LUNES SANTO

“Seis días antes de la Pascua, Jesús se fue a Betania, donde estaba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Le ofrecieron allí una cena. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con Él a la mesa. Entonces, María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó del olor del perfume.”  EVANGELIO   San Juan 12, 1-11

Hoy es lunes. La Semana Santa empieza de un modo entrañable, con una cena en honor de Lázaro, recién resucitado. La escena transcurre en Betania, lugar entrañable para Jesús. Allí acudía a descansar y se dejaba cuidar por Marta y María.

Allí Marta se quejó al Señor, pues estaba de aquí para allá —agotada, agobiada—, mientras María charlaba tranquilamente. Marta es el símbolo de la mujer activa, proactiva, casi hiperactiva. Estaba un poco quemada: no paraba de trabajar, mientras los demás no hacían nada…

 

 

La queja llega hasta Jesús. Y, contra todo pronóstico, Jesús alaba a María, la contemplativa, que estaba a los pies del Señor, tan solo escuchando. «Marta, Marta, mucho te afanas; una sola cosa es necesaria. María escogió la mejor parte y no se la quitarán» (Lc 10, 42). O sea, que encima es María la que lo está haciendo bien… Seguramente Marta, la hiperactiva, no lo entendería muy bien. Estaba demasiado acelerada…

Esta misma María va a representar la escena de hoy: la segunda unción, distinta de la de María Magdalena, la pecadora. «Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó del olor del perfume».

Fue todo un agasajo fácil de entender. Jesús acababa de resucitar a Lázaro, su propio hermano. Y estaba infinitamente agradecida. Comete entonces ese despilfarro, con un perfume valorado —el astuto Judas enseguida hizo el cálculo— en trescientos denarios.

¡El sueldo de un obrero durante casi todo un año! Y es que los enamorados no entienden de ahorro cuando se trata de cortejar al otro. Son incluso capaces de regalar joyas o comprar perfumes carísimos.”

Pasaje de
Semana Santa-Pascua 2020, “Con Él”
Pablo Blanco Sarto