Este martes se presentó en Madrid, en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad CEU San Pablo, el documental Cuando vuelva, dirigido por el periodista Fernando de Haro, quien a través de distintas historias personales muestra in situ el riesgo de despoblación cristiana de Tierra Santa.

Además del director, intervinieron en el acto Alfonso Bullón de Mendoza, presidente de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, y Luis Hernando de Larramendi, presidente de la Fundación Ignacio Larramendi, colaboradora del proyecto.

El documental comienza en Gaza. El rodaje se realizó durante el último conflicto. Esta estrecha franja de terreno ha sufrido un gran éxodo de cristianos en los últimos años y son ya menos de un millar. Al espectador se le ofrece también un relato en primera persona de bautizados que viven en Belén, Jericó y Ramala (territorios palestinos). Se cuenta, de igual modo, la situación los cristianos de Galilea (al norte de Israel) y de los que viven en Jerusalén, una ciudad en la que cada vez hay menos pluralismo religioso.

Cuando vuelva denuncia la discriminación que sufren los cristianos en la tierra en la que nació el cristianismo. Pero, sobre todo, recoge el testimonio de unas personas que perciben como una vocación muy especial su permanencia en un mundo que, a menudo, se les ha vuelto hostil.

Se trata del octavo documental de Fernando de Haro y la productora N Medio dedicado a los cristianos perseguidos. El primero de ellos, Walking next to the wall, fue rodado en Egipto y está dedicado a los coptos. El segundo, Nasarah, grabado en el Líbano, está dedicado a los sirios e iraquíes perseguidos por el Daesh. El tercero, Aleluya, a Nigeria. El cuarto, One, a la India. El quinto, Nínive, a los que tuvieron que abandonar sus casas y sus pueblos, situados cerca de Mosul en Iraq. El sexto, Remnant, a los cristianos de Siria. El séptimo, Good Plan, dedicado a los cristianos de China. Todos ellos están disponibles en la plataforma Vimeo.

 

Fuente: Fundación Tierra Santa.