el fundamento de los Apóstoles. Es lo que él ha elegido, aquí: eligió doce. Todos pecadores, todos. Judas no era el más pecador: no sé quién haya sido el más pecador… Judas, pobrecito, es el que se cerró al amor y por ello se convirtió en un traidor. Pero todos escaparon en el momento difícil de la Pasión y abandonaron a Jesús. Todos son pecadores. Pero Él eligió».
Jesús, recordó el Papa citando a San Pablo, quiere que estemos «dentro» de la Iglesia, no como huéspedes o como extranjeros, sino «con el derecho de un ciudadano». En la Iglesia, insistió, «no estamos de paso; estamos arraigados allí. Nuestra vida está allí».
«Nosotros somos ciudadanos, conciudadanos de esta Iglesia. Si nosotros no entramos en este templo y formamos parte de esta construcción a fin de que el Espíritu Santo habite en nosotros, nosotros no estamos en la Iglesia. Nosotros estamos en la puerta y miramos: ‘Pero, qué bello… sí, esto es bello…’. Cristianos que no van más allá de la recepción de la Iglesia: sólo allí, en la puerta… ‘Pero sí, soy católico, sí, pero no demasiado… así…».
Un modo de hacer esto, que no tiene sentido con respecto al amor y a la misericordia totales que Jesús tiene por cada persona. La demostración es la actitud de Cristo con Pedro. Incluso si la primera de las columnas traiciona a Jesús, el Señor responde perdonando y dejándolo en su lugar.
«A Jesús no le importó el pecado de Pedro: buscaba su corazón. Pero para encontrar este corazón y para curarlo. Jesús que reza y Jesús que cura, también por cada uno de nosotros. Nosotros no podemos comprender a la Iglesia sin este Jesús que reza y sin este Jesús que cura. Que el Espíritu Santo nos haga comprender, a todos nosotros, esta Iglesia que tiene la fuerza en la oración de Jesús por nosotros y que es capaz de curarnos. A todos nosotros».
Fuente: Vatican Insider
"Estos cristianos del grisuna vez están en esta parte y otra en aquella. La gente dice de ellos: "¿Pero esta persona está a bien con Dios o con el diablo?”. Siempre en el gris. Son tibios. No son ni luminosos ni oscuros. Y a estos, Dios no les ama”.
Francisco pidió a los cristianos que examinen de qué tipo son. Para descubrirlo, les recomendó que analicen si hablan de una forma hipócrita, vacía, obscena o mundana.
"¿Es palabra hipócrita? ¿Un poco de acá, un poco de allá, para estar bien con todos? ¿Es una palabra vacía, sin sustancia, llena de vacuidad? ¿Es una palabra vulgar, trivial, es decir mundana? ¿Una palabra sucia, obscena? Estas cuatro palabras no son las de los hijos de la luz, no vienen del Espíritu Santo, no vienen de Jesús, no son palabras evangélicas… este modo de hablar, hablar siempre de cosas sucias o de mundanidad o de vacuidad o hablar hipócritamente”.
"Lo dice Pablo: ‘Háganse imitadores de Dios: caminen en la caridad; caminen en la bondad; caminen en la mansedumbre. Quien camina así... ‘Sean misericordiosos – dice Pablo – perdonándose recíprocamente, como Dios los ha perdonado a ustedes en Cristo. Háganse, por lo tanto, imitadores de Dios y caminen en la caridad’, es decir, caminen en la misericordia, en el perdón, en la caridad. Ésta es la palabra de un hijo de la luz”.
"Son los cristianos grises. Y estos cristianos grises una vez están de esta parte, y otra vez de aquella. La gente dice de éstos: ‘Pero esta persona ¿está bien con Dios o con el diablo?’ ¡Eh! Siempre en el gris. Son los tibios. No son ni luminosos ni oscuros. Y a éstos Dios no los ama. En el Apocalipsis, el Señor a estos cristianos grises les dice: ‘Pero no, tú no eres ni caliente, ni frío. Ojalá fueras caliente o frío. Pero porque eres tibio – tan gris – estoy por vomitarte de mi boca’. El Señor es fuerte con los cristianos grises. ‘Yo soy cristiano, ¡pero sin exagerar!’ dicen, y hacen tanto mal, porque su testimonio cristiano es un testimonio que, al final, siembra confusión, siembra un testimonio negativo”.
Fuente: Rome Reports
El Papa Francisco inauguró un busto en honor al Papa emérito Benedicto XVI en los Jardines Vaticanos. La escultura es obra del artista italiano Fernando Delia. Después, explicó este gesto con un discursoen la Academia Pontificia de las Ciencias.
El Papa Francisco inauguró un busto en honor al Papa emérito Benedicto XVI en los Jardines Vaticanos. La escultura es obra del artista italiano Fernando Delia. Después, explicó este gesto con un discursoen la Academia Pontificia de las Ciencias.
"Este busto de Benedicto XVI evoca a los ojos de todos, la persona y el rostro del querido Papa Ratzinger. Evoca su espíritu: el de sus enseñanzas, sus ejemplos, sus obras, su devoción a la Iglesia, su actual vida monástica".
Francisco también habló de la relación entre religión y ciencia, una cuestión muy estudiada por Benedicto XVI. Y recordó los puntos que hacen importante al Papa emérito.
"Benedicto XVI, un gran Papa. Grande por la fuerza y lucidez de su inteligencia, grande por su importante contribución a la Teología, grande por su gran amor a la Iglesia y a los hombres, grande por su virtud y su religiosidad ".
Francisco concluyó pidiendo a la Academia Pontificia de las Ciencias que continúe su trabajo sobre el estudio de la relación entre fe y ciencia.
Fuente: Romereports.com
“El mandamiento del amor a Dios y al prójimo es el primero no porque está encima del elenco de los mandamientos. Jesús no lo coloca en el vértice, sino al centro, porque es el corazón desde el cual debe partir todo y hacia donde todo debe regresar y servir de referencia.”
Este mediodía ante una Plaza de San Pedro repleta de fieles y peregrinos -más de 80 mil- el Obispo de Roma indicó que el Evangelio de hoy nos recuerda que toda la Ley divina se resume en el amor por Dios y por el prójimo. La señal visible que el cristiano puede mostrar para testimoniar al mundo el amor de Dios es el amor por los hermanos, reflexionó Francisco. “El mandamiento del amor a Dios y al prójimo es el primero no porque está encima del elenco de los mandamientos. Jesús no lo coloca en el vértice, sino al centro, porque es el corazón desde el cual debe partir todo y hacia donde todo debe regresar y servir de referencia.” “Jesús, puntualizó el Papa, no nos entrega dos fórmulas o dos preceptos, sino dos rostros, es más un solo rostro, aquel de Dios que se refleja en tantos rostros, porque en el rostro de cada hermano, especialmente el mas pequeño, frágil e indefenso, está presente la imagen misma de Dios.”
¡Queridos hermanos y hermanas buenos días!
El Evangelio de hoy nos recuerda que toda la Ley divina se resume en el amor por Dios y por el prójimo. El Evangelista Mateo cuenta que algunos fariseos se pusieron de acuerdo para probar a Jesús (cfr 22,34-35). Uno de ellos, un doctor de la ley, le dirige esta pregunta : «Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?»(v. 36). Jesús, citando el Libro del Deuteronomio, responde: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento» (vv. 37-38). Habría podido detenerse aquí. En cambio Jesús agrega algo que no había sido preguntado por el doctor de la ley. De hecho dice: «El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (v.39). Este segundo mandamiento tampoco lo inventa Jesús, sino que lo retoma del Libro del Levítico. Su novedad consiste justamente en el juntar estos dos mandamientos – el amor por Dios y el amor por el prójimo – revelando que son inseparables y complementarios, son las dos caras de una misma medalla. No se puede amar a Dios sin amar al prójimo y no se puede amar al prójimo sin amar a Dios. El Papa Benedicto nos ha dejado un bellísimo comentario sobre este tema en su primera Encíclica “Deus caritas est” (nn. 16-18).
En efecto, la señal visible que el cristiano puede mostrar para testimoniar el amor de Dios al mundo y a los demás, a su familia, es el amor por los hermanos. El mandamiento del amor a Dios y al prójimo es el primero no porque está encima del elenco de los mandamientos. Jesús no lo coloca en el vértice, sino al centro, porque es el corazón desde el cual debe partir todo y hacia donde todo debe regresar y servir de referencia.
Ya en el Antiguo Testamento la exigencia de ser santos, a imagen de Dios que es santo, comprendía también el deber de ocuparse de las personas más débiles como el forastero, el huérfano, la viuda (cfr Es 22,20-26). Jesús lleva a cumplimento esta ley de alianza, Él que une en sí mismo, en su carne, la divinidad y la humanidad, en un único misterio de amor.
A este punto, a la luz de esta palabra de Jesús, el amor es la medida de la fe, y la fe es el alma del amor. No podemos separar más la vida religiosa, de piedad, del servicio a los hermanos, de aquellos hermanos concretos que encontramos. No podemos dividir más la oración, el encuentro con Dios en los Sacramentos, de la escucha del otro, de la cercanía a su vida, especialmente a sus heridas. Acuérdense de esto: el amor es la medida de la fe. Tú ¿cuánto amas? Cada uno se responda ¿Cómo es tu fe? Mi fe es como yo amo. Y la fe es el alma del amor.
En medio de la densa selva de preceptos y prescripciones – de los legalismos de ayer y de hoy – Jesús abre un claro que permite ver dos rostros: el rostro del Padre y aquel del hermano. No nos entrega dos fórmulas o dos preceptos: no son preceptos y fórmulas; nos entrega dos rostros, es más un solo rostro, aquel de Dios que se refleja en tantos rostros, porque en el rostro de cada hermano, especialmente el más pequeño, frágil, indefenso y necesitado está presente la imagen misma de Dios. Y deberiamos preguntarnos, cuando encontramos a uno de estos hermanos, si somos capaces de reconocer en él el rostro de Cristo: ¿somos capaces de esto?
De esta forma Jesús ofrece a cada hombre el criterio fundamental sobre el cual edificar la propia vida. Pero sobre todo Él nos dona el Espíritu Santo, que nos permite amar a Dios y al prójimo como Él, con corazón libre y generoso. Por intercesión de María, nuestra Madre, abrámonos para acoger este don de amor, para caminar siempre en esta ley de los dos rostros, que son un solo rostro: la ley del amor.
Queridos hermanos y hermanas,
Ayer, en São Paulo en Brasil, ha sido proclamada Beata la Madre Assunta Marchetti, nacida en Italia, co-fundadora de las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo – Scalabrinianas. Era una hermana ejemplar en el servicio a los huérfanos de los emigrantes italianos; ella veía a Jesús presente en los pobres,en los huérfanos, en los enfermos, en los emigrantes. Demos gracias al Señor por esta mujer, modelo de incansable trabajo misionero y de valerosa dedición en el servicio a la caridad. Este es un llamado, sobre todo la confirmación de lo que hemos dicho antes, acerca de buscar el rostro de Dios en el hermano y la hermana necesitados.
Saludo con afecto a todos los peregrinos provenientes de Italia y de los diferentes Países, iniciando por los devotos de la Virgen del Mar, de Bova Marina, en Reggio Calabria. Recibo con alegría a los fieles de Lugana en Sirmione, Usini, Portobuffolê, Arteselle, Latina e Guidonia; como también a aquellos de Losanna en Suiza, Marsella en Francia. Dirijo un saludo especial a la comunidad peruana de Roma, aquí presente con la sagrada Imagen, que veo del Señor de los Milagros. También saludo a los peregrinos de Schoenstatt, estoy viendo desde aquí la imagen de la Madre.
Les agradezco a todos y los saludo con afecto.
Por favor, no se olviden de rezar por mí. Les deseo buen domingo y buen almuerzo. ¡Hasta la vista!
Fuente: NEWS.VA
Tres mensajes, dos específicamente relacionados con una nueva publicación y el tercero, de carácter más privado, para expresar apoyo a los fieles del “Summorum Pontificum”, que siguen el rito antiguo y que en estos días se encuentran en Roma para celebrar su peregrinación anual. Joseph Ratzinger, el Papa emérito ha vuelto a hacer escuchar su voz. Sobre todo para recordar, con un largo mensaje dirigido a profesores y estudiantes de la Pontificia Universidad Urbaniana, que la Iglesia existe para la misión y que el diálogo entre las religiones no la sustituye.
Benedicto XVI escribió una carta al delegado general de la peregrinación del “Summorum Pontificum”, agradeciéndole por la invitación a estar presente durante las celebraciones en rito antiguo (el pontifical en San Pedro, celebrado por el cardenal Leo Raymond Burke): «Estoy muy contento de que el “Usus antiquus” viva ahora en una plena paz de la Iglesia, incluso entre los jóvenes, apoyado y celebrado por grandes cardenales. Espiritualmente estaré con ustedes. Mi estado de “monje de clausura” no me permite una presencia exterior. Salgo de mi clausura solamente en casos particulares, invitado personalmente por el Papa».
El Papa emérito también dirigió un mensaje de saludo al congreso internacional “El respeto por la vida, camino para la paz”, promovido por la Fundación Ratzinger, que se llevó a cabo en la Pontificia Universidad Bolivariana de Medellín, en Colombia, recordando que «el compromiso por la paz –tan fundamental en un mundo acosado por la violencia– comienza con el respeto incondicional de la vida del hombre, creado a imagen de Dios y así dotado con dignidad absoluta».
El tercer mensaje, más articulado, de Benedicto XVI fue el enviado a la Urbaniana, con ocasión de la dedicación en su recuerdo de la nueva aula magna. El Papa emérito se preguntó si verdaderamente la misión es actual, sobre todo porque hoy en día «muchos, efectivamente, creen que las religiones deberían respetarse recíprocamente y, en el diálogo entre ellas, convertirse en una fuerza común de paz. En esta forma de pensar, la mayor parte de las veces se presupone que las diferentes religiones son variantes de una única e idéntica realidad; que “religión” es el género común, que asume formas diferentes según las diferentes culturas, pero que expresa, como sea, la misma realidad. La cuestión de la verdad, la que en principio movió a los cristianos más que lo demás, es puesta entre paréntesis». Una concepción que «es letal para la fe. Efectivamente, la fe pierde su carácter vinculante y su seriedad cuando todo se reduce a símbolos intercambiables, capaces de aludir de lejos al inaccesible misterio divino».
«Para nosotros, los cristianos –escribió Ratzinger–, Jesucristo es el Logos de Dios, la luz que nos ayuda a distinguir entre la naturaleza de religión y su distorsión. En nuestro tiempo se vuelve cada vez más fuerte la voz de los que quieren convencernos de que la religión, como tal, ha sido superada. Solamente la razón crítica debería orientar las acciones del hombre».
En realidad, «hoy también, en un mundo profundamente cambiado, sigue siendo razonable la tarea de comunicar a los demás el Evangelio de Jesucristo». Y hay también un motivo más sencillo «para justificar esta tarea. La alegría exige ser comunicada. El amor exige ser comunicado. La verdad exige ser comunicada. Quienes han recibido una gran alegría no pueden quedársela para sí, deben transmitirla. Lo mismo con el don del amor, con el don del reconocimiento de la verdad que se manifiesta». «Anunciamos a Jesucristo no para procurar a nuestra comunidad la mayor cantidad de miembrosposible; y mucho menos por el poder. Hablamos de Él porque sentimos el deber de transmitir la alegría que nos ha sido dada». Palabras que confirman una vez más la famosa expresión, citada en varias ocasiones por Papa Francisco: «La Iglesia crece no por proselitismo, sino por atracción». Así pues, la Iglesia no se plantea el problema de los números, de la estadística, no estudia estrategias de mercadeo, sino que ofrece el testimonio de la belleza y de la plenitud de la vida cristiana, sin preocuparse por conquistar espacios de poder.
Fuente: Vatican Insider
Viviendas, alimentos, estructuras escolares: el plan extraordinario de la fundación pontificia es uno de los más grandes que ha llevado a cabo en sus 67 a os de historia
Miles de refugiadoscristianos recibirán alimentos, viviendas, estructuras escolares y regalos para los niños. Ayuda a la Iglesia Necesitada acaba de aprobar un plan extraordinario de ayuda para Irak, por un valor de 4 millones de euros, uno de los mayores ofrecidos por la fundación pontificia en sus 67 años de historia. Los proyectos, que incluyen el apoyo pastoral a las religiosas y a los sacerdotes, ayudarán a más de 120 mil refugiados cristianos, que deben afrontar el invierno inminente.
Las condiciones meteorológicas empeorarán drásticamente durante los próximos días y miles de familias que viven en las tiendas deben encontrar urgentemente nuevas viviendas. Otros miles de prófugos deberán abandonar dentro de poco los edificios públicos, sobre todo las escuelas que, en estos momentos, funcionan como centros de acogida en los que cada habitación alberga por lo menos a veinte personas.
Las comunidades cristianas dependen completamente de la ayuda exterior y han recibido el apoyo de la Iglesia desde su llegada al Kurdistán iraquí. Muchos encontraron refugio en Ankawa, localidad de mayoría cristiana a las afueras de Erbil, mientras los demás se encuentran en la región de Dahuk, cerca de la frontera con Turquía.
Han pasado cuatro meses desde que miles de familias se vieron obligadas a huir de Mosul hacia la Llanura de Nínive, debido al avence del Estado Islámico. Mientras tanto, se acerca el invierno y sus condiciones, precarias de por sí, podrían empeorar drásticamente.
Por ello, AIN, que ya había donado, en dos aportes extraordinarios, alrededor de 200 mil euros, decidió organizar un programa específico de ayuda, que fue estudiado en el terreno por representantes de AIN y exponentes de la Iglesia local.
El plan prevé: ocho escuelas prefabricadas (ccuatro en Ankawa y cuatro en Dahuk), que acogerán a alrededor de 15 mil niños; alimento para los refugiados; viviendas en alquiler en Ankawa y Dahuk; 150 estructuras prefabricadas en Ankawa; regalos navideños para alrededor de 15 mil niños (que van desde la ropa, lápices de colores, libros y la Biblia para los niños de AIN); intenciones de misas para más de 100 sacerdotes iraquíes, muchos de los cuales han debido desplazarse debido a la crisis; ayuda a los 28 seminaristas del Seminario de San Pedro en Ankawa.
Fuente: Vatican Insider
"Sólo siguiendo el mapa de la esperanza podemos ir adelante en la unidad de la Iglesia. Estamos llamados a una esperanza grande. ¡Vayamos allí! Pero con la fuerza que nos da la oración de Jesús por la unidad; con la docilidad al Espíritu Santo, que es capaz de hacer de ladrillos piedras vivas; y con la esperanza de encontrar al Señor que nos ha llamado a encontrarlo cuando se produzca la plenitud de los tiempos”.
Francisco añadió que ni el orgullo ni la suficiencia sirven para construir la unidad de la Iglesia. Sí, en cambio, la dulzura, la humildad y la magnanimidad.
"Hacer la unidad de la Iglesia, construir la Iglesia, este templo, esta unidad de la Iglesia: éste es el deber de todo cristiano, de cada uno de nosotros. Cuando se debe construir un templo, un palacio, se busca un área edificable, preparada para esto. La prima cosa que se hace es buscar la piedra de base, la piedra angular dice la Biblia. Y la piedra angular de la unidad de la Iglesia, o mejor dicho, la piedra angular de la Iglesia es Jesús, y la piedra angular de la unidad de la Iglesia es la oración de Jesús en la Última Cena: ‘¡Padre, que sean uno!’. ¡Y esta es la fuerza!”
"Humildad, dulzura, magnanimidad: son cosas débiles, porque el humilde parece que no sirve para nada; la dulzura, la mansedumbre, parecen no servir; la magnanimidad, el estar abierto a todos, tener un corazón grande… Y después dice además: ‘Soportándose mutuamente con amor’. Soportándose unos a otros en el amor, teniendo como interés ¿qué cosa? Conservar la unidad. Y nosotros nos transformamos cada vez más en piedras fuertes, en este templo, cuanto más débiles nos hacemos con estas virtudes de la humildad, de la magnanimidad, de la dulzura, de la mansedumbre”.
"Sólo sobre el diseño de la esperanza podemos ir adelante en la unidad de la Iglesia. Estamos llamados a una esperanza grande. ¡Vayamos! Pero con la fuerza que nos da la oración de Jesús por la unidad; con la docilidad al Espíritu Santo, que es capaz de hacer de ladrillos piedras vivas; y con la esperanza de encontrar al Señor que nos ha llamado a encontrarlo cuando se produzca la plenitud de los tiempos”.
Fuente: Rome Reports
El radicalismo está rozando las fronteras de Turquía después de arrasarlo todo a su paso por Siria e Irak. Decenas de personas escapan en autobuses o a pie desde la ciudad siria de Kobane, situada a diez kilómetros de Turquía.
Refugiada siria
"Llegamos hasta aquí después de pasar muchas dificultades por el camino. Fue muy difícil porque llegamos a pie. Caminamos durante tres días. Nunca quisimos irnos. Pasamos muchas penurias y estamos muy cansados”.
Desde el Vaticano los llamamientos a la paz son constantes. En el consistorio celebrado con los patriarcas de Oriente Medio, el Papa pidió que no se borre la presencia cristiana en la zona.
"Los últimos sucesos ocurridos, sobre todo en Iraq y en Siria son muy preocupantes. Asistimos a un fenómeno de terrorismo de dimensiones hasta ahora inimaginables”.
Los de Kobane, en el norte de Siria, son los últimos de una larga lista de refugiados. Llegaron 70.000 hasta Turquía en tan sólo 2 días.
En Jordania saben desdehace años lo que es recibir a personas que huían con lo puesto. Allí, la Iglesia se hace presente para ellos también en movimientos católicos como los Focolares.
Presidenta, Focolares 26 de septiembre
"Dios no está lejos de este dolor, Dios sufre en los hombres que sufren y por tanto, debemos tratar de aliviar el sufrimiento, de amar a cada persona, de estar cerca de quienes sufren y aliviar su sufrimiento con nuestro amor. Muchas veces sólo con una palabra, otras veces con una ayuda material, otras puede ser sólo el quedarse allí en lugar de marcharse”.
Focolares Jordania, 26 de septiembre
"Los focolares acogimos a unas 20 personas. Algunas de las familias del movimiento después acogieron a 30 o a 40 personas. Un padre decía, 'hemos acogido a tanta gente que no hay una sola esquina libre en casa y al final he tenido que dormir en el coche'”.
Les han proporcionado alimento, mantas o medicinas. También han rezado con ellos. Dicen que, de hecho, les han sorprendido por su fe.
Focolares Jordania 26 de septiembre
"No quieren vengarse porque es gente que cree firmemente en el amor. Sufren, les han hecho daño pero no tienen odio. Se preguntan por qué, gritan, se preguntan dónde está el mundo pero no sienten odio o venganza”.
En Oriente Medio hay dos millones de refugiados iraquíes y tres millones sirios repartidos principalmente en Líbano, Jordania y Turquía. En estos países, la Iglesia y otras instituciones trabajan para dar cobijo y consuelo a quienes, como estos refugiados, han perdido todo de la noche a la mañana.
Fuente: Rome Reports
La campaña publicitaria de Éxodo: Dioses y Reyes se está intensificando, a mes y medio vista de su estreno internacional (Ver aquí las fechas del lanzamiento).
Alfonso Méndiz
La 20th Century Fox, que hace dos semanas proyectó media hora del filme para algunos invitados, ha proyectado el jueves 16 de octubre una versión aún más larga (45 minutos) para los críticos cinematográficos de Nueva York y Los Angeles, y tiene previsto hacer lo mismo con los de Washington DC la semana próxima. Las imágenes pueden haber sido proyectadas también en Toronto, según noticias un tanto confusas aparecidas en el Toronto Sun.
Lo más importante es que han trascendido detalles del argumento del filme, y que el estudio ha dado a conocer nuevas imágenes, incluyendo fotos de actores que todavía no habíamos visto en los anteriores materiales de prensa. Son las fotos que aparecen en este post.
Las informaciones más detalladas sobre esas proyecciones parciales son las que han publicado io9, Coming Soon y We Got This Covered. Contrastando los retazos argumentales de una y otra fuente, cabe concluir lo siguiente:
-La adopción de Moises en la familia del Faraón Seti no se lleva a cabo por decisión de su esposa, sino de la hermana del Faraón, la princesa Bitia. Ésta adopta a su vez a la hermana de Moisés, Miriam, quien -tal como aparece en la Biblia- sugiere buscar a una nodriza para alimentarlo y trae a la madre del niño (Ex 2, 7).
-Moisés y Ramsés crecen juntos como “primos”, lo cual tiene sentido si Bitia es hermana del Faraón , y tanto ella como Seti son los hijos del anterior Faraón, que había ordenado la muerte de los hebreos recién nacidos(Ex 1,8).
-Aunque Ramsés es hijo de Seti, y aunque parece estar siempre muy cercano a Moisés (como lo estaba en el filme El príncipe de Egipto), Seti “sigue prefiriendo a Moisés” (tal como sucedía en Los diez mandamientos). Esto apoya la teoría de algunos críticos de que Seti morirá en esta película mucho antes de lo que suele acontecer en la mayoría de los filmes sobre Moisés; también porque la esposa de Ramsés,Tuya (Sigourney Weaver), tiene ambiciones de poder y convence a su marido para que mate a su padre Seti (al igual que Comodus mata a su padre Marco Aurelio en Gladiador, cuando descubre que éste iba a señalar a Maximus como nuevo emperador).
-La batalla inicial con los hititas es precedida por una visita a un oráculo –posiblemente, la suma sacerdotisa egipcia- que mata un pollo, estudia su sangre, y declara que “un hombre se salvará y se convertirá en líder”. Moisés salva la vida durante la secuencia de la batalla, cumpliendo así la primera mitad de la profecía y avivando la paranoia de Ramsés en lo concerniente a la otra mitad.
-Según refiere algún crítico, se ve sonreír a un esclavo -¿Josué?- cuando
Moisés azota al capataz egipcio (Ex 2, 12).
-Los espías de Ramsés oyen por casualidad una conversación entre Moisés y Nun, padre de Josué, en el que Nun (Ben Kingsley) revela a Moisés sus verdaderos orígenes. Cuando llega lo noticia a Ramsés, éste amenaza a Miriam con cortarle la mano si sigue negando que es la hermana de Moisés.
-Moisés es desterrado de Egipto, al parecer por Ramsés, tal y como sucede en Los Diez Mandamientos. No está claro si es entonces cuando Moisés decide matar al capataz egipcio, o si esa acción ha sucedido antes, como se lee en la Biblia (Ex 2,15). Precisamente la acción homicida es la que justifica en el texto sagrado que Moisés salga huyendo al desierto.
-La alta sacerdotisa de Egipto afirma que ella va a limpiar el Nilo, después de que Moisés lo convierta en sangre (Ex 7, 20), pero finalmente no puede. En el relato bíblico, por el contrario, dos magos llevan a cabo una segunda transformación del agua en sangre para mostrar que sus dioses son tan poderosos como el Dios de Moisés (Ex 7, 22).
-Según los críticos, “las plagas se visualizan larga y explícitamente”, mientras que el texto bíblico es sumamente parco en la descripción visual de esas escenas (Ex, cap. 7-12).
-Ramsés envía asesinos para matar a la familia de Moisés. Este detalle inventado, que es paralelo a un pasaje de Los Diez Mandamientos, sugiere que la idea de matar a los primogénitos de los hebreos -incluyendo al propio hijo de Moisés- mueve a Dios, en la décima y última plaga, a acabar con la vida de todos los primogénitos de los egipcios (Ex 12, 29).
-The Christian Post añade otro detalle interesante: Moisés exhorta aRamsés
a “aceptar los planes de Dios para que no muera su hijo ni Egipto sea destruido”. Todo parece indicar que en el filme Moisés intenta convertir a Ramsés a la fe de los hebreos.
Con todo esto a la vista, podemos concluir que el guión de Exodusno es una transcripción exacta de la Biblia, sino más bien una adaptación y dramatización de los hechos allí narrados. Esto no quiere decir que sea infiel al texto sagrado, pues en lo esencial se atiene a lo que leemos en la Escritura. Y toda recreación fílmica requiere siempre modificaciones para crear conflicto e interés dramático.
Con los elementos de que disponemos, sólo puede decirse que es una adaptación de los hechos, y que sigue las pautas narrativas de otros filmes bíblicos, como Los Diez Mandamientos. En todo caso, es preciso un visionado de la cinta para realizar un juicio definitivo. Y para eso... habrá que esperar a su estreno, a principios de diciembre.
Escrito por Alfonso Méndiz en jesucristoenelcine.blogspot.com