Francisco se encuentra con el clero de Roma. Recomienda: parroquias siempre abiertas y sacerdotes dispuestos a confesar

La Iglesia no se derrumba "porque hoy, como siempre, hay mucha santidad cotidiana"

Francisco encuentra al clero de Roma. Recomienda: parroquias siempre abiertas y sacerdotes dispuestos a confesar

CIUDAD DEL VATICANO, 16 de septiembre de 2013 (Zenit.org)

El obispo de Roma se ha encontrado esta mañana con el clero de su diócesis, durante algo más de dos horas. El papa Francisco así ha podido dialogar, charlando y respondiendo a las preguntas de sus presbíteros. El lugar del encuentro ha sido la catedral de la ciudad esta ciudad, San Juan de Letrán.

"Me siento sacerdote", ha confiado el obispo de Roma a los presentes. Y haciendo un recorrido por sus experiencias personales en Buenos Aires, les ha confesado que no ha tenido la tentación de sentirse más importante desde que es papa.

En la primera parte del encuentro, Francisco ha hablado de la "buena fatiga del sacerdote por la misión en medio al pueblo". Afirmó que ser sacerdote significa trabajar mucho porque hoy más que nunca hay muchas exigencias, ha explicado que la sensación de la fatiga para el sacerdote significa también preguntas fuertes sobre sí mismo, sobre la bondad de la propia vocación y sobre las renuncias que ésta comporta, "pero es una fatiga que el sacerdote vive y supera con todo su ser", ha comentado. Cómo antídoto en los momentos de mayor cansancio, el santo padre ha recomendado oración y la cercanía a los otros, para empezar con el propio obispo.

Durante el encuentro el santo padre ha contestado con su estilo directo a las cinco preguntas de representantes del clero romano que han afrontado cuestiones centrales en la vida de la Iglesia.

El papa les ha pedido a los sacerdotes que sean valientes y que tengan una "justa creatividad". Esto no significa hacer nada nuevo si no llegar a la conversión pastoral necesaria. Su recomendación: las parroquias siempre abiertas y acogedoras y posiblemente con sacerdotes dispuestos a confesar. "Es importante buscar nuevas vías, adaptadas y adecuadas a las personas a las que se dirige", ha explicado. Como por ejemplo puede ser la participación a cursos pre-bautismales o implicar a los laicos en misiones del barrio.  Al respecto, ha subrayado que "las personas no deben tener nunca la impresión de encontrarse de frente a funcionarios con intereses económicos y no espirituales".

Mantener viva la memoria del nacimiento de la propia vocación, esta ha sido otra de las peticiones del obispo de Roma a su clero. Y le ha pedido que recen por él, especialmente el 21 de septiembre, porque se cumplen los 60 años de cuando  él descubrió su vocación al sacerdocio.

Otro aspecto tratado esta mañana por el papa es "decir la verdad sin dejar nunca solas las personas en dificultad" y por eso ha recomendado ser como Jesús con los discípulos de Emaus, acoger al otro y acompañarlo.

Del mismo modo, se han abordado los problemas y los escándalos que afectan a la Iglesia. Al respecto el papa Francisco ha asegurad que la Iglesia no se derrumba, "porque hoy, como siempre, hay mucha santidad cotidiana: hay muchas mujeres y hombre que viven la fe en la vida de cada día. Y la santidad es más fuerte que los escándalos" y recordó la existencia de santos que son reconocidos por quienes incluso no son católicos, como Santa Teresa de Calcuta.

Para dar un ejemplo sobre ello, ha contado el diálogo telefónico que ayer tuvo con una mujer de Buenos Aires que le había escrito en una servilleta de papel y que se la entregó al director de la televisión católica del arzobispado de Buenos Aires. La mujer trabaja en la limpieza del aeropuerto de la capital argentina y tiene un hijo toxicodependiente y sin ocupación. Esta mujer trabaja para ayudarle y espera en el futuro del chico. "Esta es santidad", ha afirmado el pontífice.

Y las periferias existenciales han ocupado las tres últimas preguntas. El papa ha repetido las palabras que pronunció en el centro Astalli, elogiando la generosidad de Roma pero animando a hacer aún más y "abrir las puertas a los necesitados". Como ya ha explicado en multitud de ocasiones Francisco, nuevamente ha recordado que las periferias no son solo geográficas.

En la conclusión del encuentro el obispo de Roma ha afrontado las cuestiones relativas a la nulidad del matrimonio las que tratará en octubre la comisión de los ocho cardenales nombrada por él y en el próximo sínodo de los obispos.  A estas situaciones se ha referido como "una verdadera periferia existencial que exige valentía pastoral, siempre en la verdad y en la justicia".

La diócesis ha reglado a su obispo un icono de san Francisco que sostiene la Iglesia, obra del párroco don Massimo Tellan. Antes de regresar al Vaticano, Francisco encontró a los frailes menores que realizan la labor de penitencieros en la basílica catedral de Roma. 

Zenit

En la vigilia de oración por la paz, el 7 de septiembre, el Papa Francisco se ha hecho cuatro preguntas: qué mundo deseamos, en qué mundo vivimos, si nos preocupamos por los demás, si somos capaces de seguir el camino de la paz.

 

La falta de paz con Dios se traduce en la falta de paz con uno mismo, con los demás y con el mundo.

"La guerra significa el fin de la paz", palabras del Papa Francisco

En la vigilia de oración por la paz, el 7 de septiembre, el Papa Francisco se ha hecho cuatro preguntas: qué mundo deseamos, en qué mundo vivimos, si nos preocupamos por los demás, si somos capaces de seguir el camino de la paz.

¿Qué mundo deseamos?

La Biblia nos presenta un mundo bueno y armonioso, salido de Dios (cf. Gn 1, 12, 18, 21 y 25), donde los seres humanos formen una sola familia, marcada por relaciones de fraternidad real, y no sólo de palabra, todo ello como reflejo de la relación con Dios. “El mundo de Dios –señala el Papa Francisco– es un mundo en el que todos se sienten responsables de todos, del bien de todos”: “ ¿No es ése –amplia su pregunta– el mundo que todos llevamos dentro del corazón?” Es decir, ¿no deseamos un mundo de armonía y de paz, con nosotrosmismos, entre nosotros y con todos, en las familias y las ciudades, en y entre las naciones. ¿Y no es la verdadera libertad aquella orientada al bien de todos, al amor en el mundo?

¿Es ése el mundo en que vivimos?

Segunda pregunta, más comprometedora, que nos invita a mirar la realidad. Ciertamente, observa el Papa, “la creación conserva su belleza que nos llena de estupor, sigue siendo una obra buena. Pero también hay ‘violencia, división, rivalidad, guerra’”. Y esto no sucede sin causas: “Esto se produce cuando el hombre, vértice de la creación, pierde de vista el horizonte de belleza y de bondad, y se cierra en su propio egoísmo”. La falta de paz tiene una raíz personal.

En otras palabras: “Cuando el hombre piensa sólo en sí mismo, en sus propios intereses y se pone en el centro, cuando se deja fascinar por los ídolos del dominio y del poder, cuando se pone en el lugar de Dios, entonces altera todas las relaciones, arruina todo; y abre la puerta a la violencia, a la indiferencia, al enfrentamiento”.

Pues bien, añade el Papa: eso es exactamente lo que quiere hacernos comprender el pasaje del Génesis en el que se narra el pecado del ser humano. Como consecuencia, “el hombre entra en conflicto consigo mismo, se da cuenta de que está desnudo y se esconde porque tiene miedo (Gn 3,10), tiene miedo de la mirada de Dios; acusa a la mujer, que es carne de su carne (v. 12); rompe la armonía con la creación, llega incluso a levantar la mano contra el hermano para matarlo”. La falta de paz con Dios se traduce en la falta de paz con uno mismo, con los demás y con el mundo.

Por tanto –deduce–, no podemos decir simplemente que de la armonía se pasa a una “desarmonía”; sino que se cae en el caos y la violencia, la rivalidad, el enfrentamiento y el miedo. Y es en medio de ese caos donde surge la siguiente pregunta, como respuesta evasiva a la pregunta tremenda de Dios (“¿Dónde está tu hermano?”).

¿Soy yo el guardián de mi hermano?

“¿Soy yo el guardián de mi hermano?”, dice Caín (Gn 4, 9). Y responde el Papa Francisco: “Sí, tú eresel guardián de tu hermano. Ser persona humana significa ser guardianes los unos de los otros. Sin embargo, cuando se rompe la armonía, se produce una metamorfosis: el hermano que deberíamos proteger y amar se convierte en el adversario a combatir, suprimir”.

De nuevo nos invita a posar la mirada en la situación actual, en los conflictos y guerras que jalonan sistemáticamente nuestra historia y nuestra realidad: “En cada agresión y en cada guerra hacemos renacer a Caín. ¡Todos nosotros! Y también hoy prolongamos esta historia de enfrentamiento entre hermanos, también hoy levantamos la mano contra quien es nuestro hermano”.

No se trata sólo de quienes hacen la guerra. No, todos tenemos responsabilidad. A “todos nosotros” nos afectan en alguna medida las actitudes que se oponen a la paz: “También hoy nos dejamos llevar por los ídolos, por el egoísmo, por nuestros intereses”.

Y no es que vayamos mejorando. Lo dice el Papa Francisco en el climax de su alocución sobre la paz, aludiendo también a pueblos, naciones y civilizaciones: “Esta actitud va a más: hemos perfeccionado nuestras armas, nuestra conciencia se ha adormecido, hemos hecho más sutiles nuestras razones para justificarnos. Como si fuese algo normal, seguimos sembrando destrucción, dolor, muerte. La violencia, la guerra traen sólo muerte, hablan de muerte. La violencia y la guerra utilizan el lenguaje de la muerte”.

Y evoca la petición por la paz, en mayo de 2000, por parte de los representantes de las religiones, en la Plaza de Mayo de Buenos Aires.

 

¿Es posible seguir el camino de la paz?

¿Es posible seguir el camino de la paz?, se ha preguntado finalmente. Y ha respondido que , que es posible, para los cristianos y para las personas de buena voluntad (incluyendo a tantos seguidores de las religiones, que deben rechazar la violencia), mirando a la Cruz de Cristo: “Allí se puede leer la respuesta de Dios: allí, a la violencia no se ha respondido con violencia, a la muerte no se ha respondido con el lenguaje de la muerte. En el silencio de la Cruz calla el fragor de las armas y habla el lenguaje de la reconciliación, del perdón, del diálogo, de la paz”.

Pero atención, esa mirada a la Cruz pide autenticidad, coherencia, examen de conciencia y cambio de actitudes (¡conversión!). Un cambio que se requiere de cada uno, y de modo más directo de aquellos –grupos, naciones, gobiernos, etc.– que son inmediatamente responsables de la paz.

A nosotros, a ellos, les dice el Papa Francisco: “Sal de tus intereses que atrofian tu corazón, supera la indiferencia hacia el otro que hace insensible tu corazón, vence tus razones de muerte y ábrete al diálogo, a la reconciliación; mira el dolor de tu hermano —pienso en los niños, solamente en ellos…—, mira el dolor de tu hermano, y no añadas más dolor, detén tu mano, reconstruye la armonía que se ha roto; y esto no con la confrontación, sino con el encuentro”.

Y es que –conclusión dramática– “la guerra significa siempre el fracaso de la paz, es siempre una derrota para la humanidad”. Una conclusión que, en positivo, interpela la vida y la convivencia cotidianas, las relaciones familiares y sociales, la educación de la paz y para la paz, que no puede separarse de la justicia y del sacrificio, de la clemencia, la misericordia y la caridad (cf. Pablo VI, Discurso a las Naciones Unidas, 4-X-1965 y Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 1976). Se trata de vivir como “hombres y mujeres de reconciliación y de paz”.

En resumen, la paz es un bien grande que hay que pedir (primero a Dios, porque es undon suyo)(*), que hay que vivir por dentro y por fuera, y que hay que educar comenzando también por uno mismo; pues, como estamos redescubriendo en nuestro tiempo, se enseña primero con lo que se es, luego con lo que se hace y con lo que se dice.

(*) A fecha de hoy esa llamada del Papa, unida al clamor  de los hombres y mujeres de buena voluntad en todo el mundo y al trabajo de los responsables en diversas áreas,  ha hecho surgir una iniciativa de solución del conflicto en Siria, una vía de paz que es motivo de agradecimiento al Señor de las Naciones.

Un miembro del Parlamento afgano ha sugerido que las personas que se convierten del islam al cristianismo sean ejecutadas, según la sharia (ley islámica), para detener el rápido crecimiento del cristianismo entre los ciudadanos afganos, en el país y en el extranjero.

Un parlamentario quiere la sharía para detener el crecimiento del cristianismo, en particular entre los emigrados en India

Un miembro del Parlamento afgano ha sugerido que las personas que se convierten del islam al cristianismo sean ejecutadas, según la sharia (ley islámica), para detener el rápido crecimiento del cristianismo entre los ciudadanos afganos, en el país y en el extranjero.

Según han informado a la Agencia Fides fuentes locales, el apelo-shock del parlamentario musulmán Nazir Ahmad Hanafi se ha producido después de un informe publicado por la prensa afgana que señala el aumento de los cristianos en Afganistán. Hanafi ha dicho a la asamblea: “Los ciudadanos afganos siguen convirtiéndose al cristianismo en la India. Esto es una afrenta a la ley islámica y, de acuerdo con el Corán, deben ser ejecutados”.

Anteriormente, otro miembro del Parlamento afgano había informado de que en la India, donde hay miles de refugiados afganos, se ha constituido una comunidad cristiana llamada “Iglesia de los afganos”, a la que están invitados todos los ciudadanos de Kabul.

Según la información de la Agencia Fides, en el debate que ha seguido a la asamblea, otro miembro del Parlamento, Abdul Latif Pedram, ha declarado que “las conversiones al cristianismo son el resultado de la presencia de los Estados Unidos en Afganistán”. En conclusión, Abdul Rauf Ibrahimi, el presidente del Parlamento, condenando todas las actividades de “proselitismo cristiano” en Afganistán, ha ordenado al Comité Nacional para la seguridad “seguir el asunto seriamente”.

Los líderes islámicos de Afganistán consideran el crecimiento del cristianismo como una amenaza para el país y han puesto en guardia al gobierno sobre la influencia del cristianismo. En los últimos meses, el “Consejo Islámico de Afganistán” ha notificado con preocupación al presidente Karzai, la creciente presencia de trabajadores extranjeros en Afganistán de religión cristiana. Según fuentes locales, algunos miembros del Parlamento afgano también se han convertido secretamente al cristianismo, a pesar de los riesgos que esto implica.

Zenit.org

El Papa Francisco recordó la importancia que tiene la misericordia de Dios para los cristianos a los miles de peregrinos que acudieron a San Pedro a pesar de la intensa lluvia.

Francisco comentó la parábola del hijo pródigo y dijo que la felicidad se encuentra en el perdón verdadero

El Papa Francisco recordó la importancia que tiene la misericordia de Dios para los cristianos a los miles de peregrinos que acudieron a San Pedro a pesar de la intensa lluvia. 
"La felicidad se encuentra en el perdón verdadero y no en un presumir de buenos sentimientos hacia los demás".

ROMA, 16 deseptiembre de 2013 (Rome Reports)

PAPA FRANCISCO

“¡Aquí está todo el Evangelio, aquí está todo el Evangelio, está el Cristianismo! ¡Pero miren que no es sentimiento, no es“ostentación de buenos sentimientos!”. Al contrario, la misericordia es la verdadera fuerza que puede salvar al hombre y al mundo del 'cáncer' que es el pecado, el mal moral, el mal espiritual”.

También advirtió del peligro de juzgar a los demás, como le ocurrió al hermano del hijo pródigo.

 

PAPA FRANCISCO

“Si nosotros vivimos según la ley del “ojo por ojo, diente por diente”, jamás salimos de la espiral del mal. El Maligno es astuto, y nos hace creer que con nuestra justicia humana podemos salvarnos y salvar al mundo. En realidad, ¡sólo la justicia de Dios nos puede salvar! Y la justicia de Dios se ha revelado en la Cruz”.

Curiosamente, el Papa invitó a los peregrinos a poner en práctica de inmediato la enseñanza que Jesucristo hace sobre el perdón.

 

PAPA FRANCISCO

“Yo les pido una cosa ahora. En silencio, todos, pensemos, cada uno piense, en una persona con la que no estamos bien, con la cual estamos enojados y que no la queremos. Pensemos en esa persona y en silencio en este momento oremos por esta persona. Y seamos misericordiosos con esta persona”.

Después del Ángelus, el Papa recordó que el día anterior fue beatificado en Argentina elsacerdote José Gabriel Brochero y también agradeció la valentía de todos  los que, a pesar del mal tiempo, permanecieron hasta el final del Ángelus.

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Rome Reports

“Ninguno de los muchos grupos que componen las milicias rebeldes, ni de los fundamentalistas islámicos, pero tampoco de los demás ha llegado una señal capaz de tranquilizar a los cristianos. Por eso, ahora, si se da un período de tregua, los cristianos sólo pensarán en escapar”.

Palabras del obispo armeno-católico de Aleppo, Moutros Marayati: "Si si se da un período de tregua, los cristianos sólo pensarán en escapar"

“Ninguno de los muchos grupos que componen las milicias rebeldes, ni de los fundamentalistas islámicos, pero tampoco de los demás ha llegado una señal capaz de tranquilizar a los cristianos. Por eso, ahora, si se da un período de tregua, los cristianos sólo pensarán en escapar”.

Con estas palabras, el Arzobispo armenio católico de Aleppo Boutros Marayati describe a Fides los miedos y sentimientos predominantes entre los cristianos de la metrópolis del norte de Siria, aislada desde hace meses bajo el asedio de las fuerzas anti-Assad.

Según Marayati el ataque contra el pueblo de Maalula “también tiene un aspecto simbólico. Y hay que preguntarse por qué no lo han hecho antes”. La posibilidad de un ataque militar liderado por Estados Unidos - advierte Marayati - “había alimentado en todos otros motivos de temor. Hay que pensar alo que podría suceder si un misil cayese en un depósito de armas químicas... Ahora esa hipótesis parece haber sido suspendida, pero todo sigue apareciendo muy oscuro: la guerra ha destruido Siria no sólo en piedras y edificios, sino también en los corazones. Ya no hay esperanza de volver a vivir en paz, como se hacía antes”.

Las Iglesias de Aleppo se han unido a la invitación de oración por la paz del Papa Francisco, anticipando las vigilias de oración al día 6 de septiembre. Después quienes han podido han seguido en la televisión la vigilia del 7 de septiembre en la Plaza San Pedro y muchos han escuchado las palabras fuertes del Ángelus pronunciadas por el Obispo de Roma sobre las “guerras comerciales” instigadas por el mercado de armas.

“El Papa ha hablado alto y claro, ha dicho lo que tenía que decir”, comenta Marayati “pero los que tienen en sus manos el destino de la guerra prefieren no escuchar. La sensación”, confiesa el Arzobispo armenio, “es que todos estamos atrapados en un juego más grande que nosotros. Caminamos en la oscuridad. No podemos imaginar cómo terminará todo esto. Y seguimos orando”.

Vatican Insider

Durante la misa en Santa Marta recordó que Cristo se alzó en ella solo después de abajarse 

Durante la misa en Santa Marta recordó que Cristo se alzó en ella solo después de abajarse

"Este es el camino de la historia del hombre: un camino para encontrar a Jesucristo, el Redentor, que da la vida por amor" 

ROMA, 14 de septiembre de 2013 (Zenit.org)

El misterio de la Cruz es un gran misterio para los seres humanos, al cual solo puede aproximarse en la oración y en las lágrimas: esto es lo que ha dicho la mañana del sábado el papa durante la misa celebrada en Santa Marta, el día en que la Iglesia celebra la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz .

En el misterio de la Cruz -dijo el papa en la homilía-, encontramos la historia del hombre y la historia de Dios, sintetizados por los Padres de la Iglesia en la comparación entre el árbol del conocimiento del bien y del mal, en el Paraíso, y el árbol de la Cruz:

"Ese árbol había hecho tanto mal y este árbol nos lleva a la salvación, a la salud. Perdona aquel mal. Este es el camino de la historia del hombre: un camino para encontrar a Jesucristo, el Redentor, que da la vida por amor. En efecto, Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de Él. Este árbol de la Cruz nos salva, a todos nosotros, de las consecuencias de ese otro árbol, donde comenzó la autosuficiencia, el orgullo, la soberbia de querer conocer –nosotros--, todo, según nuestra mentalidad, de acuerdo con nuestros criterios, incluso de acuerdo a la presunción de ser y de llegar a ser los únicos jueces del mundo. Esta es la historia del hombre: desde un árbol a otro".

En la cruzestá también "la historia de Dios" --dijo el papa Francisco-- "para que podamos decir que Dios tiene una historia”. Es un hecho que, "Dios ha querido asumir nuestra historia y caminar con nosotros": se ha abajado haciéndose hombre, mientras nosotros queremos alzarnos, y tomó la condición de siervo, haciéndose obediente hasta la muerte en la Cruz, para levantarnos:

"¡Dios hace este camino por amor! No hay otra explicación: solo el amor hace estas cosas. Hoy miramos la Cruz, historia del hombre e historia de Dios. Miremos esta Cruz, donde se puede probar aquella miel de aloe, aquella miel amarga, la dulzura amarga del sacrificio de Jesús. Pero este misterio es tan grande, que nosotros solos no somos capaces de ver bien este misterio, no tanto para entender --sí, entender..., sino sentir profundamente la salvación de este misterio. En primer lugar, el misterio de la Cruz. Solo se puede entender un poco de rodillas, en la oración, pero también a través de las lágrimas: son las lágrimas las que nos acercan a este misterio".

"Sin llorar, un llanto en el corazón –enfatizó Francisco--, no se podrá “jamás comprender este misterio". Y "el llanto del arrepentido, el llanto del hermano y de la hermana que ven tanta miseria humana" y la ven en Jesús, pero "de rodillas y llorando" y "nunca solos, nunca solos!".

"Para entrar en este misterio, que no es un laberinto pero se parece un poco, siempre tenemos necesidad de la Madre, de la mano de la mamá. Que ella, María, nos haga escuchar cuán grande y cuán humilde es este misterio; tan dulce como la miel y tan amargo como el aloe. Que sea ella la que nos acompañe en este viaje, no puede hacerlo nadie más que nosotros mismos. ¡Alguien debería hacerlo! Con la madre, llorando y de rodillas" .

Zenit 

 

Enfrentamientos entre el ejército y los rebeldes en la localidad mártir, cuna de la tolerancia evangélica

El Ejército regular ha entrado en Maalula y trata de recuperar este enclave cristiano

Enfrentamientos entre el ejército y los rebeldes en la localidad mártir, cuna de la tolerancia evangélica

12 de septiembre de 2013 (Vatican Insider)

Soldados del ejército regular entraron a Maalula, la población cristiana que sufrió un ataque y cayó en manos de islamitas. Según lo que indicaron fuentes locales a la agencia vaticana Fides, jóvenes cristianos de la localidad se sumaron a los soldados para combatir el fuego de los francotiradores.

La empresa para liberar Maalula de los úlitmos embates de la resistencia será ardua, debido a la geografía misma en la que se encuentra la localidad, cuyas casas se encuentran en las pendientes de la montaña. Como refiere Fides, el saldo de la invasión de los grupos armados sigue siendo de tres jóvenes greco-católicos muertos y seis hombres cristianos todavía secuestrados. Estos rehenes habrían sido llevados a la zona de Yabrud, en las montañas del Qalamoun.

Según lo que ha podido confirmar Fides, los religiosos (hombres y mujeres) que viven en la localidad se encuentran sanos y salvos. Las monjas greco-ortodoxas del convento de Santa Tecla han sido «asediadas» y vivieron días de terror, pues los grupos armados amenazaban con irrumpir en el convento.

Vatican Insider

"Hay que volver al principio fundacional de la Iglesia , pero tomando en cuenta 2 mil años de historia (...) Se cree que el Papa lo va a revolucionar todo, pero los contenidos de fe no se pueden cambiar", afirma tajante Parolin.

Entrevista a Pietro Parolin el Secretario de Estado del Vaticano

"Hay que volver al principio fundacional de la Iglesia , pero tomando en cuenta 2 mil años de historia (...) Se cree que el Papa lo va a revolucionar todo, pero los contenidos de fe no se pueden cambiar", afirma tajante Parolin.

 

En los finales de la cincuentena y luego de vivir cuatro intensos años como Nuncio en Venezuela, Pietro Parolin recuerda que sólo una vez en su vida se topó con el ahora Papa Francisco. El para entonces Subsecretario para las Relaciones con los Estados recibió en su despacho al Arzobispo Bergoglio, quien venía por asuntos relacionados con Argentina. Después no hubo más contactos y por eso afirma, a veinte días de su marcha a Roma, que lo primero será "acostumbrarme a su estilo e trabajo".

-¿No adquiere su designación como Secretario de Estado una connotación especial si consideramos que se avizoran cambios en la Iglesia en los cuales tendrá usted un papel importante?

-A pesar de las reformas que quiere producir en la Iglesia, el papa Francisco se ha ceñido a criterios tradicionales según los cuales cuando tenemos un papa no italiano (y ya son tres, Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora Francisco) el secretario de estado es italiano. Eso limitaba la amplitud de la escogencia. Luego, otro criterio fue el de tomar en consideración a un miembro del servicio diplomático de la Santa Sede.

-Y usted lo es.

-Hablar de uno mismo es difícil y yo preferiría no hacerlo, pero me imagino, como él me ha dicho, que había varios candidatos para un cargo que significa ser el colaborador más cercano del Papa y que entraña grandísima responsabilidad. Me imagino que el Papa habrá pensado que yo podía ser, más o menos, la persona en capacidad de ayudarloen esta obra de renovación que quiere hacer en la Iglesia Católica.

-Es decir, el Papa sabe de su afinidad con las ideas reformadoras.

-Probablemente el Papa se ha hecho este juicio. La verdad es que no he hablado mucho con él y pienso que cuando tenga la gracia y la oportunidad, le preguntaré el por qué de esta elección. Así que no sabría cuál fue la razón para que el Papa pensara en mí. Puedo decir, sin embargo, que me siento muy afín a su manera de entender la iglesia y sobre todo a su estilo de sencillez y de cercanía a las personas, a su ánimo de escucharlas y de intentar, de veras, que la Iglesia pueda volver a tener una presencia significativa en el mundo de hoy.

-¿Un papa, como dicen algunos teólogos, "en" la Iglesia y no "sobre" la Iglesia?

-Siempre lo hemos dicho en la teología tradicional. Es la fórmula para indicar la estructura de la Iglesia y el origen divino del Primado (el papa). Ahora, la Iglesia es una estructura muy especial y las categorías políticas para analizar la realidad de los estados no se le pueden aplicar automáticamente. Esta no es no es una monarquía ni una democracia en el sentido formal de la palabra.

-¿Qué es entonces?

-Una comunión donde hay diferentes responsabilidades, la última de las cuales recae sobre el papa. El está en comunión con los demás y no hay papa sin comunión.

-El teólogo Hans Kung ha escrito sobre la necesidad que tiene la Iglesia, si quiere integrarse al futuro de la humanidad, de un papa que se convierta en una suerte de Juan XXIV que convoque a un Concilio Vaticano III.

-Se ha hablado mucho de eso y también de la figura del Cardenal Martini, Arzopispo de Milán (quien antes de su muerte dijo que "la Iglesia está 200 años detrás de los tiempos", nota del periodista). También se manejó la idea del Concilio Vaticano III. Pero yo creo que debemos acudir al Concilio Vaticano II, el cual fijó las directrices para que la Iglesia cumpla su misión en el mundo de hoy. Es importante aplicarlas, como lo han dicho los papas anteriores, cada uno según su propio enfoque y eso es bonito porque la variedad es buena hasta donde se pueda. Allí están cuatro planteamientos fundamentales, una mina inagotable de enseñanzas que debemos poner en práctica.

-¿Cuáles son esas directrices y porqué no se ha cumplido luego de medio siglo?

-Siempre se ha dicho que toma bastante tiempo aplicar las decisiones de los concilios. Eso es normal. Así ocurrió con el Concilio de Trento (1545-1563), que implicó una profunda transformación, luego de la división de la Iglesia y el nacimiento del mundo protestante. Eso no es sorprendente. Además, la Iglesia es un organismo complejo y en su interior hay resistencia.

-Resistencia a los cambios.

-Así es. Pero esos cambios no pueden poner en peligro la esencia de la Iglesia, que tiene una continuidad en la historia proveniente de su fundación por Jesucristo. Entonces se debe ser fiel. La Iglesia nunca podrá cambiar al punto de adaptarse completamente al mundo. Si lo hiciera y se perdiera en él, ya no cumpliría su misión de ser sal y luz para todos.

-¿Quiere decir eso que el planteamiento de las reformas implica una vuelta al cristianismo primitivo?

-Sí. Tomando en cuenta que tenemos dos mil años de historia. Ahora, esta historia no ha pasado en balde. No se trata sólo de volver al pasado, por lo menos en las formas externas, sino de volver a los principios fundacionales de la iglesia. Y quiero subraya el tema de la continuidad porque a veces parece (y no se si exagero) que el Papa Francisco va a revolucionarlo todo, a cambiarlo todo.

-¿No es eso lo que se espera de él?

-Se espera que él ayude a la Iglesia a ser Iglesia de Jesús y a cumplir su función. Eso lo deben hacer todos los papas. Pero la Iglesia tiene una Constitución, una estructura, unos contenidos que son los de la fe y que nadie puede cambiar.

-A propósito del celibato...

-El esfuerzo que hizo la Iglesia para estatuir el celibato eclesiástico debe ser considerado. No se puede decir, sencillamente, que pertenece al pasado. Es un gran desafío para el Papa porque él posee el ministerio de la unidad y todas esas decisiones deben asumirse como una forma de unir a la Iglesia, no de dividirla. Entonces se puede hablar, reflexionar y profundizar sobre estos temas que no son de fe definida y pensar en algunas modificaciones, pero siempre al servicio de la unidad y todo según la voluntad de Dios. No es lo que me plazca sino de ser fieles a lo que Dios quiere para su Iglesia.

-¿Y qué es lo que quiere?

-Dios habla de muchas maneras. Debemos estar atentos a esta voz que nos orienta sobre las causas y las soluciones, por ejemplo, de la escasez del claro. Entonces hay que tomar en cuenta, a la hora de adoptar decisiones, estos criterios (la voluntad de Dios, historia de la Iglesia), así como la apertura a los signos de los tiempos.

-Cuando el Papa se pregunta, "¿quién soy yo para juzgar a los gays"? ¿Qué nos está diciendo?

-Está diciendo que la doctrina de la Iglesia es muy clara sobre este punto moral.

-Jesucristo nos acepta a todos tal y como somos.

-Sí, pero también nos pide que crezcamos y nos adecuemos a la imagen que él tiene de nosotros. La conducta de cada uno la juzga sólo Dios y esto lo ha dicho el Papa.

-Usted ha dicho que se deben lograr los cambios sin dividir a la Iglesia. ¿No cree que una manera de decidir sobre su aplicación sería consultando al grueso de la feligresía o al menos a los obispos? ¿No es necesaria una democratizaciòn?

-Ciertamente. Siempre se ha dicho que la Iglesia no es una democracia. Pero es bueno, en estos tiempos, que haya un espíritu más democrático en el sentido de escuchar atentamente y creo que el Papa lo ha indicado como uno objetivo de su pontificado. Una conducción colegiada de la Iglesia donde puedan expresarse todas las instancias. Luego le correspondería a él tomar una decisión.

-¿Otra señal de la determinación del Papa no está en su decisión de investigar los hechos de corrupción?

-El Papa siente de una manera muy especial el tema de la corrupción por venir de un continente donde el problema es muy grave y ese es uno de los grandes desafíos de América Latina. El lo ha enfrentado en Argentina, y ahora retoma lo que condenó como arzobispo. Este es un punto fundamental sobre el cual quiere trabajar porque la corrupción acaba con las sociedades y los estados.

-Luego está la sanción ejemplarizante a quienes han caído en la pedofilia.

-En esto el Papa está en línea con lo que se hace desde el tiempo de Benedicto XVI: tomar una postura fuerte y especialmente con las víctimas, para que no se repitan estos hechos.

-Me imagino que no resultó fácil.

-No lo ha sido. Yo espero que el país pueda superar la polarización y la conflictividad. Hay diferencias pero éstas no deben convertirse en divisiones y contraposiciones, sino en enriquecimiento mutuo. De manera que lo importante es que Venezuela propicie puntos de encuentro en un clima de justicia, democracia y solidaridad.

-¿Qué piensa va a ocurrir con otras confesiones? ¿Es posible la reunificación con la Iglesia Católica de Oriente? ¿Cómo se plantea las relaciones con el islamismo?

-El Papa mantuvo relaciones cercanas y fraternas con los representantes de otras religiones en Argentina. Además, esta es una clara directriz de El Vaticano II: diálogo interreligioso después del diálogo intrarreligioso. Con las confesiones cristianas el objetivo es la unidad. ¿Se podrállegar a eso? Nosotros lo esperamos. Ya se ha recorrido mucho camino con los papas anteriores. Los tiempos son los tiempos de Dios. El Papa está haciendo lo posible por llegar a una unidad visible. En cuanto a los otras religiones, debemos colaborar para que Dios no desaparezca del horizonte porque hay una secularización, sobre todo en Europa, pero también en América Latina y Venezuela y eso significaría la pérdida del sentido de Dios.

-La pérdida de la fe.

-Sí, ese es un tema fuerte en Benedicto XVI. Y también el de la paz y la convivencia pacífica. En eso las religiones tienen una papel fundamental.

-El Papa ha demostrado un gran interés por la situación en Siria y usted sabe de eso.

-Ciertamente tengo cierta experiencia en ese tema. Como Iglesia tenemos en nuestras manos la posibilidad de participar en la vida internacional a través de la diplomacia.

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El Papa explicó en la audiencia general por qué la Iglesia es Madre de todos los cristianos y cuál es el deber de los bautizados como sus hijos. Francisco dijo que a través del bautismo la Iglesia engendra nuevos cristianos a los que cuida a lo largo de su vida, ayudándolos a crecer, alimentándolos y educándolos. 

El Papa habla en la Audiencia General sobre la importancia del Bautismo y del papel de la Iglesia 

El Papa explicó en la audiencia general por qué la Iglesia es Madre de todos los cristianos y cuál es el deber de los bautizados como sus hijos. Francisco dijo que a través del bautismo la Iglesia engendra nuevos cristianos a los que cuida a lo largo de su vida, ayudándolos a crecer, alimentándolos y educándolos.  

ROMA, 11 de septiembre de 2013 (Rome Reports) 

En la audiencia de hoy el Papa habló más de madres que de hijos. El Papa Francisco explicó que los cristianos llaman a la Iglesia “Madre” gracias, en primer lugar, al bautismo, que hace nacer en ellos una nueva vida, la vida de fe. 
Al Papa le gusta estar con la gente, saludarlos, recibir sus cartas y regalos, y sobre todo, nunca le negará a un niño el saludo. Cada miércoles en la audiencia general lo demuestra. Durante los 40 minutos que duró su recorrido por la Plaza de San Pedro detuvo constantemente su vehículo para saludar a todos los que pudo, a más de 100. Y no quiso dejarse a ninguno. “Falta uno ahí atrás que me llamaba...”

PAPA FRANCISCO

“¿Cuántos de vosotros sabéis la fecha de vuestro bautismo? Hay algunas manos ahí... Se alzan algunas manos. ¡Pero cuántos no se acuerdan ¿eh?! Piensan yo creo que en Pascua, yo en Navidad... Pero el día del bautismo es el día de nuestro nacimiento en la Iglesia, el día en el que la Madre Iglesia te pare, ¡qué bonito!”

Por eso subrayó la importancia de este sacramento y para dejarlo bien claro dejó tarea para casa: buscar la fecha del bautizo.
 
PAPA FRANCISCO
“...Para celebrarlo, para dar gracias al Señor por este don. ¿Lo haréis? Sí, son deberes ¿eh?”.
Francisco dijo que la Iglesia, como las madres, no sólo engendran a los hijos, sino que los acompañan a lo largo de toda su vidapara cuidar de ellos. Por eso, la Iglesia no la forman sólo los sacerdotes sino todos los bautizados.
 
PAPA FRANCISCO

“La Iglesia no es sólo los curas. La Iglesia somos todos. Y si tú dices que crees en Dios... y si tú dices que crees en Dios y no en la iglesia estás diciendo que no crees en ti mismo, y esto es una contradicción. La Iglesia somos todos, todos. Desde aquel niño recientemente bautizado que está allí hasta los obispos y el Papa, todos”.

El Papa también subrayó algunos elementos que deben estar presentes en la vida de los hijos de la Iglesia, de los cristianos, como la fraternidad, el anuncio del Evangelio y el cuidado de los más necesitados.
 

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RESUMEN DE LA CATEQUESIS DEL PAPA EN ESPAÑOL:    

Queridos hermanos y hermanas:

Retomamos hoy las catequesis sobre el misterio de la Iglesia, en este Año de la fe, con la imagen de la “Madre”. El Concilio Vaticano II dice que la Iglesia es nuestra madre en la fe, en la vida sobrenatural. 

Ante todo, la Iglesia es madre porque engendra nuevos cristianos. Por el Bautismo, los hace nacer a la vida divina y establece con ellos un vínculo vital, interior, como el de una madre con sus hijos.

Además, como buena madre, los ayuda a crecer y a ser responsables, los alimenta, los educa, los cuida con ternura a lo largo de su vida. Así, la Iglesia nos anuncia la Palabra de Dios como luz para el camino, nos nutre con la Eucaristía, nos procura el perdón divino, nos sostiene en los momentos de sufrimiento y dificultad.

Y, finalmente, como todos formamos la Iglesia, su maternidad incluye también la solicitud de los unospor los otros. Todos, pastores y fieles, estamos llamados a colaborar en la transmisión de la fe, en el anuncio del Evangelio, en la atención a los necesitados… para hacer fecunda a la Iglesia.

Preguntémonos: ¿Honro a la Iglesia como madre? ¿Participo en los sacramentos, escucho la Palabra de Dios en comunidad? Y sobre todo, ¿comparto su cuidado maternal por mis hermanos?

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España, México, El Salvador, Venezuela, Paraguay, Colombia, Argentina y los demás países latinoamericanos. Invoquemos juntos al Espíritu Santo, para que conceda fecundidad a la Iglesia, no le permita que se cierre en sí misma, y salga a llevar la luz de Cristo hasta los confines de la tierra. Muchas gracias. 

No se olviden del Señor: "El Señor con su amor, buscando el amor de un pueblo. Devuelvan con amor, el amor con el cual Él buscó al pueblo salteño".

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Rome Reports

El Papa en Santa Marta precisó que nuestra fe en el Señor resucitado es aquello vence al mundo

Proclamar a Jesús, sin miedo, sin vergüenza y sin triunfalismo

El Papa en Santa Marta precisó que nuestra fe en el Señor resucitado es aquello vence al mundo. 

10 de septiembre de 2013.

ROMA, 10 de septiembre de 2013 (Zenit.org

Los cristianos están llamados a proclamar a Jesús sin miedo, sin vergüenza y sin triunfalismo. Lo dijo el papa Francisco en la misa de esta mañana en la Casa Santa Marta e hizo hincapié en el riesgo de llegar a ser cristiano sin la Resurrección, porque Cristo es siempre el centro y la esperanza de nuestra vida.

Francisco ha desarrollado su homilía inspirado en las palabras sobre Jesús de la carta de san Pablo a los Colosenses. Para todos nosotros, dijo el papa, san Pablo recomienda caminar con Jesús "porque Él ha ganado, caminar en Él, arraigados y edificados en Él, en esta victoria, firmes en la fe". Este es el punto clave sobre el que insistió: "¡Jesús ha resucitado!" Pero, continuó, no siempre es fácil de entender. El santo Padre ha recordado, por ejemplo, que cuando san Pablo se dirigió a los griegos en Atenas, lo escucharon con interés hasta el momento en que habló de la Resurrección . "Esto nos da miedo, mejor dejarlo ahí".

Un episodio que nos cuestiona aún hoy: "Hay tantos cristianos sin Resurrección, cristianos sin Cristo Resucitado: acompañan a Jesús hasta el sepulcro, lloran, lo aman mucho, pero solo hasta ahí. Pensando en esta actitud de los cristianos sin Cristo resucitado, he encontrado tres, pero hay muchos otros: los temerosos, los cristianos temerosos; los avergonzados, los que tienen vergüenza; y los triunfalistas. ¡Estos tres no se han encontrado con el Cristo resucitado!"

"Los temerosos: son aquellos de la mañana de la Resurrección, aquellos de Emaús que se van, tienen miedo". Los apóstoles, recordó el papa, se cierran en el Cenáculo por miedo a los judios, donde también llora María Magdalena porque se han llevado el cuerpo del Señor. "Los temerosos –advirtió- son así: tienen miedo de pensar en la Resurrección, como si se quedaran en la primera parte de la partitura", porque "tienen miedo del Resucitado".

También están los cristianos avergonzados. "Confesar que Cristo ha resucitado -insistió- le da un poco de vergüenza en este mundo, que avanza tanto en la ciencia". A estos cristianos, continuó, Pablo les advierte que tengan cuidado de que nadie los engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, inspirados en la tradición humana. Estos, dijo el papa, "tienen vergüenza" para decir que "Cristo, con su cuerpo, con sus heridas ha resucitado".

Por último, está el grupo de los cristianos que "en sus corazones no creen en el Señor resucitado y quieren alcanzar en ellos una resurrección más majestuosa que la real”. Son los cristianos "triunfalistas". "Ellos no conocen la palabra 'triunfo', solo dicen 'triunfalismo', porque tienen un complejo de inferioridad y quieren hacer... Cuando vemos a estos cristianos, con tantas actitudes triunfalistas, en sus vidas, en sus discursos y en su pastoral, en la liturgia y tantas otras cosas, es porque en lo más profundo no creen en el Resucitado".

"Y Él es el ganador, el Resucitado. Por lo tanto ha ganado. Por esto, sin temor, sin miedo, sin triunfalismo, simplemente mirando al Señor resucitado, su belleza, incluso poniendo los dedos en las heridas y la mano en el costado" .

"Esto -añadió- es el mensaje que Pablo nos da: "Cristo "es todo", es la totalidad y la esperanza, "porque es el Esposo, el vencedor". El evangelio de hoy, insistió Francisco, muestra una multitud de gente que va a escuchar a Jesús y hay muchas personas enfermas que tratan de tocarlo, porque de Él "salía una fuerza que sanaba a todos":

"Nuestra fe, la fe en el Señor resucitado es aquello vence al mundo. Vayamos hacia Él y dejémonos, como estos enfermos, tocar por Él, por su fuerza, porque Él está en carne y hueso, no es una idea espiritual que flota... Él está vivo. Y está resucitado. Y así ha vencido al mundo. Que el Señor nos conceda la gracia de entender y vivir estas cosas".

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Rome Reports

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