El Papa expuso con tono dolorido los dramas de la infancia en la actualidad y dijo que el sufrimiento de los niños es un grito que llega directamente al corazón de Dios.

Francisco fue muy claro en su catequesis sobre la familia ante 50 mil peregrinos en la plaza de San Pedro.

El Papa expuso con tono dolorido los dramas de la infancia en la actualidad y dijo que el sufrimiento de los niños es un grito que llega directamente al corazón de Dios.

FRANCISCO

“Pensemos en los hijos no deseados o abandonados, en los niños de la calle, sin educación ni atención sanitaria, en los chicos maltratados, a los que les roban su infancia y su juventud… Es una vergüenza para la sociedad y un grito de dolor dirigido directamente al corazón del Padre”.

Dramas como el hambre, la pobreza y la explotación infantil. Francisco los denunció con fuerza pero sobre todo la contrariedad de un sistema que por un lado dice defender los derechos fundamentales pero que en la práctica, los ataca.

Francisco llamó a los adultos a cuestionarse y a ser responsables. De ellos depende en gran medida que cada niño no se sienta un error.

FRANCISCO

“Cuando se trata de niños que vienen al mundo ningún sacrificio de los adultos será juzgado demasiado costoso o demasiado grande con tal de evitar que un niño piense que es un error, que no vale nada y sea abandonado a las heridas de la vida y a la prepotencia de los hombres. Con los niños no se juega”.

Francisco también habló de los problemas de los niños en los países del primer mundo. Dijo que son las primeras víctimas tanto de las “uniones inmaduras como de las separaciones irresponsables” y que sobre ellos recaen demasiadas veces “los efectos de vidas desgastadas por un trabajo precario y mal pagado, por horarios insoportables y transportes ineficientes”.

No citó directamente el aborto pero señaló que es vergonzoso decir que traer un niño al mundo fue un error.

Francisco: "Los niños nunca son un error" 1

FRANCISCO

“Muchos niños son rechazados desde el principio, abandonados, despojados de su infancia y de su futuro. Alguno osa decir, casi para justificarse, que fue un error hacerles venir al mundo. Esto es vergonzoso. No descarguemos sobre los niños nuestras culpas, por favor. Los niños nunca son un error”.

Francisco recordó la vida sacrificada de muchos padres que se desgastan por su familia e invitó a reflexionar a todos sobre cómo ayudarles.

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