
Por Alfonso Méndiz
6 de septiembre de 2012 (jesucristoenelcine.blogspot.com)
Según informa la revista especializada Deadline, la productora Warner Bros ha adquirido los derechos del guión de Vera Blasi (guionista de Woman on Top, interpretada por Penélope Cruz) sobre Poncio Pilato. Ya se está seleccionando el director, y parece que se han reunido recursos económicos suficientes para asegurar el proyecto.
Por José Antonio Varela Vidal
Miercoles 5 de septiembre de 2012 (ZENIT.org).
A poco menos de diez días para la Visita apostólica del santo padre Benedicto XVI al Líbano, diversas personalidades expresaron su satisfacción ante la llegada de un pontífice por segunda vez a la tierra de los cedros. El lunes, el patriarca de la Iglesia católica maronita, Mar Bechara Boutros al-Rahi, exhortó a los cristianos libaneses a vivir con "amor y verdad" la llegada del papa, y que las divisiones internas no pongan en riesgo la calidad de la acogida reservada al santo padre durante su visita, que tendrá como punto central la firma de la Exhortación Apostólica postsinodal de la Iglesia en el Medio Oriente. Asimismo, en declaraciones a Radio Vaticana, el Patriarca de Antioquía, Gregorios III Laham, se mostró feliz de que el papa visite pronto el Líbano, por ser parte de la Tierra Santa. Y expresó su confianza de que Benedicto XVI pronunciará palabras muy importantes para reforzar el diálogo, la convivencia y la construcción común para un mundo mejor en el Libano y en el Medio Oriente.
Y en un mensaje que hace llegar cada mes a los miembros del Opus Dei, su Prelado, monseñor Javier Echevarría Rodríguez, pidió a los miembros de la 'Obra' que acompañen con su oración al Pontífice en la próxima visita pastoral que realizará al Líbano, y de manera especial les pide que recen por aquellas tierras del Medio Oriente que Jesucristo santificó con su presencia.
¿Cuáles serán las etapas de la visita? Según se sabe, las actividades se mantienen inalterables, a pesar de la reserva que tuvieron algunos sectores sobre la convivencia, o no, del viaje. Pero el domingo durante el Ángelus se disiparon la últimas dudas, cuando Benedicto XVI manifestó su "alegría" de visitar pronto el Líbano. Siendo así, y según el programa oficial, el papa parte en la mañana del viernes 14 de septiembre desde el aeropuerto de Ciampino en Roma, para arribar cuatro horas y media después al Aeropuerto Internacional Rafik Hariri de Beirut, donde será recibido por las más altas autoridades del país.
El santo padre dará allí su primer discurso. Terminada la tarde, empezará su recorrido en la Basílica greco-católica melquita de San Pablo en Harissa, donde habrá una ceremonia para la firma de la Exhortación Apostólica Postsinodal con el respectivo discurso. Cabe indicar que los organizadores han distribuido las actividades de tal forma, que el Pontífice podrá visitar diferentes centros de la Iglesia católica oriental en el Líbano. El sábado 15, luego de celebrar la misa en privado en la Nunciatura Apostólica donde estará hospedado, el Papa se dirigirá temprano al Palacio Presidencial en Baabda para encontrarse con el Presidente de la República, y posteriormente con el Presidente del Parlamento.
Acto seguido, en el Salón de los Embajadores del mismo ente de gobierno, tiene previsto un encuentro con los líderes de las Comunidades Religiosas Musulmanas, para luego dirigirse al salón presidencial 25 de Mayo, donde lo estarán esperando los miembros del Gobierno, de las Instituciones de la República, el Cuerpo Diplomático, líderes religiosos y representantes del mundo de la cultura, a quienes les dirigirá también un discurso.
Hacia el mediodía, llegará hasta el Patriarcado Armenio católico de Bzommar, donde almorzará con los patriarcas y obispos del Líbano, así como con los miembros del Consejo especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos y con el séquito papal. Caída la tarde, está previsto un multitudinario encuentro con los jóvenes en la explanada del Patriarcado maronita de Bkerké, donde el Papa también leerá un discurso.
Ya el domingo 16 por la mañana, Benedicto XVI presidirá la eucaristía en el amplio espacio del Beirut City Center Waterfront, donde entregará a los representantes de toda la Iglesia en el Medio Oriente, la esperada Exhortación Apostólica Postsinodal. Acto seguido, rezará el tradicional Angelus Domini. En la tarde, después del almuerzo, el papa dejará la Nunciatura Apostólica para dirigirse a un Encuentro Ecuménico organizado en el Salón de Honor del Patriarcado Siro católico de Charfet. Este será el último acto de su viaje con las iglesias cristianas y católicas, antes de despedirse de Beirut desde el aeropuerto con un discurso. Su llegada está prevista a las 21.40, hora de Roma, al Aeropuerto de Ciampino.
Miércoles 6 de septiembre de 2012 (ZENIT.org) (video de romereports.com).
La Audiencia General de esta mañana se llevó a cabo nuevamente en el Aula Pablo VI en el Vaticano, adonde el santo padre se trasladó desde su residencia de verano en Castel Gandolfo.
En su discurso dirigido a los fieles, el papa retomó el ciclo de catequesis sobre la oración, habiéndose centrado esta vez en los primeros capítulos del Apocalipsis, donde con claridad el apóstol Juan transmite la relación de Jesús con su Iglesia, revelada por Él mismo.
Terminada la enseñanza, y luego de haber resumido su Catequesis en diversas lenguas, Benedicto XVI incluyó un saludo a los fieles de habla española, con las siguientes palabras:
"Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los fieles de la diócesis de Santander, acompañados por su Obispo, así como a los demás grupos provenientes de España, Argentina, Venezuela, Colombia, México y otros países latinoamericanos. Invito a todos a descubrir la presencia de Cristo en nuestra vida. Mientras más oremos, con constancia e intensidad, mejor nos asimilaremos a Jesús, y Él entrará en nuestra existencia y la guiará, colmándonos de alegría y paz."
A continuación mostramos la catequesis íntegra del papa:
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Queridos hermanos y hermanas:
Hoy, después de las vacaciones, retomamos las audiencias en el Vaticano, continuando en esa "escuela de oración", que estoy viviendo junto a ustedes en estas Catequesis de los miércoles.
Hoy quisiera hablar de la oración en el libro del Apocalipsis, que, como ustedes saben, es el último del Nuevo Testamento. Es un libro difícil, pero que contiene una gran riqueza. Este nos pone en contacto con la oración viva y palpitante de la asamblea cristiana, reunida "en el día del Señor" (Ap. 1,10); es esta, en efecto, la traza de fondo en el que se mueve el texto.
Un lector presenta a la asamblea un mensaje confiado por el Señor al evangelista Juan. El lector y la asamblea son, por así decirlo, los dos protagonistas del desarrollo del libro; a ellos, desde el principio, se les dirige un saludo festivo: "Dichoso el que lea y los que escuchen las palabras de esta profecía" (1,3). Mediante el diálogo constante entre ellos, surge una sinfonía de oración, que se desarrolla con una gran variedad de formas hasta la conclusión. Escuchando al lector que presenta el mensaje, escuchando y observando a la asamblea que responde, su oración tiende a ser nuestra.
La primera parte del Apocalipsis (1,4-3,22) tiene, en la actitud de la asamblea que ora, tres etapas sucesivas. La primera (1,4-8) consiste en un diálogo --único caso en el Nuevo Testamento--, que se lleva a cabo entre la asamblea apenas reunida y el lector, el cual le dirige un saludo de bendición: "Gracia y paz a ustedes" (1,4). El lector subraya el origen de este saludo: este deriva de la Trinidad, del Padre, del Espíritu Santo, de Jesucristo, que participan juntos en llevar adelante el proyecto creativo y de salvación para la humanidad. La asamblea escucha, y cuando siente nombrar a Jesucristo, es como una explosión de alegría y responde con entusiasmo, elevando la siguiente oración de alabanza: "Al que nos ama, y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados, y ha hecho de nosotros un Reino de sacerdotes para su Dios y Padre, a él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén" (1,5b-6). La asamblea, rodeada por el amor de Cristo, se siente liberada de la esclavitud del pecado y se proclama "reino" de Jesucristo, que le pertenece por completo.
Reconoce la gran misión que por el bautismo se le ha confiado para llevar al mundo la presencia de Dios.
Y concluye su celebración de alabanza mirando de nuevo directamente a Jesús y, con creciente entusiasmo, le reconoce "la gloria y el poder" para salvar a la humanidad. El "amén" final, concluye el himno de alabanza a Cristo. Ya estos primeros cuatro versículos contienen una gran riqueza de indicios para nosotros; nos dicen que nuestra oración debe ser, ante todo, escucha de Dios que nos habla. Inundados de tantas palabras, no estamos acostumbrados a escuchar, sobre todo ponernos en la disposición del silencio interior y exterior para estar atentos a lo que Dios nos quiere decir. Estos versículos nos enseñan también que nuestra oración, a menudo solo de súplica, debe ser antetodo de alabanza a Dios por su amor, por el don de Jesucristo, que nos ha traído la fuerza, la esperanza y la salvación.
Una nueva intervención del lector señala a la asamblea, aferrada al amor de Cristo, el compromiso de captar su presencia en la propia vida. Dice: "Miren, viene acompañado de nubes; todo ojo le verá, hasta los que le traspasaron, y por él harán duelo todas las razas" (1,7a). Después de ascender al cielo en una "nube", símbolo de la trascendencia (cf. Hch. 1,9), Jesucristo regresará así como subió a los cielos (cf. Hch. 1,11b). Entonces todos los pueblos lo reconocerán y, como exhorta san Juan en el cuarto evangelio, "Mirarán al que traspasaron" (19,37). Pensarán en sus pecados, causa de su crucifixión, y, como aquellos que lo habían visto directamente en el Calvario, "se golpearán el pecho" (cf. Lc. 23,48) pidiéndole perdón, para seguir en la vida y así preparar la plena comunión con Él, después de su regreso definitivo. La asamblea reflexiona sobre este mensaje y dice: "Sí. ¡Amén!"(Ap. 1,7 b). Expresa con su "sí", la acogida plena de lo que se le ha comunicado y pide que esto pueda convertirse en realidad. Es la oración de la asamblea, que medita sobre el amor de Dios manifiestado de modo supremo en la Cruz, y pide de vivir con coherencia como discípulos de Cristo.
Y esta es la respuesta de Dios: "Yo soy el Alfa y la Omega, Aquel que es, que era y que va a venir, el Todopoderoso" (1,8). Dios, que se revela como el principio y el final de la historia, acepta y toma en serio la petición de la asamblea. Él ha estado, está y estará presente y activo con su amor en los asuntos humanos, en el presente, en el futuro, así como en el pasado, hasta llegar a la meta final. Esta es la promesa de Dios. Y aquí nos encontramos con otro elemento importante: la oración constante despierta en nosotros un sentido de la presencia del Señor en nuestra vida y en la historia, y la suya es una presencia que nos sostiene, nos guía y nos da una gran esperanza, aún en medio de la oscuridad de ciertos acontecimientos humanos; además, cada oración, incluso aquella en la soledad más radical, nunca es un aislarse y nunca es estéril, sino que es el elemento vital para alimentar una vida cristiana cada vez más comprometida y coherente.
La segunda fase de la oración de la asamblea (1,9-22) profundiza aún más la relación con Jesucristo: el Señor aparece, habla, actúa, y la comunidad más cercana a él, escucha, reacciona y acoge. En el mensaje presentado por el lector, san Juan relata su experiencia personal de encuentro con Cristo: se encuentra en la isla de Patmos por causa de la "palabra de Dios y del testimonio de Jesús" (1,9), y es el "día del Señor" (1,10a), el domingo, en el que se celebra la Resurrección. Y san Juan está "tomado por el Espíritu" (1,10a). El Espíritu Santo lo llena y lo renueva, ampliando su capacidad de aceptar a Jesús, quien lo invita a escribir. La oración de la asamblea que escucha, poco a poco asume una actitud contemplativa, marcada por los verbos "ve", "mira": completa, es decir, lo que el lector le propone, internalizándolo y haciéndolo suyo.
Juan oyó "una gran voz, como de trompeta" (1,10b), la voz lo obliga a enviar un mensaje "a las siete Iglesias" (1,11) que se encuentran en Asia Menor y, por su intermedio, a todas las Iglesias de todos los tiempos, junto con sus Pastores. El término "voz… de trompeta", tomada del libro del Éxodo (cf. 20,18), recuerda la manifestación divina a Moisés en el Monte Sinaí e indica la voz de Dios que habla desde su cielo, desde su trascendencia. Aquí es atribuida a Jesucristo Resucitado, que de la gloria del Padre habla, con la voz de Dios, a la asamblea en oración. Dando la vuelta "para ver la voz" (1,12), Juan ve "siete candeleros de oro, y en medio de los candeleros, como a un Hijo de hombre" (1,12-13), término particularmente familiar para Juan, que le indica al mismo Jesús. Los candeleros de oro, con sus velas encendidas, indican la Iglesia de todos los tiempos en actitud de oración en la Liturgia: Jesús Resucitado, el "Hijo del hombre", está en medio de ella, y, revestido con las vestiduras del sumo sacerdote del Antiguo Testamento, desarrolla la función sacerdotal de mediador ante el Padre. En el mensaje simbólico de Juan, sigue una manifestación luminosa de Cristo resucitado, con las características propias de Dios, que se producen en el Antiguo Testamento. Se habla de "... cabellos blancos, como la lana blanca, como la nieve" (1,14), símbolo de la eternidad de Dios (cf. Dn. 7,9) y de la Resurrección. Un segundo símbolo es el del fuego, que en el Antiguo Testamento se refiere a menudo a Dios para indicar dos propiedades. La primera es la intensidad celosa de su amor, que anima su pacto conel hombre (cf. Dt. 4,24).
Y es esta misma intensidad ardiente del amor, que se lee en los ojos de Jesús resucitado: "Sus ojos como llama de fuego" (Ap. 1,14a). El segundo es la capacidad incontenible de vencer el mal como un "fuego devorador" (Dt. 9,3). Así que incluso "los pies" de Jesús, en camino para enfrentar y destruir el mal, tienen el brillo del "metal precioso" (Ap. 1,15). La voz de Jesucristo, entonces, "como voz de grandes aguas" (1,15c), tiene el rugido impresionante "de la gloria del Dios de Israel", que se traslada a Jerusalén, mencionado por el profeta Ezequiel (cf. 43,2).
Siguen todavía otros tres elementos simbólicos que muestran lo que Jesús Resucitado está haciendo por su Iglesia: la mantiene firmemente en su mano derecha –una imagen muy importante: Jesús tiene a la Iglesia en la mano--, le habla con el poder penetrante de una espada afilada, y le muestra el esplendor de su divinidad: "Su rostro, como el sol cuando brilla con toda su fuerza" (Ap.1,16). Juan quedó tan impresionado por esta maravillosa experiencia del Resucitado, que se siente desfallecido y cae como muerto.
Después de esta experiencia de la revelación, el Apóstol tiene delante al Señor Jesús hablando con él, lo tranquiliza, le coloca una mano sobre la cabeza, le revela su identidad como el Crucificado Resucitado, y le encarga transmitir su mensaje a las Iglesias (Ap. 1,17-18). Una cosa hermosa de este Dios, ante el cual desfallece y cae como muerto. Es el amigo de la vida, y le pone su mano sobre la cabeza. Y así será también con nosotros: somos amigos de Jesús. Por tanto, la revelación del Dios Resucitado, del Cristo Resucitado, no será terrible, sino será el encuentro con el amigo. Incluso la asamblea vive con Juan un momento particular de luz delante del Señor, unido, sin embargo, a la experiencia del encuentro cotidiano con Jesús, experimentando la riqueza del contacto con el Señor, que llena cada espacio de la existencia.
En la tercera y última fase de la primera parte del Apocalipsis (Ap.2-3), el lector propone a la asamblea un mensaje séptuplo en el cual Jesús habla en primera persona. Dirigido a las siete Iglesias en Asia Menor situadas alrededor de Éfeso, el discurso de Jesús parte de la situación particular de cada Iglesia, para luego extenderse a las Iglesias de todos los tiempos. Jesús entra en el corazón de la situación de cada iglesia, haciendo énfasis en las luces y sombras, y dirigiéndoles un llamamiento urgente: "Arrepiéntanse" (2,5.16; 3,19c), "Mantén lo que tienes" (3,11), "vuelve a tu conducta primera" (2,5)," Sé pues ferviente y arrepiéntete" (3,19b) ... Esta palabra de Jesús, si es escuchada con fe, de inmediato comienza a ser efectiva: la Iglesia en oración, acogiendo laPalabra del Señor, se transforma.
Todas las iglesias deben ponerse en una escucha atenta al Señor, abriéndose al Espíritu como Jesús pide con insistencia repitiendo esta indicación siete veces: "El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu le dice a las Iglesias" (2,7.11.17.29;3,6.13.22). La asamblea escucha el mensaje recibiendo un estímulo para el arrepentimiento, la conversión, la perseverancia, el crecimiento en el amor, la orientación para el camino.
Queridos amigos, el Apocalipsis nos presenta una comunidad reunida en oración, porque es justamente en la oración donde experimentamos siempre en aumento, la presencia de Jesús con nosotros y en nosotros. Cuanto más y mejor oremos con constancia, con intensidad, tanto más nos asemejamos a Él, y Él realmente entra en nuestra vida y la guía, dándole alegría y paz. Y cuanto más conocemos, amamos y seguimos a Jesús, más sentimos la necesidad de permanecer en oración con Él, recibiendo serenidad, esperanza y fuerza en nuestra vida. Gracias por su atención.
AÑO DE LA FE
Octubre 2012 - Noviembre 2013


1. ¿Qué es el Año de la Fe?
El Año de la Fe "es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo" (Porta Fidei, 6).
2. ¿Cuando inicia y termina?
Inicia el 11 de octubre de 2012 y terminará el 24 de noviembre de 2013.
3. ¿Por qué esas fechas?
El 11 de octubre coinciden dos aniversarios: el 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y el 20 aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. La clausura, el 24 de noviembre, será la solemnidad de Cristo Rey.
4. ¿Por qué el Papa ha convocado este año?
"Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella, hoy no parece que sea ya así en vastos sectores de la sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas". Por eso, el Papa invita a una "auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo". El objetivo principal de este año es que cada cristiano "pueda redescubrir el camino de la fe para poner a la luz siempre con mayor claridad la alegría y el renovado entusiasmo del encuentro con Cristo".
5. ¿Qué medios ha señalado el Santo Padre?
Como expuso en el Motu Proprio "Porta Fidei": Intensificar la celebración de la fe en la liturgia, especialmente en la Eucaristía; dar testimonio de la propia fe; y redescubrir los contenidos de la propia fe, expuestos principalmente en el Catecismo.
6. ¿Dónde tendrá lugar?
Como dijo Benedicto XVI, el alcance será universal. "Tendremos la oportunidad de confesar la fe en el Señor Resucitado en nuestras catedrales e iglesias de todo el mundo; en nuestras casas y con nuestras familias, para que cada uno sienta con fuerza la exigencia de conocer y transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre. En este Año, las comunidades religiosas, así como las parroquiales, y todas las realidades eclesiales antiguas y nuevas, encontrarán la manera de profesar públicamente el Credo".
7. ¿Dónde encontrar indicaciones más precisas?
En una nota publicada por la Congregación para la doctrina de la fe. Ahí se propone, por ejemplo:
- Alentar las peregrinaciones de los fieles a Roma y a Tierra Santa.
- Organizar peregrinaciones, celebraciones y reuniones en los principales Santuarios.
- Realizar simposios, congresos y reuniones que favorezcan el conocimiento de los contenidos de la doctrina de la Iglesia Católica, y mantengan abierto el diálogo entre fe y razón.
- Leer o releer los principales documentos del Concilio Vaticano II.
- Acoger con mayor atención las homilías, catequesis, discursos y otras intervenciones del Santo Padre.
- Promover trasmisiones televisivas o radiofónicas, películas y publicaciones, incluso a nivel popular, accesibles a un público amplio, sobre el tema de la fe.
- Dar a conocer los santos de cada territorio, auténticos testigos de fe.
- Fomentar el aprecio por el patrimonio artístico religioso.
- Preparar y divulgar material de carácter apologético para ayudar a los fieles a resolver sus dudas.
- Eventos catequéticos para jóvenes que transmitan la belleza de la fe.
- Acercarse con mayor fe y frecuencia al sacramento de la Penitencia.
- Usar en los colegios el compendio del Catecismo de la Iglesia Católica.
8. ¿Qué documentos puedo leer por ahora?
El motu proprio de Benedicto XVI "Porta Fidei";
La nota con indicaciones pastorales para el Año de la Fe;
El Catecismo de la Iglesia Católica;
40 resúmenes sobre la fe cristiana.
9. ¿Donde puedo obtener más información?
Visite el website www.annusfidei.va
PRESENTACIÓN DEL AÑO DE LA FE
22 junio 2012 (ZENIT.org).
Ha sido presentado ayer, 21 de junio, el Año de la Fe que se realizará del 11 de octubre del presente año al 24 de noviembre del 2013, así como su calendario de eventos principales que se realizarán en Roma.
Junto al evento y su calendario se presentaron también el logo, himno, y diversos particulares. Entre ellos la imagen símbolo del evento que será el Cristo de la catedral de Cefalú, distribuido en una estampa que tendrá además el credo nicenocontantinopolitano, pues “uno de los objetivos del Año de la Fe es hacer del Credo la oración cotidiana, aprendida de memoria, como era costumbre en los primeros siglos del cristianismo”.
Lo indicó en la conferencia de prensa que se realizó en el Aula Juan Pablo II de la Sala de Prensa de la Santa Sede, monseñor Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.
Monseñor Fisichella subrayó que es muy importante la participación de los laicos en el Año de la Fe. Y precisó que “el último fue en 1968, con el deseo de recordar el martirio del apóstol Pedro según la tradición. No olvidemos que el 68 trae a la mente de todos un particular momento de la historia y por lo tanto Pablo VI en aquella circunstancia quiso concluir el Año de la Fe con la profesión de fe recordada en nuestros días como el Credo del Pueblo de Dios”.
“Por lo tanto –prosiguió su respuesta– existen momentos extraordinarios para circunstancias peculiares. En este caso son los cincuenta del Concilio Vaticano II y los veinte de la publicación del Catecismo de la Iglesia católica, por lo que se quiso sea un momento de reflexión especialmente en un contexto de crisis generalizada”.
Y en su respuesta Fisichella precisó: “No escondemos que existe una crisis de fe, entretanto solamente en el momento en el cual se toma plena conciencia de la crisis, se puede ser capaces de encontrar las formas para dar un remedio a este momento crítico”.
“Por lo tanto –prosiguió– el Año de la Fe es un período que quiere ser una ayuda para ofrecer a los creyentes, a los que ya creen, un apoyo en la fe cotidiana; a quienes están buscando o tienen nostalgia de Dios un signo concreto de que Dios está presente y vivo en medio de nosotros. Es la experiencia de Jesucristo que debe ser comunicada. Pero también a quienes están buscando a Dios o a los que lamentablemente ni se ponen el tema de la ausencia de Dios. Es un modo para indicar que sin Dios, o pensar a vivir como si Dios no existiera no nos llevará muy lejos. Por ello pensamos sea una contribución particular al actual momento histórico que estamos viviendo”.
En el curso de la conferencia de prensa monseñor Fisichella presentó el amplio calendario, y en ese momento con un clic fue activada la web www.annusfidei.va que dará informaciones también sobre los eventos locales y que dentro de pocos días estará disponible en varios idiomas.
Fue también presentado el logo: “Representa una barca, imagen de la Iglesia navegando sobre las aguas. El mástil mayor es una cruz que iza las velas que contienen signos con el trigrama de Cristo (IHS). En el fondo de las velas está representado el sol que asociado al trigrama nos lleva a la Eucaristía”.
Entre las iniciativas anunció “el himno oficial del Año de la Fe. Credo, Domine, adauge nobis fidem es el estribillo que permanece como invocación al Señor pidiendo nos aumente la fe, siempre débil y necesitada de su gracia”.
Después en septiembre saldrá en diversos idiomas el “Subsidio Pastoral, Vivir el Año de la Fe”, preparado para las comunidades parroquiales y para quienes quieran conocer los contenidos del Credo”.
Pero principalmente monseñor Fisichella quiso explicar las motivaciones indicadas por Benedicto XVI en su carta apostólica Porta Fidei: “Como sucesor de Pedro he recordado la exigencia de descubrir el camino de la fe para poner en luz, siempre con mayor evidencia, la alegría y el renovado entusiasmo del encuentro con Cristo”.
El Año de la Fe, servirá para sostener el testimonio de tantos creyentes “que en las fatigas cotidianas no dejan de confiar con convicción y coraje su propia existencia al Señor Jesús” precisó.
“Pero particularmente en este año marcado por una crisis generalizada que golpea también la fe. Sometido desde hace décadas a las correrías de un secularismo que en nombre de la autonomía individual pedía la independencia de cada autoridad revelada y hacía suyo el programa de ‘vivir en el mundo como si Dios no existiera’, nuestros contemporáneos se encuentran muchas veces sin saber ya ubicarse. La crisis de fe es expresión dramática de una crisis antropológica que dejó al hombre a si mismo. Por ello hoy se encuentra confundido, solo, a la merced de fuerzas de las que no conoce ni siquiera el rostro y sin una meta a la cual dedicar su existencia”.
Para concluir, monseñor Fisichella agradeció al papa por “haber querido este Año” y agregó: “La espera es grande como lo es el deseo de querer corresponder en modo pleno y coherente”, y le dio las gracias “porque decidió dedicar las catequesis de los miércoles al tema de la fe”.
información obtenida de http://www.opusdei.es
Esta película ofrece lo que su título promete: la historia del nacimiento de Jesús, desde la Anunciación a María a la huida a Egipto de la Sagrada Familia.
Catherine Hardwicke, 2006El film arranca con la matanza de niños inocentes a manos de Herodes, para pasar, por medio de un flashback, a los antecedentes de dicho episodio. Así, nos encontramos a un magos de Oriente haciendo sus estudios astronómicos, a Zacarías recibiendo un mensaje del ángel Gabriel sobre su descendencia (Lc 1, 5-25), a María en Nazareth llevando una vida discreta y obediente o a Herodes nervioso por las profecías que hablan del nacimiento de un Rey (Mt 2, 1-6). Estas tramas comienzan a desarrollarse y a entreverarse para coincidir en el punto álgido del nacimiento de Jesús.
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El film arranca con la matanza de niños inocentes a manos de Herodes, para pasar, por medio de un flashback, a los antecedentes de dicho episodio. Así, nos encontramos a un magos de Oriente haciendo sus estudios astronómicos, a Zacarías recibiendo un mensaje del ángel Gabriel sobre su descendencia (Lc 1, 5-25), a María en Nazareth llevando una vida discreta y obediente o a Herodes nervioso por las profecías que hablan del nacimiento de un Rey (Mt 2, 1-6). Estas tramas comienzan a desarrollarse y a entreverarse para coincidir en el punto álgido del nacimiento de Jesús.
La directora, Catherine Hardwicke, se estrena en un género que está en las antípodas de sus anteriores películas, de marcado carácter social y juvenil: Thirteen (2003) -sobre el mundo de la adolescencia y crisis familiares- y LosAmos de Dogtown (2005) -la historia de unos chavales de los setenta que dominan el skateboard-. En Natividad Hardwicke se limita a visualizar y poner en escena los relatos evangélicos relativos a la Encarnación, con algunas licencias inevitables en el guión. Guión, por cierto, de Mike Rich, responsable de escribir las entrañables y educativas películas Me llaman Radio (2003) o Descubriendo a Forrester (2000). La envolvente banda sonora es del consagrado Mychael Danna (Pequeña Miss Sunshine, Capote) con una partitura que evoca la magistral de La pasión de Cristo de Gibson.
María está interpretada por Keisha Castle-Hughes, nominada al Oscar por Whale Rider (2002). Nos brinda un look lejano a la iconografía clásica de estampa, y ofrece el rostro de una joven de dieciséis años, hermosa, pero no según patrones convencionales, y con rasgos étnicos nada europeos o anglosajones. El guión muestra a una chica con los problemas de su edad y en su cultura: una gran sumisión a su familia, obediencia a veces sacrificada, noviazgo apalabrado por sus padres, coqueteos de sus amigas con los chicos del pueblo… El personaje está interpretado con mucha sobriedad, quizá demasiada en ciertos momentos, y da lugar a una María que a veces parece meditativa, a veces preocupada y temerosa, e incluso triste en alguna ocasión. Pero su mirada es siempre pura, luminosa e inocente. Quizá le faltan ciertas pinceladas de mujer orante que siempre han custodiado la tradición y teología católicas.
El casi desconocido actor Oscar Isaac encarna al joven San José, y lo hace con fuerza y mucha simpatía, también desde un esquema opuesto al de hombre viejo y apocado. Sin duda es uno de los personajes con más aciertos y registros dramáticos del film y protagoniza alguna escena “apócrifa” muy hermosa, como la del rescate de María de la corriente del río.
Mención especial merecen los personajes de Herodes -magistralmente caracterizado e inquietantemente interpretado por el gran Ciarán Hinds (Munich, El fantasma de la Opera)-, y los tres Reyes Magos que aportan un punto de humor a la historia. Más clásico es San Gabriel, que aunque sin las alas tradicionales, viste una túnica blanca y luminosa. Pero lejos del rubio platino de Fra Angelico, se trata de un ángel moreno y de rasgos africanos (el actor es sudanés).
Es interesante cómo se plantea el embarazo virginal de María, ya que después de un matrimonio “impuesto”, ella se marcha a visitar a su prima Isabel sin comunicar la revelación que le ha hecho el ángel. Cuando regresa, se le nota el vientre abultado, y sin mediar palabra, José entiende que ha habido una grave infidelidad. Él y la familia de María se indignan con ella, que explica sencillamente la verdad dejando a los demás plena libertad de creerla o no. San José llora amargamente yanuncia que no le va a acusar, en una de las escenas más emotivas del film. Una vez que el carpintero conoce la verdad, su ternura y cuidado de María son delicados y conmovedores.
El magisterio nos habla de que María fue virgen antes, durante y después del parto. Esto cinematográficamente podía presentar muchos problemas, que la directora resuelve con gran elegancia. En primer lugar, nos muestra anteriormente el parto de Isabel, bastante ruidoso y aparatoso. Por contraste, el parto de María, aunque no exento de dolor es tremendamente comedido, y el niño nace con rapidez, incruentamente y es atendido de inmediato por sus padres. No se ve sangre ni aparatosidad, y la puesta en escena está más cerca de un hogareño portal de Belén que de un desagradable espectáculo hiperrealista. En realidad, todo lo que sucede en ese aprisco está bastante pegado a la iconografía navideña tradicional. El final de la película es la proclamación del Magníficat con el fondo de una melodía tradicional de villancico.
Otras tramas de interés son los vínculos entre Herodes y los romanos, y Herodes y su hijo, siempre en clave de poder; la relación de autoridad moral que tiene Isabel respecto a su prima pequeña; o los sufrimientos de San Joaquín y Santa Ana ante los avatares de su hija adolescente.
Es muy tentador comparar este film con La Pasión de Mel Gibson, tanto por su temática como por su proximidad en el tiempo. Sin embargo esa comparación está abocada al fracaso. Mel Gibson quería hacer “cine de autor”, que no es el caso de Catherine Hardwicke que está más cerca del género bíblico que de una aproximación muy personal. Además, Gibson trabajó mucho el film en el plano teológico, mientras que el guión de Mike Rich se refiere más al cine histórico sin más. Por otra parte, el director australiano optó por una estética expresionista, hiperbólica, y Natividad es un film “blanco”, sin excesos, muy familiar y pudorosa, sin exhibicionismos. Por tanto, se dirige a un público distinto, más tradicional.
La película es muy correcta, está cuidada y es muy digna. Como no podía ser menos, es opinable y no gustará a todos de igual forma. Sin duda es un film valiente al retomar temáticas que muchos, equivocadamente, consideran periclitadas. Por todo ello, Nativity es una buena y recomendable película.
Juan Orellana
Director del Departamento de Cine
de la Conferencia Episcopal Española

Su fiesta se celebra el 13 de agosto
San Hipólito presbítero y San Ponciano Papa, siglo III

San Hipólito es uno de los personajes importantes de la antigüedad cristiana de perfiles biográficos más oscuros y confusos. Sólo a partir del s. XIX empieza a delinearse su figura histórica. No es romano de nacimiento, sino hombre venido del Oriente, posiblemente de Alejandría: piensa y escribe en griego, conoce bien la filosofía helénica y los misterios griegos, y su postura teológica sobre el Logos demuestra su formación alejandrina.
Debió de llegar a Roma durante el pontificado de Ceferino (199-217) y perteneció como presbítero a la iglesia local romana. Si, como afirma Focio, fue discípulo de S. Ireneo, habría participado del celo de su maestro por ladefensa de la tradición contra las herejías. Atacó vigorosamente el modalismo trinitario de Noeto y Sabelio, extremando su postura hasta acercarse a un subordinacianismo diteísta.
Por causa de esto se enfrentó con el papa S. Calixto I (217-222), que mantenía una postura media entre el modalismo sabeliano, que condenó, y el subordinacianismo de H. Pero, sobre todo, su actitud rigorista en la disciplina penitencial le convirtió en enemigo acérrimo de Calixto y le llevó a constituirse en cabeza de un grupo disidente. Parece que fue elegido obispo de Roma por un reducido círculo, llegando así a ser el primer antipapa. Continuó en su postura cismática durante los pontificados de Urbano I (222-230) y Ponciano (230-235).
Durante la persecución de Maximino Tracio fue desterrado junto con Ponciano a Cerdeña, y parece que en el destierro se reconcilió con la Iglesia, muriendo mártir ca. 235. El papa Fabián (236-250) hizo trasladar los cuerpos de ambos a Roma, enterrando a Ponciano en la cripta papal de S. Calixto y a H. en el cementerio de la vía Tiburtina, que aún lleva su nombre. La Iglesia celebra la fiesta de los dos mártires el 13 de agosto.
Los 50 pensamientos
de Benedicto XVI
que marcaron la
JMJ Madrid 2011
Cincuenta textos tomados de las distintas intervenciones del Papa Benedicto XVI durante los días que estuvo en Madrid con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud

Encontrarse y seguir a Cristo
1. "Cuando no se camina al lado de Cristo, que nos guía, nos dispersamos por otras sendas, como la de nuestros propios impulsos ciegos y egoístas, la de propuestas halagadoras pero interesadas, engañadas y volubles, que dejan el vacío y la frustración tras de sí".
2. "Sed prudentes y sabios, edificad vuestras vidas sobre el cimiento firme que es Cristo. Esta sabiduría y prudencia guiará vuestros pasos, nada os hará temblar y en vuestro corazón reinará la paz. Entonces seréis bienaventurados, dichosos, y vuestra alegría contagiará a los demás. Se preguntarán por el secreto de vuestra vida y descubrirán que la roca que sostiene todo el edificio y sobre la que se asienta toda vuestra existencia es la persona misma de Cristo, vuestro amigo, hermano y Señor".
3. "El encuentro personal con Cristo que nutre vuestra consagración debe testimoniarse con toda su fuerza transformadora en vuestras vidas; y cobra una especial relevancia hoy, cuando «se constata una especie de "eclipse de Dios", una cierta amnesia, más aún, un verdadero rechazo del cristianismo y una negación del tesoro de la fe recibida, con el riesgo de perder aquello que más profundamente nos caracteriza»".
4. "Por Cristo sabemos que no somos caminantes hacia el abismo, hacia el silencio de la nada o de la muerte, sino viajeros hacia una tierra de promisión, hacia Él que es nuestra meta y también nuestro principio".
5. "Quien valora su vida desde esta perspectiva sabe que al amor de Cristo solo se puede responder con amor, y eso es lo que os pide el Papa en esta despedida: que respondáis con amor a quien por amor se ha entregado por vosotros".
La fe y Jesucristo
6. "La fe va más allá de los simples datos empíricos o históricos, y es capaz de captar el misterio de la persona de Cristo en su profundidad".
7. "Fe y seguimiento de Cristo están estrechamente relacionados".
8. "La fe no es la simple aceptación de unas verdades abstractas, sino unarelación íntima con Cristo que nos lleva a abrir nuestro corazón a este misterio de amor y a vivir como personas que se saben amadas por Dios".
9. "La fe no se opone a vuestros ideales más altos, al contrario, los exalta y perfecciona".
Jesucristo y la Iglesia
10. "La Iglesia no es una simple institución humana, como otra cualquiera, sino que está estrechamente unida a Dios...no se puede separar a Cristo de la Iglesia".
11. "Seguir a Jesús en la fe es caminar con Él en la comunión de la Iglesia. No se puede seguir a Jesús en solitario. Quien cede a la tentación de ir ´por su cuenta´ o de vivir la fe según la mentalidad individualista, que predomina en la sociedad, corre el riesgo de no encontrar nunca a Jesucristo, o de acabar siguiendo una imagen falsa de Él", resaltó el Santo Padre.
Amistad con Jesús y evangelización
12. "De esta amistad con Jesús nacerá también el impulso que lleva a dar testimonio de la fe en los más diversos ambientes, incluso allí donde hay rechazo o indiferencia".
13. "No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás".
14. "No os guardéis a Cristo para vosotros mismos. Comunicad a los demás la alegría de vuestra fe".
15. "El mundo necesita el testimonio de vuestra fe, necesita ciertamente a Dios".
16. "Conservad la llama que Dios ha encendido en vuestros corazones en esta noche: procurad que no se apague, alimentadla cada día, compartidla con vuestros coetáneos que viven en la oscuridad y buscan una luz para su camino".
17. "Apoyados en su amor, no os dejéis intimidar por un entorno en el que se pretende excluir a Dios y en el que el poder, el tener o el placer a menudo son los principales criterios por los que se rige la existencia. Puede que os menosprecien, como se suele hacer con quienes evocan metas más altas o desenmascaran los ídolos ante los que hoy muchos se postran. Será entonces cuando una vida hondamente enraizada en Cristo se muestre realmente como una novedad y atraiga con fuerza a quienes de veras buscan a Dios, la verdad y la justicia".
Jesucristo es la felicidad
18. "Solamente Cristo puede responder a vuestras aspiraciones. Dejaros conquistar por Dios para que vuestra presencia dé a la Iglesia un impulso nuevo".
19. "En el fondo, lo que nuestro corazón desea es lo bueno y bello de la vida. No permitáis que vuestros deseos y anhelos caigan en el vacío, antes bien haced que cobren fuerza en Cristo. Él es el cimiento firme, el punto de referencia seguro para una vida plena".
20. "Jóvenes amigos, vale la pena escuchar en nuestro interior la Palabra de Jesús y caminar siguiendo sus pasos".
La lluvia y la fuerza de los jóvenes
21. "Gracias por su alegría y resistencia". "Vuestra fuerza es mayor que la lluvia". "El Señor con la lluvia os manda muchas bendiciones".
El amor de Dios
22. "Sí, queridos amigos, Dios nos ama. Ésta es la gran verdad de nuestra vida y que da sentido a todo lo demás. No somos fruto de la casualidad o la irracionalidad, sino que en el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios.
Los jóvenes y Jesucristo
23. "Queridos jóvenes, no os conforméis con menos que la Verdad y el Amor, no os conforméis con menos que Cristo".
24. "Seguros de su amor, acercaos a Él con la llama de vuestra fe. Él os colmará de su vida. Edificad vuestra vida sobre Cristo y su Evangelio".
25. "Los jóvenes responden con diligencia cuando se les propone con sinceridad y verdad el encuentro con Jesucristo, único redentor de la humanidad. Ellos regresan ahora a sus casas como misioneros del Evangelio, «arraigados y cimentados en Cristo, firmes en la fe», y necesitarán ayuda en su camino".
26. "No hay que desanimarse ante las contrariedades que, de diversos modos, se presentan en algunos países. Más fuerte que todas ellas es el anhelo de Dios, que el Creador ha puesto en el corazón de los jóvenes, y el poder de lo alto, que otorga fortaleza divina a los que siguen al Maestro y a los que buscan en Él alimento para lavida".
Relativismo y búsqueda de la Verdad
27. "Precisamente ahora, en que la cultura relativista dominante renuncia y desprecia la búsqueda de la verdad, que es la aspiración más alta del espíritu humano, debemos proponer con coraje y humildad el valor universal de Cristo, como salvador de todos los hombres y fuente de esperanza para nuestra vida".
28. "Hemos sido creados libres, a imagen de Dios, precisamente para que seamos protagonistas de la búsqueda de la verdad y del bien, responsables de nuestras acciones, y no meros ejecutores ciegos, colaboradores creativos en la tarea de cultivar y embellecer la obra de la creación. Dios quiere un interlocutor responsable, alguien que puedadialogar con Él y amarle. Por Cristo lo podemos conseguir verdaderamente y, arraigados en ÉL, damos alas a nuestra libertad".
29. "Os animo encarecidamente a no perder nunca dicha sensibilidad e ilusión por la verdad; a no olvidar que la enseñanza no es una escueta comunicación de contenidos, sino una formación de jóvenes a quienes habéis de comprender y querer, en quienes debéis suscitar esa sed de verdad que poseen en lo profundo y ese afán de superación. Sed para ellos estímulo y fortaleza".
30. "La verdad misma siempre va a estar más allá de nuestro alcance. Podemos buscarla y acercarnos a ella, pero no podemos poseerla del todo: más bien, es ella la que nos posee a nosotros y la que nos motiva. En el ejercicio intelectual y docente, la humildad es asimismo una virtud indispensable, que protege de la vanidad que cierra el acceso a la verdad. No debemos atraer a los estudiantes a nosotros mismos, sino encaminarlos hacia esa verdad que todos buscamos. A esto os ayudará el Señor, que os propone ser sencillos y eficaces como la sal, o como la lámpara, que da luz sin hacer ruido".
No tengáis miedo
31. "Queridos amigos, que ninguna adversidad os paralice. No tengáis miedo al mundo, ni al futuro, ni a vuestra debilidad. El Señor os ha otorgado vivir en este momento de la historia, para que gracias a vuestra fe siga resonando su Nombre en toda la tierra.
Descubrir y seguir la propia vocación
32. "Os invito a pedir a Dios que os ayude a descubrir vuestra vocación en la sociedad y en la Iglesia y a perseverar en ella con alegría y fidelidad. Vale la pena acoger en nuestro interior la llamada de Cristo y seguir con valentía y generosidad el camino que él nos proponga".
33. "Pedid al Señor que os ayude a descubrir vuestra vocación en la vida y en la Iglesia, y a perseverar en ella con alegría y fidelidad, sabiendo que Él nunca os abandonará ni os traicionará".
34. "Reconocer la belleza y bondad del matrimonio, significa ser conscientes de que solo un ámbito de fidelidad e indisolubilidad, así como de apertura al don divino dela vida, es el adecuado a la grandeza y dignidad del amor matrimonial".
35. "A otros, en cambio, Cristo los llama a seguirlo más de cerca en el sacerdocio o en la vida consagrada. Qué hermoso es saber que Jesús te busca, se fija en ti y con su voz inconfundible te dice también a ti: ´¡Sígueme!´".
36. "Es posible que en muchos de vosotros se haya despertado tímida o poderosamente una pregunta muy sencilla: ¿Qué quiere Dios de mí? ¿Cuál es su designio sobre mi vida? ¿Me llama Cristo a seguirlo más de cerca? ¿No podría yo gastar mi vida entera en la misión de anunciar al mundo la grandeza de su amor a través del sacerdocio, la vida consagrada o el matrimonio? Si ha surgido esa inquietud, dejaos llevar por el Señor y ofreceos como voluntarios al servicio de Aquel que «no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mc 10,45). Vuestra vida alcanzará una plenitud insospechada. Quizás alguno esté pensando: el Papa ha venido a darnos las gracias y se va pidiendo. Sí, así es. Ésta es la misión del Papa, Sucesor de Pedro".
El sufrimiento
37. "Jesús y, siguiendo sus huellas, su Madre Dolorosa y los santos son los testigos que nos enseñan a vivir el drama del sufrimiento para nuestro bien y la salvación del mundo".
38. "Ninguna aflicción es capaz de borrar esta impronta divina grabada en lo más profundo del hombre".
39. "Esta especial predilección del Señor por el que sufre nos lleva a mirar al otro con ojos limpios, para darle, además de las cosas externas que precisa, la mirada de amor que necesita".
40. "Cuando el dolor aparece en el horizonte de una vida joven, quedamos desconcertados y quizá nos preguntemos: ¿Puede seguir siendo grande la vida cuando irrumpe en ella el sufrimiento? A este respecto, en mi encíclica sobre la esperanza cristiana, decía: ´La grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con el sufrimiento y con el que sufre (…). Una sociedad que no logra aceptar alos que sufren y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado también interiormente, es una sociedad cruel e inhumana´".
41. "Sois también testigos del bien inmenso que constituye la vida de estos jóvenes para quien está a su lado y para la humanidad entera. De manera misteriosa pero muy real, su presencia suscita en nuestros corazones, frecuentemente endurecidos, una ternura que nos abre a la salvación. Ciertamente, la vida de estos jóvenes cambia el corazón de los hombres y, por ello, estamos agradecidos al Señor por haberlos conocido".
Una falsa libertad
42. "Sí, hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos. Desearían decidir por si solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quien es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias; dar en cada instante un paso al azar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso de cada momento. Estas tentaciones siempre están al acecho. Es importante no sucumbir a ellas, porque, en realidad, conducen a algo tan evanescente como una existencia sin horizontes, una libertad sin Dios".
La santidad
43. "La santidad de la Iglesia es ante todo la santidad objetiva de la misma persona de Cristo, de su evangelio y de sus sacramentos, la santidad de aquella fuerza de lo alto que la anima e impulsa. Nosotros debemos ser santos para no crear una contradicción entre el signo que somos y la realidad que queremos significar".
A los seminaristas
44. "¿Cómo vivir estos años de preparación? Ante todo, deben ser años de silencio interior, de permanente oración, de constante estudio y de inserción paulatina en las acciones y estructuras pastorales de la Iglesia. Iglesia que es comunidad e institución, familia y misión, creación de Cristo por su Santo Espíritu y a la vez resultado de quienes la conformamos con nuestra santidad y con nuestros pecados. Así lo ha querido Dios, que no tiene reparo en hacer de pobres y pecadores sus amigos e instrumentos para la redención del género humano".
A los voluntarios: amor y servicio
45. "Con vuestro servicio habéis dado a la Jornada Mundial el rostro de la amabilidad, la simpatía y la entrega a los demás".
46. "Tengo la certeza de que esta experiencia como voluntarios os ha enriquecido a todos en vuestra vida cristiana, que es fundamentalmente un servicio de amor. El Señor trasformará vuestro cansancio acumulado, las preocupaciones y el agobio de muchos momentos en frutos de virtudes cristianas: paciencia, mansedumbre, alegría en el darse a los demás, disponibilidad para cumplir la voluntad de Dios. Amar es servir y el servicio acrecienta el amor".
España, una gran Nación
47. "España es una gran Nación que, en una convivencia sanamente abierta, plural y respetuosa, sabe y puede progresar sin renunciar a su alma profundamente religiosa y católica".
48. "Dejo España contento y agradecido a todos. Pero sobre todo a Dios, Nuestro Señor, que me ha permitido celebrar esta Jornada, tan llena de gracia y emoción, tan cargada de dinamismo y esperanza".
49. "Rezo igualmente por los jóvenes de España. Estoy convencido de que,animados por la fe en Cristo, aportarán lo mejor de sí mismos, para que este gran País afronte los desafíos de la hora presente y continúe avanzando por los caminos de la concordia, la solidaridad, la justicia y la libertad".
Colaboración entre la Iglesia y la sociedad civil
50. "La eficacia de esta comisión manifiesta que no solo es posible la colaboración entre la Iglesia y las instituciones civiles, sino que, cuando se orientan al servicio de una iniciativa de tan largo alcance, como es la que nos ocupa, se hace verdad el principio de que el bien integra a todos en la unidad".

¿Qué dicen los primeros cristianos a los jóvenes?
El Cardenal Newman nos hace ver cómo el cristianismo se extiende gracias al impulso de la fe y el amor
"Se nos dice que la certeza, la confianza y la valentía en el hablar no son cristianas. ¿Es ésta una argumentación honrada? ¿Es un juicio derivado de hechos? ¿Fue confianza o duda, celo o frialdad, decisión o irresolución, lo que distinguió a los mártires en los tiempos primeros de la Iglesia? La religión de Cristo no se propagó mediante argumentos filosóficos, sino por impulso de la fe y el amor.
Mirad a los primeros mártires. Eran muchachos, doncellas, soldados y esclavos corrientes; una multitud de gente joven y tozuda, que habría vivido para hacerse prudente, de no haberse empeñado primero en morir; eran cristianos que rasgaban manifiestos imperiales, desafiaban a sus jueces, no descansaban hasta encontrarse en la jaula de un león, y si eran expulsados de una ciudad comenzaban a predicar en otra.
Esto decía el mundo ciego sobre aquellos que contemplaban al Dios invisible. Era, en efecto, la visión espiritual de Dios lo que originaba su singular comportamiento."
(John Henry Newman, Discursos sobre la fe, Ediciones Rialp, 2000, pag. 188)
San Gregorio de Nisa habla de la necesidad de la dirección espiritual
"Puesto que la mayoría se comprometen con la virginidad aún jóvenes y con la mente inmadura, lo más apropiado para ellos sería ante todo el buscar un buen guía y maestro para este camino, no fuera que por la ignorancia que tienen se metieran por senderos equivocados que les desvíen del recto camino. “Dos valen más que uno”, dice el Eclesiastés (4,9). El que está sólo es fácil de vencer por el enemigo emboscado junto a las rutas diciembre divinas. "
(SAN GREGORIO DE NISA, Sobre la Virginidad, 23, 3)
Y del mismo modo que hay muchas persecuciones, así también hay muchos martirios. Todos los días eres testigo de Cristo.Eres mártir de Cristo si sufriste la tentación del espíritu de lujuria, pero, temeroso del futuro juicio de Cristo, no pensaste en profanar la pureza del alma y del cuerpo.
Eres mártir de Cristo si fuiste tentado por el espíritu de la avaricia para apoderarte de los bienes de los inferiores o no respetar los derechos de las viudas indefensas, pero juzgaste que era mejor alcanzar la riqueza por la contemplación de los preceptos divinos, que cometer la injusticia…
Eres mártir de Cristo si fuiste tentado por el espíritu de soberbia, pero viendo al débil y desvalido, te compadeciste con piadoso espíritu, y amaste la humildad más que la arrogancia. Y aún más si diste testimonio no sólo de palabra, sino también con obras. (…) Porque es testigo aquél que, haciéndose fiador con sus hechos, confiesa a Cristo Jesús. ¡Cuántos, todos los días, son mártires de Cristo en oculto, y confiesan al Señor Jesús con sus obras!
(SAN AMBROSIO, Exposición sobre el Salmo 118, 20-51)
"Hoy sois vosotros la esperanza de nuestra Iglesia, que tiene dos mil años: siendo jóvenes en la fe, debéis ser como los primeros cristianos e irradiar entusiasmo y valentía, con generosa entrega a Dios y al prójimo; en una palabra, debéis tomar el camino de la santidad.
Sólo de esta manera podréis ser signos de Dios en el mundo y revivir en vuestros países la epopeya misionera de la Iglesia primitiva. Y seréis también fermento de espíritu misionero para las Iglesias más antiguas."
(JUAN PABLO II, Redemptoris Missio, 91)
Cambiaron el rumbo de la historia, lo dieron la vuelta, lo hicieron girar justamente en la dirección contraria en la que iba. Y, como dice San Agustín, los que eran los despreciados, los perdedores, los vencidos, acabaron siendo los vencedores.
Vivir la vida de los primeros cristianos es una protesta–serena protesta-, ante el sin sentido de un cristianismo sin vibración, y sin onda expansiva.
(SAN PEDRO POVEDA, Vivir como los primeros cristianos, Narcea, 2003, pag. 8)
(Siendo ciudadanos normales , se toman en serio su santidad. Lo que marca la diferencia en los cristianos de los primeros siglos es la radicalidad de su decisión de entrega, sin diferenciarse exteriormente de sus coetáneos…)
Pensar en la vida de los primeros cristianos. Ellos vivían a fondo su vocación cristiana; buscaban seriamente la perfección a la que estaban llamados por el hecho, sencillo y sublime del Bautismo. No se distinguían exteriormente de los demás ciudadanos.
(SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ, Conversaciones, 24)