Primeros Cristianos

Dos monjas y tres jóvenes caldeos detenidos en Mosul por los jihadistas del Isil

 

Dos monjas y tres jóvenes caldeos detenidos en Mosul por los jihadistas del Isil

Lo indicó la Agencia Fides. Mientras tanto, el patriarca Sako indicó que hasta ahora no hay violencia específica contra los cristianos

 

El sábado 28 de junio se perdió el contacto con sor Atur y sor Miskinta, dos religiosas caldeas de la Congregación delas Hijas de María Inmaculada, que estaban regresando (en compañía de dos chicas y un chico cristianos) en coche desde la ciudad de Dohuk a Mosul. Los cinco pasajeros no contestan sus celulares. Según lo que indicó la agenica Fides, que cita fuentes del Patriarcado caldeo, las monjas y los tres chicos cristianos fueron detenidos por los milicianos del Estado Islámico de Irak y del Levante (Isil), que, por ahora, confirmaron la detención e indicaron que se encuentran en buenas condiciones. El motivo de la decisión, según habrían indicado, es garantizar su seguridad. Las autoridades eclesiásticas de la región están en contacto con los líderes religiosos de la comunidad sunita de Mosul para monitorear la situación y hacer todo lo posible para lograr su liberación.

Las dos monjas se ocupan de administrar una casa para huérfanas de Mosul, cerca del arzobispado caldeo. Frente a la ofensiva islamista que comenzó el pasado nueve de junio, las monjas y todos los huéspedes de la casa-familia abandonaron Mosul y se refugiaron en la ciudad de Dohuk, en el Kurdistán iraquí. Desde esta última ciudad, sor Atur ya había llevado acabo rápidas incursiones a Mosul para verificar las condiciones de la casa para huérfanas y recuperar algunos objetos e instrumentos de trabajo y de estudio para las chicas, obligadas a abandonar su vivienda. «En todos estos años tremendos para nuestro país», indicó con la voz entrecortada por el llanto sor Luigina Sako, superiora de las Monjas caldeas, «sor Atur y sor Miskinta han hecho un enorme trabajo, sin abandonar Mosul y permitiendo que las chicas estudiaran. Estamos angustiadas por ellas, sobre todo por las chicas».

Fuentes locales de la agencia Fides confirmaron que la situación sigue siendo crítica sobre todo en Mosul, que está casi completamente bajo el control de los sunitas dirigidos por los milicianos del Isil (mismos que instalaron una base de operaciones en la sede del arzobispado caldeo). Las localidades de la Llanura de Nínive, como Qaraqosh y Kramles, comienzan a llenarse nuevamente de sus pobladores originales, que habían huido cuando comenzó la ofensiva. Sin embargo escasean el agua y la electricidad, y los servicios públicos, como el transporte, no funcionan.

Mientras tanto, el Patriarca de Babilonia de los Caldeos, Luos Raphael I Sako, insistió en que «en las convulsiones que están sacudiendo la ciudad de Mosul y el norte de Irak, se siguen difundiendo los rumores sobre la violencia selectiva en contra de los cristianos. Insisto en que, hasta ahora, no ha habido ataques dirigidos contra los que llevan el nombre de Cristo. Los cristianos comparten las angustias y los sufrimientos con sus hermanos musulmanes.En la fase que estamos viviendo ahora, todo alarmismo manipulatorio responde a instrumentalizaciones, y en un momento tan delicado empeora aún más la situación». Sako expresa, pues, sus reservas sobre todo lo que se cita, sobre todo en internet, en relación conla situación de los cristianos en las zonas del país que están bajo el control de los sunitas guiados por el Isil.

En cuanto al futuro del país, el Patriarca reconoció que los conflictos sectarios que han vuelto a surgir en Irak, además de otros factores históricos y geo-políticos, parecen cancelar cualquier posibilidad para llegar a la unidad nacional: «Nuestro destino obligado», indicó el líder de la Iglesia caldea a la Fides, «parece ser la división. Están preparando la guerra, para poder decir que no hay alternativa y que hay que separarse. Después del colonialismo, nuestros países han avanzado sin uyn proyecto decente de ciudadanía, y siempre han debido buscar métodos de coerción para responder a los embates sectarios. Mientras las potencias occidentales siempre han tenido como único criterio de sus políticas medioorientales la defensa de los propios intereses económicos y la defensa de la seguridad del Estado de Israel».

 

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