¿Por qué se considera a Santo Tomás como uno de los grandes pilares de la teología católica?
Santo Tomás es uno de los grandes doctores de la Iglesia principalmente por la profundidad, el rigor, la claridad y la magnitud enciclopédica de su obra escrita, que sintetiza armónicamente la filosofía clásica con la sabiduría cristiana. Y esto, siempre al servicio de la Verdad y del Bien.
¿Qué aspectos de la obra de Santo Tomás de Aquino tienen más relevancia para los cristianos de hoy?
En primer lugar, su carácter sapiencial, imprescindible para que la cultura pueda cumplir con su papel educativo en los aspectos más importantes de la vida. Después, su gran realismo, cuyo descubrimiento y comprensión es un reto, como ocurre en todo saber profundo. Tercero, el tesoro inmenso de la tradición, cristiana y clásica, del que la síntesis tomista es como un gran centro de interpretación. Y, finalmente, su fidelidad, es decir, su amor a la verdad y al bien auténticos, sin apariencias postizas. Estos cuatro puntos son esenciales para todos los cristianos de hoy en día.

En un mundo que parece estar cada vez más alejado de la reflexión filosófica y teológica, ¿cómo puede inspirarnos el pensamiento tomista?
El pensamiento tomista nos proporciona una visión del conjunto de la realidad donde cada hombre puede orientarse hacia lo que más mejora su vida.
¿Qué retos enfrentan hoy los estudios tomistas y cómo se está renovando su estudio en el ámbito académico y eclesial?
Tomás de Aquino argumenta conforme a los presupuestos y usos de su tiempo. El gran reto es conocer y entender la vigencia de su sabiduría, y exponerla partiendo de premisas actuales, y conforme a la mentalidad, el lenguaje y los modos de nuestro tiempo. En esta tarea trabajan muchos de los mejores especialistas contemporáneos.
Si pudiera resumir el legado de Santo Tomás en una sola frase o idea, ¿Cuál sería?
La frase que mejor resume el legado tomista es la siguiente: El mayor bien es también lo más real.
¿Qué libro o texto recomendaría leer a quienes deseen empezar a profundizar en la obra de Santo Tomás de Aquino?
Un buen comienzo, de lectura muy amena, es el libro “Santo Tomás de Aquino” de G. K. Chesterton, con muchas ediciones, como la reciente de Rialp. Se puede profundizar también en la obra de santo Tomás a través de excelentes explicaciones generales de su pensamiento, como, por ejemplo, “El tomismo”, de Étienne Gilson, editado por Eunsa.
by primeroscristianos.com - Diego Torrent y Javier Crespillo
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¿Es posible presentar la historia de una mártir de los primeros siglos de la Iglesia a través de dibujos animados? Pues Catholic Heros of the Faith muestra que sí lo es, ya que ha producido la historia de Santa Perpetua y de Santa Felicidad en formato DVD con la intención de que la fe y la esperanza de estas santas inspiren a católicos de todas las edades.
Recordemos que Perpetua y sus amigos fueron arrestados en el año 203 en Cartago, en África del Norte. Los ejecutaron porque no renegaron de su fe.
Mientras esperaba la sentencia, Perpetua dejó por escrito lo que estaba viviendo: emocionantes detalles que ahora llegan a través de dibujos animados.

Nacida en una familia de la nobleza romana, Perpetua se convierte al cristianismo tras presenciar el impresionante ejemplo de servicio y de amor imparcial de la Iglesia a Cartago.
Ajena al decreto del emperador Septimio Severo, que prohibe toda conversión al cristianismo, Perpetua asiste a una asamblea clandestina de la Iglesia junto con los esclavos Felicidad y Revocato.
Arrestadas y juzgadas, Felicidad y Perpetua junto a sus compañeros rehusan tajantemente abjurar de su fe. Su testimonio ha animado a innumerables cristianos a los largo de los siglos.
Comienza el Miércoles de Ceniza, cuando el sacerdote impone ceniza en la frente o en la cabeza de los católicos para invitarles a la penitencia.
Las cenizas proceden de las ramas de olivo bendecidas el Domingo de Ramos del año precedente.
Todos los viernes de Cuaresma la Iglesia católica propone no comer carne como signo de penitencia. También propone vivir cierto ayuno el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
Además invita a los cristianos a vivir otras formas de piedad como dar limosna, hacer alguna peregrinación o practicar alguna otra privación voluntaria para preparar la Semana Santa.
Ver Cuaresma en Wikipedia
Desde su debut, The Chosen se ganó el favor del público y la crítica por su retrato íntimo y humano de la historia de Jesús de Nazareth y sus discípulos. En esta quinta temporada, el creador Dallas Jenkins se centra en los días previos a la crucifixión, incluyendo los conflictos políticos y religiosos que se intensifican a medida de que el Maestro desafía las expectativas de su pueblo.
“La mesa está puesta. El pueblo de Israel recibe a Jesús como rey mientras sus discípulos esperan su coronación. Pero, en lugar de enfrentarse a Roma, él cambia por completo el significado de la festividad judía. Con su poder amenazado, los líderes religiosos y políticos del país harán todo lo posible para asegurarse de que esta cena de Pascua sea la última de Jesús”, expresa la sinopsis oficial.
Jonathan Roumie, quien interpreta a Jesús en la serie, adelantó que esta entrega será la más desafiante a nivel emocional. En entrevista con The 700 Club, describió la temporada como “un bulldozer, una oleada de emociones y conflictos”.
El actor además destacó la reacción de su personaje ante estos momentos dolorosos y cruciales para su ministerio. “Hemos llegado al punto en que la humanidad de Jesús está en total exhibición. Se va a convertir en el siervo sufrido, y sus respuestas a ello serán completamente humanas”, expresó.
“Ver que todos sus amigos lo abandonan, ya sabes, la desolación, la soledad, la desesperanza, cómo ellos se sienten sobre Jesús. Hay mucha humanidad concentrada aquí”, resumió sobre los nuevos episodios.
El reparto principal de The Chosen regresa para la quinta temporada, encabezado por Jonathan Roumie como Jesús. Junto a él estarán Shahar Isaac (Simón Pedro), Elizabeth Tabish (María Magdalena), Paras Patel (Mateo), Luke Dimyan (Judas), entre otros.

Siguiendo el modelo de la cuarta temporada, The Chosen: La última cena tendrá un estreno cinematográfico antes de estar disponible en streaming.
La primera parte de la temporada estará disponible a partir del 10 de abril en cines latinoamericanos y se pueden adquirir boletos en preventa. Su distribución está a cargo de Trafalgar Releasing.
Tras su emisión en pantalla gigante, la temporada 5 llegará a streaming en algún momento de 2025, confirmó una nota de prensa. En los Estados Unidos, la plataforma que albergará todas las temporadas de The Chosen será Prime Video.
Las estrellas de esta producción volverán a reencontrarse directamente con sus fanáticos en México el próximo 2 de abril, durante un evento exclusivo en Plaza Carso.

Actores como Shahar Isaac (Simón Pedro), Paras Patel (Mateo), Abe Bueno-Jallad (Santiago el Mayor), Vanessa Benavente (María) y Luke Dimyan (Judas) asistirán a la premiere, que incluirá una “Teal-Carpet” donde los seguidores podrán saludarlos antes de la proyección de los primeros dos episodios.
Además, se han programado eventos especiales en Brasil y España, considerando el impacto global de la serie.
La quinta temporada de The Chosen es el preludio para la siguiente entrega, en la que la historia bíblica de Jesús llega a la tensión máxima con el evento de la crucifixión. Fiel a su plan narrativo, la sexta temporada (que retratará el sufrimiento final de su protagonista) tiene su estreno previsto para 2026.
Comienza el Miércoles de Ceniza, cuando el sacerdote impone ceniza en la frente o en la cabeza de los católicos para invitarles a la penitencia.
Las cenizas proceden de las ramas de olivo bendecidas el Domingo de Ramos del año precedente.
Todos los viernes de Cuaresma la Iglesia católica propone no comer carne como signo de penitencia. También propone vivir cierto ayuno el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
Además invita a los cristianos a vivir otras formas de piedad como dar limosna, hacer alguna peregrinación o practicar alguna otra privación voluntaria para preparar la Semana Santa.
En él pide a los fieles hacer examen de conciencia y vencer lo que llama la “tentación de la autorreferencialidad”; o de pensar que Dios no perdona de verdad los propios pecados.
También propone como ejercicio el conocer más de cerca la realidad de algún migrante. Dice que puede servir para descubrir lo que Dios pide para ser mejores viajeros que van hacia la casa del Padre.
La Cuaresma de este año empieza el 5 de marzo y es bastante probable que el papa no participe en la celebración del Miércoles de Ceniza, que tiene lugar en las afueras del Vaticano.
El año pasado participó y pidió aprovechar este tiempo litúrgico para conocerse mejor y promover una conversión personal profunda.
FRANCISCO
Significa mirarnos por dentro y tomar conciencia de quiénes somos realmente, quitándonos las máscaras que a menudo usamos, disminuyendo el ritmo de nuestro frenesí, abrazando la vida y la verdad de nosotros mismos. La vida no es una actuación, y la cuaresma nos invita a bajar del escenario de la ficción para volver al corazón, a la verdad de lo que somos.
La Cuaresma es el tiempo litúrgico de ayuno y penitencia que sirve a los cristianos para preparar la Semana Santa.
El 26 de septiembre de 2024, el papa Francisco creó la primera diócesis del país. Y el pasado mes de noviembre Francisco se dirigió a la Iglesia católica estonia con ocasión del centenario de la creación de su administración apostólica, al poco de ser erigida en diócesis. El pontífice felicitó a la Iglesia por su “ejemplo de fe”, a pesar de “décadas de sufrimiento, ocupación y opresión”, y afirmó que “este admirable legado de fe y caridad alentará a la actual generación de sacerdotes, religiosos y fieles laicos”.
La nueva diócesis está encabezada por Mons. Philippe Jourdan, administrador apostólico desde 2005, que llegó de Francia en 1996 y ha adquirido la ciudadanía estonia. En una entrevista para la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) Mons. Jourdan presenta la situación de los católicos en el país.

ACN: ¿Cuál es la situación religiosa en Estonia?
Mons. Jourdan: Estonia sigue siendo uno de los países más secularizados de Europa: alrededor de un 25% de la población es creyente y el resto se declara no creyente, aunque, en realidad, mucha gente cree sin saber realmente en qué cree. Curiosamente, mientras que en el resto de Europa la secularización avanza cada vez más, estos porcentajes se han mantenido bastante estables aquí en los últimos 25 años.
¿Por qué hay tan pocos católicos en Estonia?
La Iglesia católica desapareció de Estonia en el siglo XVI, coincidiendo con la reforma luterana. Durante dos siglos y medio estuvo prohibida y no resurgió hasta principios del siglo XIX. Pero entonces, el país sufrió 50 años de dominio soviético. Por lo tanto, Estonia tiene una historia única como bisagra entre dos mundos que rechazaban el catolicismo.
¿Está cambiando la situación?
Sí, la comunidad católica no deja de crecer. En 1970 éramos menos de una decena y ahora somos entre 7.000 y 10.000. Siempre hemos tenido solicitudes de bautizos pero, desde hace dos a tres años, los catecúmenos son cada vez más jóvenes. No cabe duda de que, desde el Covid-19 y la guerra de Ucrania, los jóvenes de hoy se plantean más preguntas existenciales y algunos también se han dado cuenta de que el ideal postsoviético, que es muy consumista (algo comprensible tras un periodo de gran pobreza), no les llena plenamente.
¿Quiénes forman hoy la comunidad católica de Estonia?
Una mitad son estonios “étnicos”, conversos o hijos de conversos, mientras que la otra mitad son ruso parlantes (el 30% de la población estonia actual es ruso parlante), en parte procedentes de Bielorrusia o Ucrania, y de rito latino u oriental. Además, desde hace 4 a 5 años, contamos con algunos inmigrantes procedentes de todo el mundo.
¿Por qué se ha erigido ahora esta primera diócesis?
Hace cien años, en 1924, el papa Pío XI creó una administración apostólica. Se trataba de una situación temporal, hasta que la Iglesia creciera y se estructurara. Obviamente, los 50 años de régimen soviético frenaron este crecimiento, pero ahora por fin podemos dotar a la Iglesia en este país de una estructura oficial. En la actualidad, contamos con una diócesis con diez provincias (8 de rito latino y 2 de rito oriental) y con 15 sacerdotes de distintas nacionalidades… Es la culminación de un largo camino que ha hecho muy feliz a todo el mundo.
¿Cómo ha acogido la Iglesia luterana esta noticia?
¡Con gran alegría! La creación de esta diócesis ha sido muy bien acogida y ampliamente difundida por la prensa local. El ecumenismo ha avanzado mucho en los últimos años, pues católicos y protestantes han logrado superar siglos de división. Además, compartimos las mismas preocupaciones sobre las cuestiones sociales, la guerra en Ucrania…
¿Cuál es su sentimiento tras haber tomado posesión como obispo de esta nueva diócesis?
Evidentemente, mi deseo es que sigamos creciendo, madurando y organizándonos. Pero, sobre todo, debemos conservar nuestra mayor fuerza, que es la oración. A veces nos sentimos un poco impotentes, pero el Señor no nos deja solos: la Providencia Divina siempre nos ha acompañado. Por tanto, debemos proseguir con nuestra misión, sin descanso, para fomentar las vocaciones y ser portadores de esperanza para todos los que nos rodean.
Hace un poco más de tres millones de años, las placas tectónicas de Arabia y África empezaron a alejarse, ensanchando así la falla del Rift a la que pertenecen el Mar Muerto y el valle del Jordán. Como el nivel del mar estaba entonces más alto que ahora, las aguas del Mediterráneo penetraban en esta depresión formando una laguna.
Con la última glaciación bajó drásticamente el nivel del mar. La laguna se quedó atrapada y se transformó en un lago cerrado en forma de lengua. Por ello, los geólogos le llamaron Lisán (lengua en árabe). Aumentó rápidamente la tasa de salinidad de las aguas del lago por la fuerte evaporación. La sal se acumuló en anchas capas sobre el fondo.
Aquella evolución fue muy lenta. Desde el siglo XX, sin embargo, el Mar Muerto sufrió unos cambios dramáticos y repentinos causados por la actividad humana. La construcción de una presa de agua al sur del Lago de Tiberíades y el desvío de todos los afluentes del río Jordán redujeron dramáticamente las entradas de agua en el Mar Muerto.

Evolución del Mar Muerto. Fuente: Travel Tales of Life.
En su ribera norte, se retiraron las aguas del Mar Muerto sobre varios centenares de metros, en menos de un siglo. La cuenca sur del Mar Muerto sigue en vida únicamente por el agua que recibe de la cuenca norte. Actualmente, el nivel baja de 1,25 metros al año.
Para salvar el Mar Muerto se estudiaron varios proyectos. Uno de ellos consistía en traer agua del Mediterráneo, pero la barrera de las montañas de Judea resultó un obstáculo insuperable. Otro, más realista, proponía construir un conducto entre el Mar Muerto y el Mar Rojo. No se materializó por falta de cooperación entre Israel y Jordania.
A causa de la bajada tan repentina del nivel del Mar, se colapsó parte del litoral formando cráteres y se abandonaron muchos balnearios, creando así escenarios dignos de películas de distopías.

Ruinas del hotel balneario “Lido” construido en los años 1930, al norte del Mar Muerto, durante el mandato británico. Henri Gourinard

Litoral norte del Mar Muerto. En los años 1930, llegaban las aguas hasta la casita. Henri Gourinard
Todas estas características naturales hacen del Mar Muerto un lugar fascinante. Pero su carácter único reside sobre todo en su inserción en la historia bíblica.
Aparece en la Biblia por primera vez en el libro del Génesis, cuando Abraham – entonces llamado Abram – y Lot decidieron separarse para evitar riñas entre los pastores de sus ganados. Fue en sus entornos donde Lot escogió establecerse.
“Alzando Lot sus ojos, vio toda la hoya del Jordán enteramente regada – antes de que destruyera Yavé a Sodoma y Gomorra –, que era como el paraíso de Yavé. Eligió, pues, Lot la hoya del Jordán, y se dirigió al oriente, separándose el uno del otro. Abram habitó en la tierra de Canaán, y Lot moró en las ciudades de la hoya del Jordán, asentando su tienda hasta Sodoma.” – Génesis 13:10-12
Llama la atención la insistencia sobre la fertilidad de la zona tal como la describe la Biblia. A pesar de su aridez, el valle de Jordán y el Mar Muerto – su prolongación hacia el sur – disfruta del agua que cae sobre los montes de Judea (la tierra de Canaán escogida por Abraham) y de unas contadas, pero relativamente abundantes, fuentes de agua dulce, como la de Ein Guedi.

Mapa de Madaba. Crédito: Erich Lessing/Art Resource, NY. Fuente: National Geographic
El profeta Ezequiel se refiere a estas aguas en su visión del Templo:
“y me dijo: Hijo de hombre, estas aguas van a la región oriental, bajan el Arabá y desembocan en el mar, en aquellas aguas pútridas, y éstas se sanearán. Y todos los vivientes que nadan en las aguas, por dondequiera que entre este río, vivirán, y el pescado será allí abundantísimo (…)” – Ezequiel 47:8-9
Estos peces aparecen en el “mapa de Madaba” (Jordania), un mosaico del siglo VI que representa Palestina y sus lugares santos. En la desembocadura del Jordán con el Mar Muerto, el artista dibujó unos peces grandes combatiendo la corriente para no entrar en las aguas “pútridas” del Mar Muerto.
Lucia Dos Santos nació el 22 de marzo de 1907 en el seno de una humilde familia de pastores de Aljustrel, una pequeña localidad a 160 kilómetros de Lisboa. Hija de António dos Santos y María Rosa Ferreira, Lucia era la pequeña de siete hermanos.
A los seis años, el día que hizo la primera comunión, recibió una caricia de la Virgen. Durante la ceremonia, nada más recibir el sacramento, se dirigió a una capilla lateral de la iglesia, y desde allí pudo ver cómo la imagen de la Señora le dirigía una sonrisa.
A menos de cincuenta metros de la familia Dos Santos, vivían sus primos, los Marto. El 11 de junio de 1908 nacía allí Francisco, un muchacho tímido y reservado que desde pequeño adquirió gran devoción por la Eucaristía.
Dos años más tarde, nacía la pequeña de la familia, Jacinta, una niña alegre y jovial que con gran vivacidad cumplía sus labores de pastorcilla.

Los tres primos, de edades similares y gran afinidad entre ellos, se encargaban de cuidar el rebaño. De esta manera, a primera hora de la mañana se reunían y juntos marchaban a cuidar las ovejas, mientras cantaban, bailaban y se divertían.
Ajenos a los acontecimientos convulsos que desestabilizaban el continente europeo, los pastorcillospasaban su infancia feliz, cumpliendo con sus labores campestres. Nunca se hubieran imaginado el papel decisivo que iban a ocupar en la historia del siglo XX.
Los hechos sobrenaturales iniciaron poco antes de 1917. Como narra Lucia en sus memorias, en la primavera de 1916, mientras los tres niños cuidaban el rebaño en Loca do Cabeço, vieron a cierta distancia “una luz más blanca que la nieve, distinguiéndose la forma de un joven trasparente y más brillante que el cristal traspasado por los rayos del sol.”
Aquél joven se presentó como el Ángel de la paz, y arrodillado en tierra inclinó la frente hasta el suelo e invitó a los pastorcillos a rezar con él:
“Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman” Después de repetir esto tres veces se levantó y dijo: “Orad así. Los Corazones de Jesús y María están atentos a la voz de vuestras suplicas” Y desapareció…
A mediados de verano, la aparición se repitió, y una vez más el Ángel de Portugal instó a los jóvenes a que rezaran y ofrecieran sacrificios.
Por último, a finales de septiembre del mismo año, el Ángel hizo su última aparición mientras los pastorcillos rezaban el rosario. En sus manos sujetaba un Cáliz, que quedó suspendido en el aire mientras se arrodillaba a rezar. Después se levantó y dio la comunión a los niños. Jacinta y Francisco era la primera vez que la recibían.
Estos acontecimientos quedaron grabados en el corazón de los tres jóvenes y les causaron una gran impresión, pero no sintieron la necesidad de comunicar a nadie lo que les había sucedido.
De esta manera, pasaron los meses mientras la vida transcurría con normalidad en Aljustrel. Todo cambió el 13 de mayo de 1917.
Los pastorcillos habían salido, como de costumbre, a pastorear el rebaño familiar. Hacia el mediodía, escucharon un fuerte relámpago. Atemorizados ante la proximidad de una posible tormenta, emprendieron el regreso a casa. De repente, a pocos pasos de ellos, sobre una encina, contemplaron a una señora hermosísima, todo luz, más resplandeciente que el sol.

Empezaron una conversación. Ella indició que venía del Cielo y pidió a los niños que fueran a aquel lugar el día trece de cada mes. Les prometió que irían al Cielo si rezaban el rosario todos los días para alcanzar la paz en el mundo. Y después, desapareció.
A pesar de la resistencia de sus padres, asustados por los acontecimientos narrados por sus hijos, Lucia, Francisco y Jacinta volvieron al lugar un mes más tarde, el 13 de junio, tal como les había indicado la Señora. Ella apareció a la hora. Los tres podían verla, sin embargo, Francisco no era capaz de oír sus palabras. En esa aparición la Virgen anunció que los dos hermanos pronto serían llevados al Cielo y les dio la misión de establecer en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado. Después, abrió las manos y les mostró un corazón rodeado de espinas que lo punzaban por todas partes. Y poco a poco empezó a alejarse.
Mientras tanto, en Aljustrel se había corrido el rumor de que los pequeños estaban viendo a la Virgen, de modo que se causó gran revuelo. El párroco no consideraba aquello algo divino, por el contrario, temía que fuera una visión diabólica. Esto atemorizó a Lucia, por lo que el 13 de julio ella había perdido el interés por ir a encontrarse con la Señora. Sin embargo, persuadida por sus primos, terminó dirigiéndose a Cova de Iria. Esta vez, iban acompañados de cerca de dos mil curiosos.
La Virgen volvió a aparecer y les pidió que no dejaran de rezar el rosario, con la intención de que la guerra terminara. Lucia, muy turbada por las contradicciones, pidió a la Señora un signo para que su familia creyera, a lo que Ella prometió hacer un gran milagro en octubre.

El 13 de agosto los niños no pudieron cumplir su cita, pues el alcalde del pueblo los retuvo en el calabozo, con el fin de lograr que dejaran de mentir a todo el pueblo. No obstante, nada consiguió, ni con amenazas de muerte, ya que los niños estaban dispuestos a dar la vida por cumplir con su promesa. No tenían miedo, pues la Virgen les había prometido el Cielo.
La aparición de agosto tuvo lugar el día 19. Sin que ellos se lo esperasen, la Señora apareció y pidió a los niños oraciones y sacrificios por los pecadores.
La valentía de los niños frente al alcalde provocó que muchos de los ciudadanos de la zona creyeran en las palabras de los pastorcillos, de modo que para la aparición de septiembre un gran número de gente se congregó en el lugar. Ellos no podían ver nada, pero en el momento en que llegó la Virgen notaron una extraña presencia. La Señora volvió con su súplica acostumbrada, recordó que un mes más tarde tendría lugar un gran milagro y se alejó, mientras del cielo llovían como flores blancas o copos de nieve que desaparecían antes de llegar al suelo.
El 13 de octubre, miles de personas se había congregado en el lugar. Amaneció lluvioso y frío, de modo que Cova di Iría se había convertido en un gran charco de barro. Al mediodía Lucia anunció la llegada de la Virgen. Se hizo un gran silencio y la Señora habló:
“Quiero decirte que hagan aquí una capilla en mi honor, que soy Nuestra Señora del Rosario, que continuéis rezando el Rosario todos los días, la guerra va a terminar y los soldados volverán pronto a sus casas.”
Después de estas palabras, se elevó y desapareció. La lluvia cesó inmediatamente y las nubes se abrieron. Apareció el sol como una luna de plata y empezó a girar vertiginosamente sobre sí mismo, lanzando en todas las direcciones rayos de luz amarillos, verdes, rojos, azules… que coloreaban el cielo, los árboles y a la incontable muchedumbre.

De repente, dio la sensación de que el sol se caía. La gente comenzó a gritar y a arrodillarse atemorizada, rezando en voz alta. A los diez minutos, la esfera cesó y todo volvió a la normalidad. Los vestidos y la tierra, empapados por la intensa lluvia, quedaron completamente secos. Cerca de 70.000 personas fueron testigos de los sucesos.
Después de los acontecimientos sobrenaturales, la vida volvió a la normalidad en la localidad. En el lugar indicado, pronto se levantó una Capelinha en honor a la Virgen del Rosario, tal como había pedido la Señora en la última aparición.
En diciembre de 1918 Francisco cayó enfermo, víctima de una neumonía. Falleció el 4 de abril del año siguiente, tras una dolorosa enfermedad que ofrecía por la conversión de los pecadores. Jacinta murió el 20 de febrero de 1920. Días antes había sido trasladada a Lisboa. Su mayor miedo era morir sola. Sin embargo, estando en cama, la Virgen fue a visitarla y le prometió que bajaría a buscarla cuando llegara su hora.
Lucia, inició el Noviciado como Carmelita en 1925. Gracias a ella conocemos con detalle los hechos sucedidos en 1917, pues gracias a su gran memoria pudo relatar todo lo ocurrido. Falleció el 13 de febrero de 2005 con fama de santidad. A lo largo de toda su vida siguió recibiendo apariciones de la Virgen.
Francisco y Jacinta fueron beatificados el 13 de mayo del 2000 por San Juan Pablo II; y en el centenario de la primera aparición de la Virgen, el Papa Francisco los proclamó santos en el lugar donde se llevaron a cabo los sucesos.
En la aparición del 13 de julio, la Virgen reveló a los pastorcillos tres secretos con expresa prohibición de revelarlo a nadie. En 1941, Sor Lucia los puso por escrito y se los entregó al Papa para favorecer el proceso de canonización de sus primos.
El primer secreto era una visión del infierno. Sor Lucia lo narra en sus memorias:
Vimos como un mar de fuego y en él sumergidos los demonios y las almas, como brasas transparentes y negras o broncíneas, con forma humana, que fluctuaban en el incendio, levantadas por las llamas que de ellas mismas salían juntamente con nubes de humo, cayendo en toda dirección, así como el caer de las centellas en los grandes incendios, sin peso ni equilibrio, entre gritos y gemidos de dolor y desesperación, que horrorizaban y hacían estremecer de espanto. Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes como negros carbones en ascua. Esta visión duró un momento; y debemos agradecer a Nuestra Madre celestial el habernos prevenido antes con la promesa de llevarnos al Cielo; de otra suerte, así lo creo, habríamos muerto de terror y espanto.
La segunda se refiere a la devoción del Inmaculado Corazón de María. La vidente continúa:
Asustados y como para pedir socorro, levantamos la vista hacia Nuestra Señora, la cual nos dijo bondadosa y tristemente: “Habéis visto el infierno, a donde van a parar las almas de los pobres pecadores. Para sacarlas Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Corazón Inmaculado. Si se hiciere lo que os diré, muchas almas se salvarán y vendrán en la paz. La guerra está para terminar; pero si no dejaren de ofender a Dios, en el reinado de Pio XI empezará otra peor. Cuando vieres una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal, que os da Dios, de que va a castigar al mundo por sus crímenes. Mediante la guerra, el hambre y las persecuciones contra la Iglesia y contra el Padre Santo.
Para impedir esto vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Corazón Inmaculado y la Comunión reparadora en los primeros sábados.
Si atendieren a mi súplica, Rusia se convertirá y habrá paz. Si no, difundirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones contra la Iglesia; los buenos serán martirizados, el Padre Santo tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas… El Padre Santo me consagrará Rusia, la cual se convertirá. Y se concederá al mundo un periodo de paz.
El texto del tercer secreto debía conocerse, según la voluntad de sor Lucia, en 1960. Sin embargo, Juan XXIII no quiso revelar el misterio. Fue san Juan Pablo II el que lo hizo, el 26 de junio del año 2000, un mes más tarde de la beatificación de Jacinta y Francisco.
Vimos en una luz inmensa, que es Dios, algo semejante a como se ven las personas en el espejo, cuando delante pasó un obispo vestido de blanco. Tuvimos el presentimiento de que era el Santo Padre. Vimos varios otros obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una escabrosa montaña, encima de la cual estaba una gran cruz, de tronco tosco, como si fuera de alcornoque como la corteza. El Santo Padre, antes de llegar allí, atravesó una gran ciudad, media en ruinas y medio trémulo, con andar vacilante, apesadumbrado de dolor y pena. Iba orando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino.
Llegando a la cima del monte, postrado, de rodillas a los pies de la cruz, fue muerto por un grupo de soldados que le disparaban varios tiros y flechas, y así mismo fueron muriendo unos tras otros los obispos, los sacerdotes, religiosos, religiosas y varias personas seglares.
Caballeros y señoras de varias clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la cruz estaban dos ángeles. Cada uno con una jarra de cristal en las manos, recogiendo en ellos la sangre de los mártires y con ellos irrigando a las almas que se aproximaban a Dios”.
Se han dado muchas interpretaciones del significado del enigmático texto del tercer secreto. Muchos lo relacionan con el atentado que sufrió san Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981 en la plaza de San Pedro.

En 1980, en un momento en el que el mundo estaba divido por el telón de acero, Juan Pablo II, preguntado por el tema dijo que sus antecesores no habían revelado el secreto “por no alentar el poder del mundo comunista a hacer movimientos”. Del mismo modo, criticó a los que desearon conocer el misterio únicamente por curiosidad y sensacionalismo. Y tomando un rosario, concluyó: “Aquí está el remedio contra este mal. Rece, rece y no pida nada más”.
En 1984, el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el carden Joseph Ratzinger, futuro Benedicto XVI, dijo que el tercer milagro podía referirse a “los peligros que amenazan la fe y la vida del cristiano, y por lo tanto del mundo”.
Años más tarde, ya siendo Papa, volvió a referirse al secreto el 11 de mayo de 2010, durante la rueda de prensa llevado a cabo en el avión que le llevaba a realizar su primera visita pastoral a Fátima, con motivo del décimo aniversario de la beatificación de Francisco y Jacinta. Dijo al respecto “que los sufrimientos actuales de la Iglesia por los abusos sexuales contra niños cometidos por sacerdotes forman parte de los que anunció el Tercer secreto de Fátima”.
Una parte fundamental del misterio de Fátima, tal como se ha visto en las sucesivas apariciones de la Virgen, es la necesidad de Consagrar el Mundo al Inmaculado Corazón de María, haciendo una mención especial a Rusia, que en aquel momento era sacudida por el comunismo.
En 1929 la Virgen se apareció ante sor Lucia y le comunicó que había llegado el momento de realizar la Consagración. Así se lo hizo saber al Papa Pío XI. Sin embargo, no se llegó a realizar. La religiosa escribió que, si se hubiera hecho en el momento en el que fue mandado, tal vez se hubiera evitado la dominación comunista.
La primera consagración se hizo en 1931 por el Episcopado portugués. Esto supuso un renacimiento católico en el país. No obstante, Lucia anunció que con el aquel acto no se cumplía el deseo de la Virgen, pues debía ser el Santo Padre quien consagrara el mundo al Corazón Inmaculado de María.
San Juan Pablo II viajó a Fátima en 1982, y allí hizo una primera consagración. Pero la vidente le comunicó que debía hacerse en Roma. Además, si no se hacía pronto, se corría el riesgo de entrar en una tercera guerra mundial. En aquél entonces, el riesgo era inminente, pues el conflicto entre Estados Unidos y Rusia estaba en un momento álgido.
El 25 de marzo de 1984, Fiesta de la Anunciación, Juan Pablo II consagra una vez más el mundo, incluido Rusia, al Inmaculado Corazón de María, en unión espiritual con todos los obispos del mundo. Más tarde Lucia hizo llegar al Papa la noticia de que la Virgen le había revelado que aquella era la definitiva y satisfacía su deseo, de modo que se evitaría el surgimiento de una nueva guerra.
Hoy en día Fátima es un lugar de peregrinación que recibe al año miles de visitas. Personas de todo el mundo viajan a Portugal para rezar en el lugar donde se apareció la Virgen. A pocos metros de la Capelinha, donde se encuentra la imagen de la Virgen del Rosario, se construyó la basílica donde reposan los cuerpos de los santos pastorcillos y de sor Lucia.
Muchos milagros han sido aprobados por intercesión de la Virgen de Fátima y de los jóvenes pastorcillos.

San Pablo VI fue el primer pontífice en visitar el Santuario, el 13 de mayo de 1967, con motivo del cincuenta aniversario de las apariciones. Allí pudo reunirse con Lucia y celebrar una misa multitudinaria, donde invocó a la Reina de la Paz para pedir por la unidad de la Iglesia y por los frutos del Concilio Vaticano II.
Juan Pablo II viajó a Fátima en tres ocasiones. La primera, en 1982, un año después del atentado que casi termina con su vida. Allí agradeció a la Virgen su protección. Volvió en 1991, y su última visita fue en el año 2000, con la salud bastante empeorada, para beatificar a Jacinta y Francisco.
Benedicto XVI visitó el lugar en el año 2010, en el décimo aniversario de la beatificación. Por último, el Papa Francisco celebró la canonización de los dos pastorcillos el 13 de mayo de 2017, centenario de la primera aparición, ante una explanada abarrotada de fieles.
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Santuario de Nuestra Señora de Fátima – Sitio oficial
Citamos el evangelio de san Marcos pues es cronológicamente el más antiguo. Comienza hablando de la pequeñez de la semilla que, con el tiempo se convierte en una hortaliza muy grande. No dice que se transforma en un árbol sino en una hortaliza que forma un arbusto muy grande y extendido. También pueden ser varios arbustos que han ido creciendo unos junto a otros y han formado un arbusto muy extenso y tupido.
Tanto en Mateo como en Lucas los verbos que se utilizan en esta parábola están en el tiempo pasado o el pretérito. En Marcos, en cambio, se desarrolla en el tiempo presente. Además los verbos empleados son distintos en los respectivos evangelios: Mateo y Lucas hablan de "crecer", refiriéndose a la semilla; Marcos, en cambio, dice sencillamente que el árbol "sube" y se convierte en una gran hortaliza.

Parece que el punto esencial que quiere hacer resaltar el Señor cuando cuenta la parábola es la idea de crecimiento: se llega a convertir en la más grande de las hortalizas. Más que un árbol en realidad habría que hablar de una especie de arbusto.
Se trata de una planta que, por lo general, de alto no asciende más de un metro y 50 centímetros. Su extensión tan grande no es hacia arriba sino más bien se produce en horizontal. Puede llegar a ocupar varios metros en derredor.
Los pájaros se cobijan o resguardan bajo sus ramas o su sombra. Cuando hace mucho sol se pueden resguardar bajo su sombra, y cuando llueve bajo sus ramas llenas de flores. Quizá también les sirve de cobijo durante la noche, pues las aves pueden ahí dormir tranquilamente sin ser vistas.

Árbol de mostaza.
Tanto llega a crecer el pequeñísimo grano de mostaza que al final las aves pueden servirse de esa hortaliza como cobijo. La palabra griega (kataskenun) significa cobijo, protección.
La idea fundamental es, pues, siempre la misma: el reino sembrado por Jesús en el campo del mundo tiene un comienzo minúsculo, aparentemente insignificante: unas pocas personas, quizá poco influyentes, sin cultura; pero un día llegará a ser inmenso. Entonces será algo tan grande y tan nuevo que nadie se lo podrá explicar sabiendo cómo comenzó.