La especial historia de San Juan Diego y la Virgen de Guadalupe

En 1531, la Virgen se apareció al indio Juan Diego en una colina cerca de Ciudad de México. Le pidió que construyera allí mismo un santuario en su honor. 

 

La Virgen también dejó una imagen de ella misma en la tilma de este indígena. Desde ese momento, fue Nuestra Señora de Guadalupe.
El padre Eduardo Chavez es quien mejor conoce esta historia. Es el postulador de la causa de San Juan Diego.
 
MONS. EDUARDO CHÁVEZ
Rector, Basílica de Guadalupe
“La tilma significa la persona del laico. Ahí es donde pone la verdad de Dios con estas flores. Baja, se las enseña a la Virgen, la Virgen acomoda las flores dentro de la tilma y ahora sí, va con el obispo. Llega con el obispo la mañana del día martes 12 de diciembre del año 1531 y después de hora y media lo aceptan ir delante del obispo, le dice todo Juan Diego y le da la señal que son las flores. En ese momento es cuando se imprime la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe en la tilma de Juan Diego”.
Desde entonces, Nuestra Señora de Guadalupe es patrona y emperatriz de toda la América y de las Filipinas. 
Juan Diego era una de las figuras más importantes para los católicos de América Latina pero desde su canonización, también lo es para el mundo.
MONS. EDUARDO CHÁVEZ
Rector, Basílica de Guadalupe
“Se ha comprendido claramente que es gracias a la canonización de San Juan Diego que nosotros verificamos, confirmamos, que el encuentro que tiene Dios con los seres humanos a través de Santa María de Guadalupe es totalmente cierto”.
El Papa Francisco siente un cariño especial por Nuestra Señora de Guadalupe por eso, por segundo año, celebrará la Misa en su honor en la basílica de San Pedro.
Pero no solo eso. También la visitará a ella durante su viaje a México de febrero. Como el mismo ha dicho, será un peregrino más en uno de los santuarios marianos más visitados del mundo.