El Papa Francisco ha concedido una nueva entrevista a un medio de comunicación. En este caso a Franca Giansoldati, del diario italiano «Il Messaggero». Presentamos a continuación un resumen de esa entrevista.
La cita es en Santa Marta, por la tarde. Una rápida comprobación y un guardia suizo me hace acomodar en una pequeña salita.
Seis butacas verdes de terciopelo un poco liso, una mesita de madera, un televisor de esos antiguos, con la barriga. Todo en perfecto orden, el mármol enlucido, algún cuadro. Podría ser una sala de aspecto parroquial, una donde se va para pedir un consejo o para hacer los documentos matrimoniales.
Francisco entra sonriendo: “¡Finalmente! Yo la leo y ahora la conozco”. Me pongo colorada. “Yo en cambio le conozco y ahora le escucho”. Se ríe. Se ríe a gusto el Papa, como hará otras veces en esa hora y pico de conversación sin tapujos.
Roma con sus problemas de megápolis, la época de cambios que debilitan la política, la dificultad al defender el bien común; la reapropiación por parte de la Iglesia de los temas de la pobreza y de la solidaridad (“Marx no inventó nada”), el lamento ante la degradación de las periferias del alma, el resbaloso abismo moral en el que se abusa de la infancia, se tolera la mendicidad, el trabajo infantil y, no en último lugar, la explotación de las baby prostitutas de ni siquiera quince años. Y clientes que podrían ser sus abuelos; “pedófilos”: el Papa los define precisamente así.
Francisco habla, explica, se interrumpe, vuelve. Pasión, dulzura, ironía. Un hilo de voz, parece acunar las palabras.
Las manos acompañan el razonamiento, las entrelaza, las suelta, parecen diseñar geometrías invisibles en el aire. Está en magnífica forma a pesar de los rumores sobre su salud.
- Es hora del partido Italia-Uruguay. Santo Padre, ¿usted a quien apoya?
- Ah, yo por nadie, de verdad. Prometí a la presidenta de Brasil (Dilma Roussef ndr) permanecer neutral.
- ¿Empezamos por Roma?
-Pero ¿sabe que yo no conozco Roma? Piense que la Capilla Sixtina la vi por primera vez cuando tomé parte en el conclave que eligió a Benedicto XVI (2005 ndr). Ni siquiera he estado en los museos. El hecho es que como cardenal no venía mucho. Conozco Santa María la Mayor porque iba siempre allí. Y después a San Lorenzo Extramuros adonde fui para las confirmaciones cuando estaba don Giacomo Tantardini. Obviamente conozco la Piazza Navona porque siempre me alojaba en via della Scrofa, allí detrás.
- ¿Hay algo de romano en el argentino Bergoglio?
- Poco y nada. Yo soy más piamontés, esas son las raíces originales de mi familia. Pero estoy empezando a sentirme romano. Quiero ir a visitar el territorio, las parroquias. Estoy descubriendo poco a poco esta ciudad. Es una metrópolis bellísima, única, con los problemas de las grandes metrópolis. Una ciudad pequeña posee una estructura casi univoca, una metrópolis, en cambio, comprende siete u ocho ciudades imaginarias superpuestas, a varios niveles. También a nivel cultural. Pienso por ejemplo en las tribus urbanas de los jóvenes. Es así en todas las metrópolis. En noviembre haremos en Barcelona un congreso dedicado precisamente a la pastoral de las metrópolis. En Argentina se han promovido intercambios con México. Se descubren muchas culturas entrecruzadas, pero no tanto a causa de las migraciones, sino porque se trata de territorios culturales transversales, hechos de pertenencias propias. Ciudades en la ciudad. La Iglesia debe saber responder también a este fenómeno.
- ¿Por qué usted, desde el principio, ha querido subrayar tanto la función del Obispo de Roma?
-El primer servicio de Francisco es este: ejercer de obispo de Roma. Todos los títulos del Papa, Pastor universal, Vicario de Cristo etc, los tiene precisamente porque es Obispo de Roma. Es la elección primaria. La consecuencia del primado de Pedro. Si mañana el Papa quisiera ser obispo de Tivoli, esta claro que me echarían.
- Hace cuarenta años, con Pablo VI, el Vicariato promovió el congreso sobre los problemas de Roma. Surgió el cuadro de una ciudad en la que quien tenía mucho, tenía lo mejor, y quien tenía poco, lo peor. Hoy, en su opinión, ¿cuáles son los males de esta ciudad?
- Son los de las metrópolis, como Buenos Aires. Quien aumenta los beneficios, y quien es cada vez más pobre. No sabía de ese congreso sobre los problemas de Roma. Son cuestiones muy romanas, y yo entonces tenía 38 años. Soy el primer Papa que no ha tomado parte en el Concilio y el primero que ha estudiado la teología después del Concilio y, en ese tiempo, para nosotros la gran luz era Pablo VI. Para mi la Evangelii Nuntiandi sigue siendo un documento pastoral nunca superado.
-Cierto. Tutelar siempre el bien común. La vocación para cualquier político es esta. Un concepto amplio que incluye, por ejemplo, la custodia de la vida humana, su dignidad. Pablo VI solía decir que la misión de la política es una de las formas más altas de caridad. Hoy el problema de la política – no hablo solo de Italia sino de todos los países, el problema es mundial – es que se ha desvalorizado, arruinada por la corrupción, por el fenómeno de las comisiones. Me viene a la mente un documento que publicaron los obispos franceses hace 15 años. Era una carta pastoral que se titulaba: Rehabilitar la política [aquí en español en PDF], y afrontaba precisamente este argumento. Si no hay servicio en la base, tampoco se puede entender la identidad de la política.
- Usted ha dicho que la corrupción huele a podrido. Ha dicho que la corrupción social es fruto de un corazón enfermo y no sólo de condiciones externas. No habría corrupción sin corazones corrompidos. El corrupto no tiene amigos sino idiotas útiles. ¿Nos lo explica mejor?
- Hablé dos días seguidos de este argumento porque comentaba la lectura de la Viña de Nabot. A mí me gusta hablar de las lecturas del día. El primer día afronté la fenomenología de la corrupción, el segundo día de cómo acaban los corruptos. El corrupto, en todo caso, no tiene amigos, sólo tiene cómplices.
- Según usted ¿se habla tanto de la corrupción porque los mass media insisten demasiado en el argumento, o porque de hecho se trata efectivamente se trata de un mal endémico y grave?
- No, por desgracia es un fenómeno mundial. Hay jefes de Estado en la cárcel precisamente por eso. Me he preguntado mucho, y he llegado a la conclusión de que muchos males aumentan sobre todo durante los cambios de época. Estamos viviendo no tanto en una época de cambios, sino en un cambio de época. Y por tanto se trata de un cambio de cultura; precisamente en esta fase emergen cosas de este tipo. El cambio de época alimenta la decadencia moral, no solo en la política, sino en la vida financiera o social.
- Tampoco los cristianos parecen brillar por su testimonio...
- Es el ambiente el que facilita la corrupción. No digo que todos sean corruptos, pero creo que es difícil permanecer honrado en la política. Hablo de todo el mundo, no de Italia. Pienso también en otros casos. A veces hay personas que querrían hacer las cosas claras, pero se encuentran en dificultad y es como si fueran fagocitadas por un fenómeno endémico, a varios niveles, transversal. No porque sea la naturaleza de la política, sino porque en un cambio de época las presiones hacia una cierta deriva moral se hacen más fuertes.
- ¿A usted le asusta más la pobreza moral o material de una ciudad?
-Me asustan ambas. A un hambriento, por ejemplo, puedo ayudarlo a que no tenga más hambre, pero si ha perdido el trabajo y no encuentra ocupación, tiene que ver con otra pobreza. Ya no tiene dignidad. Quizás pueda ir a Caritas y traerse a casa un paquete de comida, pero experimenta una pobreza gravísima que arruina el corazón. Un obispo auxiliar de Roma me ha contado que muchas personas van a los comedores y a escondidas, llenos de vergüenza, se llevan a casa comida. Su dignidad se ve progresivamente depauperada, viven en un estado de postración.
- Por las callesconsulares de Roma se ven chicas de apenas 14 años a menudo obligadas a prostituirse ante la indiferencia general, mientras que en el metro se asiste a la mendicidad de los niños. ¿La Iglesia es aún levadura? ¿Se siente impotente como obispo a esta degradación moral?
-Siento dolor. Siento enorme dolor. La explotación de los niños me hace sufrir. También en Argentina es lo mismo. Para algunos trabajos manuales se usan niños porque tienen las manos más pequeñas. Pero los niños son también explotados sexualmente, en hoteles. Una vez me advirtieron que en una calle de Buenos Aires había niñas prostitutas de 12 años. Me informé y efectivamente era así. Me hizo daño. Pero aún más ver que se paraban autos de gran cilindrada conducidos por ancianos. Podían ser sus abuelos. Hacían subir a la niña y le pagaban 15 pesos que después servían para comprar los deshechos de la droga, el “paquete". Para mi estas personas que hacen esto a las niñas son pedófilos. Sucede también en Roma. La Ciudad eterna que debería ser un faro en el mundo es espejo de la degradación moral de la sociedad. Pienso que son problemas que se resuelven con una buena política social.
- ¿Qué puede hacer la política?
- Responder de forma clara. Por ejemplo con servicios sociales que sigan a las familias para entender, acompañándolas para salir de situaciones duras. El fenómeno indica una deficiencia de servicio social en la sociedad.
- Pero la Iglesia está trabajando muchísimo...
-Y debe seguir haciéndolo. Hay que ayudar a las familias en dificultad, un trabajo en aumento que impone el esfuerzo común.
-En Roma cada vez más jóvenes no van a la Iglesia, no bautizan a los hijos, no saben siquiera hacer el signo de la cruz. ¿Qué estrategia hace falta para invertir esta tendencia?
-La Iglesia debe salir a las calles, buscar a la gente, ir a las casas, visitar a las familias, ir a las periferias. No ser una iglesia que sólo recibe, sino que ofrece.
- Y los párrocos no deben poner bigudíes a las ovejas...
-(Ríe) Obviamente. Estamos en un momento de misión desde hace una decena de años. Debemos insistir.
- ¿Le preocupa la cultura de la falta de natalidad en Italia?
- Pienso que hay que trabajar más por el bien común de la infancia. Formar una familia es una tarea grande, a veces no es suficiente el sueldo, no se llega a fin de mes. Se tiene miedo a perder el trabajo o a no poder pagar el alquiler. La política social no ayuda. Italia tiene una tasa bajísima de natalidad, España lo mismo. Francia va un poco mejor pero la tasa también es baja. Es como si Europa se hubiera cansado de ser mamá, prefiriendo ser abuela. Mucho depende de la crisis económica y no solo de una deriva cultural marcada por el egoísmo y el hedonismo. El otro día leía una estadística sobre los criterios de gasto de la población a nivel mundial. Después de la alimentación, vestidos y medicinas, tres elementos necesarios, siguen la cosmética y los gastos para los animales domésticos.
- ¿Cuentan más los animales que los niños?
Se trata de otro fenómeno de degradación cultural. Estoporque la relación afectiva con los animales es más fácil, más programable. Un animal no es libre, mientras que tener un hijo es algo complicado.
- ¿El Evangelio habla más a los pobres o a los ricos para que se conviertan?
-La pobreza está en el centro del Evangelio. No se puede entender el Evangelio sin entender la pobreza real, teniendo en cuenta que existe también unapobreza bellísima del espíritu: ser pobre ante Dios porque Dios te llena. El Evangelio se dirige indistintamente a los pobres y a los ricos. Y habla tanto de pobreza como de riqueza. No condena de hecho a los ricos, si acaso a las riquezas cuando son idolatradas. El dios dinero, el becerro de oro.
- Usted pasa por ser un Papa comunista, pauperista, populista. The Economist, que le ha dedicado una portada, afirma que habla como Lenin. ¿Se reconoce en estos modelos?
-Yo digo solo que los comunistas nos han robado la bandera. La bandera de los pobres es cristiana. La pobreza están en el centro del Evangelio. Los pobres están en el centro del Evangelio. Tomemos Mateo 25, el protocolo sobre el que seremos juzgados: tuve hambre, tuve sed, estuve en la cárcel, estaba enfermo, desnudo. O miremos a las Bienaventuranzas, otra bandera. Los comunistas dicen que todo esto es comunista. Sí, como no, veinte siglos después. Así que cuando hablan, se les podría decir: pero vosotros sois cristianos (se ríe).
- Si me permite una crítica..
-Cierto...
- Usted quizás habla poco de las mujeres, y cuando habla de ellas afronta el argumento sólo desde el punto de vista de la maternidad, la mujer esposa, la mujer madre, etc. Y sin embargo, las mujeres hoy presiden estados, multinacionales, ejércitos. En la Iglesia, según usted, ¿las mujeres qué puesto ocupan?
-Las mujeres son lo más bello que Dios ha hecho. La Iglesia es mujer. Iglesia es una palabra femenina. No se puede hacer teología sin esta femineidad. De esto, usted tiene razón, no se habla bastante. Estoy de acuerdo en que se debe trabajar más sobre la teología de la mujer. Lo he dicho y se está trabajando en este sentido.
- ¿No entrevé una cierta misoginia de fondo?
- El hecho es que la mujer fue tomada de una costilla… (se ríe con ganas). Bromeo, lo mío es una broma. Estoy de acuerdo en que se debe profundizar más en la cuestión femenina, de lo contrario no se puede entender a la misma Iglesia.
- ¿Podemos esperar de usted decisiones históricas, como una mujer presidiendo un dicasterio?, no digo el del clero...
-(Se ríe) Bueno, muchas veces los curas acaban bajo la autoridad de las perpetuas...
- En agosto usted irá a Corea. ¿Es la puerta a China? ¿Está usted apuntando a Asia?
- A Asia iré dos veces en seis meses. A Corea en agosto para encontrar a los jóvenes asiáticos. En enero a Sri Lanka y Filipinas. La Iglesia en Asia es una promesa. Corea representa mucho, tiene a las espaldas una historia bellísima, durante dos siglos no tuvo sacerdotes y el catolicismo avanzó gracias a los laicos. Ha habido también mártires. En cuanto a China, se trata de un desafío cultural grande. Grandísimo. Y está el ejemplo de Matteo Ricci que hizo mucho bien...
- ¿A dónde va la Iglesia de Bergoglio?
-Gracias a Dios no tengo ninguna Iglesia, sigo a Cristo. No he fundado nada. Desde el punto de vista del estilo, no he cambiado de cómo era en Buenos Aires. Sí, quizás alguna cosilla, porque se debe, pero cambiar a mi edad habría sido ridículo. Sobre el programa, en cambio, sigo lo que los cardenales han pedido durante las congregaciones generales antes del conclave. Voy en esa dirección. El Consejo de los ocho cardenales, un organismo externo, nace de allí. Había sido pedido para que ayudara a reformar la curia. Cosa por otro lado nada fácil, porque se da un paso, pero luego surge que hay que hacer esto o aquello, y si antes había un dicasterio después se hacen cuatro. Mis decisiones son el fruto de las reuniones preconclave. No he hecho nada solo.
- Una aproximación democrática...
-Han sido decisiones de los cardenales. No sé si es una aproximación democrática, diría más sinodal, aunque la palabra para los cardenales no es apropiada.
- ¿Qué desea a los romanos para el día de los patrones San Pedro y San Pablo?
-Que sigan siendo buenos. Son muy simpáticos. Lo veo en las audiencias y cuando voy a las parroquias. Les deseo que no pierdan la alegría, la esperanza, la confianza a pesar de las dificultades. También el dialecto romano es hermoso.
- Wojtyla aprendió a decir, volemose bene, damose da fa´. ¿Ha aprendido usted alguna frase en dialecto romano?
-Por ahora poco. Campa e fa´ campa´ (Vive y deja vivir, ndt.). (Naturalmente, se ríe).
(Entrevista concedida a Franca Giansoldati, el original italiano en Il Messaggero puede leerse aquí; traducción de Aleteia.org)
A los sacerdotes que lo invitaban a que se tomara unas vacaciones, el cardenal de Milán Alfredo Ildefonso Schuster les decía, sonriendo, que habría tenido todo el tiempo necesario para descansar en el más allá. Francisco, el Papa jesuita con una agenda que dejaría exhausto a cualquier cuarentón, parece inspirarse en este modelo, aunque sus 77 años a veces lo obliguen a cancelar algunas citas, como sucedió el viernes pasado con la visita al hospital romano Gemelli.
«Él es quien decide su agenda», explicó a “La Stampa”-Vatican Insider el padre Federico Lombardi, «y tiene un ritmo de vida muy intenso porque se siente llamado al servicio del Señor con todas sus fuerzas. Ni siquiera cuando era arzobispo de Buenos Aires se iba de vacaciones». Bergoglio no se detiene ni siquiera el día de la semana dedicado tradicionalmente al descanso de los Papas, el martes (durante el cual sus predecesores no tenían audiencias ni compromisos particulares). En lugar de descansar los martes por la mañana, aprovecha para los encuentros pendientes. «Francisco sigue el estilo de vida activo de San Ignacio, que en las constituciones de la orden definió a los jesuitas “obreros en la viña del Señor”; por ello –observó Lombardi– se dedica con tal fuerza a su misión, incluso más allá de las propias fuerzas».
Durante los últimos cien años, las agendas de los Papas se han llenado exponencialmente de compromisos, citas públicas y discursos. Una ojeada a las estadísticas puede ayudar a comprenderlo mejor. La cita más significativa del Pontificado de Francisco, la misa cotidiana, con todo y homilía, celebrada por las mañanas en Santa Marta, ante unos sesenta fieles, representa una novedad absoluta. Sus predecesores también decían misa todos los días en la capilla privada del apartamento pontificio, pero no predicaban y ni lo hacían frente a una cámara de televisión ni a los micrófonos de la Radio Vaticana. Si se sentían mal o estaban indispuestos, si llegaban un poco tarde, nadie, o casi nadie, se habría dado cuenta. Desde marzo de 2013 hasta hoy, Francisco ha celebrado en la capilla de Santa Marta 229 misas, con igual número de homilías, y se ha detenido a saludar personalmente a cada uno de los fieles presentes; se estima (siendo poco generosos) que Francisco ha saludado solamente en estas citas matutinas a alrededor de 12 mil personas. Las grandes celebraciones litúrgicas que el Papa ha presisido en Roma o en sus viajes han sido 95. Las homilías que ha pronunciado durante estas ocasiones han sido 73.
Desde marzo de 2013, Francisco ha escrito una encíclica (“Lumen fidei”) y una exhortación apostólica (“Evangelii gaudium”), tres cartas apostólicas y cuatro “Motu proprio”, 45 cartas oficiales. Ha pronunciado o enviado 55 mensajes (entre ellos, varios vídeo-mensajes). Desde que fue elegido, Bergoglio ha pronunciado 231 discursos, sin contar sus palabras durante los Ángelus, que han sido 73. Aunque, como se sabe, el Pontífice cuenta con la colaboración de algunas personas para escribir sus textos, es él quien predispone sus indicaciones.
Otra innovación tiene que ver con las audiencias de los miércoles. Francisco, hasta el día de hoy, ha sostenido 54. Los cálculos de la Prefectura de la Casa Pontificia hablan de más de 6 millones de presencias, entre los Ángelus y las Audiencias generales. El Papa dedica mucho tiempo al encuentro con los fieles que asisten a la Plaza San Pedro. Da vuelta en su vehículo descubierto para saludar a todos y acercarse a los que están más lejos, incluso durante el invierno. Estos encuentros, debido a la gran participación de los fieles, siempre se han llevado a cabo en la Plaza. Las horas que ha pasado al aire libre solamente en estas ocasiones (llueva, truene o relampaguee) han sido por lo menos 150. Y, a veces, el Papa se ha presentado, a pesar de estar indispuesto.
En cambio, el cálculo de las personas que ha recibido personalmente en audiencia es imposible, así como el de los enfermos con los que Bergoglio se ha reunido. Y se toma muchísimo tiempo respondiendo a la correspondencia privada. Francisco lee personalmente unas cincuenta cartas al día, de entre las 4.000 que le llegan cada semana, además de dar indicaciones para las respuestas de muchas otras. En algunos casos responde personalmente el teléfono.
Y luego están los viajes. Ha hecho dos al extranjero (a Brasil y a Tierra Santa) y cuatro en Italia. Pero no hay que olvidar las cinco visitas a las parroquias romanas, con las que Francisco también ha inaugurado un nuevo estilo, pues aprovecha los domingos por la tarde para llevarlas a cabo y permanece varias horas a disposición de los fieles.
Cuando se encuentra en el Vaticano, el Papa se despierta a las 4,45 y se viste solo. Después lee los «cifrados» de todas las nunciaturas del mundo y, al concluir, reza más de una hora y media y medita sobre las Escrituras del día para preparar la homilía de Santa Marta. Luego, alrededor de las 7, baja a celebrar la misa. Después de la celebración y de saludar a cada uno de los participantes, desayuna. Y, entonces sí, comienza su mañana de trabajo con las audiencias y los encuentros. A las 13 almuerza y después se echa una siestecita de media hora. Por la tarde, después de un tiempo de oración, vuelven a comenzar los encuentros, se ocupa de la correspondencia y de las llamadas telefónicas. Para concluir la jornada, antes de la cena de las 20, normalmente dedica una hora de adoración en la capilla.
Hay más cristianos perseguidos hoy que en los primeros siglos: es lo que dijo Papa Francisco en Santa Marta, quien presidió la misa en el día en que recordamos a los santos Protomártires de la Iglesia Romana, cruelmente asesinados a los pies de la colina del Vaticano por orden de Nerón después del incendio de Roma en el año 64
La oración al inicio de la Misa recuerda que el Señor ha "fecundado con la sangre de los mártires los primeros brotes de la Iglesia de Roma". "Se habla del crecimiento de una planta", afirmó el Papa en la homilía, y esto hace pensar en lo que decía Jesús: "El reino de los cielos es como un hombre que ha arrojado la semilla a la tierra, luego va a su casa y – duerma o esté despierto - la semilla crece, brota, sin que él sepa cómo lo ha hecho". Esta semilla es la Palabra de Dios que crece y se convierte en el Reino de Dios, se convierte en Iglesia gracias a "la fuerza del Espíritu Santo" y al "testimonio cristiano".
"Sabemos que no hay crecimiento sin el Espíritu: es Él quien hace la Iglesia, es él el que hace crecer a la Iglesia, es él el que convoca la comunidad de la Iglesia. Pero también requiere el testimonio de los cristianos. Y cuando el testimonio llega al final, cuando las circunstancias históricas nos piden un testimonio fuerte, allí están los mártires, los más grandes testigos. Y aquella Iglesia es regada por la sangre de los mártires. Y esta es la belleza de martirio. Comienza con el testimonio, día tras día, y puede terminar como Jesús, el primer mártir, el primer testigo, el testigo fiel: con la sangre".
Pero hay una condición para que el testimonio sea verdadero, agregó el Papa – "debe ser sin condiciones"
"Hemos escuchado el Evangelio, el que dice al Señor que lo sigue pero con una condición: ir a despedirse o a enterrar a su padre... el Señor lo detiene: "¡No!". El testimonio es sin condiciones. Debe ser permanente, debe ser decidido, debe ser con aquel lenguaje que Jesús nos dice, que es tan fuerte: "Que tu sí sea sí, que tu no, no". Este es el lenguaje del testimonio".
"Hoy - dijo el Papa - miramos esta Iglesia de Roma que crece, regada por la sangre de los mártires. Pero también es justo - continuó - que pensemos en tantos mártires de hoy, tantos mártires que dan su vida por la fe". Es cierto que han sido muchos los cristianos perseguidos en la época de Nerón, pero "hoy - señaló - no son menos":
"Hoy en día hay tantos mártires en la Iglesia, muchos cristianos son perseguidos. Pensemos en el Medio Oriente, los cristianos que deben huir de las persecuciones, los cristianos asesinados por sus perseguidores. También los cristianos expulsados de manera elegante, con guantes blancos: esta también es una persecución. Hoy en día hay más testigos más mártires en la Iglesia que en los primeros siglos. Y en esta misa, recordando a nuestros gloriosos antepasados, aquí en Roma, también pensamos en nuestros hermanos y hermanas que viven perseguidos, que sufren y que con su sangre hacen crecer la semilla de tantas pequeñas iglesias que nacen. Oramos por ellos y también por nosotros".
Los obispos de Mosul, que ha caído en manos de los milicianos del EIIL, aseguran al Vaticano que las iglesias y escuelas católicas acogerán a los desplazados de cualquier religión. El prefecto de la Congregación vaticana para las Iglesias orientales, el cardenal Leonardo Sandri, expresó hoy su «viva preocupación» por la ofensiva fulgurante de los yihadistas en Irak, y aseguró que las estructuras de la Iglesia están abiertas a «todos los refugiados interiores».
Se calcula que el número de desplazados que está produciendo la ofensiva del Estado Islámico en Irak y Levante (EIIL, suní, próximo a Al Qaida) podría llegar pronto al millón; la mayor parte de ellos son chiíes, que temen la represalia suní, y una minoría es cristiana.
En un comunicado, el cardenal argentino manifestó asimismo el «apoyo» del Papa Francisco al pueblo iraquí, y su «cercanía» al patriarca caldeo Louis Sako, así como a los obispos caldeos y sirio-católicos de Mosul, la gran ciudad iraquí que ha caído en manos de los yihadistas.
Sandri aseguró que los dos obispos de Mosul «en estas horas trágicas» están «junto a la población, cristiana y musulmana, obligada a huir de sus casas y ciudades para poder sobrevivir». El cardenal deploró este «enésimo éxodo en la tierra de Abraham de miles de mujeres y de hombres, que ven destruidas de un solo golpe las promesas de estabilidad y de vida».
Tras hablar por teléfono con el arzobispo caldeo de Mosul, Amel Shamon Nona, el prelado aseguró al Vaticano que «las iglesias, escuelas y otras estructuras católicas están abiertas a los refugiados, con espíritu de colaboración con los fieles de todas las religiones. La región de Mosul contaba con una comunidad cristiana muy antigua y muy fuerte, que podría ahora desaparecer ante el fanatismo integrista de los milicianos del EIIL.
Totalmente recuperado de la leve indisposición que el viernes le obligó a cancelar su visita al hospital Gemelli, el Papa presidió la Misa de la festividad de San Pedro y San Pablo, patronos de Roma.
Han hallado en Constanza, la ciudad más poblada de Rumanía, varias tumbas de primeros cristianos. El descubrimiento fue del todo accidental por parte de los equipos que trabajaban en la fundación de una casa en la calle Grivita.
Enseguida se advirtió al Museo Nacional de Historia y Arqueología y el lugar fue clausurado para realizar una investigación exhaustiva.
Los arqueólogos Octavian Mitroi y Constantin Sova son los encargados de supervisar el proyecto, el que se desenterraron doce tumbas, algunas de las cuales pertenecen a los primeros cristianos.
Los huesos y restos desenterrados en el lugar fueron trasladados al Museo Nacional de Historia y Arqueología para ser analizados.
Mientras, los trabajadores han podido reanudar las obras de la casa tras la confirmación de que no quedaba ningún resto arqueológico en el sitio. Por el momento se desconoce cuándo se mostrarán los hallazgos al público.
Fuente: Red Historia
En su Misa en Casa Santa Marta, el Papa Francisco celebró la fiesta del Corazón de Jesús. Comparó la relación de los cristianos con Dios con la que tiene un niño con su padre.
"Twiplomacy 2014" sitúa al Papa Francisco como el usuario de Twitter más influyente
El Papa Francisco es el usuariode Twitter más influyente en el mundo. Por cada tuit que publica recibe un promedio de 10.000 retuits en su cuenta en español y más de 6.400 en la versión inglesa.
Así lo indica el estudio "Twiplomacy 2014" que tiene como objetivo identificar cómo los líderes mundiales utilizan Twitter.
Según este informe, las palabras que más usa en sus tuits son Dios, Jesús y amor.
En junio la cuenta de Twitter del Papa alcanzó los 14 millones de seguidores. Se convirtió en el segundo líder mundial más seguido después de Barack Obama, que tiene más de 43 millones.
Los tuits de Francisco se publican en nueve idiomas: español, inglés, francés, alemán, árabe, portugués, polaco y latín. La cuenta en español es la que tiene más seguidores, unos 6 millones.
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Durante la audiencia general del miércoles, el Papa Francisco habló de la pertenencia a la Iglesia. Dijo que nadie es cristiano por sí mismo, sino que cada uno es parte de una comunidad que recibe la fe de quienes le preceden. Añadió que la Iglesia es fuente de unidad y que los cristianos deben cuidar de sus hermanos y hermanas.
Calabria, 24 de junio, 2014 (Periodista digital).
Un nuevo gesto de amor y humildad del Papa Francisco ha invadido las redes sociales. Esta vez, Bergoglio detuvo su automóvil durante una gira que realizó en la región italiana de Calabria para saludar a una enferma postrada y a su familia.
El Sumo pontífice le dio un beso y su bendición a Roberta Leonardi, una joven discapacitada, a quien primero vio desde su auto y no dudó luego en detenerse para darle la bendición. La escena tuvo lugar en la carretera que une Sibari con Cassano, junto a la casa en la que vive Roberta.
El Papa pidió detener el coche en el que viajaba, un simple Ford Focus, pues había visto las pancartas que la familia de la muchacha había colocado junto a la casa: "Párate. Aquí hay un ángel que te espera". Francisco ordenó parar su Ford Focus azul y se bajó para besar a la joven, postrada en la cama, y a saludar a todos los allí presentes. Un gesto que dejó a todos -policía incluida- con la boca abierta.
Fue un joven habitante del poblado quien captó la escena y la subió en YouTube con un título más que claro: "Papa Francesco si e fermato a casa nostra" (Papa Francisco se detuvo en nuestra casa).
En el video se observa no sólo la emoción de los presentes sino el aplauso y la alegría por el gesto del Papa Francisco quien además ofrece su bendición a un pequeño niño y a un grupo de mujeres que no paraban de llorar.
Incluso un miembro de la Policía italiana no resistió y segundos antes de la partida de la caravana, se acercó a la ventanilla trasera y le agradeció su gesto al Papa con un besó en la mano.
Todo se dio en el marco de la visita pastoral a la Diócesis de Cassano all'Jonio, en la región italiana de Calabria, donde Francisco se reunió con un grupo de presos, enfermos terminales y ancianos, tal como informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

El Papa salió en helicóptero del Vaticano a las 7.25 del sábado y aterrizó cerca de las 9.00 en la explanada del penitenciario 'Rosetta Sica' de Castrovillari, donde se encontró con los reclusos, sus familias y algunos de los funcionarios del penal.
Un vez terminada la visita al penal, Francisco se trasladó, de nuevo en helicóptero hasta Cassano all'Jonio, donde visitó el campo de deportes Pietro Toscano. Tras una breve ceremonia de acogida, fue al centro de cuidados paliativos para enfermos terminales Giuseppe Moscati.