“Hay que pasar del oír al escuchar. El buen comunicador sabe usar las palabras del encuentro, las palabras de la cercanía, las palabras de la proximidad.”

“Las palabras y gestos duros y moralistas corren el riesgo de hundir más a quienes querríamos conducir a la conversión y a la libertad”

“Hay que pasar del oír al escuchar. El buen comunicador sabe usar las palabras del encuentro, las palabras de la cercanía, las palabras de la proximidad.”

En este Jubileo de la Misericordia el Papa Francisco propone comunicar con misericordia para “construir puentes entre las personas, las familias, los grupos sociales y los pueblos”.
 
Es el núcleo del mensaje para la 50 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que se ha presentado en el Vaticano.
 
MONS. DARIO VIGANÒ
Prefecto, Secretaría para la Comunicación
“La Jornada de las Comunicaciones Sociales es la única instituida directamente del Concilio Vaticano II a través de Inter Mirifica, el documento del año 63. Es para apoyar a las Iglesia locales, en definitiva, para encender un faro en esta cuestión de la comunicación que es un tema central”.
 
Francisco invita a reflexionar sobre la relación entre misericordia y comunicación. Explica que “lo que decimos y cómo lo decimos, cada palabra y cada gesto debería expresar la compasión, la ternura y el perdón de Dios para con todos”.
 
MONS. DARIO VIGANÒ
Prefecto, Secretaría para la Comunicación
“Hay que pasar del oír al escuchar. Este es el camino del comunicador, el camino que la comunicación debe hacer . Porque la comunicación así es una comunicación que entonces ha aprendido a usar el vocabulario de la misericordia. Sabe usar las palabras del encuentro, las palabras de la cercanía, las palabras de la proximidad. En definitiva, las palabras de Jesús que son palabras de acogida”.
 
El Papa llama a la responsabilidad individual y también colectiva a la hora de comunicar. Por eso, pide hacerlo con misericordia. Por ejemplo a la hora de acoger a las personas. Dice que las “palabras y gestos duros y moralistas corren el riesgo de hundir más a quienes querríamos conducir a la conversión y a la libertad”
 
A instituciones, políticos y responsables de formar la opinión pública pide que no cedan a la tentación de alimentar “las llamas de la desconfianza, del miedo, del odio”.
 

Francisco también dice que las redes sociales pueden ser “un lugar de encuentro” desde donde crear “una sociedad sana y abierta”. Por último recuerda que la comunicación es un don y una gran responsabilidad y que en un mundo dividido comunicar con misericordia supone fomentar la proximidad entre las personas.