Cuando no existían los noticieros, los antiguos romanos hacían esto. Por eso, todos los monumentos de la Ciudad Eterna están cargados de movimiento y expresividad. Uno de ellos es la Columna de Trajano.
Y para celebrar los 1900 años de su construcción, una muestra en Roma le rinde homenaje de una manera muy especial.
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"Esto es lo que queremos transmitir al público. La excepcionalidad de la fuente, porque no es simplemente la narración de dos campañas bélicas: muestra todos los aspectos del mundo romano”.
La novedad de la exposición es que rinde homenaje a Trajano a través de tres caminos. Primero, a través de este manuscrito medieval, que representa la Historia y hasta dónde llegaba el Imperio en aquel entonces. Probablemente Trajano tomó alguno de estos caminos en su campaña hacia la Dacia.
También el Arte Moderno celebra este aniversario. La artista es originaria de Rumanía, la antigua Dacia. Dice que los bajorrelieves de la columna son tan detallados, que mientras la estudiaba, se llevó varias sorpresas.
"Lo bonito es que donde muestra la Dacia, aparecen hojas y ramas de árboles de la vieja Dacia, la actual Rumanía. Cuando se refiere a los romanos usa plantas mediterráneas. Hay muchos elementos muy realistas”.
Por último, las nuevas tecnologías. Este grupo de estudiantes decidió convertir el monumento en una experiencia interactiva. Así, los usuarios pueden ver la historia de Trajano casi como si se tratara de un cómic.
"Si tenemos una curiosidad histórica o queremos profundizar en algo basta con tocar el dispositivo y ver un resumen del arte que vamos a observar”.
Un recorrido completo a través de la Columna de Trajano: una pieza de un valor inestimable por sus detalles y su historia. Y también, un gran legado de un gran emperador.
El Papa comentó el Evangelio del encuentro de Jesús con la Samaritana. Dijo que es el ejemplo de cómo Jesús fue capaz de "saltar las barreras de hostilidad entre judíos y samaritanos y romper los esquemas del prejuicio frente a las mujeres”.
Ciudad del Vaticano. 24 de marzo, 2014 (Romereports.com).
"Los discípulos quedaron maravillados de que su Maestro hablara con esa mujer. Pero el Señor es más grande que los prejuicios, por eso no tiene temor de detenerse con la samaritana: la misericordia es más grande que el prejuicio”.
"Testimoniar la alegría del encuentro con Jesús, porque he dicho que cada encuentro con Jesús cambia la vida y cada encuentro con Jesús nos llena de alegría, la alegría que viene de dentro. Así es el Señor”.
Antes de despedirse, el Papa Francisco pidió por los enfermos de tuberculosis, ya que celebraba la Jornada Mundial de esta enfermedad.
También recordó que este viernes tendrá lugar el evento "24 horas para el Señor” en donde algunas iglesias de Roma permanecerán abiertas toda la noche para la confesión y la oración.
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En su homilía en Casa Santa Marta el Papa explicó que quienes interpretan a su manera la Palabra de Dios, para adaptarla a su conducta, en realidad "no tienen el corazón abierto a la Palabra de Dios”. Francisco dijo que es necesaria la humildad y la oración para no apoderarse de ella.
"Con la humildad y la oración caminamos hacia adelante para escuchar la Palabra de Dios y obedecerla, en la Iglesia. Humildad y oración en la Iglesia. Así, no nos pasará a nosotros lo que le ha pasado a esta gente: no mataremos por defender la Palabra de Dios, esa Palabra que creemos que es la Palabra de Dios, pero es una palabra totalmente alterada por nosotros”.
Francisco concluyó que las personas humildes y sencillas siempre mantendrán viva la Palabra de Dios en sus corazones.
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(Fuente: Radio Vaticana)
"Éste es el drama de esta gente, ¡y también nuestro drama! Se adueñaron de la Palabra de Dios. Y la Palabra de Dios se vuelve palabra de ellos, una palabra según su interés, sus ideologías, sus teologías… pero a su servicio. Y cada uno la interpreta según su propia voluntad, según su propio interés. Éste es el drama de este pueblo. Y para conservar esto, asesinan. Esto sucedió a Jesús”.
"Pero hay una frase que nos da esperanza. La Palabra de Dios está muerta en el corazón de esta gente; ¡también puede morir en nuestro corazón! Pero no termina, porque está viva en el corazón de los sencillos, de los humildes, del pueblo de Dios. Trataban de capturarlo, pero tuvieron miedo de la muchedumbre del pueblo de Dios, porque lo consideraba un profeta. Esa muchedumbre sencilla – que iba detrás de Jesús, porque lo que Jesús decía les hacía bien al corazón, daba calor al corazón – esta gente no se había equivocado: non usaba la Palabra de Dios para su propio interés. Sentía y trataba de ser un poco más buena”.
"Ésta es la actitud de quien quiere escuchar la Palabra de Dios: primero, humildad; segundo, oración. Esta gente no rezaba. No tenía necesidad de rezar. Se sentían seguros, se sentían fuertes, se sentían ‘dioses’. Humildad y oración: con la humildad y la oración vamos adelante para escuchar la Palabra de Dios y obedecerle. En la Iglesia. Humildad y oración en la Iglesia. Y así, no nos sucederá a nosotros lo que le pasó a esta gente: no mataremos para defender la Palabra de Dios, esa palabra que nosotros creemos que es la Palabra de Dios, pero que es una palabra totalmente alterada por nosotros”.
El Papa Francisco centró su homilía en Casa Santa Marta en la humildad. El Papa contrapuso el orgullo de quien está seguro de sí mismo con la humildad de quien reconoce que es pecador.
"El Señor no nos encontrará en el centro de nuestras seguridades, no. Ahí no va el Señor. Nos encontrará en la marginación, en nuestros pecados, en nuestros errores, en nuestra necesidad de ser curados espiritualmente, de ser salvados. Ahí nos encontrará el Señor”.
El Papa concluyó que la humildad no consiste en decir que uno no sirve para nada, sino en reconocer los propios pecados y la necesidad de ser salvado.
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"Es el drama de la observancia de los mandamientos sin fe: ‘Yo me salvo solo, porque voy a la sinagoga todos los sábados, trato de obedecer a los mandamientos, ¡pero que éste no venga a decirme que eran mejor que yo aquel leproso y aquella viuda!’. ¡Esos eran marginados! Y Jesús nos dice: ‘Pero, mira, si tú no te marginas, no te sientes en el margen, no tendrás salvación’. Ésta es la humildad, el camino de la humildad: sentirse tan marginados que tenemos necesidad de la salvación del Señor. Sólo Él salva, no nuestra observancia de los preceptos. Y esto no gustó, se enojaron y querían matarlo”.
"María en su Cántico no dice que está contenta porque Dios ha mirado su virginidad, su bondad y su dulzura, tantas virtudes que ella tenía. No. Sino porque el Señor ha mirado la humildad de su sierva, su pequeñez, su humildad. Es lo que mira el Señor. Y debemos aprender esta sabiduría de marginarnos, para que el Señor nos encuentre. No nos encontrará en el centro de nuestras seguridades, no, no. Allí no va el Señor. Nos encontrará en la marginación, en nuestros pecados, en nuestras equivocaciones, en nuestras necesidades de ser curados espiritualmente, de ser salvados; allí nos encontrará el Señor”.
"La humildad cristiana no es la virtud de decir: ‘Pero, yo no sirvo para nada’ y esconder la soberbia allí, ¡no, no! La humildad cristiana es decir la verdad: ‘Soy pecador, soy pecadora’. Decir la verdad: es ésta nuestra verdad. Pero hay otra: Dios nos salva. Pero nos salva allá, cuando nosotros somos marginados; no nos salva en nuestra seguridad. Pidamos la gracia de tener esta sabiduría de marginarnos, la gracia de la humildad para recibir la salvación del Señor”.
La Biblia siempre ha sido –directa o indirectamente– una inagotable fuente de inspiración para el cine.

Uno de los primeros ejemplos es “Intolerancia” (1916), la mítica y ruinosa película de D. W. Griffith que cuenta 4 historias de intolerancia: una de ellas, la de las autoridades judías con respecto a Jesús.
Durante los años siguientes continuaron estrenándose filmes de esta temática, aunque el verdadero florecimiento del cine bíblico tuvo lugar en las décadas de 1950 y 1960; fue la época de las grandes producciones norteamericanas, muy bien recibidas también por el público europeo: Quo Vadis (Mervyn LeRoy, 1951), Los Diez Mandamientos (Cecil B DeMille, 1956), Ben-Hur (William Wyler, 1959), Rey de Reyes (Nicholas Ray, 1961), La historia más grande jamás contada (George Stevens, 1965), La Biblia (John Huston, 1966), etc.
Y es que los libros sagrados, además de ser fuentes de la Revelación de Dios a los hombres, están llenos de historias apasionantes, de hechos sorprendentes, de grandes héroes y gestas grandiosas e inspiradoras.
Sin embargo, tras la aclamada “Jesús de Nazaret” (1977), de Franco Zefirelli, en los últimos decenios del siglo XX se produjo un cierto desinterés por este tipo de películas.
El estreno en 2004 de “La Pasión de Cristo”, la impresionante cinta de Mel Gibson, supuso un auténtico hito, que despertó de su “letargo bíblico” a las productoras.
Descubrieron que sí, que hay mucha gente que desea ver películas de contenido religioso… si son de buena calidad. Y de este modo, se han ido preparando varios proyectos de envergadura que toman pie de las Sagradas escrituras.
Todas coinciden en 4 puntos:
-Se trata de historias épicas.
-Sobre personajes conocidos.
-Para un público familiar.
-Con espectaculares efectos especiales.
El pasado 28 de febrero se estrenó en USA “Son of God”, de Christopher Spencer. Es, en realidad, una versión reducida de la serie "La Biblia", de gran impacto internacional.
Su emisión televisiva tuvo tanto éxito en todo el mundo, que sus productores han hecho una película para los cines con la parte dedicada a Jesucristo.
Se ha estrenado en 3.260 salas y lleva recaudados más de 30 millones de dólares en una semana. En España se estrenará en primavera, en fecha por concretar. Este es el tráiler [en español de América]
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El próximo 28 de marzo se estrenará en Estados Unidos el relato épico de “Noé”, que llegará a España el 4 de abril.
La película de Darren Aronofsky, interpretada por Russell Crowe, Jennifer Connelly y Anthony Hopkins, viene precedida de cierta intencionada polémica: ¿se ajusta a la Biblia la historia que cuenta?
La división de opiniones beneficia al marketing y ha dado ocasión a la productora a realizar el siguiente comunicado: “Esta película se inspira en la historia de Noé. Si bien se han tomado licencias artísticas, creemos que la película es fiel a la esencia, valores e integridad de una historia que es piedra angular de la fe de millones de personas en todo el mundo. La historia bíblica de Noé se puede encontrar en el libro del Génesis”.
Para echar más leña al fuego, Russell Crowe ha escrito un twitter animando al Papa Francisco a ver la película. El tráiler, desde luego, es espectacular:
Para diciembre de 2014 se espera el estreno de la otra gran epopeya bíblica: “Exodus”, la nueva película de Ridley Scott con guión de Steven Zaillian (“La lista de Schindler”).
Esta historia sobre Moisés y su hercúlea tarea de conducir al pueblo elegido por el desierto, con el paso del Mar Rojo incluido, ha contado con un presupuesto de 130 millones de dólares.
Entre sus intérpretes está Christian Bale como protagonista, y otras estrellas de renombre como Joel Edgerton, Ben Kingsley y Sigourney Weaver. Joel Edgerton dará vida a Ramsés II y una española, María Valverde, será Séfora.
En el rodaje han participado más de 3000 extras, y las escenas han sido rodadas en Inglaterra, Marruecos y la Sierra de Alhamilla (Almería). He aquí algunas imágenes del rodaje:

Un presupuesto más pequeño ‑aunque un interés mucho mayor‑ tiene el filme “Mary, Mother of Christ”, que algunos han calificado como una secuela del filme de Mel Gibson. En realidad es la respuesta católica de “La Natividad”, con una María más alegre y jovial, más sobrenatural y cercana a Dios, y más consciente de la Elección divina.
Con guión de Benedict Fitzgerald (coguionista de “La Pasión de Cristo”) y de Barbara Nicolosi, su estreno está previsto para 2015. La actriz israelí Odeya Rush encarnará finalmente a la Virgen María (durante un tiempo se habló de Camilla Belle) y Peter O´Toole, recientemente fallecido, al anciano Simeón en la la presentación de Jesús en el templo. Otros actores destacados son: Ben Kingsley, Julia Ormond y Jay Willick.
Además de estos, hay otros proyectos en preparación: “Dioses y Reyes”, también basado en la historia de Moisés, que iba a dirigir Steven Spielberg y posiblemente dirija Ang Lee. Por su parte, Paul Verhoeven (“Instinto básico”) quiere realizar una película sobre Jesús de Nazaret, aunque con un decidido propósito de no ser fiel ni a la historia ni a las Escrituras. Incluso se habla de una versión que contaría la historia de “Caín y Abel”, dirigida por Will Smith, y de otra sobre “Poncio Pilato”, interpretada por Brad Pitt… Un auténtico “diluvio” de películas bíblicas.
J.J. de Cózar y A. Méndiz / Del blog Jesucristo en el cine
El martirio de los cristianos no es un fenómeno del pasado, como en la época del Imperio romano. Todo lo contrario: «la época de los mártires es la nuestra». Lo sostiene el sociólogo y estudioso de las religiones Massimo Introvigne, representante de la Osce para la discriminación hacia los cristianos.
«Es curioso que muchos, cuando se habla de martirio, piensen en algo que pertenece a los tiempos del Imperio Romano», dice Introvigne en una entrevista con la Radio Vaticana, y añade que «es así, pero sería buenoque no solo los cristianos (directamente involucrados), sino que todos supieran que, desde el punto de vista histórico, la época de los mártires es la nuestra». Según un estudio estadístico «del mayor especialista de estadística religiosa moderna, David Barret», los mártires cristianos «desde la muerte de Jesús hasta nuestros días han sido unos 70 millones, pero de estos, 45 millones (más de la mitad) se concentran en el siglo XX y en lo que va del siglo XXI».
Introvigne recuerda que también Juan Pablo II invitaba a «reflexionar siempre sobre el hecho de que el siglo de los mártires fue el siglo XX y que este siglo de martirio, que claramente tuvo algunas cumbres en los horrores del comunismo y de nacionalsocialismo, continúa todavía en el siglo XXI».
El representante de la Osce contra la discriminación anti-cristiana explica que, entre las situaciones de hoy en el mundo que provocan mayor preocupación, «ciertamente, la primera que viene a la mente es la del ultrafundamentalismo islámico». Después, «hay una segunda área, que es la de los países todavía influenciados por la ideología comunista». Una tercera área sería «la de los nacionalismos con fondo religioso, en áreas de África y de Asia, en las que los cristianos son considerados como un cuerpo extraño, casi como traidores de la cultura local».
«Y luego, deberíamos abrir el capítulo de lo que sucede entre nosotros, en occidente, en Europa», observa Introvigne, en donde, aunque no hay «nada comparable con la violencia que se verifica en ciertas áreas de África o Asia», hay, sin embargo, «una sutil, a veces ni siquiera tan sutil, intención de discriminar, de marginalizar, de orillar hacia los márgenes al cristianismo, de negar la identidad cristiana y las raíces cristianas, de agredir de muchas formas a la iglesia y al Santo Padre».
En Trumpington, un pequeño pueblo al sur de Cambridge, un grupo de investigadores ha localizado cuatro tumbas, entre las que llama la atención la de una joven de aproximadamente 16 años, cuyo cadáver había sido depositado sobre una cama de madera y portaba sobre su pecho una valiosa cruz de oro y granates.
Una tumba de una joven de 16 años descubierta cerca de Cambridge, podría ser una de las más antiguas manifestaciones del cristianismo en Inglaterra. El esqueleto de la joven descansaba en el interior de una estructura de madera reforzada con metal (una esecie de marco), y su ajuar estaba compuesto por un cuchillo, una pequeña bolsita, cuentas de vidrio y una magnífica cruz de oro que se depositó sobre su pecho.
La datación delenterramiento se ha establecido a medidados del siglo séptimo, fecha en la que el cristianismo comienza a abrise camino entre el paganismo anglosajón (el Papa Gregorio el Grande envia los primeros misioneros a Inglaterra a finales del siglo VI).
Además de la cruz y la cama, la tumba de la adolescente contenía otros elementos de ajuar como un cuchillo de hierro, una ‘chatelaine’ (una especie de cadena que se colgaría del cinturón), y algunas cuentas devidrio que podrían haber formado parte de un bolso. Sobre el metal del cuchillo y la cadena, se han conservado restos de tela, lo que abre la posibilidad de poder reconstruir la indumentaria con la que fue enterrada.
Gracias a este hallazgo, los arqueólogos podrían obtener información muy valiosa para comprender este periodo crucial en la historia británica, y entender mejor cómo se produjo la difusión del cristianismo en el este de Inglaterra durante el período anglosajón.

La cama sobre la que se depositó el cadáver estaba formada por un marco de madera unido por soportes de metal, con una serie de listones transversales con los que crear la base sobre la que iría un colchón de paja.
Alison Dickens, la arqueóloga de la Unidad de Arqueología de la Universidad de Cambridge que ha dirigido la excavación, ha señalado que sólo existe un precedente de enterramiento sobre cama en el que también apareciese una cruz de este tipo, en una tumba encontrada en Ixworth (Suffolk) en el siglo XIX.
Sin embargo, la información del enterramiento de Ixworth no es clara, y sólo ahora, con el hallazgo de Trimpengton, se les presenta la oportunidad de aplicar técnicas modernas de investigación arqueológica al estudio de este tipo de ceremonial funerario.
Sam Lucy, especialista en enterramientos anglosajones del Newnham College de Cambridge, explica que el enterramiento en camas nunca fue una práctica generalizada, aunque sí se pueden diferenciar dos focos de utilización de este rito; un pequeño grupo en torno a la zona de Cambridge y otro en Wessex, y en ambos, los ejemplos documentados son fundamentalmente tumbas de mujeres, datadas en la segunda mitad del siglo VII, con indicios asociados de un alto estatus social.
Richard Dance, experto en Inglés antiguo de la Universidad de Cambridge, aporta una de las pistas que pueden ayudar a comprender algo mejor la presencia de camas en enterramientos anglosajones.
“La palabra anglosajona ‘leger’ puede significar tanto ‘cama‘ como ‘tumba’. Etimológicamente este término significa “lugar donde uno se encuentra”, pero la literatura de la época muestra ejemplos de ambos significados”, señala Dance.
La ya conocida como cruz de Trumpington, de apenas 3,5 centímetros de diámetro, es un objeto muy poco usual, y es que sólo han sido encontradas otras cuatro cruces similares en todo Reino Unido. Los otros ejemplos han sido localizados en Ixworth, Durham, Holderness, y Wilton. Todas ellas diseñadas para colgar de un collar, a excepción de la localizada ahora en Trumpington, que cuenta con un pequeño enganche en cada brazo, lo que hace suponer que iría cosida a la ropa de su portadora.
“Probablemente su portadora utilizó la cruz en su vida cotidiana, muy probablemente como un símbolo de estatus social y afiliación religiosa”, dice Dickens.
El análisis del oro y granates de la cruz también aportará más detalles sobre el lugar de fabricación, aunque los arqueólogos ya trabajan con la hipótesis de que los granates se importaron, como era habitual en este periodo, desde el Mar Negro, o incluso desde Asia.

En los terrenos donde ha aparecido este curioso enterramiento, se han descubierto importantes hallazgos de la Edad de Hierro y el Neolítico, así como materiales de un asentamiento contemporáneo a las tumbas. La adolescente enterrada se encontraba en grupo de cuatro tumbas, junto con un individuo no sexado de aproximadamente veinte años y otras dos mujeres ligeramente más jóvenes.
A priori parece que las tumbas son contemporáneas entre sí, aunque para su confirmación habrá que esperar a los resultados de las pruebas de datación por radiocarbono que se hará a cada una de las tumbas. Además, se realizará un análisis isotópico de huesos y piezas dentales con el objetivo de determinar su dieta y el lugar donde habían vivido durante su infancia.
Lucy explica que la costumbre de acompañar al cadáver con un ajuar funerario estaba arraigada en los rituales paganos. Será ya en el siglo VIII, con la progresiva expansión y dominio del cristianismo, cuando la costumbre de utilizar ajuares funerarios desaparece. Existe por tanto un periodo de transición durante la segunda mitad del siglo VII en el que gente cristiana seguía incluyendo en las tumbas ajuares, algunos de ellos con elementos explícitamente cristianos como es el caso de la cruz encontrada.
Los arqueólogos trabajan con varias explicaciones con respecto a la naturaleza de los enterramientos, y una de ellas sería que las tumbas pudieran formar parte de la necrópolis de un pequeño convento femenino. Las estructuras del asentamiento asociado a este grupo de tumbas están siendo estudiadas con el objetivo de determinar su naturaleza y función, pero en el análisis inicial ya han encontrado restos cerámicos de importación, generalmente asociados a centros eclesiásticos de alto estatus.
Los investigadores apuntan incluso a una posible relación con la fundación del primer monasterio en Ely, justo en el mismo periodo del que datan las tumbas. En ese lugar fue encontrado en 2006 un enterramiento del siglo VII d.C., posiblemente asociado al monasterio, en el que se documentó un individuo infantil con una cruz de oro a modo de colgante.
Los investigadores destacan que los paralelismos entre este yacimiento de Ely y el de Trumpington son intrigantes.
En su homilía en Casa Santa Marta el Papa Francisco explicó que las personas que confían en sí mismas, en sus riquezas o en sus ideologías están destinadas a una vida infeliz. Sin embargo, los que confían en Dios obtendrán una vida llena de frutos incluso en tiempos desequía.
"Hoy, en este día de Cuaresma, nos hará bien preguntarnos: ¿Dónde está mi confianza? ¿En el Señor o soy un pagano, que confío en las cosas, en los ídolos que he hecho? ¿Todavía tengo nombre o he comenzado a perder mi nombre y me llamo 'yo'? ¿Yo, mi, para mí, sólo yo? Para mí, para mí, siempre el mismo egoísmo: 'Yo'. Esto no nos dará la salvación”.
Francisco concluyó diciendo que todavía hay una "puerta de esperanza” para aquellos que hayan perdido el nombre, porque Dios siempre estará dispuesto a recibirles de nuevo.
(Fuente: Radio Vaticana)
"Y ésta es la maldición más fuerte de aquel que confía en sí mismo o en las fuerzas, en las posibilidades de los hombres y no en Dios: perder el nombre. ¿Cómo te llamas? Cuenta número tal, en el banco tal. ¿Cómo te llamas? Tantas propiedades, tantas casas, tantas... ¿Cómo te llamas? Las cosas que tenemos, los ídolos. Y tú confías en aquello. Este hombre es maldito”.
"Todos nosotros tenemos esta debilidad, esta fragilidad de poner nuestras esperanzas en nosotros mismos o en los amigos o sólo en las posibilidades humanas y nos olvidamos del Señor. Y esto nos conduce por el camino… de la infelicidad”:
"Hoy, en este día de Cuaresma, nos hará bien preguntarnos: ¿dónde está mi confianza? ¿En el Señor o soy un pagano, que confío en las cosas, enlos ídolos que me he construido? ¿Tengo todavía un nombre o he comenzado a perder el nombre y me llamo ‘Yo’? Yo, mí, conmigo, para mí, ¿sólo yo? Para mí, para mí… siempre aquel egoísmo: ‘Yo’. Esto no nos trae salvación”.
"Al final, al final, al final hay siempre una posibilidad. Y este hombre, cuando se dio cuenta que había perdido el nombre, había perdido todo, todo, levantó los ojos y dijo una sola palabra: ‘Padre’. Y la respuesta de Dios fue una sola palabra: ‘¡Hijo!’. Si alguno de nosotros en la vida, por solo confiarnos en el hombre y en nosotros mismos, terminamos por perder el nombre, por perder esta dignidad, ahora existe la posibilidad de decir esta palabra que es más que mágica, es más, es fuerte: ‘Padre’. Él nos espera siempre para abrir una puerta que nosotros no vemos y nos dirá: ‘Hijo’. Pidamos al Señor la gracia que nos dé a todos la sabiduría de tener confianza sólo en Él, no en las cosas, en las fuerzas humanas, sólo en Él”.
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En su homilía en Casa Santa Marta el Papa Francisco explicó que las personas que confían en sí mismas, en sus riquezas o en sus ideologías están destinadas a una vida infeliz. Sin embargo, los que confían en Dios obtendrán una vida llena de frutos incluso en tiempos de sequía.
"Hoy, en este día de Cuaresma, nos hará bien preguntarnos: ¿Dónde está mi confianza? ¿En el Señor o soy un pagano, que confío en las cosas, en los ídolos que he hecho? ¿Todavía tengo nombre o he comenzado a perder mi nombre y me llamo 'yo'? ¿Yo, mi, para mí, sólo yo? Para mí, para mí, siempre el mismo egoísmo: 'Yo'. Esto no nos dará la salvación”.
Francisco concluyó diciendo que todavía hay una "puerta de esperanza” para aquellos que hayan perdido el nombre, porque Dios siempre estará dispuesto a recibirles de nuevo.
(Fuente: Radio Vaticana)
"Y ésta es la maldición más fuerte de aquel que confía en sí mismo o en las fuerzas, en las posibilidades de los hombres y no en Dios: perder el nombre. ¿Cómo te llamas? Cuenta número tal, en el banco tal. ¿Cómo te llamas? Tantas propiedades, tantas casas, tantas... ¿Cómo te llamas? Las cosas que tenemos, los ídolos. Y tú confías en aquello. Este hombre es maldito”.
"Todos nosotros tenemos esta debilidad, esta fragilidad de poner nuestras esperanzas en nosotros mismos o en los amigos o sólo en las posibilidades humanas y nos olvidamos del Señor. Y esto nos conduce por el camino… de la infelicidad”:
"Hoy, en este día de Cuaresma, nos hará bien preguntarnos: ¿dónde está mi confianza? ¿En el Señor o soy un pagano, que confío en las cosas, en los ídolos que me he construido? ¿Tengo todavía un nombre o he comenzado a perder el nombre y me llamo ‘Yo’? Yo, mí, conmigo, para mí, ¿sólo yo? Para mí, para mí… siempre aquel egoísmo: ‘Yo’. Esto no nos trae salvación”.
"Al final, al final, al final hay siempre una posibilidad. Y este hombre, cuando se dio cuenta que había perdido el nombre, había perdido todo, todo, levantó los ojos y dijo una sola palabra: ‘Padre’. Y la respuesta de Dios fue una sola palabra: ‘¡Hijo!’. Si alguno de nosotros en la vida, por solo confiarnos en el hombre y en nosotros mismos, terminamos por perder el nombre, por perder esta dignidad, ahora existe la posibilidad de decir esta palabra que es más que mágica, es más, es fuerte: ‘Padre’. Él nos espera siempre para abrir una puerta que nosotros no vemos y nos dirá: ‘Hijo’. Pidamos al Señor la gracia que nos dé a todos la sabiduría de tener confianza sólo en Él, no en las cosas, en las fuerzas humanas, sólo en Él”.
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El único museo del mundo sobre las raíces del cristianismo y la conservación de los lugares santos, el “Terra Sancta Museum”, abrirá sus puertas al público en 2015 en Jerusalén, según indicó “L’Osservatore Romano”, que explica que contará con una exposición permanente «para descubrir la historia de esta tierra extraordinaria en la que desde hace milenios se entrelazan, de forma sorprendente, los destinos de muchos pueblos que conviven en los lugares sacros de las tres grandes religiones monoteístas».

El proyecto fue presentado a los cónsules de Jerusalén y a diferentes delegaciones por el padre Pierbattista Pizzaballa, custodio de la Tierra Santa. El “Terra Sancta Museum” estará dividido en dos sedes que se encuentran en la ciudad vieja de Jerusalén: el Convento de la Flagelación y el Convento de San Salvador, dos construcciones del siglo XIX pero que tienen algunas partes muy antiguas (romanas, bizantinas y del periodo medieval de las Cruzadas).
Ambos espacios se encuentran muy cerca de los principales destinos turísticos y de los peregrinajes de Jerusalén (la explanada de las mezquitas, el Muro de los lamentos, la primera estación del Vía Crucis y el Santo Sepulcro). Tendrá una superficie para las exposiciones de 2.573 metros cuadrados y tendrá tres secciones: una dedicada a la arqueología, otra a la historia y una tercera con material y contenidos multimedia.

«La historia de la Cristiandad, y la historia de los franciscanos (que desde hace 8 siglos son custodios de los lugares santos) –dijo Pizaballa durante la presentación del proyecto– constituyen un patrimonio que es parte de esta tierra, pero también de todos los países que siempre han mantenido un fuerte vínculo con Jerusalén y con la Tierra Santa. Además de tener, evidentemente, un significado fundamental para todos los cristianos del mundo».
+ info: TERRA SANCTA MUSEUM