
En 2016, Martin Scorsese estrenó la controvertida película «Silencio», cuya trama nos presenta a unos jesuitas que llegan al Japón del siglo XVII a buscar un compañero que ha apostatado y a acompañar a los cristianos perseguidos y torturados, pero acaban renegando de la fe.

Este nuevo vídeo pretende mostrar cómo, si bien la fidelidad hasta el martirio es un don que supera las solas fuerzas del hombre, es necesario el heroísmo para abrazar con valor la cruz de cada día y dar testimonio de Cristo en una sociedad descreída y aun amenazadora.
San Sebastián fue uno de los hombres de confianza del emperador Diocleciano, quien le nombró tribuno y jefe de cohorte sin saber que era cristiano. A pesar de que muchos creyentes abjuraron de la fe sometiéndose al decreto imperial por el cual todos los ciudadanos romanos debían ofrecer sacrificios idolátricos, Sebastián se mantuvo fiel al Señor y ayudó a muchos cristianos que estaban en la cárcel.
Aquello le costaría la vida. Las representaciones habituales del santo nos han convencido de que murió asaeteado por orden del emperador Valeriano, pero no fue así del todo: sobrevivió a la lluvia de flechas y, con la ayuda de santa Irene y santa Lucina, consiguió recuperarse.
Sus amigos le aconsejaron que huyera de Roma, pues la persecución de Diocleciano contra los cristianos arreciaba. Sin embargo, Sebastián hizo algo extraordinario: no solo se negó a huir, sino que se presentó nuevamente ante el emperador, quien le daba por muerto, y le echó en cara todas las atrocidades que estaba cometiendo.

Diocleciano no quiso saber más de él y ordenó que le flagelaran hasta la muerte. Después, los soldados arrojaron el cadáver a un lodazal, de donde fue recogido por los cristianos y enterrado solemnemente.
Ver en Wikipedia
Según información destacada por Diario Cristiano Internacional, este año se reporta una cifra desgarradora: 388 millones de cristianos experimentan niveles altos o extremos de persecución, lo que significa que 1 de cada 7 seguidores de Jesús en el mundo enfrenta violencia o discriminación.
Aunque Asia y África continúan dominando los primeros puestos de hostilidad, el informe subraya un deterioro alarmante en América Latina, donde el crimen organizado y los regímenes totalitarios han intensificado su presión contra el cuerpo de Cristo.
Cuatro naciones de la región figuran en el Top 50: Cuba (24), México (30), Nicaragua (32) y Colombia (47).
El caso de Cuba es el más crítico en el hemisferio, donde el gobierno ejerce una vigilancia férrea. Según el reporte, el régimen opera bajo una "paranoia dictatorial", buscando controlar cada aspecto de la vida religiosa y restringiendo a los líderes que no se someten a la ideología estatal.
Por su parte, México ha escalado posiciones debido a la violencia de los cárteles contra pastores y la intolerancia en comunidades indígenas, superando incluso a Nicaragua, donde la administración de Daniel Ortega continúa expulsando clérigos y cerrando medios cristianos.

Corea del Norte se mantiene como el lugar más hostil
A nivel global, Corea del Norte se mantiene como el lugar más hostil para el evangelio, seguido por naciones islámicas y autoritarias como Somalia y Yemen. La violencia física también ha dejado una marca sangrienta en el último periodo de investigación, con casi 5.000 mártires asesinados por su fe.
Más allá de las estadísticas, el propósito del informe es espiritual. Puertas Abiertas recuerda a la iglesia libre su deber de interceder, enfatizando que "La primera petición de los cristianos perseguidos es 'ora por nosotros'".
Este llamado busca movilizar a los creyentes a la acción y al apoyo solidario con aquellos que sufren por causa del Evangelio.
San Antonio, cuya fiesta celebramos el 17 de enero, es conocido con distintos apelativos. San Antonio de Egipto, pues allí nació, cerca de Menfis, el año 251. SanAntonio del Desierto, pues al desierto se retiró para seguir a Cristo. San Antonio el Grande, por el inmenso influjo de su ascética, tanto por su caridad en atender al prójimo, como por su fortaleza frente a las tentaciones del demonio, tema quecon frecuencia han reflejado en sus cuadros los pintores.

A Slingshot Productions (creadores) y Sunrise Animation (animadores) les costó unos 60 millones de dólares y en los cines de Estados Unidos ya ha recaudado unos 70 millones de dólares, entre el 19 de diciembre (cuando se estrenó) y el 4 de enero. Es recaudación sólo en EEUU, aún no ha salido del país. Esto demuestra que ha logrado capturar el interés del público familiar.
Sus distribuidores e impulsores son Angel Studios (Cabrini, Sound of Freedom), que ha adquirido sus derechos intelectuales y de franquicia por 78 millones de dólares.
Angel Studios se ha apoyado con una campaña de crowdfunding (micromecenazgo), técnica que ya domina y usa con frecuencia. De la distribución y el marketing se encargan Five & Two Studios.

En el fin de semana de su estreno, en ciertas categorías de taquilla superó a otras películas de dibujos en la cartelera, como Bob Esponja y Zootopia 2, según detalló Global Box Office. En ese fin de semana de estreno recaudó 22 millones de dólares: sólo Avatar Fuego y Ceniza le superó ese fin de semana.
"Desde los humildes comienzos hasta el fragor de la batalla, David explora el precio de la grandeza, la fuerza de la convicción y lo que realmente significa liderar con valentía", dice la sinopsis de la película.

"Las familias buscan películas con valores que honren la esperanza, y los miembros de nuestro Angel Guild [promotores y micromecenas de Angel Studios] acogieron a David desde el principio”, declaró Brandon Purdie, de Angel Studios, en un comunicado de prensa.
Se da la circunstancia de que el gigante Amazon ofrece en su canal de pago la teleserie Casa de David, en imagen real, que se inspira en el estilo épico de intrigas, batallas y magia de El Señor de los Anillos y Juego de Tronos, y lo aplica a los textos bíblicos sobre el Rey David. Sus dos primeras temporadas han tenido éxito de pública y crítica y auguran mucha más TV y popularidad para David.

Angel Studios también ha impulsado recientemente con éxito la película de animación El Rey de Reyes, inspirada en un texto de tema bíblico que Charles Dickens escribió para sus hijos, y que cubre toda la vida completa de Jesús. El Rey de Reyes ya se puede ver en cines de España y de otros países hispanos.

¿En qué se parece la iglesia primitiva del siglo II a nuestra época?
El subtítulo del libro es elocuente respeto a lo que propone: “Configuración del estilo de vida, el pensamiento y la organización de la Iglesia antigua”. Es decir, responde a la pregunta: ¿En qué se parece la iglesia primitiva del siglo II a nuestra época?
Parte de la base de que el siglo II fue un siglo clave en la configuración del cristianismo en aspectos sustanciales de lo que significaba esa sorprendente y novedosa forma de vida. Hay autores que sostienen que ese siglo es un período insuficientemente comprendido por sí mismo, un período abandonado. Otros señalan que fue el momento de las grandes decepciones, ajustes paulatinos, amargas controversias y tremendo riesgo para las comunidades cristianas. Un tiempo de transiciones también generacionales y sociológicas.
Una pregunta legítima, a la que contesta nuestro autor, es en qué se puede parecer el siglo II al nuestro. Es evidente que en el período que va desde las primeras generaciones, es decir, de los que vivieron con Jesucristo hasta finales del siglo II, se tomaron una serie de decisiones sustanciales que continúan hasta hoy en la configuración de la Gran Iglesia.
En este sentido, como coda final de lo que propone en un completo y erudito tratado, en el que también se ponen en evidencia y se sintetizan algunos importantes estados de la cuestión sobre materias relevantes, incluso de algunas hipótesis, Kruger al final se refiere a lo que ese cristianismo del siglo II puede decir al actual.
Lo primero hace referencia a cómo es la voz de los cristianos en este momento de una sociedad poscristiana, secularizada, con una Iglesia que ha perdido su influencia social y su poder. El siglo II fue un siglo hostil para el cristianismo, lo que demandaba una respuesta. Y esa respuesta que necesitaron, y que necesitamos ahora, no es una nueva apologética sino una antigua: la del siglo II, que se explica con detenimiento en las páginas del libro.
En segundo lugar, al contemplar ese período, nos recuerda que el cristianismo es una religión “libresca”. Esto nos remite al hecho de que el movimiento cristiano “siempre ha contado con una sólida dimensión intelectual, una dimensión lo suficientemente clara como para que los primeros autores paganos consideraran el cristianismo más como una filosofía que una religión”. Abandonar ahora la dimensión intelectiva y argumentativa del cristianismo es condenarlo a convertirlo en una praxis político-social.

Y por último destaca que el cristianismo, en medio de presiones y desafíos internos y externos, estaba centrado en “rendir culto a Jesús”. Los cristianos se dedicaban a reunirse a escuchar las Escrituras, compartir la Cena del Señor y administra el bautismo, además de sus labores cotidianas. El culto es básico en la forma de vida cristiana.
Esta propuesta se ha ido haciendo después de que nuestro autor haya profundizado en cómo se configuró sociológicamente el cristianismo en ese siglo, cómo fueron las persecuciones tanto políticas como intelectuales contra los cristianos, cómo se desarrolló la estructura eclesiológica, cómo se mantuvo la unidad de la regla de fe ante las desviaciones, herejías, cómo se formó la literatura cristiana y el canon del Nuevo Testamento.
Todo ello con constantes referencias al siglo I, en continuidad de tradición apostólica. Aunque es cierto que en algunas cuestiones el libro, por las incidencias del autor, pueda presentar hipótesis que debaten otros autores, el conjunto ofrece una impresionante radiografía sobre cómo ser cristiano no sólo en el siglo II.
El motivo es de un peso histórico incalculable: la conmemoración del 1.700º aniversario del Primer Concilio Ecuménico de Nicea, celebrado en el año 325 d.C.
El interés masivo no es casual. Para el mundo cristiano, Nicea es el lugar donde se definieron los dogmas fundamentales que rigen la fe hasta el día de hoy, incluyendo la redacción del Credo Niceno. La decisión del Pontífice de celebrar este aniversario en el lugar exacto donde el emperador Constantino convocó a los obispos hace diecisiete siglos ha resonado no solo en la Iglesia Católica, sino también en las iglesias Ortodoxa y Anglicana, convirtiendo a Iznik en el epicentro de la cristiandad durante este año jubilar.

Desde el punto de vista económico, la noticia ha sido un revulsivo total. El sector hotelero de Iznik, compuesto tradicionalmente por pensiones familiares y pequeños hoteles boutique, reportó un 100% de ocupación apenas 48 horas después de confirmarse las fechas del viaje papal. Este "efecto llamada" ha generado un desbordamiento hacia las ciudades vecinas.
Los hoteles en Bursa, Yalova e incluso los distritos costeros de Estambul están registrando cifras récord de pernoctaciones de peregrinos que planean desplazarse a Iznik mediante los transbordadores que cruzan el Mar de Mármara.
El comercio local también experimenta una era dorada. La famosa cerámica de Iznik (çini), reconocida mundialmente por sus intrincados diseños en azul y blanco, ha visto disparada su demanda. Los talleres artesanales han tenido que ampliar sus plantillas y horarios para producir piezas conmemorativas. Se estima que las ventas de artesanía han crecido un 300%, convirtiéndose en el motor principal de la economía local este trimestre.
![]()
La visita papal ha puesto bajo los focos internacionales sitios arqueológicos de valor inestimable:
La Basílica Sumergida: Uno de los momentos más esperados es la oración que el Papa realizará frente a los restos de la basílica bizantina del siglo IV que yace bajo las aguas del lago Iznik. Este sitio, descubierto recientemente en 2014, simboliza la historia sumergida que ahora emerge con fuerza.
Santa Sofía de Iznik: El edificio donde se celebró el Segundo Concilio de Nicea en el año 787 ha sido meticulosamente preparado para recibir a las delegaciones internacionales, equilibrando su uso actual como mezquita con su inmenso legado como catedral cristiana.
Las Murallas y Puertas Históricas: La Puerta de Lefke y la Puerta de Estambul están siendo el escenario de procesiones y recorridos turísticos que buscan revivir la majestuosidad de la antigua capital del Imperio de Nicea.

Basílica Sumergida Concilio Nicea
El gobierno turco, consciente de la magnitud del evento, ha desplegado un dispositivo de seguridad que incluye a más de 2.500 agentes. La inversión en infraestructura ha sido masiva: se han mejorado las señalizaciones, se han restaurado tramos de las murallas romanas y se han habilitado servicios de atención al visitante en múltiples idiomas.
Esta visibilidad global es el impulso final que la ciudad necesitaba para su candidatura a la UNESCO. Las autoridades locales y el Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía confían en que el éxito de esta visita garantice la inclusión definitiva de Iznik en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Lo que se vive hoy en las calles de Iznik no es solo un pico turístico; es el renacimiento de una ciudad que, tras siglos de ser un tesoro escondido, vuelve a ocupar su lugar como puente entre civilizaciones, religiones e historias compartidas.
"Después que ellos partieron, un ángel del Señor
apareció en sueños a José, diciéndole: Levántate,
toma al niño y a su madre y huye a Egipto, y estáte
allí hasta que yo te avise; pues Herodes ha de buscar
al niño para matarle. Levantándose José, tomó al niño
y a su madre, de noche, y se retiró a Egipto".(Mt 2, 13-14)
Es de noche. Dos caravanas se deslizan entre las sombras de las afueras de Belén. En direcciones distintas. En huida. Una es la de los Magos que, avisados, regresan a su país por otro camino. La otra, la de la humilde familia nazarena. Se van también, huyendo.
Dios acaba de llegar al mundo, y el mundo organiza su persecución. ¡Así están de ciegos los hombres!
José, mientras dormía, ha sido despertado por un ángel. Fue, quizás, aquella misma noche en la que José se quedó dormido mientras repasaba las maravillas de aquel día: los Magos, su espléndido cortejo real, el brillo oriental de sus vestidos, los sabios del mundo a los pies del recién nacido.
José duerme en el gozo del descubrimiento del Niño, y de la adoración que le han tributado los pueblos de la tierra. Y un ángel toca su hombro:
-Levántate, toma el niño y a su madre, y huye…
José no discute con el ángel: cree y se levanta. No intenta tampoco enmendar el plan que le dicta el cielo. Es un viaje en el que jamás había pensado: ¿Egipto? ¿No sería mejor unirse a los Magos y buscar refugio en su país? ¿Egipto? Es una durísima tarea, pues no conoce el camino, ni el idioma, ni las costumbres de los egipcios. ¿Egipto, en donde no conocemos a nadie? ¿No serán muchos los riesgos para el niño por ser un país extraño? Y hay que ganarse la vida, abrirse camino, sin tener amigos.
El silencioso José tampoco en esta ocasión abre su boca, aunque aquella orden revoluciona su vida y sus consuelos.

Cuando comienza a salir el sol, ya llevan varias horas de marcha. En un camino desierto se dibuja una estampa conmovedora: un niño inocente abrigado en el brazo caliente y maternal de una Niña Virgen, ella sobre una borriquilla, y José por delante llevando el ramal de la cabalgadura. Solos en el desierto: de prisa.
Es ésa la respuesta a la orden del cielo. Obediencia al momento. Ejecuta con diligencia lo que se ha recibido de parte del Señor. Asusta pensar que un retraso «prudente» en la obediencia de José hubiera dado lugar a que el niño cayera en manos de Herodes. Amigo, apóstol, valora la importancia gigante de la obediencia pronta. «La fe de José no vacila, su obediencia es siempre estricta y rápida» 2 .
José no tiene planes personales, intereses propios. Está totalmente al servicio de Dios. A él sólo le corresponde poner en juego sus facultades humanas para llevar a cabo con perfección la orden del Señor. Calla y obra en este sentido. ¡Qué contraste con el inútil ruido de los hombres!
Todos opinan y dan sus pareceres, los propios, los de cada uno. Y nadie hace nada: ni lo ajeno, porque no es propio; ni lopropio, porque no ayudan los demás. La fuerza se va por la boca. Es preciso ser ejecutores, ejecutores silenciosos. Para ello es necesario ser santo, y eso nos santifica.
Es preciso convencerse una y otra vez de que no se cae un solo cabello sin el permiso de Dios. El mundo está lleno de teóricos, buscadores ruidosos de pretextos.

Y por un camino desierto de este mundo, cuando sale el sol, aparece José cumpliendo el plan de Dios. Van pasando las horas y el cansancio abruma a los peregrinos. Sobre José pesa la responsabilidad: cansancio en el cuerpo, responsabilidad tremenda que angustia el alma.
José marcha derecho, erguido su cuerpo a pesar del dolor, cumpliendo lo previsto desde siempre. Ningún consuelo en los sentidos, ningún descanso para el cuerpo, ningún alivio para la carga del alma.
Y siempre los asaltos de los temores: de los perseguidores, de los peligros del desierto, de la inseguridad de la vida que ha de comenzar en Egipto. El Niño y María dependen de él.
José obedece, pero sabe el motivo del viaje. Es muy posible que María se deje llevar sin saberlo. José, para no alarmarla, calla, sin duda, la causa de tan inesperada expedición: ella va y no sabe por qué. El niño está dormido en los brazos de María.
Cuanto más noble es el personaje, más perfecta es la sencillez de la obediencia. Más completo el abandono. ¡Si fuéramos tú y yo, amigo, al menos como la borriquilla, dóciles al ramal de quien nos lleva!
Ver en Wikipedia
Recuerda que puedes ver The Chosen en Acontra+, Movistar+, Mitele, Prime Video, y en nuestra App Oficial de The Chosen que puedes descargar en thechosen.es o en:
IOS: https://apps.apple.com/es/app/the-cho...
ANDROID: https://play.google.com/store/apps/de...
Tan escasas son las noticias sobre su vida, como en cambio abundantes son las obras teológicas que este verdadero Defensor Fideinos ha dejado. Nacido en una familia acomodada galo-romana y pagana, recibe una sólida formación literaria y filosófica, pero solamente luego de la conversión al cristianismo - como él mismo declarará en una de sus obras - logra encontrar el sentido del destino del hombre.
Es en particular con la lectura del prólogo al Evangelio de Juan, que Hilario inicia y da una dirección a la propia búsqueda interior. Adulto, casado y con una hija, recibe el Bautismo y entre el 353 y el 354, es elegido obispo de Poitiers.

El período histórico en el que San Hilario vive, está particularmente caracterizado por un pluralismo religioso y cultural que con pesadas polemicas melló el núcleo central de la fe cristiana.
En particular, las doctrinas de Arrio, Ebión y Fotino - por citar solamente algunas - encontraron terreno fértil ya sea en Occidente que en Oriente, difundiendo herejías trinitarias y cristológicas que comprometían el núcleo central de la fe cristiana.
Con coraje y profunda competencia, San Hilario inicia su “lucha” contra la polémica trinitaria y en particular contra el arrianismo, sosteniendo en cambio que Cristo, solo si es verdadero Dios es verdadero hombre, puede ser el salvador de los hombres. En este clima encendido, San Hilario pagó con el exilio el compromiso por el restablecimiento del orden en el pensamiento teológico y por el retorno a la verdad.
Estamos en el siglo IV, durante el imperio de Constanzo, hijo del emperador Constantino el Grande.
San Hilario escribe una súplica al emperador - Liber II ad Constantium – pidiendo poder defenderse públicamente, en presencia del mismo emperador, de las acusaciones que Saturnino de Arlés injustamente le habia dirigido, indicándolo como traidor de la verdadera fe evangélica y obligándolo al exilio en Frigia (en la actual Turquía) por 4 años.
Instigado por los arrianos que querían deshacerse de Hilario, Constantino lo vuelve a enviar a Poitiers donde, en cambio, es acogido triunfalmente. Regresando a su patria, retoma la actividad pastoral apoyado también por el futuro obispo de Tours, S. Martín, que bajo la dirección de Hilario funda en Ligugé el más antiguo monasterio de la Galia, con el objetivo de contrastar los efectos de la herejía.
En los ultimos años de su vida compone un comentario a cincuenta y ocho Salmos. Muere en el 367 y de él han quedado escritos exegético-teológicos e himnos de argumento doctrinal. Entre sus obras, se encuentra también el Comentario al Evangelio de Mateo, el más antiguo comentario en lengua latina de este Evangelio. Sus obras fueron publicadas por Erasmo de Rotterdam en Basilea en 1523, 1526 y 1528.
En 2007, continuando el ciclo de catequesis sobre los Padres Apostólicos y los primeros cristianos, el Papa Benedicto XVI se ha detenido sobre la figura de san Hilario de Poitiers resumiendo lo esencial de su doctrina en esta fórmula del Santo:
“Dios sólo sabe ser amor, y sólo sabe ser Padre.
Y quien ama no es envidioso, y quien es Padre lo es totalmente.
Este nombre no admite componendas, como si Dios sólo fuera padre en ciertos aspectos y en otros no”.
"Inmediatamente después de ser bautizado, Jesús salió del agua y he aquí que se le abrieron los Cielos y vio al espíritu de Dios que descendía en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz del Cielo que decía: Este es mi hijo, el amado, en quien me he complacido". (M 13, 16-17.)
En la solemnidad de hoy conmemoramos el bautismo de Jesús por San Juan Bautista en las aguas del río Jordán. Sin tener mancha alguna que purificar, quiso someterse a este rito de la misma manera que se sometió a las demás observancias legales, que tampoco le obligaban. Al hacerse hombre, se sujetó a las leyes que rigen la vida humana y a las que regían en el pueblo israelita, elegido por Dios para preparar la venida de nuestro Redentor. Juan cumplió, con energía, la misión de profetizar y suscitar un gran movimiento de penitencia como preparación inmediata al reino mesiánico.
El Señor deseó ser bautizado, dice San Agustín, «para proclamar con su humildad lo que para nosotros era necesidad»7.
Con el bautismo de Jesús quedó preparado el Bautismo cristiano, que fue directamente instituido por Jesucristo con la determinación progresiva de sus elementos, y lo impuso como lgy universal el día de su Ascensión: Me fue dado todo poder en el Cielo y en la tierra, dirá el Señor; id, pues, y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo 8.
En el Bautismo recibimos la fe y la gracia. El día en que fuimos bautizados fue el más importante de nuestra vida. De igual modo que «la tierra árida no da fruto si no recibe el agua, así también nosotros, que éramos como un leño seco, nunca hubiéramos dado frutos de vida sin esta lluvia gratuita de lo alto» 9. Nos encontrábamos, antes de recibir el Bautismo, con la puerta del cielo cerrada y sin ninguna posibilidad de dar el más pequeño fruto sobrenatural.

Hoy nuestra oración nos puede ayudar a dar gracias por haber recibido este don inmerecido y para alegrarnos por tantos bienes cómo Dios nos concedió. «La gratitud es el primer sentimiento que debe nacer en nosotros de la gracia bautismal; el segundo es el gozo. Jamás deberíamos pensar en nuestro bautismo sin un profundo sentimiento de alegría interior» '.
Hemos de agradecer la purificación de nuestra alma de la mancha del pecado original, y de cualquier otro pecado si lo hubo, en el momento de recibir el Bautismo. Todos los hombres somos miembros de la familia humana que en su origen fue dañada por el pecado de nuestros primeros padres.
Este «pecado original se transmite juntamente con la naturaleza humana, por propagación, no por imitación, y se halla como propio en cada uno» 11. Pero Jesús dotó al Bautismo de una especialísima eficacia para purificar la naturaleza humana y liberarla de ese pecado con el que hemos nacido. El agua bautismal significa y opera de un modo real lo que el agua natural evoca: la limpieza y la purificación de toda mancha e impureza».
«Gracias al sacramento del bautismo te has convertido en templo del Espíritu Santo: no se te ocurra —nos exhorta San León Magno— ahuyentar con tus malas acciones a tan noble huésped, ni volver a someterte a la servidumbre del demonio: porque tu precio es la sangre de Cristo» .
Dios todopoderoso y eterno, que en el bautismo de Cristo en el Jordán quisiste revelar solemnemente que él era tu Hijo amado enviándole tu Espíritu Santo: concede a tus hijos de adopción, renacidos del agua y del Espíritu Santo, la perseverancia continua en el cumplimiento de tu14.
El Bautismo nos inició en la vida cristiana. Fue un verdadero nacimiento a la vida sobrenatural. Es la nueva vida que predicaron los Apóstoles y de la que habló Jesús a Nicodemo: En verdad te digo que quien no naciera de arriba no podrá entrar en el reino de Dios... Lo que nace de la carne, carne es; pero lo que nace del Espíritu, es espíritu15.
El resultado de esta nueva vida es cierta divinización del hombre y la capacidad de producir frutos sobrenaturales.
La dignidad del bautizado está como velada muchas veces, por desgracia, en la existencia ordinaria; por eso nosotros, al igual que hicieron los santos, hemos de esforzarnos en vivir conforme a esa dignidad.
Nuestra más alta dignidad, la condición de hijos de Dios, que se nos comunica en el Bautismo, es consecuencia de la nueva generación. Si la generación humana da como resultado la «paternidad» y la «filiación», de modo semejante aquellos que son engendrados por Dios son realmente hijos suyos: Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos realmente! Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos...16.
En el momento del Bautismo, por la efusión del Espíritu Santo, se produce el milagro de un nuevo nacimiento. El agua bautismal se bendice en la noche de Pascua y en la oración se pide: Así como el Espíritu Santo descendió sobre María y produjo en Ella el nacimiento de Cristo, así descienda El sobre su Iglesia y produzca en su claustro materno (la pila bautismal) el renacer de los hijos de Dios.
A esta expresión tan gráfica corresponde esta profunda realidad: el bautizado renace a una nueva vida, a la vida de Dios, por eso es su «hijo». Y si somos hijos, también somos herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo 17.
En la Iglesia nadie es un cristiano aislado. A partir del Bautismo, el cristiano forma parte de un pueblo, y la Iglesia se le presenta como la verdadera familia de los hijos de Dios. «Fue voluntad de Dios el santificar y salvar a los hombres, no aisladamente, sin conexión alguna de unos con otros, sino constituyendo un pueblo que le confesara en verdad y le sirviera santamente» 19. Y el Bautismo es la puerta por donde se entra a la Iglesia 20.
«Y en la Iglesia, precisamente por el bautismo, somos llamados todos a la santidad» 21, cada uno en su propio estado y condición, y a ejercer el apostolado. «La llamada a la santidad y la consiguiente exigencia de santificación personal, es universal: todos, sacerdotes y laicos, estamos llamados a la santidad; y todos hemos recibido, con el bautismo, las primicias de esa vida espiritual que, por su misma naturaleza, tiende a la plenitud» 22.
Otra verdad íntimamente unida a esta condición de miembro de la Iglesia es la del carácter sacramental, «un cierto signo espiritual e indeleble» impreso en el alma 23. Es como el resello de posesión de Cristo sobre el alma del bautizado. Cristo tomó posesión de nuestra alma en el momento de ser bautizados. El nos rescató del pecado con su Pasión y Muerte.
Con estas consideraciones comprendemos bien el deseo de la Iglesia de que los niños reciban pronto estos dones de Dios 24. Desde siempre ha urgido a los padres para que bauticen a sus hijos cuanto antes. Es una muestra práctica de fe. No se atenta a su libertad, como no se les causó agravio alguno por darles la vida natural, ni por alimentarles, limpiarles y curarles, cuando no podían ellos pedir estos bienes. Por el contrario, tienen derecho a recibir esa gracia. ¡Qué buen apostolado habremos de hacer en muchos casos!: con amigos, compañeros, conocidos...
En el caso del Bautismo está en juego algo infinitamente mayor que ningún otro bien: la gracia y la fe; quizá, la salvación eterna. Sólo por ignorancia y por una fe dormida se puede explicar que muchos niños queden privados, por sus mismos padres ya cristianos, del mayor don de su vida. Nuestra oración se dirige a Dios hoy, para que no permita que esto suceda.
Hemos de agradecer a nuestros padres que, quizá a los pocos días de nacer, nos llevaran a recibir este santo sacramento.

