Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Cambridge ha descubierto uno de los primeros enterramientos cristianos anglosajones de Gran Bretaña, datado en la segunda mitad del siglo VII d.C. y con un curioso ajuar, entre el que destaca una cruz de oro y granates y una cama de madera.

Descubierto enterramiento de los primeros cristianos de Inglaterra

Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Cambridge ha descubierto uno de los primeros enterramientos cristianos anglosajones de Gran Bretaña, datado en la segunda mitad del siglo VII d.C. y con un curioso ajuar, entre el que destaca una cruz de oro y granates y una cama de madera.

En Trumpington, un pequeño pueblo al sur de Cambridge, un grupo de investigadores ha localizado cuatro tumbas, entre las que llama la atención la de una joven de aproximadamente 16 años, cuyo cadáver había sido depositado sobre una cama de madera y portaba sobre su pecho una valiosa cruz de oro y granates.

Una mezcla inusual de elementos paganos y cristianos 

Una tumba de una joven de 16 años descubierta cerca de Cambridge, podría ser una de las más antiguas manifestaciones del cristianismo en Inglaterra. El esqueleto de la joven descansaba en el interior de una estructura de madera reforzada con metal (una esecie de marco), y su ajuar estaba compuesto por un cuchillo, una pequeña bolsita, cuentas de vidrio y una magnífica cruz de oro que se depositó sobre su pecho.

La datación delenterramiento se ha establecido a medidados del siglo séptimo, fecha en la que el cristianismo comienza a abrise camino entre el paganismo anglosajón (el Papa Gregorio el Grande envia los primeros misioneros a Inglaterra a finales del siglo VI).

El hallazgo ha tenido lugar en Trumpington Meadows (Cambridge), por una unidad de investigación de la Universidad de Cambridge. Aunque no es un caso aislado, hay pocos ejemplos de cruces similares relacionadas con este período, así como otros 12 enterramientos con este tipo de estructura de madera.

 
Alison Dickens, responsable de la excavación, relata que alrededor aparecieron otras 3 tumbas (típicamente anglosajonas sin símbolo alguno de cristianismo), cuya conexión con el enterramiento de la joven está aún por establecer. Lo que parece obvio, según A.Dickens, es que la joven debió pertener a la clase noble incluso a la realeza. Para el Dr. Sam Lucy, especialista del Newnham College en enterramientos anglosajones, la cruz tiene una importancia comparable a los recientes hallazgos reales de Suffolk, incluso se plantea si esta joven desempeñó algún tipo de rol en la incipiente iglesia cristiana.
 

Además de la cruz y la cama, la tumba de la adolescente contenía otros elementos de ajuar como un cuchillo de hierro, una ‘chatelaine’ (una especie de cadena que se colgaría del cinturón), y algunas cuentas devidrio que podrían haber formado parte de un bolso. Sobre el metal del cuchillo y la cadena, se han conservado restos de tela, lo que abre la posibilidad de poder reconstruir la indumentaria con la que fue enterrada.

Gracias a este hallazgo, los arqueólogos podrían obtener información muy valiosa para comprender este periodo crucial en la historia británica, y entender mejor cómo se produjo la difusión del cristianismo en el este de Inglaterra durante el período anglosajón.

Enterramientos sobre camas

La cama sobre la que se depositó el cadáver estaba formada por un marco de madera unido por soportes de metal, con una serie de listones transversales con los que crear la base sobre la que iría un colchón de paja.

Alison Dickens, la arqueóloga de la Unidad de Arqueología de la Universidad de Cambridge que ha dirigido la excavación, ha señalado que sólo existe un precedente de enterramiento sobre cama en el que también apareciese una cruz de este tipo, en una tumba encontrada en Ixworth (Suffolk) en el siglo XIX.

Sin embargo, la información del enterramiento de Ixworth no es clara, y sólo ahora, con el hallazgo de Trimpengton, se les presenta la oportunidad de aplicar técnicas modernas de investigación arqueológica al  estudio de este tipo de ceremonial funerario.

Sam Lucy, especialista en enterramientos anglosajones del Newnham College de Cambridge, explica que el enterramiento en camas nunca fue una práctica generalizada, aunque sí se pueden diferenciar dos focos de utilización de este rito;  un pequeño grupo en torno a la zona de Cambridge y otro en Wessex, y en ambos,  los ejemplos documentados son fundamentalmente tumbas de mujeres, datadas en la segunda mitad del siglo VII, con indicios asociados de un alto estatus social.

Richard Dance, experto en Inglés antiguo de la Universidad de Cambridge, aporta una de las pistas que pueden ayudar a comprender algo mejor la presencia de camas en enterramientos anglosajones.

“La palabra anglosajona ‘leger’ puede significar tanto ‘cama‘ como ‘tumba’. Etimológicamente este término significa “lugar donde uno se encuentra”, pero la literatura de la época muestra ejemplos de ambos significados”, señala Dance.

La cruz de Trumpington

La ya conocida como cruz de Trumpington, de apenas 3,5 centímetros de diámetro, es un objeto muy poco usual, y es que sólo han sido encontradas otras cuatro cruces similares en todo Reino Unido. Los otros ejemplos han sido localizados en Ixworth, Durham, Holderness, y Wilton. Todas ellas diseñadas para colgar de un collar, a excepción de la localizada ahora en Trumpington, que cuenta con un pequeño enganche en cada brazo, lo que hace suponer que iría cosida a la ropa de su portadora.

“Probablemente su portadora utilizó la cruz en su vida cotidiana, muy probablemente como un símbolo de estatus social y afiliación religiosa”, dice Dickens.

El análisis del oro y granates de la cruz también aportará más detalles sobre el lugar de fabricación, aunque los arqueólogos ya trabajan con la hipótesis de que los granates se importaron, como era habitual en este periodo, desde el Mar Negro, o incluso desde Asia.

Un yacimiento con una larga secuencia de ocupación

En los terrenos donde ha aparecido este curioso enterramiento, se han descubierto importantes hallazgos de la Edad de Hierro y el Neolítico, así como materiales de un asentamiento contemporáneo a las tumbas. La adolescente enterrada se encontraba en grupo de cuatro tumbas,  junto con un individuo no sexado de aproximadamente veinte años y otras dos mujeres ligeramente más jóvenes.

A priori parece que las tumbas son contemporáneas entre sí, aunque para su confirmación habrá que esperar a los resultados de las pruebas de datación por radiocarbono que se hará a cada una de las tumbas. Además, se realizará un análisis isotópico de huesos y piezas dentales con el objetivo de determinar su dieta y el lugar donde habían vivido durante su infancia.

Lucy explica que la costumbre de acompañar al cadáver con un ajuar funerario estaba arraigada en los rituales paganos. Será ya en el siglo VIII, con la progresiva expansión y dominio del cristianismo, cuando la costumbre de utilizar ajuares funerarios desaparece. Existe por tanto un periodo de transición durante la segunda mitad del siglo VII en el que gente cristiana seguía incluyendo en las tumbas ajuares, algunos de ellos con elementos explícitamente cristianos como es el caso de la cruz encontrada.

Los arqueólogos trabajan con varias explicaciones con respecto a la naturaleza de los enterramientos, y una de ellas sería que las tumbas pudieran formar parte de la necrópolis de un pequeño convento femenino. Las estructuras del asentamiento asociado a este grupo de tumbas están siendo estudiadas con el objetivo de determinar su naturaleza y función, pero en el análisis inicial ya han encontrado restos cerámicos de importación, generalmente asociados a centros eclesiásticos de alto estatus.

Los investigadores apuntan incluso a una posible relación con la fundación del primer monasterio en Ely, justo en el mismo periodo del que datan las tumbas. En ese lugar fue encontrado en 2006 un enterramiento del siglo VII d.C., posiblemente asociado al monasterio, en el que se documentó un individuo infantil con una cruz de oro a modo de colgante.

Los investigadores destacan que los paralelismos entre este yacimiento de Ely y el de Trumpington son intrigantes.