León XIV vuelve al Palacio Apostólico - Un gimnasio en el corazón del Vaticano

León XIV  se instala en la discreción de la buhardilla

El Vaticano ha confirmado que el Papa León XIV no ocupará los aposentos del Apartamento Pontificio, ni tampoco seguirá los pasos de su predecesor en la residencia de Santa Marta. En su lugar, el Pontífice agustino ha optado por mudarse a la buhardilla del Palacio Apostólico, un espacio discreto situado entre la tercera logia y la azotea, que ha sido sometido a una profunda reestructuración tras años de abandono.

Un gimnasio en el corazón del Vaticano

Lo que más ha llamado la atención de la opinión pública es la inclusión de un gimnasio privado dentro del apartamento. No es un secreto que León XIV es un apasionado del deporte:

  • Pasado deportista: Como cardenal, era habitual verlo entrenar en un gimnasio del barrio Borgo Pio o jugando al tenis en las pistas de la curia de los agustinos.

  • Filosofía de vida: El propio Papa ha defendido que el ejercicio físico es esencial para el "equilibrio espiritual", confesando que incluso en sus descansos en Castel Gandolfo aprovecha para nadar o jugar al tenis.

  • Equipamiento: Se sabe que el espacio cuenta con máquinas de resistencia y una cinta de correr, herramientas clave para que el Pontífice, de 70 años, mantenga su rutina cardiovascular.

León XIV

Las claves de su nuevo hogar

La reforma de la buhardilla —un lugar que sufría problemas de humedades y goteras tras 12 años sin uso— refleja el carácter pragmático del nuevo Papa. Estos son los detalles más relevantes del inmueble:

  • Sobriedad moderna: A diferencia de las lámparas de araña y los tapices tradicionales, la decoración apuesta por el color blanco, muebles funcionales e iluminación LED.

  • Distribución curiosa: La habitación del Papa es sencilla y, curiosamente, el baño se encuentra en el pasillo y no integrado en el dormitorio. La alcoba del Papa es pequeña y sobria. El detalle del baño fuera de la habitación refuerza esa idea de sencillez; no se han buscado lujos añadidos, sino la adaptación de lo que ya existía.

  • Entorno comunitario: El Papa no vivirá solo. Estará acompañado por sus dos secretarios particulares, el peruano Edgard Iván Rimaycuna y el italiano Marco Billeri, reforzando ese espíritu de comunidad propio de su orden agustina.

  • Acceso a la azotea: La ubicación le permite un acceso directo a la azotea del Palacio, donde se encuentra la réplica de la Gruta de Lourdes, un lugar ideal para el paseo y la oración privada. Desde la azotea, el Papa tiene una visión de 360 grados de Roma.

Un nuevo cambio

La elección de León XIV es simbólica. Al volver al Palacio Apostólico, restaura el protocolo histórico que Francisco dejó en pausa, pero al elegir la buhardilla en lugar de las salas nobles, mantiene un perfil bajo y alejado de la ostentación. Es el hogar de un "Papa deportista" que prefiere la luz natural de los techos altos y la practicidad de un hogar moderno al protocolo de las estancias barrocas.

Durante más de una década, mientras el Papa Francisco residía en la Casa Santa Marta, gran parte de las estancias superiores del Palacio Apostólico quedaron en desuso. La buhardilla, en particular, sufría un deterioro notable:

  • Restauración estructural: Fue necesario realizar obras de impermeabilización urgentes para atajar las goteras y humedades acumuladas.

  • Luz y volumen: A diferencia de los apartamentos tradicionales con techos altísimos y frescos oscuros, la buhardilla aprovecha la inclinación del tejado, lo que le otorga una luminosidad natural excepcional y una sensación de "nido" sobre la Ciudad Eterna

Esta mudanza marca oficialmente el inicio de una nueva era estética y logística en el Vaticano, donde la salud física y la discreción parecen ser las nuevas prioridades del sucesor de Pedro.

fuente - romereports.com

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