La tradición señala en Roma el sitio donde ambos se despidieron antes de ser martirizados

En la Via Ostiense, la famosa calle que comunicaba a la Antigua Roma con la ciudad portuaria de Ostia, se encuentra, entre el cívico 106 y 108, una placa conmemorativa con un relieve en mármol del último encuentro entre san Pedro y san Pablo.

Un gran abrazo fraterno antes de separarse y sufrir el martirio. Después de haber recorrido un tramo de carretera común, se habrían separado para luego sufrir el martirio: Pablo en la Acque Salvie, que ahora se llama Las Tres Fuentes y Pedro en el circo de Nerón, que ahora es el Vaticano.

En el lugar que ahora se encuentra la placa se hallaba una capilla llamada de la “Separación”, casi a mitad de camino entre la Puerta San Pablo (una de las puertas medievales mejor conservada en Roma), y la basílica de San Pablo extramuros.

Con el tiempo la capilla lamentablemente fue demolida para mejor viabilidad de la calle Ostiense, que hoy es una de las más concurridas en Roma. Entre el ir y venir de tantos vehículos y las descargas de gas, del gasómetro que se encuentra en esta vía, este memorable y último encuentro pasa muy desapercibido a los ojos de los transeúntes que solo si se detuvieran un poco su frenesí cotidiano y alzarán la vista a uno de los muros amarillentos de uno de los tantos edificios de la zona, podrán leer la placa con la siguiente inscripción:

“Cerca de este sitio, una devota capillita en honor del Santo Crucifijo, fue demolida a principios del siglo XX debido a la ampliación de la Via Ostiense, marcaba el lugar donde, según una tradición piadosa, los Príncipes de los Apóstoles Pedro y Pablo se separaron en la partida del glorioso martirio.”

Fuente: Aleteia