San Cirilo de Jerusalén nos invita hoy a revestirnos con las vestiduras de Cristo
Si Cirilo de Jerusalén estuviera entre nosotros hoy, simplemente podría desafiarnos a profundizar un poco más en nuestras devociones de Cuaresma.
En la primavera de 347, Cirilo de Jerusalén entregó una serie de enseñanzas a los catecúmenos de Jerusalén. En la introducción a estas conferencias, Cirilo les dijo a sus auditores: “Este encargo os doy, antes de que entre Jesús, el Esposo de las almas… Se os permite un aviso largo; tienes cuarenta días para arrepentirte…”
Sentado en la magnífica y recién terminada Iglesia del Santo Sepulcro, Cirilo pronunció una apasionada súplica por el arrepentimiento genuino, la conversión y la aceptación de una forma de vida completamente nueva.
“Incluso Simón el Mago vino una vez a la fuente: fue bautizado, pero no fue iluminado; y aunque sumergió su cuerpo en agua, no iluminó su corazón con el Espíritu: su cuerpo descendió y subió, pero su alma no fue sepultada con Cristo, ni resucitó con Él”, Cirilo advirtió a los catecúmenos.
Tuvo que ser un momento poderoso para los oyentes de Cirilo. Sentado en el mismo lugar donde Cristo pasó tres días en la tumba, luego resucitó de entre los muertos, la poderosa retórica de Cirilo debió de conmoverlos en lo más hondo. Y, de hecho, sus palabras todavía siguen teniendo hoy el mismo poder, porque al leerlas de nuevo, recordamos cuán débiles son nuestros propios preparativos de Cuaresma, y nos incitan a una conversión genuina.
En el prólogo de las Conferencias catequéticas de Cirilo, el lector moderno puede encontrar la verdadera esencia, el espíritu, por así decirlo, de la comprensión de la Iglesia primitiva del propósito de la Cuaresma. Lo primero que se nota, entonces, es que, en el entendimiento de Cirilo, la Cuaresma era para los creyentes: los que ya estaban bautizados, y los que estaban en los últimos días de su preparación para el Bautismo. Leemos al final del prólogo:
“Estas Lecturas de Catequesis, para aquellos que han de ser iluminados, las podéis prestar a los candidatos al Bautismo y a los creyentes que ya están bautizados, para leer, pero no podéis dar nada ni a los Catecúmenos ni a ningún otro que no sea cristiano…” La fe básica en Cristo es un requisito previo para la auténtica observancia de la Cuaresma. Las disciplinas de la Cuaresma no tienen sentido y no pueden dar frutos genuinos sin fe.
En segundo lugar, vemos que, para Cirilo, aunque prevé un arduo trabajo espiritual por parte del creyente durante la Cuaresma, sabe que en última instancia la obra de salvación, el proceso de perfección en nuestras almas, pertenece a Dios: “Dios, que conoce vuestros corazones, y observa quién es sincero y quién es hipócrita, es poderoso tanto para guardar a los sinceros como para dar fe al hipócrita."
Cirilo estaba perfectamente convencido de que Dios puede transformar nuestros esfuerzos vacilantes e insinceros en conversión y fe genuinas. Cirilo planteó el asunto de esta manera:
“Posiblemente, también, has venido con otro pretexto. Es posible que un hombre esté deseando cortejar a una mujer y haya venido aquí por ese motivo. La observación se aplica de la misma manera a las mujeres también a su vez. Un esclavo tal vez también desee complacer a su amo, y un amigo a su amigo. Yo tomo este cebo por el anzuelo, y te recibo, aunque viniste con un mal propósito, pero como a uno que ha de ser salvado por una buena esperanza.”
Un tercer tema, quizás el más importante de todos, surge de una lectura atenta del prólogo de Cirilo. Cirilo entendió que, para un cristiano, la conversión inicial y el bautismo son solo el comienzo. La vigilancia constante, el arrepentimiento constante, son necesarios para que una vida cristiana llegue segura a puerto: “Grande es el bautismo que está delante de ti…. Pero hay una serpiente junto al camino que vigila a los que pasan; mirad que no os muerda con la incredulidad”.
Vistos así, la oración, el ayuno y la limosna de la Cuaresma adquieren su verdadero sentido. Existen para preparar al creyente, mediante actos voluntarios de renuncia a sí mismo, para resistir las tentaciones que se nos presenten en la vida diaria. Una persona que puede comer voluntariamente alimentos sencillos durante la Cuaresma para dar más a los pobres podrá resistir mejor las tentaciones de la avaricia y el egoísmo que el mundo nos presenta.
Fue en este contexto que Cirilo invitó a sus candidatos al bautismo a comenzar sus cuarenta días de renuncia: “Si la moda de vuestra alma es la avaricia, vestíos de otra moda y entrad. Despojaos de la moda anterior, no la ocultéis. Quitaos, os lo ruego, la fornicación y la inmundicia, y vestíos el manto más brillante de la castidad. Este encargo os doy, delante de Jesús el Esposo de las almas, entrad y mirad sus formas. Se os permite un aviso largo; tienes cuarenta días para arrepentirte: tienes plena oportunidad, tanto para quitarte y lavarte, como para vestirte y entrar.”
El contenido práctico de la catequesis de Cirilo se revela a través de una lectura atenta de las conferencias 1 y 2, que tratan los temas del arrepentimiento y el perdón.
En la primera lectura, después de leer Is 1,16: “Lávate y límpiate; apartad de delante de mis ojos la maldad de vuestras obras…”, Cirilo recomienda a sus oyentes que confiesen sus pecados y perdonen a los que han pecado contra ellos: “Este es el tiempo de la confesión: confiesa lo que has hecho de palabra o de hecho…
Si tienes algo contra algún hombre, perdónalo: vienes aquí para recibir el perdón de los pecados, y también debes perdonar al que ha pecado contra ti”.
En la segunda conferencia, Cirilo reforzó esta enseñanza hablando de los beneficios que experimenta el alma cuando se libera de la carga de los pecados no perdonados:
“Entonces el pecado es, como hemos dicho, un mal terrible, pero no incurable; temible para el que se aferra a ella, pero fácil de curar para el que, por arrepentimiento, se la quita. Pues supongamos que un hombre sostiene fuego en su mano; mientras retenga el carbón encendido, es seguro que se quemará; pero si hubiera apartado el carbón, habría arrojado también la llama con él.”
Parece claro, al leer estos pasajes, que existe una diferencia definitiva entre la forma en que Cirilo y sus contemporáneos veían la Cuaresma y la forma en que la vemos hoy. Tal vez, hay mucho que podríamos aprender de Cirilo. Quizás nuestra visión es demasiado pequeña. Tendemos a mordisquear los bordes de nuestros vicios.
Estamos contentos si somos capaces de pasar cuarenta días sin comer chocolate, o usar nuestra palabrota menor favorita. Cirilo nunca se habría contentado con resultados tan pequeños (por valiosos que sean), y tampoco habría permitido que su congregación estuviera satisfecha.
Para Cirilo, los cuarenta días de preparación para el Bautismo eran para iniciar el arrepentimiento profundo que cambia la vida y conduce a una nueva creación. En el corazón de la catequesis bautismal de Cirilo, estaba la idea de que, aquellos que se levantan de las aguas del bautismo, han muerto a su antigua forma de vida, emergiendo ahora como una nueva creación.
En su tercer discurso, les dijo a sus candidatos:
“Habiendo descendido muertos en pecados, resucitáis vivificados en justicia. Porque si habéis sido unidos a la semejanza de la muerte del Salvador (Rom 6, 5), también seréis tenidos por dignos de su resurrección”.
Pero el sacramento, aclara Cirilo, no es como los rituales mágicos de los paganos. Sin un arduo trabajo por parte del receptor, la gracia podría ser recibida en vano: “esto no es un asunto ligero, ni una unión ordinaria e indiscriminada según la carne, sino la elección del Espíritu que todo lo escudriña según la fe”.
Siendo así, los cuarenta días de preparación, para Cirilo, eran esenciales, y la oración, el ayuno y la limosna de la Cuaresma eran necesarios para preparar el alma para la adecuada recepción del inmenso don del Bautismo.
Cirilo consideraba la limosna como el signo visible más claro del verdadero arrepentimiento: “¿Qué, pues, debes hacer? ¿Y cuáles son los frutos del arrepentimiento? El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene (Lc 3, 11)… y el que tiene comida, haga lo mismo . ¿Disfrutarías de la gracia del Espíritu Santo y, sin embargo, juzgarías a los pobres como indignos del alimento corporal?”
Dar limosna es, para Cirilo, una señal clara de que el candidato se ha arrepentido de su antigua codicia, egoísmo e insensibilidad con los pobres, y ha comenzado a ver a los pobres como seres humanos, dignos de respeto, amor y asistencia.
Pero, más allá de esto, para Cirilo, la entrega de bienes materiales tiene el mismo propósito que el ayuno; somos desapegados de los bienes menores que nos impiden apreciar plenamente la majestad, el asombro y el amor infinito de Dios, y recordamos que nunca estaremos verdaderamente satisfechos hasta que comamos la rica comida y el buen vino del banquete escatológico de Dios.
Cirilo insinuó esto hacia el final de su catequesis bautismal. Les dijo a los candidatos que, en el momento de su bautismo:
“Los ángeles bailarán a su alrededor y dirán: '¿Quién es ésta que sube con vestiduras blancas, apoyándose en su amado?'... Y Dios les conceda que, cuando hayan terminado, en el transcurso del ayuno, se acuerden de lo que digo, y dando fruto en buenas obras, estén irreprensibles junto al Esposo espiritual…”
Y así, en medio de su aparente severidad, vemos el corazón pastoral de Cirilo, que amaba tanto a su rebaño que anhelaba verlo bañado por la luz de su salvador.
¿Qué pueden aprender hoy los catequistas y predicadores de Cirilo? Si Cirilo estuviera entre nosotros hoy, ¿Qué nos diría? Tal vez, simplemente nos desafiaría a profundizar un poco más en nuestras devociones de Cuaresma. Cirilo no era ajeno a los desafíos de presentar el Evangelio en una sociedad rica. La Iglesia estaba experimentando una afluencia de nuevos conversos, muchos de los cuales eran sinceros.
Pero muchos también buscaban simplemente una ventaja política o económica. Cirilo tomó a todos los interesados y los desafió a la conversión profunda y duradera a la que Cristo nos llama a todos, el tipo de conversión que se traduce en abundantes frutos del Espíritu Santo. ¿Haremos acaso menos hoy?
Maewyn Succat, es el nombre con el que Patricio fue bautizado. Nació en la Britania Romana entre el año 385 y el 392 en el seno de una familia cristiana.
Cuando tenía quince o dieciséis años fue raptado por un puñado de piratas irlandeses que lo llevaron al norte de Irlanda y lo vendieron como esclavo.
Un muchacho que reza
En su “Confesión”, en la que se firma “Patricius” y en la que relata la experiencia de aquellos años, escribe:
“El amor por Dios y el temor a Él crecieron en mí, y así la fe. En un solo día rezaba cien oraciones, y de noche casi otras tantas. Rezaba en los bosques y sobre los montes, incluso antes de la aurora. Ni la nieve, ni el hielo, ni la lluvia parecían tocarme”.
Después de seis años de prisión, Patricio tuvo en sueños la premonición de la libertad ya próxima y, obedeciendo a la visión que tuvo mientras dormía, escapó de la vigilancia y recorrió a pie los casi doscientos kilómetros que lo separaban de la costa. Allí logró que algunos marineros se apiadaran de él y lo embarcaron con ellos hasta volver a Britania, donde pudo volver a abrazar a su familia.
Una visión
Pocos años después, Patricio tuvo otra visión, que también describe en la “Confesión”:
“Vi a un hombre que venía hacia mí, como procedente de Irlanda; su nombre era Victorio, llevaba consigo algunas cartas, y me entregó una. Leí la primera línea: ‘Invocación de los irlandeses’. Mientras leía, me pareció escuchar la voz de la gente que habitaba en la foresta de Vocluto (el lugar de su prisión), cerca del mar occidental, y me pareció que me imploraran, llamándome ‘joven siervo de Dios’, para que fuera con ellos”.
Esta visión incitó a Patricio que prosiguió sus estudios de formación, hasta que fue ordenado presbítero por Germán, Obispo de Auxerre. Sin embargo, su sueño de evangelizar Irlanda aún no estaba próximo a realizarse. Su candidatura al ministerio episcopal, con vistas a su envío a Irlanda, fue obstaculizada en base a una presunta falta de preparación debida a la irregularidad de sus estudios; lo que fue durante mucho tiempo un dolor para Patricio que en la “Confesión” admite:
“No he estudiado como otros que se han nutrido en medida igual del derecho y de la Sagrada Escritura y desde la infancia han perfeccionado su lengua. Yo, en cambio, he tenido que aprender una lengua extranjera. Algunos me acusan de ignorancia y de tener una lengua balbuciente, pero en realidad está escrito que las lenguas balbucientes aprenden rápidamente a hablar de paz”.
Obispo en Irlanda
Finalmente, en una fecha imprecisada, entre los años 431 y 432, Patricio fue consagrado Obispo de Irlanda por el Papa Celestino I, y llegó a Slane el 25 de marzo del 432. El Obispo que lo había precedido, Paladio, había regresado a su patria desanimado después de menos de dos años de misión.
Patricio se encontró entonces con que tuvo que afrontar innumerables dificultades: el jefe de una de las tribus trató de que fuera asesinado, y durante sesenta días fue encarcelado, pero a pesar de las tribulaciones, Patricio continuó durante casi cuarenta años su obra misionera, llegando a convertir a miles de irlandeses, introduciendo la vida monástica y estableciendo la sede episcopal en Armagh.
El trébol
Según la tradición, San Patricio solía explicar el misterio de la Trinidad mostrando el trébol, en el que las tres hojitas están unidas por un único tallo. El primer testimonio escrito de esto se remonta sólo al 1726, pero la tradición podría tener raíces mucho más antiguas.
Las imágenes de San Patricio lo retratan con una cruz en una mano y un trébol en la otra. Por esta razón El trébol es hoy el símbolo de la fiesta de San Patricio, que cae el 17 de marzo, día de su muerte acaecida en el año 461 en Saúl. Sus restos fueron trasladados y sepultados en la Catedral de Down, que desde entonces se denomina Down Patrick.
“Para que yo pueda venir a las naciones irlandesas, a predicar el Evangelio”
San Patricio es uno de los santos más populares del mundo. Lo conocen creyentes y no creyentes. Ahora su historia cobra vida en la película "I Am Patrick", “Yo soy Patricio”.
GORDON ROBERTSON
Productor Ejecutivo "I Am Patrick" “Fue capturado en Gran Bretaña cuando era un niño de 16 años. Los piratas irlandeses lo llevaron a la isla y lo vendieron como esclavo. Pasó seis años como esclavo, y durante ese tiempo, en lugar de quejarse, aprendió a escuchar la voz del Señor”.
La cinta combina recreaciones históricas, entrevistas con expertos y los propios escritos del santo, para contar la vida de un hombre que entregó todo a Dios.
“¿Por qué este hombre se pondría en peligro entre enemigos que no conocen a Dios?”
“La gente pensaba que esta misión era una locura, que sus esfuerzos por cristianizar Irlanda estaban condenados al fracaso".
GORDON ROBERTSON
Productor Ejecutivo "I Am Patrick" “Espero que inspire a personas que no creen en Dios, que les enseñe a rezar. Que digan: 'Dios, veo lo que hiciste a San Patricio. Veo que le hablaste. Veo que lo salvaste cuando era esclavo. ¿Podrías hablarme? ¿Podrías mostrarme tu presencia? ¿Podrías ser mi salvador? Estas son las preguntas que espero que la película inspire a personas en todas partes”.
A pesar de estar ambientada en la Irlanda del siglo V, la vida de San Patricio sigue siendo un ejemplo de fortaleza y perseverancia ante desafíos de hoy.
GORDON ROBERTSON
Productor Ejecutivo "I Am Patrick" "San Patricio es un personaje para hoy, para el mundo moderno. Es alguien que inspirará a la gente a asumir el reto de decir: 'Aquí estoy yo. Envíame' ".
Como muchos cines están cerrados debido a la emergencia sanitaria, la película estará disponible en Internet. Mientras tanto, en su web iampatrick.com se puede comprar el DVD.
Una costumbre de los primeros cristianos: el Retiro espiritual
Esta práctica espiritual es algo común en la Iglesia desde los primeros siglos: siempre que una persona buscaba prepararse para una misión, o, simplemente, notaba la urgencia de corresponder con mayor entrega a los toques de la gracia, procuraba intensificar su trato con el Señor.
El papa Francisco acude todos los años a sus ejercicos espirituales: "Quien vive los ejercicios espiritualesde modo auténtico experimenta la atracción, el encanto de Dios, y vuelve renovado, transfigurado a la vida ordinaria, al ministerio, a las relaciones cotidianas, trayendo consigo el perfume de Dios”.
También desde el comienzo de su Pontificado, Benedicto XVI recomendó los días de retiro espiritual, particularmente los que se hacen en completo silencio (Discurso a un grupo de Obispos en visita ad limina, 26-XI-2005). Y en el tradicional Mensaje para la Cuaresma de este año 2011, refiriéndose al Evangelio del segundo domingo, el de la Transfiguración del Señor, insiste: es la invitación a alejarse del ruido de la vida diaria para sumergirse en la presencia de Dios: Él quiere transmitirnos, cada día, una palabra que penetra en las profundidades de nuestro espíritu, donde discierne el bien y el mal (cfr. Hb 4, 12) y fortalece la voluntad de seguir al Señor.
Un poco de historia
Retiro es la traducción del latín recessus, que significa apartarse, retirarse. Cuando este aislamiento tiene un fin religioso, un motivo sobrenatural, hablamos propiamente de retiros espirituales.
La idea de retirarse, para tratar de hablar más íntimamente con Dios y hacer oración, es inherente a la naturaleza humana. Algunas veces, las más, este retiro consistirá en el recogimiento interior necesario para facilitar ese diálogo del alma con Dios.
En la Sagrada Escritura se hallan abundantes testimonios de esos retiros del hombre para ir a un encuentro personal más directo con Dios. Tampoco hay que olvidar el papel que juega el desierto en la vida de Israel, como pueblo escogido de Dios.
Moisés, los Profetas y San Juan Bautista constituyen un precedente en el que se inspiraron los primeros Padres del desierto: San Atanasio, en la Vida de San Antonio, cita a Elías como modelo de los solitarios.
Jesucristo mismo, «lleno del Espíritu, partió del Jordán y fue conducido por el Espíritu al desierto, donde estuvo cuarenta días» (Lc 4,1-2). Después de la Ascensión de Cristo encontramos a los Apóstoles y a un grupo numeroso de fieles reunidos dentro del Cenáculo, en compañía de la Virgen Santísima, esperando la efusión delParáclito que Jesús les había prometido.
Los primeros cristianos
La famosa frase de Cicerón «numquam minus solus quam cum solus sum» (nunca estoy menos solo que cuando estoy solo) adquirió carta de naturaleza en toda la literatura espiritual cristiana desde San Ambrosio: él la transcribió dándole un sentido profundamente cristiano.
Al final del siglo IV, dentro de las instituciones que más han progresado -los eremitas, en Egipto; los cenobitas, ya sean de San Antonio, de San Pacomio o de San Basilio-, a pesar de notorias diferencias, existe un ideal común: el servicio exclusivo de Dios y la separación del mundo; el aislamiento y el silencio; la penitencia corporal y la reglamentación de la oración, junto con la lectura espiritual y la recitación de los salmos.
Culmina esta etapa con la aparición de la figura egregia de San Agustín y, más concretamente, con lasConfesiones, que constituyen de hecho una valiosa guía para introducirnos en el mundo del retiro espiritual.
En los siglos sucesivos, la vida monástica, introducida ya en el Occidente europeo, va a adquirir un desarrollo extraordinario, hasta llegar a la época de San Bernardo.
Se generaliza, como práctica entre los monjes, la costumbre de dedicarse durante unos días y por entero a la vida de piedad, después de haber hecho la profesión religiosa; y, en este sentido, puede hablarse con rigor de un retiro espiritual.
Pero la expresión retiros o ejercicios espirituales no ha adquirido todavía carta de ciudadanía.
Ejercitar el alma
En el siglo XII, G. de Saint-Thierry, emplea muchas veces la expresión spiritualia exercitia (ejercicios espirituales), contraponiéndola a los exercitia corporalia; para San Bernardo nuestra santificación toda es realmente un ejercicio espiritual.
Los autores cristianos de los primeros siglos comenzaron por usar la palabra exercitium en su sentido genérico, haciendo referencia a la lucha ascética necesaria para contrarrestar la inclinación al pecado y, en algún caso concreto, a la virtud indispensable para hacer frente al martirio.
En la segunda mitad del s. XIII, San Buenaventura recomienda el mentale exercitium sobre uno mismo, sobre la vanidad del mundo, sobre los novísimos y sobre la gloria; aconseja la meditación de la Pasión de Jesucristo y recomiendael cambio de vida, la huida del pecado, la contrición, la confesión frecuente, la meditación, el examen de conciencia, etc.
Vivir la vida de Cristo
En el siglo XIV aparece una obra de especial interés, las Meditationes vitae Christi, de Caulis. Los exercitia comprenden la meditación y la contemplación, el examen de conciencia y, en general, el tema central de la oración debe ser la vida de Cristo.
El beato Enrique Suso hace un gran esfuerzo para difundir la devotio, recluida en el convento, a todos los cristianos, enseñando los caminos de perfección.
En la célebre Vita Iesu Christi, de L. de Sajonia, se recomienda meterse dentro en la contemplación de los pasajes evangélicos, haciéndose presente y así meditar la vida de Jesucristo.
Ya en el siglo XV, J. Gerson nos ofrece un intento de sistematización de los exercitia spiritualia y aconseja a las personas devotas que hagan estas prácticas bajo la guía de un director que conozca la Sagrada Escritura, que sea piadoso y discreto, que no le falte experiencia; recomienda algunos temas para la oración y expone un método, que no se debe imponer nunca.
La espiritualidad de los siglos XIV y XV se hace cada vez más cristocéntrica, con una gran preferencia por la Humanidad de Jesucristo, sobre todo por la Pasión.
En la España del siglo XV, el abad de Montserrat García Ximénez de Cisneros dio, con su Ejercitatorio, un paso decisivo en la sistematización de los ejercicios espirituales; propuso un método claro, preciso, orgánico y completo para hacer ejercicios espirituales de acuerdo con un plan perfectamente programado dedicado a la conciencia, a la vida contemplativa, a la identificación con la voluntad de Dios y a la necesidad de la perseverancia.
Esta obra tuvo mucha influencia en San Ignacio de Loyola, quien fue, en 1522, recién convertido, al monasterio de Montserrat.
San Ignacio dividió los ejercicios espirituales en cuatro semanas, de la misma forma que el Ejercitatorio, si bien los temas de las meditaciones no están distribuidos de la misma forma.
Los ejercicios espirituales ignacianos, sin embargo, se distinguen porque tienen un fin específico: la elección de estado, que es la espina dorsal del sistema, el punto hacia el cual todo converge; y no hay ninguna duda de que este método ha supuesto un medio muy eficaz para que muchas personas se decidan a servir a Dios.
San Juan Pablo II recordó la importancia de los retiros espirituales con estas palabras: "Quisiera reavivar vuestra llama apostólica estimulándoos en tres puntos que me parecen muy importantes. Evangelizad vuestra propia vida; continuad siempre en estado de conversión [...]. Dedicad algún tiempo al retiro y a la revisión de la vida."
El Papa Francisco nos habla también de la importancia de esta práctica cristiana: "El que vive los ejercicios espirituales con autenticidad, experimenta la atracción, la fascinación de Dios, y regresa renovado y transfigurado a la vida habitual, al ministerio, a las relaciones cotidianas, llevando consigo la fragancia de Cristo”.
“Los hombres y las mujeres de hoy necesitan encontrar a Dios y conocerlo “no de oídas”... Un buen curso de Ejercicios Espirituales contribuye a renovar en quien participa la adhesión incondicional a Cristo y ayuda a entender que la oración es el medio insustituible de unión al Crucificado”.
“Retiros los hacían ya los primeros cristianos. Después de la Ascensión de Cristo al Cielo encontramos a los Apóstoles y aun grupo numeroso de fieles reunidos dentro del Cenáculo, en compañía de la Virgen Santísima, esperando la efusión del Paráclito que Jesús les había prometido. Allí los halla el Espíritu Santo perseverantes unanimiter in oratione (Hch 1, 14), metidos en la oración.De igual modo se comportaron aquellas almas que en la primitiva cristiandad, sin apartarse de la vida de los otros, se entregaban a Dios en sus casas; y los anacoretas que marchaban a los desiertos, para dedicarse en soledad al trato con Dios... ¡y al trabajo! (...). Todos los cristianos que se han preocupado sinceramente por su alma, han hecho de un modo u otro sus retiros. Porque se trata de una práctica cristiana”. (San Josemaría)
BIBL.: J. LECLERCQ, A. RAYEZ, P. DEBONGNIE, Exercices spirituels, en DSAM 4,1902-1933; P. POURRAT, La Spiritualité Chrétienne, III, París 1947; GARCÍA XIMÉNEZ DE CISNEROS, Ejercitatorio de la vida espiritual, Madrid 1957; G. M. COLOMBÁS, un reformador benedictino, García Ximénez de Cisneros, Montserrat 1955; S. IGNACIO DE LOYOLA, Exercicios spirituales. Autógrafo español, 10 ed. Madrid 1962; lo, Exercitia spiritualia Sancti Ignatii de Loyola et eorum Directoria (ed. crítica de A. C'ODINA), Madrid 1919; I. IPARRAGuiRRE, Historia de los ejercicios de S. Ignacio, 2 vol. Bilbao 1946-1955.
La influencia humanizadora y civilizadora de la fe cristiana no tiene equivalentes en la historia universal
La historia no es útil tanto por lo que nos dice del pasado como porque en ella se lee el futuro. J. B. Say
LOS PRIMEROS CRISTIANOS
Los primeros años del cristianismo no pudieron comenzar con más dificultades exteriores. Desde el primer momento sufrió una fuerte persecución por parte del judaísmo.
Sin embargo, en poco menos de veinte años desde la muerte de Jesucristo, el cristianismo había arraigado y contaba con comunidades en ciudades tan importantes como Atenas, Corinto, Éfeso, Colosas, Tesalónica, Filipos, y en la misma capital del Imperio, Roma.
Desde luego, no podía atribuirse ese avance a la simpatía del Imperio Romano. En realidad, el cristianismo era para ellos incluso más molesto en sus pretensiones, sus valores y su conducta que para los judíos.
No sólo eliminaba las barreras étnicas entonces tan marcadas, sino que, además, daba una acogida extraordinaria a la mujer, se preocupaba por los débiles, los marginados, los abandonados, es decir, por aquellos por los que el Imperio no sentía la menor preocupación.
—¿No es exagerar un poco?
El Imperio Romano tuvo aportaciones extraordinarias, indudablemente, pero también es cierto que no puede idealizarse el hecho de que el Imperio era una firme encarnación del poder de los hombres sobre las mujeres, de los libres sobre los esclavos, de los romanos sobre los otros pueblos, de los fuertes sobre los débiles.
No debe extrañarnos que Nietzsche lo considerara un paradigma de su filosofía del “superhombre”.
Frente a ese imperio, el cristianismo predicaba a un Dios ante el cual resultaba imposible mantener la discriminación que oprimía a las mujeres, el culto a la violencia que se manifestaba en los combates de gladiadores, lapráctica del aborto o el infanticidio, la justificación de la infidelidad masculina y la deslealtad conyugal, el abandono de los desamparados, etc.
A lo largo de tres siglos, el Imperio desencadenó sobre los cristianos toda una serie de persecuciones que cada vez fueron más violentas.
Sin embargo, no sólo no lograron su objetivo de exterminar la nueva fe, sino que al final se impuso el cristianismo, que predicaba un amor que jamás habría nacido en el seno del paganismo (el mismo Juliano el Apóstata lo reconoció), y que proporcionaba dignidad y sentido de la vida incluso a aquellos a los que nadie estaba dispuesto a otorgar un mínimo de respeto.
ANTE LAS INVASIONES BÁRBARAS
Cuando en el año 476 cayó el Imperio Romano de Occidente, el cristianismo preservó la cultura clásica, especialmente a través de los monasterios, que salvaguardaron eficazmente los valores cristianos en medio de un mundo que con las invasiones bárbaras se había colapsado por completo.
Se cultivó el arte, se alentó el espíritu de trabajo, la defensa de los débiles y la práctica de la caridad. El esfuerzo misionero se extendió a la asimilación y culturización de los mismos pueblos invasores, que a medio plazo también se convirtieron al cristianismo como antaño sucedió con el Imperio Romano.
En los siglos siguientes, el cristianismo fue decisivo para preservar la cultura, para la popularización de la educación, la promulgación de leyes sociales o la articulación del principio de legitimidad política. Sin embargo, fueron creaciones que de nuevo se desplomaron ante las sucesivas invasiones de otros pueblos, como los vikingos y los magiares.
En poco tiempo, gran parte de los logros de siglos anteriores desaparecieron convertidos en humo y cenizas.
Una vez más, sin embargo, el cristianismo mostró su vigor, y cuando los enemigos de los pueblos cristianos eran más fuertes, cuando no necesitaban pactar y podían imponer por la fuerza su voluntad, acabaron aceptando la enorme fuerza espiritual del cristianismo y lo asimilaron en sus territorios, de modo que al llegar el año 1000 el cristianismo se extendía desde las Islas Británicas hasta el Volga.
Diez años después de que el ISIS degollara en las playas de Libia a 20 egipcios y un ghanés, un film de animación de 13 minutos titulado ‘The 21’ rinde homenaje a estos mártires. Eran cristianos coptos y murieron negándose a renunciar a su fe en Jesús. Jonathan Roumie, que da vida a Jesús en The Chosen, coproduce la película.
Mártires
En 2015, en un vídeo ahora tristemente célebre, terroristas del ISIS decapitaron a 21 hombres en la playa de Esmirna, en Libia. El líder del ISIS afirmó que teñirían de rojo los océanos con la sangre de los infieles ejecutados.
Sin embargo, «la brutal decapitación puso de relieve el coraje y la fe inquebrantable de los hombres martirizados, demostrando que la fe apacible es más fuerte que el alarmismo religioso», explican los productores de la película en su presentación del film ‘The 21’.
Con la comunidad copta
De hecho, en 2023, el Papa Francisco incluyó a estos 21 mártires coptos en el Martirologio Romano, reconociéndolos como mártires. En mayo de ese año, al recibir en audiencia a Tawadros II, cabeza de la Iglesia copto-ortodoxa, el Pontífice lo anunció así:
“Estos mártires fueron bautizados no sólo en el agua y el Espíritu, sino también en sangre, una sangre que es semilla de unidad para todos los seguidores de Cristo. Me complace anunciar hoy que, con el consentimiento de Su Santidad (Tawadros II), estos 21 mártires serán incluidos en el Martirologio Romano como signo de la comunión espiritual que une a nuestras dos Iglesias”.
‘The 21’ es un cortometraje de animación inspirado en la iconografía neocóptica, y producido en colaboración con la comunidad copta global por un equipo de más de 70 artistas de más de 24 países.
Hasta ahora, el vídeo del ISIS ha sido la única narración visual disponible públicamente sobre la muerte de los 21 mártires, añaden los productores. “Producido como una pieza de propaganda, el vídeo no muestra la victoria espiritual lograda por los santos mártires, lo que crea la necesidad de un relato más veraz de lo que realmente sucedió. Este proyecto de animacióntiene como objetivo presentar una narrativa más precisa del secuestro, la detención y la ejecución de los santos”.
Familiares, amigos y clérigos
El cortometraje se ha desarrollado sobre la base de una amplia investigación y múltiples conversaciones con los familiares, amigos y clérigos coptos que conocieron a los 21. “Hemos trabajado con docenas de coptos, incluidos iconógrafos, músicos y animadores, para crear una película convincente que rinda homenaje a la fe copta y sus tradiciones. La comunidad copta encuentra fuerza y consuelo en su larga historia de santos y mártires, y los 21 se han unido a ese linaje. Su ejemplo de amor y perdón es un llamado de atención para que el mundo lo honre y lo emule”.
Tod Polson y Jonathan Roumie
Tod Polson, ex director creativo de Cartoon Saloon, ha dirigido el equipo durante cinco años con Mandi Hart, y entre otros, como productor ejecutivo, Jonathan Roumie, que da vida a Jesús en la serie The Chosen, cuya quinta temporada se estrenará en los cines a partir de marzo, con un lanzamiento posterior en la aplicación ‘The Chosen’ para streaming. Mark Rodgers, fundador de MORE Productions, que ha producido el film, visitó Egipto en 2019 y decidió lanzar el film..
Los iconógrafos coptos y de otros países han influido en el desarrollo de la estética de la película ‘The 21’, que se inspira en el estilo neocopto. Y la música original ha sido compuesta y grabada por las Hermanas Ayoub, músicos con formación clásica que incorporan himnos y liturgia copta en su música.
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El reto de comprender su sabiduría en el mundo actual
Con motivo del 751º aniversario del fallecimiento de Santo Tomás de Aquino, hemos tenido el placer de realizar esta entrevista a todo un experto en materia tomista como es el Profesor Alarcón. A través de estas preguntas hemos buscado encontrar la forma en la que podemos introducirnos en el legado de Santo Tomás y la influencia que ello puede tener en los cristianos de hoy en día.
Entrevista sobre Santo Tomás de Aquino con Enrique Alarcón:
¿Por qué se considera a Santo Tomás como uno de los grandes pilares de la teología católica?
Santo Tomás es uno de los grandes doctores de la Iglesia principalmente por la profundidad, el rigor, la claridad y la magnitud enciclopédica de su obra escrita, que sintetiza armónicamente la filosofía clásica con la sabiduría cristiana. Y esto, siempre al servicio de la Verdad y del Bien.
¿Qué aspectos de la obra de Santo Tomás de Aquino tienen más relevancia para los cristianos de hoy?
En primer lugar, su carácter sapiencial, imprescindible para que la cultura pueda cumplir con su papel educativo en los aspectos más importantes de la vida. Después, su gran realismo, cuyo descubrimiento y comprensión es un reto, como ocurre en todo saber profundo. Tercero, el tesoro inmenso de la tradición, cristiana y clásica, del que la síntesis tomista es como un gran centro de interpretación. Y, finalmente, su fidelidad, es decir, su amor a la verdad y al bien auténticos, sin apariencias postizas. Estos cuatro puntos son esenciales para todos los cristianos de hoy en día.
En un mundo que parece estar cada vez más alejado de la reflexión filosófica y teológica, ¿cómo puede inspirarnos el pensamiento tomista?
El pensamiento tomista nos proporciona una visión del conjunto de la realidad donde cada hombre puede orientarse hacia lo que más mejora su vida.
¿Qué retos enfrentan hoy los estudios tomistas y cómo se está renovando su estudio en el ámbito académico y eclesial?
Tomás de Aquino argumenta conforme a los presupuestos y usos de su tiempo. El gran reto es conocer y entender la vigencia de su sabiduría, y exponerla partiendo de premisas actuales, y conforme a la mentalidad, el lenguaje y los modos de nuestro tiempo. En esta tarea trabajan muchos de los mejores especialistas contemporáneos.
Si pudiera resumir el legado de Santo Tomás en una sola frase o idea, ¿Cuál sería?
La frase que mejor resume el legado tomista es la siguiente: El mayor bien es también lo más real.
¿Qué libro o texto recomendaría leer a quienes deseen empezar a profundizar en la obra de Santo Tomás de Aquino?
Un buen comienzo, de lectura muy amena, es el libro “Santo Tomás de Aquino” de G. K. Chesterton, con muchas ediciones, como la reciente de Rialp. Se puede profundizar también en la obra de santo Tomás a través de excelentes explicaciones generales de su pensamiento, como, por ejemplo, “El tomismo”, de Étienne Gilson, editado por Eunsa.
Enrique Alarcón Moreno es presidente de la Fundación Santo Tomás de Aquino y director de Corpus Thomisticum. Es profesor de Metafísica en el Departamento de Filosofía de la Universidad de Navarra, y colabora en diversas agencias estatales de Europa y América como evaluador de proyectos científicos. Ha sido Investigador Principal del proyecto «The Way of Saint James and the Apostolic Tomb». Ha dictado cursos y conferencias, y ha realizado estancias de investigación y trabajo académico, en Notre Dame, Oxford, París, Roma, Buenos Aires, Santiago de Chile, Lima, Bogotá, Milán, Toruń, Cracovia, etc. Son ampliamente conocidas su edición de las «Opera omnia» de Tomás de Aquino y del «Index Thomisticus» de Roberto Busa, así como su repertorio bibliográfico «Bibliographia Thomistica».
La historia de Santa Perpetua y Santa Felicidad en dibujos animados
¿Es posible presentar la historia de una mártir de los primeros siglos de la Iglesia a través de dibujos animados?
¿Es posible presentar la historia de una mártir de los primeros siglos de la Iglesia a través de dibujos animados? Pues Catholic Heros of the Faith muestra que sí lo es, ya que ha producido la historia de Santa Perpetua y de Santa Felicidad en formato DVD con la intención de que la fe y la esperanza de estas santas inspiren a católicos de todas las edades.
Recordemos que Perpetua y sus amigos fueron arrestados en el año 203 en Cartago, en África del Norte. Los ejecutaron porque no renegaron de su fe.
Nacida en una familia de la nobleza romana, Perpetua se convierte al cristianismo tras presenciar el impresionante ejemplo de servicio y de amor imparcial de la Iglesia a Cartago.
Ajena al decreto del emperador Septimio Severo, que prohibe toda conversión al cristianismo, Perpetua asiste a una asamblea clandestina de la Iglesia junto con los esclavos Felicidad y Revocato.
Arrestadas y juzgadas, Felicidad y Perpetua junto a sus compañeros rehusan tajantemente abjurar de su fe. Su testimonio ha animado a innumerables cristianos a los largo de los siglos.
La cuaresmaen pocas palabras. Breve explicación de lo que significa este tiempo litúrgico. En este corto video puedes encontrar respuestas a preguntas como ¿Por qué la ceniza? ¿Los cuarenta días? , etc.
Comienza el Miércoles de Ceniza, cuando el sacerdote impone ceniza en la frente o en la cabeza de los católicos para invitarles a la penitencia.
Las cenizas proceden de las ramas de olivo bendecidas el Domingo de Ramos del año precedente.
Todos los viernes de Cuaresma la Iglesia católica propone no comer carne como signo de penitencia. También propone vivir cierto ayuno el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
Además invita a los cristianos a vivir otras formas de piedad como dar limosna, hacer alguna peregrinación o practicar alguna otra privación voluntaria para preparar la Semana Santa.
The Chosen regresará en 2025 para relatar los últimos días de Jesús de Nazaret
La ambiciosa serie que retrata la historia de Jesús se acerca al evento más importante de la fe cristiana
Se aproximan los episodios más intensos y conmovedores en The Chosen, la exitosa serie sobre la vida de Jesucristo que se convirtió en un fenómeno global. La temporada 5, que también llegará a los cines al igual que su predecesora, se enfocará en los eventos de la Semana Santa previos a la crucificción. Algunos de estos relatos bíblicos son la entrada triunfal a Jerusalén, la última cena y la traición de Judas.
Desde su debut, The Chosen se ganó el favor del público y la crítica por su retrato íntimo y humano de la historia de Jesús de Nazareth y sus discípulos. En esta quinta temporada, el creador Dallas Jenkins se centra en los días previos a la crucifixión, incluyendo los conflictos políticos y religiosos que se intensifican a medida de que el Maestro desafía las expectativas de su pueblo.
“La mesa está puesta. El pueblo de Israel recibe a Jesús como rey mientras sus discípulos esperan su coronación. Pero, en lugar de enfrentarse a Roma, él cambia por completo el significado de la festividad judía. Con su poder amenazado, los líderes religiosos y políticos del país harán todo lo posible para asegurarse de que esta cena de Pascua sea la última de Jesús”, expresa la sinopsis oficial.
Jonathan Roumie, quien interpreta a Jesús en la serie, adelantó que esta entrega será la más desafiante a nivel emocional. En entrevista con The 700 Club, describió la temporada como “un bulldozer, una oleada de emociones y conflictos”.
El actor además destacó la reacción de su personaje ante estos momentos dolorosos y cruciales para su ministerio. “Hemos llegado al punto en que la humanidad de Jesús está en total exhibición. Se va a convertir en el siervo sufrido, y sus respuestas a ello serán completamente humanas”, expresó.
“Ver que todos sus amigos lo abandonan, ya sabes, la desolación, la soledad, la desesperanza, cómo ellos se sienten sobre Jesús. Hay mucha humanidad concentrada aquí”, resumió sobre los nuevos episodios.
El reparto principal de The Chosen regresa para la quinta temporada, encabezado por Jonathan Roumie como Jesús. Junto a él estarán Shahar Isaac (Simón Pedro), Elizabeth Tabish (María Magdalena), Paras Patel (Mateo), Luke Dimyan (Judas), entre otros.
Calendario de estrenos en la temporada 5
Siguiendo el modelo de la cuarta temporada, The Chosen: La última cena tendrá un estreno cinematográfico antes de estar disponible en streaming.
La primera parte de la temporada estará disponible a partir del 10 de abril en cines latinoamericanos y se pueden adquirir boletos en preventa. Su distribución está a cargo de Trafalgar Releasing.
Tras su emisión en pantalla gigante, la temporada 5 llegará a streaming en algún momento de 2025, confirmó una nota de prensa. En los Estados Unidos, la plataforma que albergará todas las temporadas de The Chosen será Prime Video.
El gran evento: premiere y alfombra roja
Las estrellas de esta producción volverán a reencontrarse directamente con sus fanáticos en México el próximo 2 de abril, durante un evento exclusivo en Plaza Carso.
Actores como Shahar Isaac (Simón Pedro), Paras Patel (Mateo), Abe Bueno-Jallad (Santiago el Mayor), Vanessa Benavente (María) y Luke Dimyan (Judas) asistirán a la premiere, que incluirá una “Teal-Carpet” donde los seguidores podrán saludarlos antes de la proyección de los primeros dos episodios.
Además, se han programado eventos especiales en Brasil y España, considerando el impacto global de la serie.
La quinta temporada de The Chosen es el preludio para la siguiente entrega, en la que la historia bíblica de Jesús llega a la tensión máxima con el evento de la crucifixión. Fiel a su plan narrativo, la sexta temporada (que retratará el sufrimiento final de su protagonista) tiene su estreno previsto para 2026.