La Plaza de San Pedro volvió a acoger este domingo a miles de peregrinos para el rezo del Ángelus con el Santo Padre. El Obispo de Roma centró su breve alocución en la solemnidad de la Santísima Trinidad, “comunión profunda y de amor perfecto”, origen y meta de toda criatura. El Papa nos recordó que estamos llamados a testimoniar y a anunciar el mensaje que “Dios es amor”.
La Plaza de San Pedro volvió a acoger este domingo a miles de fieles romanos y peregrinos de Italia y todo el mundo para el rezo del Ángelus con el Santo Padre. Puntualmente al mediodía Francisco se asomó a la ventana del apartamento pontificio. El Obispo de Roma centró su breve alocución en la solemnidad de la Santísima Trinidad, “comunión profunda y de amor perfecto”, origen y meta de toda criatura. El Papa nos recordó que estamos llamados a testimoniar y a anunciar el mensaje que “Dios es amor”. El dinamismo de la Trinidad es un dinamismo de amor, de comunión, de servicio recíproco, de compartir, notó el Santo Padre, resaltando que “una persona que ama a los demás por la alegría misma de amar es reflejo de la Trinidad. Una familia en la que se ama y se ayudan unos a otros es un reflejo de la Trinidad. Una parroquia en la que se quiere y se comparte los bienes espirituales y materiales es un reflejo de la Trinidad”.
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hoy celebramos la solemnidad de la Santísima Trinidad, que presenta a nuestra contemplación y adoración la vida divina del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo: una vida de comunión y de amor perfecto, origen y meta de todo el universo y de toda criatura ¡Dios! En la Trinidad reconocemos también el modelo de la Iglesia, en la que estamos llamados a amarnos como Jesús nos ha amado. Y el amor es señal concreta que manifiesta la fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y el amor es el distintivo del cristiano, como nos ha dicho Jesús: "En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros" (Jn 13,35). Es una contradicción pensar en cristianos que se odian ¡Es una contradicción! Y esto es lo que busca siempre el diablo: hacer que nos odiemos, porque él siembra la cizaña del odio; él no conoce el amor: ¡el amor está en Dios!
Todos estamos llamados a testimoniar y a anunciar el mensaje que “Dios es amor”, que Dios no es lejano o insensible a nuestras vicisitudes humanas. Él nos es cercano, está siempre a nuestro lado, camina con nosotros para compartir nuestras alegrías y nuestros dolores, nuestras esperanzas y nuestras fatigas. Nos ama tanto y de tal manera que se ha hecho Hombre, ha venido al mundo no para juzgarlo sino para que el mundo se salve por medio de Jesús (cfr Jn 3,16-17). Y éste es el amor de Dios en Jesús. Este amor que es tan difícil de entender, pero que sentimos cuando nos acercamos a Jesús. Y Él nos perdona siempre; Él nos espera siempre, ¡Él nos ama tanto! Y el amor de Jesús que sentimos ¡es el amor de Dios!
El Espíritu Santo, don de Jesús Resucitado, nos comunica la vida divina y de este modo nos hace entrar en el dinamismo de la Trinidad, que es un dinamismo de amor, de comunión, de servicio recíproco, de compartir. Una persona que ama a los demás por la alegría misma de amar es reflejo de la Trinidad. Una familia en la que se ama y se ayudan unos a otros es un reflejo de la Trinidad. Una parroquia en la que se quiere y se comparten los bienes espirituales y materiales es un reflejo de la Trinidad.
El amor verdadero es sin límites, pero sabe limitarse, para ir al encuentro del otro, para respetar la libertad del otro. Todos los domingos vamos a Misa, celebramos juntos la Eucaristía, y la Eucaristía es como la “zarza ardiente” en la que humildemente vive y se comunica la Trinidad; por esto la Iglesia ha colocado la fiesta del Corpus Christi luego de aquella de la Trinidad. El próximo jueves, según la tradición romana, celebraremos la Santa Misa en San Juan de Letrán y luego haremos la procesión con el Santísimo Sacramento. Invito a los romanos y a los peregrinos a participar para expresar nuestro deseo de ser un pueblo “reunido en la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (San Cipriano). Los espero a todos el próximo jueves a las 19.00 para la Misa y la procesión del Corpus Christi.
Que la Virgen María, criatura perfecta de la Trinidad, nos ayude a hacer de toda nuestra vida, en los pequeños gestos y en las elecciones más importantes, un himno de alabanza a Dios, que es Amor.
Queridos hermanos y hermanas,
sigo con mucha preocupación los acontecimientos de estos últimos días en Iraq. Los invito a todos ustedes a unirse a mi oración por la querida nación iraquí, sobre todo por las víctimas y por quién sufre mayormente las consecuencias del acrecentarse de la violencia, en particular, por las tantas personas, entre las cuales muchos cristianos, que han debido dejar la propia casa. Deseo para toda la población la seguridad y la paz y un futuro de reconciliación y de justicia, donde todos los iraquíes, cualquiera sea su pertenencia religiosa, puedan construir juntos su patria, haciéndola un modelo de convivencia. Recemos a la Virgen, todos juntos, por el pueblo iraquí. (Ave María…)
Hoy quiero anunciar que acogiendo la invitación de los Obispos y de las autoridades civiles albanesas, tengo la intención de ir a Tirana la jornada del próximo domingo 21 de septiembre.
Con este breve viaje deseo confirmar en la fe a la Iglesia en Albania y testimoniar mi aliento y amor a un país que ha sufrido por largo tiempo, como consecuencia de las ideologías del pasado.
Y ahora saludo a todos ustedes, queridos peregrinos presentes hoy: grupos parroquiales, tantos, familias y asociaciones. En particular, saludo a los militares de Colombia, a los fieles venidos de Taiwán y Hong Kong, de Ávila y La Rioja (España), de Venado Tuerto (Argentina), de Cagliari, Albino, Vignola, Lucca y Battipaglia.
Saludo al Movimiento Pro Sanctitate, en el centenario del nacimiento del fundador, el Siervo de Dios Guglielmo Giaquinta: queridos amigos, los aliento a llevar adelante con alegría el apostolado de la santidad.
Saludo a los chicos de Casaleone que han recibido la Confirmación y a los empleados de Grupo IDI Sanidad de Roma.
Un pensamiento especial va dirigido hoy a las colaboradoras domésticas y asistentes de ancianos que provienen de tantas partes del mundo y desarrollan un servicio precioso en las familias, especialmente en apoyo de los ancianos y de las personas no autosuficientes. Tantas veces nosotros no valorizamos con justicia el gran y hermoso trabajo que ellas realizan en las familias. ¡Muchas gracias a ustedes!
¡Y a todos les deseo un feliz domingo y buen almuerzo! ¡Y no se olviden de rezar por mí! ¡Hasta pronto!
Henrique Cymerman (La Vanguardia),- El papa Francisco nos recibió el pasado lunes en el Vaticano –un día después de la oración por la paz con los presidentes de Israel y Palestina– para esta entrevista en exclusiva con "La Vanguardia". El Papa estaba contento de haber hecho todo lo posible por el entendimiento entre israelíes y palestinos.
El papa Francisco nos recibió el pasado lunes en el Vaticano –un día después de la oración por la paz con los presidentes de Israel y Palestina– para esta entrevista en exclusiva con "La Vanguardia". El Papa estaba contento de haber hecho todo lo posible por el entendimiento entre israelíes y palestinos.
Es una contradicción. La violencia en nombre de Dios no se corresponde con nuestro tiempo. Es algo antiguo. Con perspectiva histórica hay que decir que los cristianos, a veces, la hemos practicado. Cuando pienso en la guerra de los Treinta Años, era violencia en nombre de Dios. Hoy es inimaginable, ¿verdad? Llegamos, a veces, por la religión a contradicciones muy serias, muy graves. El fundamentalismo, por ejemplo. Las tres religiones tenemos nuestros grupos fundamentalistas, pequeños en relación a todo el resto.
Un grupo fundamentalista, aunque no mate a nadie, aunque no le pegue a nadie, es violento. La estructura mental del fundamentalismo es violencia en nombre de Dios.
Deberíamos llamar a la gran Mina Mazzini, la cantante italiana, y decirle “prendi questa mano, zinga" y que me lea el pasado, a ver qué (risas). Para mí, la gran revolución es ir a las raíces, reconocerlas y ver lo que esas raíces tienen que decir el día de hoy. No hay contradicción entre revolucionario e ir a las raíces. Más aún, creo que la manera para hacer verdaderos cambios es la identidad. Nunca se puede dar un paso en la vida si no es desde atrás, sin saber de dónde vengo, qué apellido tengo, qué apellido cultural o religioso tengo.
Sé que me puede pasar algo, pero está en manos de Dios. Recuerdo que en Brasil me habían preparado un papamóvil cerrado, con vidrio, pero yo no puedo saludar a un pueblo y decirle que lo quiero dentro de una lata de sardinas, aunque sea de cristal. Para mí eso es un muro. Es verdad que algo puede pasarme, pero seamos realistas, a mi edad no tengo mucho que perder.
La pobreza y la humildad están en el centro del Evangelio y lo digo en un sentido teológico, no sociológico. No se puede entender el Evangelio sin la pobreza, pero hay que distinguirla del pauperismo. Yo creo que Jesús quiere que los obispos no seamos príncipes, sino servidores.
Está probado que con la comida que sobra podríamos alimentar a la gente que tiene hambre. Cuando usted ve fotografías de chicos desnutridos en diversas partes del mundo se agarra la cabeza, no se entiende. Creo que estamos en un sistema mundial económico queno es bueno. En el centro de todo sistema económico debe estar el hombre, el hombre y la mujer, y todo lo demás debe estar al servicio de este hombre. Pero nosotros hemos puesto al dinero en el centro, al dios dinero. Hemos caído en un pecado de idolatría, la idolatría del dinero. La economía se mueve por el afán de tener más y, paradójicamente, se alimenta una cultura del descarte. Se descarta a los jóvenes cuando se limita la natalidad. También se descarta a los ancianos porque ya no sirven, no producen, es clase pasiva… Al descartar a los chicos y a los ancianos, se descarta el futuro de un pueblo porque los chicos van a tirar con fuerza hacia adelante y porque los ancianos nos dan la sabiduría, tienen la memoria de ese pueblo y deben pasarla a los jóvenes. Y ahora también está de moda descartar a los jóvenes con la desocupación. A mí me preocupa mucho el índice de paro de los jóvenes, que en algunos países supera el 50%. Alguien me dijo que 75 millones de jóvenes europeos menores de 25 años están en paro. Es una barbaridad. Pero descartamos toda una generación por mantener un sistema económico que ya no se aguanta, un sistema que para sobrevivir debe hacer la guerra, como han hecho siempre los grandes imperios. Pero como no se puede hacer la Tercera Guerra Mundial, entonces se hacen guerras zonales. ¿ Y esto qué significa? Que se fabrican y se venden armas, y con esto los balances de las economías idolátricas, las grandes economías mundiales que sacrifican al hombre a los pies del ídolo del dinero, obviamente se sanean. Este pensamiento único nos quita la riqueza de la diversidad de pensamiento y por lo tanto la riqueza de un diálogo entre personas. La globalización bien entendida es una riqueza. Una globalización mal entendida es aquella que anula las diferencias. Es como una esfera, con todos los puntos equidistantes del centro. Una globalización que enriquezca es como un poliedro, todos unidos pero cada cual conservando su particularidad, su riqueza, su identidad, y esto no se da.
Toda división me preocupa. Hay independencia por emancipación y hay independencia por secesión. Las independencias por emancipación, por ejemplo, son las americanas, que se emanciparon de los estados europeos. Las independencias de pueblos por secesión es un desmembramiento, a veces es muy obvio. Pensemos en la antigua Yugoslavia. Obviamente, hay pueblos con culturas tan diversas que ni con cola se podían pegar. El caso yugoslavo es muy claro, pero yo me pregunto si es tan claro en otros casos, en otros pueblos que hasta ahora han estado juntos. Hay que estudiar caso por caso. Escocia, la Padania, Catalunya Habrán casos que serán justos y casos que no serán justos, pero la secesión de una nación sin un antecedente de unidad forzosa hay que tomarla con muchas pinzas y analizarla caso por caso.
Sabe que no fue fácil porque usted estaba en el ajo y se le debe gran parte del logro. Yo sentía que era algo que se nos escapa a todos. Acá, en el Vaticano, un 99% decía que no se iba a hacer y después el 1% fue creciendo. Yo sentía que nos veíamos empujados a una cosa que no se nos había ocurrido y que, poco a poco, fue tomando cuerpo. No era para nada un acto político –eso lo sentí de entrada– sino que era un acto religioso: abrir una ventana al mundo.
El verdadero ojo del huracán, por el entusiasmo que había, fue la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro el año pasado. A Tierra Santa decidí ir porque el presidente Peres me invitó. Yo sabía que su mandato terminaba esta primavera, así que me vi obligado, de alguna manera, a ir antes. Su invitación precipitó el viaje. Yo no tenía pensando hacerlo.
Por la revelación. Para nosotros, todo empezó ahí. Es como “el cielo en la tierra”, un adelanto de lo que nos espera en el más allá, en la Jerusalén celestial.
Bueno, en el Muro también estaba mi buen amigo el profesor Omar Abu, presidente del Instituto del Diálogo Interreligioso de Buenos Aires. Quise invitarlo. Es un hombre muy religioso, padre de dos hijos. También es amigo del rabino Skorka y los quiero a los dos un montón, y quise que esta amistad entre los tres se viera como un testimonio.
Quizá lo más correcto sería decir que “usted no puede vivir su cristianismo, usted no puede ser un verdadero cristiano,si no reconoce su raíz judía”. No hablo de judío en el sentido semítico de raza sino en sentido religioso. Creo que el diálogo interreligioso tiene que ahondar en esto, en la raíz judía del cristianismo y en el florecimiento cristiano del judaísmo. Entiendo que es un desafío, una papa caliente, pero se puede hacer como hermanos. Yo rezo todos los días el oficio divino con los salmos de David. Los 150 salmos los pasamos en una semana. Mi oración es judía, y luego tengo la eucaristía, que es cristiana.
No sabría explicar por qué se da, pero creo que está muy unido, en general, y sin que sea una regla fija, a las derechas. El antisemitismo suele anidar mejor en las corrientes políticas de derecha que de izquierda, ¿no? Y aún continúa. Incluso tenemos quien niega el holocausto, una locura.
Traerán mucha luz.
En este tema lo que me preocupa es la figura de Pío XII, el papa que lideró la Iglesia durante la Segunda Guerra Mundial. Al pobre Pío XII le han tirado encima de todo. Pero hay que recordar que antes se lo veía como el gran defensor de los judíos. Escondió a muchos en los conventos de Roma y de otras ciudades italianas, y también en la residencia estival de Castel Gandolfo. Allí, en la habitación del Papa, en su propia cama, nacieron 42 nenes, hijos de los judíos y otros perseguidos allí refugiados. No quiero decir que Pío XII no haya cometido errores –yo mismo cometo muchos–, pero su papel hay que leerlo según el contexto de la época. ¿Era mejor, por ejemplo, que no hablara para que no mataran más judíos, o que lo hiciera? También quiero decir que a veces me da un poco de urticaria existencial cuando veo que todos se la toman contra la Iglesia y Pío XII, y se olvidan de las grandes potencias. ¿Sabe usted que conocían perfectamente la red ferroviaria de los nazis para llevar a los judíos a los campos de concentración? Tenían las fotos. Pero no bombardearon esas vías de tren. ¿Por qué? Sería bueno que habláramos de todo un poquito.
La dimensión de párroco es la que más muestra mi vocación. Servir a la gente me sale de dentro. Apago la luz para no gastar mucha plata, por ejemplo. Son cosas que tiene un párroco. Pero también me siento Papa. Me ayuda a hacer las cosas con seriedad. Mis colaboradores son muy serios y profesionales. Tengo ayuda para cumplir con mi deber. No hay que jugar al papa párroco. Sería inmaduro. Cuando viene un jefe de Estado, tengo que recibirlo con la dignidad y el protocolo que se merece. Es verdad que con el protocolo tengo mis problemas, pero hay que respetarlo.
No soy ningún iluminado. No tengo ningún proyecto personal que me traje debajo del brazo, simplemente porque nunca pensé que me iban a dejar acá, en El Vaticano. Lo sabe todo el mundo. Me vine con una valija chiquita para volver enseguida a Buenos Aires. Lo que estoy haciendo es cumplir lo que los cardenales reflexionamos en las Congregaciones Generales, es decir, en las reuniones que, durante el cónclave, manteníamos todos los días para discutir los problemas de la Iglesia. De ahí salen reflexiones y recomendaciones. Una muy concreta fue que el próximo Papa debía contar con un consejo exterior, es decir, con un equipo de asesores que no viviera en el Vaticano.
Son ocho cardenales de todos los continentes y un coordinador. Se reúnen cada dos o tres meses acá. Ahora, el primero de julio tenemos cuatro días de reunión, y vamos haciendo los cambios que los mismos cardenales nos piden. No es obligatorio que lo hagamos pero sería imprudente no escuchar a los que saben.
La ida a Jerusalén de mi hermano Bartolomé I era para conmemorar el encuentro de 50 años atrás entre Pablo VI y Atenágoras I. Fue un encuentro después de más de mil años de separación. Desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia católica hace los esfuerzos de acercarse y la Iglesia ortodoxa lo mismo. Con algunas iglesias ortodoxas hay más cercanía que otras. Quise que Bartolomé I tuviera conmigo en Jerusalén y allí surgió el plan de que viniera también a la oración del Vaticano. Para él fue un paso arriesgado porque se lo pueden echar en cara, pero había que estrechar este gesto de humildad, y para nosotros es necesario porque no se concibe que los cristianos estemos divididos, es un pecado histórico que tenemos que reparar.
Ante el avance del ateísmo, ¿qué opina de la gente que cree que la ciencia y la religión son excluyentes?
Hubo un avance del ateísmo en la época más existencial, quizás sartriana. Pero después vino un avance hacia búsquedas espirituales, de encuentro con Dios, en mil maneras, no necesariamente las religiosas tradicionales. El enfrentamiento entre ciencia y fe tuvo su auge en la Ilustración, pero que hoy no está tan de moda, gracias a Dios, porque nos hemos dado cuenta todos de la cercanía que hay entre una cosa y la otra. El papa Benedicto XVI tiene un buen magisterio sobre la relación entre ciencia y fe. En líneas generales, lo más actual es que los científicos sean muy respetuosos con la fe y el científico agnóstico o ateo diga “no me atrevo a entrar en ese campo”.
Han venido muchos y es interesante la variedad. Cada cual tiene su personalidad. Me ha llamado la atención un hecho transversal entre los políticos jóvenes, ya sean de centro, izquierda o derecha. Quizás hablen de los mismos problemas pero con una nueva música, y eso me gusta, me da esperanza porque la política es una de las formas más elevadas del amor, de la caridad. ¿Por qué? Porque lleva al bien común, y una persona que, pudiendo hacerlo, no se involucra en política por el bien común, es egoísmo; o que use la política para el bien propio, es corrupción. Hace unos quince años los obispos franceses escribieron una carta pastoral que es una reflexión con el título "Réhabiliter la politique". Es un texto precioso hace darte cuenta de todas estas cosas.
¿Qué opina de la renuncia de Benedicto XVI?
El papa Benedicto ha hecho un gesto muygrande. Ha abierto una puerta, ha creado una institución, la de los eventuales papas eméritos. Hace 70 años, no había obispos eméritos. ¿Hoy cuántos hay? Bueno, como vivimos más tiempo, llegamos a una edad donde no podemos seguir adelante con las cosas. Yo haré lo mismo que él, pedirle al Señor que me ilumine cuando llegue el momento y que me diga lo que tengo que hacer, y me lo va a decir seguro.
Sí, en una casa de retiro de sacerdotes ancianos. Yo dejaba el arzobispado a finales del año pasado y ya había presentado la renuncia al papa Benedicto cuando cumplí 75 años. Elegí una pieza y dije “quiero venir a vivir acá”. Trabajaré como cura, ayudando a las parroquias. Ése iba a ser mi futuro antes de ser Papa.
Los brasileros me pidieron neutralidad (ríe) y cumplo con mi palabra porque siempre Brasil y Argentina son antagónicos.
No lo he pensado, pero me gusta cuando uno recuerda a alguien y dice: “Era un buen tipo, hizo lo que pudo, no fue tan malo”. Con eso me conformo.
“En muchas regiones escasean las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. A menudo esto se debe a que en las comunidades no hay un fervor apostólico contagoioso, por lo que les falta entusiasmo y no despiertan ningún atractivo”, sin embargo, “donde existe alegría, fervor, ganas de llevar a Cristo ante los demás, surgen las verdaderas vocaciones”.
Lo escribe el Papa en el Mensaje con motivo de la Jornada Misionera Mundial, que se celebrará el 19 de octubre, y que acaba de ser publicado por el Vaticano. Entre las “verdaderas vocaciones”, Papa Bergoglio invita a “no olvidar las vocaciones laicales a la misión: se ha tomado conciencia de la identidad y de la misión de los fieles laicos en la Iglesia, así como del papel cada vez más importante que ellos están llamados a desempeñar en la difusión del Evangelio. Por este motivo –remarca el Pontífice-- es importante proporcionarles una formación adecuada de cara a una eficaz acción apostólica”.
El mensaje repite la idea de “salir de la Iglesia” tan apreciada por el Papa latinoamericano y delineada por él también como exhortación apostólica 'Evangelii Gaudium', texto citado varias veces en el mismo mensaje.
El Papa Francisco insiste en el tema de la “alegría”, de la “exultación interior”, como temas centrales en la vida cristiana y fuente de la misión: “No nos dejemos robar la alegría de la evangelización”. “Os invito –escribe el Pontífice a los obispos, sacerdotes y laicos-- a introducirse en la alegría del Evangelio, a alimentar un amor en grado de iluminar vuestra vocación y misión”. Según Bergoglio, “el gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada”.
En su Mensaje, Francisco subraya que por el contrario “el discípulo del Señor perservera en la alegría cuando está con Él, cuando hace su voluntad, cuando comparte la fe, la esperenza y la caridad evangélica”.
“La alegría del Evangelio nace del encuentro con Cristo y del compartir con los pobres”, asegura el Papa que anima a “las comunidades parroquiales, las asociaciones y los grupos a vivir una intensa vida fraterna, basada en el amor a Jesús y atenta a las necesidades de los más desfavorecidos”. “La Iglesia –recuerda-- es por su naturaleza misionaria: la Iglesia ha nacido para 'salir'”.
Y hoy, recuerda el Pontífice, “la humanidad necesita tomar la salvación traída por Cristo”. “todos los discípulos del Señor –afirma Papa Bergoglio-- están llamados a alimentar la alegría de la evangelización”. En especial, “los obispos, como primeros responsables del anuncio, tienen el deber de favorecer la unidad de la Iglesia local en el trabajo misionario, teniendo en cuenta que la alegría de comunicar Jesucristo se exprime tanto en la preocupación de anunciarlo en los lugares más lejanos, como en una constante salida de las iglesias hacia las periferias del propio territorio, donde espera la gente más pobre”.
“Los discípulos –resume finalmente el Pontífice-- son aquellos que se dejan aferrar cada vez más al amor de Jesús y marcan con fuego la pasión por el Reino de Dios, por ser portadores de la alegría del Evangelio”.
“Os exhorto --concluye-- a recordar, como en una peregrinación interior, el “primer amor” con el que el Señor Jesucristo ha encendido los corazones de cada uno, no por un sentimiento de nostalgia, sino para perseverar en la alegría. A María, modelo de evangelización humilde y alegre, dirijamos nuestro rezo, para que la Iglesia sea el hogar de muchos, una madre para todos los pueblos y haga posible el nacimiento de un nuevo mundo”.
http://vaticaninsider.lastampa.it
En su homilía en Casa Santa Marta, el Papa Francisco dio tres consejos para superar los conflictos.
"Tres criterios: un criterio de realismo; un criterio de coherencia, es decir, no matar, pero tampoco insultar, porque quien insulta mata, asesina; y un criterio de filiación: no puedo hablar con el Padre si no puedo hablar con mi hermano”.
El Papa añadió que el insulto y el crimen tienen la misma raíz: el odio. Dijo que superar los conflictos no es fácil, pero que Jesús propone estos tres criterios para afrontarlos con coherencia.
"En primer lugar, un criterio de realismo: de sano realismo. Si usted tiene alguna diferencia, alguna cosa contra otra persona y no lo puede arreglar, buscar una solución, póngase de acuerdo, por lo menos; póngase de acuerdo con su adversario mientras esté en camino. No va a ser una cosa ideal, pero el acuerdo es ya una buena cosa. Es «realismo»”.
"Y hoy creemos que no asesinar al hermano sea no matarlo, pero no es así: no matarlo es no insultarlo. El insulto viene de la misma raíz del crimen: es la misma. El odio. Si no odias y no matas a tu enemigo ni a tu hermano, no los insultes tampoco. Pero buscar insultos es un hábito muy común entre nosotros. Hay personas que para expresar su odio contra otra persona tienen la capacidad de crear insultos, flores de insultos, ¡Es impresionante! Y eso duele. Regañar. Insultar...”.No, seamos realistas. El criterio de realismo. El criterio de coherencia. No matar, no insultar"
"No hablar con el Padre sin estar en paz con el hermano. Tres criterios: un criterio de realismo; un criterio de coherencia, es decir, no matar, pero tampoco insultar, porque quien insulta mata, asesina; y un criterio de filiación: no puedo hablar con el Padre si no puedo hablar con mi hermano. Y esto es superar la justicia, la de los escribas y la de los fariseos. Este programa no es fácil, ¿no? Pero es el camino que Jesús nos indica para seguir adelante. Pidámosle a Él la gracia de poder ir adelante en paz entre nosotros, ya sea con acuerdos, pero siempre con coherencia y en un espíritu de filiación".
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El Papa envió un mensaje con motivo del comienzo del Mundial de fútbol de Brasil. Hablando en portugués, Francisco pidió que "además de una fiesta del deporte, este Mundial se pueda transformar en una fiesta de la solidaridad entre los pueblos”.
Dramáticas voces llegan desde el norte de Irak, donde los yihadistas del Estado islámico de Irak y del Levante han tomado el control también de antiguas iglesias. El arzobispo Nona, sucesor del mártir Rahho, asesinado en 2008: “No abandonaré mi diócesis”
La noticia de una iglesia en construcción volada por los aires al este de Mosul está ya en todas las redes sociales. Junto a la noticia en la que el monasterio de Mar Behnam –construido en el siglo IV, uno de los lugares históricos más importantes del cristianismo asirio- se encuentra ya desde ayer en manos de los milicianos del Estado islámico de Irak y del Levante, que han asumido el control de la segunda ciudad de Irak. Y tantos puntos interrogativos emergen sobre la suerte de las iglesias de Mosul, abandonadas rápidamente por el clero y los fieles que, a pesar de todo el sufrimiento vivido en Irak, en los últimos diez años habían mantenido siempre la valentía de permanecer. Ahora, entre los cientos de miles de refugiados que huyen hacia el Kurdistán, están también ellos.

Entre las dramáticas noticias que llegan desde ayer de Mosul, está también el drama de la comunidad cristiana local,que vive con la pesadilla de una milicia yihadista que conocen bien y que ya ha demostrado de lo que es capaz. Para entender el clima dramático que se respira en este momento en el norte de Irak basta leer el correo electrónico de un religioso dominico de Mosul a su superior provincial, enviado ayer por la noche: “Os escribo en una situación crítica y apocalíptica –se lee en el mensaje--. La mayor parte de los habitantes de la ciudad han abandonado ya sus propias casas y huido de sus barrios; duermen en la calle, sin nada que comer ni beber. Miles de hombres armados del Estado islámico de Irak y Levante han atacado Mosul en los últimos dos días. Han asesinado adultos y niños. Centenares de cuerpos han sido abandonados en las calles y las casas, sin piedad. También el ejército y las fuerzas regulares han abandonado la ciudad junto al gobernador. Desde las mosqueas se siente el grito: 'Alla Akhbar, larga vida al Estado islámico'”.
A través del mensaje se intuye que también en Qaraqosh –la ciudad más importante de la llanura de Nínive, donde en estos años muchos cristianos habían encontrado refugio-- la situación es inquietante. “Qaraqosh –escribía ayer el religioso dominico desde el norte de Irak-- está inundada por todo tipo de refugiados sin comida ni techo. El check point y las milicias kurdas están impidiendo a muchos refugiados entrar en Kurdistán. A lo que estamos asistiendo y lo que estamos viviendo en los últimos dos días es horrible y catastrófico. El monasterio de Mar Behnam y otras iglesias han caído en manos de los rebeldes... y ahora han llegado aquí y han entrado en Qaraqosh hace cinco minutos. Estamos rodeados y amenazados de muerte...rezad por nosotros. Lo siento pero no puedo seguir escribiendo... No están muy lejos de nuestro convento...”.
Otro testimonio igualmente dramático lo recoge el sitio web francés Famille Chretienne. Es el del padre Pius Affas, el párroco de la iglesia sirio-católica de Mar Thomas en Mosul, también él ha tenido que huir como tantos otros: “He permanecido siempre en Mosul, incluso después de ser secuestrado y liberado en 2007 –cuenta--. Hoy sería mi aniversario, 42 años de sacerdocio. Y sin embargo he tenido que dejar una iglesia que tiene 150 años de historia y un patrimonio artístico muy importante que no se si volveré a ver. Tengo el corazón roto. Todas las iglesias de Mosul han sido abandonadas a su suerte, aunque esperamos poder volver. Es un tesoro inmenso porque Mosul fue uno de los primeros centros del cristianismo, algunas de sus iglesias pertenecen al siglo VII”.
Confirma la gravedad de la situación el arzobispo de Mosul, monseñor Emil Shimoun Nona, contactado a través del teléfono por la agencia AsiaNews. Nona es el sucesor del obispo martir Paulos Faraj Rahho, secuestrado y asesinado por los islamistas en 2008. Él mismo se ha trasladado a una localidad fuera de la ciudad, pero asegura: “No tengo intención de dejar mi diócesis”. “La gente ha pasado mucho miedo –continúa-- casi todos los cristianos han escapado, incluso muchos musulmanes también han abandonado sus casas. Una ciudad de casi tres millones de habitantes que ahora está casi vacía, muchísimos han huido”. Monseñor Nona denuncia como algo “muy extraño” el comportamiento del ejército iraquí: a pesar de que las fuerzas de seguridad estaban presentes de forma importante, “han dejado todo el campo libre sin nisiquiera un pequeño intento de defenderse”. Por esta razón, añade, “la gente ha tenido miedo y ha iniciado a huir”.
El Papa concluyó su seriede catequesis sobre los dones del Espíritu Santoexplicando el Temor de Dios. Dijo que "no quiere decir tener miedo a Dios pues sabemos que Dios es nuestro Padre, que nos ama y nos perdona siempre”.
“Leve indisposición”. Con esas dos palabras la sala de prensa del Vaticano justificó la decisión del Papa de suspender actividades este martes. Por segundo día consecutivo Francisco optó por reposar, luego de haber cancelado dos audiencias previstas para el lunes. Aunque sus condiciones de salud son buenas, algunos cardenales y otros cercanos colaboradores le han insistido: “Debería descansar más”.
El Papa Francisco celebró el domingo por la mañana la Misa de Pentecostés. Durante su homilía en la Basílica de San Pedro, Francisco reflexionó sobre los dones del Espíritu Santo.
Los libros de los papas que triunfan en las librerías
Editoriales y librerías enseguida advirtieron que cualquier libro sobre el Papa Francisco podía ser un superventas, como lo fueron los de Benedicto XVI o Cruzando el umbral de la esperanza (1994), de San Juan Pablo II, que inició la serie de libros de los papas con grandes ventas. En el mercado editorial se multiplicaron títulos con textos o entrevistas de Francisco como El Papa Francisco. Claves de su pensamiento (2013), Entre el cielo y la tierra (2013), El Papa Francisco. Conversaciones con Jorge Bergoglio (2013) o Mente abierta. Corazón creyente (2013). Hemos reseñado algunos de estos libros en posts anteriores. Francisco aporta ideas que ayudan a conocer su pensamiento y entender el mundo actual, proponiendo expresiones tan sugerentes como "transitar por la paciencia", "cultura del descarte" o "cultura del encuentro".
El último que hemos leído es Francisco. Vida y Revolución (Esfera de los Libros, 368 pp., 2014), de Elisabetta Piqué, corresponsal en Roma del diario La Nación de Buenos Aires desde 1999. Piqué es, posiblemente, la periodista que mejor conoce a Francisco y anticipó su inesperada elección. Francisco sigue llenando el mundo con su sonrisa, su servicio, su mensaje de paz y... sus libros, que ocupan ya estantes completos en las grandes librerías del mundo.