La Asunción: "El Cielo tiene un corazón"

El 15 de agosto se celebra que Cristo se llevó al Cielo a su Madre. Proponemos una memorable homilía de Benedicto XVI sobre la Asunción de la Virgen y nuestra vida ordinaria.

10 de agosto de 2012

 
Opus Dei -

"La fiesta de la Asunción es un día de alegría. Dios ha vencido. El amor ha vencido. Ha vencido la vida. Se ha puesto de manifiesto que el amor es más fuerte que la muerte, que Dios tiene la verdadera fuerza, y su fuerza es bondad y amor.



María fue elevada al cielo en cuerpo y alma: en Dios también hay lugar para el cuerpo. El cielo ya no es para nosotros una esfera muy lejana y desconocida. En el cielo tenemos una madre. Y la Madre de Dios, la Madre del Hijo de Dios, es nuestra madre. Él mismo lo dijo. La hizo madre nuestra cuando dijo al discípulo y a todos nosotros: "He aquí a tu madre". En el cielo tenemos una madre. El cielo está abierto; el cielo tiene un corazón.



En el evangelio de hoy hemos escuchado el Magníficat, esta gran poesía que brotó de los labios, o mejor, del corazón de María, inspirada por el Espíritu Santo. En este canto maravilloso se refleja toda el alma, toda la personalidad de María. Podemos decir que este canto es un retrato, un verdadero icono de María, en el que podemos verla tal cual es.



Opus Dei -

Quisiera destacar sólo dos puntos de este gran canto. Comienza con la palabra Magníficat: mi alma "engrandece" al Señor, es decir, proclama que el Señor es grande. María desea que Dios sea grande en el mundo, que sea grande en su vida, que esté presente en todos nosotros. No tiene miedo de que Dios sea un "competidor" en nuestra vida, de que con su grandeza puedaquitarnos algo de nuestra libertad, de nuestro espacio vital. Ella sabe que, si Dios es grande, también nosotros somos grandes. No oprime nuestra vida, sino que la eleva y la hace grande: precisamente entonces se hace grande con el esplendor de Dios.



El hecho de que nuestros primeros padres pensaran lo contrario fue el núcleo del pecado original. Temían que, si Dios era demasiado grande, quitara algo a su vida. Pensaban que debían apartar a Dios a fin de tener espacio para ellos mismos. Esta ha sido también la gran tentación de la época moderna, de los últimos tres o cuatro siglos. Cada vez más se ha pensado y dicho: "Este Dios no nos deja libertad, nos limita el espacio de nuestra vida con todos sus mandamientos. Por tanto, Dios debe desaparecer; queremos ser autónomos, independientes. Sin este Dios nosotros seremos dioses, y haremos lo que nos plazca".



Este era también el pensamiento del hijo pródigo, el cual no entendió que, precisamente por el hecho de estar en la casa del padre, era "libre". Se marchó a un país lejano, donde malgastó su vida. Al final comprendió que, en vez de ser libre, se había hecho esclavo, precisamente por haberse alejado de su padre; comprendió que sólo volviendo a la casa de su padre podría ser libre de verdad, con toda la belleza de la vida.



Opus Dei -

Lo mismo sucede en la época moderna. Antes se pensaba y se creía que, apartando a Dios y siendo nosotros autónomos, siguiendo nuestras ideas, nuestra voluntad, llegaríamos a ser realmente libres, para poder hacer lo que nos apetezca sin tener que obedecer a nadie. Pero cuando Dios desaparece, el hombre no llega a ser más grande; al contrario, pierde la dignidad divina, pierde el esplendor de Dios en su rostro. Al final se convierte sólo en el producto de una evolución ciega, del que se puede usar y abusar. Eso es precisamente lo que ha confirmado la experiencia de nuestra época.



El hombre es grande, sólo si Dios es grande. Con María debemos comenzar a comprender que es así. No debemos alejarnos de Dios, sino hacer que Dios esté presente, hacer que Dios sea grande en nuestra vida; así también nosotros seremos divinos: tendremos todo el esplendor de la dignidad divina.



Apliquemos esto a nuestra vida. Es importante que Dios sea grande entre nosotros, en la vida pública y en la vida privada. En la vida pública, es importante que Dios esté presente, por ejemplo, mediante la cruz en los edificios públicos; que Dios esté presente en nuestra vida común, porque sólo si Dios está presente tenemos una orientación, un camino común; de lo contrario, los contrastes se hacen inconciliables, pues ya no se reconoce la dignidad común. Engrandezcamos a Dios en la vida pública y en la vida privada. Eso significa hacer espacio a Dios cada día en nuestra vida, comenzando desde la mañana con la oración y luego dando tiempo a Dios, dando el domingo a Dios. No perdemos nuestro tiempo libre si se lo ofrecemos a Dios. Si Dios entra en nuestro tiempo, todo el tiempo se hace más grande, más amplio, más rico.



Opus Dei -

Una segunda reflexión. Esta poesía de María -el Magníficat- es totalmente original; sin embargo, al mismo tiempo, es un "tejido" hecho completamente con "hilos" del Antiguo Testamento, hecho de palabra de Dios. Se puedever que María, por decirlo así, "se sentía como en su casa" en la palabra de Dios, vivía de la palabra de Dios, estaba penetrada de la palabra de Dios. En efecto, hablaba con palabras de Dios, pensaba con palabras de Dios; sus pensamientos eran los pensamientos de Dios; sus palabras eran las palabras de Dios. Estaba penetrada de la luz divina; por eso era tan espléndida, tan buena; por eso irradiaba amor y bondad. María vivía de la palabra de Dios; estaba impregnada de la palabra de Dios. Al estar inmersa en la palabra de Dios, al tener tanta familiaridad con la palabra de Dios, recibía también la luz interior de la sabiduría. Quien piensa con Dios, piensa bien; y quien habla con Dios, habla bien, tiene criterios de juicio válidos para todas las cosas del mundo, se hace sabio, prudente y, al mismo tiempo, bueno; también se hace fuerte y valiente, con la fuerza de Dios, que resiste al mal y promueve el bien en el mundo.



Así, María habla con nosotros, nos habla a nosotros, nos invita a conocer la palabra de Dios, a amar la palabra de Dios, a vivir con la palabra de Dios, a pensar con la palabra de Dios. Y podemos hacerlo de muy diversas maneras: leyendo la sagrada Escritura, sobre todo participando en la liturgia, en la que a lo largo del año la santa Iglesia nos abre todo el libro de la sagrada Escritura. Lo abre a nuestra vida y lo hace presente en nuestra vida.



Pero pienso también en el Compendio del Catecismo de la Iglesia católica, que hemos publicado recientemente, en el que la palabra de Dios se aplica a nuestra vida, interpreta la realidad de nuestra vida, nos ayuda a entrar en el gran "templo" de la palabra de Dios, a aprender a amarla y a impregnarnos, como María, de esta palabra. Así la vida resulta luminosa y tenemos el criterio para juzgar, recibimos bondad y fuerza al mismo tiempo.



Opus Dei -

María fue elevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo, y con Dios es reina del cielo y de la tierra. ¿Acaso así está alejada de nosotros? Al contrario. Precisamente al estar con Dios y en Dios, está muy cerca de cada uno de nosotros. Cuando estaba en la tierra, sólo podía estar cerca de algunas personas. Al estar en Dios, que está cerca de nosotros, más aún, que está "dentro" de todos nosotros, María participa de esta cercanía de Dios. Al estar en Dios y con Dios, María está cerca de cada uno de nosotros, conoce nuestro corazón, puede escuchar nuestras oraciones, puede ayudarnos con su bondad materna. Nos ha sido dada como "madre" -así lo dijo el Señor-, a la que podemos dirigirnos en cada momento. Ella nos escucha siempre, siempre está cerca de nosotros; y, siendo Madre del Hijo, participa del poder del Hijo, de su bondad. Podemos poner siempre toda nuestra vida en manos de esta Madre, que siempre está cerca de cada uno de nosotros.



En este día de fiesta demos gracias al Señor por el don de esta Madre y pidamos a María que nos ayude a encontrar el buen camino cada día. Amén".



Fragmentos de una homilía pronunciada el 15 de agosto de 2005 en Castelgandolfo (Italia). 

 

Un rincón donde revivir las tradiciones

de la Roma Imperial

Youtube11 de agosto, 2012. (Romereports.com) En Via dei Corridori, junto al pasadizo que une el Vaticano con Castel Sant'Angelo, se encuentra “Carpe Diem”. Una tienda que atrae por la originalidad de los objetos que vende.

 
MARCO PROIETTI
Propietario “Carpe Diem”
“Nos planteamos el problema de cómo ofrecer un producto diferente y pensamos que quizás, cuando vas a un lugar, a una ciudad diferente, quieres encontrar algo que sea propio de ese lugar, hecho con las técnicas típicas y los materiales característicos del lugar.”
 
Hay reproducciones de ornamentos, armaduras, pinturas, joyas y vestidos de la Antigua Roma. Los visitantes pueden encontrar aquí originales vasijas etruscas, réplicas de perfumes usados hace casi dos mil años, espejos, el papel en el que escribían y réplicas de joyas que son piezas de museos y restos arqueológicos.
 
MARCO PROIETTI
Propietario “Carpe Diem”
“Han sido hechos, no sólo con los mismos materiales, sino con las mismas técnicas de la época. En algunos casos se emplean todavía hoy, pero en otros las hemos tenido que recuperar y eso es un trabajo un poco más difícil”.
 
No sólo pretende revivir la Roma Antigua. Esta tienda es parte de un proyecto mucho más ambicioso llamado “Civiltà Romana”.
 
Se trata de una organización social y cultural fundada en el año 2010 para dar a conocer y valorar la cultura, el arte, la técnica y la organización de la Roma imperial.
 
MARCO PROIETTI
Propietario“Carpe Diem”
“Mi opinión personal es que la cultura de la Roma Antigua es el fundamento de toda la cultura occidental.”
 
Su deseo de difundir esta cultura se funda en una conocida frase de Séneca: “No se goza de la posesión de ningún bien si no es en compañía”. “Carpe Diem” es un lugar que transporta al cliente al pasado para que reviva la cultura de la Roma Antigua.

 

 

 

"Hoy comenzamos un ciclo de catequesis que se centrará en el tema de la oración. Desarrollaremos una especie de escuela de Oración, basada en la Escritura y en la granTradición de la Iglesia, en la que nuestro ejemplo será Jesús y su dialogo íntimo y constante con el Padre. Por ello, como los discípulos, le pedimos: "Enséñanos a orar".    Benedicto XVI, 4 de mayo de 2011

 

Quiere elevar el nivel de espiritualidad de su Iglesia

Benedicto XVI comenzó en el mes de mayo de 2011 una catequesis sobre la oración.  Quiere elevar el nivel de espiritualidad de su Iglesia, para que sea una Iglesia viva.

Para ello ha creado una "Escuela de Oración", una academia en la que cada miércoles nos imparte una lección. No hay exámenes. Siguiendo sus orientaciones podemos aprender a rezar, nos podemos ir familiarizando con ese mundo sobrenatural que es la vida de trato personal con Dios. 

El Santo Padre desea que los católicos confiemos más en Dios, que le tratemos, que le descubramos como Padre, como Amigo, como Maestro.

En definitiva: nos quiere enseñar el camino de la felicidad, y para eso, nos ofrece fundamentos sólidos para nuestra vida ordinaria: en la oración encontramos la fortaleza, en la oración nos ponemos en contacto con la fuente de la alegría, con la Vida misma. 

 

La solución de los males del mundo

Benedicto XVI es consciente que la solución de los males del mundo y de los problemas de los hombres pasa por esta "escuela de oración". Por eso nos presenta una serie de orientaciones y sugerencias conduciéndonos a través de la Historia de la Salvación, con una pedagogía magistral sobre qué es la oración y sobre la necesidad del cristiano de rezar, a veces dando sugerencias sobre cómo hacerla. 

En las primeras catequesis, a modo de introducción, reflexionó sobre algunosejemplos de oración en diversas culturas antiguas en las que podemos observar cómo el hombre se ha dirigido a Dios y ha sentido el deseo de buscar la comunión con Él. A continuación habló sobre la oración en el Antiguo Testamento, deteniéndose particularmente en los Salmos. Después pasó a comentar la oración a través de los Evangelios.

Particularmente conmovedoras son sus históricas catequesis sobre la oración de Jesús ante su Pasión y Muerte.  Los últimos meses ha reflexionado sobre la oración en los Hechos de los Apóstoles y  a través de las Cartas de San Pablo. Todo un recorrido porla Sagrada Escritura en el que ha desgranado y explicado lo qué él mismo procura vivir, lo que lleva dentro, su experiencia personal de trato con ese Señor que "está presente y escucha, aún en la oscuridad del dolor, del rechazo y de la soledad".

Presentamos a continuación una selección de textos escogidos de la Escuela de Oración, que resumen ideas sobre que las Papa ha reflexionado con frecuencia.

 

Selección de textos de la "Escuela de Oración" (pdf)

 

 

 

"Hoy comenzamos un ciclo de catequesis que se centrará en el tema de la oración. Desarrollaremos una especie de escuela de Oración, basada en la Escritura y en la granTradición de la Iglesia, en la que nuestro ejemplo será Jesús y su dialogo íntimo y constante con el Padre. Por ello, como los discípulos, le pedimos: "Enséñanos a orar".    Benedicto XVI, 4 de mayo de 2011

 

Quiere elevar el nivel de espiritualidad de su Iglesia

Benedicto XVI comenzó en el mes de mayo de 2011 una catequesis sobre la oración.  Quiere elevar el nivel de espiritualidad de su Iglesia, para que sea una Iglesia viva.

Para ello ha creado una "Escuela de Oración", una academia en la que cada miércoles nos imparte una lección. No hay exámenes. Siguiendo sus orientaciones podemos aprender a rezar, nos podemos ir familiarizando con ese mundo sobrenatural que es la vida de trato personal con Dios. 

El Santo Padre desea que los católicos confiemos más en Dios, que le tratemos, que le descubramos como Padre, como Amigo, como Maestro.

En definitiva: nos quiere enseñar el camino de la felicidad, y para eso, nos ofrece fundamentos sólidos para nuestra vida ordinaria: en la oración encontramos la fortaleza, en la oración nos ponemos en contacto con la fuente de la alegría, con la Vida misma. 

 

La solución de los males del mundo

Benedicto XVI es consciente que la solución de los males del mundo y de los problemas de los hombres pasa por esta "escuela de oración". Por eso nos presenta una serie de orientaciones y sugerencias conduciéndonos a través de la Historia de la Salvación, con una pedagogía magistral sobre qué es la oración y sobre la necesidad del cristiano de rezar, a veces dando sugerencias sobre cómo hacerla. 

En las primeras catequesis, a modo de introducción, reflexionó sobre algunosejemplos de oración en diversas culturas antiguas en las que podemos observar cómo el hombre se ha dirigido a Dios y ha sentido el deseo de buscar la comunión con Él. A continuación habló sobre la oración enel Antiguo Testamento, deteniéndose particularmente en los Salmos. Después pasó a comentar la oración a través de los Evangelios.

Particularmente conmovedoras son sus históricas catequesis sobre la oración de Jesús ante su Pasión y Muerte.  Los últimos meses ha reflexionado sobre la oración en los Hechos de los Apóstoles y  a través de las Cartas de San Pablo. Todo un recorrido por la Sagrada Escritura en el que ha desgranado y explicado lo qué él mismo procura vivir, lo que lleva dentro, su experiencia personal de trato con ese Señor que "está presente y escucha, aún en la oscuridad del dolor, del rechazo y de la soledad".

Presentamos a continuación una selección de textos escogidos de la Escuela de Oración, que resumen ideas sobre que las Papa ha reflexionado con frecuencia.

 

Selección de textos de la "Escuela de Oración" (pdf)

AÑO DE LA FE. Octubre 2012 - octubre 2013. Todo lo que necesitas saber

AÑO DE LA FE

Octubre 2012 - Noviembre 2013

El Año de la Fe,

una especial

aportación al

momento histórico

22 junio 2012 (ZENIT.org).

Ha sido presentado ayer, 21 de junio, el Año de la Fe que se realizará del 11 de octubre del presente año al 24 de noviembre del 2013, así como su calendario de eventos principales que se realizarán en Roma.

Junto al evento y su calendario se presentaron también el logo, himno, y diversos particulares. Entre ellos la imagen símbolo del evento que será el Cristo de la catedral de Cefalú, distribuido en una estampa que tendrá además el credo nicenocontantinopolitano, pues uno de los objetivos del Año de la Fe es hacer del Credo la oración cotidiana, aprendida de memoria, como era costumbre en los primeros siglos del cristianismo”.

Lo indicó en la conferencia de prensa que se realizó en el Aula Juan Pablo II de la Sala de Prensa de la Santa Sede, monseñor Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.

Monseñor Fisichella subrayó que es muy importante la participación de los laicos en el Año de la Fe. Y precisó que “el último fue en 1968, con el deseo de recordar el martirio del apóstol Pedro según la tradición. No olvidemos que el 68 trae a la mente de todos un particular momento de la historia y por lo tanto Pablo VI en aquella circunstancia quiso concluir el Año de la Fe con la profesión de fe recordada en nuestros días como el Credo del Pueblo de Dios”.

“Por lo tanto –prosiguió su respuesta– existen momentos extraordinarios para circunstancias peculiares. En este caso son los cincuenta del Concilio Vaticano II y los veinte de la publicación del Catecismo de la Iglesia católica, por lo que se quiso sea un momento de reflexión especialmente en un contexto de crisis generalizada”.

Y en su respuesta Fisichella precisó: “No escondemos que existe una crisis de fe, entretanto solamente en el momento en el cual se toma plena conciencia de la crisis, se puede ser capaces de encontrar las formas para dar un remedio a este momento crítico”.

“Por lo tanto –prosiguió– el Año de la Fe es un período que quiere ser una ayuda para ofrecer a los creyentes, a los que ya creen, un apoyo en la fe cotidiana; a quienes están buscando o tienen nostalgia de Dios un signo concreto de que Dios está presente y vivo en medio de nosotros. Es la experiencia de Jesucristo que debe ser comunicada. Pero también a quienes están buscando a Dios o a los que lamentablemente ni se ponen el tema de la ausencia de Dios. Es un modo para indicar que sin Dios, o pensar a vivir como si Dios no existiera no nos llevará muy lejos. Por ello pensamos sea una contribución particular al actual momento histórico que estamos viviendo”.

En el curso de la conferencia de prensa monseñor Fisichella presentó el amplio calendario, y en ese momento con un clic fue activada la web www.annusfidei.va que dará informaciones también sobre los eventos locales y que dentro de pocos días estará disponible en varios idiomas.

Fue también presentado el logo: “Representa una barca, imagen de la Iglesia navegando sobre las aguas. El mástil mayor es una cruz que iza las velas que contienen signos con el trigrama de Cristo (IHS). En el fondo de las velas está representado el sol que asociado al trigrama nos lleva a la Eucaristía”.

Entre las iniciativas anunció “el himno oficial del Año de la Fe. Credo, Domine, adauge nobis fidem es el estribillo que permanece como invocación al Señor pidiendo nos aumente la fe, siempre débil y necesitada de su gracia”.

Después en septiembre saldrá en diversos idiomas el “Subsidio Pastoral, Vivir el Año de la Fe”, preparado para las comunidades parroquiales y para quienes quieran conocer los contenidos del Credo”.

Pero principalmente monseñor Fisichella quiso explicar las motivaciones indicadas por Benedicto XVI en su carta apostólica Porta Fidei: “Como sucesor de Pedro he recordado la exigencia de descubrir el camino de la fe para poner en luz, siempre con mayor evidencia, la alegría y el renovado entusiasmo del encuentro con Cristo”.

El Año de la Fe, servirá para sostener el testimonio de tantos creyentes “que en las fatigas cotidianas no dejan de confiar con convicción y coraje su propia existencia al Señor Jesús” precisó.

“Pero particularmente en este año marcado por una crisis generalizada que golpea también la fe. Sometido desde hace décadas a las correrías de un secularismo que en nombre de la autonomía individual pedía la independencia de cada autoridad revelada y hacía suyo el programa de ‘vivir en el mundo como si Dios no existiera’, nuestros contemporáneos se encuentran muchas veces sin saber ya ubicarse. La crisis de fe es expresión dramática de una crisis antropológica que dejó al hombre a si mismo. Por ello hoy se encuentra confundido, solo, a la merced de fuerzas de las que no conoce ni siquiera el rostro y sin una meta a la cual dedicar su existencia”.

Para concluir, monseñor Fisichella agradeció al papa por “haber querido este Año” y agregó: “La espera es grande como lo es el deseo de querer corresponder en modo pleno y coherente”, y le dio las gracias “porque decidió dedicar las catequesis de los miércoles al tema de la fe”.

9 preguntas sobre el Año de la Fe

El próximo 11 de octubre iniciará el Año de la Fe, convocado por Benedicto XVI. Pero, ¿de qué se trata? ¿qué desea el Santo Padre? ¿qué se puede hacer? Respuestas a las preguntas que surgen a dos meses del inicio.

06 de agosto de 2012

Opus Dei -

1. ¿Qué es el Año de la Fe?
El Año de la Fe "es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo" (Porta Fidei, 6).



2. ¿Cuando inicia y termina?

Inicia el 11 de octubre de 2012 y terminará el 24 de noviembre de 2013.



3. ¿Por qué esas fechas? 

El 11 de octubre coinciden dos aniversarios: el 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y el 20 aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. La clausura, el 24 de noviembre, será la solemnidad de Cristo Rey



4. ¿Por qué el Papa ha convocado este año?
"Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella, hoy no parece que sea ya así en vastos sectores de la sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas". Por eso, el Papa invita a una "auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo". El objetivo principal de este año es que cada cristiano "pueda redescubrir el camino de la fe para poner a la luz siempre con mayor claridad la alegría y el renovado entusiasmo del encuentro con Cristo".

 

Opus Dei -

5. ¿Qué medios ha señalado el Santo Padre?
Como expuso en el Motu Proprio "Porta Fidei": Intensificar la celebración de la fe en la liturgia, especialmente en la Eucaristía; dartestimonio de la propia fe; y redescubrir los contenidos de la propia fe, expuestos principalmente en el Catecismo.



6. ¿Dónde tendrá lugar?
Como dijo Benedicto XVI, el alcance será universal. "Tendremos la oportunidad de confesar la fe en el Señor Resucitado en nuestras catedrales e iglesias de todo el mundo; en nuestras casas y con nuestras familias, para que cada uno sienta con fuerza la exigencia de conocer y transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre. En este Año, las comunidades religiosas, así como las parroquiales, y todas las realidades eclesiales antiguas y nuevas, encontrarán la manera de profesar públicamente el Credo".



7. ¿Dónde encontrar indicaciones más precisas?
En una nota publicada por la Congregación para la doctrina de la fe. Ahí se propone, por ejemplo: 



- Alentar las peregrinaciones de los fieles a la Sede de Pedro; 

- Organizar peregrinaciones, celebraciones y reuniones en los principales Santuarios.

- Realizar simposios, congresos y reuniones que favorezcan el conocimiento de los contenidos de la doctrina de la Iglesia Católica, y mantengan abierto el diálogo entre fe y razón.

 - Leer o releer los principales documentos del Concilio Vaticano II.

- Acoger con mayor atención las homilías, catequesis, discursos y otras intervenciones del Santo Padre.

- Promover trasmisiones televisivas o radiofónicas, películas y publicaciones, incluso a nivel popular, accesibles a un público amplio, sobre el tema de la fe.

- Dar a conocer los santos de cada territorio, auténticos testigos de fe.

- Fomentar el aprecio por el patrimonio artístico religioso.

- Preparar y divulgar material de carácter apologético para ayudar a los fieles a resolver sus dudas.

- Eventos catequéticos para jóvenes que transmitan la belleza de la fe.

- Acercarse con mayor fe y frecuencia al sacramento de la Penitencia.

- Usar en los colegios el compendio del Catecismo de la Iglesia Católica.

- Organizar grupos de lectura del Catecismo y promover su difusión y venta.



8. ¿Qué documentos puedo leer por ahora?
El motu proprio de Benedicto XVI "Porta Fidei";  
La nota con indicaciones pastorales para el Año de la Fe;

El Catecismo de la Iglesia Católica;

40 resúmenes sobre la fe cristiana



9. ¿Donde puedo obtener más información?

Visite el website www.annusfidei.va

Una amplia panorámica

por las principales películas

sobre Jesús

 

 

 

 

 

 

 

 

Alfonso Méndiz, en jesucristoenelcine

 

En Internet está disponible este breve documental (6' 30"), elaborado por la Asociación católica Aleteia: una amplia panorámica por las principales películas sobre Jesús.

Su planteamiento es muy sencillo. Desde el origen de la Iglesia, las artes han sido un instrumento evangelizador de primer orden. Ahora, por tanto, también el cine puede ofrecer una nueva posibilidad de transmitir el mensaje de Cristo. Lo que la pintura hizo durante siglos, debe hacerlo ahora la gran pantalla: podemos conocer de nuevo a Jesucristo, a través de las películas, a través del cine.
En su recorrido, se destacan algunos de los grandes filmes tratados en este blog:

- Christus (G. Antamoro, 1961). Cuenta la vida entera de Jesús, desde su nacimiento hasta la resurrección. Concede gran importancia a la composición de las escenas, no en vano imita la iconografía del renacimiento italiano. Su estilo es netamente pictórico.

- Rey de Reyes (De Mille, 1927). Primera super-producción de tema religioso, centrado en la última semana de la vida de Jesús. La conversión y el amor de la Magdalena ocupa un primer plano del relato. Coloreada, con gran despliegue de medios. Los actores, inspirados por la historia que iban a contar, cambiaron su comportamiento durante los día del rodaje.

- Ben Hur (W. Wyler, 1959). Historia de dos amigos, un aristócrata judío y un centurión romano, que la vida separa de forma trágica. La aparición de Jesús, al estilo puritano de la época (que temía "humanizar" la figura de Cristo), es tan solo indirecta: vemos su sombra, su mano o se le muestra vuelto de espaldas. La música, en cambio, subraya y enfatiza su condición divina.

- El Evangelio según San Mateo (Passolini, 1964). Película dedicada a Juan XXIII y rodada con gran fidelidad al texto evangélico. El director trata de aunar la visión cristiana con la marxista, y subraya especialmente la dimensión social del mensaje cristiano.

- La pasión de Cristo (Gibson, 2004). Basado en los Evangelios y en las visiones de Catalina Emmerich, relata las doce últimas horas de la vida de Jesús, desde la doble perspectiva de Cristo y su Madre. El filme es duro y realista. Sentimos en nuestra alma los latigazos que restallan en la espalda del Maestro, y le vemos como "El Sirvo Doliente de Yahve" que profetizó Isaías. Controvertida, pero a la vez edificante y conmovedora, está llamada a ser una de las grandes películas de Jesucristo en el cine.
 

jesucristoenelcine

 

 

Francisco J. Pérez-Latre

Este verano nos movemos entre el recuerdo de las inolvidables JMJ de Madrid en el 2011 y la expectación ante las que se celebrarán en Río en 2013.

Las Jornadas Mundiales de las Juventud fueron otra idea genial de Juan Pablo II. Del 16 al 21 de agosto de 2011 el mundo estuvo pendiente de Madrid, con audiencias masivas en las calles y en las pantallas de los medios: una fiesta global con un millón de invitados, repleta de colorido, entusiasmo juvenil, fotos e imágenes excelentes.
El “valor mediático” del Papa recibió impulso durante el pontificado de Juan Pablo II. Los medios se hicieron eco de sus multitudinarios eventos, con audiencias fuera del alcance de los líderes políticos, estrellas de la música o el cine.

Benedicto XVI está también en portada de ediciones digitales e impresas, y abre programas de noticias en televisión. Es interlocutor imprescindible, y se busca su opinión en los debates. A la vez, es altamente controvertido (y eso es interesante desde el punto de vista de la comunicación). Al Papa le siguen muchos, y muchos le critican, pero ya nadie le puede ignorar.
La religión es fuente de “best sellers” literarios (basta pensar en los libros de Juan Pablo II y Benedicto XVI, como han descubierto las grandes editoriales, desde Planeta a Random House); programas de televisión con audiencias millonarias; vídeos de circulación masiva en YouTube; cuentas de Twitter con miles de seguidores; películas con éxito en taquilla. El “mercado de la religión” es un mercado de “heavy users”, que despierta gran interés. Eventos como las Jornada Mundiales de la Juventud tienen seguimiento masivo y demanda y cobertura asegurada en los medios, en una época en que la atención es un bien escaso y precario. Hubo 4.700 periodistas acreditados.
Además de su efecto transformador en miles de personas, las Jornadas Mundiales de la Juventud pusieron de nuevo a la religión y a Benedicto XVI en el candelero: los medios están de enhorabuena. Para los medios no hay nada mejor que una gran historia. Las JMJ lo son.

 

Unos pequeños mártires

 Los Santos Justo y Pastor, también conocidos como los Santos niños, nacidos en Tielmes (Madrid), fueron unos mártires hispanorromanos ejecutados en el 304 en Alcalá de Henares por orden del gobernador Daciano, durante la persecución de Diocleciano. Justo y Pastor, que contaban con 7 y 9 años respectivamente, se negaron a abjurar del cristianismo.

En el lugar donde fueron ejecutados, años después se levantó una capilla paraalbergar sus restos, que fueron trasladados por San Urbicio a la provincia de Huesca, y a Burdeos, Francia, tras la invasión musulmana. En 1568 una parte de los restos regresó a Alcalá, donde se encuentran actualmente, quedando la mayor parte en Huesca. Su fiesta se celebra el 6 de agosto.

Son los patronos de la ciudad complutense, de Tielmes, de Fustiñana (Navarra) y de Navalmanzano (Segovia). En Cambados (Pontevedra), se celebra la Fiesta de San Justo y San Pastor en la capilla del monte de la Pastora, incluyendo la misa en honor a los santos y la procesión. A ellos está consagrada la catedral de Alcalá de Henares.

LA PERSECUCIÓN

Los Santos Justo y Pastor murieron mártires en el 304 d.C.,  durante la gran persecución de Diocleciano, siendo unos niños de menos de diez años.

Diocleciano inició la persecución aconsejado por su yerno Galerio. Este la empezó dentro de su ejército y fue imitado por otros generales. Al comienzo de la persecución corría el año 301. Ya en el 303, Diocleciano promulgó el primer edicto de persecución no violenta, mandando destruir iglesias, libros y humillando a aquellos que no renegasen de su fe. Al año siguiente, en su último edicto, Diocleciano mandó torturar a todo aquel que no apostatase. En España, el gobernador Daciano, conocido como un cruel tirano, se encargó de llevar a cabo los nuevos edictos promulgados.

En este marco histórico fueron martirizados los santos madrileños Justo y Pastor. La veracidad de dicho 

Restos de los Santos niños

martirio la podemos encontrar en la referencia que hace de él el poeta Prudencio en su poema Peristephanon. Además, contamos con los calendarios litúrgicos mozárabes que ya colocaban la fiesta de estos santos. Por añadido, existe el testimonio de San Paulino, que enterró a un hijo suyo de ocho días junto a los sepulcros de los santos hacia el año 392. De estos datos se deduce que el culto a los santos Justo y Pastor debió empezar, en España, hacia finales del s. IV d.C.

En los primeros años del cristianismo hubo muchos mártires. No hay duda de que todos ellos son santos, pero solo algunos son recordados, quizás por su heroicidad o por la edad en la que dieran su vida, como es el caso de estos santos niños, Justo y Pastor.

ACTA DEL MARTIRIO

Su acta de martirio no es contemporánea a los hechos, es de tiempos visigodos, pero el ejemplo de estos santos caló hondo entre los cristianos de la época y su historia se transmitió oral y fielmente hasta que se puso por escrito.

Nosotros hoy sólo podemos admitir como histórico de estas actas un pequeño núcleo, lo substancial de ellas: Justo y Pastor, tiernos escolares, enardecidos por el ejemplo de tantos hermanos que confesaron su fe con la muerte, un día, al salir de la escuela, arrojaron sus cartillas y se presentaron ante Daciano a confesarse discípulos de Jesucristo, y el procónsul los mandó degollar.

Todo lo demás es literatura edificante del hagiógrafo, y no puede concederse mayor autoridad a estas actas. Es verdad que tampoco es necesario. De suyo, los breves datos que admitimos como históricos son tan sublimes que bastan para nuestra edificación.

Un himno de la liturgia dice: "Justo apenas contaba siete años; Pastor había cumplido los nueve”. Es muy probable que así fuera.

 

Álvaro Vidal-Quadras

 

 

5 de agosto, 2012. (Romereports.com)

Benedicto XVI ha terminado de escribir el último volumen de su libro sobre Jesús de Nazaret que trata de la infancia de Jesús y podría estar escribiendo una encíclica para el Año de la Fe.
 
Ahora se está traduciendo del alemán a los principales idiomas para que se publiquen simultáneamente.

Hasta ahora Benedicto XVI ha escrito tres encíclicas. La primera en 2005, fue 'Deus caritas est'. 'Spe salvi' se publicó en 2007 y la última 'Caritas in Veritate' en el año 2009.

Tras las encíclicas sobre la Caridad y la Esperanza es de esperar una sobre la Fe, más aún en el año temático dedicado a la nueva evangelización y a la profundización de la fe.

"La Pasión de Cristo" recrea las últimas doce horas en la vida de Jesús de Nazaret (James Caviezel) desde el momento en el que acude al monte de los olivos (Getsemaní) a orar tras la última cena.

Mel Gibson, 2004

"La Pasión de Cristo" recrea las últimas doce horas en la vida de Jesús de Nazaret (James Caviezel) desde el momento en el que acude al monte de los olivos (Getsemaní) a orar tras la última cena, enfrentándose a las tentaciones de Satanás (Rosalinda Celentano). Allí sufre la traición de Judas Iscariote (Luca Lionello), siendo arrestado y conducido a Jerusalén para ser juzgado por blasfemia, según denuncian los fariseos. Jesús es presentado ante Pilatos (Hristo Naumov Shopov), el gobernador romano en Palestina, quien escucha las acusaciones levantadas contra él y se da cuenta de que se trata de un conflicto político, delegando el asunto en el rey Herodes que no tarda en devolverlo a las autoridades romanas para ser juzgado.

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De nuevo ante Pilatos, éste ofrece al pueblo la oportunidad de elegir a quién libe-rar: a Jesús o al asesino Barrabás. La multitud elige a Barrabás y condena a Jesús, que es puesto en manos de los soldados roma-nos y flagelado como castigo. Aunque Pilatos trata de hacer ver a la multitud que el castigo ya ha sido suficiente, los fariseos no lo consideran así. Lavándose las manos, ordena a sus hombres cum-plir los deseos del pueblo y Jesús es condenado a muerte. Jesús deberá cruzar las calles de Jerusalén cargando con la cruz camino del Gólgota, lugar en el que será crucificado.

Allí, clavado a la cruz, superará la última tentación: el temor a ser abandonado por su pa-dre. Sobreponiéndose a su miedo, mira a María (Maia Morgenstern), su madre, y pronuncia palabras que sólo ella puede entender: “Todo está acabado”; finalmente expira diciendo: “En tus manos en-trego mi espíritu”. Las fuerzas de la naturaleza se rebelan en el momento de la muerte de Cristo.

Primeros Cristianos en otros idiomas
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